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Francisco Tobías
Francisco Tobías
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30 Junio 2020 04:05:00
Entre aromas y sonidos
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Tengo extraordinarios amigos restauranteros y músicos, ambos grupos son notables en su quehacer y ambos sectores están enfrentado un reto tremendo en esta pandemia por la cual nuestro país va transitando, sin embargo, considero importante que habría que hacer un análisis profundo de la relevancia de estos dos sectores en el desarrollo de la economía y el cómo se han configurado, por lo menos, hasta antes de la pandemia, en entidades que detonan fuentes de empleo y socialización.

El otro día llegué por comida para mis Preciosas Princesas Mágicas, a uno de estos comercios Saltillenses que nos ofrecen alternativas cuando la jornada laboral ha sido extenuante para las familias y se complica la hora de comer, pude presenciar el concierto de un señor tocando su bajo sexto en las afueras de este lugar, él, contaría con algunos 60 años y quienes le escuchábamos con gusto le dejábamos apoyos económicos por amenizar nuestra estancia en aquella fila. Habíamos sido entretenidos y llevados por senderos del recuerdo y la añoranza a través de armonías y letras características de nuestra tierra, el noreste.

Mientras el señor ejecutaba virtuosamente su bajo sexto y entonaba unas bellas melodías transcurría la fila, entre aromas y sonidos, antojos y melodías, acordes y sabores… y entre las personas que estábamos ahí, surgía una interacción; sonrisas, platicas, anécdotas, pero sobre todo fuimos varios los que le quitamos la atención tradicional a nuestro celular y nos volcamos a deleitarnos con aquel espectáculo en vivo. Desconozco si hubo algún acuerdo previo entre aquel magistral músico y el negocio de comida, desconozco si además de las contribuciones voluntarias del público el músico recibió algún monto como recompensa o paga por sus servicios. Lo que sí puedo asegurar, es que a quienes ahí estuvimos presentes el tiempo nos transcurrió de manera distinta y aquella experiencia entre aromas y sonidos fue única; reconfortó el espíritu y aligeró las tenciones del día.

Creo, es una enseñanza valiosa para estos tiempos “covidianos”, diferentes maneras de interactuar, de convivir y de estrechar esos recuerdos que siempre estarán presentes en nuestra mente. La industria de la comida y del espectáculo (la música, sobre todo), deberán explorar estas nuevas posibilidades, estas nuevas formas de relacionarse y de relacionarnos. No podemos olvidar que somos entidades comunitarias, colectividades interconectadas y más allá del ciberespacio está el espacio que transitamos cotidianamente, ahí donde convergemos personas, historias, aromas y sonidos.

Amigos, el mundo está cambiando, sin duda. Pero hay imágenes, experiencias, sensaciones que siempre tendrán una presencia fundamental en nuestras vidas. Un buen soundtrack y con quien compartirlo nunca debe faltar.
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