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Gerardo Hernández
Gerardo Hernández
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20 Junio 2018 04:08:00
Generación antisistema
Pocos gobiernos han tenido un final tan desastrado como el del presidente Peña Nieto. La situación actual es peor que la de hace 24 años, cuando Ernesto Zedillo llevaba las riendas del país. El tecnócrata comprendió su circunstancia, y al salvarla a ella se salvó a sí mismo. Además de superar la crisis económica que heredó de Salinas de Gortari y de equilibrar las finanzas, promulgó leyes que hicieron posible la alternancia. Las reformas del político calaron negativamente entre los mexicanos y en la mayoría de los casos no cumplieron las expectativas de empleo, bienestar y riqueza prometidas. El triunfalismo del sexenio feneciente terminó en derrota y la esperanza, de nuevo, en frustración.

Entre los últimos años de la Administración de Zedillo y el presente nació una generación de que no conoció al PRI de sus padres ni el de sus abuelos, sino el de Peña Nieto y una banda de gobernadores que empobrecieron a sus estados y se enriquecieron, ellos, sus familias y sus cómplices. Son justamente los nuevos votantes y los decepcionados por las alternancias de 2006 y 2012, quienes más apoyan a Andrés Manuel López Obrador, y a Ricardo Anaya en segundo lugar.

Los jóvenes, como los adultos, abominan de la partidocracia, de la corrupción y de la injusticia, de las cuales son víctimas junto con sus padres, hermanos y amigos. Se identifican con AMLO por ser el candidato antisistema y quien mejor les entiende, a pesar de ser populista o precisamente por ello, en la definición del término hecha por uno de los mejores presidentes de Estados Unidos: Barack Obama, quien, frente a Peña Nieto y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, se asumió como uno de ellos. La tecnocracia se ensimismó y canceló puentes con las clases populares. López Obrador promete regresarle a la política el sentido humano. Sin embargo, no es Obama.

El Presidente y su partido carecen de argumentos para apelar al apoyo ciudadano. La violencia se recrudeció en los últimos años. La corrupción agravia y la impunidad insulta. Frente al descrédito y la presión internacional para investigar y castigar casos como el de Odebrecht, el Gobierno opta por mirarse el ombligo. Fuera de los estados donde hubo alternancia (Chihuahua, Nayarit, Quintana Roo y Veracruz), los gobernadores acusados de venales y de haber pactado con la delincuencia organizada, reciben protección desde Los Pinos; otros forman parte del equipo del candidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade, y han sido premiados por adelantado con un escaño en el futuro Congreso (Rubén Moreira). No es harakiri, pues éste se realiza por razones de honor, sino suicidio por soberbia.

De ganar AMLO las elecciones, deberá acotarse el poder del presidente y de los gobernadores. Ellos son los principales responsables de la corrupción, la violencia y el caos en el país. El candidato de Morena se ha comprometido a suprimir los cacicazgos regionales y a exigir respeto al sufragio popular, hoy más que nunca objeto de coacción y compraventa. Peña Nieto pide no votar con el estómago, pero es su partido el primero en lucrar con el hambre de millones de mexicanos, como también lo hacen las otras fuerzas políticas con recursos del erario. El sistema electoral igual debe reformarse para dejar de ser satélite del poder y de los partidos, y convertirse en garante de la democracia.
19 Junio 2018 04:07:00
La Copa y las campañas
Si el Mundial de Rusia borró desde el principio las campañas en todo el país, el triunfo de la Selección nacional frente a Alemania las sepultó por siempre. El segundo partido será el 23 contra Corea del Sur y el tercero contra Suecia, el 27. Ese día concluirán las campañas y será el último en que se podrán publicar encuestas. La fase de octavos empezará el 1 de julio, cuando alrededor de 86 millones de mexicanos podrán votar para Presidente, Congreso general, nueve gobernadores, más de mil 500 ayuntamientos y diputados locales.

El Mundial representa una válvula de escape para todo el mundo. A los candidatos los guarda del escrutinio y los encierra en sus cavilaciones. Sin embargo, lo que no hicieron en dos meses y medio de campaña, en tres debates presidenciales y hasta antes del partido Rusia-Arabia Saudita, difícilmente lo lograrán en los días siguientes. La ventaja de AMLO parece insuperable. Su triunfo lo dan por descontado tirios y troyanos. El caudillo tiene la mirada puesta en el 1 de diciembre, cuando –si gana– rendirá protesta. Ricardo Anaya y José Antonio Meade pretenden repetir la gesta de la oncena dirigida por el colombiano Juan Carlos Osorio. Solo que mientras Alemania, después del primer partido, descendió del segundo al octavo lugar como favorito para ganar el Mundial, las preferencias de AMLO aumentaron luego de perder los tres debates. En la carrera presidencial, la competencia es por el segundo lugar.

Mientras el balón ruede en Moscú, Samara, Kaliningrado, Kazán, Nizhni Novgorad, Rostov, San Petersburgo, Saransk, Sochi, Volgogrado y Ekaterimburgo, en México, los gobernantes descansarán también de las presiones y el asedio ciudadano. Incluso Carlos Romero Deschamps, el jeque del sindicato de Pemex, a quien le ha sido descubierta una mansión en Las Brisas de Acapulco que ni la pareja presidencial se ha construido... todavía. (Reforma, 16-06-18.)

La Copa de la multinacional llamada FIFA le brinda al público motivos de distracción. La diferencia entre religión y futbol es que en México todos somos guadalupanos, mas no a todos seduce el balompié. El Presidente, los candidatos rezagados en la carrera por Los Pinos y la clase política en general se envuelven en la playera tricolor para lucrar con triunfos que no les corresponden. AMLO no ha entrado a ese juego por liderar las encuestas. Además, no es aficionado al futbol, sino al Rey de los Deportes.

Legiones de mexicanos viven ajenos al futbol, impuesto por las televisoras como dogma o droga recreativa. El espectáculo de masas ha adormecido y suplantado a la movilización social. Las tribunas ocupan cada ocho días el lugar de las calles y las plazas donde antes se protestaba contra el gobierno y se iniciaban movimientos de cambio. A diferencia del acarreo político, las multitudes colman voluntariamente las gradas, en cuyas pantallas se anuncian partidos y aspirantes para atraer el voto de la fanaticada, la cual, lo que menos quiere, es saber de política. Si las masas no van a los candidatos, ellos van a los estadios.

El triunfo de la Selección es meritorio e histórico solo desde el punto de vista deportivo y de negocios. Por lo demás, no cambiará nada. Pero tan urgidos estamos de victorias, que el 1-0 recibió rango de epopeya. No olvidemos que en el futbol también existen mafias. Después del juego contra Alemania, las probabilidades del equipo nacional de ganar el Mundial aumentaron de 1 a 3%, según las predicciones del diario español El País, actualizadas después de cada partido.
18 Junio 2018 04:08:00
Violencia electoral
El asesinato de Fernando Purón, candidato del PRI a diputado federal por el Distrito 1 de Coahuila, con cabecera en Piedras Negras, el 8 de junio, ocurrió en un contexto nacional de violencia y encono político. Horas después del atentado contra el exalcalde, Rosely Danilú, aspirante a regidora del Ayuntamiento de Isla Mujeres, Quintana Roo, fue baleada en una reunión con priistas. El 14 de junio, un comando abatió a Alejandro Chávez (PAN, PRD, MC), quien buscaba la reelección como alcalde de Taretan, Michoacán. Los casos elevaron a 114 el número de políticos asesinados en el actual proceso electoral, de los cuales 44 aspiraban a distintos cargos.

Entre el atentado contra el exdelegado de la Procuraduría de Justicia del Estado, Carlos Centeno, en Torreón, y el asesinato de Purón, en el otro extremo del territorio, mediaron 10 horas. Centeno, director de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), resultó herido de gravedad, pero su escolta falleció. La concatenación de sucesos encendió las alertas en La Laguna, la frontera y otras regiones del estado por el riesgo de nuevas agresiones. Los candidatos del PRI suspendieron campaña por varios días.

El homicidio de Purón es el segundo de alto impacto en la frontera. José Eduardo Moreira, hijo del exgobernador y exlíder del PRI Humberto Moreira, fue asesinado el 3 de octubre de 2012 en Ciudad Acuña, por una supuesta venganza del cártel de los Zetas. El aspirante a diputado se jactaba de haber erradicado del municipio a esa organización, durante su ejercicio como alcalde (2014-2017). “Nosotros le arrebatamos la ciudad a los Zetas y se la devolvimos pacificada a los ciudadanos”, manifestó en el debate de candidatos celebrado en el auditorio de la UAdeC, previo al asesinato.

Junto con Torreón, Piedras Negras ha sido una de las regiones más castigadas por la delincuencia organizada. El terror lo prueban estudios como el denominado Control Sobre Todo el Estado de Coahuila: Un análisis de Testimonios en Juicios Contra Miembros Zetas en San Antonio, Austin y Del Río, de la Universidad de Texas, en Austin, presentado ante la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara baja del Congreso de Estados Unidos. El documento contiene denuncias sobre el pago de sobornos a altos funcionarios del estado.

En El Yugo Zeta. Norte de Coahuila, 2010-2011 (El Colegio de México), de los investigadores Sergio Aguayo y Jacobo Dayán, se lee: “La cárcel (de Piedras Negras) era un cuartel que jugaba un papel clave en el esquema de negocios y terror Zeta. Aun cuando conocían lo que sucedía, el Gobierno estatal y federal subsidiaban el centro penitenciario. En 2011 el presupuesto gubernamental dedicado a las cárceles de Coahuila fue de 135 millones de pesos. Entre el 18 y el 22 de marzo de 2011, los Zetas desencadenaron una venganza en toda la región. Desde Allende y Piedras Negras se hicieron en esos cinco días mil 451 llamadas al teléfono de emergencia 089. (…) El (caso) no está esclarecido o cerrado”.

En el asesinato de Purón, émulo y hechura de Rubén Moreira, concurrieron dos factores: la osadía –en ciertos temas se impone la prudencia– y una grave falla de seguridad. ¿Exceso de confianza? ¿Abandono? Coahuila era uno de los seis estados donde no se registraban agresiones contra candidatos. Si Purón era uno de los objetivos del crimen organizado, ¿qué determinó la fecha y el lugar para abatirlo? ¿Cuál es el mensaje y a quién está dirigido?
16 Junio 2018 04:00:00
Purga por Estafa Maestra
“El poder no cambia a las personas.
Sólo revela lo que verdaderamente son”.

José “Pepe” Mujica, expresidente de Uruguay

La mediatización ha sido la estrategia del presidente Peña para suprimir riesgos que lo expongan a él, a su partido y a su gobierno. Cuando el fiscal de delitos electorales, Santiago Nieto, se negó a absolver al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, por el caso Odebrecht, empezó a ser presionado hasta que renunció. Lo mismo sucede ahora en el órgano fiscalizador de la Cámara de Diputados, según advierte Gerardo Moyano en el bisemanario Espacio 4.

“A menos de cinco meses para que finalice el sexenio y a semanas de las elecciones del 1 de julio, el Gobierno de Enrique Peña Nieto está recibiendo reveses que lo empujan hacia el abismo. Entre los dos últimos, destacan la reposición de la investigación del caso Iguala (que derrumba la “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayot-zinapa) y la crisis en la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por una serie de despidos relacionados con el escándalo de corrupción conocido como ‘La Estafa Maestra’”.

“A ellos, se suma un artículo reciente del periódico The New York Times (TNYT), que tras revisar los documentos del caso Odebrecht, concluyó que “la falta de progreso” se debe a que “las presiones políticas son demasiado grandes para que el caso avance” (11-06-18). El diario estadunidense señala que aun cuando en el expediente del caso se “identifica a un asesor cercano a Peña Nieto como sospechoso (Emilio Lozoya) (…) el caso apenas si ha avanzado y solicitudes básicas de información han languidecido durante
meses”.

“TNYT recuerda que “los escándalos de corrupción han plagado al Gobierno de Enrique Peña Nieto prácticamente desde que llegó al poder. La primera dama adquirió un hogar de lujo de un contratista del gobierno en condiciones muy favorables (Casa Blanca), revelación que marcó el inicio de una caída en la popularidad del Presidente. Y surgieron más escándalos, entre ellos, la desaparición aún irresuelta de 43 estudiantes normalistas; el uso de un sofisticado programa espía comprado por el gobierno para monitorear a periodistas y defensores de los derechos humanos (Pegasus), y acusaciones contra altos funcionarios por el desvío de fondos públicos para financiar campañas del partido gobernante”.

“Lo cierto es que el cáncer de la corrupción ha hecho metástasis hasta alcanzar la ASF, que hasta hoy era una de las instituciones con mayor credibilidad. Al despido de Muna Dora Buchahin, directora general de Auditoría Forense del organismo, quien tuvo a su cargo las investigaciones sobre los multimillonarios desvíos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), le siguieron los de Salim Arturo Orci, titular de la Unidad de Gasto Federalizado, y Javier Pérez Saavedra, auditor de Cumplimiento Financiero (quien se desempeñó como auditor interino).

“Buchahin dijo que le solicitaron la renuncia porque “soy incómoda y, entonces, como hay decisiones que pueden tener en su mano (los altos mandos de la ASF), las ejecutan”. Un grupo de organizaciones civiles exigió aclarar los relevos, pues “preocupa que no se cuenten con elementos del conocimiento de la opinión pública y de los legisladores que permitan fundar y motivar las remociones que se han realizado al interior de la ASF”. (...) Juan Manuel Portal, extitular de la ASF (2010-2017) acusó a su sucesor, David Colmenares, de estar “desmantelando” el organismo». (La nota completa estará disponible en
http://www.espacio4.com)


.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) / t: @espacio4mx

15 Junio 2018 04:08:00
El esprint de Anaya
Ricardo Anaya abrió un resquicio para cerrar la brecha con Andrés Manuel López Obrador. El desempeño del candidato de la coalición Por México al Frente en el debate martes arraigó la idea de que, no obstante que la diferencia entre el primero y el segundo lugar parece irremontable, en el esprint puede ganar. Es difícil, mas no imposible. Anaya lució muy superior a AMLO, mientras José Antonio Meade se apegó al libreto y sus dardos resultaron inocuos.

Anaya entusiasmó a sus seguidores y a quienes no lo son. Su objetivo es justamente ese: atraer el voto útil, el de los indecisos y el de los abstencionistas. Los aspirantes repitieron el esquema de las contoversias previos. Cada uno habló a sus respectivas audiencias e intentó captar la simpatía de quienes siguen a los otros. Anaya ganó los tres debates, pero el mérito del último fue mayor, pues lo hizo en medio de una nueva andanada del gobierno y del PRI para colocar a Meade en segunda posición de una carrera cuya meta está a la vista. La traición de Ernesto Cordero forma parte de la estrategia para anular al candidato del PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano.

AMLO no acudió a los careos a debatir, sino a incitar, con frases cortas y reiterativas, el voto de castigo contra el régimen. Su eslogan su campaña –invitación a hacer historia– ha resultado igualmente persuasivo, según lo reflejan las encuestas. Ni PRI (Meade) ni PAN (Anaya) es el mensaje. La corrupción, la impunidad, el abuso de poder, el enriquecimiento ilícito y la injusticia social no solo se identifican con el prianato, la presidencia de Peña Nieto y los gobiernos estatales, sino con la esencia del sistema político del cual la mayoría de los mexicanos abomina.

El líder de Morena acudió al Museo del Mundo Maya a flotar sobre aguas mansas y a entrenar como Presidente. En esa virtualidad anunció el nombramiento de María Elena Álvarez-Buylla Roces, especializada en ecología evolutiva del desarrollo y Premio Nacional de Ciencias y Artes 2017, como directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), ante la perplejidad del candidato de Todos por México.

Las cualidades de Meade y su trayectoria en la administración pública no le brindan la fuerza necesaria para soportar el descrédito de un Gobierno donde ocupó puestos clave (Relaciones Exteriores, Hacienda y Sedesol). Afirmar que los recortes presupuestarios no incluyeron al sector salud, sino que, al contrario, los servicios mejoraron, agravia a millones de mexicanos sin acceso a ellos e incluso a los afiliados. El sistema está colapsado, como lo advirtieron AMLO y Anaya. El deterioro de la infraestructura y la falta de medicamentos ponen en riesgo la vida de millones de personas. La crisis será mayor si el próximo Gobierno evade el tema.

El candidato de Morena aprovechó su experiencia de Gobierno y su contacto con la realidad para exhibir al presidente y refutar al candidato del PRI. Según AMLO, un hospital de 150 camas, construido durante su gestión en Ciudad de México, costó 350 millones de pesos. Una instalación de la misma capacidad, edificada en Zumpango, Estado de México, en la Administración de Peña Nieto, rebasó los 7 mil millones de pesos (20 veces más). La obra se asignó al grupo Higa. Sin embargo, la iniciativa contra la corrupción es ahora de Anaya. La promesa de crear una fiscalía especial para investigar a EPN, a Meade y a los involucrados en los escándalos de la casa blanca, Odebrecht y La Estafa Maestra, subieron sus bonos en un momento crucial.
13 Junio 2018 04:08:00
De las armas al poder
Dilma Rousseff fue guerrillera antes de ocupar la presidencia de Brasil, (2011-2016) a los 64 años. Militó en la Organización Revolucionaria Marxista Política Obrera y en el Comando de Liberación Nacional (Colina), de extrema izquierda. Desde esa trinchera combatió la dictadura militar instaurada tras el golpe de estado de 1964, con el apoyo de Estados Unidos, para sustituirla por un régimen comunista similar al de Cuba. Colina utilizó la violencia como forma de propaganda y para financiar sus operaciones. Tras ser detenida y torturada por un tribunal militar en 1970, Rousseff pasó tres años en prisión.

Una vez reincorporada a la vida civil, la exguerrillera obtuvo el título de economista en 1977, todavía bajo la dictadura. En 2001 se afilió al Partido de los Trabajadores, y en el gobierno de Lula da Silva fungió como secretaria de Minas y Energía y Jefa de Gabinete. En 2009, se convirtió en la primera presidenta de Brasil y cinco años después resultó electa para un segundo periodo.

Sin embargo, el Senado la destituyó el 31 de agosto de 2016 al declararla culpable por los delitos de “maquillaje de las cuentas fiscales” y la firma de decretos económicos sin la aprobación del Congreso. Rousseff había enfrentado los escándalos de corrupción en su gobierno. Destituyó a ministros y funcionarios de alto rango, pero ni así se salvó.

José Mujica, el popular expresidente de Uruguay (2010-2015), perteneció al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T). Entre detenciones y fugas, acumuló tres lustros en prisión durante la dictadura cívico-militar; la reclusión más larga duró 13 años. Reinstaurada la democracia, en 1985, una amnistía de delitos políticos, comunes y militares lo puso en la libertad. Junto con otros exlíderes del MLN-T, fundó el Movimiento de Participación Popular y se unió a la coalición Frente Amplio. Fue diputado, senador y ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca. En 2010 ganó la presidencia.

Entrevistado por Elías Camhaji para la revista Foreing Affairs Latinoamérica sobre la entonces reciente desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero, el líder uruguayo retrató a México: “se trata de una especie de estado fallido, (...) los poderes públicos están perdidos, totalmente fuera de control, están carcomidos. (...) Esto es posible por una gigantesca corrupción. La corrupción se ha establecido como una tácita costumbre social. Seguramente, el corrupto no está mal visto, es un triunfador, es un señor espléndido” (14-11-14). La Secretaría de Relaciones Exteriores negó los señalamientos y Mujica se retractó, pero eso no borró la realidad.

Sin embargo, no todos quienes han empuñado las armas para cambiar de régimen se convirtieron en demócratas. En Nicaragua, Daniel Ortega sigue los pasos de los Castro en Cuba. El líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional, coalición político militar que en 1979 derrocó la dictadura de Anastasio Somoza y ahora es partido, se eternizó en el poder. Después de su primer mandato —iniciado en 1985— ha sido reelecto tres veces en forma consecutiva; la última, en 2016. Su esposa, Rosario Murillo, es vicepresidencia. Somoza fue presidente 10 años, si Ortega termina el actual periodo, completará 20.

El sátrapa nicaragüense ha recurrido a la violencia para mantenerse en el poder. La represión contra las protestas por la reforma al sistema pensionario, promulgada el 18 de abril pasado, ha provocado 146 muertes y casi un millar de heridos.
12 Junio 2018 04:07:00
Careos presidenciales
Entre el primer debate presidencial televisado en Estados Unidos y el primero en México transcurrieron 34 años. Richard Nixon y el senador John F. Kennedy protagonizaron una de las elecciones más cerradas, incluso llegaron a las urnas en virtual empate. Ambos obtuvieron 34 millones de votos, pero en las fracciones el candidato demócrata ganó por un margen de 112 mil, equivalente al 0.17%. Los líderes republicanos denunciaron fraude en Illinois y Texas, donde Kennedy aventajó a Nixon por menos de 9 mil y 46 mil votos, respectivamente.

Debido a lo ajustado de las preferencias, los careos entre Nixon y Kennedy pudieron inclinar la balanza hacia el senador por Massachusetts, aun cuando sólo ganó el primero; Nixon los dos siguientes y el último terminó tablas, según los analistas de la época. Incluso quienes siguieron el primer debate a través de la radio dieron por vencedor al vicepresidente. Sin embargo, en las pantallas de televisión, cuyas imágenes eran entonces en blanco y negro, Nixon lució demacrado, débil y daba la impresión de no haberse afeitado. Una operación de rodilla le obligó a suspender su campaña dos semanas antes de confrontarse con Kennedy (con datos de Wikipedia).

Otra elección polémica por la presidencia de Estados Unidos ocurrió en 2000 entre el Gobernador de Texas, George W. Bush, y el vicepresidente, Al Gore, quien rebasó a su oponente por más de medio millón de papeletas. Sin embargo, el candidato republicano lo superó en el Colegio Electoral por apenas cinco votos (271 contra 266) bajo sospechas de fraude en Florida, donde el Gobernador era su hermano Jeb Bush.

Los comicios de 2008 y 2012 fueron claros. Barack Obama ganó por una diferencia de 10 millones de votos a John McCain y por 5 millones a Mitt Romney. Sin embargo, el avance democrático logrado con la elección del primer Presidente afroamericano devino retroceso ocho años más tarde por la irrupción de Donald Trump en la escena política. Hillary Clinton recibió 2.8 millones de votos populares más, pero el republicano la aventajó por 77 en el Colegio Electoral. El empresario atribuyó su derrota en las urnas a un fraude del Partido Demócrata.

En México, el debate presidencial del 20 de mayo hizo recordar el de Bush-Gore, en Texas, cuando este se aproximó a aquel con la intención de amedrentarlo, pero Bush lo atajó con un “hola” sin perder el hilo de su discurso. En Tijuana fue Ricardo Anaya, candidato de Por México al Frente, quien abandonó su lugar para encarar a Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia, cuya reacción, en uno de los momentos más hilarantes, consistió en proteger la billetera. “Voy a cuidar mi cartera porque (Ricardo) se me está acercando mucho”.

Antes del debate se cuestionó la elegibilidad de AMLO, no por razones legales (como en 2006 por supuesto de-sacato a una orden judicial), sino por su estado físico… y por liderar la intención de voto. “Yo soy el de más edad (65 años), de todos los candidatos, y también el de más experiencia y estoy muy bien de salud”, replicó.

En Estados Unidos, con 73 años a cuestas y en busca de un segundo periodo en la Casa Blanca, Ronald Reagan tuvo una respuesta elegante: “No voy a convertir mi edad en un tema de esta campaña. No voy a explotar, por razones políticas, la juventud y la inexperiencia de mi opositor”. En las elecciones de 1984, Reagan venció abrumadoramente a su contrincante demócrata Walter Mondale —17 años menor— por 513 votos electorales contra 13, y una ventaja de casi 17 millones de sufragios populares. ¿Será así de aplastante el triunfo de AMLO sobre Ricardo Anaya y José Antonio Meade? En 18 días lo sabremos.
11 Junio 2018 04:08:00
El último debate
Difícilmente el debate presidencial de este martes modificará las tendencias electorales. Menos cuando a las razones las suplanta el absurdo, a la realidad, el voluntarismo y a la compostura, el efectismo. Tampoco cuando el primer lugar aventaja al segundo por 26 puntos y al tercero por 33. Con el 52% de la preferencia efectiva, Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia) se siente y actúa como presidente, a pesar de su pésimo desempeño en los careos de abril y mayo. La intención de voto por Ricardo Anaya (Por México al Frente) es del 26% y la de José Antonio Meade (Todos por México) del 19%, según la última encuesta de Reforma (30-05-18).

La guerra sucia y algunas ideas novedosas contra la corrupción tampoco han incidido en el ánimo los electores. La declaración “siete de siete”, propuesta por Meade para detectar inconsistencias entre el patrimonio y el ingreso de políticos y funcionarios, fue pulverizada por Anaya con algunos de los escándalos más relevantes del sexenio: Odebrecht, el socavón del Paso Exprés en la autopista del Sol, la Estafa Maestra y los casos de los exgobernadores César Duarte (Veracruz), Roberto Borge (Quintana Roo) y Javier Duarte (Chihuahua), los dos primeros en prisión y el tercero todavía prófugo. Faltó citar la “casa blanca”.

Como parte del bombardeo mediático contra AMLO, antes del encuentro en Tijuana se puso en duda su salud; y durante el cara a cara, Nestora Salgado, candidata de Morena a senadora plurinominal por Guerrero, recibió un golpe bajo. Meade la presentó como secuestradora y un peligro para el país.

El candidato de Juntos Haremos Historia refutó el cuestionamiento sobre su estado físico en silencio: permaneció en pie las casi dos horas del debate e incluso bromeó. Salgado replicó en su cuenta de Twitter: “La difamación es un delito. @JoseAMeadeK y te reto públicamente a que pruebes tus afirmaciones. Ya basta de que tú y el PRI criminalicen a los luchadores sociales”.

La incultura para polemizar la explica en parte el monopolio político ejercido durante 70 años. Ernesto Zedillo (PRI), Diego Fernández de Cevallos (PAN) y Cuauhtémoc Cárdenas (PRD) protagonizaron el primer debate, en mayo de 1994, año convulso por el asesinato de Luis Donaldo Colosio y la irrupción del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Los careos entonces eran opcionales. La ley electoral (Cofipe) establecía: “El Instituto (Federal Electoral) a petición de los partidos políticos y los candidatos presidenciales que así lo decidan, organizará debates públicos y apoyará su difusión” (Artículo 190, inciso 6).

El Seminario del Castillo de Chapultepec, clave para la reforma político-electoral de 1996, planteó celebrar “debates públicos obligatorios entre candidatos”, prohibir el uso de los colores y símbolos patrios por los partidos, despartidizar la obra pública y vedar la afiliación colectiva a los partidos. No todas las propuestas avanzaron e incluso algunas tardaron años en aplicarse.

La Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Lgipe), promulgada en 2014, establece: “El Consejo General (del INE, antes IFE) organizará dos debates obligatorios entre todos los candidatos a la Presidencia de la República y promoverá, a través de los consejos locales distritales, la celebración de debates entre candidatos a senadores y diputados federales” (artículo 218).

Sin embargo, ese tipo de ejercicios, hasta ahora, ha resultado inútil, como seguramente lo será también el de mañana.
09 Junio 2018 04:07:00
Sistema colapsado
El sistema nacional de salud se encuentra colapsado y la medicina privada es inaccesible para la mayoría. En este contexto, epidemias como la del sida se han desatendido, con el consecuente riesgo para los sectores vulnerables. El tema lo aborda Édgar London en el semanario Espacio 4 (http://www.espacio4.com).

“Contrario a la idea común, el sida no es un mito de los años 80. La enfermedad no deja de causar estragos en la actualidad. Justamente, la falta de información impide sostener una lucha más exitosa contra el virus. México no escapa de la mortalidad del síndrome. Coahuila, menos. En 2016, 42.9 millones de personas vivían con el VIH, de acuerdo con estadísticas de ONUSIDA, programa conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA. Ese año murieron 1.2 millones por enfermedades relacionadas con el virus, de las cuales 4 mil 630 eran mexicanas”, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

“Entre 1983 y el primer trimestre de este año, el Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el sida (Censida) registró 196 mil 227 notificaciones, de las cuales 161 mil 45 (82.1%) pertenecen a hombres y 35 mil 182 (17.9%) a mujeres. En Coahuila, durante el mismo lapso, se contabilizaron 2 mil 41 casos.

Sin embargo, para Carlos Llamas Gómez, de la asociación civil Jóvenes Prevenidos, y Florián Pérez Santizo, del colectivo Hermandad Positiva, con sede en Saltillo, las estadísticas no se corresponden con la realidad. A partir de su experiencia y el trabajo desarrollado, esos números, al menos en Coahuila, son muy superiores.

“Las personas que están contabilizadas por Secretaría de Salud son solamente aquellas que acceden a un tratamiento y que están siendo atendidas por los centros de salud, pero hay una gran cantidad de gente que ni siquiera sabe su estado serológico, que no conoce si son portadores del VIH, y no falta otro sinnúmero que, sabiendo que tiene el virus, no quieren acceder a los sistemas de salud”, dice Llamas. (…)

“Desde 2003, Jóvenes Prevenidos llevan a cabo labores de concienciación y prevención orientada, sobre todo con adolescentes y posadolescentes, el sector más vulnerable. Empezaron con el reparto de condones y entrega de información; en 2011 accedieron a un proyecto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para realizar análisis de VIH. “Por medio de estas pruebas tenemos el acceso a calles, cantinas, tugurios, antros, empresas, instituciones educativas, donde detectamos posibles seropositivos”, explica Llamas.

“El problema toral en Coahuila es que no se ha logrado establecer una colaboración fructífera entre las asociaciones civiles y las instituciones de Gobierno –específicamente, la Secretaría de Salud– para atacar la problemática del sida. La falta de recursos, por un lado, y la incuria de las autoridades sanitarias, por el otro, dan al traste con la cooperación”.

“Ese ha sido un problema muy fuerte”, asegura Llamas, “porque al momento de negociar, de llegar a puntos de acuerdo, ellos no quieren. En cambio, sí quieren el pastel completo, sin dividirlo entre la sociedad civil, que somos quienes trabajamos los proyectos y quienes estamos con la gente. Al final de cuentas, nunca he visto al doctor Gerardo del Valle, que es el encargado de VIH en el estado de Coahuila, estar en una brigada con la población clave. Nunca ha tenido ese acercamiento porque él no lo ha generado. Se le ha propuesto, pero no ha querido”.
08 Junio 2018 04:09:00
Democracia en crisis
México vive una de las elecciones más acaloradas por la probabilidad de que Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social), se convierta en el próximo presidente. El triunfo del líder de izquierda supondría el fin de 18 años de alternancias entre el PRI y el PAN, los partidos de mayor data. En un país agraviado por los excesos de poder, la injusticia y una escalada de violencia interminable, AMLO parece el aspirante más persuasivo, después de la desastrosa Administración de Enrique Peña Nieto.

El PRIAN colmó la paciencia de los mexicanos. Los partidos fundados por Plutarco Elías Calles y Manuel Gómez Morín llegan a esta etapa de su historia agotados, sin respuestas y en crisis por la corrupción, la impunidad y la incompetencia. El éxito de figuras abominables del tipo de Donald Trump y el ascenso de fuerzas políticas como Podemos y Ciudadanos, en España, o En Marcha (Asociación para la Renovación de la Vida Política es su nombre oficial), en Francia, responde al malestar, extendido por el mundo, hacia una partidocracia insensible y venal. El riesgo de que el remedio empeore la enfermedad o revive viejos males, como sucede en Estados Unidos, se asume como un riesgo de la democracia.

Sin embargo, la democracia no vive hoy sus mejores días y en su crisis encuentran tierra fértil los populismos y los hombres fuertes. El Índice de la Democracia 2018 del semanario británico The Economist arroja resultados preocupantes: sólo 19 países, de 167 evaluados, tienen democracias plenas. Estados Unidos no figura entre ellos, pero sí Canadá. Uruguay es el único de América Latina; y España, el segundo de habla hispana en ese grupo. El ranking lo encabezan Noruega (monarquía constitucional), Islandia (república parlamentaria) y Suecia (monarquía
parlamentaria).

La calificación se basa en 60 indicadores, divididos en cinco rangos: a) proceso electoral y pluralismo, b) libertades civiles, c) funcionamiento del gobierno, d) participación política, y e) cultura política. En la categoría de democracias imperfectas aparecen 57 países; entre ellos Corea del Sur y Estados Unidos, en los lugares 20 y 21 de la lista. En la región de América Latina y las Antillas, México ocupa el lugar 66, lejos Costa Rica (23), Chile (26), Jamaica (38) y Panamá (45), entre otros.

Nuestro país tiene 6.41 puntos, como resultado de las siguientes calificaciones: proceso electoral y pluralismo, 7.83; funcionamiento del gobierno, 6.43; participación política, 7.22; cultura política, 4.38 y derechos civiles, 6.18. El déficit en el cuarto tema explica el retraso de nuestra democracia. En México existen instituciones y competencia electoral, pero escasa cultura política. Ese requisito es indispensable para tener partidos acotados, gobiernos funcionales, un sistema de justicia independiente, equilibrio de poderes, rendición de cuentas y respeto a los derechos civiles. Pero también ciudadanos comprometidos con la democracia y respetuosos de las leyes.

El repudio ciudadano hacia los partidos no es gratuito, pues han pervertido la democracia. Los abusos del PRI, del PAN y el adosamiento del PRD al gobierno en turno, su incomprensión de la realidad y el fracaso de Peña Nieto le permitieron a López Obrador construir una base social sólida y amplia que hoy lo tiene a un paso de Los Pinos. El líder de Morena entendió el momento. Ojalá aproveche la oportunidad, si gana, y no sea otro Fox, Calderón, Peña o algo peor.
06 Junio 2018 04:08:00
AMLO y Lula: analogía
Alan Redding recibió en 2003 la condecoración del Águila Azteca de manos del presidente Fox. Quince años después de la alternancia fallida, contrasta las circunstancias de Brasil y México en momentos políticos análogos. “El discurso de Lula era bastante radical como candidato. En un momento parecido a este, en 2002, había pánico, cayeron los mercados, los bonos, porque la opción radical iba a llegar. En México, hay un grado de pánico entre la clase política tradicional y la empresarial. La única duda es si López Obrador sabrá negociar para evitar confrontaciones”.

El Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, advierte que AMLO podría empujar a México “hacia un desastre” si gana la Presidencia. Redding coincide, pero matiza: “Una confrontación política fuerte va a derrumbar la economía mexicana. Su desafío será gobernar, avanzar con su programa sin una confrontación que afecte a la economía. Eso parece mágico, ¿no?”.

Uno de los ejes de las campañas presidenciales, y acaso el principal, es la corrupción. Sin embargo, para Redding el flagelo tiene hoy otro rostro. “La corrupción no se puede separar ahora del narcotráfico, un fenómeno que no era importante cuando escribí el libro (Vecinos Distantes). Antes era esencialmente mariguana y una pequeña parte de amapola. El tránsito de la cocaína cambió todo el sistema.

El ‘plata o plomo’ de Colombia con los policías y los jueces también ha llegado a México. Mucha gente prefiere plata, aunque haya mucho plomo. Uno se pregunta, como fue el caso de Colombia, hasta qué punto el narcotráfico está metido en las campañas, sobre todo en las locales. Hay que ver si los narcos tienen candidatos”.

AMLO encabeza las encuestas presidenciales, y su partido (Morena), podría convertirse en la nueva fuerza política nacional. El PRI corre el riesgo de caer al tercer lugar como sucedió en 2006 cuando apenas captó el 22% de los votos.

En su entrevista con Javier Lafuente, Redding sentencia desde París: “El desencanto con el PRI es total, parece que va a perder en todos lados. Hay que ver por qué, si porque es corrupto en los estados, porque no ha podido atajar la violencia... (...) La democracia no es un tema esencial para definir el voto, como la seguridad, el trabajo, comer o poder vivir. (...) Uno se pregunta si la victoria de López Obrador y de Morena, un partido creado por y para una sola persona, logrará tener impacto en todo el país. No es impensable que, a mediano plazo Morena, si consigue un gobierno eficaz, se vuelva un nuevo PRI y absorba las estructuras. Me recuerda a Lula y al Partido de los Trabajadores, que era un grupo pequeño y fue con el tiempo absorbiendo y absorbiendo... Tal vez México necesita eso para funcionar” (El País, 05-05-18).

Peña Nieto, quien ganó la Presidencia con el 38% de los votos y cuya aprobación es ahora del 20, tampoco escapa al juicio del periodista: “prometió un nuevo PRI, pero el PRI demostró ser como el alacrán, que sólo sabe actuar de una misma forma. Es impresionante. Pese a las muchas crisis que ha habido, nunca se ha visto un presidente tan poco popular como él. También se le pone en evidencia porque hay una libertad de prensa. Claro que hay presiones y sobres, como siempre... Una de las cosas que tendrá que enfrentar López Obrador, si vence, es a una prensa crítica. Va a ser un elemento para medir su autoritarismo”.

Tras la victoria de Fox, Redding publicó en 2000 ¿Cambiará México ahora?, última parte de Vecinos Distantes. La respuesta la dieron Fox y Calderón. El país siguió igual, y empeoró con Peña. El eventual triunfo de AMLO puede darle materia para un nuevo libro.
05 Junio 2018 04:08:00
Cambio, palabra eterna
El escritor Mario Vargas Llosa afirmó en 1990 que “la dictadura perfecta” de México sirvió de modelo a los regímenes autoritarios de América Latina. Sin embargo, para el periodista británico Alan Riding, quienes finalmente lo adaptaron con éxito fueron los chinos: “un partido único, autoritario, retórica revolucionaria”.

La visión del autor de Vecinos distantes: un relato de los mexicanos, la recogió El País (05-05-18) en una entrevista con motivo de las elecciones presidenciales. “Alan Riding vive físicamente en París, pero no despega su cabeza de México, donde trabajó como corresponsal entre 1971 y 1984 para The Financial Times, The Economist y The New York Times”, escribe Javier Lafuente. Vecinos distantes exhibió los vicios de la dictadura perfecta en su apogeo y anticipó su decadencia, así como el abismo entre México y Estados Unidos. Las ventas dan una idea de su impacto editorial: de una tirada inicial de 6 mil ejemplares, rebasó el cuarto de millón.

El Premio Maria Moors Cabot (1981), ubica en la crisis de la deuda externa y en los sismos de 1985 “la ruptura de una especie de contrato entre el PRI y las clases medias (…) por el que las clases medias no se metían en la política y el gobierno garantizaba un aumento regular y permanente del nivel de vida”. Ahora se pregunta: “¿hasta qué punto se va a mantener un sistema que no funciona bien, que no satisface a la población?”. Casi medio siglo después, Riding se dice apenado de “seguir viendo tanta pobreza. Pero ¿hay capacidad de cambiar? Es la eterna palabra: cambiar, cambiar, cambiar…”.

Nacido en Brasil, en 1943, Riding ha regresado a México para cubrir noticias cruciales: las elecciones de 1988 que impusieron a Carlos Salinas en Los Pinos por la vía del fraude, el levantamiento zapatista de 1994 y los comicios de 2000, cuando el PRI perdió por primera vez la presidencia. El olfato periodístico le incita a volver para las elecciones de julio. Amigo de Jorge Castañeda, uno de los estrategas de Ricardo Anaya, candidato de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), Riding equipara el momento actual con lo sucedido en Brasil en 2003. Luiz Inacio Lula da Silva ganó ese año la presidencia en su cuarto intento.

El periodista destaca la habilidad negociadora en Lula, como líder sindical que fue, para “lograr un equilibrio entre las políticas sociales y progresistas y el cuidado de los intereses de la economía y la empresa privada”. Sin embargo, con respecto a AMLO, aspirante presidencial por tercera ocasión, expresa dudas. “No sé si López Obrador tenga esa capacidad de negociar y llegar a acuerdos, porque ha sido un político toda la vida”. Riding capta en 14 palabras el ánimo del país después de dos alternancias fallidas entre el PRI y el PAN: “Siento que el momento de un cambio drástico que sacuda al sistema ha llegado”.

Como la mayoría, ignora las consecuencias de la sacudida. Sin embargo, aclara a Lafuente, “hay una lógica: después de tantos años de promesas de cambios sociales que no han llevado a nada, en los que la pobreza y la violencia siguen, se trata de probar otro modelo. No sé si lo tiene en detalle, pero la idea ofrece una alternativa. Si gana el PRI o el PAN uno puede anticipar más de lo mismo. Su momento (de AMLO) ha llegado. Habrá que ver si es una opción o México está condenado a lo mismo de siempre”.
04 Junio 2018 04:10:00
El Nobel y el caudillo
La animadversión de Mario Vargas Llosa por el populismo explica su recelo hacia López Obrador. El Nobel de Literatura apoyó la revolución cubana en sus inicios, pero al devenir dictadura la combatió sin concesiones, mientras otros escritores del boom latinoamericano la consentían. “A Fidel Castro no lo absolverá la historia”, declaró tras la muerte del líder comunista, en noviembre de 2016. En su columna Piedra de Toque critica con igual rigor al presidente estadunidense Donald Trump que al boliviano Evo Morales y al nicaragüense Daniel Ortega, como antes lo hizo con Rafael Correa, de Ecuador, y Hugo Chávez, de Venezuela, y ahora con su sucesor Nicolás Maduro.

Vargas Llosa (82 años) es uno de los escritores más lúcidos y comprometidos con la libertad y los derechos humanos. De su novela Conversación en La Catedral, la pregunta de Santiago Zavala “¿en qué momento se jodió el Perú?”, hoy se aplica a México, sumido en la corrupción, la violencia y el desgobierno. En 2009, en plena euforia chavista, se metió en la boca de lobo junto con el historiador Enrique Krauze y Jorge Castañeda –coordinador estratégico del candidato presidencial de Ricardo Anaya–, con motivo de un foro sobre libertad y democracia en Caracas, en el cual participaron autores de América Latina.

Chávez retó a los intelectuales “de la derecha” a debatir por televisión con los “progresistas”, pero al final se retractó. El argumento fue que Vargas Llosa no estaba a su nivel. “(Chávez) jamás ha aceptado debatir con nadie. (…) Si el Presidente sólo puede debatir con presidentes, ¿para qué nos invita a debatir o a discutir?”, replicó el peruano-español (El País, 29-05-09).

Vargas Llosa no es indulgente con ninguna dictadura, y menos con la cubana: “Eligiendo el modelo soviético, Fidel Castro se aseguró en el poder absoluto por más de medio siglo; pero deja en ruinas y un fracaso social, económico y cultural que parece haber vacunado de las utopías sociales a una mayoría de latinoamericanos que, por fin, luego de sangrientas revoluciones y feroces represiones, parece estar entendiendo que el único progreso es el que hace avanzar la libertad, al mismo tiempo que la justicia, pues sin aquella esta no es más que un fugitivo fuego fatuo”, publicó en Piedra de toque (10-12-16) tras el deceso del tirano.

En 2011, elautor de El Llamado de la Tribu, su obra más reciente, contribuyó a la derrota de Keiko Fujimori –hija del expresidente Alberto Fujimori–, por significar “el retorno de la dictadura que gobernó el país en la década de los 90”. El ya para entonces Nobel de Literatura promovió el voto por Ollanta Humala, a quien antes había combatido por sus posiciones radicales.
Posteriormente, apoyó a Pedro Pablo Kuczynski, cuya contrincante fue también Keiko Fujimori. Ambos lo decepcionaron. Humala y su esposa, Nadine Heredia, estuvieron entre rejas por el caso Odebrecht, y Kuczynski renunció a la Presidencia por haber recibido dádivas de la constructora brasileña. (En México, los funcionarios sobornados por la firma permanecen impunes.)

Vargas Llosa ha vuelto a clavar los ojos en nuestro país, ahora con motivo de la elección del 1 de julio. La presidencia de López Obrador “podría empujar a México a un desastre, no a una catástrofe como Venezuela, pero con consecuencias muy negativas para América Latina”, declaró a la agencia EFE. AMLO se formó políticamente en el PRI –dijo–, “es decir en la demagogia, el populismo, la irresponsabilidad, en confundir los deseos con la realidad” (Proceso, 04-05-18).

Por lo tanto, pidió al país mirar “lo que pasa en Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia y vean adónde puede conducir la irresponsabilidad electoral”.
AMLOha respondido con cautela. “(Vargas Llosa) es buen escritor, pero un mal político, (esa) es su forma de pensar”.

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02 Junio 2018 04:07:00
‘Hasta los dientes’
El éxito de Andrés Manuel López Obrador con los jóvenes lo explica, en parte, la atención que el candidato de Juntos Haremos Historia ha prestado a un sector históricamente olvidado por el Gobierno y los partidos, sobre todo en los últimos sexenios. Ellos son las principales víctimas del modelo económico, la delincuencia organizada y la violencia de Estado. Criminalizarlos es una canallada. El siguiente texto, de Gerardo Moyano, abre una entrevista (disponible en wwwespacio4.com) sobre uno de los casos emblemáticos.

» “En el enfrentamiento, cayeron abatidos dos sicarios armados hasta los dientes”. Así fue como el Ejército describió lo ocurrido la madrugada del 19 de marzo de 2010, en las afueras del Instituto Tecnológico de Monterrey, donde perdieron la vida los jóvenes Jorge Antonio Mercado Alonso (Saltillo) y Javier Francisco Arredondo Verdugo (Baja California).

» Tuvieron que pasar semanas para que, en medio de los aplausos a las Fuerzas Armadas y la cerrazón de autoridades gubernamentales y educativas, la verdad comenzara a emerger: los sicarios eran, en realidad, estudiantes de excelencia, que resultaron heridos en una balacera entre soldados y criminales. En lugar de auxiliarlos, los militares los golpearon, los remataron y les sembraron armas.

» Así lo confirmó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en la recomendación 45/2010, emitida el 12 de agosto de ese año, en la que reconstruye los hechos. Más de ocho años después del doble asesinato, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no ha reconocido su culpabilidad, y aún no hay sentencias contra los responsables.

» En torno a esa recomendación, que recoge testimonios y material de cámaras de seguridad, gira el documental Hasta los Dientes, que se presenta en varias ciudades del país. Fue dirigido por Alberto Arnaut Estrada, quien dedicó los últimos ocho años a realizar una película que busca limpiar los nombres de Jorge y Javier. A éste último lo había conocido en Todos Santos, Baja California, de donde era oriundo.

» En entrevista con Espacio 4, Arnaut reconoce que la fecha del estreno del filme, financiado con recursos del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) y de la beca canadiense Fundación Alter-Ciné, no fue casual, pues busca incidir en la agenda pública, en un momento de efervescencia electoral y cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) analiza la constitucionalidad de la polémica Ley de Seguridad Interior (LSI).

» “Lo que mostramos en el documental es justamente (…) la falta de preparación del Ejército para hacer labores de seguridad pública. Es precisamente esa incapacidad la que nos pone a todos en riesgo”, señala.

» Para salvar la imagen de los estudiantes asesinados, Alberto considera que no sólo se debe dictar sentencia a los detenidos (tres de seis inculpados, el resto ‘desapareció’), sino promover un marco legal que ofrezca garantías de no repetición.

» El responsable de los operativos en la zona en ese momento, el general Cuauhtémoc Antúnez –quien defendió la versión de los sicarios armados y no se descarta que haya dado la orden de sembrar las armas–, no sólo salió libre de toda culpa, sino que resultó ‘premiado’ con el puesto de secretario de Seguridad Pública de Nuevo León, en el gobierno de Jaime “El Bronco” Rodríguez (también fue asesor de seguridad de Coahuila durante el gobierno de Rubén Moreira). En su mandato, hubo al menos dos casos más de muertes de civiles a manos de militares y en los dos se intentó criminalizar a las víctimas.

» “No me sorprende que (…) haya sido premiado con otro cargo público. Pero (…) es importante que lo señalemos como un botón de muestra de los niveles de corrupción que hay en el país”, dice el cineasta».
01 Junio 2018 04:08:00
Elección ya definida
Existen carreras que se ganan por una nariz y otras por menos. El hijo desobediente y El mesías tropical protagonizaron uno de esos finales de fotografía en 2006. Sin embargo, en el derbi presidencial de este año, Andrés Manuel López Obrador aventaja a Ricardo Anaya por media pista, mientras José Antonio Meade se pierde en la lejanía. La intención de voto por AMLO (52%, Reforma/ 54%, De las Heras Demotecnia) da una idea del tamaño del enfado ciudadano, de la voluntad de cambio y del rechazo al PRI, al PAN y al Gobierno de Peña Nieto. Cuando la percepción se gana antes de las elecciones y la distancia entre los competidores es tan grande, el triunfo puede darse por seguro.

Si gobiernos exitosos como los de Bill Clinton y Barack Obama, cuyos niveles de aprobación eran de 66 y 64%, respectivamente, al final de sus mandatos, no pudieron asegurarle al Partido Demócrata un tercer periodo, aun cuando Al Gore y Hillary Clinton recibieron más votos populares, el PRI de Peña Nieto menos podrá retener el poder el 1 de julio. Clinton libró a medias el escándalo Lewinsky. Para evitar un juicio por perjurio, reconoció haber tenido una “relación inapropiada” con la becaria. Sin embargo, el desliz pudo haberle costado a Gore la Presidencia.

Peña afrontó su primer escándalo, mal y a destiempo. La “casa blanca” derrumbó temprano la credibilidad presidencial y jamás pudo recuperarla. Odebrecht, La Estafa Maestra y el Socavón terminaron por hundirlo en el “pantano mexicano”, prefigurado por The Economist a principios de 2015, mientras la clase política chapoteaba como en un día de campo. En su columna Bello, el semanario advirtió hace tres años: “Peña está esquivando la tarea más importante: castigar a los mandos políticos corruptos que son cómplices del crimen organizado. Y el propio Gobierno está marcado por el escándalo. (…) Si se toman en serio la lucha contra la corrupción, los líderes políticos de México pueden mirar a Brasil”.

En 2016, el Senado brasileño destituyó a la presidenta Dilma Rousseff, investigada inicialmente por el escándalo Petrobras-Odebrecht, por falsear las cuentas públicas. En julio de 2017, el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva fue condenado a nueve años de cárcel por recibir favores de una constructora que le remodeló una vivienda. Las obras costaron 1.1 millones de euros (1.28 millones de dólares; en México, la “casa blanca” costó 8 millones de dólares) a cambio de contratos del Gobierno. La sentencia se amplió a 12 años en enero pasado por corrupción pasiva y lavado de dinero.

La Operación Autolavado (Lava Jato), iniciada en 2013, ha sacudido a la corrupta clase política y empresarial de Brasil y otros países. Las investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el caso Odebrecht transitan por otra ruta, pero varias veces se han cruzado con las del juez brasileño Sérgio Moro, nombrado en 2016 como uno de los 50 líderes más influyentes del mundo por la revista Fortune. En febrero de 2014, el presidente Peña Nieto apareció en la portada de la revista Time con el título “Salvador de México”. Hoy es el líder peor calificado. El 77% desaprueba su gestión, en tanto que para el 62% la elección presidencial ya está definida, por AMLO, según la encuesta de Reforma (30-05-18). “El poder desgasta, sobre todo cuando no se tiene”, sentenciaba Giulio Andreotti. Peña y sus cofrades deben tomar nota.
30 Mayo 2018 04:09:00
El túnel del tiempo
Las luces de alternancia en México –orientada esta vez hacia la izquierda– atraen la atención de la prensa internacional y de escritores como el Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, quien ha advertido en diversos foros sobre el riesgo de elegir a AMLO. En agosto de 1990, cuatro meses después de perder la Presidencia del Perú frente al populista Alberto Fujimori, y en plena borrachera salinista, Vargas Llosa acuñó una frase revulsiva que, en la circunstancia actual, quizá resulte premonitoria (entrar en el túnel del tiempo y regresar al pasado): “México es la dictadura perfecta”.

Durante su participación en el encuentro El Siglo XX: la Experiencia de la Libertad, el autor de La Fiesta del Chivo precisó que “La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la URSS. No es Fidel Castro. La dictadura perfecta es México”. Aunque camuflada, “tiene de hecho, si uno escarba, todas las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido. Un partido que es inamovible”. Por cortesía o acaso para matizar su “inelegancia”, celebró la “democratización actual” de México.

¿Ironía? Dos años antes, la elección fraudulenta de Carlos Salinas dejó en el camino decenas de muertos, entre simpatizantes y colaboradores de Cuauhtémoc Cárdenas, principal candidato opositor. Apenas en 1989, el PRI había reconocido su primera derrota estatal (en Baja California) después del “fraude patriótico” en Chihuahua. Vargas Llosa incomodó a sus anfitriones, entre ellos Octavio Paz, pero no bajó la guardia: “Yo no creo que haya en América Latina ningún caso de sistema de dictadura que haya reclutado tan eficientemente al medio intelectual, sobornándolo de una manera muy sutil”.

Con La Verdad de las Mentiras recién salido de la imprenta, Vargas Llosa no se fue por las ramas: “Tan es dictadura la mexicana que todas las dictaduras latinoamericanas, desde que yo tengo uso de razón, han tratado de crear algo equivalente al PRI”. Alberto Fujimori, quien lo derrotó en segunda vuelta, le dio la razón: con argucias, reformas a la Constitución y un autogolpe de Estado, devino en dictador. Su gobierno resultó ser uno de los más corruptos y represivos de América Latina.

Fujimori se apropió de 600 millones de dólares durante la década que ostentó el poder, según Transparencia Internacional, de los cuales, hasta 2009, el Estado sólo había recuperado 160 millones. El Presidente aprovechó una cumbre del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC, por sus siglas en inglés) para exiliarse en Japón, cuya nacionalidad también poseía. Extraditado en 2007, dos años más tarde fue condenado a 25 años de prisión por las masacres de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), cometidas por el escuadrón militar La Colina, así como por el secuestro del empresario Samuel Dyer y del periodista Gustavo Gorriti. En 2009 se le agregaron siete años y medio de pena por los delitos de peculado doloso, apropiación de fondos públicos y falsedad ideológica en agravio del estado (Wikipedia).

El presidente Pedro Pablo Kuc-zynski indultó a Fujimori el 27 de diciembre pasado por razones “humanitarias”, pero en realidad lo hizo para cubrirse las espaldas. Sin embargo, la sombra de Odebrecht lo alcanzó. La constructora brasileña pagó casi 800 mil dólares a una de sus empresas cuando desempeñaba la cartera de Economía y presidía el Consejo de Ministros en el gobierno de Ollanta Humala. Kuczynski renunció el 21 de marzo pasado tras la difusión de videos que lo relacionaban con un intento de soborno en el Congreso para evitar el segundo pedido de vacancia presidencial y continuar en el cargo. ¿México entrará al túnel del tiempo?
29 Mayo 2018 04:07:00
Oligarquía-AMLO: pulso final
La posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) suceda a Enrique Peña Nieto es tan real como el rechazo e incertidumbre que aún genera en sectores de las clases media y alta, así como en algunos círculos intelectuales, pero sobre todo en la cúpula empresarial. Sin embargo, las corporaciones siempre terminan por entenderse con el presidente de turno, aún sin ser su preferido. Esta vez no será la excepción, a pesar de sus discrepancias con el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia y de su apoyo a Ricardo Anaya, de la alianza Por México al Frente.

Alan Riding –autor de Vecinos Distantes: un Relato de los Mexicanos– califica el virtual ascenso de AMLO al poder como una sacudida. Para tratar de evitarla, la élite patronal tiene una estrategia: “aumentar en mayo la sensación de miedo ante la posible victoria de López Obrador (…) cerrar filas con el conservador Ricardo Anaya, garante de la continuidad (…) llegar a junio con posibilidades de revertir los sondeos y acaparar el voto útil de quien no quiere la victoria del líder de Morena, según se desprende de conversaciones con la decena de directivos consultados, bajo condición de anonimato”. (El País, 07-05-18).

La nota de Javier Lafuente e Ignacio Fariza advierte que “un punto de inflexión para calibrar la oportunidad de victoria de Anaya” serán los debates presidenciales del 20 de mayo y el 12 de junio. “En caso de que no se reduzca la distancia con López Obrador, la mayoría de los consultados da por hecho que se produciría un acercamiento con el líder de Morena para tratar de limar las tensiones ante un eventual triunfo”.

La animadversión de la élite económica hacia AMLO no la comparte un sector importante de los pequeños y medianos empresarios, los cuales generan casi el 80% de los empleos. Por otra parte, el segundo cara a cara pasó también sin pena ni gloria. El candidato de la izquierda volvió a decepcionar, pero fue el único que mejoró su posición en las encuestas.

AMLO niega que pretenda implantar un modelo como el de Venezuela. Sin embargo, aclaran Lafuente y Fariza, “sí se ha comprometido a reducir el poder que hasta ahora han tenido los grandes empresarios en México, un país atravesado por la pobreza. Más de 50 millones de personas, casi el 44% de la población, viven en situación de carestía. Según un informe de Oxfam de 2015, cuatro multimillonarios mexicanos tienen casi el 10% del PIB; el 10% controla más de las dos terceras partes de la riqueza nacional y el 1% acumula un tercio del total. “Ya no van a tener el privilegio de mandar. Va a haber garantías para que no sean perseguidos, van a poder actuar con absoluta libertad, pero ya no podrán hacer negocios al amparo del poder y mediante la corrupción; eso ya se terminó”, asegura el líder de Morena.

El fracaso de la campaña de José Antonio Meade, candidato de Todos por México (PRI, Verde, Nueva Alianza), quien se aleja cada vez más de AMLO, forzó la sustitución de Enrique Ochoa por René Juárez en la presidencia del PRI. “El cambio –dice El País– ha aumentado la incertidumbre y desconfianza entre la élite empresarial. La intención del sector más duro del PRI de impulsar la candidatura de Meade, más con vistas a salvar al tricolor de una debacle a nivel local que con la esperanza de lograr la victoria presidencial, no ha terminado de sentar bien a los empresarios. Temen que, si la disputa entre Meade y Anaya por el segundo lugar se prolonga, la distancia con López Obrador se volverá inalcanzable”.
28 Mayo 2018 04:08:00
2018: el hundimiento
La caída del PRI en las elecciones del 1 de julio próximo puede resultar peor de lo que los más pesimistas de ese partido suponen. Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia) consolida su ventaja, Ricardo Anaya (Por México al Frente) avanza lentamente, y la intención de voto por José Antonio Meade (Todos por México), estancada a menos de mes y medio de la jornada comicial, tiende más hacia la baja. La elección presidencial parece ya resuelta, mas aún no lo está. Falta su confirmación en las urnas. El ambiente lo impregna la victoria del fundador de Morena y así lo refleja la prensa nacional y extranjera.

Doce años en campaña le permitieron a López Obrador recorrer varias veces los estados y municipios del país, entablar diálogo directo con los más necesitados y sumar a su proyecto a escépticos y opositores, sin convencerlos a todos, pues quienes aún lo son forman legiones. Sólo no hubiera podido escalar a la posición actual. Las administraciones del presidente Peña Nieto y de los gobernadores de su partido, que hoy no hallan cómo detener al candidato de Morena, el PT y Encuentro Social, contribuyeron a crear el fenómeno y el mito de AMLO, por soberbias e indolentes. México está hoy peor que hace seis años. Hay vacío de autoridad. El país está al garete.

El PAN y el PRD también hicieron su parte, por no atacar la corrupción, lucrar con el poder y gobernar de espaldas a la sociedad. Por no haber formado liderazgos creíbles, honrados. La campaña contra Ricardo Anaya, orquestada desde el poder para descarrilar su campaña, surtió efecto a medias. Sin embargo, fracasó en el propósito de implantar a Meade en el segundo lugar en las encuestas. La idea era preparar el terreno para una elección como la de Salinas de Gortari y Felipe Calderón, sin medir los riesgos. Poner en duda la probidad de un aspirante presidencial o presentarlo como protector de gobiernos corruptos, equivale a atarle una rueda de molino al cuello y arrojarlo en alta mar.

AMLO dista mucho de ser el político impoluto y el estadista que el país necesita, pero frente a los excesos del poder y los abusos de la partitocracia rampante, como si Morena perteneciera a otra galaxia, parece un santo; él mismo cree serlo. Todo se le excusa, todo se le perdona, lo cual equivale a extenderle un cheque al portador. Por falta de rigor y de responsabilidad, a la hora de emitir el voto, el país ha sufrido grandes decepciones y quebrantos. El peligro puede no serlo tanto el tres veces aspirante a la Presidencia como la intolerancia y ofuscamiento que convierten sus errores y limitaciones en virtudes.

Las encuestas marcan una tendencia irreversible en favor de AMLO. La de El Financiero (14-05-18) confirma el desplome del PRI y de su candidato en las cuatro regiones del país. En la norte, donde se localiza Coahuila –“el estado más priista de México”–, la intención de voto por Peña Nieto era la más alta hace seis años: 51%. La preferencia por Meade es ahora de 19%; la del PAN descendió dos puntos porcentuales (de 30 a 28), y la de Morena subió a 39. En la zona centro occidente existe un virtual empate entre AMLO (36%) y Anaya (35%), pero en el centro y en el sur el posicionamiento de AMLO es mayor y el hundimiento del PRI más profundo. Nada está escrito todavía, pero el resultado, cualquiera que sea, debe respetarse. Pues de lo contrario se someterá al país a situaciones indeseables. La ciudadanía no aceptará un nuevo fraude, por más patriótico que lo disfracen.
26 Mayo 2018 04:07:00
La historia negra (II)
José Antonio Meade, candidato presidencial de Todos por México, no sólo no reprueba a los Moreira, al contrario, toma como modelo a Rubén –su operador electoral desde la Secretaría de Organización del PRI– y copia frases suyas: “de la seguridad me encargo yo”. Paria en el PRI y, según él, traicionado por su propio hermano, Humberto quiso exorcizar fantasmas. En su réplica al reportero de Proceso José Gil Olmos, por medio de su oficina de prensa, el exgobernador no afrontó los cargos, los refutó por carecer de fuente y alejarse “totalmente (...) de la realidad”. Por Rubén no responde. La nota advierte: “hasta el momento el señor Moreira ha sido exonerado de todas y cada una de las investigaciones y acciones judiciales de las que ha sido objeto”. El mentís no aclara nada, pero pondera los éxitos del primer sexenio moreirista: “se mejoraron sustancialmente los servicios de salud”. La contrarréplica de Gil en la edición digital de Proceso, el mismo 25 de abril, es demoledora. Con “datos públicos de la historia del exgobernador y exdirigente nacional del PRI”, el periodista documenta lo que “en Coahuila se le conoce popularmente como la historia negra”:

• Deuda pública por 33 mil millones de pesos (Moreira recibió la Administración sin pasivos bancarios).

• Javier Villarreal Hernández, secretario de Finanzas y posteriormente titular del Servicio de Administración Tributaria, “fue señalado como operador de la contratación de un crédito por más de 3 mil millones de pesos con documentos falsos. (...) la Procuraduría General de la República documentó que invirtió alrededor de 4 mil millones de pesos a su nombre (...) en bancos estadunidenses y europeos, lo que le permitió obtener intereses hasta por 20 millones de pesos y luego regresar el monto invertido a las arcas estatales”, (El Universal, 22 de abril de 2012).

• Sesenta millones de dólares escondidos en paraísos fiscales de las Islas Caimán y Mónaco, con datos de la red de delitos financieros del Departamento del Tesoro (Fincen, por sus siglas en inglés). “La agencia (...) afirma que esta fortuna puede ser directamente triangulada a cuentas bancarias de Vanessa Guerrero Martínez, esposa de Humberto Moreira (…)”, (El País, 16 de mayo 2017).

• Sucesión de la Gubernatura entre hermanos y nepotismo.

• Mil 811 homicidios dolosos de 2005 a 2011, y 141 averiguaciones previas por secuestro o privación ilegal de la libertad (Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública).

• Al menos 118 desapariciones (de 2007 a 2011), de las cuales 91 estarían relacionadas con el crimen organizado, documentadas por el Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios y Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos y Desaparecidas de Coahuila.

• Más de 150 personas asesinadas entre 2008 y 2011 en el penal de Piedras Negras.

• El asesinato de al menos 17 personas en la quinta Italia de Torreón, el 18 de julio de 2010.

• La masacre en Allende, el 18 de marzo de 2011, cuando “una treintena de camionetas con hombres armados (...) arrasó con el pueblo (...); se contabilizan 300 muertes”.

• El último año de gobierno de Humberto Moreira “cerró con 616 ejecuciones”.

• “En 2012 el crimen organizado ejecutó a su hijo (José Eduardo)”.

Meade puede ser un hombre honrado y acaso el más capaz para ocupar Los Pinos, pero el lastre PRI, la presidencia de Peña Nieto, los fantasmas y las historias negras lo convierten en la peor opción para el país, después de López Obrador (De las Heras Demotecnia). Visitar Coahuila y guardar silencio sobre los Moreira fue un error.
25 Mayo 2018 04:08:00
La historia negra (I)
El país entró en crisis cuando el Presidente perdió el control sobre los gobernadores por efecto de la alternancia. El sistema de pesos y contrapesos no lo ejercía el Congreso ni la Corte, sino el jefe de Los Pinos. La espada de Damocles servía para mantener a raya a los caciques locales. Quien excedía ciertos límites era defenestrado.

Sin embargo, cuando el Presidente les soltó las riendas y, peor aún, se convirtió en cómplice de sus desmanes, la corrupción y la violencia tomaron carta de naturalidad. Por eso México está hoy en llamas.

En sus visitas a Saltillo y Torreón, el candidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade, tiró por la borda la oportunidad de acreditar su discurso contra la corrupción y la impunidad y sumar votos, siquiera para evitar una caída más profunda. Si con la misma hombría con que defiende al país de Nestora Salgado, candidata de Morena a senadora plurinominal, hubiera tomado la causa de los coahuilenses frente a los abusos del moreirato, su campaña tendría algo de rescatable.

En la primera gira de Meade, el 23 y 24 de abril, José Gil Olmos, reportero de Proceso, prestó atención a un fantasma cuyo rastro de deudas, muertos, desaparecidos, empresas fachada y agravios cubre al estado de ignominia.

En la campaña presidencial de 1982, Miguel de la Madrid dedicó un par de líneas a Óscar Flores Tapia, quien renunció al Gobierno por supuesto enriquecimiento ilícito, para reforzar su propuesta de “renovación moral”. La referencia era innecesaria (la PGR exoneró a OFT), pues MMH ganó con el 70% de los votos. Sin embargo, el tema flotaba en el ambiente y la mención era insoslayable.

Hoy, cuando las condiciones en Coahuila son verdaderamente críticas por el endeudamiento, el deterioro institucional, el colapso del sistema de salud y las masacres en Allende y en el penal de Piedras Negras son objeto de estudio y denuncia por parte de organismos internacionales, medios de comunicación y universidades del país y del extranjero; después de que Humberto Moreira, exlíder del PRI, estuvo detenido en España como parte de una investigación “por los delitos de blanqueo de capitales, malversación durante su etapa como gobernador, además de cohecho y organización criminal” (El Español, 15.01.16), y el exgobernador Jorge Torres López es prófugo de Estados Unidos, acusado por la DEA de lavado de dinero; y cuando las demandas de justicia en Coahuila no han cesado, el candidato del PRI, el Verde y Nueva Alianza prefirió mirar hacia otro lado.

Gil Olmos captó esa realidad incómoda en la reunión de Meade con mujeres de Saltillo –a la cual “no invitaron a las integrantes de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México (Fundem)”– y la reflejó en 42 palabras: “se hizo presente la sombra del apellido que forma parte de la historia negra del PRI: el de los Moreira, Rubén y Humberto, quienes han gobernado la entidad en los últimos años dejando una estela de muertos, desaparecidos, corrupción y desvío de recursos” (Apro, 24.04.18). Meade basa su campaña en su honradez, pero los fantasmas se le agolpan lo mismo en Coahuila que en Veracruz, en Chihuahua, Tamaulipas y Quintana Roo.

–“¿No habrá casos como el de Moreira?, se le inquirió casi al final de la conferencia de prensa. Meade, titubeante, respondió: ‘En mi gestión, habrá ministerios públicos autónomos, transparencia; no habrá escándalos, no habrá moches, no habrá ligas’”, dice el texto del autor de Los Brujos del Poder.
23 Mayo 2018 04:08:00
De futbol y debates
Festejos como el de este lunes en la Comarca Lagunera, por el sexto título del Santos, reflejan la urgencia de triunfos y la necesidad de creer en alguien de una sociedad castigada por mucho tiempo. El vacío de liderazgo y de autoridad lo llenan jugadores de un deporte espectáculo. La celebración, tanto en el trayecto como en la Plaza Mayor, se desarrolló en orden. Estampa contrastante: del terror por la balacera del 21 de agosto de 2011 frente al estadio, al júbilo en una ciudad, Torreón, que empieza a dar signos de recuperación después del docenio negro del moreirato.

Santos es el sexto equipo con más campeonatos desde su debut en primera división, en 1988, después del ayuno de una década causado por la desaparición de los Diablos Blancos y la Ola Verde, cuyos principales promotores, Juan Abusaíd Ríos y Pedro Valdés Fernández, dotaron a La Laguna de un símbolo de unidad. El futbol no está exento de escándalos de corrupción a escala nacional e internacional. Si para algunos políticos ser dueños de un equipo les brinda notoriedad y los conecta con las masas, a la delincuencia organizada le permite lavar dinero.

El estadio del Santos es uno de los mejores del país y el ambiente, insuperable. El 11 de noviembre de 2009, asistí al partido inaugural. El jueves pasado regresé para el juego con Toluca, animado por mi hija y mis nietas; mi esposa evita las multitudes. Un espectáculo, una fiesta bañada en cerveza y otras bebidas. Dentro todo es orden; fuera, no tanto. Hay problemas de estacionamiento, pero la afición no se queja. Asiste a divertirse, a desahogarse. Mira a sus ídolos con admiración y respeto. Algunos políticos –aficionados de ocasión– aprovechan para darse baños de pueblo, buscar votos y subir sus bonos cuando el equipo navega a velamen desplegado, no cuando las cosas marchan mal y las tribunas piden la cabeza del director técnico.

El futbol, como religión moderna, concita pasiones, pero también hermana y viste las ciudades de colores, las cubre de luces y de cantos. La Laguna no tiene un himno, pero el Santos, sí. Su camiseta la visten hombres y mujeres de todas las edades. Es un símbolo de identidad. Imposible ser lagunero y no santista. Mercadotecnia y fetichismo marchan de la mano. Hay artículos para todos los gustos. Al final, sin embargo, todo es vacuidad. Después del campeonato y de la fiesta, vendrá la resaca. El 20 de julio iniciará el torneo de apertura, y a sufrir y a gozar de nuevo.

Levantar la copa de campeón eleva también el espíritu, reconcilia fugazmente con un mundo injusto, egoísta, violento, insolidario, pero tampoco resuelve nada. Si con igual devoción se acataran las leyes y con el ardor de las tribunas se defendieran los derechos políticos, civiles y humanos; si la reacción en cada despeje del portero visitante fuera la misma para con los políticos corruptos y los enemigos de la paz y la convivencia social; si con exacto rigor se juzgara al director técnico y a las autoridades incompetentes, que endeudan al estado y envilecen la política, Torreón y la Comarca Lagunera volverían a ser ejemplo nacional. Si el sexto título se pudo, también es asequible tener un equipo ganador y ser una sociedad exitosa.

El problema es que mientras el futbol emociona e inspira a las masas, la política provoca náusea. El segundo debate presidencial, según el INE, lo vieron 12.6 millones de personas; la audiencia de la final del torneo de apertura 2017 fue de 22 millones. La Copa Mundial de Rusia empezará el 14 de junio, y el primer juego de México será el 17 contra Alemania. Las campañas presidenciales pasarán entonces a segundo o tercer plano. Culpa de los candidatos, no del árbitro.
22 Mayo 2018 04:08:00
Atole con el dedo
En el segundo debate presidencial hubo más ruido que nueces, como en el primero. José Antonio Meade (PRI, Verde, Panal) parece más preocupado en impedir el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT, Encuentro Social) que en ganar su propia batalla. Empeño inútil, primero porque delata el interés de Los Pinos, y segundo porque está sobradamente probado que mientras más se ataca a AMLO, más crece la intención de voto a su favor.

Ricardo Anaya (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), por su parte, está ocupado en atraer el sufragio de los priistas, los zavalistas y los indecisos. El desempeño del exsecretario de Hacienda resultó mejor, mas no pudo cambiar la idea, casi general, de que la competencia será entre dos, y él no es uno de ellos.

El careo lo ganó de nuevo el candidato de Por México al Frente, pero es insuficiente. Hillary Clinton venció a Donald Trump en tres confrontaciones y sin embargo perdió, a pesar de obtener 3 millones de votos más. Si el 1 de julio el panista rebasa a AMLO en papeletas, la presidencia será suya, pues la elección en México es directa (en Estados Unidos se decide en el Colegio Electoral) y no existe la segunda vuelta –Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, República Dominicana, Uruguay e incluso en Cuba sí la tienen– que obligue a captar el 50% de los votos más uno para declarar a un vencedor.

AMLO salió indemne del auditorio de la Universidad Autónoma de Baja California, en Tijuana. No acudió para ganar –lo suyo no es la oratoria, la discusión de ideas ni la exposición estructurada–, sino para cumplir una obligación (Legipe, artículo 128), vista por él como un trámite engorroso. Máxime cuando, en su caso, tiene una ventaja del 25% con respecto al candidato del PRI. La caricatura de Paco Calderón (Reforma 21-05-18) retrata fielmente su campaña: sentado en un tocadiscos sobre un vinilo titulado Mafia del Poder, con la mano izquierda sostiene un jarro y del índice derecho le escurre atole.

Desde esa perspectiva, AMLO no engaña a nadie. Se presenta tal cual es: limitado y sin argumentos, pero persuasivo –el problema no es tu edad, sino lo anticuado de tus ideas le espetó Anaya–, desgarbado, natural, sin afectación. Empero, frente al academicismo y la falta de pasión de Meade, el culto a la imagen del presidente Peña Nieto y la pedantería de políticos como Emilio Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones, maestros del fingimiento y doctorados en el tráfico de influencias, la mayoría de los votantes prefiere a AMLO, según las encuestas.

Meade dice no ser militante, pero representa al partido en el poder, y aun cuando sea químicamente puro, como presume, carga con los vicios del PRI y de un gobierno corrupto. Lo mismo le pasó a Hillary Clinton, primera secretaria de Estado de Barack Obama. Era la mejor calificada para ocupar el Despacho Oval, pero en la balanza pesaron más sus errores, los equívocos de su campaña y una lectura equivocada de la realidad –el rechazo a los políticos tradicionales– que su experiencia en la administración.

Trump la llamó corrupta, como AMLO tilda a Anaya y a Meade. El candidato de Juntos Haremos Historia basa su estrategia en la simplificación y en la repetición. Frases cortas, pero letales, y promesas fáciles, en vez de razones magistrales.

La misma fórmula utilizada por Trump para ganar. Ninguno se inventó a sí mismo, son consecuencia de los sistemas de gobierno a uno y otro lado de la frontera.
21 Mayo 2018 04:07:00
El talón de Aquiles
“Tu hijo debería dejar de ser tan crítico con el Gobierno. La sociedad civil no debe pasar tanto tiempo hablando de corrupción”, reconvino el presidente Peña Nieto a Claudio X. González Laporte, en una reunión con magnates, según una nota de The New York Times (NYT) publicada el 30 de agosto pasado. El diario citó como fuente a cinco de los asistentes. González –uno de los empresarios más influyentes en el sexenio de Carlos Salinas y opositor de Andrés Manuel López Obrador– replicó: “Estoy orgulloso de mi hijo y del trabajo que está haciendo”.

La advertencia de Peña era para Claudio X. González Guajardo, fundador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, “una organización de periodismo de investigación que ha revelado contratos corruptos de aliados del gobierno, (González) estaba haciendo demasiado ruido para gusto del Presidente”, dice el rotativo.

El Gobierno federal negó la información, pero el activista ha sido espiado y acosado con auditorías fiscales. “México no está condenado a ser corrupto”, dijo González a NYT en una declaración escrita en la cual se dijo asediado, mas no dispuesto a la rendición: “seguiremos denunciando la corrupción y la impunidad cuando la encontremos, sea pública o privada” (sinembargo.com, 30-08-17). Y cumplió…

En lugar de guardar silencio y complacer al poder, Animal Político y MCCI respondieron con La Estafa Maestra, una investigación sobre el desvío de más de 7 mil millones de pesos a universidades y empresas fantasma, descubierto en 2015 por la Auditoría Superior de la Federación. El trabajo obtuvo el Premio de Periodismo Ortega y Gasset 2018 del diario El País.

La corrupción –talón de Aquiles del Gobierno del presidente Peña Nieto, junto con la inseguridad– fue el tema dominante en el primer debate de los candidatos presidenciales Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia), Ricardo Anaya (Por México al Frente), José Antonio Meade (Todos por México), Margarita Zavala (ya retirada de la competencia) y Jaime Rodríguez (independientes), citados según su posición en las encuestas. Meade atacó a AMLO por tres departamentos omitidos en su declaración 3de3, y a Anaya por lavado de dinero en la compraventa de una nave industrial. Juego de niños comparados con La Estafa Maestra y el caso Odebrecht.

Jorge Ramos, uno de los periodistas más críticos y respetados de América, publicó sobre la polémica en su cuenta de Twitter: “Increíble. Terminó un largo e intenso segmento sobre la corrupción y no hubo ni una sola mención al caso más grave de corrupción durante el Gobierno de @epn, el de la ‘casa blanca’. Ninguno siquiera sugirió una investigación. Expresidentes y exgobernadores seguirán sin dar cuentas”.

Dos días después del debate, cuya audiencia fue de 18 millones de personas, según el INE, el candidato del PRI visitó Coahuila. Enrique Abasolo, columnista de Vanguardia, le dio la bienvenida en Twitter: “Y hoy que #PepeMeade está en Saltillo… algún colega periodista de los que se pueden acercar a él, piensa preguntar de los Moreira o nomás se van a sacar la selfie y a dorarle la perinola???”.

Con consonancia con su jefe, el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, recomendó a estudiantes de la Universidad del Valle de México Campus Cumbres, no tomar en cuenta la corrupción a la hora de votar (El Norte, 12-05-18). Vaya descaro. El tema es tóxico para el Gobierno, el PRI y su candidato. Y lo será más en las urnas. Culpa de ellos. Meade puede no ser corrupto, pero representa a legiones que sí lo son.
19 Mayo 2018 04:08:00
Guerrero con AMLO (II)
Los gobiernos de Humberto y Rubén Moreira hundieron a Coahuila en una profunda crisis financiera, por la deuda, y en el descrédito nacional e internacional, debido a los escándalos de corrupción, la violencia, el abuso de poder, las desapariciones forzadas y las masacres en Allende y Piedras Negras, por las cuales fueron denunciados ante Corte Penal Internacional el 5 de julio de 2017. Los hermanos también dividieron al estado y poco les faltó para hacer perder a Miguel Riquelme. Suponer que los coahuilenses ya olvidaron los agravios es un grave error. Defender al presidente Peña Nieto y a Moreira II, como lo hizo del candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade, tendrá un costo en las urnas.

La incorporación a Morena del excandidato independiente a la gubernatura, Javier Guerrero, complica el escenario para el PRI. En su discurso ante Yeidckol Polevnsky, una de las principales operadoras de Andrés Manuel López Obrador, el sampetrino dijo que su adhesión a Morena es congruente con la lucha iniciada hace dos años contra “un sistema que nos falló (y) trajo corrupción e impunidad. (…) me sumo a AMLO, porque (…) el PRI no tiene remedio y el PAN no representa un cambio verdadero. (…) El sistema tradicional de partidos está podrido. En Coahuila hemos sufrido esa podredumbre en carne propia: empresas fantasma, casas en el extranjero, medios capturados, oposición perseguida (…) estoy harto y digo basta. No quiero que mis hijos crezcan en un estado sometido por un puñado de bandidos”.

El moreirato, al que José Antonio Meade no solo protege, sino pondera después de haber impuesto a Coahuila por 30 años los grilletes de una banca usurera, cómplice y beneficiaria de la deuda por 40 mil millones de pesos, Guerrero no lo podía pasar por alto: “Dicen que México seguirá los pasos de Venezuela si gana AMLO. Yo digo que, al menos en Coahuila, los aprendices de Chávez y Maduro ya nos gobiernan. Acusan a AMLO de ser populista y autoritario. Para populista Humberto Moreira y para autoritario Rubén Moreira. En sus gobiernos destrozaron nuestras finanzas, se sometió a nuestros medios (de comunicación), se borró o se cooptó a la sociedad civil, y se eternizó la mafia en el poder”.

En ese contexto, el amigo de Luis Donaldo Colosio y de Meade, el excolaborador de los tres últimos presidentes surgidos del PRI, incluido Peña Nieto, y flamante morenista, explicó su preferencia por López Obrador. Primero por coincidencia: “Las prioridades deben ser combatir la desigualdad y eliminar la corrupción (…). me rehúso a pensar que Coahuila es el último bastión de los corruptos. Quiero apoyar a AMLO en la construcción de un movimiento de regeneración aquí (…). Vienen tiempos de cambio para el país y para nuestro estado. Como millones de mexicanos, quiero estar del lado correcto de la historia, como un simple soldado más”.

López Obrador tendrá en Guerrero un aliado cuya sensibilidad, trabajo político y reconocimiento en los sectores social y económico será valioso en la recta final de las campañas. Los votos no son propiedad de ningún partido o candidato, pero hoy que las estructuras no aseguran por sí solas victorias holgadas y el sufragio al mejor postor tampoco es garantía, la calidad de las personas ayuda más a ganar una elección.
18 Mayo 2018 04:07:00
Guerrero con AMLO (I)
Los principales liderazgos del PRD surgieron del PRI, empujados por el presidencialismo autoritario y la falta de democracia en la organización fundada por Calles. Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo abrieron brecha en 1988. Treinta años después, Andrés Manuel López Obrador, quien siguió la misma ruta, está en la antesala de Los Pinos, ahora bajo las siglas de Morena. Si el arrogante exlíder del PRI, Enrique Ochoa, cerró las puertas a los cuadros y militantes inconformes por el secuestro de su partido, AMLO las abrió de par en par para recibir a antiguos correligionarios y a exlíderes de otras fuerzas como Manuel Espino y Germán Martínez, quienes contribuyeron al polémico triunfo de Felipe Calderón en 2006, sobre AMLO, por una diferencia de apenas seis décimas de punto. Amor y paz es la nueva doctrina de quien encabeza las encuestas.

AMLO sumó este miércoles a Javier Guerrero, excandidato independiente al Gobierno y uno de los perfiles políticos más sólidos y con mayor experiencia en el estado. El exalcalde de San Pedro fue uno de los primeros en tomarle la palabra a Enrique Ochoa y el 14 de diciembre de 2016 renunció a 37 años de militancia priista. “Hoy el partido se encuentra secuestrado y al servicio de los intereses de un pequeño grupo. Quienes hemos militado (...) vemos con desazón que el cacicazgo de unos cuantos ha desnaturalizado al partido político en el que muchos coahuilenses confiaron”, dice la carta dirigida al entonces líder del PRI.

La presentación de Guerrero como nuevo militante de Morena la hizo su presidenta Yeidckol Polevnsky, en conferencia de prensa, acompañada de Armando Guadiana, excandidato a la Gubernatura y ahora aspirante a senador. El secretario de Finanzas de Enrique Martínez aportará mucho al movimiento de AMLO. Para empezar, el trabajo de una campaña en la que obtuvo 105 mil votos, equivalentes al 21% de los captados por la coalición formada por el PRI y otros seis partidos. Guerrero ha sido cuatro veces diputado federal. Rubén Moreira lo incorporó a su gabinete como secretario de Fomento Económico para aparentar apertura a corrientes políticas contrarias y tenerlo bajo control. La ruptura vino en diciembre de 2012, cuando renunció para ocupar la subsecretaría de Desarrollo Social en el Gobierno de Peña Nieto.

Guerrero y Guadiana sumaron poco más de un cuarto de millón de votos en los comicios del año pasado, casi los mismos que el PRI perdió con respecto a 2011. Es justamente en los estados del norte donde AMLO ha crecido más y el PRI registra su mayor desplome. Morena entró de lleno en la competencia por las senadurías y podría desplazar al PRI al tercer lugar, a pesar de la intensa campaña del priista Jericó Abramo, el único que ha dado la cara por José Antonio Meade. El partido acaudillado por AMLO también está en condiciones de ganar varias presidencias municipales el 1 de julio. El expriista Claudio Bres Garza –aliado de Guerrero en la elección de gobernador– le asegura el triunfo en Piedras Negras, principal puerto fronterizo de Coahuila. La soberbia de Fernando Purón, postulado por el PRI para diputado federal por el Distrito I, le sumará votos a López Obrador, a Guadiana y a su contrincante Evaristo Lenin Pérez, candidato de la coalición PAN, PT, Movimiento Ciudadano. Guerrero llega a Morena en buen momento. AMLO necesita interlocutores congruentes, serios y confiables.
16 Mayo 2018 04:07:00
El brazo de la justicia
“Esta extradición manda un mensaje global a todos aquellos acusados por aprovecharse de su situación política para realizar narcotráfico y otras actividades criminales: serán llevados ante la justicia”. La advertencia no es del Gobierno federal, de alguno de los presidenciables ni del procurador virtual. Tampoco de un funcionario norteamericano de alto rango, sino de Will R. Glaspy, agente especial de la Agencia Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés), en relación con Tomás Yarrington Ruvalcaba.

El exgobernador de Tamaulipas (1994-2005) fue arrestado el 9 de abril de 2017 en Florencia, Italia, y extraditado el mes pasado a Estados Unidos, donde se le acusa de extorsión, tráfico de drogas, lavado de dinero y fraude bancario, de acuerdo con un comunicado de la DEA. Yarrington –diputado federal (1991-1992) y alcalde de Matamoros (1993-1995) por el PRI– recibió dinero de los cárteles del Golfo y los Zetas durante su campaña, y como Gobernador lavó dinero para ambas organizaciones, según un testigo protegido de la DEA.

En 2012, la entonces Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) cifró en 8.5 millones de dólares el monto de los sobornos e incluyó al cártel de Juárez en las operaciones. Yarrington también es acusado de participar en la conjura para asesinar al candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, el 28 de junio de 2010. Eugenio Hernández, coordinador del comité de financiamiento y sucesor de Yarrington, se halla detenido en México desde el 7 de octubre pasado. El Gobierno autorizó su extradición a Estados Unidos donde enfrenta cargos por lavado de dinero y por recibir sobornos de un cártel.

La entrega de Yarrington al Gobierno de Estados Unidos, en Brownsville, Texas, ocurrió en vísperas del primer debate entre los candidatos a la presidencia. Los temas fueron Combate a la corrupción e impunidad; Seguridad pública y violencia; y Democracia, pluralismo y derechos humanos. Ninguno de los aspirantes de oposición se refirió al caso, pese a su relevancia e impacto político. El candidato de la coalición Todos por México (PRI, Verde y Nueva Alianza), José Antonio Meade, tampoco ha fijado una posición con respecto a Yarrington (expulsado del PRI en 2016 por “falta de probidad” y “violaciones al código de ética”) y otros exgobernadores presos por delitos de corrupción, como Javier Duarte (Veracruz), Roberto Borge (Quintana Roo), y el prófugo César Duarte (Chihuahua).

En el debate, Meade atribuyó las detenciones de Duarte, Borge y del panista Guillermo Padrés (Sonora), a investigaciones de la Secretaría de Hacienda cuando él era su titular. Sin embargo, para Ricardo Anaya, candidato de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), el encarcelamiento de exgobernadores es resultado de la alternancia, no de la voluntad política para combatir la corrupción ni de un auténtico Estado de derecho.

Otra de las extradiciones pendientes es la de Juan Manuel Muñoz Luévano, empresario de Matamoros, Coahuila, presunto operador de los Zetas. Muñoz fue detenido el 18 de marzo de 2016 en su domicilio de Madrid. Está acusado de organización criminal, tráfico de drogas, conspiración para los delitos de asesinato, extorsión y lavado de dinero en Europa. Su extradición a Estados Unidos, ya autorizada por España, tiene en ascuas a políticos coahuilenses, sobre todo a quienes Muñoz habría financiado parte de sus campañas a cambio de protección y otras concesiones.
15 Mayo 2018 04:07:00
La norma del sexenio
El Presidente Peña Nieto marcó desde el principio del sexenio la pauta que él, su gabinete y los gobernadores del PRI seguirían frente a la crítica y los señalamientos de corrupción y abuso de poder. Junto con el espaldarazo a la entonces secretaria de Desarrollo Social (“No te preocupes, Rosario”), acusada de operar una red de compra de votos con el Gobernador de Veracruz, Javier Duarte, el Mandatario extendió a sus incondicionales una patente de corso.

El 19 de abril de 2013, frente al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva, cuyo programa Hambre Cero redujo el trabajo infantil, disminuyó la deserción escolar y elevó el ingreso familiar, un Peña orondo se proyectó a sí mismo: “Rosario, no te preocupes, hay que aguantar, porque han empezado las críticas, las descalificaciones de aquellos a quienes les ocupa y preocupa la política y las elecciones, pero nosotros, este Gobierno, tiene un objetivo claro que es acabar con el hambre”.

La cruzada de Peña contra el hambre, a cuyo inicio fue invitado Lula, acaso para compensar por unas horas el déficit de liderazgo en nuestro país, resultó un fracaso como la mayoría de las acciones del que será el último gobierno del PRI en mucho tiempo.

Lula, quien llegó a la Presidencia en su cuarto intento, lanzó un dardo en su discurso: “el hambre no existe por falta de dinero (...), de producción agrícola (...) o de tecnología (...), existe por falta de vergüenza de gobernantes en el mundo que no se preocupan por los pobres”.

Peña gobernó para su grupo y para los poderosos. Hoy existe más pobreza alimentaria: el ingreso del 41% del país, unos 50.8 millones de mexicanos, no alcanza para adquirir la canasta básica como consecuencia de la inflación del 6.77% registrada el año pasado (Coneval, Índice de Tendencia Laboral de la Pobreza del cuarto trimestre de 2017).

El incremento de un punto porcentual sumó a 1.8 millones de mexicanos al ejército de pobres, mientras la clase política se enriquece impúdicamente.

La absolución a Robles, en Chiapas, se repetiría a lo largo del sexenio: “No te preocupes, Humberto (Moreira)”, “No te preocupes, Gerardo (Ruiz Esparza), “No te preocupes, Luis (Videgaray)”, “No te preocupes, César (Duarte)”, “No te preocupes (José Antonio (Meade)”, “No te preocupes, Moreira (Rubén)”, “No te preocupes tampoco ahora (Rosario)”, “No te preocupes, Aurelio (Nuño)”. Y para sí mismo: “No te preocupes Enrique, ni AMLO ni Ricardo Anaya ganarán las elecciones, qué para eso está el sistema y el aparato de justicia”.

Lula despertaba temor por su posición de izquierda, pero resultó ser uno de los mayores reformadores de América Latina. Ganador de los premios Mundial de la Alimentación, de Derechos Humanos Letelier-Moffitt —concedido a Belén Casa del Migrante de Saltillo en 2011— y el Four Freedoms Medalla de Libertad, Da Silva fue condenado a principios de marzo a 12 años de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero como parte de la operación Lava Jato.

Se le acusa de recibir 8 millones de dólares en dinero y en especie; una bagatela para los negocios del poder en nuestro país. Brasil, como Guatemala y Perú, tienen sistemas de justicia independientes. En México, los poderes legislativo y judicial están sometidos al Presidente, mas eso no le garantiza inmunidad después de su sexenio.
14 Mayo 2018 04:07:00
Salvar las apariencias
Tres departamentos y una nave industrial no bastan para ocultar las montañas de corrupción, impunidad y tráfico de influencia del sexenio; al contrario, las magnifican. El combate al fenómeno permanece atascado en la retórica política, tanto a escala federal como local, sin importar las siglas del partido gobernante. Los sistemas anticorrupción absorben recursos ingentes, en detrimento de la inversión en salud seguridad y otros sectores prioritarios, pero sólo sirven de fachada.

En el gobierno de Peña Nieto, México descendió 30 lugares (del 105 al 135 de entre 180 países) y perdió cinco puntos (de 34 a 29) en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional, los niveles históricos más bajos. Cinco días después de iniciada la Administración, se publicó el IPC correspondiente a 2012. En ese momento, Huguette Labelle, presidenta de la organización, recomendó: “Los gobiernos deben incorporar acciones contra la corrupción en todas las decisiones públicas. Entre las prioridades están normas más efectivas sobre lobby y financiamiento político, una mayor transparencia de la contratación y el gasto público, y mayor rendición de cuentas de organismos públicos a la
población”.

¿Qué hizo el Gobierno al respecto en seis años? muy poco o nada, a juzgar por los resultados del estudio México: Anatomía de la Corrupción, auspiciado por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), según el cual ese flagelo es el segundo tema que más preocupa al país (51%), sólo por debajo de la inseguridad y la delincuencia (66%). Los otros son: desempleo (41%), pobreza (36%), mal desempeño del Gobierno (35%), mala atención en centros de salud (26%), baja calidad de la educación (14%) y mala aplicación de la ley (13%).

María Amparo Casar, investigadora del Departamento de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y autora del trabajo, advierte en el prólogo de la segunda edición: “A pesar de que la lucha contra la corrupción y la impunidad forma parte de todos los discursos y ofertas políticas de los partidos y gobernantes, ninguno ha mostrado un compromiso real con la disminución de esta práctica. Sigue prevaleciendo entre ellos la costumbre de abusar del poder político en beneficio personal y, después de abusar, la práctica de sustraerse de la justicia”.

Nadie está inmunizado contra el flagelo. “En las empresas y en la sociedad en general tampoco se pueden reportar avances. La mexicana sigue siendo una sociedad dispuesta a practicar la corrupción si piensa que de ella obtendrá beneficio personal (…) y que se encuentra alejada de la cultura de la legalidad, indispensable para que la democracia adquiera significado”, señala Casar, ganadora del King’s College Prize (1979).

Entre los muchos pozos sin fondo creados bajo distintas figuras para salvar las apariencias, el de la lucha contra la corrupción es uno de los más profundos: en 2004, (cuarto año del gobierno de Vicente Fox) cuando México ocupaba el lugar 64 en el IPC, el gasto fue de 3 mil millones de pesos; en 2017 (penúltimo año de la presidencia de Peña Nieto) la cifra se disparó a 7 mil millones. Sin embargo, en lugar de ascender en la clasificación de TI, nuestro país retrocedió 71 lugares. Los políticos y la burocracia han convertido el combate a la corrupción en trampolín y en un nuevo negocio. Un ejemplo: Ximena Puente, hasta hace poco comisionada del Instituto Nacional de Transparencia (INAI), es candidata del PRI a diputada plurinominal.
12 Mayo 2018 04:08:00
Traición al oficio
El Gobierno mexicano alerta sobre los excesos de la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, para azuzar la campaña de miedo contra López Obrador, pero omite los de Daniel Ortega en Nicaragua. Antes combatía a Pinochet, pero apoyaba a Castro. Ortega se ha eternizado en el poder y en las últimas semanas ha reprimido las protestas contra su Gobierno, sin importar el costo en vidas. Frente al silencio de los políticos, el periodista y escritor Sergio Ramírez, alzó la voz en Madrid, escribe Gerardo Moyano en el bisemanario Espacio 4.

“La corrupción y la violencia que asolan a Latinoamérica se han colado en dos de los premios más importantes que se otorgan en España a la prensa y a la literatura. El pasado 23 de abril, el escritor Sergio Ramírez dedicó el Premio Cervantes de Literatura que otorga el Ministerio de Cultura español ‘a la memoria de los nicaragüenses que en los últimos días han sido asesinados en las calles por reclamar justicia y democracia, y a los miles de jóvenes que siguen luchando sin más armas que sus ideales por que Nicaragua vuelva a ser república’.

“Ramírez, quien fue vicepresidente en el mandato de Daniel Ortega entre 1985 y 1990, criticó a los ‘caudillos disfrazados de libertadores’ y al poder que ‘no lleva en su naturaleza ni la compasión ni la justicia y se impone por tanto con desmesura, cinismo y crueldad’, por la represión a las protestas en Nicaragua contra la ahora derogada reforma al sistema de seguro social –que reducía beneficios y aumentaba impuestos–, las cuales han dejado al menos 25 muertos. Entre ellos, el periodista Ángel Gaona, quien fue asesinado un día antes de la premiación, en plena cobertura de los disturbios.

“‘Como novelista, no puedo ignorar la anormalidad constante de las ocurrencias de la realidad en que vivo (…) Cerrar los ojos, apagar la luz, bajar la cortina, es traicionar el oficio’, dijo el primer autor centroamericano que recibe el galardón.

“El revolucionario sandinista de 75 años, que tuvo un papel activo en el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza, en 1979, denunció además ‘el exilio de cientos de miles de centroamericanos que van hacia la frontera de Estados Unidos (en) el tren de la muerte que atraviesa México con su eterno silbido de bestia herida’, así como ‘las fosas clandestinas que se siguen abriendo, los basureros convertidos en cementerios’.

“El reconocimiento fue entregado por los reyes Felipe VI y Letizia, quienes destacaron que ‘en estas horas difíciles, toda España lleva a Nicaragua en su corazón’. Ramírez es autor de más de 20 novelas, entre las que destacan Margarita, Está Linda la Mar (1988), Castigo Divino (1990) y Adiós, Muchachos (1999).

“El 7 de mayo, otro importante galardón que reconoce a la prensa hispana, el Premio Ortega y Gasset de Periodismo, fue entregado en Madrid a los periodistas Nayeli Roldán, Manuel Ureste y Miriam Castillo por su investigación ‘La Estafa Maestra’, realizada en conjunto por Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción (Espacio 4, 586). La investigación devela un esquema de triangulación de recursos que utilizó el Gobierno federal mexicano para desviar miles de millones de pesos a través de universidades y empresas fantasma. En esa ocasión, el jurado del premio que otorga el periódico El País destacó ‘el valor y la profundidad de la investigación realizada a lo largo de nueve meses en seis estados diferentes, y que detalla los sofisticados mecanismos de corrupción del país’”.
11 Mayo 2018 04:07:00
Triunfalismo de AMLO
El debate presidencial del 22 de abril modificó la intención de voto en un 16%, mas no la tendencia favorable a Andrés Manuel López Obrador. Ninguno de los aspirantes atrajo a ese segmento, declaró Rodrigo Galván de las Heras a Carmen Aristegui, 2 días después de la controversia. Sin embargo, el triunfalismo de AMLO por su posición en las encuestas y la idea, cada vez más extendida, de que será el próximo presidente, podrían poner en riesgo su victoria.

Para el director de De las Heras Demotecnia, lo más relevante “no es quién ganó el debate, sino a quién le fue mejor”. Y quien mejor lo aprovechó fue Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano). Según la encuesta de la consultora, el 30% de las respuestas sobre “¿quién ganó más con el debate?” correspondió al panista; AMLO recibió el 23, Jaime Rodríguez, el siete, José Antonio Meade, el dos, y Margarita Zavala, el uno.

“El peor en el debate” fue AMLO, de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social), con el 25% de las menciones, seguido por Meade, de Todos por México (PRI, Verde, Nueva Alianza), con el 20. Los candidatos independientes, Rodríguez y Zavala, captaron el 16 y el 13% de las respuestas, y Anaya, el seis.

El candidato de Por México al Frente –según las 500 entrevistas del muestreo aleatorio simple sobre el listado telefónico del país– obtuvo la calificación más alta como “el mejor en el debate” (32%). AMLO el 23%, Rodríguez, el siete, Meade, el cinco y Zavala, el tres.

Sobre cuál de los aspirantes “sería el mejor presidente de México”, el 34% respondió que AMLO; el 20 optó por Anaya, el 12 por Meade, el cinco por Zavala y el cuatro por Rodríguez. Sin embargo, para el 28%, “el peor” sería el candidato de Morena, después Meade (21), Jaime Rodríguez (13), Anaya (11) y Zavala (5). Mientras López Obrador polariza, Anaya se consolida como su principal competidor y en esa tesitura apela al voto útil y al de los indecisos.

Jaime Rodríguez, el Bronco, gobernador de Nuevo León con licencia, logró el objetivo de darse a conocer a escala nacional, y quien más perdió fue Margarita Zavala. De acuerdo con Galván, los opositores de AMLO equivocaron la estrategia, pues en vez de afianzarse o subir al segundo lugar, se dedicaron a atacarlo.

Otro de los puntos destacables es que el 86% de los entrevistados sabía del debate, cuya audiencia de 18 millones de personas, por televisión y redes sociales, es la mayor hasta ahora registrada. En estas elecciones “la gente va a estar muy metida, muy pendiente y muy involucrada”, dijo Galván. El 59% de la muestra expresó mucho interés en los comicios del 1 de julio; el 11 se mostró interesada, pero no tanto, y el 18 “sólo un poco”.

La proporción de ciudadanos pendientes de la elección presidencial es elevada, pues en procesos anteriores era del 30 o 40%, según Galván. En 2012, la participación fue de 63%; este año puede subir al 70. Peña Nieto ganó a López Obrador por 6.5 puntos porcentuales, y el PAN cayó al tercer lugar. Hoy, con el 48% de la preferencia, el candidato de Morena supera a Anaya por 18 puntos y a Meade por 31 (Reforma, 02-05-18). Mala noticia para el PRI cuando ya faltan 52 días para las votaciones. Difícilmente los debates del 20 de mayo en Tijuana y del 12 de junio en Mérida moverán la tendencia. La historia parece escrita. Sólo un error monumental de AMLO o una genialidad de Anaya podrían cambiar el curso de los acontecimientos.
09 Mayo 2018 04:08:00
Corriente anti-PRIAN
José Antonio Meade y la coalición Todos por México tienen 50 días para convencer al 47% de los ciudadanos que “nunca votarían por el PRI para elegir Presidente de la República”, por considerarlo “el peor partido político” (El Universal/Berumen), de que el dinosaurio tecnocrático no es como lo pintan.

También –otro imposible– para cambiar la percepción de que la competencia por Los Pinos será entre Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia, y Ricardo Anaya, de Por México al Frente, sino entre AMLO y su candidato, como pretende hacer creer Aurelio Nuño, todavía coordinador de la campaña de Meade, cuya única mancha –dicho por él– es el vitiligo (enfermedad cutánea caracterizada por manchas blanquecinas, causadas por deficiencia de pigmentación).

Nadie había hecho referencia al padecimiento del candidato del PRI y los partidos Verde y Nueva Alianza, y menos a la palabra “mancha” como sinónimo de corrupción. En México tienen vitiligo entre 1.25 y 2.5 millones de personas, equivalentes al 1 o el 2% de la población, según la Fundación Mexicana para la Dermatología (Quadratín). El desacierto, equiparable al de Francisco Labastida cuando se quejó de Vicente Fox por llamarlo “la vestida”, se cometió en uno de los spots del abanderado tricolor.

Si los genios del PRI pretendían marcar en 30 segundos una diferencia entre su candidato y el presidente Peña Nieto, no lograron su objetivo, pues, para la mayoría, representan los mismos intereses. El mensaje subliminal es que Meade no rehúye el diálogo con estudiantes. Peña, en su campaña, se escondió en los sanitarios de la Universidad Iberoamericana cuando los alumnos lo increpaban con caricaturas del expresidente Carlos Salinas, a cuya cena de cumpleaños 70 asistió el 7 de abril pasado.

Si Peña, además de no haber podido citar tres de sus lecturas preferidas, y de confundir a Enrique Krauze con Carlos Fuentes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (2011), pronuncia un inglés ininteligible, Meade presume de hablarlo “bastante bien” y de haber leído muchos libros. “Me encanta la lectura”, dijo a uno de los universitarios (dos hombres y dos mujeres, para cuidar la paridad de género). Empero, el tema de fondo no es la literatura ni los idiomas, sino la corrupción. Cuando Meade pregunta por quién van a votar, uno de sus interlocutores interrumpe: “¡Pero todos (los candidatos) son una bola de corruptos!”.

El momento de lanzar dardos contra AMLO y Anaya había llegado: “No todos somos iguales. Se puede hacer política sin lavar dinero”, (¿cómo el candidato del PAN, imputado por la PGR de triangular recursos en operaciones inmobiliarias?) “sin tener un solo peso al margen de la ley” (¿cómo AMLO, a quien ha llamado “fantasma fiscal”?). “Yo lo he hecho los últimos años”, replicó Meade.

Su consejo a los votantes jóvenes, donde tiene menos adeptos, es revisar y comparar: “no nos vayamos a equivocar en esta elección”. De nuevo, el miedo como trasfondo para disuadir el voto por AMLO.

El recurso funcionó a medias en la elección de 2006, pues el candidato de izquierda estuvo a medio punto de ganar la presidencia, pero ahora queda agotado. ¿Cómo remontar los 20 puntos porcentuales que separan a Meade de López Obrador (Reforma)? ¿Alcanzará la guerra sucia para revertir la tendencia? ¿O al final será Anaya el beneficiario? La corriente antiPRIAN impulsa al candidato de Morena.
08 Mayo 2018 04:05:00
Con las manos atadas
Como candidato de cualquier partido en el poder, José Antonio Meade, de la coalición Todos por México (PRI, PVEM, Panal), está maniatado para señalar los excesos y fracasos del Gobierno, así sea el “único capaz de limpiar la casa”, según el líder petrolero Carlos Romero Deschamps. La bandera contra la corrupción la tomó Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia (Morena, PT, PES). Originalmente era del PAN, pero en las presidencias de Vicente Fox y Felipe Calderón, y de nuevo como oposición, en lugar de combatirla, la abrazó.

AMLO puede ser un político honrado y el aspirante con mayores probabilidades de ganar las elecciones, pero su alianza con líderes acusados de enriquecimiento ilícito contradice su discurso. Para el candidato de izquierda, así como para la mayoría, el Gobierno es la principal fuente de corrupción, y para erradicarla encontró la panacea universal: predicar con el ejemplo. Además de votos para asegurar la victoria en su tercer intento y evitar un nuevo fraude, AMLO busca quien vigile las 156 mil casillas donde se emitirán el 1 de julio.

Ricardo Anaya, de la colación Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano), refutó a AMLO en la reunión con la Cámara de Comercio Americana de México (AmCham, por sus siglas en inglés), celebrada el 9 de abril: “No basta con que llegue alguien honesto para que, un poco por ósmosis, su honestidad se le contagie a los gobernadores y a los presidentes municipales. (…)

“Vamos a suponer que fue un jefe de gobierno (de la Ciudad de México) muy honesto, pues esa transmisión por ósmosis no llegó ni siquiera a su círculo más cercano. Acuérdense ustedes de las imágenes de René Bejarano recibiendo fajos de billetes en efectivo, y de su más cercano colaborador (Gustavo Ponce), que era secretario de Finanzas: acabó en la cárcel y no porque él haya querido, sino porque se revelaron unos videos y a él no le quedó de otra”, dijo en la 101 asamblea general de socios “2018: Compromisos urgentes para el México que queremos”.

El encuentro con la AmCham –fundada en 1917 durante la presidencia de Venustiano Carranza– no fue un día de campo para Meade. “¿Por qué aceptar ser representante de un partido corrupto?”, preguntó el moderador Carlos Mota en el nombre de los socios. Además, quiso saber su estrategia como candidato: “por lo que todos sabemos, la marca del PRI es, probablemente, pues una marca que ha sufrido”. El exsecretario de Relaciones Exteriores replicó: “no hay partidos corruptos, hay políticos corruptos (…) vale la pena distinguirlo porque México necesita muchos servidores públicos, (…) que se haga buena política (…) y que los malos políticos, del partido que fuera, estén enfrentando sus consecuencias y estén en la cárcel”.

Los exgobernadores entre rejas son apenas un puñado, como el panista Guillermo Padrés (Sonora). Además, la mayoría fueron detenidos en el extranjero: Tomás Yarrington (Tamaulipas) en Italia, Javier Duarte (Veracruz) en Guatemala, y Roberto Borge (Quintana Roo) en Panamá. César Duarte, de Chihuahua, se halla prófugo, protegido por el presidente Peña Nieto, según Javier Corral.

En los cinco estados hubo alternancia. Sin embargo, en los casos Odebrecht, que ha provocado la renuncia y encarcelamiento de empresarios y expresidentes de varios países de América Latina, y La Estafa Maestra, que involucran a altos funcionarios del Gobierno mexicano, la justicia no ha movido un dedo.
07 Mayo 2018 04:07:00
Elección entre dos
La polémica entre Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya, José Antonio Meade, Margarita Zavala y Jaime Rodríguez pudo no haber cambiado sustancialmente la intención de voto para las elecciones presidenciales del 1 de julio, pero sí la percepción. El candidato de la alianza Juntos Haremos Historia llegó con la aureola de invencible: él y sus legiones de seguidores, convencidos de que esta vez la victoria no les será escamoteada como sucedió en 2006 y 2012, y otra parte importante de la población, resignada al irremediable triunfo del caudillo.

La idea de que las votaciones serán un mero trámite, por la desventaja del segundo lugar y el estancamiento del tercero, se modificó durante y después del debate. Contra el dictado de las encuestas AMLO no es invencible, como tampoco lo fue en los dos últimos procesos. La percepción ahora es que Ricardo Anaya, candidato de la coalición Por México al Frente, tiene capacidad y atributos para remontar y ganar con el voto útil, el de los indecisos y el que, en las próximas semanas, abandone a AMLO.

José Antonio Meade, de la coalición Todos por México, ya ha sido descartado. La maniobra de excluir a los aspirantes con militancia en el PRI, en particular al exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, y cambiar los estatutos de ese partido para presentar un candidato externo o ciudadano, sin mácula aparente, no funcionó. Para la mayoría de los mexicanos Meade representa lo peor del sistema político. En consecuencia, se le atribuyen los fracasos del sexenio frente a la corrupción, la impunidad, la violencia, las violaciones sistemáticas a los derechos humanos y los miles de muertos en la guerra sin cuartel y sin sentido contra la delincuencia organizada.

A estas alturas, pocos dudan ya de la derrota del exsecretario de Hacienda. Mientras el gobierno de Peña Nieto se involucre para intentar salvarlo más lo hundirá. El Presidente no es la solución, sino el problema. No sólo del PRI, sino de un país sin gobierno, pues las autoridades están en campaña y no al frente de sus responsabilidades. La violencia no amaina, se recrudece, y la sevicia –como en el caso de los normalistas de Ayotzinapa, repetido con los estudiantes de cine de Guadalajara– aterrorizan al país y causan escándalo fuera de México.

Los muertos y los desaparecidos no son de Peña (PRI) ni de Felipe Calderón (PAN), pero sus gobiernos llevaron al caos actual, al asesinato de un cuarto de millón de personas, muchas de ellas ajenas a esta guerra descabellada. La amnistía de AMLO puede parecer igualmente absurda, pero al menos es una propuesta distinta a las fórmulas fallidas aplicadas en los dos últimos sexenios. El candidato de izquierda tiene un buen diagnóstico de los problemas del país, pero es en su exposición donde crea dudas y temores, los cuales, como en cualquier campaña, sus adversarios aprovechan para tratar de avanzar, sin éxito en el caso de Meade.

El escenario de un arreglo entre el PRI (en clara desventaja) y el PAN (segundo en la preferencia electoral) no es extraño. Ocurrió en 1994 para favorecer a Zedillo; en 2006 y 2012 para imponer a Calderón y a Peña, con las armas del miedo y del dinero, e impedir el triunfo de AMLO. El tres veces aspirante a la silla del águila desestima una eventual nueva alianza entre los partidos que han gobernado en los últimos 24 años, pues, aún de concretarse –dice– ganaría. El país necesita un cambio, y quien menos lo ofrece es el PRI. AMLO y Anaya, pues, son las opciones. Meade será, en este proceso, la víctima del sistema.
05 Mayo 2018 04:08:00
Libertad vulnerada
El 3 de mayo se celebra en México el Día de la Santa Cruz y a escala mundial el de la Libertad de Prensa. En su poema El Credo, Ricardo López Méndez dice que el país escribe su nombre “con la equis, que algo tiene de cruz y de calvario”. Periodismo se escribe sin “x”, pero igual tiene su propio viacrucis. Así lo expone el colega Édgar London en el bisemanario Espacio 4 (587):

“México se halla hundido en el lugar 147 (de 180 países) de la clasificación de libertad de prensa 2018 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), publicado en vísperas del Día Mundial de la Libertad de Prensa, celebrado el 3 de mayo. Venezuela, que atraviesa una profunda crisis política, económica y social, cayó seis escaños, pero aun así está cuatro sitios por encima de México. Para la organización no gubernamental, la censura y las amenazas que penden sobre los periodistas mexicanos son mayores a las que sufren sus colegas venezolanos.

“Doce periodistas fueron asesinados en México el año pasado –el mayor número a escala global–, por delante de países en guerra como Siria e Irak, y ya van tres en 2018. De seguir esa tendencia, el sexenio de Enrique Peña Nieto, que actualmente suma 42 ejecuciones, podría rebasar las 48 contabilizadas en la Administración de Felipe Calderón, en el marco de la guerra contra el narcotráfico.

“‘Si los periodistas cubren temas relacionados con la corrupción de las autoridades, sobre todo a nivel local, o que tienen que ver con el crimen organizado padecen intimidaciones, agresiones o pueden incluso ser asesinados a sangre fría’, dijo el director de Reporteros Sin Fronteras para América Latina, Emmanuel Colombié, con respecto a México.

“RSF advierte que ‘la hostilidad frente a los medios de comunicación, alentada por ciertos dirigentes políticos, y el deseo de los regímenes autoritarios de exportar su visión del periodismo, amenazan las democracias’.

“En la clasificación de este año, Costa Rica, con un ‘sólido marco legal en materia de libertad de información’, volvió a quedar como el mejor país de América Latina para ejercer el periodismo, a pesar de que bajó del lugar seis al diez. Cuba, donde el ‘régimen castrista monopoliza casi por completo la información’, es el país peor calificado.

“Habría que ver si, con la presencia de su nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, se amplían las libertades de la prensa, aunque la esperanza de un cambio en este sentido es mínima. A escala global, Noruega marcha al frente de las naciones en su relación con la prensa. Corea del Norte, bajo la dictadura de Kim Jong-un, se mantiene en el último lugar de los países representados por este barómetro.

“La organización Artículo 19 reportaba, a finales de abril, 16 periodistas ejecutados en América Latina y el Caribe, apenas en lo que va de este año. De esos, tres le corresponden a México. La situación es insostenible y lo peor es que se ha vuelto tendencia. Silenciar las opiniones incómodas y las denuncias de irregularidades ya no son sólo prácticas de la delincuencia, como antaño sucedía o se pretendía dar a entender. Hoy, también recurren a esta argucia diferentes instancias del gobierno.

“Al respecto, se pronuncia Artículo 19: ‘La violencia contra periodistas y miembros de medios de comunicación constituye una de las formas de censura más extrema. Queremos recordar que los estándares del Sistema Interamericano expresan claramente que es responsabilidad de los estados garantizar el libre ejercicio del periodismo y resguardar el derecho a la libertad de expresión’”.
04 Mayo 2018 04:08:00
Crónica de una derrota
Enrique Ochoa, el peor líder del PRI, fue impuesto por Los Pinos para manejar la campaña presidencial más complicada en sus 89 años de historia. Otro reflejo de la soberbia gubernamental y de su incomprensión de la realidad de un país encaminado hacia la tercera alternancia.

La defenestración tardía de este político anodino y burócrata mediocre anticipa la derrota del candidato de la coalición José Antonio Meade, a quien Andrés Manuel López Obrador, de la alianza Juntos Haremos Historia, aventaja ya por 31 puntos porcentuales, según la más reciente encuesta de Reforma (02-05-18).

Ricardo Anaya, de Por México al Frente, recuperó 4 puntos porcentuales con respecto a abril, para ubicarse en 30% contra 48 de AMLO, y se confirma como el único competidor capaz de plantar cara al fundador de Morena. Meade retrocedió un punto en la intención de voto (de 18 a 17%).

El candidato del PRI, cuyo mayor activo en el servicio público consiste en no guardar cadáveres en el clóset (de corrupción o de otra índole), es arrastrado irremediablemente por el desprestigio del Gobierno y su partido. Pues a pesar de la guerra sucia contra AMLO y Anaya, la peor imagen es la de Meade (43%), de acuerdo con la muestra.

Ochoa deja un PRI dividido y en agonía. Además de despreciar a la militancia de base y a liderazgos tradicionales, los tecnócratas los humillaron: adulteraron los estatutos para nombrar un candidato externo, sin trayectoria y con ribetes de panista.

Ochoa, quien obtuvo 18 concesiones de taxis en Monterrey con un domicilio de San Nicolás (Reforma, 27-03-18), cobró una indemnización como director de la CFE que no le correspondía y fue denunciado por no pagar a trabajadores que construyeron su “casa blanca” en el club de golf Altozano de Morelia, pudo sortear revueltas causadas por su arrogancia y falta de oficio. La gota que colmó el vaso fue la malograda campaña de Meade, la cual, a estas alturas, es irreparable.

La designación de René Juárez como sustituto de Ochoa es también un reconocimiento al fracaso de la tecnocracia para dirigir un partido entre cuyos líderes figuran generales, ideólogos, políticos de primera línea y presidentes de la república, y una campaña presidencial perdida de antemano.

Juárez representa el regreso de la política al partido fundado por Calles en 1929: ha sido alcalde de Acapulco, diputado federal, gobernador de Guerrero, senador y subsecretario de Gobernación en la gestión de Miguel Osorio Chong, el priista con mayor apoyo para ser presidenciable, lo cual representa otro mensaje. Igualmente, tardío ante la debacle por venir.

Mala noticia también para el exgobernador Rubén Moreira, secretario de Organización del PRI, quien, fiel a su estilo, antes del relevo de Ochoa cabildeó en los estados para ser su reemplazo. Otro Moreira en la presidencia del CEN hubiera sido suicidio en lugar de muerte natural. Ambos –Moreira y Ochoa– serán diputados plurinominales en la próxima Legislatura, en la cual su partido será minoría. La encuesta de Reforma refleja el ánimo del país: 79% piensa que “debe cambiar el partido en el Gobierno”.

El dato es consistente con el 78% que votará contra el PRI (48 por AMLO y 30 por Anaya). Sólo el 15% opina que el PRI debería permanecer en Los Pinos. La preferencia por Meade es de 17%. El despido de Ochoa es continuación de la crónica de una derrota anunciada.
02 Mayo 2018 04:08:00
Vasos comunicantes
La intención de voto por José Antonio Meade es casi equivalente a la aprobación de Peña Nieto. La preferencia por el candidato de Todos Somos México, después del debate, es de 22% (SPDNoticias, 30-04-18) y el apoyo al Presidente, al mes de febrero pasado, del 21% (Mitofsky). La jugada de postular un candidato externo para desvincularlo del PRI y evitar el voto de castigo, o al menos atemperarlo, naufragó por obvia. Los negativos del Gobierno peñista se han transferido a Meade, pues aun quienes, fuera de los círculos del poder, simpatizan con él, reprueban al Presidente y su partido.

La corrupción es uno de los temas dominantes de la agenda electoral. Andrés Manuel López Obrador (Juntos Haremos Historia) y Ricardo Anaya (Por México al Frente) han acusado a Meade de encubrimiento en el supuesto desvío por 250 millones de pesos del gobierno de Chihuahua al PRI, para financiar campañas políticas, cuando fue secretario de Hacienda, así como de irregularidades durante su gestión en la Secretaría de Desarrollo Social. Movimiento Ciudadano lo ha vinculado incluso con La Estafa Maestra, artificio para esfumar 3 mil 443 millones de pesos. El portal Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad ganaron el Premio Ortega y Gasset de Periodismo 2018 por investigar el caso.

La identificación del candidato del PRI con el Gobierno de Peña lo expone demasiado frente a los electores. AMLO se jactaba, como jefe de Gobierno de la Ciudad de México (2000-2006), de que las críticas no lograban arrancarle a su gallo ni una pluma. Cierto o no, es el único aspirante presidencial que hasta ahora no enfrenta acusaciones de corrupción; incluso intelectuales y escritores antagónicos a sus ideas y propuestas populistas reconocen la honestidad del abanderado de Morena, PT y PES como una de sus principales virtudes.

Ricardo Anaya (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano) es investigado por la presunta triangulación de recursos a empresas fachada, y los candidatos independientes Jaime Rodríguez, “El Bronco”, y Margarita Zavala, fueron denunciados por comprar firmas para obtener su registro. El periódico El Norte documentó más irregularidades del gobernador de Nuevo León con licencia, como la utilización de personal, recursos públicos y programas sociales. El INE encontró suficientes elementos para negarle el registro e incluso lo denunció ante la Fepade por delitos electorales, pero el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en otro fallo absurdo, lo regresó a la competencia, en detrimento de la democracia y el Estado de derecho.

Meade navega a contracorriente. Lejos del líder en las encuestas (AMLO), nueve puntos por debajo del segundo lugar (Anaya) y asociado al partido por el cual el 47% “nunca votaría para elegir Presidente de la República” (El Universal/ Berúmen), podría aspirar a ser el plan B de los mexicanos, pero aún esa posibilidad luce remota. A la pregunta: “Independientemente de por quién votaría, ¿qué candidato cree que ganará las próximas elecciones (…)?”, Meade aventaja por seis décimas de punto a Anaya (21.1 contra 20.5%), según la misma muestra. Sin embargo, la ventaja de 2 a 1 de AMLO es insuperable.

La campaña del exsecretario de Hacienda no sube porque Los Pinos y el PRI le transfieren sus pasivos. Más ahora, con la exacerbación de la violencia y el encono social contra el Gobierno.
01 Mayo 2018 04:07:00
Meade: los escollos
El primer mes de las campañas presidenciales transcurrió sin sobresaltos ni cambios relevantes en la intención de voto. La preferencia efectiva por Andrés Manuel López Obrador (Morena, PT, PES) se amplió a 11 puntos porcentuales con respecto a Ricardo Anaya (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano) y a 20 en relación con José Antonio Meade (PRI, PVEM, Nueva Alianza), según la encuesta de El Universal/Berúmen y Asociados, aplicada en los primeros días de la competencia (del 3 y el 5 de abril).

Meade puede ser el candidato más preparado y honesto, como lo asegura el presidente Peña Nieto; el preferido del poder económico y el tecnócrata no contaminado por la política, pero representa al partido más identificado con la corrupción, sobre todo en el actual sexenio. No de balde el 47% “nunca votaría por el PRI para elegir Presidente de la Pepública” y el 49.3% lo considera “el peor partido político”. En consecuencia, el 40.2% jamás votaría por él, de acuerdo con la indagación.

El candidato de la coalición Todos por México soporta el descrédito de la Administración peñista y del PRI, así como el de sus aliados, el Partido Verde, cuyos líderes Jorge Emilio González y Arturo Escobar han sido acusados de delitos electorales y de corrupción (el primero de ellos tiene asegurada ya una diputación plurinominal en la próxima legislatura); y Nueva Alianza (Panal), cuyo logotipo habría plagiado del Partido de la Alianza Canadiense, fue denunciado en 2013 de triangular 250 mi-llones de pesos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Elba Esther Gordillo, expresidenta del sindicato magisterial y fundadora del Panal, purga prisión domiciliaria desde el 16 de diciembre pasado, luego de permane-cer más de cuatro años en un reclusorio femenil de Ciudad de México por cargos de lavado de dinero y delincuencia organizada. Enlistada por la revista Forbes entre “los 10 mexicanos más corruptos” de 2013, junto con el líder petrolero Carlos Romero Deschamps y cinco exgobernadores del PRI, entre ellos el coahuilense Humberto Moreira, Gordillo y su grupo apoyan ahora a López Obrador.

Meade no milita en el PRI, pero será castigado en las urnas por el creciente enfado social contra el Gobierno, pese a sus prendas y experiencia en el servicio público, ponderadas para contrastarlo con los candidatos de las coaliciones Juntos Haremos Historia y Por México al Frente. Así lo anticipan las encuestas y los 20 puntos porcentuales que lo separan de AMLO, cuyo leitmotiv es la lucha contra la corrupción, no obstante que entre los candidatos de Morena al Senado figura Napoleón Gómez Urrutia, quien se exilió a Canadá para evitar ser detenido por el desvío de 55 millones de dólares de un fideicomiso del sindicato minero.

El candidato de Todos por México no mejora significativamente en la intención de voto, al contrario, mientras más tiempo transcurre, más se aleja del primer lugar. En la encuesta de enero de El Universal, AMLO tenía el 32% de las preferencias, Anaya el 26% y Meade el 16%. Casi tres meses después, el candidato de Juntos Haremos Historia subió al 42%, el del PAN al 31.1% y el del PRI a 21.9%.

La campaña contra Anaya, por supuesto lavado de dinero en operaciones inmobiliarias, atribuida al PRI y a la PGR, pudo desacelerar su crecimiento en la intención de voto, pero no lo desplomó, pues conserva la misma ventaja con res-pecto a Meade, según la encuesta de El Universal/Berúmen. La balanza se inclina aún más a favor de AMLO, quien subió 10 puntos porcentuales entre las muestras de enero y abril, el doble de lo avanzado por los otros candidatos.
30 Abril 2018 04:08:00
El camino son las urnas
El proceso electoral ha entrado en terreno pantanoso. La retórica política empieza a derivar en violencia. El clima está más crispado que en 1994, cuando Luis Donaldo Colosio fue asesinado casi al inicio de su campaña. Para que los candidatos presidenciales y la ciudadanía puedan dedicar su tiempo y energía a promover y reflexionar el voto, la lucha por el poder debe abandonar la ruta del encono. El enfado social se ha acumulado por razones de sobra conocidas, pero la mejor manera de expresarlo es en las urnas, donde los sufragios se cuentan, no se pesan.

La presidencia aún no está resuelta, a pesar de que Andrés Manuel López Obrador lidere las encuestas y se despegue cada vez más del candidato del partido gobernante José Antonio Meade, mientras el de la coalición Por Máxico al Frente, Ricardo Anaya, ocupa el segundo lugar en las preferencias. Jaime Rodríguez es ilegítimo, debido al fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para imponerlo en la boleta electoral, como comparsa de Los Pinos, después de haber infringido la ley en la recolección de firmas. “El Bronco” participa en la contienda sin careta: como delincuente electoral, auspiciado por el máximo órgano comicial.

La tecnocracia le tomó gusto al poder y pretende detentarlo a toda costa. El presidente Peña no es técnico, sino político, pero la incuria y la cortedad de miras le hizo caer en la manos de los tecnócratas, cuya gestión ha sido ruinosos para el país, entre otras razones por su insensibilidad social y desconexión de la realidad. La tecnocracia abomina de la clase política tradicional, en la cual existía decoro y compromiso, pero la imita en sus derivas más deleznables; a cambio espera aplauso, no repudio ni castigo. Así de grande es su soberbia.

En los seis últimos años, México ha retrocedido cuatro décadas o más, cuando las instituciones estaban diseñadas para perpetuar al PRI en la presidencia. Si un Instituto Federal Electoral (precedente del INE) ciudadano contribuyó a la alternancia en 2000, había que inocularle el virus de la política, socavar su credibildiad, volverlo al redil y convertirlo de nuevo apéndice del poder para, en el futuro, no correr riesgos. Para evitar sorpresas desagradables, por si el INE abrazaba el compromiso con la democracia y no con los privilegios, también se domeñó al TEPJF hasta eliminar todo vestigio de ética y autoridad moral.

La situación del país la han empeorado el Gobierno y las instituciones –y en esta etapa también los candidatos–, cuyos responsables, en lugar de apegarse a la Constitución y a las leyes, interfieren en las campañas, toman partido, fomentan la discordia y polarizan a la sociedad. La apuesta al caos, por parte del Gobierno, dota a los pirómanos de bidones y cerillas sin tener bomberos para detenerlos. El INE y el TEPJF, en lugar de prevenir siniestros, los provocan.

El fantasma del fraude electoral vuelve a cernirse sobre el país con métodos tradicionales y otros sofisticados como el cibernético. Sin embargo esta vez, a diferencia de 1988 y 2006, no habría poder humano ni instituciones capaces de contener a una ciudadanía engañada. El único camino pacífico y civilizado para cambiar las cosas o mantener el statu quo es el de las urnas. La competencia por Los Pinos está centrada en tres aspirantes, pero a ninguno le conviene recibir a México en llamas. Quien lo entienda así primero y sepa transmitirlo, le hará un gran servicio al país, incluso si no gana.
28 Abril 2018 04:07:00
Periodismo e impunidad
México no sólo es reconocido en el mundo por el cine de Cuarón, Iñárritu, Del Toro y Lubezki, sino también por el periodismo de investigación, capaz de reducir un sexenio a 2 años efectivos de Gobierno y de aportar más a la democracia que los propios partidos. Lo que falta es justicia. En la nueva edición del bisemanario Espacio 4, Gerardo Moyano escribe sobre el tema.

“Algo tiene que andar muy mal en el país como para que investigaciones periodísticas que destapan grandes casos de corrupción sean premiadas en el extranjero, sin que los señalados pisen la cárcel. El 7 de mayo, 4 días después de que se celebre el Día Mundial de la Libertad de Prensa, los periodistas Nayeli Roldán, Manuel Ureste y Miriam Castillo recibirán en Madrid uno de los mayores galardones que reconocen a la prensa hispana: los premios Ortega y Gasset de Periodismo, que entrega el diario El País desde 1984.

“Roldán, Ureste y Castillo fueron galardonados en la categoría Mejor Historia o Investigación Periodística por La Estafa Maestra, una investigación realizada en conjunto por Animal Político y Mexicanos Contra la Corrupción, en la que se devela un esquema de triangulación de recursos que utilizó el Gobierno federal para desviar miles de millones de pesos a través de universidades y empresas fantasma (Espacio 4, 584).

“El jurado de la XXXV edición del premio, presidido por el juez Baltasar Garzón; la directora general de Google España, Fuencisla Clemares; el periodista Jon Sistinaga; y Juan Luis Cebrián, director de El País, entre otros, destacó ‘el valor y la profundidad de la investigación realizada a lo largo de 9 meses en seis estados diferentes, y que detalla los sofisticados mecanismos de corrupción del país’.

“Pero mientras en España la investigación sobre ‘los sofisticados mecanismos de corrupción’ es premiada, aquí nadie ha pisado la cárcel por el desvío realizado entre 2013 y 2015, a través de 11 dependencias federales, entre las que destaca la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), entonces al mando de Rosario Robles, quien fue sucedida por José Antonio Meade, candidato presidencial del PRI. Mientras Robles dice que está ‘limpia’, colaboradores de Meade amenazaron con demandar a Animal Político (Espacio 4, 580).

“No es la primera vez que una investigación que involucra al Gobierno de Enrique Peña Nieto es reconocida y premiada en el extranjero. Además de ganar el Premio Nacional de Periodismo 2014, la investigación La Casa Blanca de Peña Nieto, de Carmen Aristegui, fue reconocida en Colombia (Premio Gabriel García Márquez), Estados Unidos (Premio Knight del International Center for Journalists) y España (Premio a la Libertad de Expresión en Iberoamérica de la Casa América de Catalunya), sin que ningún funcionario involucrado haya sido procesado.

“Y a la par de las investigaciones periodísticas, la sociedad civil también ha enarbolado la bandera del combate en contra de la corrupción. El 11 de abril, días después de que el candidato presidencial del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, dijera que le tiene ‘mucha desconfianza a todo lo que llaman sociedad civil o iniciativas independientes’, un grupo de organizaciones no gubernamentales (ONG) publicó un desplegado a página completa en medios nacionales en el que destacan 10 propuestas y exigencias que partieron de asociaciones ciudadanas y terminaron en la creación de iniciativas e instituciones fundamentales para el fortalecimiento de la democracia”.
27 Abril 2018 04:07:00
Alarma en la frontera
Coahulia es uno de los estados donde el candidato de la coalición Todos por México (PRI, Verde, Nueva Alianza), José Antonio Meade, podría adelantar por una nariz a AMLO, de Juntos Haremos Historia (Morena, PRD, Encuentro Social), y a Ricardo Anaya, de Por México al Frente (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano). La tendencia no es perceptible a escala regional, pues la segunda circunscripción, formada por Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas, es la única de las cinco donde Anaya encabeza la intención de voto, sólo por un punto porcentual. En las otras cuatro AMLO lleva la delantera por suficiente margen, excepto en la quinta, donde supera al panista sólo por dos puntos (Reforma, 18.04.18).

El PRI perdió Coahuila en 2012 con el PAN, pero el Verde y Nueva Alianza le sacaron las castañas del fuego y Peña pudo remontar. Hoy las cosas son distintas por el efecto AMLO, pero aun así, espera entregar buenas cuentas a Meade, cuya visita a Saltillo, Ramos Arizpe, Arteaga y Monclova la dedicó a contar lo bueno, como pide el presidente Peña Nieto, y lo malo de AMLO. El candidato contrastó la violencia en los estados gobernados por otros partidos con la tranquilidad donde el PRI lleva las riendas, como Coahuila, con Miguel Riquelme.

Sin embargo este jueves, antes de la presentación del Plan Estatal de Desarrollo 2017-2023, un mensaje de WhatsApp en el sentido de que “las condiciones del Estado son seguras, al momento no se han reportado situaciones o percances que alteren el orden en el municipio de Piedras Negras, ni en ninguna de las 5 regiones”, volvió a poner a muchos los pelos de punta, debido a la falta de información sobre las causas del aviso.

El exhorto del secretario de Seguridad Pública, José Luis Pliego Corona, a la comunidad, para “comunicarse al número de emergencia 911, si existe alguna alerta”, aumentó la zozobra. Máxime cuando recomendó “evitar caer en falsas alarmas” y, acaso para tranquilizar a la ciudadanía acerca de un peligro conocido sólo por el Gobierno, “Comentó que el trabajo coordinado entre las corporaciones de los tres órdenes de gobierno pemiten (sic) la detección de situaciones de riesgo y actuar con oportunidad. Pliego Corona aseveró que se tomarán todas las medidas correspondientes para mantener a Coahuila seguro”, dice el texto.

¿Por qué la urgencia? ¿Había ordenado Trump invadir México? ¿O “El Bronco” amenazaba con empezar en Coahuila a cortarle las manos los políticos venales? Nada de eso. La alerta la provocó la captura, el viernes pasado, en Acuña, del supuesto narcotraficante colombiano Víctor Cantera, cuyo nombre no ha sido confirmado. El FBI le pisaba los talones desde hace 5 años. La PGR tiene indicios para suponer que la banda se estableció en Coahuila para comerciar droga en la frontera de México y Estados Unidos, según una nota de Zócalo Saltillo. El sudamericano fue capturado en flagrante, pues portaba un kilo de cocaína y otro de heroína. En el operativo participaron agentes federales, estatales y municipales, “en coordinación con el Departamento de Inteligencia del FBI”.

Zócalo informa, asimismo, que un traficante de piezas arqueológicas –también colombiano–, detenido en el aeropuerto de Torreón en una fecha no especificada, fue condenado a 2 años de prisión y al pago de una multa de 2 mil unidades de media (UMA), equivalentes a 161 mil 200 pesos. Fuera de eso, en Coahuila no hay motivo de preocupación, excepto para el PRI y su candidato presidencial.
26 Abril 2018 04:08:00
Más esperanza que miedo
Contra la retórica oficial, no es el miedo lo que podría decidir las elecciones presidenciales del 1 de julio, opción que recibió el 25% de las respuestas de la encuesta de Reforma, publicada cuatro días antes del debate, sino la esperanza (40) y en segundo lugar el enojo (32). De acuerdo con ese estado de ánimo, lo más importante para el 59% es “sacar al PRI del Gobierno”, no tanto “evitar que AMLO llegue a la Presidencia” (22). La intención de voto por Meade y la aprobación del presidente Peña Nieto son casi equivalentes (22 y 21%, respectivamente).

AMLO no sólo está en posición de ganar la Presidencia, sino también la mayoría en el Congreso (en 2015 la obtuvo en la asamblea legislativa de Ciudad de México en el debut de su partido). La preferencia para la elección de diputados federales se divide así: Morena 37%, PAN 21 y PRI 17. Por rangos de edad, el 43% de los jóvenes de 18 a 29 años, los cuales representan 26.4 millones de potenciales electores, casi el 30% de la lista nominal, apoya a AMLO, el 24 a Anaya y el 12 a Meade.

De ese mismo grupo, el 50% de quienes cursan estudios universitarios votaría por el candidato de Morena, el 12 por el de Acción Nacional y el 11 por el del PRI. El resultado contrasta con un sondeo previo de Reforma en 15 instituciones de educación superior de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, según el cual el 45% sufragaría por Anaya, el 21 por AMLO, el 16 por Meade y el 10 por Zavala.

López Obrador parece inalcanzable. Además, tiene la ventaja de haber sido inmunizado por el Gobierno, el PAN y los poderes fácticos contra las guerras sucias. No es casual entonces que la principal motivación sea expulsar al PRI de Los Pinos. Fox lo consiguió en 2000, pero él y Felipe Calderón lo reinstalaron 12 años después. La situación política de hoy es consecuencia de tres sexenios de violencia, corrupción, impunidad y arrogancia política pocas veces vistas.

Con una ventaja de 30 puntos porcentuales con respecto al candidato del presidente Peña Nieto, según la encuesta de Reforma, y a pesar la complicidad del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con el Gobierno, sería suicida intentar un nuevo fraude para impedir la tercera alternancia, esta vez hacia la izquierda. AMLO dista mucho de ser Mandela, Walesa, Václav Havel o José Mujica –los dos primeros ganadores del Nobel de la Paz y el tercero candidato al mismo premio–, cuyas contribuciones a la democracia y a la política fueron enormes, pero es quien ha catalizado el enfado social contra un sistema sin sustento popular y con mínimos históricos de credibilidad.

Casi cada uno de cuatro entrevistados piensa todavía que AMLO representa un peligro para México, pero con Meade la relación sube a casi uno por cada tres. Si pueblo y AMLO se identifican mutuamente, es porque habitan la misma realidad de un país donde la justicia se subasta a diario y los poderosos siempre ganan. Aun en desventaja, el escenario es propicio para Ricardo Anaya, a pesar de los fracasos del PAN como gobierno –uno de los mayores, o el más reprochable, es haber faltado a su promesa de atacar la corrupción–. Si en los dos meses restantes de campaña atrae el voto útil del PRI y, en un gesto de altura, Margarita Zavala se le une –pues como independiente sus posibilidades de ganar son nulas y una eventual alianza con Meade y el PRI tampoco los salvaría de la debacle– el milagro podría ser.
25 Abril 2018 04:07:00
Más esperanza que miedo
Contra la retórica oficial, no es el miedo lo que podría decidir las elecciones presidenciales del 1 de julio, opción que recibió el 25% de las respuestas de la encuesta de Reforma publicada cuatro días antes del debate, sino la esperanza (40) y en segundo lugar el enojo (32). De acuerdo con ese estado de ánimo, lo más importante para el 59% es "sacar al PRI del gobierno", no tanto "evitar que AMLO llegue a la presidencia" (22). La intención de voto por Meade y la aprobación del presidente Peña Nieto son casi equivalentes (22 y 21%, respectivamente).

AMLO no solo está en posición de ganar la presidencia, sino también la mayoría en el Congreso (en 2015 la obtuvo en la asamblea legislativa de Ciudad de México en el debut de su partido). La preferencia para la elección de diputados federales se divide así: Morena 37%, PAN 21 y PRI 17. Por rangos de edad, el 43% de los jóvenes de 18 a 29 años, los cuales representan 26.4 millones de potenciales electores, casi el 30% de la lista nominal, apoya a AMLO, el 24 a Anaya y el 12 a Meade.

De ese mismo grupo, el 50% de quienes cursan estudios universitarios votaría por el candidato de Morena, el 12 por el de Acción Nacional y el 11 por el del PRI. El resultado contrasta con un sondeo previo de Reforma en 15 instituciones de educación superior de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, según el cual el 45% sufragaría por Anaya, el 21 por AMLO, el 16 por Meade y el 10 por Zavala.

López Obrador parece inalcanzable. Además, tiene la ventaja de haber sido inmunizado por el gobierno, el PAN y los poderes fácticos contra las guerras sucias. No es casual entonces que la principal motivación sea expulsar al PRI de Los Pinos. Fox lo consiguió en 2000, pero él y Felipe Calderón lo reinstalaron doce años después. La situación política de hoy es consecuencia de tres sexenios de violencia, corrupción, impunidad y arrogancia política pocas veces vistas.

Con una ventaja de 30 puntos porcentuales con respecto al candidato del presidente Peña Nieto, según la encuesta de Reforma, y a pesar la complicidad del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con el gobierno, sería suicida intentar un nuevo fraude para impedir la tercera alternancia, esta vez hacia la izquierda. AMLO dista mucho de ser Mandela, Walesa, Václav Havel o José Mujica —los dos primeros ganadores del Nobel de la Paz y el tercero candidato al mismo premio—, cuyas contribuciones a la democracia y a la política fueron enormes, pero es quien ha catalizado el enfado social contra un sistema sin sustento popular y con mínimos históricos de credibilidad.

Casi cada uno de cuatro entrevistados piensa todavía que AMLO representa un peligro para México, pero con Meade la relación sube a casi uno por cada tres. Si pueblo y AMLO se identifican mutuamente, es porque habitan la misma realidad de un país donde la justicia se subasta a diario y los poderosos siempre ganan. Aun en desventaja, el escenario es propicio para Ricardo Anaya, a pesar de los fracasos del PAN como gobierno —uno de los mayores, o el más reprochable, es haber faltado a su promesa de atacar la corrupción—. Si en los dos meses restantes de campaña atrae el voto útil del PRI y, en un gesto de altura, Margarita Zavala se le une —pues como independiente sus posibilidades de ganar son nulas y una eventual alianza con Meade y el PRI tampoco los salvaría de la debacle— el milagro podría ser.
24 Abril 2018 04:07:00
El debate y las urnas
El primer debate entre presidenciables, celebrado el 12 de mayo de 1994, lo ganó Diego Fernández de Cevallos; sin embargo, el candidato del PAN perdió en las urnas; no sólo eso: la victoria de Ernesto Zedillo fue redonda. El priista, de quien se ponderaba su experiencia en el servicio público (“él sí sabe cómo hacerlo”, decía la propaganda), como ahora se destaca la de José Antonio Meade, obtuvo el 48.6% de los votos contra el 25.9 de Fernández y el 16.9 de Cuauhtémoc Cárdenas (PRD).

Lo mismo puede sucederle a Ricardo Anaya: haber triunfado en la controversia del domingo, pero perder las elecciones; en este caso, con el abanderado del PRI, sino con el de Morena, Andrés Manuel López Obrador, quien lidera la intención de voto. Las candidaturas de Zedillo y de Meade, ambos tecnócratas, fueron coyunturales. La primera la forzó el asesinato de Luis Donaldo Colosio; y la segunda, la crisis del Gobierno y su partido, la cual los obligó a postular un candidato externo.

Empero, las circunstancias son distintas. El presidente Peña no tiene el control del país y su popularidad está por el suelo; en cambio, las calificaciones de Salinas de Gortari eran altas, a pesar del magnicidio del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en mayo de 1993, el levantamiento zapatista y los asesinatos de Colosio y José Francisco Ruiz Massieu en 1994. Zedillo coordinaba la campaña de Colosio, como Aurelio Nuño tiene a su cargo hoy la de Meade. Ambos fueron secretarios de Educación, pero, a diferencia de Nuño, las aspiraciones presidenciales de Zedillo, si acaso las tenía, no eran tan obvias.

Previo al asesinato en Lomas Taurinas, y ante el bajo impacto de su campaña, boicoteada desde Los Pinos, Colosio pensaba relevar a Zedillo –dicen las crónicas–. ¿Ha cruzado por la mente de Meade la misma idea con respecto a Nuño? Irónicamente, la campaña del candidato de Todos por México (PRI, Verde, Panal) vuelve a ser saboteada desde el núcleo del poder, sin ser ese su propósito. La de Colosio fue obstaculizada por un líder fuerte (Salinas); la de Meade es lastrada por un presidente débil y desaprobado por la mayoría (Peña).

Zedillo combatió la corrupción sin aspavientos, como ninguno de quienes hasta ahora han ocupado la silla del águila, muchas veces sin llenarla. El encarcelamiento de Raúl Salinas de Gortari y el proceso contra el exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, detenido cuando Fox ya era presidente, demuestra dos cosas: a) cuando existe ética y voluntad política es posible castigar a quienes abusan del poder, sin importar su influencia, parentesco o posición; y b) no todo huele a podrido en Dinamarca ni en la política. Zedillo, a diferencia de los últimos presidentes –del PRI y del PAN– fue un demócrata. Sin ese carácter, la alternancia se habría pospuesto. El resultado no fue el esperado, mas, de no haber ocurrido, las cosas serían peor ahora.

La elección presidencial no está resuelta todavía, pero el primer debate confirma las proyecciones y la percepción, casi generalizada, de que los finalistas serán AMLO y Ricardo Anaya. La campaña de Meade da tumbos y el ánimo del priismo, que no termina de hacerlo suyo, está abatido. No hay resquicio para crecer. Meade puede tener cualidades para ser buen presidente, pero fue lanzado a la guerra sin fusil. Su calidad de no político (sinónimo de corrupción) tampoco se refleja en la intención de voto. El problema es la falta de credibilidad por los intereses que representa. Equipo y estrategia requieren un cambio mayor, pues el tiempo juega en su contra cada día.
23 Abril 2018 04:07:00
Carrera presidencial
El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, es un imán. Los puntos que pierden Ricardo Anaya (Por México al Frente) y José Antonio Meade (Todos por México) los atrae para ampliar su ventaja en la carrera presidencial. Entre febrero y abril, la intención de voto por el fundador de Morena creció seis puntos porcentuales (de 42 a 48), los mismos que retrocedió el panista, quien ahora tiene el 26%. La preferencia por el abanderado del PRI se mantuvo en el 18%, de acuerdo con la encuesta de Reforma en copatrocinio con Grupo Radio Centro y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, ganador, junto con Animal Político, del Premio de Periodismo Ortega y Gasset por el reportaje La Estafa Maestra.

Anaya puede compensar su caída con una noticia buena y otra regular. La primera consiste en que la pesquisa de Reforma (18.04.18), publicada cuatro días antes del primer debate entre los presidenciables, prefigura una competencia sólo entre él y AMLO; la otra es que los simpatizantes de Meade y la candidata independiente Margarita Zavala lo prefieren como segunda opción. En el mismo escenario, los adeptos de Anaya votarían por AMLO, no por el candidato oficial ni por la exprimera dama, cuya intención de voto se mantiene en un 5% y la de Jaime Rodríguez, “El Bronco”, en 3.

En los ejercicios cara a cara de la indagación nacional en vivienda, aplicada a mil 200 electores, del 12 al 15 de abril, AMLO aventaja a Meade por 35 puntos porcentuales (57-22) y a Anaya por 20 (51-31). El candidato de Por México al Frente supera por 20 puntos al de Todos México. En sentido contrario a la campaña para desa-creditar al líder en las encuestas, la imagen positiva de AMLO creció del 43 al 53% y la negativa disminuyó 3%, con respecto a la muestra de febrero. Las menciones favorables a Anaya subieron tres puntos porcentuales y las negativas cuatro. Meade avanzó seis puntos en opiniones positivas (19-25%) y redujo en uno las desfavorables.

La atracción por AMLO lo presenta también como el candidato con mejores atributos (más cercano a la gente, más confiable, más capaz para gobernar, quien defendería mejor los intereses de México en el mundo y afrontaría con mayor éxito a Donald Trump, reduciría la corrupción y combatiría mejor al narcotráfico), según la encuesta. En suma, un estadista. ¿Lo es? El segundo mejor cualificado es Ricardo Anaya, cuya baja en la intención de voto pudo deberse a las acusaciones de lavado de dinero en negocios inmobiliarios. A Meade se le percibe como el más alejado de los mexicanos y el que menos combatiría la corrupción.

Los estrategas del candidato del PRI –entre ellos el exgobernador Rubén Moreira, experto en guerra sucia, responsable de la operación electoral y premiado por adelantado con una diputación federal– recibieron otro mentís: “el peligro (mayor) para México” no es López Obrador, sino Meade, dice la encuesta. El primero recibió el 24% de las menciones y el segundo el 31. Para el 37% de la muestra, el candidato de Juntos Haremos Historia “robaría menos”; el 8% opinó que Meade. Con diferencias de sólo un punto porcentual, ambos representarían un retroceso para el país (28-27) y podrían desestabilizarlo (27-28). Por último, Meade “beneficiaría sólo a los influyentes” (38%).
21 Abril 2018 04:07:00
Lucha por el Senado
Una de las dudas sobre las elecciones del 1 de julio es cómo votarán los coahuilenses luego de haber estado a punto de terminar con 88 años de gobiernos priistas. Conviene empezar por las campañas para presidente y Congreso general, que pronto cumplirán un mes. Después vendrán las de ayuntamientos, las cuales, primera vez, coincidirán con las federales. Existen indicios sobre lo que puede ocurrir, sin embargo, en materia comicial, nada está escrito.

El PRI no gana elecciones para senadores desde 1994. En 2000, 2006 y 2012, sus candidatos Alejandro Gutiérrez (preso en Chihuahua por un presunto peculado de 250 millones de pesos, mientras los Moreira, que arruinaron a Coahuila y le encajaron una deuda por más de 40 mil millones de pesos, gozan de libertad, influencia y otros privilegios), Jesús Villarreal, Jesús María Ramón, Salomón Juan Marcos Issa, Braulio Manuel Fernández e Hilda Flores fueron derrotados por las fórmulas panistas de Jorge Zermeño, Luis Rico, Guillermo Anaya, Ernesto Saro, Luis Fernando Salazar y Silvia Garza, respectivamente.

En los mismos procesos perdieron los candidatos del PRI a la presidencia, Francisco Labastida, Roberto Madrazo y Enrique Peña, cara a cara con los del PAN, Vicente Fox, Felipe Calderón y Josefina Vázquez.

En 2012 el PRI obtuvo una ventaja marginal por su alianza con el Partido Verde. Como resultado del efecto dominó, también ha sido en elecciones generales cuando el PRI ha perdido el mayor número de diputados federales: cuatro en 2000, cinco en 2006 (Javier Guerrero y Jericó Abramo fueron los únicos que ganaron) y tres en 2012.

Sin embargo, por primera vez la elección de senadores podría no decidirse entre el PAN y el PRI, cuyos candidatos son Guillermo Anaya y Esther Quintana, y Verónica Martínez y Jericó Abramo, respectivamente.

La fórmula de Morena, compuesta por Armando Guadiana y Eva Galaz, puede modificar el escenario por el impulso de Andrés Manuel López Obrador, el presidenciable con mayor intención de voto.

En sentido contrario, José Antonio Meade y el moreirato representan un lastre para Martínez y Abramo. Anaya y Quintana podrían atraer el voto de los inconformes por el resultado de los comicios para gobernador.

La competencia por el segundo lugar será igual de cerrada. Si el PAN gana de nuevo los escaños de mayoría relativa, como ha sucedido en los tres últimos procesos, el asiento de primera minoría lo ocuparía Martínez o Guadiana, según la posición de sus partidos en el cómputo final; si el PRI logra remontar, la curul correspondería a Anaya o a Guadiana. Pero en caso de que Morena obtenga el triunfo y el PAN ocupe el segundo sitio, Anaya regresaría a la Cámara alta y el PRI, por vez primera, no tendría un solo senador. Son los escenarios.

Las fórmulas de cada partido responden a cuestiones de equidad de género y edad. Armando Guadiana, quien afrontó al moreirato en sus años de mayor poder y denunció la corrupción y el nepotismo en el gobierno de Humberto y Rubén Moreira, hizo méritos con AMLO para encabezar la fórmula de Morena.

Su suplente es Eva Galaz, cuyo padre, Gustavo Galaz, fallecido en 2009, fue uno de los hombres fuertes de AHMSA. En el caso del PRI, el peso de la elección recae en Jericó Abramo, quien ya ha recorrido los 38 municipios. Si la fórmula tricolor pierde, Martínez podría ser de cualquier manera senadora; pero si gana, el mérito será de Jericó, quien, por cierto, es amigo de Meade.


20 Abril 2018 04:07:00
Tercera alternancia
En las elecciones presidenciales de 2006 y 2012 no sólo fue la guerra sucia contra López Obrador la que permitió el triunfo de Felipe Calderón y Peña Nieto. La manipulación del Instituto Federal Electoral (hoy INE) y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el rebase en los topes de gastos de campaña y la influencia de las televisoras comerciales frustraron la alternancia hacia un Gobierno de izquierda. Las presidencias del PAN y del PRI demostraron que el peligro para México lo representaban Calderón y Peña, por el número de muertos y desaparecidos en la lucha contra el narcotráfico –más de un cuarto de millón en ambos sexenios–, el raquítico crecimiento económico y el aumento de la corrupción y la pobreza.

Esta vez el enojo ciudadano tendrá más peso que el miedo en las urnas. Así lo reflejan las encuestas de intención de voto. Los mexicanos probaron con el PAN y de nuevo con el PRI. La segunda alternancia resultó peor que la primera y la decepción fue mayor.

El grupo gobernante excedió todos los parámetros de corrupción, impunidad e ineficacia, agravados por la soberbia. Las reformas, lejos de salvar al país, pueden hundirlo aún más, como pasó con la fiscal, e igual puede suceder con la energética. El PRD tuvo su mejor momento con AMLO para llegar al poder, pero ahora ese partido se fusionó con Acción Nacional para tratar de cerrarle el paso a su antiguo dirigente.

En Estados Unidos, la competencia entre Hillary Clinton y Donald Trump fue más cerrada, incluso la candidata demócrata obtuvo 3 millones de votos populares más, pero perdió por 10 en el Colegio Electoral. Los estadunidenses corrieron el riesgo: de entre una política de carrera, pero no con la mejor reputación –¿quién la tiene en ese medio?– y un mitómano insolente, optaron por el segundo y ahora pagan las consecuencias. La base de apoyo de Trump se ha desplomado, pero aun así concluyó su primer año de mandato con una aprobación de 39% (Gallup). La de Peña Nieto es de 20% (Reforma).

Ronald Reagan, uno de los presidentes más exitosos y mejor evaluados de Estados Unidos, dice en sus memorias Una Vida Americana que la gente vota por el bolsillo. Si la economía familiar funciona bien, es más probable que los electores mantengan al mismo partido en el poder. Empero, la democracia es veleidosa. Los gobiernos de Clinton, quien en su primer año de ejercicio registró la segunda aprobación más baja (49%) después de Trump, y Barack Obama dejaron una economía sólida y sin embargo perdieron las elecciones.

En nuestro país, el deterioro económico, la corrupción rampante, el cinismo desenfrenado de la casta gobernante y el fracaso de la Administración de Peña Nieto constituyen los mayores incentivos para la tercera alternancia, esta vez hacia la izquierda. La percepción es que López Obrador será el futuro presidente por los desatinos y la falta de compromiso del PRIAN, así como por la conexión del candidato de Morena con la mayoría de un México agraviado por quienes detentan el poder político y económico.

Los ciudadanos parecen dispuestos a correr el riesgo con un Gobierno distinto en vez de premiar a los responsables de los muchos males que agobian al país. Más elementos de apoyo para prefigurar un cambio en la conducción política nacional se pueden encontrar en el Barómetro de Confianza Edelman 2017 y en la encuesta del Centro de Investigaciones Pew. Un dato revelador: para los venezolanos es más confiable su Gobierno que para los mexicanos el suyo.
18 Abril 2018 04:08:00
El tándem de Morena
Andrés Manuel López Obrador, fundador de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), es el aspirante presidencial con mayor presencia en Coahuila. En los comicios para gobernador del año pasado, Morena captó 151 mil 657 sufragios (11.9% de la votación válida emitida) para situarse como el tercer partido más votado después del PRI y del PAN. El PRD, con apenas 21 mil 111 votos (1.6%), cayó al quinto sitio, por debajo del candidato independiente Javier Guerrero, quien obtuvo 105 mil (8.3%).

Gran parte del avance conseguido por el candidato de Morena, Armando Guadiana, se debió a AMLO. Juntos recorrieron la entidad varias veces. A diferencia de Estado de México, donde estuvo a menos de 3 puntos de hacerse con el poder, las posibilidades de Morena en Coahuila siempre fueron mínimas, pero aun así logró dos diputaciones plurinominales. Además, la campaña de Guadiana, quien ahora compite por una senaduría, le permitió al tabasqueño tomar ventaja para los comicios del 1 de julio, pues las candidaturas de José Antonio Meade (PRI) y Ricardo Anaya (PAN) aún no estaban decididas.

Coahuila es un estado bipartidista, pero las cosas podrían cambiar. En elecciones presidenciales, el PRI superó al PAN con amplitud hasta 1994, cuando Ernesto Zedillo consiguió el 48.3% de los votos contra el 30.5% de Diego Fernández. Seis años después, Vicente Fox, candidato de la alianza PAN-Partido Verde, recibió el 48%, y el priista Francisco Labastida el 38%. Cuauhtémoc Cárdenas, de la Alianza por México, encabezada por el PRD, el PT y Convergencia por la Democracia, ocupó el tercer lugar (9%).

La brecha se abrió en 2006: Felipe Calderón ganó en Coahuila con el 43% de la votación. Roberto Madrazo, postulado por el PRI y el Verde, bajó al 26% y López Obrador, de la coalición PRD, PT, Convergencia, alcanzó el 24%. En 2012, Josefina Vázquez Mota (PAN) obtuvo el 36% y Enrique Peña el 32%, pero la alianza del PRI con el Verde le permitió subir al 39%. AMLO retrocedió al 19 por ciento.

López Obrador participará por tercera ocasión en unas elecciones presidenciales, esta vez bajo las siglas de Morena y los partidos del Trabajo y Encuentro Social. Es el precandidato con mayor intención de voto, después de Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, antes Convergencia) y José Antonio Meade, de Todos por México (PRI, Verde y Nueva Alianza). La percepción es que la Presidencia se decidirá entre AMLO y Anaya.

Meade, un candidato sin discurso y sin carisma, está lastrado por el gobierno de Peña Nieto, el Presidente más impopular de las últimas décadas. La corrupción y la impunidad se dispararon en el actual sexenio. Los secuestros, las masacres, las desapariciones forzadas y las violaciones a los derechos humanos son piedras de escándalo. El PRI, en una de las elecciones de mayor riesgo, tiene como líder a un burócrata sin oficio político ni experiencia electoral. Enrique Ochoa ha agraviado y dividido al priismo nacional como ninguno de sus predecesores.

El PRI podría caer al tercer lugar en los comicios del 1 de julio próximo, como ocurrió en 2006 cuando postuló a Roberto Madrazo. El hartazgo social y el deseo de cambio impregnan el ambiente, así lo transiten las redes sociales y lo reflejan las encuestas. Sin embargo, la ceguera del Gobierno y su partido es tal que, donde la mayoría –incluidos liderazgos del PRI– ve derrota, Peña, Meade y Ochoa cantan victoria.
17 Abril 2018 04:06:00
El rostro del miedo
En 1981, ciudadanos de Piedras Negras, inconformes por una elección viciada, incendiaron la presidencia municipal y bloquearon el puente internacional de Eagle Pass. Era cuando el Presidente de la República tenía el control del país, vigilaba a los gobernadores y de vez en cuando defenestraba a alguno para enfriar las demandas ciudadanas de comicios libres, limpios y democráticos.

Ese equilibrio terminó con la alternancia y en el último sexenio devino en retroceso: la crítica se reprime y el sistema judicial legaliza el fraude electoral y prepara nuevos atracos sin reparar en consecuencias. Una de ellas es la violencia política, la cual muestra cada vez más su rostro sanguinario con el asesinato de candidatos.

Después del episodio de 1981, Piedras Negras dejó de representar un dolor de cabeza para el PRI y los gobiernos de turno, salvo por la separación de algún alcalde por causa de fuerza mayor o desa-rreglos domésticos.

En esa aparente uniformidad incubó una de las mayores atrocidades, documentada por medios de comunicación e instituciones extranjeros y después por investigadores mexicanos: el asesinato masivo de personas –con sevicia– en el penal de Piedras Negras, en los años infames del moreirato, denunciados ante la Corte Penal Internacional como crímenes de lesa humanidad.

De los municipios más poblados de Coahuila, Piedras Negras es el único donde no se conoce la alternancia. Ya la hubo en Saltillo, Torreón, Monclova, Ramos Arizpe, Frontera y Acuña e incluso en municipios pequeños como Allende, escenario de otra masacre impune en el docenio negro. Con esa seguridad, la Alcaldía la empezaron a ocupar no los mejores, ética y socialmente, sino los más dóciles con el gobernador. Ejercido con soberbia y apoyado en el miedo, el Gobierno empezó a aplastar a los liderazgos locales para monopilizar el poder e imponer sus intereses. La consigna era “te aguantas o te atienes a las consecuencias”.

Si a Claudio Bres la policía municipal no detienen a sus hijos por el delito grave de andar en bicicleta frente a la residencia del candidato del PRI a diputado federal Fernando Purón, uno de los inventos del moreirato, quizá hoy todavía sería un priista, inconforme pero disciplinado y dedicado a sus negocios. Sin embargo, la Administración municipal cruzó la frontera que separa a la política de la familia, forzó la renuncia de Bres y puso en riesgo la Presidencia de Piedras Negras.

Alcalde en dos ocasiones y diputado federal, además de colaborador cercano del gobernador Rogelio Montemayor, Bres se montó en la ola del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), impulsada por Andrés Manuel López Obrador, para disputarle el poder a Sonia Villarreal.

La candidatura del director de “La Rancherita del Aire” dividirá el voto del PRI, atraerá el de los indignados, que forman legión, y eventualmente puede ganar las elecciones del 1 de julio. También le restará sufragios a José Antonio Meade, a Verónica Martínez y al propio Purón, candidatos del PRI a la Presidencia, el Senado y el Congreso.

Los huevos arrojados a Bres este domingo, previo su registro, tenían forma de bumerán. En las urnas golpearán a los autores del agravio. Villarreal y sus seguidores acudieron al abyecto Instituto Electoral de Coahuila en son de paz, vestidos de blanco.

Lo hicieron así para deslindarse de la agresión, atribuida a simpatizantes de Morena, pero todavía con rastros de yemas en las manos.
16 Abril 2018 04:09:00
México y el populismo
El apoyo creciente a la democracia directa la propician los partidos y los gobiernos que ejercen el poder de espaldas a la sociedad y sólo benefician a sus burocracias y a las elites. La frustración y el enojo ciudadano por la corrupción y la falta de resultados también abren cauce a otras formas de gobierno. Según el Barómetro de Confianza Edelman, México es “un territorio fértil para el populismo”, pues el 67% (14 puntos porcentuales por encima de la media global) cree “que el actual sistema es injusto y no proporciona mucha esperanza para el futuro”. Por otra parte, “la globalización y el cambio tecnológico han debilitado aún más la confianza de la gente en las
instituciones”.

La encuesta del Centro de Investigaciones Pew (PRCPP, por sus siglas en inglés) dice que “en los últimos años se ha extendido una ansiedad cada vez mayor sobre el futuro de las democracias en todo el mundo. Los autócratas enardecidos y los populistas en ascenso han sacudido las suposiciones sobre la trayectoria futura sobre la democracia liberal, tanto en naciones donde todavía no ha florecido como en países donde parecía fuertemente arraigada”.

Un texto firmado por Richard Wike, director del PRCPP, y otros autores, señala: “Los académicos han documentado una ‘recesión democrática’ global, y algunos ahora advierten que incluso las democracias ‘consolidadas’ de larga data podrían perder su compromiso con la libertad y deslizarse hacia políticas más autoritarias”.

El PRCPP encontró que “hay razones para la calma y la preocupación cuando se trata del futuro de la democracia. Más de la mitad en cada una de las naciones encuestadas considera que la democracia representativa es una forma muy buena o buena de gobernar su país. Sin embargo, en todos los países, las actitudes a favor de la democracia coexisten, en diversos grados, con la apertura a las formas de gobierno no democráticas, incluido el gobierno de expertos, un líder fuerte o el Ejército”.

La democracia participativa tiene mayor respaldo en los países más ricos y con sistemas más plenamente democráticos, explica el estudio. “Al mismo tiempo, las mayorías en casi todas las naciones también adoptan otra forma de democracia que pone menos énfasis en los representantes electos. Una mediana mundial del 66% dice que la democracia directa, en la que los ciudadanos, en lugar de los funcionarios elegidos, votan sobre asuntos importantes, sería una buena forma de gobernar. Esta idea es especialmente popular entre los populistas de Europa occidental”.

El PRCPP advierte que “en muchos países el escepticismo de la democracia representativa está ligado a opiniones negativas sobre las condiciones económicas. En 19 países, las personas que dicen que sus economías nacionales están en mala forma son menos propensas a creer que la democracia representativa es buena para el país”. En México, el 91% de la población no cree que la democracia representativa sea muy buena.

“(...) el pesimismo sobre la próxima generación se relaciona con puntos de vista negativos sobre la democracia participativa. En casi la mitad de las naciones encuestadas, quienes piensan que los niños de hoy estarán peor económicamente que sus padres, son menos propensos que otros a decir que la democracia participativa es una buena forma de gobierno. Entre los mexicanos que creen que la próxima generación estará en peores condiciones, sólo el 52% dice que la democracia participativa es buena para el país. El respaldo al Gobierno por parte de los representantes electos está en el 72% entre aquellos que dicen que los niños estarán mejor que sus padres”.
14 Abril 2018 04:08:00
Del INAI al Congreso
El abuso de poder y la incompetencia de las autoridades para combatir la violencia atizan el enojo social y estimulan el voto de castigo. Tres ejemplos, publicados en la nueva edición del bisemanario Espacio 4:

I

Si usted no tiene quién le cuide a su hijo, quizás en el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) puedan ayudarle. Al menos así piensa la excomisionada del instituto, Ximena Puente, quien ya fue denunciada por peculado, abuso de confianza y tráfico de influencias, después de utilizar a funcionarios de la dependencia para cuidar a su hija menor de edad. Fue el excónyuge de Puente –para más inri, actual candidata plurinominal del PRI a la Cámara de Diputados– el responsable de la denuncia, misma que presentó en diciembre de 2017 en las oficinas de la PGR y el Órgano Interno de Control del INAI. (…) el peculado llega a la cifra de un millón 72 mil pesos y menciona a los servidores públicos Nayeli Santacruz Palomino, José Rodolfo Araujo Hernández y Priscila Leticia Zermeño González como los encargados de hacer de “nanas” de la menor. “He podido constatar que diversas personas supuestamente contratadas por ella para el cuidado de nuestra hija en realidad son servidores públicos a quienes Ximena Puente de la Mora ha comisionado ilegalmente a realizar funciones que no corresponden con las tareas de su puesto ni con las atribuciones inherentes a su trabajo”, señala la denuncia.

II

La situación de los penales en México sigue sin control. Un motín en el centro penitenciario estatal de La Toma, en el municipio de Amatlán de Los Reyes, Veracruz, culminó con saldo de siete policías muertos y al menos 10 heridos. Los hechos tuvieron lugar el 31 de marzo, a las 10 de la noche, cuando los rehenes se armaron con herramientas de carpintería y quemaron colchones para exigir la destitución del director y del jefe de custodios del reclusorio. Agentes del grupo antimotines de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz ingresaron para restablecer el orden, pero fueron atacados por los internos. El operativo tenía doble propósito: aplacar el conflicto y reubicar a internos de alta peligrosidad. Sin embargo, no fue hasta las 6 de la mañana del siguiente día que los elementos de seguridad lograron sofocar la revuelta.

Mientras duró el enfrentamiento, miembros de la Policía Federal, la Marina-Armada de México, la Policía Estatal y la Policía Militar acordonaron las inmediaciones del penal para evitar que familiares de los internos ingresaran al mismo.

III

Otra vez el asesinato de una joven sacude a la sociedad, ahora con la agravante de que la víctima tenía 8 meses de embarazo. A Jessica Gabriela Hernández García, de 20 años, la contactaron por Facebook con la excusa de regalarle ropa para su futuro bebé. Ella fue a la cita acordada con los supuestos donantes y desde el 27 de marzo, fecha en que se reportó su desaparición, ya no se supo más de Jessica hasta que su cuerpo fue encontrado, 4 días después, en la colonia Nuevo Progreso, al norte de Veracruz. Acorde con las declaraciones de las autoridades, los plagiarios presuntamente trataron de extraerle el bebé que llevaba en su vientre. Dos personas se encuentran detenidas por parte de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas. En un país donde los feminicidios son el pan nuestro de cada día, sucesos como este detonan con fuerza en el sentir de la sociedad, harta de la pasividad del Gobierno que ha sido rebasado por la violencia asociada con la misoginia.
13 Abril 2018 04:07:00
¿Tendencia irreversible?
Movimiento Regeneración Nacional (Morena), fundado en 2014, carga menos lastre que los principales partidos nacionales (PRI, PAN y PRD), pero tampoco es el mejor. El clima dominante para las elecciones presidenciales y de Congreso general es de enfado social contra una clase política predadora, cínica y en algunos casos vulgar, y una tecnocracia soberbia e incompetente que busca por todos los medios a su alcance hacerse con el poder otro sexenio, a pesar de su fracaso en la conducción de la economía. La deuda externa ronda los 194 mil millones de dólares, 37.5% más que en el Gobierno de Felipe Calderón.

La atención del país está centrada en Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social). El PRI y el PAN tratan de cerrarle el paso como en las dos elecciones anteriores, pero esta vez parece que ni la guerra sucia ni los errores del exjefe de Gobierno de Ciudad de México cambiarán una tendencia, en apariencia, irreversible. Gran parte del liderazgo de AMLO se debe al PRIAN. Las presidencias de Vicente Fox, Calderón y Peña Nieto no impulsaron al país. El crecimiento económico ha sido mínimo, la pobreza se elevó en los últimos años y la corrupción alcanzó niveles nunca vistos. México ocupa el lugar 135 (de 180 países) del ranking de Transparencia Internacional.

AMLO tomó la iniciativa antes de que empezaran las campañas, y marca la agenda como si ya fuera Presidente. Un caso es el del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM). El candidato de izquierda puso en el tapete la necesidad de revisar los contratos de la obra, cuyo costo se ha encarecido sustancialmente (del presupuesto original de 169 mil millones de pesos subió a más de 212 mil millones y aún podría incrementarse), ante la sospecha de actos de corrupción e incluso propone cancelar el proyecto.

El Gobierno de Peña Nieto y los candidatos Ricardo Anaya, de la coalición Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano), José Antonio Meade, de Todos por México (PRI, Verde y Nueva Alianza) y Margarita Zavala (independiente) reaccionaron contra las declaraciones de AMLO. Incluso el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Juan Pablo Castañón, aceptó discutir el tema. AMLO se mueve y actúa como si ya fuera Presidente y así lo ven muchos. La intención de voto lo separa cada vez más de Anaya y de Meade. En la anterior campaña, dijo ser “políticamente indestructible”. El tiempo parece darle la razón.

AMLO, cuyo compromiso de combatir la corrupción parece más creíble que el de Meade, Anaya y Zavala, dio un giro en su discurso. En una reunión con empresarios en Saltillo, el 27 de febrero, insistió que “México necesita reconciliación y no venganza”. La actitud se interpretó como un gesto de buena voluntad hacia la Presidencia de la República y el PRI, para no investigar a Peña Nieto. El candidato de Juntos Haremos Historia habría suavizado su discurso contra la “mafia del poder” para generar confianza y evitar un nuevo boicot. Sin embargo, el servil fallo del TEPJF para imponer a Jaime Rodríguez en la boleta de presidenciables y combatir al fundador de Morena, echa por tierra cualquier acuerdo. AMLO, quien dice que sus modelos son Juárez, Madero y Cárdenas, no Chávez ni Maduro, está en la antesala de Los Pinos. El PAN y el PRI le abrieron las puertas desde dentro; y desde fuera, una ciudadanía agraviada por gobiernos anodinos, arrogantes y venales.
11 Abril 2018 04:07:00
Crisis de confianza
En México las alternancias han provocado desencanto por la democracia y mayor desconfianza en el Gobierno. El malestar por la corrupción política, la mala marcha de la economía, la ineficacia de las autoridades y la falta de cambio en el sistema político se refleja en la intención de voto para las elecciones presidenciales del 1 de julio, que por primera vez favorece con claridad a un partido de izquierda (Morena). El PAN tiró por la borda 12 años de gobierno y el PRI que regresó a Los Pinos es uno de los peores en sus 89 años de historia.

México ocupa el último lugar de los países menos conformes con la democracia, según una encuesta del Centro de Investigaciones Pew (PRCPP, por sus siglas en inglés), laboratorio de ideas con sede en Washington, presentada el 16 de octubre de 2017. A la pregunta de “¿cuán satisfecho está con la forma en que la democracia funciona?”, el 93% de los mexicanos se declaró descontento y sólo el 6% respondió positivamente. De los 36 países consultados, Suecia, India y Tanzania son los más satisfechos (79%).

El PRCPP advierte que “pocos en el mundo tienen mucha confianza en su gobierno”, y que “las actitudes sobre el funcionamiento de la democracia están estrechamente ligadas a la confianza del público en su gobierno nacional”. En México, sólo el 17% cree en el suyo. De los siete países encuestados en América Latina, el Gobierno de Nicolás Maduro (Venezuela) resultó ser el más fiable con el 29% –12 puntos porcentuales por encima del de Peña Nieto–. Tanzania (89%), India (85%) e Indonesia (83%) encabezan la lista.

“Además de la política, el estado de la economía está fuertemente relacionado con la confianza de las personas en su gobierno. Los públicos que han experimentado un mayor nivel de crecimiento económico en los últimos cinco años tienden a tener más confianza en su gobierno nacional para hacer lo correcto para su país. Por ejemplo, en India, donde la economía ha crecido en promedio 6.9% desde 2012, el 85% confía en su gobierno nacional”, indica la muestra.

En el sexenio de Peña Nieto, el crecimiento anual promedio del PIB será del 2.5%, lo cual explica porque sólo el 2% de los encuestados confía en que el Gobierno hace lo correcto para el país. La inflación, al contrario, tuvo un disparo. El año pasado fue de 6.77% (INEG), una de las más altas en los tres últimos gobiernos.

La encuesta, aplicada a 41 mil 953 personas entre el 16 de febrero y el 8 de mayo de 2017, advierte sobre el tema: “Las opiniones sobre la economía están fuertemente relacionadas con la satisfacción con la democracia. En casi todos los países, las personas que dicen que la economía nacional está funcionando bien en la actualidad son más propensas que aquellas que dicen que no lo está haciendo para estar satisfechas con el sistema político”. En México, el 9% respondió que la situación de la economía es buena, el nivel más bajo de los países encuestados.

Para el PRCPP, “la satisfacción con la forma en que la democracia funciona también está ligada a cómo la gente ve el pasado y el futuro. En 35 naciones, la satisfacción es menor entre aquellos que piensan que la vida para personas como ellos es peor hoy que hace 50 años. En 34 países, la satisfacción es menor entre aquellos que creen que los niños que crecen hoy en día estarán peor económicamente que sus padres. Además, es más probable que las personas que apoyan al partido en el poder digan que están satisfechas con la forma en que la democracia funciona en su país (…)”.
10 Abril 2018 04:06:00
Sistema fallido e injusto
El PRI que ha gobernado al país en los seis últimos años, el de Peña Nieto, los Moreira, los Duarte, los Videgaray, los Nuño, los Ruiz Esparza; el de la casa blanca, los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, las masacres en Tlatlaya, Apatzingán y Ecuandureo; el de las decenas de miles de muertos y desaparecidos en la guerra contra el narcotráfico, iniciada por Felipe Calderón; el que aumentó la pobreza y la deuda pública; el amigo secreto de Donald Trump y el que usa la justicia para perseguir a los opositores, pretende retener la Presidencia de la República el próximo 1 de julio.

El PAN y el PRD tampoco llegan en su mejor momento, pues además de reproducir los vicios del PRI, y en algunos casos incluso superarlos, perdieron liderazgo y ya no se distinguen como partidos de oposición. La partitocracia afronta una crisis profunda. Los partidos son las instituciones menos confiables del país, según la encuesta nacional de Consulta Mitofsky. Con 4.4 puntos de calificación, están por debajo de los senadores, la Presidencia, la policía, los diputados y los sindicatos.

El país de América Latina donde la población cree menos en los funcionarios es México: sólo el 28%, de acuerdo con el Barómetro de Confianza Edelman 2017. En la misma zona, la corrupción genera mayor temor que la globalización, el desgaste de los valores sociales, la inmigración y el ritmo de innovación. A escala global, la confianza en las empresas, el Gobierno, las organizaciones no gubernamentales (ONG) y los medios de comunicación se encuentra en su nivel más bajo, señala el informe presentado en vísperas del Foro Económico Mundial, celebrado el 23 y 24 de enero.

El 53% de los encuestados en 28 países considera que “el sistema general les ha fallado, es injusto y ofrece pocas esperanzas para el futuro”. En México, la decepción aumenta el 67%. Richard Edelman, presidente y director ejecutivo de la compañía estadunidense de relaciones públicas que lleva su apellido, dice que “las implicaciones de la crisis de confianza son profundas y de amplio alcance”, pues incluyen al sector financiero y al poder judicial. “La consecuencia es un virulento populismo y el nacionalismo en tanto que la población de masas ha tomado el control de las élites”. La corrupción es otro de los factores que impulsan los movimientos populistas. La confianza de 28% en el Gobierno de México está 15 puntos porcentuales por debajo de la media (43%). Las instituciones mejor calificadas son las empresas (70%) y las ONG (71%).

La confianza en los medios de comunicación retrocedió en todo el mundo. En México es de 48%, un punto porcentual más con respecto al año previo; sin embargo, en 2012 era de 58%. El fenómeno podría explicarlo el hecho de que “la gente ve a los medios de comunicación como parte de la élite”, dice Edelman, cuya recomendación a la prensa, la radio y la televisión es “adoptar un enfoque más local y social”. Daniel Moreno, director del portal Animal Político e invitado por Edelman a presentar el Barómetro de Confianza en nuestro país, atribuye la desconfianza en los medios de comunicación a su cercanía con el poder y su alejamiento de la ciudadanía. México es el país donde más preo-cupa el manejo de noticias falsas como arma mediática. “El 76% aceptó que carece de elementos para distinguir entre la información real y la falsa”.
09 Abril 2018 04:07:00
Borrachera de poder
Los pecados del gobernador Miguel Riquelme (MR) –ciertos o supuestos– se ventilaron en la campaña: sus propiedades y cómo las adquirió, el alumbrado público de Torreón, las presuntas irregularidades en la Tesorería y en el Simas cuando fue alcalde, su dependencia de los Moreira, pero aún así ganó. Entre otras razones, porque el principal candidato opositor, Guillermo Anaya, tampoco pudo explicar su éxito económico en la política ni aprovechó las circunstancias para obtener un triunfo contundente. Otro elemento que impidió la alternancia fue la participación de Armando Guadiana (Morena) y Javier Guerrero (independiente) cuyos 105 mil votos, de haberse sumado al PAN, tendrían hoy a Anaya en el Palacio Rosa.

Riquelme posee hoy más información contra Rubén Moreira, origen de muchos de sus males y acaso también de no pocos de sus bienes, que éste de aquél. El exalcalde de Torreón no endeudó al estado ni encubrió el pasivo; tampoco usó la tesorería de la Universidad Autónoma de Coahuila como caja chica ni empobreció a los trabajadores de la educación con una reforma inicua al sistema de pensiones.

La deuda es herencia de Humberto Moreira, mas no su único responsable. El desvío por 410 millones de pesos hacia empresas fantasma, las irregularidades por más de 3 mil millones de pesos descubiertas por las auditorías Superior del Estado y de la Federación y el quebranto del fondo de Pensiones ocurrieron en el sexenio de Rubén.

El gobernador MR cometerá sus propios aciertos y errores. Una buena decisión es la de renegociar la megadeuda –tema al que se han dedicado tiempo y recursos ingentes en los siete últimos años– para obtener ahorros de hasta 800 millones de pesos anuales, según el secretario de Finanzas, Blas Flores, sin extender el plazo de pago hasta 2048, lo que hubiera condenado a otra generación de coahuilenses al yugo de los bancos. Sin embargo, aún falta aclarar el destino de la deuda y castigar la contratación de créditos irregulares.

MR ha dedicado los primeros meses de su gobierno a reconciliar al estado y a tender puentes con liderazgos políticos y sociales agraviados en los dos últimos sexenios. Era la oportunidad de realizar un movimiento para distinguirse de sus predecesores: intentar un acercamiento público con sus antiguos rivales Guillermo Anaya, Armando Guadiana y Javier Guerrero. Al margen del resultado, el gesto hubiera reflejado madurez y oficio, tan escasos hoy en la arena política, donde impera la frivolidad y la pantomima. Hoy, en el fragor de las campañas para el Senado, en las que Anaya y Guadiana vuelven a ser candidatos, un encuentro así es impensable.

Riquelme tiene la oportunidad de trascender, como en otras circunstancias lo hizo Braulio Fernández Aguirre, el anterior gobernador lagunero arraigado en esa zona. La otra opción es la medianía. Salir de su círculo y abrirse a la sociedad e incluso a las oposiciones no sería una muestra de debilidad, sino, al contrario, de fortaleza. Rubén Moreira, cuya borrachera de poder no ha terminado, gobernó con las vísceras.

MR mantiene contacto con otros exmandatarios, los cuales, durante sus respectivas gestiones, no permitieron la injerencia de ninguno de sus antecesores. El poder no se comparte, y quien pretenda interferir deberá atenerse a las consecuencias. Sin embargo, en algunos sectores del estado e incluso dentro de la propia administración y del PRI existe confusión sobre quién está al mando, y si los Moreira –en particular Rubén– algún día serán llamados a cuentas. El tiempo y Riquelme tienen la respuesta.
07 Abril 2018 04:08:00
Nada qué aplaudir
La falta de castigo multiplica los delitos, y un ejemplo de ello es México. El actual sexenio ha resultado funesto para la libertad de expresión y confirma la denuncia de Transparencia Internacional de que es en los países con mayores índices de corrupción donde los periodistas corren más peligro (Relación Perversa, Zócalo 26.03.18). Leobardo Vázquez fue el tercer colega abatido apenas en el primer trimestre del año, como lo cuenta Gerardo Moyano en el bisemanario Espacio 4 (585).

“Vázquez (asesinado el 21 de marzo) fue corresponsal de La Opinión de Poza Rica, Noreste y Vanguardia, y fundó Enlace Informativo Regional, página web en la que manejaba información política, social y policiaca de Veracruz. El 30 de marzo, en la misma entidad, desapareció Fabián Hipólito López, colaborador de Diario Acayucan, Radiorama, Ke Buena y Radio Lobo.

“Un día antes del asesinato Vázquez –quinto en Veracruz en los 2 últimos años–, la organización Artículo 19 publicaba su informe Democracia Simulada. Nada que Aplaudir, en él califica al sexenio de Enrique Peña Nieto como el más violento del siglo para la prensa.

“‘Como candidato a la presidencia de México y luego como presidente, Enrique Peña Nieto no cumplió sus promesas de democratizar a los medios, de acabar con los monopolios de las telecomunicaciones ni de regular y transparentar la publicidad oficial. Nada de eso sucedió, por el contrario, apretó las tuercas de los mecanismos de censura directa e indirecta. Además, su sexenio (2012-2018) ha sido el más violento de lo que va en el siglo XXI en México’”, señala el prólogo de Marta Durán de Huerta Patiño.

“Artículo 19, con una década en nuestro país, advierte que los niveles de violencia contra la prensa en México sólo son comparables con países en situación de guerra declarada, como Siria. El año pasado, la ONG documentó 507 agresiones contra periodistas y 12 asesinatos (para totalizar hasta ahora 43) y mil 986 agresiones en el sexenio.

“El informe señala los obstáculos que enfrenta la prensa en nuestro país: mecanismos de censura, concentración de medios, publicidad oficial, criminalización de víctimas, espionaje gubernamental, fiscalías fracasadas, Ley de Seguridad Interior y zonas de silencio, entre otros. (...) en México ya se puede hablar de los asesinatos a periodistas en términos de violaciones graves a los derechos humanos. ‘La impunidad, entonces, figura como la tolerancia o aquiescencia del estado para que estos crímenes se sigan cometiendo’, señala.

“En el capítulo Protección e Impunidad. Un Sexenio sin Respuestas, la organización destaca que desde que empezó el Gobierno de Peña, cada año ha sido más violento que el anterior, pero que la grave situación de impunidad en casos de violencia contra la prensa se arrastra desde el sexenio de Calderón.

“‘Aun con la creación de una Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle) en 2010 y un Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y de Periodistas en 2012, no se ha podido frenar la espiral de impunidad. El Estado no ha puesto un alto a esta situación debido a la falta de capacidades y voluntad política pero, sobre todo, por ser juez y parte en la violencia contra la prensa. (...) Aun peor, el propio Estado mexicano se erige como la principal fuente de peligro: en 48% de las agresiones contra las y los periodistas participan funcionarios de los tres niveles de Gobierno (…)’, indica”.
06 Abril 2018 04:07:00
El voto de Coahuila
Ahora que las campañas para la Presidencia y el Congreso han iniciado, conviene tener presente que las elecciones para gobernador del año pasado fueron las más competidas e incluso se resolvieron en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Del millón 264 mil votos emitidos (60.5% de la lista nominal), 758 mil fueron contra el PRI y 482 mil para su candidato Miguel Riquelme.

Fuera de los llamados a la reconciliación, de su compromiso de “gobernar para todos” y de su acercamiento con líderes agraviados y perseguidos en el sexenio anterior, el gabinete y las primeras iniciativas de ley de Riquelme no reflejan esa realidad ni toman en cuenta la demanda de castigar el desvío de recursos en las dos últimas administraciones y de sustituir el Sistema Anticorrupción, diseñado por su predecesor Rubén Moreira, por uno realmente funcional.

La energía social que el 6 de junio desbordó calles en Saltillo y Torreón para protestar por el resultado de las elecciones brindaba a los excandidatos de oposición, agrupados en el frente Por un Coahuila Digno, la oportunidad de convertirse en un contrapeso para vigilar al primer gobierno dividido y abrir espacios de participación política.

Sin embargo, su horizonte no iba más allá de anular el proceso, lo cual finalmente no ocurrió por el control del Gobierno y del PRI sobre el TEPJF. La pregunta ahora es: en los comicios del 1 de julio próximo para Presidente, senadores, diputados federales y alcaldes, ¿cómo votarán las legiones que el año pasado lo hicieron contra los Moreira?

¿Tiene ya Riquelme el mando político del estado después de 12 años de moreirato? ¿Deciden los secretarios del gobierno por sí solos o todavía consultan algunos con su antiguo jefe Rubén? ¿Le reciben las llamadas? ¿Manda todavía Carlos Moreira en el sector educativo que tomó como rehén y negocio familiar desde hace lustros en perjuicio de la calidad de la enseñanza? ¿Qué tanto confunde al Gabinete y a los alcaldes priistas –ninguno de ellos todavía con cualidades de líder– el protagonismo de Rubén Moreira? ¿Piensan y actúan más en función de su futuro político que en sus responsabilidades?

¿Alcanzan los tentáculos del moreirato a la Universidad Autónoma del Noreste (UANE), en cuya rectoría se refugió Jorge Verástegui, secretario de la Función Pública y de Salud (donde la Auditoría Superior del Estado detectó irregularidades por 65 millones de pesos en el ejercicio 2016) en el gobierno de Rubén Moreira, y efímero secretario del Ayuntamiento de Saltillo? ¿O fue el poder económico, al que en otro tiempo sirvió, quien le rescató?

¿Tienen ya Riquelme y su equipo el control del sistema de espionaje operado por Moreira II, quien dedicaba las primeras horas de cada mañana a escuchar, con euforia patológica, grabaciones de sus enemigos, reales o ficticios, (políticos, empresarios, colaboradores, líderes religiosos, periodistas) para después organizar con su alter ego, David Aguillón, campañas negras? ¿Le siguen el ritmo a Riquelme sus colaboradores o prefieren la grilla y el futurismo en sobremesas eternas?

El compromiso de Miguel Riquelme con Rubén Moreira ya expiró; al rendir protesta como gobernador, su única obligación pasó a ser con los coahuilenses, ya ni con su partido, cuyo voto significó apenas el 38% del emitido el 4 de junio. La mayoría de los coahuilenses prefirió otras opciones.

La alternancia se malogró por la mezquindad de los candidatos de oposición. El momento para unirse era antes de las elecciones, no en la derrota.
04 Abril 2018 04:07:00
Despotismo y traición
La megadeuda, las empresas fantasma, los desaparecidos y los muertos de Allende, Piedras Negras y La Laguna no son de Miguel Riquelme, pero su deber es investigarlos si en realidad desea romper el círculo de corrupción e impunidad de los dos últimos sexenios. El lagunero ha dedicado los primeros meses de su gestión a deshacer entuertos. Luego de una elección manchada por la sospecha y una resolución controvertida del TEPJF, no tenía otro camino. Rubén Moreira sembró vientos y Riquelme cosechó en su campaña las tempestades. El PRI perdió casi un cuarto de millón de votos con respecto a la elección de 2011.

Gobernar un estado polarizado, en sequía financiera y bajo el acecho de Rubén Moreira, quien resultó ser más autoritario, soberbio e intolerante que su hermano Humberto, representa un reto para Riquelme. En las postrimerías de su sexenio, Moreira declaró a Sergio Cisneros, director editorial de Zócalo Saltillo: “Trataré de ser un buen exgobernador. Estoy preparado para no meterme en lo que no me importa, en donde no me llaman y en donde no me debo meter, aunque me importe”. Era una intención, no un compromiso. Moreira II fue mal ejecutivo y como exgobernador puede ser peor.

El poder no se comparte, pero cuando se divide, los resultados son desastrosos. Humberto Moreira cometió el error de compartirlo con Rubén y este, en su sexenio, lo ejerció de manera despótica y negó a su hermano. En un audio difundido a finales de 2016 en redes sociales, el exlíder del PRI le recrimina: “Eso de que ‘yo no soy Humberto’, dice él. No, ni yo soy Rubén, cabrón. Yo no soy traidor como él, yo soy de una palabra y soy derecho”.

Hasta hoy a Rubén las cosas le han salido a pedir de boca. Humberto es el villano y lleva la peor parte de la historia familiar: se le responsabiliza de la megadeuda por más de 36 mil millones de pesos, cuando su hermano designó a gran parte del Gabinete y controlaba la Secretaría de Finanzas; le asesinaron a un hijo (José Eduardo); fue expulsado del PRI y detenido en Madrid por presunto lavado de dinero; sufre el estigma de pertenecer a la lista de Los Diez Mexicanos más Corruptos de 2013 de la revista Forbes, y vive en el ostracismo. Mientras tanto, Rubén, a quien las Auditorías Superior del Estado y de la Federación le han descubierto irregularidades por más de 3 mil millones de pesos, cuyo Gobierno disparó la deuda a más de 40 mil millones de pesos, operó una red de empresas fantasma, provocó la quiebra del sistema de pensiones de los trabajadores de la educación y ha sido acusado de brindar protección al cártel de los Zetas, fue colocado por Peña Nieto en el tercer puesto de mayor jerarquía del PRI. También dirige la estrategia electoral de José Antonio Meade, el candidato presidencial más “honrado”, según Peña. ¿Con Rubén en su equipo?

La arrogancia y el despotismo de Moreira, quien ya tiene una diputación plurinominal asegurada (un voto por Meade es un voto por Rubén, insisto), casi hicieron perder al PRI Coahuila el año pasado (es cierto, lo retuvo por las malas). Riquelme es quien ejerce el poder ahora y a quien los coahuilenses le exigen resultados, abrir el expediente de la deuda y castigar los desa-fueros de su exjefe. El gobernador no debe permitir intromisiones de sus predecesores, aunque el único que parece sentirse con derecho para hacerlo es Rubén. Si lo tolera, se debilitará y se confirmarán los señalamientos de las oposiciones en el sentido de que sería la continuación del moreirato.
03 Abril 2018 04:06:00
La herencia de Rubén
El gobierno de Miguel Riquelme no alcanzó velocidad de crucero en sus 100 primeros días, los cuales se cumplieron el 10 de marzo. El despegue fue lento y no estuvo exento de turbulencias. Los motores de la administración no tenían potencia. Rubén Moreira vació los tanques y las arcas, dejó demasiados agujeros y un sinfín de agravios. ¿Conocía el desastre que heredaba o le ocultaron información sensible?

La falta de derroteros y de políticas claras hace ver en algunos sectores al nuevo Gobierno como continuación del anterior, aunque no lo sea. Consciente o inconscientemente se exaltan los logros –en muchos casos de dudosa veracidad– del sexenio del encubrimiento (de la deuda, las masacres en Allende y en el penal de Piedras Negras, las fosas clandestinas, los negocios con Los Zetas). La agenda repite las entrevistas y fotografías del Ejecutivo con secretarios de Estado, las conferencias con las Fuerzas Armadas y casi las mismas declaraciones. No hay novedad. Riquelme parece actuar algunas veces más como alcalde o candidato en campaña que como gobernador. La situación financiera y política reduce los márgenes de maniobra, pero aun así falta creatividad.

Para desviar la atención de la deuda y otros escándalos de corrupción, y sin recursos para emprender obras relevantes, Rubén Moreira tendió cortinas de humo, presumió como propias las inversiones federales y se disfrazó de ombudsman mientras conformaba un gobierno autoritario y prohibicionista. El ardid funcionó hasta que el 6 de noviembre pasado, casi al final de la administración, la Clínica de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas presentó el estudio Control… sobre todo el estado de Coahuila, según el cual el cartel de Los Zetas pagó fuertes sumas de dinero a los gobiernos de Humberto y Rubén Moreira a cambio de protección.

“Los funcionarios estatales se han negado intencionalmente a buscar la justicia a pesar de tener conocimiento de innumerables abusos contra los derechos humanos perpetrados por miembros del cártel zeta. En el mejor de los casos, el Estado se hizo la vista gorda ante la generalizada corrupción y los graves abusos contra los derechos humanos cometidos por Los Zetas en Coahuila, y en el peor, participó directamente en la perpetración de estos abusos”, advierte el estudio, desmentido por el entonces gobernador y hoy secretario de Organización del PRI.

Más cerca de entregar el poder, Rubén Moreira recibió otro mentís. El 21 de noviembre, Sergio Aguayo y Jacobo Dayán, investigadores del Colegio de México, presentaron la investigación El Yugo Zeta. Norte de Coahuila. 2010-2011 sobre las masacres en Allende y en el penal de Piedras Negras. En el primer caso, el número de muertos y desaparecidos varía según la fuente (el Gobierno del Estado contabilizó 28; la agencia de noticias ProPublica y National Geographic identificaron 60; y las asociaciones de las víctimas denunciaron 300); y en el segundo, fueron asesinadas al menos 150 personas. Moreira no era gobernador en ese periodo, pero sí quien tomaba las decisiones.

Previamente, el 6 de julio de 2017, la Federación Internacional de los Derechos Humanos (FIDH) entregó en la Corte Penal Internacional el informe México: Asesinatos, desapariciones y torturas en Coahuila de Zaragoza, constituyen crímenes de lesa humanidad. Los sucesos ocurrieron entre 2009 y 2016, cuando el estado era gobernado por los hermanos Moreira. “Las autoridades estatales responsables de la seguridad cometieron crímenes de lesa humanidad con Los Zetas en un contexto de innegable colusión (y) a través de las fuerzas especiales”,
advierte la FIDH.
02 Abril 2018 04:07:00
La hora de la verdad
El moreirato no se ha ido ni se irá, habrá que echarlo y sólo quien tiene el poder para hacerlo y tomar definitivamente el control político del estado es el gobernador Miguel Riquelme. Los coahuilenses hicieron su parte en las elecciones del 4 de junio de 2017, cuando la mayoría votó contra los desafueros de los hermanos Humberto y Rubén Moreira. Sin embargo, la cortedad de miras de las oposiciones frustró la alternancia y el PRI se hizo con el poder por otros seis años, con los cuales completará 94 en 2023 de manera ininterrumpida.

Riquelme –primer gobernador lagunero en más de medio siglo– podría aprovechar el descontento contra sus predecesores para fortalecerse y ganar legitimidad en un estado con crisis de liderazgo. La ruptura con el moreirato no necesariamente debe ser espectacular, bastaría enviar señales a los coahuilenses, a su partido e incluso a su gabinete sobre la inexistencia de un maximato, informar acerca del estado en que recibió la Administración, esclarecer el destino de la deuda por más de 38 mil millones de pesos e investigar y castigar las empresas fantasma a las cuales se desviaron 410 millones de pesos, así como otras irregularidades detectadas por las auditorías superiores del Estado y la Federación.

Resulta difícil cambiar de la noche a la mañana las estructuras y modificar las conductas e inercias creadas bajo la férula de los hermanos Moreira, cuya furia, codicia y ansia de poder trastocaron el orden político, social y moral del estado, envilecieron las instituciones y hundieron a Coahuila en la peor crisis financiera de su historia. Humberto Moreira, expulsado del PRI por haberse postulado por otro partido para diputado, busca espacios para regresar a la arena política; Rubén Moreira trata de influir en decisiones locales desde la secretaría de Organización del PRI; Carlos Moreira controla las secciones V y 38 del SNTE y la Secretaría de Educación desde hace dos sexenios; y Álvaro Moreira maneja la estructura electoral del PRI.

Riquelme replicó desde su campaña a quienes lo presentaban como extensión de Humberto y Rubén, que su apellido no es Moreira. Sin embargo, el activismo de los hermanos crea confusión. Los actuales secretarios de Desarrollo Social, Inocencio Aguirre; de Medio Ambiente, Eglantina Canales; y de Cultura, Ana Sofía García Camil, lo fueron también en el gobierno de Rubén Moreira. José María Fraustro, quien ocupa la Secretaría de Gobierno, fue líder del Congreso en la anterior legislatura; y José Blas Flores, secretario de Finanzas, rector de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Pero mientras algunos de los principales operadores y cómplices del moreirato, como David Aguillón, presidente de la Fundación Colosio, perdieron influencia política y privilegios económicos, piezas del mismo tablero encontraron acomodo en distintas áreas del Gobierno, en el Congreso, en el Instituto Electoral y en el Tribunal Superior de Justicia. El derecho que reclaman los Moreira para intervenir en los asuntos del estado se basa en una distorsión de la realidad: Riquelme colaboró en los gobiernos de Humberto y Rubén y este le allanó el camino hacia la Gubernatura, pero ellos mismos estuvieron a punto de hacerlo perder por sus excesos y por el desprestigio de la marca. Las cuentas están saldadas. Ahora solo falta hacérselo saber al clan, pero sobre todo a los coahuilenses, los cuales, mientras no aprecien una separación clara y objetiva, verán con sospecha y escepticismo a la nueva Administración.
31 Marzo 2018 04:07:00
La falsa panacea (III)
Si en Coahuila las prioridades las determina la comunidad, como dice el gobernador Miguel Riquelme, al estilo de AMLO, entonces convendría realizar consultas serias con diferentes sectores de la sociedad y especialistas en la materia para conocer su opinión sobre el horario de verano y actuar en consecuencia. Su anulación podría promoverse en la Conago y después en el Congreso. Con esta entrega cierro el reportaje de Édgar London sobre el tema, publicado por el bisemanario Espacio 4.

“Lo que pocos previeron con la puesta en práctica del horario de verano son los efectos nocivos que la nueva medida trae consigo, a partir de la disminución de unos 40 minutos efectivos de sueño diario. Esta reducción, que para muchos puede ser mínima, a criterio de los científicos, sí representa una alteración seria para el organismo que, lógicamente, se irá adaptando a las nuevas circunstancias sin saber que, 6 meses más tarde, tendrá que recorrer el camino inverso. Así, cada año.

“Con esta dinámica adversa, el primer síntoma que se manifiesta en la persona afectada es el de un agotamiento temprano. Ello puede ser causa de un bajo rendimiento escolar, especialmente entre los estudiantes de nivel universitario, pues se ve mermada en los mismos la capacidad de concentración, así como de retención.

“Del mismo modo, hay mayor proclividad a cometer errores en el desempeño de labores cotidianas. Ya sea en casa o en un centro de trabajo. Esa alteración del ritmo biológico, la imposición de nuevas condiciones para dormir y la privación –leve, pero constante– del sueño, podría provocar más accidentes de tráfico. Sobre todo, en las primeras horas de la mañana, cuando hay oscuridad donde antes había luz o justo al anochecer, momento en que el organismo usualmente requiere descanso y todavía no se lo otorgan.

“No obstante, es en la salud donde se notan los impactos más graves. Con el horario de verano, las personas suelen ser más vulnerables a los efectos de la depresión. Un estudio que data de 2008 mostró que los hombres exhibían incluso mayor tendencia al suicidio durante las semanas posteriores a un cambio de horario.

“Y no sólo eso, investigaciones desarrolladas en Suecia coinciden con estadísticas mostradas por nosocomios estadunidenses. En la nación europea la incidencia de ataques al corazón aumenta bruscamente entre el 5 y el 10% durante la primera semana tras el adelanto de hora. Mientras que en el país norteamericano, al día siguiente de que entra en vigor el horario de verano, se reporta un incremento del 24% de problemas cardiacos y, cuando se regresa al horario normal, son 21% menos los incidentes cardiacos que se presentan.

“No todos los países adoptan el horario de verano. En realidad, lo hace menos del 40% de las 194 naciones reconocidas por la Organización de Naciones Unidas (ONU). La mayoría de los territorios que se encuentran cercanos a la línea imaginaria del ecuador no ajustan sus relojes dado que las variaciones de la duración del día son insignificantes.

“Otras naciones lo usan a discreción dentro de sus fronteras. En Estados Unidos, por ejemplo, ni Arizona ni Hawái se atienen a esta medida. (...) En México sucede otro tanto. Ni Sonora ni Quintana Roo hacen cambio de horario durante el año. (...) El problema de la discrecionalidad en la utilización o no del horario de verano es que quienes se acogen al mismo ni siquiera lo hacen al unísono. En México, usualmente, 33 municipios de la franja fronteriza del país adelantan sus relojes antes que el resto de México. Esta diferenciación es para homologarse al horario estadunidense y no afectar la vida cotidiana de los residentes que a diario cruzan la frontera para ir a la escuela o a trabajar (…)”.
30 Marzo 2018 04:07:00
La falsa panacea (II)
Cuando el horario de verano se impuso por primera vez, en 1988, mi amigo Jaime Cantú Charles, empresario lagunero fallecido prematuramente, bromeaba: “Si el ahorro económico es tan grande como el Gobierno afirma, ¿por qué mejor no adelanta ocho horas el reloj? Así pagaríamos la deuda externa”. El argumento cobra actualidad, pues con Peña Nieto la deuda se ha disparado casi a 194 mil millones de dólares. La economía no es tal, como dice Édgar London (Espacio 4, 584).

“La Secretaría de Energía (Sener) y el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (Fide) argumentan que los beneficios del horario de verano van más allá del ahorro de electricidad. También incluyen la protección del medio ambiente al evitarse la quema de combustibles para la producción de electricidad en el país.

“Sin embargo, en ambos rubros, las más recientes cifras apuntan a la baja. Mientras en 2015, la Sener reportaba mil 470 millones de pesos de ahorro, el año pasado esa cifra se quedó en mil 332 millones –138 millones de pesos menos. Si la medición la trasladamos al ahorro en gigawatts-hora (GWh), el desplome resulta más evidente, al pasar de mil 470 en 2015 a 899.7 en 2017.

“Dentro del sector ecológico, las cosas no mejoran tampoco. Las emisiones de bióxido de carbono –principal causa del efecto invernadero– se redujeron en 466 mil toneladas durante 2015. Para 2017, el volumen sólo bajó 408 mil toneladas, un decremento de 12.4% en estos valores.

“Un estudio publicado recientemente por el Journal of Economics and Statistics pudiera explicar este fenómeno. Quizás esta práctica de ahorro funcionara a finales del pasado siglo, pero hoy, en los hogares, existen cada vez más equipos, como los aires acondicionados, que echan al traste la intención de bajo consumo eléctrico. El reportaje del Journal of Economics and Statistics tomó como referencia los patrones de consumo eléctrico en Indiana, EU, entidad que hasta el año 2006 tenía algunas regiones donde se adoptaba el cambio de hora y otras no. Luego de analizar los resultados, curiosamente, las regiones con horario de verano consumían más electricidad que aquellas que no lo hacían. ¿La razón? Más luz solar en verano, también implica más calor. Si bien por un lado se reducía el uso de bombillas para iluminar las casas, se disparaba el uso de ventiladores y aires acondicionados para mitigar los bochornos veraniegos.

“Otro de los elementos que esgrimen los defensores del horario de verano es el fortalecimiento de los negocios, pues hay más tiempo de luz natural para que las personas circulen por las calles. No obstante, la realidad es que muy pocos negocios adelantan una hora su horario habitual de atenciones para adaptarse al horario de verano pues esto afecta los hábitos de sus consumidores y, por otro lado, caería en discordancia con el resto de las entidades como las escuelas, por ejemplo, donde los propietarios o sus empleados tienen a sus hijos.

“Si bien es cierto que algunos sectores empresariales pueden verse beneficiados con una mayor presencia de luz solar, a otros no les conviene. Las tiendas minoristas, usualmente, están a favor de esta regulación. Los clientes acostumbran a visitarlas más durante el día que en la noche. Otro tanto pueden decir quienes saquen réditos del ejercicio físico o el deporte. Las personas suelen aprovechar la claridad diurna para este tipo de actividades.

“Sin embargo, no favorece a la industria del entretenimiento, antros, bares, discotecas, que ven reducidos el tiempo potencial que utilizan sus visitantes pues llegan más tarde y el horario de cierre no cambia. Por lo tanto, tienen menos tiempo para consumir... y la casa pierde”.
28 Marzo 2018 04:07:00
La falsa panacea (I)
El horario de verano no es como el Gobierno lo pinta. El ahorro en electricidad y dinero es mínimo y los perjuicios y trastornos cada vez son mayores. El primer experimento para aplicarlo en Coahuila, Durango, Nuevo León y Tamaulipas fue un rotundo fracaso, al grado de que el gobernador Eliseo Mendoza lo derogó en 1989. Sin embargo, 22 años después se implantó en la mayoría de los estados para sincronizar al país con Estados Unidos. Édgar London publica en el bisemanario Espacio 4, un texto sobre los antecedentes y efectos de adelantar el reloj una hora del primer domingo de abril al último día de octubre, que resumiré en tres partes.

»De nueva cuenta se impone el horario de verano y cada vez son más las voces que se levantan en contra de una medida que México arrastra desde el año 1996 y cuya implementación, a escala mundial, responde a circunstancias arcaicas, con más de un siglo de antigüedad. No se trata solamente de la hora que ganamos o perdemos cuando movemos las manecillas del reloj, ya sea para recobrar el horario normal –o de invierno, como también le llaman– en el primer caso o de adaptarnos al horario de verano en el segundo.

»Las consecuencias del cambio de horario van mucho más allá de la primera noche de sueño malogrado, al momento en que imponemos un uso que no es el habitual y que nos obliga a caminar medio zombie durante buena parte de ese primer lunes aciago cuando amanecemos en una oscuridad terrible y el día no parece tener fin.

La discordancia temporal que se presenta, de un día para otro –literalmente– con algunas naciones, afecta de manera directa buen número de negocios. (…)

»Estudios desarrollados por especialistas (…) revelan que afecta la salud humana, se reduce alrededor de 40 minutos de descanso nocturno, el rendimiento académico de los estudiantes decae, los accidentes viales se disparan e, incluso, en Estados Unidos y Suecia, análisis médicos han demostrado que el número de infartos aumenta considerablemente en comparación con las cifras que se registran en el huso horario estándar. Pero lo más importante, el ahorro de energía, pilar y justificación cimera de la puesta en marcha del horario de verano, se mantiene en entredicho. La manera en que se calculan los supuestos ahorros no convence a los especialistas y, en el caso de México, los resultados obtenidos durante los dos últimos años, dejan clara evidencia de que la mayoría de los indicadores van a la baja.

»Fue Benjamin Franklin, en 1784, cuando cumplía funciones de embajador de Estados Unidos en Francia, quien llamó la atención sobre establecer medidas para un incipiente ahorro energético. (…) fue Alemania el primer país que adoptó un horario especial en abril de 1916. Le llamó Sommerzeit (horario de verano) y su propósito era ahorrar carbón en tiempos bélicos. (…) Sin embargo, con el regreso de la paz, los relojes también regresaron a la normalidad (…) hasta que apareció la segunda conflagración mundial y, de nueva cuenta, las naciones involucradas asumieron el horario de verano, para desecharlo otra vez apenas terminó el conflicto.

»Hubo que esperar hasta 1966 para que el horario de verano se implantara en tiempos de paz. En esta ocasión fue en Estados Unidos y la estrategia vino justificada por las frecuentes crisis energéticas, como la del petróleo de los años 70, que asolaron a la poderosa nación del norte. México todavía esperó 30 años más para ponerlo en práctica. Fue en 1996 y su objetivo estaba bien definido: reducir el consumo de energía eléctrica utilizada principalmente en iluminación, al aprovechar una hora extra de luz natural cada día».

27 Marzo 2018 04:05:00
La rifa del tigre II
En un estado que ha sido residencia de capos y zona de guerra de carteles de la droga, José Luis Pliego Corona asumió este lunes la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Hasta mediados de mes se desempeñó como titular de Prevención de Delitos Cibernéticos de la Policía Federal; fue director de la Policía Ministerial del Estado de México en el gobierno de Enrique Peña Nieto y funcionario de la Secretaría de Administración, cuyo jefe era el ahora presidente, en el sexenio de Arturo Montiel.

Militante del PRI, Pliego fue candidato a diputado local para la V Asamblea Legislativa del Distrito Fedral en 2009 por el distrito XXX de Coyoacán, donde triunfó el perredista José Valentín Maldonado Salgado. En los comicios de ese año, el PRI perdió los 40 distritos; el PRD ganó 28 y dos en coalición con el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia. El PAN obtuvo nueve diputaciones de mayoría relativa y el PT una.

Rubén Moreira desapareció la SSP en 2013 y en 2016 creó Fuerza Coahuila, una corporación represiva, la cual ha sido acusada de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, detenciones arbitrarias, siembra de pruebas y fabricación de delitos. Si el gobernador Miguel Riquelme revivió la SSP, por congruencia debería suprimir también Fuerza Coahuila para erradicar todo vestigio de su incómodo predecesor.

El artículo 12 de la Constitución local señala: “Los coahuilenses serán preferidos, en igualdad de circunstancias, para toda clase de concesiones y para todos los empleos, cargos o comisiones del Gobierno del Estado”. Pliego, según se sabe, nació en Ciudad de México, mas no es el único funcionario sin arraigo en ocupar un puesto relevante. Javier Villarreal, secretrio de Finanzas y operador de la deuda por más de 36 mil millones de pesos contratada en el gobierno de Humberto Moreira, es originario de Tamualipas.

Luego de tomar la protesta al nuevo jefe de la SSP, en una ceremonia a la cual los medios de comunicación fueron citados a las siete de la mañana, y en la que no se permitieron preguntas, el gobernador reiteró que “la seguridad pública constituye una política de Estado de la más alta prioridad. (...) Desde el primer día (...) hemos trabajado de manera coordinada entre los tres órdenes de gobierno y las fuerzas armadas con el objetivo conjunto de mantener la paz y la tranquilidad que la sociedad coahuilenses desea y merece”.

Pliego –dijo–”(es) un profesional de la seguridad con gran capacidad, experiencia, talento y honradez”. Riquelme encomendó al secretario la “reingeniería de la actuación y operatividad de las fuerzas policiales”, además de dignificar “su labor y la de sus familias en la salvaguarda de la paz social y la tranquilidad de los coahuilenses”, con énfasis en el respeto de los derechos humanos.

El titular de la SSP bosquejó su plan de trabajo a partir de reformas estructurales en el sistema de seguridad pública y penitenciaria, basadas en: “una imagen de fortaleza, confianza, protección, respeto, integridad y salvaguarda de nuestros valores fundamentales; implementar una normatividad para el pleno desarrollo de todos los segmentos de la sociedad en completo resguardo a su integridad; velar permanentement por la dignificación de las corporaciones policiacas, custodios y sus familias, como punto medular del sistema de seguridad pública; y en los principios universales de los derechos humanos”.

Si Pliego no politiza la seguridad, le madruga al crimen como lo hizo al rendir protesta, es igual de celoso y tiene los mismos arrestos en el desempeño de sus funciones que cuando corrige la ortografía y reta a sus críticos anónimos –lo hizo en campaña–, y cuida de los derechos humanos como de su apariencia, podría dar resultados.

26 Marzo 2018 04:07:00
Relación perversa
Entre menos son las garantías para la prensa y las organizaciones no gubernamentales, mayor es la corrupción y el número de periodistas y defensores de los derechos humanos asesinados, lo cual es “alarmante”, advierte Transparencia Intencional (TI) en el informe presentado el 21 de febrero pasado en Berlín, donde tiene su sede. En los dos últimos años, México descendió 40 posiciones en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), al pasar del lugar 95 al 135 de 180 países clasificados.

Sobre la relación entre corrupción y libertad de expresión, TI cita el caso de Brasil, calificado con 37 puntos en el ranking, donde 20 periodistas fueron asesinados en los seis últimos años. “Los reporteros en Brasil –perseguidos por investigar la corrupción en gobiernos locales y la criminalidad vinculada con las drogas– arriesgan su vida a diario tan sólo por hacer su trabajo”.

La situación en México es aún más alarmante: en cinco años y tres meses de Gobierno del presidente Peña Nieto, 41 periodistas han sido asesinados (tres en lo que va de 2018; el más reciente fue el de Leobardo Vázquez Atzin, en Veracruz) y 24 permanecen desparecidos (Artículo 19). Los crímenes ocurrieron en 16 estados y permanecen impunes: 13 en Veracruz, la mayoría en el sexenio de Javier Duarte, ocho en Oaxaca, tres en Chihuahua y tres en Sinaloa, dos en Tamaulipas, dos en Guerrero y el resto en Coahuila, Baja California, Baja California Sur, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco y Zacatecas (uno en cada caso).

Al analizar los resultados del índice y profundizar en la relación entre los niveles de corrupción, la protección de las libertades periodísticas y la participación de la sociedad civil, Transparencia Internacional encontró “que casi todos los periodistas asesinados desde 2012 murieron en países con altos niveles de corrupción”. México, con apenas 29 puntos en el IPC, se localiza en la franja de los más corruptos.

Patricia Moreira, directora ejecutiva de TI, declara que “ningún activista o periodista debería temer por su vida cuando se expresa contra la corrupción. Ante la embestida que sufren hoy en todo el mundo la sociedad civil y los medios de comunicación, debemos hacer más para proteger a aquellos que denuncian este fenómeno”.

El estudio, apoyado en datos del Comité para la Protección de los Periodistas, “muestra que, en los últimos seis años, más de nueve de cada 10 periodistas fueron asesinados en países con puntuaciones de 45 o inferiores en el Índice de Percepción de la Corrupción. Esto implica que, en promedio, cada semana al menos un periodista es asesinado en un país con altos niveles de corrupción. Asimismo, uno de cada cinco periodistas que murieron estaba trabajando en investigaciones sobre corrupción. (...) en la mayoría de los casos nunca se hizo justicia”.

El análisis muestra también “que la mayoría de los países que obtienen una puntuación baja en cuanto a libertades civiles también suelen recibir altas calificaciones de corrupción. Las campañas de desprestigio, el acoso, las demandas y los escollos burocráticos son algunas de las herramientas usadas por ciertos gobiernos para acallar a quienes impulsan iniciativas contra la corrupción”. Moreira apremia “a los gobiernos que se esconden detrás de leyes restrictivas a que las desactiven inmediatamente y permitan una mayor participación cívica”.

El año pasado fueron asesinadas 312 personas dedicadas a la defensa de la tierra, los derechos de los pueblos indígenas y el medio ambiente, según el informe de Front Line Defenders, con sede en Dublín, publicado el 22 de enero pasado. El 80% de los casos se registraron en Colombia (91), Brasil (65), Filipinas (60) y México (31).
24 Marzo 2018 04:08:00
Manipulación política
“Nunca segundas partes fueron buenas”, (El Quijote) pero existen algunas que resultan infumables. Es el caso de El Privilegio de Mandar, del cual se ocupa Gerardo Moyano en el nuevo número del bisemanario Espacio 4.

“¿Qué pretende Televisa al resucitar la parodia El Privilegio de Mandar unos meses antes de las elecciones presidenciales? Si se trata de rating, le ha ido muy bien. Según Nielsen IBOPE México, el primer capítulo de la comedia, transmitido el 29 de enero a las 23:00 horas, fue el programa más visto en su horario, superando en un 919.13% la audiencia de la competencia.

“Sin embargo, no le ha ido nada bien en cuanto a críticas de analistas y cibernautas, quienes además de fustigar la vulgaridad y pobreza del guion, reclaman a la televisora su insistencia en tratar de ‘influir’ en las elecciones.

“‘No me sorprende el éxito. No hay duda de que estamos viviendo una época terriblemente incierta, pero, sobre todo, mediocre (…) La clase política es tan pobre, que cualquier cosa es capaz de distraernos de nuestra triste realidad’”, escribe Guadalupe Loeza (Reforma 15-03-18).

“‘Sin la menor creatividad ni responsabilidad, se trivializan los ingentes problemas del país. Parecería que de quienes se burlan los autores del programa no es de los políticos, sino del público (…) No es justo que una televisora con tanta audiencia y recursos intente vendernos un programa de tan misérrima calidad (…) Un programa así de mal hecho, mal concebido, improvisado, simplón y barato, provoca rabia e indignación’, agrega.

“Por su parte, la novelista Margarita Robleda Moguel agrega: ‘Busqué el trabajo que ha realizado Alec Baldwin al satirizar al presidente de su país (Donald Trump). ¿Por qué este me parece excelente y El Privilegio me duele? (…) Siempre han existido excelentes cómicos que al escucharlos nos aligeran el morral (…) Ahí están Cantinflas, Palillo, Pardavé, nuestro querido Héctor Herrera, Cholo, y mi admirada Conchi León con su Mestiza Power. La diferencia entre Baldwin y El Privilegio es que el primero reta mi inteligencia (…) En El Privilegio se da una manipulación atroz al atropellar a todos de una manera tan rupestre y vulgar que, al final de cuentas, convertirá a México en el gran perdedor, porque, sin credibilidad, ¿quién podrá gobernar, respetar a las instituciones? (…) El rating no puede ser la única meta”, agrega (La Jornada, 22-02-18).

“Desde que se anunció la nueva temporada de la sátira, el 30 octubre de 2017, los cibernautas han criticado a Televisa por tratar de intervenir en las elecciones (...) ‘Qué desesperados deben estar en Televisa, que ya quieren resucitar El Privilegio de Mandar, ya no es 2006, el humor del país es distinto’, agrega @GilbertoDiazF.

“Y quizás los cibernautas no estén tan equivocados. Días antes del anuncio del regreso del programa, el 25 de octubre, el productor Reynaldo López intercambió mensajes en Twitter con el senador panista Javier Lozano, a quien acusó de ‘hacerle el caldo gordo al PRI’ por sus críticas al candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya (...)

“‘De verdad no se da cuenta que esta escupiendo hacia arriba???? Haciéndole el caldo gordo al PRI. (…) (La división) Ayuda a todos menos a ustedes, se les va a ir entre los dedos la oportunidad. Van a dejar el país en las manos equivocadas. (…) Unidad es la clave. Saludos senador”’, (sic), escribió en Twitter.

“¿Cuáles son ‘las manos equivocadas’ a las que se refiere el productor de El Privilegio de Mandar?

“La respuesta de Lozano da algunas pistas: ‘No, yo no soy el que ha fracturado al PAN. Y no es al PRI al que se le ayuda. Es a Morena y @lopezobrador. Ahí la miopía’”.
23 Marzo 2018 04:07:00
Viesca: señales cruzadas
Una protesta por el impago de 9.2 millones de dólares y supuestos actos de corrupción provocó que la inauguración del Parque Solar Villanueva I, por el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y el gobernador Miguel Riquelme, fuera cancelada. Trabajadores de Codisa Corp Energy de México y ejidatarios de Viesca se plantaron el miércoles frente al acceso a las instalaciones propiedad de la multinacional italiana Enel Green Power, para exigir la liquidación del adeudo.

La inauguración se realizó este jueves sin la asistencia de autoridades locales y federales. El parque, presentado como el más grande de América, implicó una inversión de 650 millones de dólares, producirá 754 megavatios, consta de 2.3 millones de paneles solares y ocupa una extensión de 2 mil 400 hectáreas. “El acto oficial se vio boicoteado por una protesta de los trabajadores”, informa el periódico Hoy Los Ángeles en su sitio web. “La inauguración de Villanueva es un hito para Enel Green Power y para México, ya que es la primera planta de energía que inicia operaciones después de la reforma energética del país”, declaró Antonio Cammisecra, CEO de la empresa.

El representante legal de Codisa, Savir Ruiz, había condicionado el retiro del plantón “hasta que cuente con un diálogo de un ejecutivo de alto nivel del Gobierno del Estado” (El Siglo de Torreón, 21.03.18). En un comunicado emitido este medio día, la Administración ofreció intervenir “dentro de los márgenes que la ley permite, a fin de que este diferendo culmine de la mejor forma”.

El Gobierno dice que “la recalendarización este día de la inauguración oficial del Parque Solar (…) determinada por la empresa, obedeció a privilegiar primero el llegar a un acuerdo entre los particulares que hoy sostienen diferencias por cuestiones de carácter administrativo. El gobierno (…) es respetuoso de quienes muestran una inconformidad y reitera su apoyo a quienes invierten en nuestro estado”, dice la nota.

Ruiz declaró que Elen Green Power creó dos filiales para desarrollar el proyecto: Prodiel México y Novamper, la cual subcontrató a empresas mexicanas, entre ellas Codisa Corp Energy, para trabajos de desmonte, conformación de plataformas y operaciones de otro tipo. Según el representante legal de Codisa, la facturación se interrumpió por no haber entregado una camioneta y “un millón y medio (sic)” a una persona que identificó como Jair Domínguez, gerente del sitio (Vanguardia, 22.03.18).

En la protesta se exhibió una manta con la leyenda: “Las empresas extranjeras Enel (italiana), Prodel (española) y su filial Novamper subcontrataron a la empresa mexicana Codisa Corp Energy, para ejecutar los trabajos concluidos en este parque, incumpliendo con las obligaciones de pagos. ¡EXIGIMOS! a la Secretaría de Energía y a las autoridades competentes ¡URGENTE! regulación a estas empresas que se adjudican el desarrollo que abatió (sic) récords de este Parque fotovoltaico en Viesca, Coahuila, así como en los otros proyectos renovables de las tres subastas siguientes, derivadas de la Reforma Energética”.

La falta de operación política del estado para desactivar el conflicto fue patente. Por otra parte, la inauguración del parque solar, entre protestas de contratistas y ejidatarios, ocurre en el contexto del debate sobre la reforma energética. Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, ha ofrecido revisar los contratos de Pemex y la CFE con empresas extranjeras “para ver si cumplen con los requisitos legales (…) y no sean producto de la corrupción; no queremos contratos como los de Odebrecht” (Aristegui Noticias, 18.03.18).
21 Marzo 2018 04:07:00
El premio y la burla
El PRI recompensa a sus mejores hombres y mujeres. Rubén Moreira será diputado y su esposa Carolina Viggiano, senadora en la próxima Legislatura federal –en ambos casos plurinominales, para no exponerlos al veredicto de las urnas–, aunque José Antonio Meade pierda las elecciones. Un voto por el candidato presidencial de la coalición Todos por México (PRI, PVEM y Panal) será un voto por uno de los peores gobernadores de Coahuila. Moreira quería ser senador para tener 6 años de fuero y no 3. Sin embargo, en un país donde la justicia es disfuncional y se aplica a satisfacción del Presidente de turno, la inmunidad es redundante, pero no estorba. Máxime cuando la Presidencia se decidirá entre López Obrador y Ricardo Anaya, cuyas banderas de campaña coinciden en castigar la corrupción.

Moreira será diputado por segunda ocasión, pero no tendrá la misma influencia que en 2009, cuando su hermano Humberto era gobernador y lo nombró coordinador del grupo parlamentario de Coahuila en la Cámara baja para convertirlo después en su sucesor, decisión de la que, a juzgar por algunas declaraciones suyas contra Rubén, después se arrepentiría. El PRI de los Enriques (Peña y Ochoa) que premia a Moreira por haber estado a punto de hacerlo perder en las elecciones para gobernador del año pasado, es el mismo que abandonó a Alejandro Gutiérrez, quien este martes cumplió 3 meses en el Cereso 1 de Chihuahua por el supuesto desvío de 250 millones de pesos del estado hacia campañas del PRI, durante la Administración de César Duarte, operaciones en las que se ha involucrado al expresidente del PRI Manlio Fabio Beltrones y al exsecretario de Hacienda Luis Videgaray.

Contrario a la filosofía juarista, el secretario de Organización del PRI gobernó Coahuila “a impulsos de una voluntad caprichosa” y “dispuso de las rentas sin responsabilidad”. La Auditoría Superior del Estado (ASE) informó a la Comisión de Auditoría Gubernamental y Cuenta Pública del Congreso local, a finales de diciembre pasado, que en 2016 el Gobierno de Moreira pagó 410 millones de pesos a 13 empresas fantasma, una de ellas (Riviera Álamo) propiedad de la entonces poderosa secretaria de Infraestructura y Transporte, María Esther Monsiváis. La primicia de Reforma sobre el caso (26.09.16) provocó la renuncia de Monsiváis, conocedora de los arcanos del moreirato.

El monto de las irregularidades detectadas por la ASE a Moreira es 40% superior al presunto peculado por el cual está preso Alejandro Gutiérrez, exlíder del PRI en Coahuila y exsecretario general adjunto del CEN; equivale al mismo porcentaje de los 55 millones de dólares (al tipo de cambio actual) que Napoleón Gómez Urrutia supuestamente defraudó al sindicato minero y representa el 42% de los pagos realizados por el Gobierno federal a 127 empresas fantasma en los 4 últimos años, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (Reforma, 20.03.18).

Otra cosa que quizá vieron en Los Pinos y en el PRI para condecorar a Rubén Moreira y degradar a su hermano Humberto, además de las cualidades de mapache electoral cibernético, fue su eficiencia para esfumar recursos del erario y aparecerlos en campañas políticas. El exgobernador fue diputado en la LXI Legislatura junto con Luis Videgaray y Alfonso Navarrete, lo que puede explicar la protección del Grupo Atlacomulco. ¿Cómo hacer creíble así el discurso de Meade con respecto a los valores humanos, el estado de derecho y el combate a la corrupción?
20 Marzo 2018 04:00:00
Agenda anticorrupción
“Para mejorar verdaderamente los esfuerzos contra la corrupción en América Latina y el Caribe, los gobiernos deben fomentar la voluntad política y demostrar un compromiso sostenido a largo plazo con las reformas anticorrupción”, advierte Transparencia Internacional (TI) con motivo de las elecciones presidenciales de este año en México, Costa Rica, Paraguay, Colombia, Brasil y Venezuela. “Los candidatos y los partidos políticos tienen una importante oportunidad de incluir fuertes componentes anticorrupción en sus propuestas y plataformas electorales para promover el cambio estructural”.

Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y PES), ha fijado la agenda contra la corrupción y es menos vulnerable que Ricardo Anaya (Por México al Frente) y José Antonio Meade (Todos por México), pues hace 13 años no ocupa un cargo público (jefe de Gobierno del Distrito Federal entre 2000 y 2005). La PGR investiga a Anaya por supuesto lavado de dinero y a Meade se le detectaron irregularidades durante su gestión como secretario de Desarrollo Social.

La corrupción le cuesta al país un billón de pesos anuales, de acuerdo con el Banco Mundial, declaró AMLO en una reciente reunión con empresarios de Coahuila. La exacerbación del fenómeno en los últimos años puede explicar por qué el 80% de los mexicanos reprueba al presidente Peña Nieto. Según una encuesta de Reforma (20.07.17) “el 65% de los 845 líderes entrevistados vía correo electrónico considera que la corrupción es el principal problema del país”, y entre la ciudadanía “por primera vez la corrupción se posiciona como el segundo problema (…) por encima de la economía.”

Uno de los temas que TI somete a la evaluación de expertos para elaborar su índice anual, se refiere a la transparencia, rendición de cuentas y corrupción en el sector público. “Este criterio evalúa en qué medida el Poder Ejecutivo (presidente) podría llegar a responder ante el electorado, la legislatura y el poder judicial por el modo en que usa los fondos y por los resultados de sus acciones, y el grado en que los empleados públicos del sector ejecutivo deben rendir cuentas por el uso de recursos, decisiones administrativas y resultados obtenidos. Ambos niveles de rendición de cuentas se ven reforzados por transparencia en la toma de decisiones, instituciones de auditoría pública, acceso a la información relevante y oportuna, y escrutinio público y por parte de los medios de comunicación. (…)”.

México es el sexto lugar mundial y el primero en América en transparencia presupuestaria, de acuerdo con el Índice de Presupuesto Abierto 2017 de la Budget Partnership (IBP, por sus siglas en inglés). Sin embargo, existe una controversia por el uso discrecional del Ramo 23, “único que no está regulado por la ley”, de acuerdo con Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa (Aristegui Noticias, 27.02.18). El estudio Arquitectura del Ramo 23 establece que mientras el gasto en ese rubro fue de 56 mil 992 millones de pesos en el periodo 2009-2012, correspondiente a la presidencia de Felipe Calderón, con Peña aumentó a 318 mil 465 millones de pesos en los últimos cinco años.

Si México es líder en transparencia, ¿por qué ocupa la posición 135, con 29 puntos, en el Índice de Percepción de Corrupción de TI? El último lugar (180) lo ostenta Somalia.
19 Marzo 2018 04:07:00
El voto indignado
La corrupción política es el eje de las campañas para la Presidencia y uno de los factores que más influirán en el voto de millones de mexicanos indignados por el abuso de poder y la falta de justicia. Andrés Manuel López Obrador (Morena) y Ricardo Anaya (PAN) aventajan al candidato del PRI, José Antonio Meade, cuya participación en uno de los gobiernos más venales lo envuelve en la sospecha y hace poco creíble su promesa de atacar el flagelo. La persecución contra Anaya, por supuesto lavado de dinero, y la protección al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, acusado de recibir 10 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht, ahondan el enojo ciudadano y el descrédito de las instituciones.

El propio candidato de la coalición Todos por México (PRI, Verde, Panal) ha estado en el ojo del huracán. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por 540 millones de pesos durante las gestiones de Rosario Robles y Meade en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), entre 2012 y 2016. Los recursos se canalizaron a las universidades Intercultural del Estado de México, Politécnica de Chiapas y Tecnológica Nezahualcóyotl, para identificar a personas en condiciones de pobreza extrema alimentaria y otras actividades (Animal Político, 10.01.18).

La ASF también descubrió desviaciones por 2 mil 130 millones de pesos en la Sedesol y en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) en el periodo de 2014 a 2016. Meade ocupó la jefatura de la Sedesol de agosto de 2015 –en sustitución de Robles, quien fue transferida a la Sedatu– a septiembre de 2016. La mayoría de las 126 firmas utilizadas para desviar fondos federales “resultaron ser empresas fantasma dedicadas a giros distintos de los servicios contratados por las dependencias, o que fueron incapaces de acreditar el trabajo que supuestamente realizaron” (Reforma, 22.02.18).

En los casos anteriores y otros aún más relevantes como el de Odebrecht, la multinacional acusada de pagar sobornos y financiar campañas políticas en México y otros países de América Latina, a cambio de contratos, la Procuraduría General de la República (PGR) no ha movido un dedo, y si lo hace, es para amparar a amigos del presidente, como Lozoya Austin. En cambio, la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) indaga atropelladamente al candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, por el supuesto lavado de 54 millones de pesos en operaciones inmobiliarias.

El 25 de febrero, el exlíder del PAN entregó en la PGR un documento para exigir al encargado del despacho, Alberto Elías Beltrán, informar “sin dilación ni pretextos (…) si de las investigaciones realizadas se desprende alguna conducta mía que, conforme a la ley, pueda ser constitutiva de delito”. Anaya no rindió declaración ministerial, pero acusó a la Fiscalía de formar parte de una guerra sucia. “Ya no saben cómo levantar la campaña en ruinas de José Antonio Meade, lo que quiere el PRI es engañar a la gente” (Reforma, 26.02.18).

Sin ver la viga en el ojo de Morena por su sociedad con Napoleón Gómez Urrutia y Elba Esther Gordillo, epónimos de la corrupción, el candidato de Juntos Haremos Historia, López Obrador, pide investigar no solo a Anaya, sino también a Meade por encubrir los desvíos de Rosario Robles en la Sedatu. “Cuando se reparte mal el botín hay motín, ellos son parte de la misma mafia y le entregaron dinero a Anaya, pero ahora lo están exhibiendo”.



17 Marzo 2018 04:07:00
Cinismo político
Tal como marchan las cosas, el exgobernador Rubén Moreira terminará peor que su hermano Humberto. Después de entregar un estado en crisis, ahora da clases de cómo se debe gobernar. Gerardo Moyano publica en el bisemanario Espacio 4 un texto sobre el operador electoral del candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade.

“‘A veces hay que estar en la banca, como en el beisbol, espero que no todo el partido’”, así cierra Rubén Moreira una conversación con la revista Alcaldes de México, impresa el 30 de noviembre del año pasado, último día que ocupó el cargo como gobernador.

“Su tiempo ‘en la banca’ resultó fugaz. El 22 de diciembre fue designado secretario de Acción Electoral del PRI y el 10 de febrero saltó a secretario de Organización, el tercer puesto más importante. Tras esta designación, corrió el rumor de que podría sustituir a Enrique Ochoa como líder del CEN.

“El presidente Peña Nieto lo dejará (a Enrique Ochoa) al frente del PRI el tiempo que considere necesario, y si piensa que el arranque de campaña a finales de marzo requerirá un nuevo dirigente, entonces procederá.

Por lo pronto, ya colocó a un experimentado operador, en la línea de sucesión, Rubén Moreira, el exgobernador de Coahuila”, escribe Raymundo Riva Palacio en su columna Estrictamente Personal (El Financiero 13.02.18). (…)

“Rubén (…) pontifica cómo se debe gobernar, después de dejar a Coahuila en graves problemas financieros y de otra índole. La portada de la revista Alcaldes de México, correspondiente a diciembre de 2017 y enero de 2018, muestra a Rubén Moreira sonriente, junto al título: En Coahuila Así se Detonó el Crecimiento. (…)

“En las páginas centrales, Moreira explica cómo hizo para combatir el problema de inseguridad ‘que había estancado el crecimiento económico y había impactado de manera negativa en el turismo’: con mejores sueldos para la policía, más cuarteles militares, cierre de casinos, de puestos de venta ilegal de alcohol, de yonkes, de casas de empeño, etcétera. (…)

“El autor de la nota, David Galicia, destaca: ‘El sistema anticorrupción del estado establece que se tiene que georreferenciar la ubicación de las empresas que se instalan en la entidad, lo cual impide que haya empresas fantasma’. Un mes después, la Auditoría Superior del Estado (ASE) comprobó el desvío de al menos 410 millones de pesos en contratos públicos firmados con empresas fantasma (Espacio, 4 579).

“Por su parte, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitió una Promoción de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria para que la Secretaría de Fiscalización y Rendición de Cuentas investigue el destino de 302 millones 112 mil 500 que el estado no entregó a la UAdeC.

“La institución cometió irregularidades de control administrativo por 99.2 millones de pesos, y un subejercicio por más de 30 millones. La ASF advierte que ‘la Universidad Autónoma de Coahuila no realizó una gestión eficiente y transparente de los recursos de los Subsidios Federales para Organismos Descentralizados Estatales 2016’. Lo mismo concluye por las irregularidades en las cuentas del estado por 837 millones de pesos. (…)

“La realidad desmiente el discurso de Rubén Moreira. El tiempo dirá si, como en el caso de su hermano Humberto, el escándalo le cuesta su flamante puesto en el PRI nacional. O tal vez deba esperarse a que haya un nuevo inquilino en Los Pinos para que se castigue el saqueo que durante los dos últimos sexenios ha vaciado las arcas de Coahuila”.
16 Marzo 2018 04:07:00
Liderazgo infamante
La posición de México en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2017 de Transparencia Internacional (TI), donde ocupa el lugar 135 de 180 países, y la creciente ausencia de castigo que registra el Índice Global de Impunidad 2018 de la Universidad de las Américas Puebla, demuestra la falta de voluntad del Gobierno para combatir los fenómenos y ofrece a los candidatos presidenciales elementos para elaborar una agenda seria en materia anticorrupción. Nuestro país descendió 12 lugares en el IPC con respecto al año previo y obtuvo 29 puntos (14 por debajo de la calificación promedio de 43) en una escala de 0 a 100, donde cero es “altamente corrupto” y 100 “muy limpio”.

México está apenas ocho lugares por encima de Guatemala (143), donde los expresidentes Otto Pérez y Álvaro Colom fueron encarcelados por delitos de corrupción. TI reconoce avances significativos en América Latina y el Caribe, y cita varios ejemplos: Chile aprobó en 2016 una ley de probidad pública para prevenir conflictos de interés en el sector gubernamental; Bahamas cuenta ya con una ley sobre el acceso a la información pública; Guyana implementó mecanismos para la contratación pública y Jamaica creó una agencia anticorrupción consolidada para realizar investigaciones.

Mientras en México el Sistema Nacional Anticorrupción no ha pasado de la retórica y ni un pez gordo ha sido enjuiciado por el caso Odebrecht, en Brasil, Ecuador y Perú el escándalo “resultó en sanciones para empresarios y figuras políticas de los niveles más altos (…) debido a su participación en sobornos en financiamiento ilegal a cambio de contratos públicos. En Guatemala, la oficina del abogado y la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG) están investigando a políticos y hombres de negocios en los casos de corrupción, incluida la financiación ilegal del actual presidente Jimmy Morales. Además, las investigaciones sobre el expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli, también avanzaron considerablemente”, dice el informe de TI.

Frente a la creación de nuevas leyes, mecanismos y de una creciente movilización ciudadana contra la corrupción, la organización advierte “cierta información inquietante: a pesar de los intentos de combatir la corrupción en todo el mundo, la mayoría de los países avanza demasiado lentamente en sus esfuerzos. Si bien detener la marea contra la corrupción lleva tiempo, en los últimos seis años muchos países han avanzado poco o nada (…)”.

Algunas regiones registran progresos, admite Transparencia, pero “todavía no existen políticas generales para abordar las causas históricas y estructurales en toda la región. Los países que priorizan la lucha contra la corrupción y crean una política nacional a través de censos y participación pública y política están mejor posicionados para dar un importante salto cualitativo. Por el contrario, aquellos países que no priorizan los problemas de corrupción de esta manera pueden perder terreno año tras año”.

En América Latina y el Caribe, los países más exitosos en la lucha contra el flagelo son Uruguay, Barbados, Chile y Costa Rica, ubicados en los lugares 23, 25, 26 y 38 del ranking, con 70, 68, 67 y 59 puntos, respectivamente. México es superado incluso por las islas de San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Cuba, Jamaica y Guayana. Por debajo de nuestro país se encuentran Paraguay, Guatemala, Nicaragua, Haití y Venezuela.
14 Marzo 2018 04:08:00
Los motivos del enojo
El presidente Peña Nieto se vuelve más irascible conforme se acerca el final de su sexenio. Razones sobran: Donald Trump lo atosiga con el muro, su popularidad está por el suelo, su delfín José Antonio Meade no despega en las encuestas y el ambiente en el 89 aniversario del PRI (el 4 de marzo) resultó más fúnebre que festivo. Entretanto, Andrés Manuel López Obrador se consolida en primer lugar y la embestida de la PGR y del PRI para eliminar de la contienda a Ricardo Anaya, con acusaciones de lavado de dinero, surtió el efecto contrario.

Los reproches de Peña Nieto contra los medios de comunicación críticos y las redes sociales son cada vez más frecuentes. No en vano, pues la realidad se niega a someterse a los deseos del poder. En este sexenio el gasto en publicidad rondará los 60 mil millones de pesos, según Paulina Castaño, de Fundar Centro de Análisis e Investigación (Reforma, 10.11.17). En el periodo 2013-2017 se ejercieron 37 mil millones de pesos, 71% por encima de los 21 mil 97 millones aprobados por la Cámara de Diputados.

El resultado en este rubro también ha sido desastroso, pues Peña es el Presidente peor calificado. La mayoría del gasto se ha destinado a medios adictos al gobierno, algunos de los cuales son utilizados para golpear a las oposiciones, representadas por López Obrador, candidato de la coalición Juntos Haremos Historia (Morena, PT y Encuentro Social) y Ricardo Anaya, de Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano).

En la embestida contra Anaya, la PGR llegó al extremo de publicar el video de su comparecencia ante la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO). La autoridad negó violar norma alguna y argumentó que la grabación se difundió “por el interés público mostrado por los medios de comunicación”. La atención social y de la prensa es mayor en el caso Odebrecht y otros escándalos de corrupción que involucran a altos funcionarios del Gobierno federal, sobre los cuales la PGR ha guardado silencio.

El presidente Peña no solo niega que la corrupción haya aumentado en su gobierno; al contrario, es el que más la ha combatido, declaró a la periodista Adela Micha en el foro Impulsando a México: La fortaleza de sus instituciones, auspiciado por Grupo Financiero Interacciones y El Financiero Bloomberg en octubre del año pasado. Peña recriminó a la sociedad y los medios ver corrupción por todas partes. “Casi casi, si hay un choque aquí en la esquina: ‘fue la corrupción. Algo pasó en el semáforo, ¿quién compró el semáforo que no funcionaba?’” (Animal Político, 16.09.17).

Peña no se explica por qué ahora se habla tanto del tema y en el pasado no: “Lo sigo pensando, creo que por décadas la convivencia en nuestro país estuvo marcada y señalada por estas prácticas que se veían así como ‘normales’, como ‘regulares’ y que nadie estigmatizaba como corrupción”. La respuesta está en el Índice de Percepción de Corrupción 2017 de Transparencia Internacional, donde nuestro país obtuvo una calificación de 29 puntos (el promedio es de 43) y se ubica en el lugar 135 de 180. Diez años atrás ocupaba el puesto 72 con 36 puntos. También en términos de corrupción, México es el país peor evaluado de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Si el tema domina hoy la agenda política y social, es porque la corrupción alcanzó las máximas esferas del poder, porque lo invade todo y porque el Gobierno, en lugar de combatirla, la fomenta.
13 Marzo 2018 04:07:00
La rifa del tigre
México es el país de los bandazos. Cada presidente y gobernador maneja las instituciones a su arbitrio, lo que explica el caos. Coahuila, por ejemplo, dejó de tener secretario de Seguridad Pública en 2009, cuando se creó la Fiscalía General en el gobierno de Humberto Moreira. En su lugar se crearon distintas figuras –entre ellas las de comisionado–, pero el tema se manoseó tanto que el estado terminó por convertirse en tierra de nadie... o mejor dicho, de la delincuencia organizada, según el estudio de la Universidad de Texas “Control sobre todo el estado de Coahuila: Un análisis de testimonios en juicios en contra de miembros Zetas en San Antonio, Austin y Del Río”. La investigación, que entre otras cosas advierte sobre “el involucramiento de los gobernadores de Coahuila entre el 2005 y el 2012”, se presentó el año pasado a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Tres años después, Rubén Moreira –hermano y sucesor de Humberto– desapareció la Fiscalía para revivir la Procuraduría del Estado y la Secretaría de Seguridad Pública. Moreira II revirtió su proyecto transexenal de justicia y seguridad para estar a tono con el presidente Peña Nieto, quien suprimió la Secretaría de Seguridad Pública (SPP) para concentrar sus funciones en Gobernación (Segob), lo cual significó, además de un retroceso, el fracaso de la estrategia contra el narcotráfico. La SSP se instituyó en la administración de Fox y continuó en la de Calderón para quitarle el tinte policiaco a la Segob y atender un problema que, por haberse descuidado en el pasado y ahora de nuevo, tiene al país en una nueva crisis de inseguridad con decenas de miles de muertos.

Después de nueve años sin secretario de Seguridad (el último, formal, fue Fausto Destenave) el gobernador Miguel Riquelme designó a José Luis Pliego Corona, exdirector de Prevención de Delitos Cibernéticos de la Policía Federal (dependiente de la Segob), quien asumirá el cargo 23 de marzo, día de San Toribio, uno de los mártires de la persecución religiosa y patrono de los migrantes. Pliego es abogado por la UNAM, maestro en Administración Pública por el INAP y cuenta con una amplia trayectoria policial avalada por el CIDE y el CISEN. El Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Fiscalía General de Colombia lo certificaron en Seguridad Pública y Procuración de Justicia en el Plan Mérida, iniciado en 2008 para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en México y Centroamérica. Ojalá no resulte como los tecnócratas que ostentan infinidad de diplomas pero en la práctica resultan, en el mejor de los casos, una nulidad.

Pliego fue arropado antes por el Grupo Atlacomulco, cuyos días en Los Pinos están contados. En 2010, el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, lo nombró comisario general de la Policía Ministerial. Su jefe directo era el procurador Alfredo Castillo, sustituto de Alberto Bazbaz, responsable de la investigación del caso Paulette, la niña que “desapareció” el 22 de marzo de 2010 y nueve días después “apareció” muerta a los pies de su cama. (Bazbaz dirige ahora el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, ¿se imagina?). Después tomaron caminos distintos. Castillo fracasó en todos (titular de la Profeco, comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán y director de la Conade). A Pliego no le espera un día de campo. Fuerza Coahuila (la policía represiva de Rubén Moreira), no sólo debe desaparecer, sino ser investigada.
12 Marzo 2018 04:07:00
Buldócer vs. la impunidad
México jamás ha emprendido una auténtica lucha contra la corrupción. Antes de la alternancia, los presidentes manchados por el escándalo eran sucedidos por los candidatos más antitéticos, como una forma de aplacar la ira social: Ruiz Cortines reemplazó a Alemán; De la Madrid a López Portillo; y Zedillo a Salinas de Gortari. Frente a los excesos de su predecesor y de su camarilla, De la Madrid adoptó como lema de campaña el de la “renovación moral”, la cual nunca pasó del discurso. En cambio, Zedillo, sin alardes, encarceló al exprimer hermano del país, Raúl Salinas de Gortari, por el asesinato de su cuñado José Francisco Ruiz Massieu y enriquecimiento ilícito.

El Gobierno prefiere afrontar el fenómeno con más burocracia, nuevas leyes y estructuras onerosas, como el Sistema Nacional Anticorrupción, las cuales, a la postre, han resultado igualmente inútiles. Peña Nieto desaprovechó la oportunidad de convertir un conflicto de interés –la compra de la casa blanca a uno de sus contratistas preferidos– en fortaleza. Revivir a la Secretaría de la Función Pública sólo para exonerarlo fue una burla cuyos costos no ha terminado de pagar, y una invitación para que otros siguieran el mismo ejemplo.

El encarcelamiento de los exgobernadores Javier Duarte (Veracruz) y Roberto Borge (Quintana Roo) es consecuencia del cambio de partido en los gobiernos de esas entidades y no resultado de una política de Estado contra los corruptos, pues, de otra manera, al menos una docena de caciques locales, y no pocos funcionarios federales, estaría en la misma situación. Sin embargo, ahora la presión ciudadana obliga a los candidatos a la Presidencia a asumir compromisos serios y puntuales para atacar el flagelo que más agravia y desprestigia a México.

Angustiado por retener el poder, el Gobierno cometió la pifia de victimizar al candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, segundo lugar en la intención de voto después de Andrés Manuel López Obrador. “En política, frecuentemente, la forma es fondo”, sentenciaba Jesús Reyes Heroles. En su modo de actuar contra Anaya, a quien acusa por supuesto lavado de dinero, la PGR refleja: a) el miedo cerval del Gobierno de Peña Nieto a perder las elecciones; y b) la determinación de imponer a José Antonio Meade a cualquier precio.

Anaya atribuye la persecución del PRI-Gobierno a su compromiso de “ir a fondo en el combate a la corrupción” y al de “romper el pacto de impunidad”, del que formó parte como líder del PAN, lo cual no lo exime de responsabilidad, si la tiene, en la investigación de la PGR. Anaya propone una fiscalía autónoma y una comisión de la verdad con la asistencia de Naciones Unidas, a lo cual jamás se había atrevido ningún aspirante presidencial, menos un gobierno. La participación externa es condición sine qua non para que la lucha contra la corrupción sea exitosa.

La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), órgano independiente creado en 2006 por un acuerdo entre Naciones Unidas y el Gobierno de ese país, ha resultado un instrumento altamente eficaz contra la corrupción y útil para el saneamiento de las fuerzas de seguridad y el Ministerio Público. Investigaciones de la CICIG llevaron a prisión a los expresidentes Otto Pérez y Álvaro Colom. Dada la experiencia, la fragilidad de las instituciones y el descrédito de la clase política, en México urge un organismo similar, con autoridad y fuerza para enjuiciar incluso al presidente. Meade opina lo contrario. Según él, nuestro país “no necesita rueditas para combatir la impunidad”. Tiene razón, lo que requiere es un buldócer.
10 Marzo 2018 04:07:00
Los bonos de Anaya
El Gobierno federal se ha encargado de subir los bonos del candidato opositor Ricardo Anaya, a quien Andrés Manuel López Obrador empieza a ver como un peligro, no para México, sino para su pretensión de suceder a Peña Nieto, a quien, por cierto, ya exoneró. El bisemanario Espacio 4 publica en su nuevo número un texto de Édgar London sobre el tema. Esta es una parte:

«Las campañas electorales empezarán el 30 de marzo y las elecciones serán el 1 de julio, pero la carrera por Los Pinos es desde ahora una de las más sucias. El Gobierno “siente pasos en la azotea” y adopta medidas desesperadas para acortar la distancia entre su candidato José Antonio Meade, de la coalición Todos por México (PRI, Verde, Panal), y Ricardo Anaya, abanderado de Por México al Frente (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano), quien marcha segundo en la intención del voto por la Presidencia», escribe Édgar London en el nuevo número del bisemanario Espacio 4.

»La táctica es simple. Ante la falta de carisma de Meade y la poca empatía que despierta en la sociedad, pues se le identifica como la continuación un Gobierno donde la corrupción y la violencia han alcanzado niveles extremos, el PRI busca hacerle perder terreno a sus rivales. Anaya se encuentra menos separado que Andrés Manuel López Obrador, candidato de Juntos Haremos Historia, quien marca la delantera (...)

»En el caso de Anaya, el Gobierno no ha tenido reparos en echar mano de instituciones oficiales para dispararle a mansalva. La Procuraduría General de la República (PGR), la Unidad de Inteligencia Financiera de SHCP y hasta el SAT han sido empleados para atacar al panista. Anaya es acusado de lavar presuntamente 54 millones de pesos, a partir de operaciones financieras trianguladas desde la Fundación por Más Humanismo, en la construcción de una nave industrial en Querétaro, a través de la empresa fantasma Manhattan Master Plan que, finalmente, adquirió Juni Serra S de R.L. de C.V., propiedad de Ricardo Anaya.

»El uso de entidades públicas con el objetivo de debilitar a los adversarios en lides partidistas ha sido criticado por políticos de oposición, organizaciones de diferente índole, entidades comerciales, la Coparmex, activistas y académicos que exigen al Presidente no usar a la PGR para perjudicar o sus contrincantes.

»“México es una democracia joven con instituciones débiles. El uso del Ministerio Público federal para perjudicar al candidato presidencial del Frente Por México, Ricardo Anaya, erosiona aún más a las instituciones que encarnan la autoridad del Estado mexicano. (...)

»El acusado tampoco se quedó de brazos cruzados y criticó la ofensiva de Los Pinos. “El Gobierno de Enrique Peña Nieto ha emprendido en mi contra un brutal ataque para intentar sacarme de la elección presidencial mediante el uso faccioso e ilegal de instituciones, como la PGR, que deberían estar al servicio de la República y no del PRI”.

»Anaya exhortó a Peña Nieto para que no interfiera en las campañas presidenciales y que, desde ahora, adquiere ribetes de guerra sucia. “Señor Presidente, le digo con respeto y serenidad y firmeza: así no, saque las manos del proceso electoral”, indicó en un mensaje donde, además, advierte los riesgos que conllevan estas prácticas. “Esto implica una grave amenaza a nuestra democracia. Hoy es contra mí. Mañana puede ser en contra de otro candidato o candidata o ciudadano opositor al régimen y eso no lo debemos permitir”, señaló el panista». (El texto completo puede leerse en:
http://www.espacio4.com)

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