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hace 3 meses
Abel Barajas

Desechan amparo de Mario Marín

Agencia Reforma

Un juez desechó amparo solicitado por Mario Marín contra la orden de aprehensión por tortura de Lydia Cacho, tras no ratificar la demanda.

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Al no ratificar el amparo que presentó contra la orden de aprehensión, por tortura en agravio de Lydia Cacho, una juez federal tuvo por no presentada la demanda de garantías de Mario Marín, lo que en términos prácticos tiene efectos de desechamiento.

Rosa María Cervantes Mejía, Juez Décimo Segundo de Distrito en Amparo Penal en la Ciudad de México, notificó hoy su decisión, luego de que los actuarios tampoco lograran localizar al ex Gobernador de Puebla para notificarle una suspensión de plano.

De acuerdo con informes judiciales, esta suspensión inicialmente concedida al ex mandatario no impedía que la Fiscalía General de la República le cumplimentara la aprehensión, porque ésta fue girada bajo las reglas del sistema de justicia tradicional, que considera a la tortura como delito grave.

Bajo esas condiciones, la juez sólo dio esa suspensión para el efecto de que las cosas continuaran bajo el estado que guardan, es decir, sin cancelar el riesgo de ser privado de su libertad.

Pese a que no estar protegido con una medida judicial de esta naturaleza, Marín tenía la opción de combatir con este amparo el contenido o "fondo" de la orden de aprehensión, sin embargo, no ratificó su demanda.

Cabe decir que su amparo eventualmente también hubiese sido desechado o turnado a otro órgano jurisdiccional, ya que los juzgados no pueden dictar resoluciones contra fallos de instancias superiores, como lo es la autoridad que instruyó la captura del ex Gobernador.

El pasado 11 de abril María Elena Suárez Préstamo, titular del Primer Tribunal Unitario de Cancún, instruyó las capturas de Marín; el empresario Kamel Nacif "El Rey de la Mezclilla"; y Hugo Adolfo Karam Beltrán, ex jefe de la Policía Judicial de Puebla.

También se instruyeron las capturas de Juan Sánchez Moreno, ex director de Mandamientos Judiciales, y del agente de la policía estatal Alejandro Rocha Laureano, ambos hasta ahora los únicos detenidos.

La tortura en agravio de Cacho habría ocurrido cuando la periodista fue detenida en 2005 y trasladada por tierra desde Cancún a Puebla, al ser cumplimentada en su contra una orden de aprehensión por delitos de difamación y calumnia.

Su captura era consecuencia de una denuncia de Kamel Nacif, quien se dolió de la publicación del libro "Los demonios del Edén", donde Cacho lo menciona como participante en fiestas donde pervertían a menores de edad.