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Alejandro Irigoyen Ponce
Alejandro Irigoyen Ponce
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15 Enero 2021 04:09:00
Sufrimos porque queremos
Los datos oficiales sin duda mienten. Para la Secretaría de Salud de la 4T, la pandemia ha comprometido la salud de cerca de un millón 580 mil ciudadanos y ha matado a 137 mil mexicanos. Y estas cifras deben ser falsas, ya que refieren un escenario el doble de catastrófico del que llegó a proyectar el subsecretario López-Gatell, y no, la realidad es que a México no le ha ido tan mal con el Covid.

Bueno, pues eso afirmó el presidente López Obrador hace unos días, y él sí no tendría ninguna razón para mentir. Él tiene otros datos, los reales, los verdaderos y esos dicen que estamos mucho mejor de lo que dice su propia secretaria de Salud.

Según estos números, los oficiales –no los de AMLO–, México es el país con la tasa de letalidad más alta en el mundo, cerca del 10%, y además, es el cuarto país con el mayor número de decesos. Dicen, también, que enfrentamos una etapa crítica, que el virus está desatado. Pero no es así, en realidad ya vamos saliendo de la pandemia, según lo ha afirmado, decenas de veces, nuestro Presidente.

Según las cifras malvadas, manipuladas, falsas, que dan a conocer las autoridades de la 4T, nuestro país tiene la tasa más alta de contagios y decesos entre el personal médico. Pero esto no puede ser cierto, no corresponde a un país en el que se aplanó, un mes sí, y el otro también, la curva de contagios y que logró domar a la pandemia, según lo ha expresado, más de una docena de veces, nuestro Presidente.

No, esto que vivimos y sufrimos usted y yo todos los días, eso de que muera un mexicano cada minuto y medio, en promedio, y que se registre un contagio cada 10 segundos en lo que va de este 2021, no es real. No, vivimos, aunque no lo sepamos, en un país que ve “la luz al final del túnel” y que la ha visto ya media docena veces, aunque esas cifras oficiales, traidoras y malintencionadas digan lo contrario.

Ya está, la solución final para dejar de sufrir con el distanciamiento social y el uso obligatorio del cubrebocas, con la violencia que no ha disminuido un ápice, y con las complicaciones que impone “la nueva normalidad”, es que todos los mexicanos dejemos este país vapuleado por la pandemia, la inseguridad y la crisis económica, y nos mudemos a ese México mágico-musical en el que vive nuestro Presidente. En ese lugar, que hasta el momento solo ve Andrés Manuel, todos seríamos mucho más felices.
13 Enero 2021 04:09:00
Hartos y criminales
Será la llamada fatiga pandémica, el cada vez más generalizado hartazgo por las hostiles condiciones que impone el vivir bajo la amenaza de un virus; será simple ignorancia o ese “negacionismo suicida” al que se refiere el papa Francisco, cuando señala que no entiende cómo se puede menospreciar el riesgo y literalmente jugar con la salud propia y la de los que nos rodean… será algo de eso, o todo, pero cada vez más personas deciden dejar de luchar y eso es lo peor que nos puede pasar.

A los indolentes e irresponsables, a esos nada ni nadie podrá hacerlos cambiar. Ellos juegan cotidianamente a la ruleta rusa y mientras las autoridades no se decidan a aplicar mano dura, lo único que cabría esperar es que en su muy corta y torpe visión del entorno no arrastren a nadie más.

Y a los que han sido rigurosos con las medidas de autoprotección, pero que ya no aguantan más, que están a punto de rendirse, queda advertirles que, también los médicos y enfermeras están hartos pero que siguen en la lucha, en la trinchera. Si ellos no se rajan, ¿qué derecho tendría usted a hacerlo?

Y en este contexto, le comparto la postura pública que asumió un funcionario de primer nivel del Gobierno de Querétaro, de nombre Rafael López González. No tiene desperdicio, y cito: “es momento de dejar de luchar para que la población acate las medidas sanitarias; si quieren contagiarse, son libres de hacerlo; si deciden enfrentar la posibilidad de morir durante los siguientes 15 días, son libres de hacerlo; si deciden poner en riesgo a sus familias y cargar con la responsabilidad de un posible desenlace fatal, es su decisión”.

Sí, cada vez más personas, en todos los niveles y grados de responsabilidad, están hartos de la indolencia ciudadana; están a punto de rendirse, y es lo peor, insisto, que nos puede pasar. Aún estamos lejos de que termine la pandemia.

Pero ese funcionario de Querétaro se equivoca en algo fundamental: la indolencia individual no tiene consecuencias solo para el que es omiso o irresponsable, no, tiene consecuencias para todo su entorno.

No, no son libres de contagiarse si así lo deciden, ya que abren ventanas de riesgo y nadie más tiene por qué pagar por ese “negacionismo suicida” al que se refiere el Sumo Pontífice.

El problema es que en su ignorancia o hartazgo arrastran a sus familias y amigos, comprometen el sistema de salud y, en el lance, prolongan la emergencia sanitaria.

No, no son libres de hacer lo que quieran; son en el fondo unos criminales sociales y como tal deben ser tratados, por su entorno y por las autoridades.
12 Enero 2021 04:09:00
Pero qué ganas de jugar al riesgo…
El caso es francamente preocupante, y no solo por el mayor riesgo que implica, sino por el hecho de que exhibe, en toda su crudeza, que pese a meses y meses de pandemia simplemente no aprendemos nada.

Hace un año, cuando el coronavirus hacía estragos en Europa, especialmente en naciones como España e Italia, el Gobierno federal decidió que no se tomaría ninguna medida para controlar o regular el libre tránsito aéreo de viajeros.

Bueno, pues el virus llegó por avión y a partir de finales de febrero se empezó a propagar hasta dejar, hoy, una cauda de más de un millón 540 mil contagios confirmados y más de 134 mil decesos. Sí, este virus ha matado en 10 meses a 134 mil mexicanos.

Nunca se trató, realmente, de impedir los vuelos, el tránsito de pasajeros, pero sí de instalar filtros sanitarios, aislar a los pasajeros hasta tener certeza de que no portaran el virus y eso fue precisamente lo que no se hizo.

Ahora, tres semanas después de que el mundo fuera advertido de una nueva y más peligrosa cepa de Covid en Reino Unido –y no porque sea más letal sino porque es el doble de contagiosa– el Gobierno federal tomó la misma decisión: permitir el libre tránsito aéreo de pasajeros y, qué otra cosa podría pasar, pues que esta nueva cepa ya llegó a nuestro país.

Un viajero británico, proveniente de Ámsterdam, arribó asintomático a la Ciudad de México el 28 de diciembre y hoy está a punto de morir intubado, en un hospital de Matamoros, Tamaulipas.

En el mismo vuelo se detectó a otras dos personas con síntomas y 31 asintomáticos. Y la joya de la corona: no encuentran a otros 12 que bien pueden estar propagando esta nueva cepa en estos momentos.

¿Qué tanto tiempo cree que pase para que esta nueva cepa se propague por todo el país y le meta más presión al sistema de salud, y coloque a más y más ciudadanos en riesgo? Pues nada, este Covid con esteroides ya está en nuestro país.

Qué ganas de complicarnos. Qué ganas de no hacer lo que se debe hacer para velar por la salud de la mayoría. Hace un año fuimos, sociedad y Gobierno, incapaces de ver lo que venía. Ahora, 10 meses después, las autoridades no actúan con realismo; parecen ignorar el hecho de que el sistema de salud se encuentra al borde del colapso y que un amplio sector de la población es incapaz de incorporar en su vida cotidiana las más elementales medidas de autoprotección.

En fin, tal y como están las cosas no nos queda más que decir, ¡que vengan todos los virus y todas sus cepas. México los recibe sin cubrebocas y con los brazos abiertos!
07 Enero 2021 04:09:00
La hoguera de la locura
Cuánto daño puede hacer un hombre con poder, que ha perdido contacto con la realidad, y además está dispuesto a arrasar con todo y con todos, con tal de imponer lo que en el fondo es su visión alterna del mundo; que desdeña, ignora y ridiculiza todo que no le agrada, y que no es otra cosa que la realidad.

El aún Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insiste, sin ninguna prueba de ello, que hubo fraude y llama a sus seguidores a que defiendan un triunfo que solo existe en su mente. En su mensaje lanza gasolina a la hoguera de la locura y su base más radical responde: hombres blancos, armados y con banderas confederadas irrumpen en el Capitolio, que operaba como Colegio Electoral, en lo que en cualquier otro país se podría calificar de intentona de golpe de Estado.

El asunto no prosperará, no debe prosperar. Es, en su esencia, el berrinche de un hombre que literalmente manda al diablo a las instituciones del país que gobierna y que llega al absurdo de pedir a su vicepresidente, en público, que desconozca los resultados de la elección.

La forma es terrible, y el fondo lo es aún más, e impacta al mundo entero, nos impacta a nosotros, ya que nos advierte lo que puede pasar cuando se desatan esas bases de apoyo incondicionales e irracionales. Nos advierte cuán peligroso puede resultar el que se desate la jauría de la base radical, esos a los que no les importa validar dichos, que no les importan las pruebas, los elementos objetivos de contexto, que no les importa la verdad. No, son los fieles y ciegos seguidores dispuestos a todo para apoyar a su líder, a su mesías.

Y también nos advierte cuán frágil puede ser la democracia cuando accede al poder un hombre que entiende por esta solo lo que quiere, cuando y como lo quiere; que se dice demócrata, pero actúa como dictador.

Sí, lo que pasa en Estados Unidos es terrible en muchos sentidos y una clara advertencia sobre los liderazgos que se anclan en la burbuja de sus propios intereses y peculiar visión de lo que es el mundo.
06 Enero 2021 04:08:00
Ante la fatiga, una advertencia
Primero, una gran afirmación: la llamada fatiga pandémica, esa condición de hartazgo, duda y hasta desesperación por las condiciones hostiles de vida, especialmente el confinamiento y la “sana distancia”, que impone el vivir bajo la amenaza de un virus, se propaga casi a la misma velocidad que el Covid, y el escenario que dibuja no puede ser más peligroso.

Simplemente, cada vez más personas llegan al límite de lo que pueden soportar y estallan por cualquier cosa y ante la primera oportunidad. Ya no están dispuestas a seguir los protocolos sanitarios e incluso se alimenta la especie, falsa por supuesto, de que el virus no es tan peligroso.

Bueno, pues ante esto solo queda recurrir a los testimonios de primera mano de los que luchan desde la trinchera contra este virus: los médicos.

Hay que poner atención a lo que nos dice, por ejemplo, el personal de Salud de la Ciudad de México, y cito: “Si no nos ayudas, no vamos a resistir. Por favor, nosotros hemos dado todo por ti. Ahora haz algo muy simple, pero muy valioso: ¡Quédate en casa! Si te cuidas, nos cuidamos todos”.

Y para todos los que dudan, o caen en esta fatiga pandémica, una postal de lo que se sufre en las áreas Covid, y también cito: “Lo que vivimos aquí adentro es una guerra dolorosa y cruel. El Covid-19 no es una broma, es una enfermedad terrible que conduce a muchos a la muerte. Intubar a un paciente en este entorno de pandemia es una experiencia traumática, en muchos casos, es la antesala de la muerte”.

Así que por muy cansado o fatigado que se encuentre, recuerde lo que dicen estos médicos. Esto no es un juego y no queda de otra que aguantar. Es una cuestión de sobrevivencia y lo seguirá siendo unos meses más.
05 Enero 2021 04:09:00
La súplica de los médicos
Arranca el año con un contundente y emotivo llamado del personal médico a los ciudadanos para que sean conscientes y responsables y que entiendan que seguimos inmersos en una pandemia y que el Covid sigue propagándose y cobrando vidas.

Básicamente, que no nos confundamos y mucho menos bajemos la guardia, que esta emergencia sanitaria aún no termina. Médicos y enfermeras del IMSS –sí, ese muy deteriorado ícono de lo que fue, es y seguramente será durante muchos años más, la seguridad social en nuestro país– nos dicen que están agotados, pero que siguen en la trinchera. Que no se rajan, pues.

Nos dicen también que atestiguan todos los días verdaderas escenas de horror con las víctimas de este virus y que, cotidianamente, sufren al ver como acaba con la vida de decenas de ciudadanos. Piden, en un video y casi en un tono de súplica, que se respeten los protocolos, especialmente el del distanciamiento social y rematan su mensaje con el ya clásico “quédate en casa”.

Es un llamado a la conciencia sólido, pero uno más. Todos los anteriores han sido ignorados olímpicamente por la mayoría de la población. En un plano optimista quedaría esperar que esta vez caiga en cientos, miles de oídos receptivos y efectivamente más ciudadanos entiendan que la pandemia no es juego; que aún falta para salir de esto y que la responsabilidad individual, y colectiva, es la única receta viable para cortar la cadena de contagios.

En fin, los médicos están agotados y los ciudadanos hartos. Estamos justo igual que hace meses, con llamados a la responsabilidad y viendo todos los días cómo más personas siguen contagiándose y muriendo por este virus.

Vaya inicio de año, pero queda viva la esperanza de que las cosas mejoren, mucho y rápido. Depende de todos nosotros.
31 Diciembre 2020 04:09:00
Celebremos por la sobrevivencia
Estamos a horas de que termine este año maldito; este año que prácticamente todos los días puso a prueba nuestra capacidad de adaptación a escenarios hostiles, que puso a prueba nuestra capacidad de sobrevivencia.

Y en el fondo hay algo que celebrar: que estamos aquí, encarando con esperanza al 2021, pese a todos los problemas económicos, los riesgos sanitarios y los conflictos personales, familiares e incluso sociales, derivados de esta “nueva normalidad”, que impuso la pandemia y que tiene harto a medio mundo.

Sí, hay que celebrar el haber sobrevivido este año marcado por un virus voraz, sediento de víctimas; haber sobrevivido a la crisis derivada de la cuarentena y la errática reactivación del andamiaje económico.

Hay que celebrar el haber sobrevivido a la indolencia e irresponsabilidad de muchos, muchos de los que nos rodean y, especialmente, de llegar hasta aquí, pese a todas las dificultades en el terreno educativo, familiar y social.

Se vale alimentar la esperanza de que el 2021 sea un mucho mejor año, y lo será en la medida de que entendamos y actuemos en consecuencia; que seguimos en medio de un campo minado, y que lo estaremos por varios meses más, y, por lo tanto, que hay que ser mucho muy cuidadosos en cada paso que demos y, obviamente, como indispensable, mantener con rigor las medidas de autoprotección, especialmente la sana distancia, aunque nos duela, aunque ya estemos hartos.

Hay que aguantar. Hay que seguir en la lucha, que esto que tanto odiamos aún no termina.

El contexto nos obliga a mantener el esfuerzo, al menos durante seis meses más, y podemos hacerlo. Somos sobrevivientes y la prueba máxima de ello es que estamos hoy aquí.
30 Diciembre 2020 04:09:00
Un Rottweiler rabioso
Dice una vieja máxima que ante cualquier situación hay que esperar lo mejor, pero prepararse para lo peor y así se tendrían mayores posibilidades de salir bien librado del trance, cualquiera que este sea.

Bueno, con esto en mente, en la mayoría de los hogares mexicanos, cuando se intenta caracterizar el espíritu del año nuevo, se suele recurrir a la imagen de un recién nacido, regordete y feliz.

La imagen lleva implícitos los deseos, anhelos de paz, prosperidad, éxito. Que el año que llega sea mucho mejor, en todos los sentidos, que el año que termina.

En esta ocasión propondría un cambio en esa simbólica y tradicional imagen por algo un poco más realista: la cara de un perro Rottweiler, rabioso, que muestre los colmillos y lance espuma, y que, además, nos vea fijamente, como anunciando el inminente ataque.

Sí, el 2021 no pinta nada bien, en ningún sentido. Todo lo contrario, amenaza con intensificar, al menos durante el primer semestre, la de por sí alta cuota de problemas sanitarios y económicos con los que nos vapuleó este 2020.

Los excesos, la indisciplina ciudadana, pasarán su factura a partir de enero, y también lo hará el muy debilitado andamiaje económico.

Todo apunta a que las medidas implementadas para contener los efectos de la doble crisis se encontrarán en situaciones límite y muy probablemente estallen los problemas colaterales que se han gestado a lo largo del 2020, entre ellos, el educativo y, principalmente, el social.

No se puede ocultar que cada vez más mexicanos se encuentran literalmente al borde de la desesperación y eso alimenta un escenario muy peligroso.

Así que olvídese de esa imagen rosa y optimista del recién nacido regordete y feliz. Mejor prepárese, como pueda, para enfrentar a ese Rottweiler rabioso que es la más realista tarjeta de presentación del 2021.
29 Diciembre 2020 04:09:00
Los muy, pero muy tontos
Vamos colocando en su justa dimensión el tema de las vacunas. Sí, representan una esperanza, pero llegan a cuentagotas y según el propio plan de la 4T, la aplicación universal y gratuita tardará al menos un año; así que prudencia. Pero en vía de mientras tenemos asuntos que debemos ponderar en nuestro día a día.

Va un ejemplo: Parecerá increíble, pero a estas alturas aún podamos encontrar a “ciudadanos negacionistas”, que con su actitud nos obligan a reconsiderar todas las implicaciones de lo que significa ser estúpido.

Comparto lo que podría ser una anécdota, pero que, por sus alcances, es mucho más importante y grave: este fin de semana, el Aeropuerto de la Ciudad de México experimentó aglomeraciones; cientos y cientos de ciudadanos que querían viajar para pasar el fin de año en algún destino turístico, principalmente a la playa.

Aunque los protocolos del Aeropuerto Internacional establecen como obligatorio el uso de cubrebocas, fue posible encontrar a “ciudadanos” que no lo usaban.

Un reportero de una televisora nacional se aproximó a uno de ellos y lo cuestionó del por qué no usaba cubrebocas, y su respuesta fue francamente alarmante, tras 10 meses de pandemia. Dijo, y cito: “no creo en nada de esto, son mentiras del Gobierno”.

¡Wow! Este ciudadano, supongo, cree que los gobiernos del mundo se confabularon para crear todo un escenario internacional de crisis sanitaria y económica para molestarlo.

Este ciudadano no cree que el coronavirus ha matado a 123 mil mexicanos, según los registros oficiales; no cree en el devastador golpe a la economía familiar de cientos de miles de compatriotas que han sufrido los efectos de la cuarentena y de la errática reactivación económica.

No cree en los dramas que se viven cotidianamente en miles de hogares, ni en que el sistema de salud esté al borde del colapso, con hospitales saturados y médicos y enfermeras agotados por luchar cotidianamente desde sus trincheras contra el virus.

No, él no cree y entonces no existe. Él se considera la medida de todas las cosas, un rasgo muy propio de los que son muy, pero muy tontos.

Quedaría esperar que su estupidez no le arrebate la salud, o la vida, o que arrastre en su irresponsabilidad a alguien más, aunque lo más probable es que sí lo haga, ya que son los muy tontos (como él), los que alimentan cotidianamente a este virus.

Sí, a estas alturas de la pandemia, 10 meses después, hay que lidiar con la estupidez de muchos, con o sin vacunas.
24 Diciembre 2020 04:09:00
El principio del fin…
Primero habría que establecer que cualquier noticia que represente, aunque sea en una fracción mínima, una luz al final de este largo, sinuoso y hasta doloroso túnel que significó este 2020, es de celebrarse, pero con mesura y bajo el entendido de que aún faltan meses, muchos meses para declarar derrotada a la pandemia.

Llegó, por fin, el primer lote de vacunas. Llegaron solo 3 mil dosis, y se espera un segundo lote de otras 50 mil, en cuestión de días… de las 34 millones que están contratadas y comprometidas con la farmacéutica Pfizer.

Algo es algo, aunque empezamos este proceso, que el canciller Ebrard calificó como el principio del fin de la pandemia, con el pie izquierdo.

Sí, llegaron solo 3 mil dosis y serán a finales de año 53 mil, de lo que se suponía serían un millón 417 mil dosis, lo que obviamente obligará a ajustar los planes de lo que sería la primera inoculación de personal médico en la Ciudad de México y Coahuila.

Sí, se tendrá que realizar un ajuste, a la baja, brutal.

Así que hay que caminar con pies de plomo. Celebrar, sí, que llega el primer lote, pero entender que el proceso de vacunación universal y gratuita, proyectada inicialmente a concluir el primer trimestre del 2022, podría ser aún más tardado.

En vía de mientras, “un mientras” que bien podría durar un año, no queda de otra que mantener rigurosamente todas esas medidas de autoprotección y protocolos sanitarios que ya tienen harta a la mayoría de la población, pero que significan el único escudo disponible contra el Covid, que también en vía de mientras, sigue propagándose y cobrando vidas.

Y eso no hay que olvidarlo ni por un segundo. Va nuestra salud en ello.
23 Diciembre 2020 04:00:00
Una mitad pesa más
Le propongo una suerte de juego: dividir artificialmente a la población en dos amplios sectores, dos mitades: la que se toma en serio la amenaza de la pandemia, y la que, ya sea por hartazgo o simple y llana indolencia, no está dispuesta a sacrificar ni un ápice su libertad individual en aras de la salud de la colectividad.

Y sí, es un juego ya que nadie sabe qué porcentaje se le puede asignar a cada uno de estos segmentos tan polarizados de la población.

En fin. Una de las mitades no sale de casa a menos de que sea indispensable, y cuándo lo hace es rigurosa en eso de mantener la sana distancia, además de las medidas básicas de autoprotección como el cubrebocas, el gel y el constante lavado de manos.

La otra mitad sale a la calle en cualquier oportunidad, asiste a bares, organiza fiestas, se aglomera en los centros comerciales, y hay incluso los que ni cubrebocas usan. Es esta mitad la que a estas alturas mantiene vivo y propagándose al Covid.

La cuestión es que la mitad indolente pesa más, mucho más, que la mitad responsable, ya que con sus actitudes y acciones alimenta el estado de emergencia sanitaria y todo lo que ello implica, incluso el devastador golpe a la economía.

Y pesa mucho más, también, ya que con su irresponsabilidad mantiene al borde del colapso al sistema de salud en su conjunto. Son los miles que deciden arriesgar su vida, la de sus familiares, y por supuesto, la de todos los demás; son los que día a día compran boletos en la rifa del contagio y que presionan cotidianamente a médicos y enfermeras que, tras nueve meses de batalla, simplemente están agotados.

A estos indolentes habría que responsabilizar, en principio, si, por cualquier motivo, por un descuido o hasta mala suerte, uno de los ciudadanos de la mitad responsable cae víctima del virus y se enfrente con que no hay personal médico disponible, y mucho menos equipo y camas en los hospitales para atenderlo.

Entonces sí, la mitad de los indolentes pesa mucho más y eso parece que no lo ven nuestras autoridades. Ya no se puede privilegiar las libertades individuales; se trata de ponderar el bien mayor que es la salud pública, y tras nueve meses de pandemia, con sus dos oleadas, ya lo deberían tener claro los que nos gobiernan, y por fin, actuar en consecuencia.
22 Diciembre 2020 04:08:00
Mal, y de malas
Vaya cierre de año: la pandemia estacionada en una suerte de pico; que no llegan las vacunas y la gente invadida en una euforia navideña que masivamente hace caso omiso a las recomendaciones sanitarias, básicamente eso de evitar las aglomeraciones y mantener rigurosamente la sana distancia.

Cerramos el año, además, con dos noticias que terminan de formar un cuadro altamente preocupante: la confirmación de que el Gobierno federal manipula los datos y que miente, ya que realiza un subregistro en cuanto al número de camas ocupadas y el porcentaje de ciudadanos que efectivamente dan positivo tras aplicarse las pruebas Covid, según revela el New York Times, y que le otorga un grado mayor de certeza a lo que expertos han advertido frecuentemente: la pandemia pega mucho más fuerte en nuestro país de lo que las autoridades reconocen
públicamente.

Y la otra noticia, que no podemos obviar, es la nueva y más peligrosa cepa de este virus que azota Gran Bretaña. Si bien no es más letal, si es 70% más agresiva en cuanto a su capacidad de propagación. Esto es relevante, ya que a esta hora el Gobierno federal aún deshoja la margarita para tomar la decisión que ya han tomado muchos países de cancelar los vuelos e intentar contener a esta nueva cepa. Cabe señalar que, en vía de mientras, desde que se declaró la alerta hasta el lunes, han llegado a nuestro país 12 vuelos procedentes de Gran Bretaña.

En fin, un cierre de año muy complicado, por el retraso en la llegada de las vacunas compradas y comprometidas con la farmacéutica Pfizer, y por el hecho cercano y cotidiano, de que masivamente la gente se sigue aglomerando, ignorando la máxima medida de autoprotección posible a estas alturas de la pandemia: mantener la sana distancia.

Ni hablar, si hubiese un gran cerebro maligno que diseñara panoramas hostiles, se habría quedado corto sobre cómo terminará este 2020 en nuestro país.
19 Diciembre 2020 04:09:00
Esto explota en enero
Va desde este espacio un llamado y/o advertencia a la ciudadanía en general, pero en especial a nuestras autoridades: prepárense, que en la primera semana de enero tendremos la resulta de las negligencias de estos días de posadas y fiestas. Los registros de contagios y decesos se van a disparar ya que simplemente la mayoría no está dispuesta a sacrificar la convivencia en aras de la salud.

A ver: “quédate en casa, si no tienes que salir, no lo hagas”. Pues hay miles y miles de evidencias de que no es así. La gente sale; nunca estuvo, masivamente, dispuesta a mantener rigurosamente el distanciamiento social.

Y la joya de la corona en estas fechas: “no fiestas, no posadas, ni reuniones con amigos y familiares”. Vaya, la máxima recomendación de los que nos gobiernan, con conocimiento pleno de que nadie hará caso de ella.

Las recomendaciones, la expresión más acabada de lo que significa tibieza ante un problema mayúsculo como el que enfrentamos. Sí, llamados a la responsabilidad individual y colectiva que en nueve meses han demostrado, todos los días, que simplemente no aterrizan en la realidad de la mayoría.

Ni hablar, ya veremos en enero, con las cifras, las estadísticas, los registros de contagios y decesos, las consecuencias de una ciudadanía indolente e irresponsable; harta o cansada, que para efectos prácticos es lo mismo. Ya nos cobrará la factura este virus de las fiestas y posadas.

Por cierto, Francisco Moreno, director de Medicina Interna y encargado del Área Covid del Hospital ABC, advierte que en este momento México atraviesa por el peor momento de la pandemia.

Eso lo saben los médicos y enfermeras, las autoridades de los tres niveles, y se pondrá peor ya que parece que los que no lo saben son los ciudadanos que masivamente ignoran protocolos y esas recomendaciones que son como los llamados a misa.

Los expertos nos advierten que estamos en el peor momento de la pandemia… pues ya veremos cómo se pone en enero, desgraciadamente.
18 Diciembre 2020 04:09:00
Clases presenciales, ¿hasta el 2022?
Hay muchas razones para estar harto, agotado, incluso desesperado. La hostil coyuntura económica, los riesgos sanitarios inherentes a la pandemia, y, por supuesto, esta frustrante educación en casa.

Y por lo pronto ya puede calificar al actual ciclo escolar como perdido. Los testimonios de padres de familia que advierten que sus hijos simplemente no avanzan, pese al esfuerzo que implica la responsabilidad que les endosaron para que “se eduquen”, además de las complicaciones tecnológicas, se pueden contar por miles.

Y se entiende, la pandemia obligó a improvisar, y por cuestiones políticas y hasta presupuestarias se decidió iniciar la aventura de la educación en línea, que a nivel masivo ha resultado un verdadero fracaso, cualitativa y cuantitativamente.

Los problemas, no solo de forma, como la conectividad, sino de fondo que tiene que ver con el proceso enseñanza-aprendizaje resultan más que evidentes. Simplemente el país –y entiéndase autoridades, maestros, los estudiantes y los padres de familia– no estaba preparado para algo así, y sigue sin estarlo.

Bueno, pues el asunto es que hoy nadie sabe cuándo se regresará a la normalidad que tanto añoran por igual, padres, alumnos y maestros.

Pero tenemos algunas pistas. Se podría regresar a clases presenciales cuando se decrete el semáforo verde; será por estados y cuando sea seguro hacerlo, y ello implica haber superado la etapa de vacunación masiva.

Según el plan de vacunación de la 4T, la etapa 5, cuando se inoculará a la población menor de 40 años, iniciará en junio del próximo año y se podría extender hasta marzo del 2022.

Sí, se proyecta que hasta marzo del 2022 toda la población estará vacunada y entonces sería seguro, entre otras cosas, el regreso masivo a clases presenciales.

Así que, si usted es de los miles y miles de padres de familia que ya no aguantan la carga de la educación en casa, pues por favor haga acopio de paciencia, tolerancia e intente mantener el mejor ánimo posible, ya que, en el mejor de los escenarios, deberá descartar al 2021 como el año del regreso de la tan anhela normalidad.
17 Diciembre 2020 04:09:00
Entre la rabia y el llanto
Va el testimonio de una persona valiosa que lucha, todos los días, en la trinchera misma de la guerra contra el Covid: una enfermera de una clínica del IMSS, que a estas alturas ya no sabe si está más agotada, triste o enojada, por exponer su vida y la de su familia, en las más precarias condiciones y, además, ante un contexto social de verdadera indolencia.

Esta enfermera comparte su experiencia bajo la condición de permanecer en el anonimato, ya que dice, se siente, al igual que todas sus compañeras, e incluso muchos médicos, bajo el escrutinio de administradores y jefes de área, que están a la caza de quien se atreva a denunciar detalles de cómo opera realmente esta dichosa batalla contra el virus.

Así que, además de carencias, cargas extraordinarias y muy agotadoras de trabajo, se sienten amenazadas con perder el empleo si denuncian lo que en realidad todos saben: están en una guerra desarmadas y con nulo apoyo, tanto de las autoridades, como de la misma ciudadanía, que no termina de entender lo que implica sobrevivir a una pandemia.

Y aquí vale la pena recordar el impacto “oficial” del Covid en Coahuila: en los últimos cinco días, de sábado a miércoles, se registraron mil 218 nuevos contagios y el virus mató a otros 161 ciudadanos, 52 de ellos en Saltillo. Bueno, pues con esto es con lo que debe lidiar todos los días esta enfermera.

En la parte medular de su testimonio, señala que ella y muchas de sus compañeras en el IMSS navegan entre el llanto y la rabia.

El llanto no solo por los casos graves de Covid que atienden, sino además por las condiciones en que lo hacen y el miedo con que llegan a casa, de contagiar a los que quieren.

Y rabia, mucha rabia, por la irresponsabilidad e indolencia de la población, que no solo se pone en riesgo, sino que además las pone en riesgo a ellas.

Dice, y cito “en serio, qué ganas de que cerraran las clínicas, que los médicos y enfermeras hiciéramos un paro, a ver si así entienden que esto no es un juego.

“Que aquí nos jugamos la vida todos los días porque muchos no pueden controlar las ganas de salir de fiesta. Qué injusto es esto”.

Pues sí, muy injusto.
16 Diciembre 2020 04:09:00
Situación crítica…  y puede empeorar
A ver, con tantas ganas de fiesta de un amplio sector de la población, conviene tener en mente la advertencia de los expertos, de esos que no tienen agenda política y que mucho menos tienen acceso a la manipulación de las cifras. Son los que ven lo que realmente está pasando a propósito de la pandemia.

Gustavo Oláiz es el coordinador del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud de la UNAM, y lo que advierte sobre el coronavirus debe ser tomado en cuenta: “este virus se contagia antes de tener síntomas y se ha detectado que 15 minutos con alguien infectado bastan para enfermar”.

El especialista, al igual que su colega Federico Rodríguez, de la Facultad de Medicina de la Universidad La Salle, advierten que, y cito: “estamos en la fase más activa, más crítica de la pandemia, pero puede empeorar”.

Sí, el virus está literalmente fuera de control en todo el país, y seguirá aumentando el número de contagios y de muertes en la medida misma en que los ciudadanos hagan caso omiso de la regla básica de sobrevivencia en tiempos de pandemia: la sana distancia.

Parece tan simple, pero en los hechos resulta lo más complicado del mundo. Nueve meses después hay que recordar, insistir, que lo único que podemos hacer para permanecer a salvo de este virus es ser muy rigurosos con las medidas de higiene, usar siempre cubrebocas, y especialmente, no salir de casa a menos que sea indispensable.

No se puede hacer más. Pero si usted insiste en salir de fiesta, en aglomerarse en su casa o en un antro, pues lo único que está haciendo es comprar un boleto para la rifa de los contagios, y con este virus, la probabilidad de terminar en el hospital o incluso fallecer, es alta, muy alta.

Si aun así usted decide armar una carnita asada, reunir a familiares, amigos y hasta vecinos en su casa, pues que le vaya bien y ojalá que en su irresponsabilidad no arrastre a nadie hacia el hospital o la tumba.

Para los que dudan, les recuerdo, el especialista de la máxima casa de estudios nos advierte que bastan 15 minutos de convivencia con un asintomático para contagiarnos. Estamos en una etapa crítica, y puede empeorar. Depende de nosotros.
15 Diciembre 2020 04:09:00
Simplemente, ya basta
Primero, una pertinente aclaración por aquello de que aún quede por ahí algún incondicional inquisidor del “ganso-oficio”. El comparar lo que es con lo que hubiera sido es realmente estúpido. No se trata de suponer que con otras autoridades nos habría ido peor o mejor, eso es imposible de determinar, ya que operan en dos planos distintos, el real y el imaginario.

Así, solo nos queda evaluar, cuestionar y hasta criticar lo que tenemos, ya que no hay más. Y en este escenario, pues qué lamentable resulta que la estrategia, al menos en la forma, de la lucha contra la pandemia, siga en manos de un personaje como el subsecretario Hugo López-Gatell.

Eso de administrar los datos, de ser una verdadera veleta en su afán de seguir el errático paso de su jefe. Eso de magnificar o minimizar, conforme a los dictados del día en las mañaneras, es indigno de un subsecretario, de un profesional de la salud.

¿Recuerdan aquella gran afirmación, a principios de junio, de que México podría enfrentar un escenario catastrófico con 60 mil muertos por Covid? Bueno, pues ya vamos para 115 mil decesos, casi el doble, y ni siquiera una explicación de qué falló, del porqué y cómo llegamos a que el país enfrentara este escenario.

¿Recuerdan la contundencia con la que promovía el semáforo y que todos los estados deberían sujetarse a él y acatar las medidas recomendadas en cada uno de sus colores? Bueno, como es la Ciudad de México la que en los hechos está en semáforo rojo, pues ya no importa, que “es intrascendente”. Se niega a decir que la megalópolis que gobierna la consentida de la 4T, Claudia Sheinbaum, está fuera de control, según los propios estándares que tanto llegó a defender.

No, ahora es “emergencia por Covid”. Y no sobra recordar que, si alguien cuestionó y minimizó el uso del cubrebocas, fue este funcionario de la 4T, que ahora, con muchos meses de retraso, dice, eso sí, cantinfleando, que es indispensable.

Cuánta mezquindad y cuánta razón tenían los gobernadores, en especial los de Jalisco y Nuevo León, cuando lo mandaron al diablo con eso de sus semáforos.

La pandemia no está controlada. No hay que darle vueltas y por más que nuestro Presidente diga que todo va bien, la realidad en nuestras calles, en nuestros hospitales, en los miles de dramas que se viven todos los días en los hogares a lo largo y ancho del país, nos dicen otra cosa.

De plano, ya basta de López-Gatell, y que de aquí en adelante solo le haga caso su esposa y su madre, y uno que otro despistado con confianza ciega en los amuletos y escapularios. Usted, ánclese en la realidad y cuídese, cuídese mucho, que en este diciembre la pandemia está desatada.
10 Diciembre 2020 04:08:00
Tranquilos… aún falta
A ver, hay que poner un freno al entusiasmo generado por la noticia de que en cuestión de días iniciará la vacunación contra el coronavirus. Tranquilos, aún falta, y mucho, como para declarar vencida a la pandemia. El alto riesgo de contagios y muerte permanece y permanecerá durante algunos meses más.

Las cosas como son: entre este mes y enero se aplicarán las primeras dosis, pero son exclusivamente para personal médico y militar, los de la primera línea de batalla contra el Sars-CoV-2. De febrero a abril, la segunda etapa, para personal médico y personas mayores de 60 años.

Hay que entenderlo e ir proyectando cuándo le tocaría a cada quién. La tercera etapa, de abril a mayo del próximo año, para las personas entre 50 y 59 años, y luego la cuarta etapa, de mayo a junio, para personas entre 40 y 49 años.

La quinta etapa, la de vacunación universal, se proyecta del próximo junio a marzo del 2022. Tal cual, todo mundo vacunado, pero sería hasta mediados del 2022.

Así que, tranquilo, no hay nada en firme qué celebrar, salvo que inicia un proceso muy esperanzador, pero que será tardado.

Así que, por lo pronto, estas fiestas decembrinas tendrán que realizarse bajo los protocolos vigentes, con eso de las medidas de higiene y distanciamiento social.

Y ojo, el propio subsecretario de la 4T, López-Gatell, advierte, que aún con la vacuna en puerta, no hay una fecha para volver a la normalidad previa al Covid, ya que si se libera muy rápido la actividad social se tendrán repuntes incalculables.

Dice, y cito: “todavía no, ya habrá tiempo de abrazarnos y besarnos, y festejar, pero no sería adecuado hacerlo de manera inmediata, porque el proceso mismo de vacunar nos va a llevar varios meses en México y en el mundo”.

Así que, tranquilos, hay que poner freno al entusiasmo y justipreciar la esperanza que representa la vacuna. De esta pandemia todavía no salimos. Faltan meses, muchos meses más.
09 Diciembre 2020 04:08:00
Al estilo vikingo
En las últimas décadas del primer milenio, cuando ya los pueblos vikingos se habían unificado en un gran reino, bajo el liderazgo del noruego Olaf, se consolidó la gran evangelización en el norte de Europa. Los vikingos llegaban a una aldea, la saqueaban, destruían y “convertían” al cristianismo a los que quedaban, y si se negaban, pues ya no quedaban. Y así, aldea tras aldea.

Los vikingos fueron muy efectivos en eso de convertir al cristianismo a los aldeanos nórdicos, galos y escandinavos. La receta fue muy simple, o crees en Cristo o te mueres. Sí, mataban a todos los que se negaban a besar la cruz.

Han pasado más de mil años desde que esa agresiva, muy violenta, forma de imponer una línea de pensamiento, o de creencia, arrasaba con todo a su paso, pero aún en nuestros días, y toda proporción guardada, se ejerce en los terrenos político y económico. Sí, en pleno 2020 hay quién gobierna al estilo vikingo, del estás conmigo o contra mí; del si no besas la cruz de la 4T, pues te aniquilo.

Ya lo había advertido Porfirio Muñoz Ledo a propósito de la eliminación a rajatabla de 109 fideicomisos. Al estilo vikingo, la 4T optó por amputarlos de la vida pública, en lugar de analizar, adelgazar y vigilar el correcto uso de los recursos.

Y también lo hizo el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelí, quien advirtió otro ejemplo de este estilo vikingo: reclamó, respecto a la iniciativa de AMLO de eliminar la práctica de la subcontratación, que la 4T, en vez de quitar las manzanas podridas, tala los árboles y nos quedamos sin nada.

Así, arrasar, destruir y luego convertir a los pocos que quedan en pie, y si se niegan, pues a eliminarlos, a reducirlos y exhibirlos como conservadores corruptos.

Caray, según esto México es un país con leyes y estas marcan límites al ejercicio del poder. Y con el cambio muchos pensamos que los tradicionales excesos, abusos y omisiones de los gobernantes que desde siempre se pasan por el arco del triunfo esas leyes que juran respetar, habrían de terminar.

Desafortunadamente, el Presidente no los ve así y da ejemplo cotidiano de ello, y en su círculo cercano, a los que les tendría algún respeto, por las evidencias, nadie se atreve a señalárselo.

Pues sí, más de mil años después, los aspectos fundamentales del estilo de gobernar de Olaf siguen vigentes, desgraciadamente.
04 Diciembre 2020 04:09:00
Pandemia matona
Pues vaya que la pandemia de Covid resultó en extremo letal, pero no solo por el brutal número de vidas que ha cobrado, sino también por la cantidad de negocios y empresas que se han visto afectadas o incluso obligadas a cerrar en forma definitiva.

Aunque nuestro Presidente nos diga que vamos muy bien, las cifras oficiales dicen otra cosa: En el terreno sanitario tenemos que este jueves, el total de contagiados se ubica en un millón 140 mil y el número de decesos en 108 mil, según los datos oficiales de la Secretaría de Salud.

Y ojo, nunca hay que perder de vista que existe un subregistro, que los casos pueden ser fácilmente el doble de lo que se reporta… y que hablamos de solo nueve meses.

En el terreno económico, según datos del Inegi, del gran total de 5 millones de negocios en el país, durante esta pandemia cerraron definitivamente sus puertas poco más de un millón, el 20 por ciento.

Y sobre las empresas, el mismo Inegi dice que la crisis generada por la emergencia sanitaria ocasionó que el 86% del millón 873 mil registradas como operando en el país, reportara alguna afectación, principalmente la disminución de los ingresos.

Esto aparte de los empleos formales perdidos, más de un millón, en los meses de la cuarentena extendida, entre marzo y mayo, de los que apenas se han recuperado 120 mil.

Y vaya que no contamos el brutal impacto en el sector informal de la economía. Total, en el terreno económico el Covid resultó un verdadero matón.

Bueno, estos son los datos oficiales. Seguramente nuestro Presidente tiene otros que le permiten afirmar que vamos bien, muy bien, en los terrenos económico y sanitario.
03 Diciembre 2020 04:09:00
Esa religión llamada 4T
Nuestro Presidente se siente tranquilo, confiado en que lo está haciendo muy bien; que nuestro país va muy bien en los terrenos económico y sanitario y que, además, lo respalda el 71% de los mexicanos.

Bueno, a propósito de esto, comparto lo siguiente: Morena o la 4T o AMLO, como prefiera, no solo es una estructura en el poder. Es también una suerte de religión, pero de las agresivas, de las excluyentes; de las que exigen incondicionalidad y que etiquetan, descalifican, reducen a conservadores, “fifís” y corruptos, a todos los que no se sometan a esta suerte de principio de fe, de un cambio no solo de la vida pública, sino también la privada de los ciudadanos.

No hay Diez Mandamientos, no, en esta religión hay centenares y cambian día a día, de acuerdo a los “otros datos” en turno. La gran catedral es el Palacio Nacional y la misa se lleva a cabo muy temprano; la llaman “la mañanera”.

Vale la pena recordar la Guía Ética de la Transformación de México presentada por el Gobierno federal, que plantea en su parte medular que los corruptos acudan a terapia sicológica con el fin de redimirse.

En el punto 9 de esta cartilla moral, la 4T nos dice que, y cito: “El perdón libera a quien lo otorga y quien lo recibe, pedir perdón y perdonar son de las cosas más difíciles de nuestra relación con los demás. Hay una resistencia natural a disculparse porque quien lo hace siempre se rebaja, se humilla o se rinde, y por ello no alcanza a vislumbrar la enorme potencia liberadora del perdón”.

Y sí, puede ser, pero el punto es que la 4T es una estructura de poder, un partido convertido en Gobierno y ese arrebato moralista pues plantea ciertos inconvenientes, más allá del fiel rebaño que son los súbditos incondicionales de Andrés Manuel.

Por cierto, hay una voz crítica, la de Porfirio Muñoz Ledo, al que se podrá acusar de lo que quiera, menos de corrupto, conservador y “fifí”. Bueno, pues Porfirio advierte que en las decisiones de política pública de la 4T se privilegia la arbitrariedad sobre la razón. Y pone como ejemplos la imposición de un presupuesto recesivo y la eliminación a rajatabla de 109 fideicomisos públicos.

Porfirio dice que los problemas que tiene el país exigen la primacía de la razón, no de la arbitrariedad, y la primacía de la razón significa que se reacomoda el gasto público por medio de una reforma cuidadosa y específicamente sobre los fideicomisos, dice que lo correcto es analizar, adelgazar, vigilar, pero no amputar. Esto último es arbitrario.

Y sí, esta nueva política-religión, que no solo pretende transformar la vida pública, sino también la privada, es muy agresiva, excluyente y arbitraria.
02 Diciembre 2020 04:09:00
Un poco de seriedad,  por favor
El tema no es menor y por lo tanto no puede, no debería, pasar inadvertido: Si algo ha hecho el Gobierno de México durante esta pandemia es ignorar olímpicamente las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Si bien han resultado acertadas y hasta exitosas en la mayoría de los países, la 4T decidió, desde que se detectó el primer contagio, allá por finales de febrero, caminar por la libre, explorando una receta propia que ha dado por resultado algo así como un millón 110 mil contagios y 106 mil decesos, hasta el momento.

Bueno, pues esta ignorada Organización Mundial de la Salud lanzó un desesperado llamado a nuestras autoridades a tomarse la epidemia en serio.

Dicen que, y cito: “La situación en México es muy preocupante. Los números muestran que el país está en mala situación. Cuando suben los casos y también las muertes es un problema muy serio y pediríamos a México que sea serio”.

Ponderan también, como lo han hecho un centenar de veces, lo indispensables que resultan las medidas de distanciamiento social, las de higiene y la importancia de usar cubrebocas. Piden que los líderes sean modelos a seguir.

Por supuesto que a Andrés Manuel esto le importa un pepino. Él mismo insiste en no usar cubrebocas y va más allá al afirmar que usarlo o no, es cuestión voluntaria, algo que tiene que ver con las libertades individuales.

Bueno, pues solo quedaría recordar que sumidos como estamos en una pandemia, que se propaga con facilidad y que cobra vidas, muchas, eso de que las medidas de autoprotección son una cuestión voluntaria y de libertad individual, es francamente incomprensible y altamente dañino.

No, no se trata de ponderar la libertad individual, ya que esta termina justo donde empieza el derecho de los demás a la salud, a la vida. Así de simple.
01 Diciembre 2020 04:09:00
Torpes y vacíos
Intentemos conciliar cosas. Intentemos buscar alguna explicación del por qué pasa lo que pasa; la razón por la que el coronavirus siga acechándonos como lo hace, que siga propagándose y cobrando vidas.

Tenemos, por un lado, las cifras, las estadísticas, que, por frías, podrían ocultar las tragedias que subyacen en cada caso, en cada número.

En 30 días, el Covid mató a 262 saltillenses. Sí, noviembre fue el mes más letal de lo que llevamos de pandemia, en promedio cobró la vida de nueve ciudadanos, cada uno de esos 30 días.

Y ahora, la penosa realidad: las fiestas, las reuniones, las aglomeraciones en espacios deportivos, en los bares y, especialmente, en los hogares.

Qué complicado conciliar el escenario hostil que impone esta pandemia, y la obligación de todos de mantener rigurosamente las medidas de autoprotección, especialmente la sana distancia, con esa necesidad imperiosa de convivir, de beber, de abrazar y no solo a la familia, sino a amigos y hasta perfectos desconocidos.

Qué vacíos debemos estar como seres humanos, que nos resulta punto menos que imposible el reducir la convivencia a círculos cercanos, básicamente familia; que tengamos que salir disparados, en la primera oportunidad, a un bar o a una reunión.

Qué frágiles debemos ser como sociedad, que resulte imperativo la ingesta de alcohol en lugares concurridos, aunque en ello nos juguemos la vida.

Sí, qué torpes, irresponsables y vacíos debemos ser como para no entender, pese a los nueve meses de sobrevivir bajo el azote de este virus, que resulta imperativo el aislamiento social para frenar la cadena de contagios.

Y francamente, qué tontos debemos ser como para no asimilar que, al acudir a fiestas, a bares, a eventos deportivos y en ello obviar las medidas de autoprotección, lo único que hacemos es fortalecer el imperio del Covid y por lo tanto prolongar estas condiciones generales de vida tan hostiles.

Sí, qué complicado resulta conciliar lo que hacemos, con lo que deberíamos hacer y el abismo que desgraciadamente prevalece entre ambos.
27 Noviembre 2020 04:08:00
La foto llega tarde
Si algo nos ha demostrado, una y otra vez, este Covid, es que es impredecible y que aprovecha cualquier resquicio para propagarse, para cobrar su cuota de muerte.

Que si repunte, rebrote, que si una segunda ola… en fin, lo cierto es que sigue y seguirá en nuestras calles y aprovechará cualquier indolencia, irresponsabilidad, para mantener su fuerza, y con ello, pues los problemas mayúsculos en los terrenos sanitario y económico para toda la población.

Habría que tomar su comportamiento por lapsos, para intentar determinar con qué tanta fuerza recorre nuestras calles.

Por ejemplo, en los últimos siete días, del viernes 20 a este jueves, los datos oficiales refieren 2 mil 135 contagios y 235 decesos, de estos, 59 en Saltillo. Cifras, estadísticas, que tal vez ya no le digan nada porque está fatigado de la pandemia y todas sus implicaciones. Bueno, pues le recuerdo que podrá estar harto, pero el virus no se ha fatigado de nosotros.

Pero el tema es que los datos que tenemos corresponden a la fotografía de algún momento del pasado reciente; hoy refieren qué tan agresiva fue la pandemia hace dos o tres semanas, cuando efectivamente se registraron los contagios, por su tiempo de incubación, de presentación de los síntomas y que, en muchos lamentables casos, derivó en un desenlace fatal.

El registro de estos últimos siete días nos dice que hace 20 el virus estaba fuera de control en prácticamente todo el estado, y en Saltillo por supuesto. Nadie sabe a ciencia cierta el comportamiento que tiene hoy. Eso se sabrá dentro de aproximadamente dos semanas, y según lo que puedan registrar las autoridades.

Y ese es un problema grave: en ocho meses nadie ha sido capaz de instrumentar mecanismos efectivos para monitorear en tiempo real el comportamiento del virus, y por lo tanto las fotografías que refieren los datos oficiales en realidad corresponden al pasado reciente, muy reciente, es cierto, pero pasado.

El punto es si usted está dispuesto a jugarse la vida, a arriesgarse a ser una estadística más que reporten las autoridades algún día de la primera quincena de diciembre.

El Covid es realmente una montaña rusa, de muchas cimas, de rebrotes, repuntes, pero también de días de calma, de respiros. Es impredecible en su comportamiento, ya que depende de qué tan rigurosas y masivas sean las medidas de autoprotección de los ciudadanos.

Solo nos queda recordar que es potencialmente letal, y lo único cierto es que seguirá acechándonos, con mayor o menor fuerza, durante varios meses más. Más allá de eso, pues a seguir con esas fotografías que nos llegan con retraso, mucho retraso.
26 Noviembre 2020 04:07:00
No hay peor ciego…
Dice la máxima que reconocer la existencia de un problema es el primer paso para solucionarlo. Pero si no se quiere ver, y cada vez que alguien lo señala se reduce a golpeteo político, pues el problema crece y crece hasta que tarde o temprano estalle en el rostro de quien sistemáticamente lo niega.

Y eso es precisamente lo que sucede hoy en nuestro país y la cúpula de la 4T. La pandemia está lejos de estar bajo control. Esos 103 mil muertos, 43 mil más que el escenario catastrófico que llegó a plantear López-Gatell; que México tenga hoy el índice de letalidad más alto en el mundo, del 10%, e Irán, que está en segundo lugar, tenga una tasa de 5.3%, ¡Irán!, refiere que no vamos bien en absoluto.

Además, que este virus dispute hoy con las enfermedades cardiovasculares el ser la primera causa de muerte y esos rebrotes y repuntes, hablan de que algo se debe estar haciendo muy mal, para que el país siga sumido en las condiciones en las que lo está, en las garras del coronavirus.

Por cierto, el Ranking de Resiliencia de Covid de Bloomberg dice, tras analizar varios indicadores en 53 países, que México es el peor país para vivir la pandemia.

Entre los indicadores está el aumento de los casos, la tasa de mortalidad general, número de pruebas, los acuerdos pactados para comprar vacunas, la capacidad sanitaria y el impacto de las restricciones para frenar la propagación del virus. Y México está en último lugar de los 53 países considerados en el análisis.

Esto no es golpeteo político, es nuestra realidad, aunque no se quiera ver. Y sí, no hay peor ciego que el que no quiere ver, y qué dramático que arrastre a todo un país con su ceguera.
25 Noviembre 2020 04:07:00
‘Paisanos, no vengan…’
Todos los años, en diciembre, las carreteras de Coahuila –y de prácticamente todo el país– se ven saturadas por las largas caravanas de paisanos. Vienen en sus camionetas, cargados de regalos, para demostrar lo bien que les ha ido en la conquista del sueño americano.

Vienen, también, con un solo anhelo: ver, convivir con sus seres queridos, familias y amigos, a los que no han visto en un año, y en algunos casos, en mucho más.

Pero en esta ocasión, bajo el imperio de la pandemia, las cosas deben ser diferentes.

El gobernador Riquelme anuncia que se pedirá a los paisanos no venir a Coahuila; que independientemente de la derrama económica que generan, son hoy un factor de riesgo para la propagación del Covid. Les pedirá que mejor se esperen para Semana Santa, por el bien de sus propias familias, y en realidad, de todos.

Pero sabe que no les puede prohibir que vengan o atraviesen Coahuila (aquellos con destino a otros puntos del país) y por eso se habrán de colocar filtros sanitarios en la frontera de Piedras Negras y Acuña.

Y cabría preguntar si el Gobernador exagera con este llamado para que no vengan los paisanos. Bueno, pues la información disponible nos dice que no, no exagera.

El propio subsecretario de la 4T, López-Gatell, reconoce que los contagios se producen mayormente ahora en las fiestas y reuniones, en cualquier lugar donde se registren aglomeraciones. Y cito: “nos podemos infectar en cualquier espacio público donde concurren personas y también en el espacio familiar, ya sea una fiesta con pocas o muchas personas, una boda o un bautizo”.

Si, entre más personas convivan, se junten, mayor el riesgo, y a eso vienen precisamente los paisanos, todos los años, a convivir con familiares y amigos. Esta vez debe ser diferente, como todo en este 2020, el año del Covid.
24 Noviembre 2020 04:08:00
El favor de la divinidad
Al final del día somos un pueblo con profundas raíces religiosas. Y cuando todo falla, cuando ya no sentimos lo duro, sino lo tupido, pues no nos queda de otra más que voltear la mirada al cielo e implorar por algún favor divino.

Y es que en realidad todo ha fallado: la cuarentena extendida que solo contuvo los contagios, pero diezmó a la economía. La errática reactivación, la tibieza y dilación a la hora de imponer sanciones. Fallaron también todas las recomendaciones, ignoradas olímpicamente por muchos, muchísimos ciudadanos. En fin. Cómo no implorar al cielo.

En Monclova, por ejemplo, y a propósito del día de Jesucristo, Rey del Universo, un sacerdote se trepó en un helicóptero y durante una hora recorrió toda la capital del acero para lanzar desde el cielo bendiciones y pedir a Dios por el fin de la pandemia.

Y aquí, en Saltillo, a propósito del día de santa Cecilia, la patrona de los músicos, pues sus fieles le imploraron piedad, que intervenga para poner fin a esta calamidad que ha significado el Covid, tanto en términos sanitarios, ya que ha cobrado la vida de al menos 40 músicos, como en términos económicos, ya que todo el gremio se encuentra sumido en una profunda crisis.

Pues sí, tal como están las cosas, solo nos queda pedirles a todos los santos que por favor ya termine este año que parece empeñado en golpear cada vez más fuerte, y en poner a prueba todos los días nuestra capacidad de sobrevivencia.

Y ya entrados en estos terrenos, pues también pedir que el 2021 sea mucho más benigno, ya que otros 12 meses en las condiciones que padecemos hoy, no los aguanta nadie.
19 Noviembre 2020 04:09:00
La peor sopita en la historia
El 17 de noviembre del año pasado se detectó, en China, el primer caso positivo de lo que se conoce hoy como Covid-19.

Se trataba de un hombre de 55 años, de la provincia de Hubei, que se habría contagiado semanas antes al tener contacto con el mítico paciente cero, ese del que se dice, es amante de los caldos de murciélago, pero que nunca pudo ser identificado plenamente.

Cuatro semanas después, la provincia de Wuhan estaba sumida en el caos, apenas un esbozo de lo que sería el mundo meses después.

Un año después, prácticamente no hay país que haya quedado a salvo de esa marea patógena que es el SARS-CoV-2, que ha infectado a 56 millones de personas y le ha costado la vida a más de 1.4 millones de personas.

Un virus, una nueva cepa de la familia de los coronavirus, que ha puesto en jaque a la economía global y que ha obligado a la mayoría de los países a imponer medidas que restringen la movilidad. En suma, un virus que cambió las lógicas productivas, de convivencia social e incluso afectó el seno mismo de las familias. Un virus que cambió al mundo entero.

En México, este virus llegó “tarde”, a finales de febrero, y en 9 meses superó el millón de contagios y más de 99 mil decesos.

Y en Coahuila, más tarde aún, también deja una larga cauda de problemas sanitarios y económicos; van oficialmente 39 mil contagios y 2 mil 800 decesos.

En retrospectiva y concediendo la versión de cómo inició la pandemia, tenemos una sopita de murciélago en una aldea de una provincia remota en la China profunda, que desencadena una serie de problemas mayúsculos en todo el planeta.

Esa sopita de murciélago nos demuestra lo frágiles que realmente somos como especie, y el rostro más amargo de la globalización. A excepción de las dos grandes guerras, nada le había hecho tanto daño, a tantos y en todos lados, como este virus.

Ni hablar, hoy pagamos en todo el planeta por esa sopita, sin duda la peor de la historia. Y no nos queda de otra que luchar todos los días y quién sabe cuántos meses más... por sobrevivir.
18 Noviembre 2020 04:09:00
La punta del iceberg Covid
Los datos oficiales del Gobierno del Estado nos dicen que se han registrado casi 39 mil casos de Covid desde que inició la pandemia, y que esta ha cobrado cerca de 2 mil 800 vidas. Pero esto es, lamentablemente, solo la punta del iceberg. Este virus acecha hoy a más de 290 mil coahuilenses que se encuentran en situación de vulnerabilidad crítica.

Hablamos que potencialmente este virus podría multiplicar por siete su número de víctimas, tanto en contagios como en decesos en las próximas semanas, cuando el frío exponga en toda su crudeza a los sectores más indefensos, y por lo tanto propensos, a caer en las garras del Covid.

Hablamos de las miles y miles de familias coahuilenses que hoy no tienen prácticamente nada, que sobreviven en la pobreza, marginación, hacinamiento y que no tienen acceso ni a información oportuna y veraz, ni a los elementos básicos de autoprotección… vaya, ni siquiera acceso regular al agua potable.

Y es que, al margen del severo daño sanitario y económico, lo que ha hecho esta pandemia es gritarnos que fuimos, somos y seremos un país y un estado de grandes desigualdades, de un verdadero abismo entre los pocos que tienen todo y los muchos que no tienen nada.

Esta pandemia nos grita que tenemos como sociedad una gran asignatura pendiente con los más vulnerables y que hoy, al menos en Coahuila, hay 290 mil personas que con mucha facilidad pueden caer presas de este virus.

Sí, el escenario que se dibuja para las próximas semanas es francamente dramático. Ojalá que las autoridades, y nosotros mismos como ciudadanos, cada quien en la medida de sus posibilidades e interés, podamos hacer algo por aquellos que hoy nos necesitan más que nunca.
17 Noviembre 2020 04:09:00
Entre mitos y recetas mágicas
México rebasa el millón de contagios y se acerca a los 100 mil muertos por Covid. Tenemos ocho meses bajo el yugo de la pandemia y aun así se puede escuchar una serie de imprecisiones, de mentiras, de recetas que rayan en lo absurdo y por tanto vale la pena reparar en ellas y aclarar algunas.

Va: el alcohol no mata al virus, mata neuronas, pero no al virus. Consumir desinfectantes, cloro, metano y etanol no es preventivo, es una estupidez.

El usar correctamente el cubrebocas no causa falta de oxígeno ni concentración de dióxido de carbono al respirar. El usarlo correctamente.

Contener la respiración realmente no es prueba para detectar Covid, y comer ajos o picante no cura la enfermedad. Todo mundo es susceptible de resultar contagiado: hombres, mujeres, niños, jóvenes y viejos. Todo el mundo.

No hay ningún medicamento hoy, específicamente, que combata al Covid y tampoco está demostrado que la Hidroxicloroquina lo pueda curar. Este virus no se previene con vitaminas o suplementos. Se podrá fortalecer el sistema inmunológico, pero no previenen específicamente el Covid.

Esta enfermedad la provoca un virus, no una bacteria, y por lo tanto el uso de gel es más como una medida básica de higiene que un escudo contra el coronavirus. Es muy poco probable que se propague por medio del calzado. No lo transmiten moscas o mosquitos y los termómetros digitales detectan la fiebre, no el Covid; no detectan a los contagiados asintomáticos.

La vacuna está en etapa de experimentación. Faltan largos meses para que se demuestre su eficacia y que sea posible una aplicación universal. Falta mucho para eso. Y finalmente, un escapulario lo podrá poner más cerca de la divinidad, pero no más lejos del virus.

Así que, no queda de otra: la sana distancia y el cubrebocas son lo único que realmente lo pueden proteger, en la medida en que, a estas alturas, esto es posible.
13 Noviembre 2020 04:07:00
Usted sabrá si se la juega
Se acerca el fin de semana. Qué ganas de la reunión, de la fiesta, de los brindis y la carnita asada, de la convivencia con familiares y amigos, ¿verdad? Pues sí, que ganas, pero simplemente no se puede, no se debe.

Y si a estas alturas usted se pregunta ¿pero por qué no se puede, no se debe? Pues porque así lo gritan, todos los días, los datos, las cifras, las estadísticas; así lo gritan nuestras calles salpicadas de virus, nuestros hospitales, nuestra realidad: Estamos en medio de un violento rebrote del Covid y las convivencias resultan de altísimo riesgo.

En fin. Si usted es de los cientos, miles de ciudadanos a los que simplemente les vale la pandemia, pues solo queda desear que el virus nunca toque las puertas de su hogar, aunque con su irresponsabilidad es muy probable que sí lo haga.

Para el resto, van unos datos que ratifican que hoy es de altísimo riesgo el relajar una sola de las medidas de
autoprotección.

Sería comprensible si usted ya se sumó al cada día más numeroso sector de la población que simplemente ya está harto de las malas noticias, que ya no quiere saber de números, de contagios y decesos, pero, aun así, el estar lo mejor informados que sea posible es la única vía que nos permitirá tomar decisiones correctas, adecuadas al momento y al entorno.

Entonces, ahí le va una aproximación, tan fiel como lo permiten los datos oficiales, del ambiente que nos rodea, de cara a este fin de semana: tan solo de lunes a jueves, en estos cuatro días, se contagiaron de Covid mil 121 coahuilenses y 114 murieron, entre ellos 42 saltillenses.

Pues sí, navegamos en la cresta de esta violenta segunda oleada de Covid, así que, usted sabrá si se la juega.
12 Noviembre 2020 04:06:00
Los golpes del desprecio
¿Recuerda usted el enojo de al menos 10 gobernadores por el golpe que se anticipaba en el Presupuesto 2021? ¿Recuerda usted todos los amagos con romper, incluso, el Pacto Fiscal, si no eran escuchadas y atendidas las demandas de que ya no rasuraran más los recursos para los estados el próximo año?

¿Recuerda usted los reiterados llamados al Presidente para que aceptara reunirse con los mandatarios de la llamada Alianza Federalista? Pues nada. Ni reunión, ni fueron escuchados y mucho menos atendidos.

La 4T impuso su maquinaria y aprobó el Presupuesto 2021, y sí, aplicó severos recortes: las aportaciones tendrán una disminución de casi 9 mil millones de pesos, mientras que las participaciones una disminución de más de 62 mil millones.

Y eso no es todo, cuando la 4T quiere apretar, lo hace en serio: por convenios entre la Federación y las entidades, el gasto a los estados cae más de 30 mil millones de pesos y además, las entidades dejarán de recibir también 75 mil millones en materia de salud por la creación del Insabi.

Parece una broma de muy mal gusto, pero los gobernadores pedían un trato más equitativo y les recetaron un recorte brutal, de al menos 175 mil millones de pesos. Y, como se anticipaba, ese “ahorro” servirá para mantener el montón de programas asistencialistas de la 4T, esa receta evidente y añeja para mantener contenta a la base electoral.

El tema es que esto no crea infraestructura ni alimenta los fundamentales del progreso: es solo una aspirina para la pobreza.

En fin, ahora sí, habrá que ver de qué están hechos los mandatarios y hasta dónde están dispuestos a llegar con eso que consideran un legítimo reclamo. Y deberán partir de un hecho probado: el Gobierno federal pasó de la sospecha, eso de considerar como corruptos a todos los que no les son incondicionales, a un abierto y contundente desprecio, y este, en política pública.

Vienen meses muy duros y ojalá que al final se imponga la razón sobre la soberbia; que al final prevalezca el diálogo sobre la descalificación y que se entienda que no se puede destruir, sin antes tener al menos un plan para reconstruir, y eso es precisamente lo que nadie ve por ningún lado.
11 Noviembre 2020 04:08:00
De una absurda tibieza
Esta es una historia de ficción, de esas en las que hay que señalar que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Imaginemos una reunión de quienes nos gobiernan para discutir qué medidas tomarán ante la emergencia por la pandemia.

Y bueno, uno dice: “la cosa está fuera de control, esta segunda oleada nos está pegando muy fuerte, hay que hacer algo, urgente”. Todos responden, “pues sí”.

“La gente no entiende, se sigue aglomerando, se siguen reuniendo en casas particulares, sin respetar ninguna de las recomendaciones, justo cuando nuestros hospitales están saturados y el número de contagios y decesos nos habla de una situación crítica”. Y los demás vuelven a responder “pues sí”.

Entonces, uno de ellos dice: “hay que prohibir esas fiestas que son fuente de contagios”, y todos aplauden. “Sí, esa sería una buena medida. A grandes males, grandes remedios”.

Pero entonces, a la hora de fijar criterios, por mayoría se decide que se prohibirán las fiestas con más de 15 personas, pero eso sí, si quieren reunirse más, tal vez 50, basta con pedir permiso y comprometerse a que aplicarán las medidas sanitarias y listo, que sean de 50, o más…. Entonces uno advierte: “pero si hace meses se prohibieron las reuniones con más de 10 personas, cuando la situación no era ni la sombra de lo que hoy padecemos, por qué 15 o más”. “Pues porque sí”.

“Pero entonces, ¿si ubicamos una fiesta con más de 15, los vamos a sancionar con dureza. tal vez hasta arresto de 36 horas, para dar ejemplos contundentes de que no estamos jugando?”. “Pues no, si los sorprendemos los vamos a amonestar, les vamos a decir que no lo vuelva a hacer”.

Ok. Y ese terco frijolito en el arroz señala: “¿sí saben que nadie hace caso a las recomendaciones, que nadie respeta lo que aquí establecemos como medidas para cortar la cadena de contagios, verdad?”.

Y el resto responde, “pues sí, pero algo hay que hacer… tal vez ahora sí nos hagan caso”. “Pues sí”.

Esta historia es ficción y refiere una absurda tibieza ante el brutal golpe de la pandemia… y cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia.
10 Noviembre 2020 04:06:00
Adiós al bravucón
Dice una vieja máxima que cada pueblo tiene el Gobierno que, por acción u omisión, se merece. Bueno, pues la buena noticia es que el pueblo estadunidense decidió finalmente sacudirse a ese autoritario y narcisista energúmeno que tiene por Presidente.

Un respiro para nuestros vecinos y sin duda para el mundo entero. Cuatro años de fake news, de una reiterada y malintencionada manipulación de los datos, de la realidad, de un andar arrogante y altanero, violento, fue suficiente, afortunadamente, para que los estadunidenses le dijeran ya basta en las urnas.

Solo para el anecdotario: este bravucón ha dicho desde su envestidura como Presidente, y hasta agosto pasado, 25 mil mentiras, según el registro de The Washington Post. Y se podrá mentir 100 o mil veces, pero no siempre, sin pagar tarde o temprano el costo.

Quién sabe exactamente qué esperar de Joe Biden, pero aún en su momento más bajo o errático, no puede ser peor que ese empresario egocéntrico y de un marcado pensamiento mágico, anclado invariablemente en la idea de que su percepción es la única realidad posible. Y entre paréntesis, ¿le suenan familiares y cercanos estos rasgos de carácter?

Bueno, en medio de la vorágine que resultaron las elecciones en Estados Unidos, rescato un hecho inédito que representa una gran lección para todos: el jueves, las principales cadenas de televisión cortaron abruptamente el mensaje del presidente Trump, ya que simplemente lanzaba una serie de grandes afirmaciones sin aportar una sola prueba.

En términos llanos, estaba mintiendo y los medios decidieron que simplemente ya era suficiente de ser cajas de resonancia de tantas mentiras.

Sí, un hecho extraordinario, una gran lección. ¿Se imagina si esto se replicara en todos lados, en México? Bueno, pues sí así fuera, las mañaneras durarían tres minutos, en lugar de la hora y media que nos receta, con sus otros datos, nuestro Presidente todos los días.
06 Noviembre 2020 04:09:00
Pesa más el hartazgo
Intentar entender a quienes, en pleno repunte de la pandemia, ignoran las recomendaciones, especialmente las del distanciamiento social, resulta muy complicado.

Habría que reconocer, en principio, que hoy, tras ocho meses de pandemia, no todos los que deciden consciente o inconscientemente arriesgar su salud y la de su familia son indolentes, o simplemente estúpidos, al ignorar los riesgos.

No, hay que aceptar a estas alturas que hay un fenómeno que gana terreno: el hartazgo, y eso precisamente convierte tan peligroso este último tramo del año.

Hay quien señala la pérdida de la sensibilización social ante el reiterado bombardeo de cifras, de alertas, de advertencias. Como que, a estas alturas, que todos los días se informe de tantos contagios, tantos muertos, ya perdió su impacto.

Pero también hay quien apunta a la médula, a estos desgastantes ocho meses en los que la vida dio un vuelco y obligó a familias enteras a sobrevivir en medio de la incertidumbre, el miedo y hasta crecientes problemas económicos.

Han sido ocho meses agotadores, en todos los sentidos. Y ahora, justo cuando el Covid toma más fuerza, tenemos la “fatiga pandémica”. El miedo a resultar contagiado y poner en peligro su vida y la de sus familiares es sustituido por el hartazgo.

La gente ya no quiere seguir en casa, ya no quiere seguir separada, distante; ya ni siquiera quiere usar el cubrebocas, junto cuando es más importante que nunca el hacerlo. Vaya trampa que tendremos que sortear los próximos meses.

Ni hablar. Se entiende el hartazgo, pero el claudicar hoy, es simplemente suicida y no exagero: tan solo este miércoles y jueves, en 48 horas, el virus mató a otros 30 saltillenses. Así de grave es la situación.
05 Noviembre 2020 04:09:00
La lumbre llegó a los aparejos
Existe una muy vieja –y por su origen– campirana expresión: “la lumbre ya llegó a los aparejos”, y se refiere a situaciones de extrema gravedad, como cuando las llamas crecieron tanto que se debe actuar de inmediato para controlar el fuego, o bien de plano salir huyendo de la zona. Bueno, pues las llamas del Covid ya llegaron a nuestros aparejos.

El estado, la región, la ciudad, sufren, y desde hace semanas, una muy violenta segunda oleada de contagios, con alta tasa de letalidad, pero es solo la punta del iceberg.

Si alguien sabe de qué se trata esto es una doctora que lucha desde hace meses y en la trinchera, contra este virus, Carolina Bárcenas Martínez, quien con toda solvencia advierte, y cito: “apenas estamos empezando lo más severo de la pandemia: en noviembre, diciembre y enero esto va a ser un caos”.

Bueno, pues el Gobernador dice que se tomarán acciones contundentes que permitan controlar a tiempo esta ola de contagios.

El punto es que se prepara un decreto para impedir reuniones sociales o fiestas en casas particulares, ya que es en estas reuniones en donde se está propagando el virus.

Sería una medida drástica, es cierto, pero también lo es necesaria. Simplemente como ciudadanos nunca estuvimos a la altura del reto que implica sobrevivir a una pandemia.

Centenares, miles, nunca entendieron la importancia del cubrebocas y mucho menos el respetar la sana distancia. A lo largo de estos penosos ocho meses, las aglomeraciones, las reuniones en hogares, en bares y antros, dieron cuenta, una y otra vez, de que los ciudadanos, no todos, pero desgraciadamente sí muchos, nunca entendieron lo que significa la autoprotección y el más elemental respeto por la salud de quienes los rodean.

Si usted cree que prohibir fiestas en hogares es excesivo, ya que nadie puede meterse con lo que sucede al interior de su casa, y que es muy libre de invitar a todos los familiares y amigos para convivir, así, juntitos, sin cubrebocas y hasta abrazados, entre brindis y brindis, pues le tengo una mala noticia: no, no es excesivo, es necesario, porque como sociedad ya tenemos las llamas hasta los aparejos y, en este caso, ni modo de salir huyendo… ¿a dónde?
04 Noviembre 2020 04:09:00
Cruzada contra la estupidez
El panorama no pinta nada bien. Vienen semanas, meses muy complicados. Esta segunda y violenta oleada de Covid, la temporada de influenza estacional, los hospitales saturados y las obligadas restricciones a la movilidad dibujan un fin de año de verdadera pesadilla.

Usted, por favor, mantenga las medidas de higiene, use siempre cubrebocas; sea riguroso con eso del distanciamiento social, con mantener al menos metro y medio de distancia de las personas en las calles, en los negocios, en las empresas.

Pero todo esto no será garantía de nada, desagraciadamente, por los miles de indolentes e irresponsables, los fiesteros que hacen caso omiso a todas las recomendaciones.

Ante esto, y no es broma, lo invito a que se convierta en un soldado en la indispensable e impostergable cruzada contra la estupidez.

Si en su camino se cruza con uno de estos indolentes, y las probabilidades son altas, bien se podría tomar un minuto y decirle, lo más claro posible y guardando la sana distancia, que está en riesgo y que lo pone a usted en riesgo.

Muy despacio, ya que obviamente es de muy cortas entendederas, dígale que desde hace ocho meses sufrimos una pandemia y que hoy está más fuerte que nunca. Que el Covid no es un juego, que ya ha matado a más de 92 mil mexicanos, casi 2 mil 400 de ellos coahuilenses, y que con su actitud se pone en riesgo, pone en riesgo a su familia y especialmente lo pone en riesgo a usted, que no tiene la culpa de su estupidez.

Y aléjese lo más rápido que pueda, ya que el tonto suele ser impredecible y hasta violento. Tal vez si todos hacemos esto, el de señalarle en su cara a los irresponsables, que lo son, algunos entiendan, por fin, que se están convirtiendo en verdaderos criminales sociales y cambien… Créame, vale la pena el esfuerzo con tal de que el próximo año no sea tan hostil como este 2020.
03 Noviembre 2020 04:09:00
Les importa un pepino…
Va un ejemplo, desgraciadamente, de muchos: lo que sucedió en el bulevar Galerías el sábado por la tarde-noche escapa a toda lógica, al más elemental sentido común: decenas y decenas de ciudadanos rendidos ante la celebración de Halloween. Se trató de una concentración-desfile, justo cuando la ciudad sufre uno de los embates más duros, sino el que más, de la pandemia.

Risas, gritos, una verdadera fiesta, por supuesto sin guardar la sana distancia y muchos incluso sin cubrebocas. Así, tal cual, como si el virus que tan solo en octubre mató a 152 saltillenses no existiera. Como si los más de 2 mil contagios en ese mes en la ciudad fueran ficción, como si la saturación de los hospitales y el drama que se vive hoy en centenares de hogares fuera un cuento para espantar a tontos.

Pues no, los tontos son los que se aglomeran, los que pese a todas las evidencias siguen retando al virus y, con su irresponsabilidad, continúan prolongando una penosa condición sanitaria y económica que debemos pagar todos.

Tras el desfile, la mentada fiestecita siguió en el parque El Chapulín, donde se reunieron más de 200 personas. La organizó un club de autos modificados, que evidentemente le tiene nulo respeto a las autoridades, que reiteradamente pidieron a la ciudadanía no celebrar el Halloween. Bueno, pues finalmente Protección Civil Municipal suspendió la celebración, tras recibir denuncias por medio de la línea de Emergencias 911.

Qué frustrante resulta el dar cuenta todos los días del nivel de impacto que tiene esta segunda oleada de Covid en el estado, en la región, cuando muchos ciudadanos parecen vivir en un universo paralelo, en donde todo es color de rosa.

Bueno, aunque parezca ocioso, hay que advertir que, en los últimos seis días, del miércoles a este lunes, se registraron en Coahuila mil 868 contagios, incluyendo 121 decesos, de ellos 39 de saltillenses. Sí, en los últimos seis días el virus mató a 39 saltillenses, aunque a esas decenas y decenas de fiesteros que vimos el sábado en el bulevar Galerías y en el parque El Chapulín esto les importa un pepino.
30 Octubre 2020 04:08:00
Crema para el Covid
Va algo ligero, pero con cierto fondo: en Chihuahua, donde regresaron a semáforo rojo por el repunte, rebrote o aumento significativo de contagios, como quiera llamarlo, se anuncia en redes sociales una crema para el Covid.

El anuncio, en el que aparece una joven con una imagen de fondo en la que se aprecia la leyenda “Jardines de San José”, se afirma que existe una crema buenísima para el Covid. La joven dice que, y cito: “pueden andar sin cubrebocas, en el cine, en el centro comercial, en restaurantes, en la carnita asada, fiestecitas, todo lo que ustedes quieran… y fíjense bien, la crema se llama… cremación”.

La imagen de fondo se abre y resulta que Jardines de San José es un cementerio que ofrece el servicio de cremación. La joven se despide con un efusivo “aquí los esperamos”.

Una broma, una muestra de ingenio, una prueba más de que los mexicanos somos capaces de reírnos de todo, hasta de lo más trágico, pero en el fondo, más allá del humor negro, el anuncio apunta a una parte medular: no existen recetas mágicas. No existe ningún tratamiento específico contra el Covid.

La vacuna sigue en un plano futuro e incierto. Las posibilidades de tener contacto con una persona contagiada, al salir a la calle, al acudir a establecimientos y aun en las áreas laborales, es alto y las posibilidades de resultar infectados, también.

Ya dependerá de cada organismo el cómo se asimile y se luche contra el virus y el resultado final de la batalla. Lo único que nos queda es procurar estar lo más sanos posibles, usar cubrebocas y, especialmente, mantener rigurosamente el distanciamiento social.

Y recuerde, si no tiene síntomas, no salga a buscarlos; si los tiene, no salga a repartirlos… y, lo más importante: más vale estar encerrado, que enterrado, o en este caso, cremado.
29 Octubre 2020 04:07:00
La diferencia entre la vida y la muerte
Van, primero, una serie de afirmaciones: en este mes la pandemia ha tomado fuerza. Rebrote, repunte, aumento significativo de casos, como quiera. Ha tomado fuerza.

Sufrimos en gran parte del país, y en el estado, una segunda ola de contagios que obliga, en lo individual y colectivo, a tomar decisiones, y las correctas significan en este contexto la diferencia entre la vida y la muerte.

Dice el Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, que pareciera que le perdimos el miedo al virus. Centros comerciales, restaurantes y bares al tope; las casas se convirtieron en centros de convivencia y fiesta. La gente paseando como si nada sucediera, incluso muchas personas olvidaron la importancia del uso de cubrebocas, y muchos negocios y empresas operan ignorando las recomendaciones sanitarias.

Y tiene razón. Eso pasa en Jalisco, Chihuahua y Coahuila. Como ciudadanía, aflojamos la disciplina tal vez por cansancio y eso nos está pasando una alta factura.

Alfaro dice también que no podemos volver a parar las actividades económicas porque eso sería terrible. Existe un riesgo real de colapsar la economía y eso también puede costar vidas.

Y propone frenar únicamente las actividades recreativas y las que generen aglomeraciones. Dice que no se trata de que la gente deje de trabajar, sino que deje de reunirse por ocio o por diversión.

Tiene sentido. Es en los bares, las fiestas en hogares, en las aglomeraciones, donde el virus logra su cometido de propagarse.
Pues sí, es hora de tomar las decisiones correctas, de esas que hacen la diferencia entre la vida y la muerte.

Está en sus manos, en las mías, en las de todos, que esta segunda ola de contagios no termine por convertirse en una catástrofe, porque ese es precisamente el camino que está tomando. Recuerde, no todo está perdido, estamos a tiempo de cortar la cadena de contagios.
28 Octubre 2020 04:08:00
Insultar es muy fácil…
Vivimos, sin duda, un momento inédito, al menos en los últimos 100 años, por el nivel de confrontación y hasta ruptura entre el Gobierno federal y al menos 10 estados. Ante el actual y lamentable privilegio de la descalificación y el desdén ante el reclamo, rescato una voz solvente y crítica que ni el más incondicional de AMLO podrá descalificar.

Durante la ceremonia por el 50 aniversario luctuoso del general Lázaro Cárdenas, su hijo, Cuauhtémoc, destacó, en la cara del Presidente, la capacidad que tuvo su padre para respetar a la oposición, ya que por muy tronantes y agresivas que fueran sus críticas, solamente estaban ejerciendo su derecho constitucional a la disidencia.

Vaya bofetada con guante blanco, ya que, además, frente al Gabinete presidencial recordó que cuando su padre estuvo en el poder supo delegar, confiar en su equipo, no imponer su visión y nunca dudó innecesariamente de los demás, a menos que hubiera razones objetivas para ello.

Pues sí, Cuauhtémoc puso en su discurso, de cara, sin ambigüedades, el dedo en la llaga. Y este es el punto que vale la pena ponderar. La crítica, el reclamo, refleja una postura que merece, al menos, una contrarréplica fincada en argumentos, en datos, ya que la exposición lineal de posturas que pueden o no gustar, merecen el respeto de ser escuchadas y no descalificadas a priori.

Insultar es muy fácil. Reducir todo a pataletas de los adversarios; reducir todo lo que no agrada a mentiras de conservadores, fifís, corruptos y un largo etcétera, solo refleja que no se tienen argumentos para discutir el fondo de las cosas.

Qué maravilloso sería que en una mañanera el Presidente sorprendiera a propios y extraños, si en lugar de insultar, descalificar, ridiculizar todas las voces críticas, respondiera con argumentos. En ese escenario (imposible como están las cosas), el país entero ganaría y la discusión política se enriquecería.

Podríamos pasar de espectáculos de circo a verdaderos debates y confrontación de ideas… podríamos tener un poco más de remedios y un mucho menos de veneno…

Finalmente pregunto: ¿es mucho pedir que nuestro Presidente se cambie, de vez en cuando, del permanente modo rijoso, al de un Mandatario que entiende que debe gobernar para todos, hasta para los que no lo consideran un mesías?
27 Octubre 2020 04:07:00
Entre amenazas e insultos, un ¡ya basta!
Esto es la crónica de una ruptura anunciada. En un contexto donde no hay espacio para el diálogo, la negociación, los argumentos; donde priva el insulto y la descalificación, pues no podía pasar otra cosa.

Resulta que para el Presidente López Obrador, los fideicomisos son fuente de corrupción, y por eso elimina más de 100 y dice que se ahorra 68 mil millones de pesos… y además, insiste en apretar aún más y por ello plantea recortes extra por 115 mil millones de pesos en recursos federales para estados y municipios.

Ante esto, los 10 gobernadores de la Alianza Federalista encaran al Mandatario federal y le mandan mensajes en un tono que no deja lugar a duda, y cito, por ejemplo, lo que dice el Gobernador de Coahuila: “Le pedimos al Presidente de la República que asuma una visión de Estado… no vamos a permitir el abuso… estamos preparados para emprender la batalla legal y política, entonces nuestra lucha podrá ser el inicio del rompimiento del pacto federal con graves consecuencias para el país”.

Y otra frase que confirma que lo que presenciamos en un enérgico “ya basta” con signos evidentes de ruptura, la del líder cetemista estatal: “México no puede caminar por la polarización, en México no se puede gobernar con rencor, se está utilizando el Gobierno para cobrar facturas que no debemos”.

Vaya pues. Sufrimos una severa crisis de violencia e inseguridad; estamos inmersos en la peor crisis sanitaria de la historia. Asoma la más severa crisis económica de la que tengamos registro y, ahora, navegamos en las turbulentas aguas de una crisis política y de gobernabilidad”. Sí, el Presidente apretó tanto que la situación tronó.

Pareciera que hay personajes en la cúpula del poder decididos a destruir al país desde sus cimientos, tal vez con la idea de reconstruirlo con nuevas bases. El problema es que a este ritmo y con estas formas, tal vez no quede nada y nadie que ayude a esa imaginaria reconstrucción.
23 Octubre 2020 04:09:00
La ausencia del sano juicio
Cabría preguntar: ¿quién en su sano juicio quiere que las autoridades se vean obligadas a restringir la movilidad ante la nueva oleada de contagios de Covid? ¿Quién desea volver a vivir lo que pasamos en marzo, abril y mayo con la cuarentena extendida?

Claro, nadie en su sano juicio desearía que la región viva, por ejemplo, lo que hoy sucede en Durango, la emergencia sanitaria provocada por el rebrote del virus que obligó a las autoridades a imponer medidas drásticas para inhibir la movilidad social.

O más cerca, en La Laguna, donde les piden a los ciudadanos no salir de casa tres semanas como un intento de frenar la cadena de contagios. Sí, nadie en su sano juicio, y ese es precisamente el tema. El sano juicio brilla por su ausencia.

Saltillo registra un repunte en número de contagios y de decesos por el Covid. En lo que va del mes, el virus ha matado a 86 saltillenses, según los datos oficiales del Gobierno del Estado, y se han registrado mil 300 nuevos contagios y aun así a la población parece no importarle.

En nuestras calles, negocios, empresas se sigue ignorando la sana distancia e incluso, a estas alturas, hay quien omite el uso de cubrebocas.

No aprendemos. Parece que estamos a merced del virus y de los indolentes e irresponsables. Nada bueno se puede esperar de las próximas semanas si las autoridades no se deciden a cumplir, con rigor, sin miedos, las medidas que tanto anuncian y que parecen amenazas que se lleva el viento, y más ahora que se anuncia que pese al rebrote, no se dará marcha atrás en la reactivación económica.

No hay que buscarle. El distanciamiento social y el riguroso uso del cubrebocas no pueden quedar a criterio de los ciudadanos. Estamos, desafortunadamente, muy lejos de ser una sociedad consciente y responsable, muy lejos de una ciudadanía que entiende masivamente lo que significa el autocuidado y el cuidado de los demás. Sí, estamos muy lejos de asumir cabalmente el papel que nos toca como ciudadanos en esta guerra que libramos contra el Covid.
22 Octubre 2020 04:09:00
Las fiestas de la ruleta rusa
Qué profundamente injusto resulta que, a estas alturas, después de la doble cuarentena, de la parálisis económica, de más de siete meses de complicaciones en la vida cotidiana por la pandemia, sigamos inmersos en la incertidumbre y en escenarios de riesgo por la inconsciencia de algunos, muchos ciudadanos y de las propias autoridades.

Cuánta razón tiene el personal médico que se siente agredido, menospreciado, que debe pagar las consecuencias de una población indisciplinada, irreflexiva, insensata e imprudente.

Sí, qué profundamente injusto que la mayoría deba pagar por la irresponsabilidad de una minoría que parece decidida a alimentar al virus, a asegurarse que el rebrote de Covid nos pegue fuerte y nos comprometa a todos quién sabe cuántos meses más.

Y es que suceden cosas que escapan a toda lógica, como esa boda clandestina que se realizó el pasado sábado 10, en la colonia Las Villas de Torreón, a la que asistieron 700 personas. Sí, una súper aglomeración en plena pandemia.

Las autoridades nos dicen hoy que al menos 90 de esos fiesteros han dado positivo a coronavirus.

Pues sí, qué esperaban… qué pensaban, ¿que eran inmunes, que el virus no existe?

De plano, que profundamente injusto que sucedan estas cosas a estas alturas. Así, con estas fiestas en donde realmente se juega a la ruleta rusa, no podemos más que proyectar escenarios aún más complicados para fin de año y el primer trimestre del siguiente.

Gracias fiesteros por fortalecer la cadena de contagios.
21 Octubre 2020 04:09:00
¡Ya basta!
Primero, un dato: en nuestro país han muerto por Covid cerca de 900 médicos y enfermeras. Desde que inició la pandemia, a la fecha, otros 100 mil han resultado contagiados por el hecho de luchar en la primera línea de batalla contra un virus que se propaga con mucha facilidad y que resulta potencialmente letal.

Han muerto, y han resultado contagiados, y por lo tanto vulnerados en su salud, su economía, y su entorno familiar, por atender a los ciudadanos que caen víctimas del coronavirus.

Ahora, un reclamo, una advertencia, justa y necesaria, del personal médico en nuestro país. Circula profusamente en redes un audio en que personal médico se pregunta: “¿Qué pasaría si ante la inconsciencia de la gente y de las autoridades, y ante esa situación, todo el personal de salud decidiera abandonar los hospitales? ¿Quién te va a atender? Si a la población no le importa la vida de los médicos y sus familias, ¿por qué el personal de salud sí se tiene que sacrificar por la vida de la población inconsciente, indisciplinada, irreflexiva, insensata, imprudente, alocada, descuidada? ¿Por qué el personal médico y trabajadores de la salud tienen que poner en riesgo su vida y la de sus familias por la tuya y la de los tuyos que se vieron afectadas por tu irresponsabilidad e imprudencia? ¿Crees que la única vida que importa es la tuya y la de tu familia?

Y reclaman: El personal del sector salud está agotado física y mentalmente, y sobre todo decepcionado por tu falta de empatía… y tú te vas al súper, a la calle y haces fila para comprar cerveza, haces fiestas, juegas futbol… ¡ya basta!

Sí, tienen razón, ya basta.

Este es un llamado a la reflexión, a entender que como sociedad estamos haciendo muy mal las cosas, que no entendemos lo que significa sobrevivir a una pandemia, y que la irresponsabilidad cuesta vidas, en este caso, las del personal médico y eso es profundamente injusto.
20 Octubre 2020 04:10:00
Ahora sí, lo urgente
Ya. Prueba superada. Coahuila pasó sin mayores sobresaltos el reto que implicaba la primera elección en la era Covid. Ganó el PRI, como lo anticipaban las encuestas y la propia realidad política, y los intereses del poder de la entidad… y el hecho de que la oposición se quedó pasmada y sin capacidad real de movilización.

En fin, el PRI gana la mayoría en el Congreso, lo que cada quien podrá interpretar o asimilar conforme sus propias filias y fobias, pero la cuestión de fondo, y a mediano plazo, es que el superar el trance electoral, y con independencia de los resultados, puede ser una buena noticia para todos.

Sí, por fin nuestras autoridades ya no tendrán pretexto alguno para no hacer lo que estos tiempos les exigen: la mano dura para frenar la cadena de contagios, justo cuando el Covid-19 empieza a tomar nuevos bríos. Estamos en el umbral de un rebrote que puede ser potencialmente devastador, tal como lo sugieren las experiencias de España y Francia.

Coahuila tiene semanas sufriendo un repunte en el número de contagios y es justo hoy cuando se requiere que las autoridades tomen en serio las medidas que ellos mismos imponen para evitar la propagación del virus.

Quedaría esperar, por el bien de todos, que ya sin las consideraciones político-electorales (lo único que podría explicar, que no justificar, la tibieza hasta el momento demostrada), por fin se aboquen en serio y hasta el fondo para impedir las aglomeraciones, para sancionar a los omisos y castigar severamente a los irresponsables.

La cita con las urnas ya pasó. Llegó la hora de que las autoridades demuestren en los hechos que entienden que hay prioridades y que sobre el interés, gusto o comodidad de unos cuantos, está la salud de la mayoría y que con eso no se juega.
16 Octubre 2020 04:09:00
Ahora sí, sálvese quien pueda
El Gobierno del Estado nos dice este jueves que ante el repunte de casos positivos de Covid en las últimas semanas es fundamental concientizar a la ciudadanía que la pandemia no ha concluido y que no se deben relajar las medidas preventivas.

Pero, por otra parte, y como era predecible, se impone la premura económica, la urgencia de reactivar todas las actividades que generan empleos, ingresos y, por supuesto, alivian la tensión social generada por esta extraña, bizarra nueva normalidad.

Sí, el Subcomité Técnico Regional Sureste autorizó la reapertura de teatros, foros, auditorios, fiestas y misas con 200 personas; torneos deportivos, callejoneadas y mayor comercio en los domingos.

Es la decisión más importante que se toma en términos de reactivación económica desde el 18 de mayo. Eso sí, con los protocolos y recomendaciones que al final de día nadie sigue.

La cuestión de fondo es que el miércoles se registraron 257 nuevos casos de Covid en la entidad, y el virus mató a 14 coahuilenses. Y este jueves, el reporte oficial da cuenta de 245 nuevos contagios y otras 22 defunciones.

Por un lado, se reconoce que no solo seguimos inmersos en la pandemia, sino que esta parece cobrar fuerza, y por el otro, se autorizan eventos deportivos y concentraciones de hasta 200 personas. En fin.

¿Qué queda? Pues conceder que la reactivación prácticamente total resultaba impostergable, aun con un virus que sigue propagándose y cobrando vidas. Queda el asumir por completo la responsabilidad sobre nuestra salud y la de los que nos rodean.

Cuidarnos y navegar por esta nueva normalidad bajo una premisa fundamental: ante la reactivación económica, en los tiempos y términos en que se da, y ante el hecho de que el Covid se expande en nuestras calles, pues ahora sí, sálvese el que pueda.
15 Octubre 2020 04:08:00
Urge una criba de trastornados
Va una propuesta, con plena conciencia de que se trata de una entelequia, y que precisamente por ello dibujaría una condición casi perfecta: que todos los que aspiran a un cargo de elección popular, de los tres órdenes, se sometan a una batería de exámenes para determinar qué tan sanos están, de donde realmente importa: la cabeza.

Sí, lo sé, pretender garantías de que los que nos gobiernan sean personas intelectual, emocional y sicológicamente sanas, plantea un escenario ideal que solo es posible en la imaginación, pero en el fondo la propuesta no sería tan descabellada.

Me explico: imaginemos que por ley se establezca como requisito indispensable para acceder a una candidatura, de lo que sea, que el aspirante se someta a una serie de exámenes sicológicos que bien podría diseñar la Comisión Nacional de Ética en Psicología o cualquier otra institución medianamente solvente.

¿Qué ganaríamos los ciudadanos? Pues nada menos que cierta garantía de que los que accedan a puestos de poder público estén sanos. Imaginemos un país sin tantos resentidos sociales, sin tantos narcisistas, hambrientos de poder, sin tantos siniestros personajes sumidos en un descontrol emocional que luego toman decisiones que nos afectan a todos.

Y aún más: que también se establezca por ley que, una vez que resulten electos, los alcaldes, diputados, senadores, gobernadores y el Presidente, se sometan a valoraciones sicológicas periódicas, ya que demostrado está, el poder en México enloquece y los ciudadanos deberíamos tener algún instrumento que nos permita detectar en tiempo y forma cuándo nuestros gobernantes se mudan a la estratosfera.

Tal vez así no nos hagan tanto daño.

Piénselo, sería un México totalmente distinto al que hoy padecemos.

13 Octubre 2020 04:00:00
Ante el Covid, ‘YOLO’
¿Cómo imagina usted el fin de año? ¿Con la pandemia en franco retroceso? ¿Con otras y mejores condiciones para convivir, para celebrar?

Pues parece que no será así: según el reporte del Plan Estatal de Prevención y Control Covid-19, el domingo se registraron 240 nuevos contagios y el virus mató a otros 11 coahuilenses. El lunes, el reporte oficial del Gobierno del Estado da cuenta de 110 contagios confirmados y cinco defunciones.

Y no se trata de si son más o menos que los de hace una semana, o hace un mes. Se trata de establecer un punto, ponderar una realidad: seguimos inmersos en la pandemia y el coronavirus sigue propagándose y cobrando vidas.

Pero esto no parece ni siquiera preocuparle a los ciudadanos. Parece que la expresión “YOLO” (You Only Live Once, que significa ‘solo vives una vez’) tan socorrida en redes sociales –especialmente por los jóvenes– está enquistada, desgraciadamente, en lo más profundo de muchos, muchísimos ciudadanos.

Solo señalo un hecho: reabren los mercados y encontramos aglomeraciones, tanto en Arteaga como en la populosa colonia Mirasierra. Centenares y centenares de ciudadanos ignoraron olímpicamente los protocolos, especialmente el de guardar la sana distancia y convirtieron una necesidad económica –la reapertura de los mercados– en una verdadera verbena popular.

Qué difícil es proyectar un fin de año más benigno, menos peligroso, cuando en forma masiva los ciudadanos parecen decididos a alimentar al virus al exponerse en las aglomeraciones.

Es como un irresponsable reto al destino. Jugar con el virus; minar las defensas ante la llegada de la influenza estacional y el muy predecible rebrote de coronavirus. Es como si en forma inconsciente miles y miles decidieran jugarse la vida en la primera oportunidad.

La expresión “YOLO”, que en redes refiere alguna actitud temeraria y hasta divertida, hoy es, por decir lo menos, una irresponsabilidad, y ciertamente las concentraciones masivas de ciudadanos en los mercados, en cualquier lugar, es la expresión máxima de que como sociedad de plano no logramos aprender nada tras meses y meses de pandemia.
02 Octubre 2020 04:09:00
Después del 18…  una esperanza
Una elección intermedia como la que vive Coahuila, en la que solo se elige a los diputados locales, es tradicionalmente de bajo impacto; no apasiona ni desborda y es predecible un altísimo abstencionismo. Su importancia radica hoy en otro lado, el que tiene que ver con proyectos y controles gubernamentales.

Sin embargo, el próximo domingo 18 puede ser un día muy importante, potencialmente un parteaguas, pero no necesariamente en cuestiones políticas, sino en las ventanas de esperanza que ofrece para nuestra vida cotidiana y las formas en que se enfrenta la pandemia.

Aun así, queda desear que lleguen a ocupar las curules de la próxima legislatura solo hombres y mujeres inteligentes, independientes, con verdadera vocación de servicio y compromiso social, y sobre todo con la fuerza y entereza necesarias para privilegiar los intereses populares. Lo sé, el chiste se cuenta solo.

La esperanza que abre esta fecha se encuentra en que, pasadas las elecciones, las autoridades se quiten de encima las consideraciones, “cuidados” y hasta temores políticos y por fin hagan lo que tengan que hacer. Que por fin dejen de lado la estrategia laxa, “buena onda”, que les impide proceder con firmeza para evitar “actos de molestia”.

La esperanza es que, ante lo que viene, el rebrote de Covid que advierten expertos, que además habrá de convivir con la influenza estacional y todas las enfermedades de las vías respiratorias propias de la temporada, las autoridades se apliquen con firmeza, con mano dura para evitar contagios masivos.

Demostrado está: no se puede apostar a la disposición ciudadana para cumplir con los protocolos sanitarios. La tentación de la fiesta, de la aglomeración es tan alta, que se requieren, por el bien de todos, autoridades dispuestas a arriesgar su popularidad en aras de lograr el bien mayor: cortar la cadena de contagios y evitar que el virus siga matando a diestra y siniestra.

Sí, el 18 es una fecha importante, esperanzadora. Ojalá que, pasadas las elecciones, cuyo resultado solo le importa a la cúpula gobernante, nuestras autoridades por fin hagan lo que tengan que hacer, que ya no les tiemble la mano para salvaguardar la salud de todos.
01 Octubre 2020 04:09:00
Un reto darwiniano
Comparto un post del doctor Isaac Chávez Díaz: “Si vas al antro con cubrebocas, todo el tiempo no podrás tomar ni comer nada y la vas a pasar mal. Si vas al antro y te quitas el cubrebocas, tú y tu familia la van a pasar peor. No porque esté permitido significa que es inteligente ir, y tampoco significa que quienes lo permitieron sean inteligentes”.

Esto a colación de que estamos en medio del proceso de reapertura económica. Cada día vuelven a abrir sus puertas más negocios, muchos de ellos dedicados al esparcimiento, a la fiesta, a la convivencia con propios y extraños, aunque seguimos inmersos en la pandemia.

Hay que entender que retomar literalmente todas las actividades productivas es indispensable para asegurar la sobrevivencia de miles, que de otra forma estarían condenados a la pobreza extrema y la desesperación.

Pero no hay que olvidar ni por un segundo, que seguimos amenazados por un virus potencialmente letal y con una gran capacidad de propagación. Parece una trampa, pero lo que realmente enfrentamos es un reto darwiniano: un proceso de selección natural de los individuos.

Los que habrán de salir bien librados, en términos sanitarios y económicos, serán aquellos que sean capaces de mantener las medidas básicas de higiene, que siempre usen cubrebocas y que practiquen, casi religiosamente, el distanciamiento social.

Habrán de superar la doble crisis que enfrentamos, la de salud y la económica, los que eviten los espacios cerrados, las aglomeraciones, los antros, los bares y las fiestas. Los que mantengan la sana distancia y usen cubrebocas; los que se preocupen y ocupen por estar sanos, con sus defensas fuertes.

Y los que no, pues habrán de pagar muy caro su indolencia e irresponsabilidad. Sí, enfrentamos un reto darwiniano, de la sobrevivencia del más fuerte, que en este caso será del más inteligente, el que entiende que el Covid no es un juego, que sigue presente y que incluso amenaza con retomar fuerza a fin de año.

Entonces, como están las cosas, debe usted responder una simple pregunta ¿qué prefiere, pasarla mal hoy o pasarla peor mañana?
30 Septiembre 2020 04:09:00
De complots y pataleos
Cuando un partido, una estructura gubernamental, no encuentra oposición alguna, se alimentan en sus entrañas egos, se desatan las ambiciones y se abren puertas para la truculencia palaciega. Total, saben que la batalla debe ser interna, ya que afuera no hay nada ni nadie que les haga sombra.

Lo que hoy sucede al interior de Morena es, toda proporción guardada, similar en sus formas a lo que sucedía en el palacio de Versalles, en la época de los Luises.

Intrigas, complots, golpes bajos y una muy dura, pero soterrada guerra entre personajes que se disputaban el favor del rey y, por ende, el poder.

Bueno, pues la guerra entre personajes que se disputan el favor de AMLO y que no buscan otra cosa que controlar ese partido-movimiento llamado Morena, ya alcanza otros niveles, los de la ruptura, los del todo o nada.

Lo que dice uno de los aspirantes a la dirigencia nacional, Porfirio Muñoz Ledo, revela en toda su magnitud con lo que juegan esos que hoy manejan al país, con la anuencia del Presidente.

Porfirio, (que dicho sea de paso es, junto con Cuauhtémoc Cárdenas, de los pocos personajes al que el Presidente no toca, aunque exprese abiertamente su desacuerdo e incluso cuestione decisiones que luego se vuelven políticas públicas), dice que si su contrincante Mario Delgado gana la elección interna, el canciller Marcelo Ebrard se convertirá de facto en el Presidente de la República, lo que pondría fin anticipado, políticamente hablando, al sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

De ese tamaño. Dice que Marcelo Ebrard y Mario Delgado, las dos torres en el ajedrez de la 4T, confabulan, complotean para arrebatarle el sexenio a López Obrador.

Porfirio es un hombre honesto, inteligente, gran tribuno y de izquierda de cepa pura, pero ahora comete un error: es purista e idealista en un entorno pragmático; patalea cuando sabe perfectamente que los dados están cargados y que será Mario Delgado el nuevo dirigente de Morena.

Y sobre Ebrard, parece obviar que el canciller es lo que es, un vicepresidente de facto, porque así lo quiere Andrés Manuel, un presidente que hoy por hoy puede encumbrar o destruir a quien quiera, cuando quiera, y eso todos lo saben, especialmente Mario y Marcelo.

Sí, parece que Porfirio se equivoca y patalea cuando sabe perfectamente que nada puede hacer para cambiar el rumbo por el que transita Morena, y el Gobierno federal.
29 Septiembre 2020 04:09:00
Podridos hasta la médula
Tal vez sean solo fragmentos de lo más bajo, sucio y enfermo de la sociedad, pero son tantos y afloran tan seguido, que terminan por esbozar a una sociedad podrida hasta la médula.

Los casos de abuso sexual, de agresiones, acoso, intentos de rapto y raptos consumados, con el único propósito de violar a una jovencita, salpican cotidianamente nuestro entorno.

La misoginia, el machismo, la violencia siempre, desgraciadamente, han estado presentes, pero vivimos uno de nuestros momentos más bajos y peligrosos para las niñas, jovencitas, mujeres; para nuestras hijas, hermanas, esposas y madres. Vivimos un momento, como también desgraciadamente, ya lo hemos vivido centenares de veces, en que los depredadores, las bestias están sueltas y a la caza de víctimas.

Y hay ejemplos francamente brutales de lo que padecemos por estas manzanas podridas que deambulan por nuestras calles y acechan en las colonias, en los negocios, en los parques.

¿Cree que exagero? Va un fragmento: “en los tejabanes de la colonia Mirasierra una niña de solo 6 años fue brutalmente violada y hospitalizada. El agresor es un conocido de la víctima, ‘El Nando’”. Pues este agresor sexual tiene 12 años.

Otro fragmento, uno de la docena que se han registrado en los últimos días: el jueves, raptaron a una niña de 12 años. Eran varios sujetos en una camioneta de lujo. La golpearon, la violaron y la aventaron como desecho en la colonia Guayulera.

Y Alondra, la jovencita, madre de una niña de 4 años, asesinada por un supuesto “amigo”. Un drama que golpea directo en el corazón social, que conmociona e indigna por todas sus implicaciones, entre ellas, que esta, hoy, sigue siendo una ciudad despiadada con las mujeres.

Son solo fragmentos, pero son tantos y tan seguido, que revelan una enfermedad social grave, la de la violencia, la misoginia, la del más bajo y abyecto de los machismos; de la carencia de empatía y del más elemental respeto por la integridad y vida de quienes nos rodean.

Sí, estamos podridos hasta la médula.
25 Septiembre 2020 04:09:00
Un país que se desmorona
Es cierto, el impacto de la pandemia, en términos de salud y económicos, es global, pero lo que nos debería preocupar y ciertamente ocupar es lo que sucede en nuestro país, y que no es otra cosa que se está desmoronando.

Tal vez usted recuerde a Ernesto Zedillo, ese economista frío y poco carismático que reventó la burbuja de ilusiones de primer mundo que construyó Salinas de Gortari, y que tomó una serie de decisiones que colocaron al país en una de sus peores crisis, después del famoso error de diciembre, pero que cinco años después dejó la Presidencia con México creciendo al 7%, lo que no se ha vuelto a ver.

El señor algo sabe de economía y advierte que hoy se vive el peor desastre económico desde la Gran Depresión y que urgen apoyos a las empresas para evitar la quiebra generalizada; que urgen mecanismos para dotarlas de créditos e incluso subsidios directos para gastos de nómina, todo esto para preservar empleos.

Bueno, probablemente usted pondere etiquetas sobre argumentos y minimice la advertencia del expresidente. Pues lo voy a desarmar: el impacto económico sufrido por el IMSS debido a la pandemia asciende a 13 mil millones de pesos, por la caída de ingresos por concepto de cuotas obrero patronales. Sí, según los datos de la propia 4T esto está que arde.

¿Quiere más?, pues ahí le va: resulta que la secretaria de Administración y Finanzas de la Ciudad de México –sí, los consentidos de la 4T– compareció virtualmente ante el Congreso y lo que dijo no tiene desperdicio, ya que es justo lo que sucedió en literalmente todo el país.

La funcionaria Luz Elena González afirmó que la parálisis de la economía fue necesaria para evitar los contagios de Covid, que, y cito: “nuestras economías entraron a un coma autoinducido para lograr que la mayor cantidad de personas nos quedáramos en casa y eso tuvo repercusiones”.

Y ahora, la joya de la corona: esta funcionaria sostiene que gastar los recursos públicos es hoy más necesario que nunca.

Sí, hay que sacar al país del coma, hay que inyectar recursos, hay que otorgar créditos y estímulos a las empresas para que mantengan los empleos. No es tiempo de ahorrar, de mezquindades políticas y de una Administración facciosa del erario; es tiempo de soltar dinero, ya que de lo contrario lo único que se hace es fortalecer esta inmensa fábrica de pobres en que se ha convertido México y por mucho que se pondere la pobreza como una virtud del pueblo bueno, pues llegará el momento que no alcance para sostener tanto programa asistencialista con el que se pretende ayudar a sobrevivir a los que menos tienen.

Por el bien de todos, de los pobres, del pueblo bueno, de la propia 4T, urge que se liberen recursos y que se apoye directamente a las empresas por los empleos que generan, antes de que sea demasiado tarde.
24 Septiembre 2020 04:09:00
Se roban hasta lo robado
Lo que sucede al interior del Instituto Nacional para Devolver al Pueblo lo Robado es un retrato de cuerpo entero del momento político y de administración del poder en que vivimos. Simplemente en ese simbólico Instituto priva la corrupción, la robadera.

Y es que una cosa es la retórica, el pretender que el mundo cambie simplemente porque así se desea y otra la terca realidad, y en México imperó e impera la corrupción. En eso y por las evidencias, no hemos cambiado ni un ápice.

La carta de renuncia al Indep, de Jaime Cárdenas, es mucho más importante de lo que en primera instancia pareciera. Denuncia la manipulación de las subastas electrónicas para beneficiar a ciertas personas y la subvaluación de joyas y otros bienes que fueron ofertados al público.

Así, tal cual, roban en el Instituto Nacional para Devolver al Pueblo lo Robado. Si no fuera tan grave, diría que el chiste se cuenta solo.

Y sostengo que es retrato de cuerpo entero del momento que vivimos, ya que esta joya de la actual Administración, con la que se pretende resarcir todo el daño que la corrupción de la clase gobernante le ha hecho al pueblo, enfrenta pasivos por más de mil millones de pesos, así como adeudos con proveedores.

Y un detalle que raya en el absurdo: los 2 mil millones de pesos que presuntamente había donado la Fiscalía General de la República para comprar billetes de la rifa del avión presidencial y que servirían también para pagar los premios, no han sido liberados.

No, si las cuentas no cuadran por ningún lado.

En fin, una Administración que acumula pasivos, deudas, que se afana en ahorrar mientras literalmente todo se cae a pedazos, precisamente por falta de recursos. Pero hay algo más, las reacciones ante la renuncia de Jaime Cárdenas a la Dirección del Indep.

El Presidente prácticamente lo llamó cobarde y el aludido revira que su lealtad nunca fue ciega y eso fue precisamente lo que lo distanció del Mandatario y que complicó su labor hasta hacerla literalmente imposible.

Sí, no fue un incondicional de lealtad ciega, sino un abogado que ponderó procedimientos sobre ocurrencias y eso se paga, y muy caro, en la cúpula de la 4T.

Insisto, una cosa son los golpes mediáticos, retóricos, las grandes afirmaciones sustentadas en “los otros datos” y otra la amarga realidad, y en esa, con la que tenemos que lidiar usted y yo, todo empieza a desmoronarse, justo como el Indep.
23 Septiembre 2020 04:09:00
Señalamientos inútiles
Hace unos días se registró un hecho que, en otras condiciones, si la emergencia sanitaria, económica y de seguridad no acaparara la atención de la ciudadanía, habría desatado un verdadero escándalo a nivel nacional, pero pasó casi desapercibido.

Un total de 650 científicos, artistas, académicos, periodistas, escritores, cineastas e intelectuales mexicanos firmaron un desplegado en donde le advierten al Presidente que, y cito: “no se estigmatiza a personas físicas o morales desde el poder presidencial sin ponerlas en riesgo. No se alimenta el rencor desde esa tribuna, sin que el odio llegue al río alguna vez”.

Si usted ha visto alguna de las mañaneras sabrá justipreciar el reclamo.

En una sociedad democrática que aspira a construir mejores escenarios sociales, políticos y culturales, lo expresado por esos 650 ciudadanos, reconocidos cada uno en sus respectivas áreas, hubiese significado una verdadera sacudida en las entrañas mismas del poder.

Pero aquí, en este México mágico-musical, pues no. AMLO dice que lo que pasa es que es muy honesto y eso incomoda a los conservadores y para rematar, durante tres días se encargó de minimizar el tema. Atacó la forma, pero ni siquiera tocó el fondo.

En fin. Concediendo la honestidad e incluso la buena fe, cuando a un Mandatario le renuncian a cada rato secretarios, subsecretarios, directores, personajes de su círculo más cercano, algo debe estar haciendo mal, muy mal, al menos en la forma, pero como dicen: no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Finalmente, como anotación al margen, al que deberían desterrar del país es al que le dijo al Presidente que convertir su intervención en la ONU en otra más de sus maratónicas mañaneras era una buena idea.
22 Septiembre 2020 04:09:00
Dios sí cuida a los idiotas
Solo a manera de contexto, van un par de datos para justipreciar con qué estamos jugando: según las estadísticas oficiales, podemos interpretar que el pico de la pandemia lo sufrimos en Coahuila del 19 al 21 de agosto, hace un mes. En esos tres días se registraron mil 6 casos confirmados y solo en esas 72 horas críticas el virus mató a 99 coahuilenses. A partir de ahí empezó a disminuir, poco a poco, tanto el número de contagios como de decesos.

Para contrastar, en los últimos tres días se registraron 371 casos y 45 decesos. Sí, la pandemia cede poco apoco, pero sigue presente. Sin embargo, en las calles pareciera que –al menos en Saltillo– ya se venció al Covid.

Concentraciones masivas en mercados, precisamente en las colonias más castigadas por el virus. Centenares de personas deambulando por la Zona Centro, fiestas en los hogares, bares prácticamente saturados y celebraciones en donde se juntan más de mil entusiastas de las motos.

Los registros oficiales nos dicen que la pandemia cede poco a poco, pero no hay que confundirse: el coronavirus está lejos de terminar. En cambio en las calles se vive una realidad alterna, como si no pasara nada.

Habría que recordar esa frase del dictador de Uganda, Kaguta Museveni, de que “Dios no cuida a los idiotas”.

Pues parece que en Saltillo Dios sí los cuida, a los indolentes e irresponsables, que pese a que todos los días se siguen sumando casos confirmados y que diariamente el Covid, mata en el promedio actual a 15 coahuilenses, se la juegan como si no pasara nada, como si fueran inmunes y las aglomeraciones no resultaran de alto riesgo, como de hecho lo son.

Pues bendito Dios que cuida a los idiotas y en ello, pues nos cuida a todos. Que así siga, ya que esperar un poco más de responsabilidad de los fiesteros y de los que les encanta juntarse masivamente, parece punto menos que imposible.
18 Septiembre 2020 04:09:00
Cuando el esfuerzo no es suficiente
Hay que partir de un hecho: todos hacemos esfuerzos extraordinarios para acomodar nuestras vidas a la “nueva normalidad”, a la permanente amenaza en términos de salud y al altísimo costo que pagamos todos los días por la incertidumbre económica.

Ahora bien, el Gobierno del Estado pondera que hace un esfuerzo sin precedentes para capacitar a distancia a directivos y docentes, para dotarlos de las herramientas que exige un ciclo escolar atípico como el presente.

Y tiene razón, al igual que el resto de los estados y el propio Gobierno federal, se hacen esfuerzos extraordinarios para sacar adelante un ciclo escolar marcado por la pandemia, por las diferencias, por las carencias, por eso de aprender a enseñar sobre la marcha, de manera virtual.

En materia educativa habría que reconocer que estos esfuerzos sin precedentes resultan hoy insuficientes. Los maestros, los alumnos y, especialmente los padres de familia, aprenden sobre la marcha, o al menos lo intentan y mientras, las presiones crecen.

Habría que darle celeridad al asunto. ¿Es pedir demasiado? Pues no debería ya que estamos bajo el yugo de la pandemia desde hace seis meses, y con esto de la nueva normalidad desde el 1 de junio. Algo debimos haber aprendido.

En fin. Han pasado tres semanas de que iniciara formalmente esto de la educación en casa y las inconformidades estallan. Como el caso de la maestra regia que apunta a que el proceso de enseñanza-aprendizaje virtual, además de las dificultades implícitas, exacerba las diferencias entre los que tienen y los que realmente no tienen ninguna posibilidad de acceder a este “remedio temporal”.

Y, por supuesto, los padres de familia, muchos que ya no saben ni qué hacer. Va un comentario puntual de uno de estos damnificados por la educación en casa. Cito: “abren cines, restaurantes, tianguis y parques, y van niños y niñas, pero no abren las escuelas”; y pregunta ¿es más importante la economía que la educación? Y para rematar, propone abrir las escuelas públicas (porque los colegios ya lo están haciendo) con asistencia escalonada, con 30% de alumnos por grupo, sin recreo, con menos horas de clase y tareas para casa.

No se oye mal. Tal vez nuestras autoridades, dentro de los esfuerzos sin precedentes que realizan, podrían considerar la sugerencia de esta madre de familia. Todos estamos aprendiendo sobre la marcha y nadie está para desdeñar lo que parece una buena idea.
17 Septiembre 2020 04:09:00
Con Hulk a las patadas
Comparto una anécdota: sucedió en Guadalajara hace ya como 20 años y la reveló el propio mensajero.

La Secretaría de Gobernación decide, literalmente, purgar a los directivos del penal de máxima seguridad de Puente Grande por los excesos y omisiones cometidos, y vaya que en esa época excederse ya era mucho, por la tolerancia y cobijo a los actos de corrupción.

Llega un enviado a platicar con los señalados y avisarles de la decisión: tienen que dejar el puesto a la brevedad.

Los directivos reviran que no renunciarán y que, si hay algo en su contra, pues que lo prueben. Obtienen por respuesta un contundente “los acusamos de corruptos, no de… tontos. Renuncien, pero ya, o de lo contrario les echamos la caballada, les vamos a revisar hasta las cuentas de su abuela”.

Todos renunciaron. Sabían lo que enfrentarían de no hacerlo. Eran otros tiempos, otros modos, los de los arreglos por debajo de la mesa, en lo oscurito. Ahora, ya todo es transparente, pero en el fondo es lo mismo: que nadie cuestione o se oponga, ya que es tanto como ponerse con Hulk a las patadas y la pasará mal, muy mal.

Solo a manera de ejemplo, antes se amenazaba a un juez en la privacidad de su despacho, pero ahora se hace desde la máxima tribuna de la Patria, en donde todos los mexicanos –al mismo tiempo que los miembros del Gabinete, los ministros y los legisladores–, nos enteramos de lo que es correcto o incorrecto ese día: las mañaneras.

Todo esto en relación con que la UIF bloqueó las cuentas bancarias de Salvador Alcántar, presidente de la Asociación Estatal de Usuarios de Riego de Chihuahua; de Eliseo Compeán, Presidente Municipal de Delicias, y del exgobernador priista, José Reyes Baeza.

Tendrán sus pecadillos, seguro, pero curiosamente los tres son señalados de encabezar las movilizaciones de los agricultores de aquel estado que se niegan a que vacíen sus presas para el trasvase de agua a Estados Unidos, ya que el tratado vigente habla de demasías y escurrimientos, pero no del líquido almacenado, y como en Chihuahua se padece sequía, pues hay bronca.

En fin, ahora todo será más transparente, es cierto, pero en el fondo todo es igual: no hay quién aguante la caballada del Gobierno federal, nadie.
15 Septiembre 2020 04:09:00
Nos vale el decreto…
En el ejido Alejo González, de San Pedro de las Colonias, se llevó a cabo una señora boda este sábado.

Asistieron más de 300 personas y solo para dimensionar de qué clase de boda hablamos, pues nada menos que Julio Preciado y su banda amenizaron el gran acontecimiento social.

El detalle es que este tipo de eventos están prohibidos por decreto del Gobierno estatal, pero a los organizadores y asistentes simplemente les valió.

Las autoridades llegaron al lugar a las 9 de la noche y les pidieron desalojar, pero a estas personas les siguió valiendo. La fiesta terminó a las 2 de la mañana, cuando, y solo cuando, los asistentes se dieron por satisfechos.

¿Pues qué pasa? Tenemos, obviamente, la irresponsabilidad de los ciudadanos, muchos desafortunadamente, que no solo ponen en riesgo su salud, sino que flagrantemente deciden violar la ley, y aun cuando llegan autoridades, como Protección Civil, la Policía Ministerial y la Guardia Nacional, pues deciden ignorarlas olímpicamente. Se ponen en riesgo, violan la ley y manifiestan con toda claridad que le tienen un respeto nulo a las autoridades.

¿Por qué pasa esto? Pues la respuesta la podríamos encontrar en la tibieza con que las autoridades intentan imponer las medidas que se supone evitarán las concentraciones masivas y romperían la cadena de contagios.

¿Y cómo podemos explicar esta mano blanda que raya en la simulación? Pues sería una verdadera y gran incógnita salvo que apuntáramos a la administración política del momento y al temor de que los actos de “molestia” tengan una repercusión en las urnas.

Pero si concedemos esto como explicación, entonces reduciríamos a nuestras autoridades a una mezquindad y a una visión de tan corto plazo que serían indignas del momento tan crítico que vivimos. De hecho, serían indignas de cualquier momento.

Tendríamos entonces que concederles el beneficio de la duda y recordarles que la impunidad es el mayor aliciente para violar la ley.

Si van en serio con esto de atacar de raíz la crisis de salud pública, pues es hora de que den ejemplos claros y contundentes de que no están jugando a la simulación, tal y como lo hicieron, por ejemplo, con la graduación masiva de la Facultad de Ciencias de la Administración, a la que impusieron por el desacato a la ley y la burla a las autoridades una multa de cero pesos.
11 Septiembre 2020 04:09:00
Para sobrevivir a la 4T
Este jueves se llevó a cabo una reunión de la Conago con miembros del Gabinete federal. Minimaratón de discursos, buenas intenciones, nada concreto, nada que valga la pena, salvo que no asistieron los 10 gobernadores aliancistas.

Bien, va entonces una primera gran afirmación: la Confederación Nacional de Gobernadores es hoy un mero membrete. No sirve, literalmente, para nada.

Ahora, una segunda gran afirmación: si el poder, en cualquiera de sus manifestaciones, fluye sin traba alguna, tarde o temprano avasalla lo que se le ponga enfrente. El poder, sin contrapesos, se vuelve autoritario, caprichoso, vengativo e incluso se da el lujo de avanzar a golpe de ocurrencias.

Todo esto por la decisión de estos 10 gobernadores, los que conforman la Alianza Federalista, de mandar al diablo a la Conago e intentar construir un contrapeso a la 4T.

En la forma, pues abandonar un membrete inútil es solo eso, un marcar distancia de algo que no funciona. El fondo es lo más interesante, ya que puede significar un parteaguas en el momento político que vivimos.

Hay que rescatar dos frases para ubicar con precisión el tono y profundidad con los que van estos mandatarios.

El de Chihuahua, el panista Javier Corral, sentencia que, y cito: “aunado a la pandemia, vivimos un momento político delicado, que asoma una intención de concentración de poder inadmisible, de asomo de autoritarismo que vulnera la democracia”.

Y el de Nuevo León, el independiente Jaime Rodríguez, “El Bronco”, dice que “nosotros pretendemos, en la salud y en la economía, vencer al centro, que es el verdadero virus, el centro es un virus que detiene el avance de las regiones”.

Entre líneas, los mandatarios dicen que hay que hacer algo, rápido y contundente, para sobrevivir a los modos de la 4T.

Independientemente de las filias o fobias que generen estos mandatarios, finalmente hablamos de gobernadores y habrá verdaderas fichitas entre ellos, pero la esencia del lance es muy rescatable.

El poder para no volverse dictatorial, necesita un contrapeso, y hoy no lo encontramos en los partidos de oposición y sus pobres liderazgos, y mucho menos en la Conago. Ojalá que la Alianza Federalista lo logre para que se entienda que hay mucho más México; que hay necesidades y urgencias más allá de lo que imagina la esfera de la 4T. Sí, ojalá que prospere este pretendido contrapeso, por el bien de todos, incluso de la 4T.
10 Septiembre 2020 04:09:00
Aléjate, virus feroz…
Quiero compartir una anécdota que resultaría hasta hilarante.

Cierto día, en un rancho de Chihuahua, llegó una anciana a visitar a su hijo. Fue advertida por su vástago que no saliera a los corrales, ya que los perros eran realmente bravos.

La anciana tomó a la ligera la recomendación y sí, salió a los corrales. Los perros se le echaron encima.

La anciana empezó a gritar “aléjate, animal feroz, que antes de que nacieras tú, nació el niño Dios”. Los perros por poco y la matan. Aparentemente no hablaban español y si lo entendían, pues resultaron poco creyentes.

Su hijo, a gritos y patadas, logró rescatar a su madre de literalmente ser devorada por los perros. Esto sucedió hace ya varias décadas y el mundo dio ya más de un millar de giros.

Todo esto a colación por el enorme éxito en ventas que registra un amuleto contra el Covid que se vende en el mercado de Sonora, en la Ciudad de México. Se llama “detente enemigo” y es la gran apuesta de muchos, muchísimos mexicanos, para salir bien librados de la pandemia.

El amuleto, a manera de escapulario, “detente enemigo”, es el mismo que mostró el Presidente en una de sus mañaneras y tiene un costo de 100 pesos, nada, si se le concede, -como al parecer lo hacen muchos-, el poder mágico de representar un escudo impenetrable para el Covid. En fin.

Es fácil entender la razón por la que el virus se encuentra a sus anchas, contagiando y matando a mexicanos por miles, y también porqué nuestro país registra una de las letalidades más altas de todo el mundo.

Simple: en lugar de ser rigurosos con las medidas de autoprotección, de usar siempre cubrebocas y mantener la sana distancia, muchos mexicanos recurren a amuletos y recetas mágicas.

Pues les tengo una mala noticia. Al igual que aquellos perros bravos en ese rancho de Chihuahua, al coronavirus le valen esos amuletos, aunque digan “detente enemigo”.

Pues sí, el mundo habrá dado mil giros, y si bien la corrección política dicta que las creencias de cada quien son muy respetables, que los hay ingenuos y hasta tontos, eso parece que no ha cambiado ni un ápice.

Finalmente, como anotación al margen y con esto de los ingenuos y tontos, una pregunta a los miembros del Subcomité Técnico Regional de la Secretaría de Salud: ¿después de solo amonestar a los directivos de la Facultad de Ciencias de la Administración por violar el decreto que prohíbe las concentraciones masivas, y de ignorar olímpicamente todas las medidas que ustedes imponen a los ciudadanos para cortar la cadena de contagios, creen que alguien les vuelva a hacer caso? Resultaron tan blandos, que probablemente no.
09 Septiembre 2020 04:09:00
Lo que importa es distraernos
Si le pregunto si sabe los nombres, ubica, a los que pretenden ser diputados por su Distrito, lo más probable es que no tenga ni idea qué clase de fauna anda suelta con esto de que estamos en época electoral para renovar el Congreso local. Con la pandemia encima y la severa crisis económica que sufrimos, a nadie le importa un pepino esto de la campaña.

Pero en cambio si le pregunto quién es Javier Alejandro, lo más probable es que le venga a la mente ese infeliz que fue exhibido como marido infiel en una manta que se colocó –y nadie sabe con certeza quién la colocó– en el puente peatonal frente al Hospital del Niño. Medio Saltillo está metido de lleno en el tema.

La manta, con una generosa fotografía del tal Javier Alejandro, al parecer músico, dice “¿Me conoces?, ten cuidado. Soy esposo infiel y he destruido muchas familias”.

Bueno, pues el asunto se volvió viral en redes, y bufetes de abogados, restaurantes, florerías, hoteles y negocios de carnes se subieron al tren del mame ofreciendo descuentos para este supuesto pianista.

En el fondo lo que hoy sucede en Saltillo es reflejo de la necesidad que tenemos de distraernos de los problemas tan graves que enfrentamos con la doble crisis, la sanitaria y económica, y que tal vez inconscientemente buscamos algo con lo que podamos reír, aunque sea un poco.

Así que, pues a reír, aunque sea a costa de un músico que ya quedó marcado socialmente como infiel y a subirnos todos a estos espacios ligeros que por lo menos, nos hacen sonreír.
08 Septiembre 2020 04:09:00
Bofetada a las autoridades…  y a la sociedad
Lo que sucedió el sábado por la noche, a propósito de la ceremonia de graduación en Ciencias de la Administración es, por todas sus implicaciones, muy triste.

La directora y su esposo, exdirector de la Facultad, decidieron organizar y llevar a cabo una graduación multitudinaria, sin ningún permiso ni autorización. Irresponsablemente por la libre.

Hablamos de profesionistas, académicos, directivos de una facultad de la máxima casa de estudios, la supuesta élite de la intelectualidad estatal, que deciden violar la ley, burlar el decreto que prohíbe las concentraciones masivas, e ignorar olímpicamente todas las medidas impuestas por el Subcomité Técnico Regional de la Secretaría de Salud, que pretenden cortar la cadena de contagios.

Según Protección Civil, se aglomeraron más de 500 personas con el altísimo riesgo que ello implica para la salud de los graduados y sus familiares.

En su defensa, algunos padres argumentan que los jóvenes querían una ceremonia en forma. Pues sí, querer es muy humano, como los que quieren asistir a un concierto masivo o regresar a los estadios para vitorear a su equipo favorito, pero hoy por hoy, simplemente no se puede.

Y dicen que tenían derecho a esa ceremonia. Pues no, no tenían derecho, nadie tiene derecho a ser indolente e irresponsable; nadie tiene derecho a jugar con la salud de quienes lo rodean y no tienen derecho, porque lo dice el decreto que prohíbe las concentraciones masivas y lo grita todos los días la pandemia en la que estamos inmersos.

Sí, lo que sucedió el sábado por la noche es muy triste, ya que no solo representa una bofetada a todas las autoridades, estatales, municipales y de la propia Universidad, sino que es un golpe seco contra la sociedad que lucha por salir lo más pronto posible de la contingencia sanitaria, y una afrenta a todos los ciudadanos que sí entienden que ignorar la sana distancia y aglomerarse no solo es ilegal, sino francamente una estupidez.
05 Septiembre 2020 04:09:00
… Y a mis enemigos,  ¿justicia?
Primero hay que partir de que la transparencia siempre será mejor, en todos los terrenos; y en el político pues resulta una apuesta honesta y democrática sobre la simulación o los arreglos por debajo de la mesa tan socorridos por nuestra clase gobernante.

Bueno, pues vaya que el Presidente es claro cuando sentencia que si el aún dueño de Altos Hornos, Alonso Ancira, sale libre y no paga los 200 millones de dólares que el propio Presidente estima es el monto de lo defraudado a la nación por la compraventa de la planta de Agronitrogenados, pues se procederá a investigar al juez que lo libere.

Entonces, independientemente de los elementos probatorios o la sagacidad de los abogados defensores, ya se inclinó la balanza: nadie en su sano juicio querrá echarse encima a la maquinaria de la 4T.

Y si bien la teoría de la división de poderes consigna la independencia del Poder Judicial, pues no hay ni un solo juez en México que se arriesgue a ser exhibido, cuestionado y denostado, por nombre y apellido, con razón o sin ella, en alguna mañanera. Eso lo destruiría, y lo saben bien todos.

El mensaje es claro y se puede leer entre líneas un contundente ¿qué parte de que pagas porque pagas no has entendido?

Y habrá que precisar que para la 4T es prioridad recuperar la mayor cantidad posible de los recursos desviados o que forman parte de esos robustos expedientes en los que están involucrados políticos corruptos. Es prioridad incluso sobre la eventualidad de que paguen con cárcel sus fechorías.

El dinero es lo más importante y urge en un contexto de crisis, para poder seguir financiando las docenas de programas asistencialistas de la 4T.

Si el aún presidente del Consejo de Administración de ese motor económico de la Región Centro de Coahuila quiere librar el atolladero en el que se encuentra, primero debe pagar 200 millones de dólares, aunque en ello acepte tácitamente su culpabilidad en lo que se le acusa: que la compraventa de la planta chatarra fue un vil acto de corrupción.

Ni hablar, así son las cosas ahora. Por las señales, habrá que darle cristiana sepultura a esa vieja máxima de los que nos gobernaban: “a mis amigos justicia y gracia, y a mis enemigos, justicia a secas”.


03 Septiembre 2020 04:09:00
México, cómo dueles…
Lo invito a hacer un ejercicio simple de sumas. Tal vez el resultado le advierta que en realidad nos falta mucho para ver esas famosas luces al final del túnel.

Uno.- En poco más de cinco meses, del 18 de marzo hasta hoy, la pandemia ha matado a 66 mil mexicanos y de hecho nuestro país tiene una de las tasas más altas de letalidad al coronavirus por las comorbilidades, ya que somos un país de obesos, hipertensos, diabéticos y fumadores, pero también estamos llenos de indolentes, omisos e irresponsables que no asimilan la necesidad de la autoprotección, y mucho menos, el elemental cuidado de quienes los rodean.

Dos.- Somos un país profundamente desigual en términos sociales, económicos y culturales, y las condiciones de la “nueva normalidad” lo único que hacen es exhibir en toda su plenitud esa desigualdad que hoy arrebata hasta la esperanza a los que menos tienen.

Tres.- Somos un país violento, muy violento. De hecho, este año se perfila como el más violento de la historia reciente, ya que se registran en promedio 96 homicidios dolosos al día. Sí, el baño de sangre está en su apogeo.

Cuatro.- A estas alturas el señalar que padecemos una clase política/gobernante profundamente corrupta es un axioma, pero hay que añadir que está salpicada de payasos. Lo que sucedió en los últimos días en la Cámara de Diputados, a propósito de la renovación de la Mesa Directiva, con esos diputados en subasta que brincaban de bancada en bancada, demostró que el recinto parlamentario es a veces, muchas desgraciadamente, un circo lleno de payasos sin un ápice de compromiso ideológico-partidista, y mucho menos respeto por los que habrían votado por ellos.

Cinco.- Somos un país lleno de procastinos, esos que dejan de lado lo importante, lo necesario, por aquello que les es cómodo, justo en el momento en que la nación grita que se necesitan ciudadanos resilientes, los que son capaces de adaptarse, de luchar ante situaciones adversas, de salir adelante.

En fin, a mí la suma me advierte que, en realidad, más allá de contingencias y coyunturas, nos falta mucho, realmente mucho para efectivamente ver esas mentadas luces al final del túnel.

A ver qué resulta luego de que haga, si le late, su propia suma.

02 Septiembre 2020 04:09:00
¿Rendirnos por hartazgo?
Probablemente usted escuche, y cada vez con mayor frecuencia, expresiones de hartazgo en su círculo cercano. Que ya no aguantan el cubrebocas, la sana distancia y el encierro; que ya no toleran el temor a ser contagiados o llegar a contagiar a seres queridos; que pesan, y mucho, las condiciones de vida de la “nueva normalidad” y, lo más riesgoso de todo, que ya no quieren saber nada de este maldito virus.

Grave error. La lógica de sobrevivencia que impone la pandemia nos obliga a saber, o al menos intentar saber exactamente dónde estamos parados; acceder a la mayor cantidad posible de información para evaluar, con certeza, el nivel de riesgo que enfrentamos en las calles, en los negocios e incluso en los espacios laborales.

Y hay que tener cuidado con los mensajes que recibimos de las autoridades. Hay que aprender a justipreciarlos.

Si bien para el Gobierno federal en el país entero bajó el nivel de riesgo y la mayoría de los estados transitan en semáforo naranja, y para el Gobierno estatal es claro que el número de contagios y decesos está disminuyendo, en Saltillo la situación es otra y francamente grave.

Agosto fue un mes terrible, y no exagero. Vamos a las cifras oficiales: desde que inició la contingencia sanitaria, hace seis meses, Saltillo registraba al 31 de agosto 3 mil 854 contagios confirmados; de estos, 2 mil 352 corresponden al mes que recién termina, la gran mayoría. Y en cuanto a decesos, pues el virus mató a 196 saltillenses, lo que quiere decir que, del gran total acumulado hasta el lunes de 292, dos terceras partes ocurrieron en agosto. Así de grave.

Y, por si fuera poco, septiembre entrega su tarjeta de presentación en un tono francamente agresivo: 102 contagios confirmados y 10 decesos el martes.

Así que lo exhorto a no rendirse por hartazgo. Hay que entender que solo si masivamente los saltillenses mantenemos el esfuerzo de aplicar con rigor las medidas de autorprotección saldremos de esta etapa relativamente pronto. De lo contrario, si cedemos, si bajamos la guardia y prevalecen las conductas indolentes y hasta irresponsables, estaremos prolongando esta suerte de agonía.

Queda en nosotros cuántas semanas más estaremos, aquí, en Saltillo, verdaderamente en peligro.























01 Septiembre 2020 04:09:00
Economía de guerra
Esto de vivir, o mejor dicho, sobrevivir en medio de una pandemia es, en términos económicos, como vivir en guerra, con el agravante de que el enemigo es invisible, parece omnipresente y nadie sabe bien a bien cuándo habrán de terminar las hostilidades.

Las guerras, invariablemente, trastocan hasta sus cimientos la economía de los pueblos, y es precisamente el caso: hay presiones inflacionarias, se pierden empleos, cierran negocios, o estos operan en los mínimos y en general se complica todo el andamiaje de subsistencia.

Si bien, desde la cúpula de la 4T nos dicen que lo peor ya pasó, que nos empezamos a recuperar, incluso que el modelo de recuperación implementado será un ejemplo mundial (y ojalá y así fuera, ya que si hay algo humano es la esperanza), pues los elementos objetivos de contexto nos dicen que no, que la situación general del país está mal y se pondrá peor.

Dejemos de lado, por esta ocasión, el severo impacto en términos de salud pública de la pandemia y concentrémonos en el aspecto económico: una cosa es lo que diga el Presidente y sus otros datos, y otra muy distinta lo que dicen los indicadores, como esos de los que dispone el Banco de México.

Bueno, pues Banxico nos advierte que la actividad económica se podría contraer hasta 12% este año, lo que significa miles y miles de empleos perdidos, la quiebra de otro tanto de negocios, por supuesto, mayor inflación y que simplemente las dificultades para más o menos sobrevivir serán aún más acentuadas. Y ojo, esta es la quinta vez que el banco central nos dice que las cosas están mal y de malas.

Y algunos analistas advierten que el impacto de la pandemia ha sido tan severo que tardaremos entre tres y cuatro años para llegar a los niveles en que estaba la economía mexicana en febrero pasado.

Así que, como en todo en esta vida, espere lo mejor, pero prepárese para lo peor. Tal vez la emergencia sanitaria se supere ya con la aplicación universal de la vacuna el próximo año, pero el daño a la economía nacional tardará algunos años más en subsanarse.
29 Agosto 2020 04:09:00
¿Qué Pasa Saltillo?
Si usted es de los que verdaderamente ha sufrido esta pandemia, y no solo por el riesgo o afectación a la salud y el impacto económico, que en el mejor de los casos será colateral, sino también por el golpe anímico y emocional que implica el distanciamiento social, tal vez le interese el tema de los nuevos lujos.

Probablemente le parezca un arrebato demasiado romántico, incluso infantil, pero si algo positivo podemos encontrar con esto de la pandemia, es que poco a poco está cambiando nuestra forma de valorar lo que nos rodea.

Circula en redes, especialmente en Facebook, un post que dice: “Nos hicieron creer que el lujo era lo caro, lo raro, lo exclusivo; todo aquello que parecía inalcanzable.

“Ahora nos damos cuenta de que el lujo eran esas pequeñas cosas que no sabíamos valorar. Lujo es estar sano. Lujo es no pisar un hospital. Lujo es salir a la calle y respirar sin cubrebocas”.

El post agrega, y con bastante profundidad que, “lujo es reunirte con toda tu familia, con tus amigos; lujo son los abrazos y los besos… lujo es el privilegio de amar”, y en México, con una de las tasas más altas de letalidad del virus, que en más de cinco meses arrebató la vida de 63 mil personas, pues también, “el lujo de estar vivos”.

Si usted tiene hijos en edad escolar, de primaria y secundaria, ha de añorar el que asistieran a la escuela. Sí, los salones de clase son también un lujo.

Y aunque le parezca romántico y hasta infantil, si la pandemia nos deja un cambio de cómo percibimos nuestro entorno y apreciamos lo que realmente vale la pena, nos habrá dejado algo muy bueno. Vale la pena reflexionar sobre esto, ¿no cree?
28 Agosto 2020 04:09:00
‘Aquí se hace lo que yo diga’
La ética de la acción refiere, simplificando al máximo, que somos lo que hacemos, más que lo que decimos.

Vamos a explorar a modo de una obra tragicómica lo que hoy sucede en Altos Hornos de México, ya que refleja la verdadera esencia de quienes hoy conducen erráticamente el andar de este país.

Primer acto: el Presidente dice que los nuevos accionistas de Altos Hornos ofrecieron devolver 200 millones de dólares con motivo de la compra a sobreprecio de la planta “chatarra” de Agronitrogenados.

Segundo acto: Altos Hornos precisa que no existen nuevos accionistas y que los actuales nunca se han comprometido a pagar esos 200 millones de dólares por un “supuesto sobreprecio” en la venta de la planta “chatarra”.

Tercer acto: el Presidente dice que, si Ahmsa no paga esos 200 millones de dólares, los responsables de la operación de compraventa de la planta de Agronitrogenados a Pemex, tienen que ser enjuiciados y castigados.

O sea, pagan porque pagan. No importa si existió o no compromiso o acuerdo previo. Pagan porque así lo dice el Presidente.

Y no se trata de defender a la empresa y mucho menos a su actual presidente del Consejo de Administración, Alonso Ancira, que carga mil y un pecadillos y se ha visto exhibido en más de una docena de maniobras que solo pueden ser explicadas en términos de corrupción y complicidad.

Se trata de advertir los modos, las formas de la 4T, que en este caso exhiben el fondo, la verdadera esencia de este pretendido proceso de transformación del país.

Hoy Monclova es un hervidero. Prevalece la incertidumbre. Hay mantas de rechazo a las posturas de AMLO, mientras la Guardia Nacional fortalece posiciones en la zona.

Sí, eso pasa cuando alguien se atreve a contradecir al que parece anclado en la postura de que “aquí se hace lo que yo diga, y háganle como quieran”.

Pues pobre Monclova, sumido en la incertidumbre… y pobre país, dando tumbos al ritmo que fije, cuándo y cómo lo fije, el Presidente.


25 Agosto 2020 04:09:00
Otro semestre perdido
Primero, una gran afirmación: en sus entrañas y desde hace muchas décadas, por no decir que siempre, México es un país enfermo, muy enfermo de pobreza y marginación; de una profunda desigualdad económica, social y cultural.

En nuestro país el entorno hostil coloca a millones y millones en condición de mera sobrevivencia, con muy escasas posibilidades de movilidad social.

Si quitamos de la ecuación la eventualidad de que se saquen la Lotería o que se dediquen a actividades ilícitas, una de esas escasas posibilidades de movilidad es la educación. Que la cultura del esfuerzo y los méritos académicos arranquen a uno u otro joven de su entorno de pobreza.

Pues la pandemia también les está quitando esa posibilidad y el arranque del ciclo escolar 2020-2021, la mentada “educación desde casa” con todos los asegunes y problemas tecnológicos, de conectividad y donde, por supuesto, estallan todas las desigualdades, es prueba de ello.

En la forma, se debe agradecer el esfuerzo, el que nadie se quiera quedar cruzado de brazos ante el impacto de la pandemia.

Se agradece que se hagan esfuerzos por la educación en línea, pero en el fondo, esta será, indudablemente de una calidad muy inferior a la que se pudiera recibir en las aulas, y por supuesto, margina a quienes hoy no tienen acceso a las herramientas necesarias.

Los últimos meses del ciclo anterior dieron prueba de que endosar una fuerte carga del esfuerzo educativo a los padres, a las posibilidades económicas de las familias, y al mismo interés y empeño de los alumnos, marginaba a miles de la posibilidad de avanzar en términos académicos.

Hay que aplaudir las formas, claro. Qué bueno que arranque este ciclo, aunque sea en línea, aunque sean clases por televisión. Pero no hay que olvidar, ni por un instante, que estos esfuerzos son cuantitativa y cualitativamente insuficientes y que nos enfilamos, en el fondo, a otro semestre perdido para la mayoría de los niños y jóvenes en este nuestro México tan desigual.


21 Agosto 2020 04:09:00
¡Que pasen los desgraciados!
Primero, una gran afirmación, casi un axioma, una verdad que a estas alturas no necesita comprobación: el andamiaje del poder público diseñó y operó, desde hace muchísimos años, un esquema dedicado al 100% a saquear al país, a enriquecer a la casta dorada de gobernantes y políticos.

En el pasado sexenio, en la era del nuevo PRI, este saqueo sistemático del erario llegó a niveles obscenos, de voracidad y descaro inéditos, lo que es mucho decir en un país acostumbrado a los excesos y desvíos de sus gobernantes.

Ahora, con la “filtración” de la denuncia ante la Fiscalía General de la República del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, con los señalamientos directos a los expresidentes Salinas, Calderón y Peña; con las acusaciones a cinco exsecretarios y ocho legisladores, pues confirmamos, una vez más, lo que ya sabíamos: que imperó una corrupción rampante.

Pero la filtración –que dicho sea de paso debe llenar de vergüenza a esta Fiscalía que permite que termine en la web una denuncia en un caso de alto impacto– abre ventanas, como advertir a los aludidos por dónde viene el golpe y, por supuesto, compromete el debido proceso, si es que algún día los involucrados son sometidos a proceso.

Lo que tenemos es un aparente afán por el show mediático, la ponderación del escarnio social sobre la ponderación jurídica. Más circo que justicia.

Entonces, mientras no se prueben los dichos de Lozoya y los aludidos no enfrenten en tribunales un proceso legal, estamos ante un espectáculo de la más baja manufactura, como ese en el que una señora peruana gritaba, “¡que pase el desgraciado!” para exhibir por exhibir la miseria humana, sin mayor propósito ni consecuencia; simplemente para entretener al respetable.

Sí, al pueblo bueno y sabio, circo, justo en el momento en que enfrentamos la crisis económica y sanitaria más grave de la historia.

En fin, pues ¡que pasen los desgraciados!
20 Agosto 2020 04:09:00
Ancira: el muerto respira
Pues resulta que un juez de Distrito de Tapachula, Chiapas, otorgó un amparo al aún dueño de Altos Hornos de México, Alonso Ancira, y ordenó por prescripción, la extinción de la acción penal por la que la Fiscalía General de la República lo acusó en mayo de 2019, cuando fue emitida, primero, una orden de captura en su contra desde el Reclusorio Norte y luego una ficha roja de la Interpol, por la cual Ancira Elizondo fue capturado en España hace 15 meses.

Vaya lío. El amparo permite un respiro jurídico al presidente del Consejo de Administración de ese motor económico de la Región Centro de Coahuila, pero enturbia el panorama y abre una docena de ventanas a la incertidumbre, especialmente cuando el propietario de Villacero y Banca Afirme, Julio Villarreal, ya se asumía como el dueño y señor del gigante del acero e incluso había comprometido miles de millones de pesos para resolver el tema de los pasivos y capitalizar a esa empresa en agonía.

Con esta nueva pieza en el tablero habría que esperar que el acuerdo no vinculante firmado entre Grupo Villacero y AHMSA siga en firme y se concrete la eventual compraventa.

El amparo será una muy buena noticia para Alonso Ancira y su familia, pero quién sabe si también lo será para las miles de familias que dependen de la buena marcha de Altos Hornos.

Habría que recordar que tal vez Ancira Elizondo logre superar obstáculos jurídicos, pero lo que nunca podrá hacer es pagar los pecadillos políticos que, siendo realistas, lo llevaron a pasar por el duro trance en el que aún se encuentra.

La incertidumbre, en términos económicos, nunca es sana, y vaya que la ya de por sí muy vapuleada Región Centro del estado recibe una buena dosis de esta, con la cancelación de la orden de aprehensión y todas sus implicaciones.

Pues sí, ahora resulta que el muerto respira.
19 Agosto 2020 04:09:00
Cada quien desde su realidad
Primero, una anécdota. Hace ya varios años, la conductora de un noticiero en red nacional cuestionaba, indignada, a un periodista de Hermosillo, la decisión que habían tomado los medios locales de no cubrir hechos de sangre atribuibles a las bandas del hampa. Decía que era tanto como claudicar en la obligación de los periodistas de exponer la realidad del entorno.

El periodista, con toda calma le respondió: “cuando usted viva aquí y tenga que recorrer estas calles. Cuando sus hijos asistan a estas escuelas y sus seres queridos vayan a los supermercados, bancos y parques de esta ciudad, entonces podrá evaluar con justicia qué tanto riesgo se corre y que tan dispuesta está usted a jugarse la vida, y la de sus familiares, por publicar una nota”.

Al margen del debate, en términos éticos y de responsabilidad social que esta respuesta generó, y simplificando en un lenguaje coloquial, lo que el periodista ponderó fue que solo el que carga el costal sabe cuánto pesa.

Todo esto por la controversia desatada a raíz de que Salud federal decidió colocar a la mayoría de las entidades federativas en semáforo naranja, justo cuando la pandemia se encuentra literalmente desatada en varios estados, incluyendo Coahuila.

Pareciera que la lógica en las oficinas de la alta burocracia es: a más contagios y más muertos, menos riesgo. Bueno, pues hay que aclarar que, a Coahuila, y a la gran mayoría de los gobiernos locales, les importa, en los hechos, un pepino eso del semáforo federal.

Pero esto es solo cuestión de forma, el fondo exhibe la incapacidad de las distintas esferas de Gobierno de homologar criterios y ritmos a la hora de enfrentar a la pandemia. Vaya, ni siquiera empatan las cifras, mucho menos los tiempos y formas de imponer medidas restrictivas. Así ha sido desde el inicio mismo de la crisis.

Así que dejemos controversias y concedamos que solo el que lo vive sabe exactamente qué tan grave es la situación; solo el que carga el costal sabe cuánto pesa, y aparentemente Salud federal, justo como la conductora en aquella ocasión, no tienen una idea muy clara del panorama real, del que se vive en las calles y no en los escritorios que están a 800 kilómetros de distancia.



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