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Leopoldo Ramos
Leopoldo Ramos
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25 Agosto 2019 04:13:00
¿Y después qué?
La expectativa es muy alta, pero el compromiso fue claro: la recuperación de los restos de mineros fallecidos hace 13 años en la carbonera Pasta de Conchos, en el ejido Santa María, de San Juan de Sabinas, se dará con el seguimiento y recomendaciones de expertos del Sistema Geológico Mexicano y peritos y especialistas de Alemania, China, Australia y Estados Unidos. Son ingenieros en minas y expertos en rescate en yacimientos de carbón.

Llegaron a la Región Carbonífera a mitad de semana y estuvieron ahí hasta el viernes. Se entrevistaron con familiares de los mineros muertos, les contaron de su experiencia en otros rescates, bajaron a la plancha del yacimiento que explotó la madrugada del 19 de febrero de 2006 y se aproximaron diagonales (en minas de carbón de Coahuila, como Pasta de Conchos, la distancia en el frente principal se mide por diagonales, las cuales tienen entre sí aproximadamente 50 metros) adelante para las primeras inspecciones en terreno.

Todos tienen experiencia, pero en el grupo hay varios que bajaron a excavaciones de carbón, exploraron, buscaron sobrevivientes o cadáveres de trabajadores y los llevaron a superficie luego de estallidos, derrumbes, inundaciones o las tres cosas juntas, porque en esos casos la tragedia casi siempre se ensaña con las víctimas y los brigadistas que bajan para ayudarlos.

Los especialistas chinos, por ejemplo, acumulan metros minas abajo y además de compartir su experiencia en rescates, bajar al socavón concesionado a Grupo México y a su filial Industrial Minera México Sociedad Anónima (IMMSA) para tratar de encontrar los restos de los 63 trabajadores que quedaron atrapados luego del sellamiento de la perforación, vienen con la idea de compartir con autoridades mexicanas la idea de replantear la explotación del mineral. Si los chinos, con más de 5 mil minas de carbón y accidentes fatales al por mayor lo hicieron, ¿por qué en México no?

Los de la semana pasada fueron días de fiesta en Sabinas, Melchor Múzquiz y San Juan de Sabinas. Aunque algunas familias se resignaron o perdieron interés en reclamar el rescate, la mayoría no desistió y 13 años después de la tragedia en que 65 obreros murieron, la posibilidad de recuperar los restos está más cerca que nunca.

“No harán ningún peritaje; tampoco decidirán si se hace o no la recuperación de restos”, aclaró la activista en los derechos laborales, Cristina Auerbach, coordinadora y vocera del colectivo Familia Pasta de Conchos. “Los extranjeros y especialistas mexicanos no vinieron a la Coahuila para ver si es posible el rescate, sino a diseñar la estrategia en que el rescate se hará”, sostuvo.

Y la expectativa de Auerbach y de deudos como Elvira Martínez Espinosa, viuda de Jorge Bladimir Muñoz, una de las 65 víctimas cuyos restos permanecen bajo la tierra en Pasta de Conchos, es producto de la tenacidad a lo largo de todo este tiempo, pero también del compromiso que, primero en campaña y después como Presidente de México, les hizo Andrés Manuel López Obrador.

El proceso de rescate se llevará meses, quizá años, pero finalmente se cumplirá un reclamo sostenido por un grupo social al que la inseguridad e injusticia laboral han castigado. ¿Y después qué? ¿Habrá justicia? Por lo ocurrido en Pasta de Conchos no hay nadie en la cárcel, ni se atiende el caso como homicidio industrial, como también lo demandan familiares de los muertos. ¿O la idea del rescate es apostarle al olvido?
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