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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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11 Noviembre 2019 04:05:00
MARS con nuevos retos
Mucho se han cuestionado las medidas de la eliminación del uso de la bolsa de plástico como una medida innecesaria. Probablemente la explicación es porque en nuestra entidad no es muy notable la contaminación, comparado con otras ciudades o entidades federativas.

Hay ciudades como Mexicali, Toluca, León, Celaya, CDMX, entre otras más que figuran como las más sucias y/o contaminadas, que a simple vista resalta y por eso los coahuilenses no logran percibir que la nuestra no está, pero tampoco tenemos por qué esperar a que lo esté.

No fue hasta recientemente que, en nuestro país, como en muchos otros, la sociedad empezó a demandar con vehemencia a la autoridad la protección al medio ambiente.

La naturaleza y el dinamismo de las actividades económicas, la agudización de las presiones demográficas y la comprobación de que los recursos naturales y la biodiversidad pueden desaparecer o padecer pérdidas irreparables, han acrecentado la conciencia de que el desarrollo de la comunidad humana no es finalmente viable si se derrocha unos y se descuida la otra.

Parecería que este mayor interés ecologista debiera estar presente donde los ecosistemas están sufriendo daños significativos y es más evidente la contaminación del suelo, el aire y el agua. Hay muchas regiones y ciudades del país que se hallan en esa situación, no pocas en estado extremadamente crítico por haber sufrido daños agudos e irreversibles.

Coahuila por la naturaleza de su territorio, por la ausencia de concentraciones excesivas de actividad industrial y de población, y por la relativamente baja densidad de población, parecería poco susceptible a los desastres ecológicos o a la alteración significativa de los ecosistemas.

Sin embargo, Coahuila no es del todo ajeno a ellos, considérese, para empezar, la suerte que corrió la Laguna de Mayrán con la construcción de los sistemas de irrigación de esa región. Desde luego, aquellos eran otros tiempos; ante las aspiraciones de un mayor desarrollo y las enormes necesidades de la población, a nadie preocupaba la ecología. Se actuaba como si el medio ambiente fuera invulnerable y los recursos naturales inagotables.

Pero en Coahuila, aunque el deterioro ambiental es mucho menos evidente que en otras partes, también esta visión equivocada ha cambiado afortunadamente, y el Gobierno de Miguel Ángel Riquelme Solís; ha sabido recoger y entender las demandas de la sociedad de este importantísimo renglón.

En un estado predominantemente urbano e industrial, como el nuestro, existen riesgos importantes para el medio ambiente, por lo que en una perspectiva de largo plazo la gestión ambiental debe adquirir aún mayor relevancia.

En su momento el Gobierno del Estado, consideró, que debía dársele prioridad a este aspecto del desarrollo de Coahuila y se comprometió a cuidar los recursos naturales, a promover el equilibrio ecológico y el saneamiento del medio ambiente, y a preservar los ecosistemas representativos de la entidad.

Una implicación de lo anterior es que las políticas públicas de fomento económico, de inversión en infraestructura, de capacitación de recursos humanos y otras orientadas a aprovechar las ventajas de nuestro estado en el nuevo contexto de las relaciones económicas con el exterior, habrían de aplicarse en el marco del concepto de desarrollo sustentable.

Este comprende básicamente, además de la protección del medio ambiente, la utilización racional de los recursos naturales, la consideración de las necesidades actuales y venideras del desarrollo económico y social, y de los efectos mediatos e inmediatos de las actividades humanas. Se refiere, en suma, a tener presentes a las generaciones futuras.

El compromiso adquirido por el gobierno se alcanzaría mediante la actualización y adecuación de los ordenamientos jurídicos correspondientes, la promoción de una cultura ecológica para el cuidado y respeto del medio ambiente, el fomento a la participación social, la coordinación con los municipios y la concertación de proyectos prioritarios para el saneamiento del medio ambiente. Lo cual esto implicara avances, pero también un verdadero reto para el medio ambiente. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) http://www.intersip.org
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