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Jorge A. Meléndez
Jorge A. Meléndez
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20 Julio 2019 04:04:00
Balas mágicas
“Sus medicinas eran como si un policía tuviera balas mágicas, que al dispararse sólo mataban al ladrón sin dañar a la víctima”.

Así describe el libro El Demonio Bajo el Microscopio, de Thomas Hager la lucha que se libró en las primeras décadas del siglo 20 por crear medicinas para combatir a las bacterias y vencer a la tan común muerte, y es que en esa época uno se moría por cualquier cosa y los doctores solo administraban enfermedades.

La cita inicial se refiere a uno de los pioneros de esta lucha, el doctor alemán Paul Ehrlich, que ganó el Premio Nobel por la primera cura contra la sífilis. Él desarrolló el concepto de las “balas mágicas”.

“Su método consistía en examinar y sudar. Sus colaboradores bromeaban: él examina, nosotros sudamos. Ehrlich decía que se requerían “4G’s” para el éxito. En alemán: Geduld, Geschick, Glück y Geld”, explica un pasaje.

Saque el diccionario. Porque en la traducción de estas “G’s” puede estar el secreto del éxito al innovar:

1. Paciencia (Geduld)

Vivimos en la era del cambio disruptivo. Por eso es común buscar resultados rápidos. Pero a veces los grandes retos requieren tiempo y dedicación. La primera “medicina milagrosa” fue la sulfanilamida (sulfa) y descubrirla implicó miles de experimentos y combinaciones (curiosamente inicialmente en mezclas con moléculas de pigmentos). Primero en el laboratorio del doctor (en la Alemania nazi) Gerhard Domagk (ganador también del Nobel). Pero luego en Francia, Inglaterra y Estados Unidos.

2. Habilidad (Geschick)

La lucha requirió el trabajo de patólogos, químicos y médicos expertos. Vamos, no fue el resultado de una inspiración genial, sino como decía Steve Jobs: “de la habilidad de un equipo de conectar puntos de las experiencias e intentos del pasado”.

3. Suerte (Glück)

Como se sabía tan poco de las bacterias (por cierto, la invención del microscopio fue la que habilitó esta lucha) la experimentación fue muy amplia. Miles de intentos, miles de fracasos. Una lucha de expertos pero medio a ciegas. De prueba y error. La suerte jugó su rol.

4. Dinero (Geld)

Curiosamente el trabajo de Domagk se dio en los laboratorios de lo que hoy es Bayer. En esos tiempos la investigación tradicionalmente era en universidades. Pero no en Alemania. Allá empresas apostaron recursos para producir medicinas y hacer negocio. Y ojo, no fue sólo dinero. Fueron recursos: organización, reclutamiento, liderazgo, métodos, etc.

Muy interesante. Seguro le sirven estos conceptos para su empresa o proyecto. Y, bueno, le hacen mucha falta a la cuarta transformación, donde quieren transformarlo todo. Pero con una fórmula muy mala: rapidito, sin experiencia, preparación y de preferencia “bara bara”.

Posdata. Dudo funcione el plan de Pemex: no ataca las causas raíz de sus problemas.
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