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Vicente Bello
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26 Septiembre 2018 04:00:00
Imposible no voltear a mirar al Ejército, cuatro años después
En los territorios de la Cámara de Diputados Ayotzinapa bramaba cuatro años después con la fuerza de mil toros. ¿Dónde están?, se preguntaban todos otra vez. Y el PRI respondía con una respuesta históricamente repetida una y mil veces: “La participación del Ejército fue tangencial y no hay indicadores de que haya detenido o desaparecido a alguno de estos estudiantes”, sostenía Benito Medina Herrera, priísta, pretendiendo contener, siquiera un instante, la avalancha de reclamos y acusaciones de todos los demás, en el sentido de que la desaparición de los 43 normalistas es un auténtico crimen de Estado.

Hacía un instante, en tribuna, el imbatible Gerardo Fernández Noroña hubo dicho: “Cualquiera que lea Ayotzinapa, la hora, los rostros, de Tryno Maldonado, puede saber que fue el Ejército, que fue la Policía Federal, que fue la Policía del Estado quien detuvo a esos estudiantes y que en una noche interminable los persiguió, los acosó. Asesinó a varios ahí en el lugar”.

Y luego, el recuento del horror. Noroña agregó: “A un joven le quitaron la cara vivo todavía, lo desollaron en el lugar. A un joven lo dejaron ahí como si hubiera sido asesinado y sigue a estas alturas en una condición precarísima de su salud, conformándose el gobierno de Enrique Peña Nieto con unas migajas que da tarde, mal y nunca”.

Era la hora también del debate camaral. La hora de la galopante 64 Legislatura, que con Porfirio Muñoz Ledo al frente ha devuelto el capítulo –suprimido casi durante cuatro legislaturas por el PRI y PAN- de los comentarios políticos.  

Víctor Mojica Wences, diputado de Morena, había comenzado diciendo, con la voz en cuello, los nombres de los 43 estudiantes que hace exactamente cuatro años se internaron en una noche negra de la que no han salido todavía. Y entonces el eco de la asamblea, contando el uno, dos… hasta completar el 43 y rematando con la expresión, furibunda casi, de “Justicia”.

Lo que, además, se exigía por parte de los grupos parlamentarios contrarios al PRI, era que Enrique Peña Nieto “instruya a quien corresponda reiniciar la investigación sobre la desaparición y búsqueda de los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Raúl Isidro Burgos, apegado a la verdad y a una comisión de ella, con amplia satisfacción de resultados y justicia para quienes fueron lastimados de manera directa e indirecta y para los mexicanos, en general”.

El camaleónico Pvem, que ha demostrado hasta la cachas no tener rubor alguno, ahora ya exige lo que hace poco no: “la aclaración de la desaparición de los 43 normalistas”.

Lilia Villafuerte Zavala, diputada del PRD, ya decía: “No seamos inocentes, esa noche todas las advertencias que nos indicaban que tendríamos un narco-estado se cumplieron de la peor manera, truncando la vida de nueve muchachos en el sitio de los enfrentamientos y 43 más desaparecidos, con la colaboración de agentes policiales y la convivencia de las autoridades municipales, estatales y federales, además de los 27 heridos que resultaron de los tiroteos”.

Kehila Abigail Ku Escalante, del Movimiento Ciudadano: “El crimen de Ayotzinapa, sí es un crimen de Estado, porque las instituciones de procuración y justicia han sido incapaces de esclarecer los hechos, de juzgar a los responsables directos y a las autoridades cómplices por omisión de tan lamentables hechos”.

Dijo entonces María del Carmen Cabrera Lagunas, de Encuentro Social, y guerrerense: “A pocas horas de cumplirse cuatro años de este atroz acontecimiento, es inconcebible pensar que ante la magnitud de los hechos no estuvieran involucrados los mandos de seguridad de los tres órdenes de gobierno en la complicidad con el crimen organizado”.

Y remachaba: “A cuatro años, este hecho tan lamentable demuestra la descomposición y la fractura social que vivimos como país y la opacidad con que se realizan las investigaciones que acabaron siendo insostenibles ante la opinión pública, por la falta de sustento y veracidad jurídica, y solo muestran la falta de justicia, la corrupción y la más lacerante filtración del crimen organizado a los más altos niveles del gobierno federal, pues resulta insostenible pensar que ninguna instancia de gobierno sabía nada de lo que estaba pasando ese día, cuando el Ejército Mexicano cuenta con dos cuarteles militares y uno de ellos responsable de realizar las labores de inteligencia militar”.

También el PAN se preguntaba por qué tantas equivocaciones de Peña Nieto en este caso, quien con sus declaraciones de que sentía “dolor e indignación”, por los hechos del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, solo demostraba insensibilidad.

Y el apostille de la panista María Gutiérrez Valdez: “Es evidente que el gobierno mexicano no ha actuado en la línea de resolver el caso, sino que simplemente se ha dedicado a administrarlo bajo la perspectiva de que el paso del tiempo y la difusión de una versión increíble de los hechos disminuirán la indignación social”.

Pero ocurre el efecto contrario. No solo no disminuye la atención en los 43 infortunados estudiantes, sino que se acrecienta.

Y lacera.

Idalia Reyes Miguel, diputada de Morena, resellaba la tribuna, así: “A cada rato nos acordamos de nuestro hijo. Si vemos una foto o algo nos sentimos mal. Si estamos comiendo nos acordamos, si él estará comiendo o estará bebiendo. ¿Le darán agua o no?, o no sabemos cómo está’. Palabras de un padre de Ayotzinapa”.

En cada aniversario, el Congreso, a querer o no de los priístas, debatía. Pero esta vez se sentía la fuerza, el poderío de una mayoría absoluta que galopa a contrapelo de la historia reciente.
25 Septiembre 2018 04:00:00
Las comisiones ordinarias y los grupos parlamentarios
La Cámara de Diputados ha informado que el número de comisiones ordinarias disminuirá de 56 a 45, y que las otras 56 comisiones con carácter de especiales desaparecerán. Hicieron un esfuerzo, pero lejos quedaron de las 27 que la Ley Orgánica del Congreso General –en la reforma de 1999- mandató que habría.

Acaso en aquella ocasión también fue un exceso, porque con prontitud –en la siguiente Legislatura, de 2000 a 2003- el número de comisiones se elevó a 35. Y de ahí fueron aumentando en cada Legislatura hasta llegar a las 56 de marras.

El principal argumento de entonces, de quienes redujeron drásticamente el número de comisiones ordinarias, consistió en decir que las comisiones tenían que empatar con el número de despachos presidenciales, 18. Y estaban sobrados: en 1999, la Cámara de Diputados tenía 62 comisiones ordinarias.

Las comisiones ordinarias se diferenciaban de las especiales de modo importante, porque mientras los plenos de las ordinarias estaban facultadas para tomar decisiones reconocidas por el Estado mexicano, las especiales solo eran equipos interdisciplinarios que daban seguimiento a determinados asuntos, y que sobre estos al final emitían opiniones. Y nada más.

Eran como tigres desdentados, las especiales, a las que también se les conocía como de investigación. Y casi siempre no tenían otro propósito que simular que investigaban.

Y no lo hacían no porque los diputados o senadores no lo quisieran, sino porque eran tantas trabas las que encontraban en el camino de la búsqueda de la información que terminaban haciendo deducciones, conjeturas, o resoluciones no sustentadas.

En todo este tiempo, las comisiones especiales se encontraron invariablemente con gobiernos -concretamente, los de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto- que se dedicaron a burlarse de sus plenos, no dándoles la información que pedían, o, de plano, escondiéndola. Al fin que las comisiones especiales no estaban facultadas para exigir nada.

Aun cuando las comisiones especiales podían ser instaladas por solicitud de minorías al interior del Congreso (125 diputados federales o, en el caso del Senado, 35 senadores), terminaban haciendo el juego perverso de los mandamases del PRI y PAN –ayuntados desde 1988, con las consecuencias catastróficas para el país que se conocen.

A lo largo de las Legislaturas posteriores a aquella reforma de la Ley Orgánica, las comisiones especiales eran instaladas para cubrir cuotas partidistas en cuanto al reparto de comisiones ordinarias, cuyo número creciente nunca fue suficiente para la voracidad de los partidos más grandes.

Así como en la Cámara de Diputados la comisión ordinaria políticamente más importante es la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, en el Senado de la República es la Comisión de Relaciones Exteriores.

Las dos fueron presididas por el PAN cuando el PAN era gobierno en la presidencia de la República. Por el PRI cuando éste lo ha sido. Y ahora, para no variar, las presidirá Morena.

Ambas tienen que ver con el mayor encargo político que la Constitución otorga a cada una de las dos Cámaras. Recuérdese que los diputados tienen la facultad exclusiva de autorizar el presupuesto de egresos de la Federación, y el Senado tiene, a su vez, la facultad exclusiva de revisar y autorizar la política exterior.

Son facultades exclusivas que tienen las Cámaras de Diputados y de Senadores desde el año 1874, cuando el Congreso mexicano dio por concluida su corta experiencia como Congreso unicamaral.

El Senado fue suprimido en 1862 por mandato del Congreso Constituyente de 1857. Y se dejaba única y exclusivamente la Cámara de Diputados.

Empero, los diputados asumieron tanto poder que una de las quejas permanentes del entonces presidente de la República, Benito Juárez García, consistía en decir que el Congreso era demasiado poderoso, y que se corría el riesgo de la parálisis, cuando se requería de lo contrario luego de que la República finalmente había triunfado sobre la invasión francesa, en 1867.

Juárez murió en 1872, pero dejó preparado el camino para que el que lo suplió –Sebastián Lerdo de Tejada- propusiera el regreso del Senado de la República; cosa que sucedió en 1874.

Nadie ha chistado en esta negociación que han tenido en San Lázaro y que continúa en el Senado, para que Morena no tenga bajo su control estas dos super comisiones ordinarias. Sin embargo, quieren que el valor entendido que se manejó en otras legislaturas, continúe.

De aquellas 45, Morena presidirá 22; siete, Acción Nacional; cuatro, PRI, tres, el Pes, otras tres el PT, dos el PRD y una el Pvem.

Si la de presupuesto es para el partido en el gobierno, entonces la de Hacienda le toca al partido que alcanzó la segunda minoría; en este caso al PAN.

A reserva de que hoy, martes, se dé a conocer con exactitud el reparto de dichas comisiones, ha trascendido que el PRI quería presidir la Comisión de Gobernación. Sin embargo, Morena también se ha quedado con ella, así como las trascendentales para el sexenio que viene Frontera Sur, Derechos Humanos, Educación, Energía y Seguridad Pública.

El debate por las comisiones ordinarias en el Senado de la República continuaba ayer. El PAN quiere la de Hacienda; el PRI la de Gobernación.

Morena ya se la había dado al PRI; pero ayer un grupo de senadores morenistas se quejó con su grupo que negociaba, y echaron virtualmente para atrás la negociación. El PRI, al parecer, deberá despedirse de su intención de presidir la de Gobernación, porque los de Morena la quieren.

El PRI estaría a punto de conocer el amargoso regusto de la derrota por la vía del mayoriteo.
22 Septiembre 2018 04:00:00
La radiografía de una política exterior fallida
Héctor Vasconcelos fue presentado por Andrés Manuel López Obrador, en los tiempos de campaña, como el futuro secretario de Relaciones Exteriores; pero, después del triunfo electoral, el ahora presidente electo informaba que Vasconcelos ya no sería su canciller porque había resultado electo como senador de la República y lo avizoraba como el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Senadores, por cierto la comisión políticamente más importante de esa institución camaral.

Este jueves, en la glosa del sexto informe presidencial, once senadores de todos los grupos parlamentarios hicieron comentarios sobre la política exterior. Pero ninguno abrir en canal al régimen que ahora encabeza Enrique Peña Nieto, como lo hizo Héctor Vasconcelos.

He aquí partes medulares:

“El Informe que estamos analizando describe el capítulo final de una acción internacional que a lo largo de seis años fue notoria por su carácter errático, su obsecuencia hacia la gran potencia de nuestro tiempo, el desdibujamiento de nuestro papel histórico en América Latina y el Caribe, y el distanciamiento de los principios constitucionales que otrora rigieran los momentos estelares de nuestra diplomacia.

“La de Peña Nieto fue primordialmente una política exterior regida por tecnócratas, con criterios esencialmente economistas, que en menos de seis años desplegó cuatro embajadores distintos en Washington, cuando establecer una presencia significativa en aquella capital es cuestión de años.

“Una política exterior, en suma, carente de horizontes históricos.

“… Para México es de capital importancia el tratamiento que se dé al fenómeno migratorio en sus distintos aspectos, es decir, mexicanos que emigran al norte, centroamericanos que emigran a México y quienes se encuentran en trance.

“… México debe velar por la protección de los derechos humanos de estos migrantes más allá de su condición jurídica y en observancia de los tratados internacionales signados por México en esta materia.

“La Cancillería mexicana no ha logrado que las autoridades de los países involucrados, observen rigurosamente esas garantías humanitarias consagradas en la Carta misma de las Naciones Unidas.

“… El Informe Presidencial afirma que el gobierno ha fortalecido los apoyos en este rubro con la distribución en 2017 de más de mil millones de pesos a las 50 representaciones consulares en dicho país para sus funciones de protección.

“No obstante, la Auditoría Superior de la Federación detectó, cito, ‘deficiencias considerables’, fin de la cita, en la gestión de los recursos destinados a la protección de nuestros connacionales en 2016 y 2017 y formuló 51 recomendaciones, 27 observaciones y 11 promociones de responsabilidad administrativa a los servidores públicos responsables.

“En consecuencia, la Cancillería no cumplió con los objetivos del Programa de Fortalecimiento para la Atención de los Mexicanos en Estados Unidos.

“Esto muestra el fracaso del gobierno en la ejecución de sus servicios consulares en América del Norte.

“Por otra parte, el gobierno mexicano ha endurecido su política migratoria hacia Centroamérica. Según datos de Amnistía Internacional, en 2017 el Gobierno mexicano deportó a más de 80 mil migrantes; a más de que el 75 por ciento de las personas deportadas no fueron informadas de su derecho a solicitar asilo.

“Asimismo, UNICEF informó que más de 68 mil niños migrantes fueron detenidos en México entre 2016 y 2018, de los cuales el 91 por ciento fueron deportados a Centroamérica.

“… Debemos actuar con congruencia y respetar los derechos de los migrantes en nuestro país.

“En torno a la Iniciativa Mérida, la Cancillería se ha replegado y ha disminuido su propio papel como actor central entre las agencias de seguridad estadounidense y mexicana que se ocupan del tema.

“La Cancillería no ha proporcionado explicación alguna de los resultados obtenidos por este mecanismo y ONG como Amnistía Internacional y la Oficina de Washington para América Latina, han expresado que desde la implementación de la Iniciativa Mérida han aumentado las violaciones a los derechos humanos.

“Se dirá que este tema no es propiamente de política exterior y que compete a la Secretaría de Gobernación y al aparato de seguridad, pero sí involucra a la Cancillería en tanto que afecta la soberanía y los compromisos internacionales de México.

“Una de las cuestiones, y con esto termino, de las cuestiones de política exterior más discutidas en México es la vigencia y el significado del concepto de no intervención que es un mandato constitucional y una tradición de larga data de la diplomacia mexicana.

“… Defender este principio no implica la intención de aislar a México del entorno internacional, más bien afirma la voluntad de defendernos de intervenciones potenciales en nuestros asuntos internos.

“… Compañeros senadores y senadoras, el informe que se nos ha hecho llegar, haciendo aun de lado la distorsión de hechos y la autocongratulación, muestra las acciones de un gobierno errático, carente de orientación y sobre todo de conciencia histórica en materia de política exterior”.

¿Y qué dijo el PRI? En voz de Beatriz Paredes –política de viejo cuño, dinosáurica, y exembajadora reciente de México en Brasil-, dijo: “Ante un giro sin precedente en las posiciones de Estados Unidos hacia México, que amenazaron tanto los intercambios comerciales como las relaciones de vecindad, México estableció un conjunto de objetivos prioritarios para la relación bilateral.
“Mediante una labor diplomática, profesional y firme se ha logrado proteger a nuestros connacionales en Estados Unidos.
21 Septiembre 2018 04:00:00
El fantasma insepulto de Gustavo Díaz Ordaz
En una decisión histórica, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad ayer el decreto para que se inscriba con letras de oro en el Muro de Honor del salón de sesiones de San Lázaro la frase “Al Movimiento Estudiantil de 1968”. En los hechos, los diputados de la incipiente 64 Legislatura han colocado en el cadalso de la historia –y no se descarta que también vaya a ser el principio del enjuiciamiento del todavía vivo Luis Echeverría Álvarez- al PRI y al régimen que entonces lideraban Gustavo Díaz Ordaz desde la presidencia de la República y el mismo Echeverría como secretario de Gobernación y firme aspirante a candidato presidencial en la elección de 1970.

De los comentarios –que no debate- que precedieron a la votación del decreto, surgió la propuesta de crear una Comisión de la Verdad sobre los hechos del 2 de octubre de 1968, en los que el Ejército y policías encubiertos dispararon a mansalva a estudiantes –la mayoría, de la UNAM y del Politécnico- que se manifestaban contra el régimen, matando a cientos de muchachos y muchachas que –con el paso de los años- se fue sabiendo que muchos de ellos terminaron incinerados en los hornos crematorios del Campo Militar Número Uno.

Ni un pujido del menguadísimo PRI. Todo lo que se dijo lo apechugó e incluso sus 45 diputados terminaron votando al lado del resto, para alcanzar la unanimidad.

Pablo Gómez Álvarez, diputado federal de Morena y uno de los dirigentes del Movimiento del 68, recordaba ayer desde su curul que el próximo 2 de octubre –en el cumplimiento de los 50 años de aquella desventurada matanza estudiantil-, estarán en el Zócalo de la ciudad de México convocados a participar “todo el pueblo de México”, adonde se izará la bandera a media asta. Allí estarán, dijo el legislador, todos los senadores y todos los diputados federales de la 64 legislatura. Y de ahí se trasladarán a San Lázaro para la celebración de una Sesión de Congreso General, para una Sesión Solemne y para la develación de las letras de oro “a la memoria y en conmemoración de los 50 años de aquella histórica lucha por la democracia en México”.

Sergio Mayer Bretón, diputado de Morena, fue el primero que pidió la palabra: “Esta soberanía ha escuchado el clamor popular de justicia”.

Le siguió el petista Gerardo Fernández Noroña: “Sin (ánimo de) polemizar, me parece que no es un acto de justicia, siguen impunes esos crímenes de Estado. Está vivo Luis Echeverría todavía, gozando de libertad y de impunidad, y me parece que dejar pasar esta observación sería incorrecto”.

Aleida Alavez, Ruiz, también de Morena: “Ha sido una batalla de muchos años inscribir este movimiento paradigmático en el país en el muro de esta Cámara. Hoy se logró y creo que es algo que no solamente deberemos dejar en una insignia en esta Cámara, sino en una lucha permanente por lograr esa verdad histórica de los hechos del 68”.

El PAN, en voz de Annia Sarahí Gómez Cárdenas: “En Acción Nacional también estamos a favor de esta acción que toma esta Cámara, y secundar un poco lo que dice el diputado Noroña respecto a que hay crímenes que siguen impunes”.

Presidía Porfirio Muñoz Ledo.

Mauricio Alonso Toledo Gutiérrez, del PRD: “Coincido en que no podemos recordar al movimiento del 68 tan solo con unas letras si no hay justicia, si se pasean por las calles los que torturaron y mataron y desaparecieron a estudiantes en 1968”.

El diputado de Morena Hirepan Maya Martínez: “No basta con unas letras de oro cuando seguimos teniendo avenidas que sostienen el nombre de los represores de este movimiento social y estudiantil, seguimos teniendo calles, colonias, camellones y presente el nombre de los represores”.

Itzcoatl Tonatiuh Bravo Padilla, del PRD: “La mejor manera de rendir un tributo, además de poner las letras de oro y tener nuestra sesión solemne, es que esta legislatura pase a la historia al conformar una comisión de la verdad”.

Alfredo Porras Domínguez, del PT: “Es un homenaje histórico”.

Habló Manuel López Castillo, de Morena: “Propongo que esta soberanía declarara como criminales a Luis Echeverría y Gustavo Díaz Ordaz, para vergüenza de esas familias que enlutaron en 1968 a tantas familias de mexicanos”

Y el apostille: “… Colonia Luis Echeverría Álvarez, calle Luis Echeverría Álvarez, calle Gustavo Díaz Ordaz. Hay que acabar con esos letreros en las calles en esas colonias. Ya no es posible soportar tanta impunidad. Pidamos que se borren de las calles los nombres de quienes fueron unos criminales, que mataron y todavía decían tiendo la mano, tiendo la mano, pero atrás tenía el Ejército. Criminales”.

Ninguno del PRI quiso hablar. La mayoría, de Morena, como Sandra González Castañeda: “Invitemos a esa Sesión Solemne a quienes integraron el Comité del 68”.

Del PES, Miguel Acundo González: “Qué bueno que se van a escribir en letras de oro ese reconocimiento a los estudiantes, pero este evento de hoy debe servir también para terminar con la agresión que siguen sufriendo los estudiantes, como sucedió en días pasados”.

Un dato inédito lo dio Margarita García, del PT: “Y quiero pedirles, hay una vocacional en las Tres Culturas –había, perdón– donde hicieron una clínica del IMSS. En una ampliación de la clínica aparecieron cadáveres de estudiantes desaparecidos. La clínica fue demolida recientemente, y Fernanda Campa, sobreviviente de la matanza del 2 de octubre retomó la denuncia para dar seguimiento”.

Al final votaron todos, aprobándolo y turnándolo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
20 Septiembre 2018 04:00:00
“¿Cuál es el más grande sentir de hoy: el dolor o el enojo?
La Cámara de Diputados pergeñó una sesión ordinaria este miércoles 19 de septiembre con la intención clara de dedicársela casi toda a la Efeméride de los sismos de 1985 y 2017, que, por una coincidencia histórica, sucedieron en esta misma fecha con 33 años de distancia uno del otro.

Se posicionaron con ardor todos los grupos parlamentarios. Sin embargo, ninguno en San Lázaro fue tan oportuno como lo fue el Senado de la República este mismo día, cuando salió a decir el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, que ha desaparecido el fondo de 50 millones de pesos que había sido instituido para ayudar a los damnificados del sismo de hace un año.

Monreal ha anunciado que pronto se iniciará una auditoría con el fin de que se indague qué fue de las aportaciones voluntarias que prometió hacer el Senado de la República, luego de la aprobación de un acuerdo el 20 de septiembre de 2017.

Y un dato más ha dado Monreal: Ahora que se cambió la Legislatura, los que llegaron, los de la 64, “no recibieron ningún informe del fideicomiso por los damnificados”.

Y remachaba Ricardo: “No sé si no donaron. No sé si se quedó en el camino. No sé dónde está. Tenemos que exigir rendición de cuentas y transparencia. No aparecen los recursos que donaron ciudadanos, legisladores y partidos políticos”.

Monreal se refería a un fondo de 50 millones de pesos.

En tanto, en la Cámara de Diputados, el tema de la Efeméride dio pie para que se lucieran todos. Incluido el PRI, partido actualmente en el gobierno, que en voz de su diputado Cruz Juvenal Roa Sánchez, muy orondo, decía: “Hace un año nuevamente nuestra solidaridad se puso a prueba por los sismos del día 7 y 19 de septiembre, fueron momentos difíciles y de incertidumbre para todos, pero también de unidad.

“Los mexicanos demostramos ser un pueblo unido, cuyo sentido del deber y ayuda son más fuertes que nuestras diferencias.

“La fortaleza de nuestra nación fue fundamental para hacer frente a los momentos más críticos en la búsqueda de los sobrevivientes y para la atención de las víctimas y damnificados en los siete estados de la República incluyendo la Ciudad de México, la más afectada.

“Reconocemos la rápida reacción y coordinación de las autoridades federales y locales ante los daños a más de 170 mil viviendas y poco más de 15 mil escuelas de todos los niveles. Se realizaron también declaraciones de emergencia en 400 municipios y de desastres en 700 municipios por ambos sismos –12 de estos de la entidad que yo represento, el estado de México.

“Desde esta tribuna los legisladores del PRI rendimos nuestro mayor reconocimiento a los ciudadanos, ya que se demostró nuevamente el espíritu solidario y apoyo bilateral de nueve equipos internacionales de Colombia, El Salvador, Ecuador, España, Estados Unidos, Honduras, Israel, Japón y Panamá, quienes de manera conjunta con diversas brigadas del Ejército Mexicano, bomberos, protección civil y la Cruz Roja Mexicana, superaron los 57 mil elementos desplegados tan solo en la Ciudad de México”.

Mucha verborrea del PRI, que siempre ha predicado sin el ejemplo. Todas las críticas recalaban implícitamente en ese partido y en el gobierno de Peña Nieto.

Dijo María Rosete Sánchez, diputada del Pes: “Lo que no es aceptable es que, ante los derrumbes y colapsos de edificios y ante los miles de muertos, desaparecidos y heridos las acciones del gobierno fueron tímidas, limitadas, desorganizadas y abusivas por algunos funcionarios públicos.

“Por ello, debemos precisar que los fenómenos naturales que significan un riesgo para la vida humana no constituyen en problema en sí mismos, ya que rebasan la posibilidad de control del ser humano sobre ellos.

“El problema es cuando se requieren la intervención y la participación gubernamental y social en la prevención y atención a estas situaciones, para aminorar sus efectos devastadores, y no se obtienen respuestas de acuerdo a la magnitud del problema.

“Además, surgen abusos que lastiman aún más la desgracia de la población afectada y de la que no lo ha sido directamente, como es el caso de la clonación de tarjetas que fueron entregadas por Bansefi a los damnificados de los sismos de Oaxaca y Chiapas en 2017”.

Entonces fue cuando el Pes propuso lo único diferente, que no se había escuchado: “que el 19 de septiembre de cada año sea instituido como el Día de la Unidad Nacional y la Solidaridad. Y que se modifique la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional con el fin de izar la bandera a media asta el 19 de septiembre de cada año”.

De las más certeras oratorias fue la de Raymundo García Gutiérrez, diputado perredista, quien en la tribuna dijo: “Se enaltece la fuerza, la unión y el cooperativismo y la hermandad demostrada en ambos eventos. No obstante, esta fraternidad se ha visto teñida por la opacidad en el proceso de reconstrucción del país, convirtiéndose en un proceso caótico en donde aún desconocemos con claridad dos puntos sensibles: primero, el número de viviendas afectadas. Segundo, el monto y el destino que tiene los recursos donados y para la reconstrucción.

“Este día podemos decir que ante las circunstancias actuales, desconocemos qué es más grande en el sentir de los miles de afectados, el dolor o su enojo”.

Todos ensalzaron la participación del pueblo, pero no todos reconocieron el rebasamiento de las instituciones y del gobierno mismo, como sucedió en 1985 y 2017.
19 Septiembre 2018 04:00:00
PRI: Peña Nieto consolidó la política exterior; PT: Sinvergüenzas
La política exterior se bifurcó ayer con la política interior cuando, en la Cámara de Diputados, el tema de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos estallaba en el rostro de los priístas, que otra vez no han sabido qué hacer ante un aluvión de críticas que cae, un día y otro también, sobre lo que queda del sexenio de Enrique Peña Nieto.

Explosivo a más no poder fue la oratoria de Gerardo Fernández Noroña, quien, en la tribuna de San Lázaro, dijo: “Dice el compañero presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, que la mejor política exterior es la política interior. Sí así lo tomáramos, el solo hecho de la desaparición forzada de 43 normalistas sería un fracaso absoluto de la política exterior mexicana”.

La imagen desgarbada del legislador imantaba miradas de odio de la muy disminuida bancada priísta. Noroña continuó: “El gobierno de Enrique Peña Nieto quedará marcado, y Enrique Peña Nieto, por este crimen de Estado bárbaro, que a la fecha en su remedo de informe dijo que los padres de los normalistas se niegan a aceptar la verdad, una verdad insostenible, absurda, ridícula que plantea que el narco asesinó y quemó los cuerpos de los 43 normalistas”.

Por cargas oratorias como esta, de Fernández Noroña, es que a este no le habían permitido con triquiñuelas que llegase al Congreso. Y no llegó ni en la 62 ni en la 63, las dos legislaturas del sexenio de Peña Nieto.

Fernández Noroña siguió: “Enrique Peña Nieto tendría que explicarnos un pequeño detalle, cómo si participó la Policía Estatal, Federal y el Ejército, pasaron de sus manos a las manos del narco, y cómo su nivel de inteligencia, no se dio cuenta que, en un basurero, en Cocula, quemaron 43 cadáveres con llantas. Cualquiera se habría dado cuenta.

“Hoy, con un teléfono celular puedes en el camino saber qué dificultades hay, y un gobierno de la República no se dio cuenta que una madrugada supuestamente quemaron 43 cadáveres.
“Es una majadería grande, un insulto profundo al pueblo de México esta insistencia de Enrique Peña Nieto, que marca en el ámbito internacional a nuestro país. Pero puedo ir todavía más directo al tema. Luis Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores dijo que llegaba a aprender a esta dependencia, aprendió mal, ni siquiera leyó.

“… Hoy la política exterior es una vergüenza, Videgaray es simple servidumbre del Presidente de los Estados Unidos ni siquiera a nuestro país sirve. Lo trajo como candidato primero y después se subordinó a todas las exigencias políticas del presidente del poderoso país. Expulsó al embajador de Corea y ya se reunión Trump, el jefe de Videgaray en Corea con el mandatario de ese país, y aquí se hizo el ridículo de expulsar al embajador, en una actitud servil del gobierno nuestro.

“¿Qué se le perdió a Estados Unidos en Cuba, en Venezuela, en Irak? Y México ha estado validando inclusive la instalación de la embajada de Israel en Jerusalén, que violenta todos los acuerdos y tratados internacionales.
“Ha jugado un lamentabilísimo papel en el Grupo de Lima, acosando al hermano pueblo venezolano de la República Bolivariana de Venezuela.

“La verdad es que, siendo nuestro país una tierra de asilo y una tierra de respeto a la soberanía de los pueblos del mundo, a su independencia, a su autodeterminación, desde el gobierno de Vicente Fox, esto se perdió”.
El PVEM no pierde la querencia y ayer se ponía a ensalzar a Peña Nieto: “Con el fin de ampliar y fortalecer la presencia de México en el mundo”, dijo Marco Antonio Gómez, “se impuso una nueva relación con nuestro principal socio, Estados Unidos”.

El PRI habló a través de Rubén Moreira Valdez, exgobernador del estado de Coahuila y ahora de regreso a San Lázaro: “En este sexenio se revaloró la importancia que tiene para nuestro país la región de América latina y el Caribe, por lo que la política exterior mexicana retomó su perfil latinoamericanista, recuperando presencia en la región y el liderazgo en temas de gran importancia para los pueblos hermanos de Latinoamérica.

“Baste mencionar que fue en este periodo que México relanzó su relación con Cuba, república hermana con la que históricamente habíamos mantenido una relación muy fructífera y cercana. La geopolítica mexicana en la región no puede entenderse sin un buen estado de relaciones entre ambos países”.

Tres oradores tuvo el PRI. María Lucero Saldaña Pérez dijo: “Hoy México goza de reconocimiento, prestigio y respeto en el mundo. Hay confianza en nuestro país. Somos un país con un liderazgo activo y con alianzas estratégicas en todo el mundo. Los datos son contundentes, que por cierto, el Informe también tiene anexos y los anexos tienen información suficiente de cada uno de los rubros.

“(Además) ocupamos la posición quinceava en el ranking de las mayores economías del mundo. Esto no ha sido nada fácil para una situación adversa a nivel económica internacional”.

Y el tercer orador por el PRI fue Ximena Puente de la Mora, quien dijo: “La agenda que impulsó el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto permitió consolidar 495 instrumentos jurídicos para favorecer el intercambio económico y comercial, y fortalecer la cooperación en temas como salud, educación, ciencia y tecnología.

“De acuerdo con el Informe Elcano de Presencia Global, México subió 14 puntos de 2012 a 2017, ocupando el lugar número 23 en el promedio de indicadores de liderazgo económico, Soft Power y Presencia Global”.

La nueva mayoría castigaba con rigor el lomo de Enrique Peña Nieto. Destellaba el Peso y el Contrapeso.
18 Septiembre 2018 04:00:00
“Que el pueblo sepa que lo único que les interesa es servirse y no servir”
Seguía el rosario de quejas. Ahora del PRI y MC. A ultranza, no querían que el pasado jueves quedase aprobada la ley reglamentaria del 127 constitucional, con la que ya nadie podrá ganar más que el presidente de la República; es decir, debajo de los 107 mil que dijo Andrés Manuel López Obrador que ganará mensualmente a partir de que asuma la presidencia de la República el 1 de diciembre próximo.

Argucia tras argucia. Ahora, de Movimiento Ciudadano, que en voz de Julieta Macías Rábago, pretextaba: “Hay al menos 10 objetos obligados que no contempla la minuta. Hay un Sistema Nacional Anticorrupción que debiera ser el marco de esta ley, pero no es tomado en cuenta porque no existía en 2011.

“Aprobar esta ley implica también violar la autonomía de instituciones como la UNAM o la UAM, quienes sin análisis y discusión se verían sujetos a estas normas cuando particularmente estas instituciones se caracterizan por contar con servidores públicos de carrera, profesores eméritos que han dedicado su vida a la enseñanza y que se podrían ver afectados directamente, porque en el fondo esta ley no debe estar diseñada para afectar a los millones de servidores públicos que hoy trabajan en el gobierno federal.

El diputado de Morena, Zoé Robledo Aburto, atajó a Julieta Macías: “En el primer trimestre de este año, el ingreso promedio de los mexicanos que viven en las ciudades, fue de 2 mil 300, 400 pesos al mes, dos mil 300, 400 pesos al mes.

“En el campo la gente está ganando mil 340 pesos al mes, lo que se gasta alguien en una comida, en un regalo, en un vuelo de avión. Entiendan que esa es la brecha que estamos intentando vencer”.

Turno del PRI en la tribuna. Obviamente, en contra de la creación de la reglamentaria del 127, pero simulando que la apoyaba. El priísta Alfredo Villegas Arreola dijo: “Quiero expresar en esta tribuna con firmeza, que el Grupo Parlamentario del PRI está completamente de acuerdo en el espíritu del objetivo, en la regulación de las remuneraciones de los funcionarios públicos.

“… Hemos dicho sí a la transparencia, a la rendición de cuenta, al combate a la corrupción y nadie puede estar en contra de un uso racional y eficaz de los recursos públicos, nadie.

“Yo reitero, mi grupo parlamentario en varias sesiones ha manifestado todo el interés, todo el compromiso en los objetivos de este decreto. Que no quede duda de eso, pero también tenemos como responsabilidad procesarla con apego a la legalidad, a las precisiones. No es una ley desvinculada, está ligada a muchas otras leyes, inclusive el capítulo de sanciones no viene bien redactado, y lo hemos diseñado y hemos visto cuál es la solución”.

Fue entonces cuando al PRI se le apareció Gerardo Fernández Noroña, del Pt, quien decía: “Hay regidores, síndicos, alcaldes, ministros de la Corte, funcionarios de esta Cámara que no son legisladores y un largo etcétera, que ganan mucho más que el presidente, los consejeros del INE, unas serie de cosas muy graves, y en todos estos años no les ha dado para corregir la minuta, solo les ha dado para que en el momento que venimos a discutir el tema nos digan que hay graves errores.

“No, los graves errores los cometieron ustedes y por eso perdieron la elección del pasado primero de julio. Le dieron la espalda al pueblo, hicieron negocios al cobijo del poder, remataron el patrimonio nacional y hoy están donde deben estar.

“El 50 por ciento de los niños de este país se están muriendo literalmente de hambre, y vienen a defender los salarios exorbitantes de los funcionarios públicos, porque tienen que quitarse la careta y dejar los eufemismos y venir a decir que quieren tener salarios superiores a lo establecido por el compañero presidente electo.

“Tienen que decirlo, con toda verdad. Que el pueblo sepa que lo único que les interesa es servirse y no servir. Porque viven del pueblo y traicionan al pueblo.

“Y nosotros tenemos un mandato y una responsabilidad que cumplirle al pueblo. Si hay un reclamo popular es este, de que paren todos estos excesos. No son privilegios, son francos atracos a la nación, son negocios al cobijo del poder, porque a pesar de los altísimos salarios que tiene, bueno, Peña Nieto se hizo su casa blanca, diciendo que haciendo telenovelas pedorras su mujer podría comprarse una casa de ocho millones de dólares”.

Y, advertiente, sentenciaba Noroña al PRI: “El presidente Peña Nieto no tiene más que dos opciones, o publica la ley que aquí se aplicará o la veta y que le dé la cara al pueblo si la veta, porque es un mandato popular y una exigencia del pueblo de México.

“Y este es un primer paso, porque sí, los privilegios van para atrás. Los 16 mexicanos que concentran 143 mil millones de dólares van a pagar sus impuestos. Va a acabar todo abuso y todo atropello y van a tener que contribuir para que nuestro pueblo tenga educación pública, laica, gratuita y de excelencia. Seguridad pública de excelencia. Lo mejor para el pueblo, que mejoremos sus condiciones de vida y que le quede claro a quien no quiera servir al país, que sólo le preocupen sus ingresos, que quiera ganar grandes cantidades, pues no sirve.

“No sirve el que no sirve, el que quiera servir será bienvenido a esta transformación profunda del país, en beneficio de nuestro pueblo y en beneficio de nuestra patria”.
15 Septiembre 2018 04:00:00
El final de los sueldos de la alta burocracia por 146 mil millones de pesos anuales
Este jueves 13 de septiembre de 2018 comenzó la Cuarta Transformación de México, opinaban diputados de MORENA, PT Y PES cuando aprobaron la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, una ley reglamentaria del 127 constitucional que había sido aprobada desde hacía siete años en el Senado de la República, y que ha consistido en reglamentar, precisamente, el mandato constitucional de que ningún servidor público en todo el país tenga un salario mayor al del presidente de la República.

Esta ley –la primera que aprueba la también recién comenzada 64 Legislatura- ha tenido para el PRI, PAN, MC y PVEM, sin duda, el sabor a cuerno quemado, con el agravante, para ellos, de que el próximo presidente de la República ha anunciado que se rebajará el salario de 270 mil pesos a 107 mil. Y sufrían por supuesto. Ya. Ya. Los diputados de esos cuatro partidos opositores a la tríada Morena-Pt-Pes, exigían este jueves que no se aprobara.

… Pero no lo decían abiertamente. Pretendían pasarse de listos con la engañifa a la población, simulando que la respaldaban, aprobándola en lo general; y sin embargo rechazándola en cada una de sus artículos, a los que reservaron para su discusión y votación en contrario, uno por uno.

Sucedió durante esa aprobación un hecho venturoso para la vida legislativa de México. Regresó el debate parlamentario. Y volverá con él también la crónica parlamentaria, atentada de facto por el PRI, PAN y PVEM el día en que –durante la 58 Legislatura- firmaron un acuerdo parlamentario con el que acotaron el debate con el pretexto de que las sesiones se alargaban innecesariamente aun cuando los temas ya habían sido –según interpretación torcida de sus ujieres en la presidencia de las sesiones- “suficientemente discutidos”.

Esta ley vaya que provocó ardores al PRI, PAN y al Pvem. Y todos, sin rubor alguno, argüían literalmente lo mismo en contra:
Dulce María Sauri, diputada del PRI: “no compartimos que se apruebe sin cambios esta minuta que está desactualizada, que genera incertidumbre jurídica y que plantea problemas de aplicación. Cinco son las razones: 1. Obsolescencia legislativa. 2. Falta de armonización legislativa. 3. Ausencia de consideración sobre regímenes especiales. 4. Provoca choque presupuestario. 5. Genera choque constitucional.
Laura Rojas, del PAN: ¿Es esta la Cuarta Transformación? ¿De eso se va a tratar? ¿De legislar rápido y mal?

“El pueblo necesita leyes que que realmente le sirvan para ejercer los derechos, no leyes que las vayan a controvertir o que el Ejecutivo nos la vaya a regresar con observaciones porque está mal hecha”.
Arturo Escobar, del PVEM: “Pudiera provocar, y lo pongo como un riesgo, que tengamos funcionarios en espacios altamente técnicos que en virtud de una remuneración por abajo de los 107 mil pesos, tendrán que salir de la administración pública federal”.

¿Quiénes les contestaron? Diputados del Pt, Pes y Morena. Llamó la atención la argumentación de Pablo Gómez, autor de la iniciativa que hace siete años (2011) aprobó el Senado y que turnó a San Lázaro, adonde permaneció “congelada” todo este tiempo.

Gómez dijo: “Se nos acusa de legislar a la carrera, rápido y mal, ¿por qué no dijeron eso hace siete años? Hemos esperado todo el tiempo. Tenemos casi nueve años en omisión legislativa (en 2009 se reformó el 127 constitucional, mandatando que nadie gane más que el presidente de la República). ¿Pueden, señores y señoras, explicarnos esto? Expliquen.
“El decreto de reforma constitucional dio al Congreso, se dio al Congreso, a sí mismo, 180 días. Han transcurrido casi 9 años y hay responsables. El PAN, el PRI, el PRD son responsables de esta omisión legislativa y por eso tienen que dar cuentas a la nación.

“Están contra las impunidades, aplíquenselas. Tienen propuestas, háganlas. Tienen propuestas de cambio, háganlas. Esperaron siete años para hacerlas. Pero no fue espera, fue congelación, fue simulación.
“Nosotros hemos venido aquí a hacer algo hoy, que lo dijimos durante toda la campaña, vamos a hacer valer la Constitución del país en materia de remuneraciones de los servidores públicos. En todos los tonos, hemos venido a cumplir esta noche.

“Pero ¿por qué? Porque la Constitución ha sido violada durante estos nueve años. Porque se han puesto sueldos muy por encima de los topes que marca la Constitución. Porque han utilizado la congeladora para tener un argumento falso, que consiste en que como no hay ley reglamentaria no se puede aplicar el artículo 127 de la Constitución.

“¿Esto es aceptable? No. Pero ahora, para que no tengan esa mentirosa cobertura queremos la ley reglamentaria, la que nos han negado durante siete años”.

Y no se quedaba atrás Gerardo Fernández Noroña, cuando dijo: “El artículo que se acaba de leer es meridianamente claro, que los gobiernos de Fox, Calderón y Peña han violado flagrantemente la Constitución.

Aseguraban los de Morena que detrás de lo que argüían PRI y PAN estaba la pretensión de que el mandato de esta ley no alcanzase a quedar reflejada en el presupuesto de 2019, para que –decía Mario Delgado Carrillo.- la alta burocracia, a la que peña acaba de dar un incremento de más de 20 mil millones de pesos, siga con privilegios brutales.

Y remachaba el coordinador de Morena en San Lázaro: “En total, en el sector público tenemos 103 mil 177 plazas que ganan más de un millón de pesos anuales, y el costo total de las mismas asciende a 146 mil millones de pesos. Eso es lo que hoy va a llegar a su fin”. (Continuará)
14 Septiembre 2018 04:00:00
Salgado Macedonio: “Osorio Chong sabe qué pasó en Iguala”; y éste revira: “Miente”
En los territorios del Senado de la República, Ayotzinapa latigueó ayer con gran rigor los encallecidos y cínicos lomos del PRI y del gobierno de Enrique Peña Nieto. “¿Qué es lo que pasó en Iguala aquella noche del 26 de septiembre y madrugada del 27 de septiembre?”, saeteó el guerrerense Félix Salgado Macedonio, senador de Morena. Y lo que dijo a continuación hizo imposible que no contestara Miguel Ángel Osorio Chong, senador del PRI y primer secretario de Gobernación del actual sexenio.

“Tenemos derecho a saber la verdad”, dijo Salgado. Y restalló: “¿Dónde están nuestros 43 jóvenes desaparecidos?”

El Pleno senatorial debatía sobre el sexto informe presidencial en la materia de política interior. Y hablar de política interior es hablar de la Secretaría de Gobernación. Y la cabeza del grupo parlamentario del PRI no es otro que el exsecretario de Gobernación.

Salgado Macedonio continuó: “Hubo muertos, heridos y el gobierno de Peña Nieto sabe qué pasó y él está obligado a decirnos a la nación antes de que se vaya, en dónde están nuestros jóvenes”.

Y apostillaba una vez: “¿Cómo es posible que no sepan qué pasó?”

Y volvía a apostillar: “¿Quién es el responsable de la política interior? El Presidente de la República. ¿Pero después del Presidente de la República, quién es? El Secretario de Gobernación”.

Seco el golpe. Directo. Salgado Macedonio aludió así a Miguel Ángel Osorio Chong: “Y el secretario de Gobernación, del año 2014, sabe qué pasó”.

Unos directamente y otros de reojo, pero el Pleno todo volteó a mirar al escaño del hidalguense. Salgado dijo: “Sí saben qué pasó. ¿Por qué están tejiendo una gran mentira que ahora la quieren convertir en una ‘verdad histórica’?”

Y remachaba otra vez: “No es ‘verdad histórica’, es una ‘mentira diabólica”.

La madriza continuó: “¿Por qué dicen que fueron incinerados en el basurero de Cocula?, cuando el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales, ha dicho en su Informe que ‘científicamente no puede ser que 43 cuerpos hayan sido incinerados precisamente en una noche de lluvia’. Y no han encontrado vestigio alguno de que así sea”.

Lo que dijo luego Salgado sirvió minutos después a Osorio para responder desde la tribuna: “Peña dice fría y cínicamente que los jóvenes fueron incinerados, que un grupo delincuencia los asesinó, (cuando) todos sabemos que fue el gobierno. El gobierno y la delincuencia es lo mismo. Y fue el gobierno. Es el Estado.

“Se los llevaron en patrullas policíacas. ¿Y quiénes más participaron? ¿En dónde están? ¿Quién los tiene? ¿Por qué esa prisa de Peña Nieto de decir que ya murieron, que están desaparecidos nuestros jóvenes y tienen que aparecer?”

Entonces, lo que dijo hizo que muchos otra vez miraran hacia el escaño de Osorio Chong: “Y no queremos cuentos chinos. Queremos la verdad”.

Dieron entonces la palabra a Miguel Ángel Osorio Chong, ahora senador del PRI, quien respondió: “No puedo dejar pasar el señalamiento que ha referido, sin conocimiento, sin sustento y sin elementos el senador del estado de Guerrero”.

Expectante silencio en el recinto. Osorio siguió: “Nos ha tocado en esa responsabilidad que tuvimos en la Secretaría de Gobernación, el paso de un hecho trágico, todavía no terminado, Senador.

“Le tengo que decir, para su información, que no está terminado ni cerrado este tema, y que ya llegará a gobierno, para ustedes asumir esta responsabilidad de darle seguimiento y de llegar a las últimas consecuencias.

“Nosotros nunca nos cerramos a ninguna investigación, nunca, Senador, Senadoras.

“Estuvimos abiertos, y fuimos nosotros los que pedimos el apoyo y respaldo de comisiones como la Interamericana para venir y respaldar y apoyar en las investigaciones.

“Tuvieron recursos, apoyo en personal, de todo el personal de la PGR ante este caso de los 43 jóvenes desaparecidos.

“Se llegaron a muchas conclusiones, unas, la que dio la PGR, otras en señalamientos de irregularidades respecto al proceso que se siguió, mas no otras líneas de investigación, una sola. Que está en investigación en este momento, pero ninguna, senador, ninguna absoluta que pudiera señalar ni el presidente, ni el Estado mexicano como responsables de esta acción.

“Nosotros fuimos los primeros, y lo seguiré haciendo hasta el final en cualquier responsabilidad que quisimos y queremos saber la verdad respecto a lo allí sucedido.

“Las autoridades coludidas de diversos partidos políticos, de los que por cierto algunos provenían ustedes, en lo municipal y en lo estatal, y que no fueron más que la evasión de ellos en una primera instancia lo que evitó tener datos suficientes para poder, desde un principio, tener el claro, qué fue lo que sucedió en esos días del 26 y 27 de septiembre, en los hechos de Iguala.

“Dimos todo el apoyo, y seguiremos dándolo hasta el último día, desde el gobierno de la República para que se siga la investigación.

“Nadie quedará satisfecho hasta no saber el paradero de los jóvenes de la Escuela Rural de Ayotzinapa.

“Pero, quiero dejar claro, ante su señalamiento que nosotros ni participamos, y todo lo contrario, hemos sido quienes hemos impulsado hasta sus últimas consecuencias la investigación, y que pasa, por cierto, y sí, les tocará investigar en el señalamiento que hicieron al Ejército mexicano, que pasa por el señalamiento que hicieron a diferentes instituciones”.

Y resellaba Osorio, ofreciendo: “Yo estoy abierto siempre para cualquier ocasión que se me haga el llamado para decir lo que supimos durante todo el proceso de investigación. Y que sigue abierto”.

En el Congreso, cuando se debate, ya germinan flores de primavera en pleno septiembre.
13 Septiembre 2018 04:00:00
A esos “ladrones de las esperanzas de los maestros” la historia los alcanzó
El Congreso de la Unión continuó ayer, por segundo día consecutivo, erigiéndose en el gran contrapeso que nunca había sido. A pesar de la transición pretendidamente de terciopelo de un gobierno a otro, las dos Cámaras federales seguían acaballándose sobre la presidencia de Enrique Peña Nieto.

Que “no va a quedar ni una coma” de la reforma educativa, reiteraba por la mañana Mario Delgado Carrillo, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados.

Y apostillaba: “Habrá una abrogación total de la reforma educativa y también foros donde participarán maestros”.

Un día antes, echando mano de su mayoría absoluta –a la que se le sumó el PRD-, la fracción de Morena aprobó un exhorto dirigido al gobierno de Enrique Peña Nieto y a todos los gobiernos estatales a dejar de aplicar la reforma educativa por haber sido aprobada en 2012 y 2013 sin consultas previas al magisterio nacional y por ser realmente una reforma laboral, con la que se atenta los derechos de los trabajadores.

“Los maestros”, dijo también en un desayuno con los reporteros que cubren la Cámara de Diputados, “no están en contra de que se les evalúe”. De lo que están en contra es de ese sistema punitivo que instauró el gobierno de Enrique Peña Nieto a través de la SEP, insistía.

Este miércoles, la SEP ha emitido un comunicado en el que, a manera de contestación a lo que le piden en el exhorto de marras, sostiene que “por mandato constitucional y legal la evaluación docente continuará”.

Y remachaba: “La evaluación del desempeño de Docentes y Técnicos Docentes se llevará a cabo de acuerdo con los criterios y procedimientos establecidos en los presentes lineamientos, mismos que son de observancia obligatoria para las autoridades educativas locales y serán sujetos a la verificación normativa que determine el Instituto para vigilar y dar seguimiento a su cumplimiento”.

El exhorto de la Cámara de Diputados del martes y la contestación de ayer de la SEP son el clímax de una crisis en los ámbitos de la educación en México que comenzó el día en que la 62 Legislatura (2012-2015) aprobó la reforma educativa.

El 21 de agosto de 2013, cuando la Cámara de Diputados se enfrascaba en la última discusión sobre los dictámenes de la Ley General de Educación y Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, el entonces diputado federal del PT Ricardo Monreal Ávila -actualmente, coordinador de la bancada morenista en el Senado-, emitió un discurso premonitorio.

He aquí partes medulares de un discurso con alusiones directas al PRI y al PAN: “Nuestra posición, nuestro voto será en contra. No traicionaremos a los maestros.

“Esta reforma verdaderamente es una contrarreforma. Al que debería evaluarse es a Peña Nieto. Les aseguro que reprobaría. Un maestro de la sierra mixteca estaría mejor evaluado que Peña Nieto. Es la verdad, es un ignorante.

“…Miren, ciudadanos diputados y diputadas, a los maestros se les engañó, por más que quieran simular. Quienes votaron en contra del 3o y el 73 constitucionales en el mes de diciembre no se pueden lavar la cara.

“Lo que están votando en las dos leyes y en la que se excluyó para su discusión verdaderamente es una reforma laboral, en donde se ponen en riesgo las conquistas y los derechos sindicales de los trabajadores de la educación.

“El instituto de evaluación que se propone es un organismo a modo para que, con temor y represión, a los maestros se les pueda quitar su empleo.

“¿Qué querían que hicieran los maestros, qué haría cualquier trabajador al que le ponen en riesgo su trabajo, su familia, su patrimonio?

“¿Ustedes creen que ahí ya se terminó, creen que por estar en este recinto protegido por policías, militares, cuerpos de seguridad ya se terminó el problema? No. Ésa es la política del avestruz.

“Lo que ahora hicimos fue simple y sencillamente andar a salto de mata, estar legislando en la clandestinidad. Es la primera vez en la historia del país que un período extraordinario de realiza en instalaciones privadas (sesionaban en el Centro de Convenciones Banamex), aunque no creo que sean instalaciones privadas. Estas instalaciones son producto del saqueo a la nación. Deberíamos considerarlas públicas en estricto sentido. Los aliados de Roberto Hernández van a pagarle ahora hasta renta de este lugar y de los aparatos que no sirven y que seguramente costarán un dineral a la Cámara.

“Por esa razón nosotros votaremos en contra. Porque es un engaño, es una simulación, es una vergüenza que voten a favor de estos instrumentos jurídicos.

“Éste es el primer día en la historia del México moderno en que los legisladores huyen, se esconden y protegidos por centenares de policías aprueban leyes en contra de los maestros.

Qué lástima por aquellos que tienen un origen popular que votan a favor de estas leyes retrógradas, de esta contrarreforma educativa. Gritan. Griten.

Climático momento. El que presidía, diputado panista José González Morfín, llamaba al orden. Pero Monreal respondía: “Sigan gritando como vulgares ladrones de las esperanzas de los maestros, ríanse, ríanse por todo este daño que le están haciendo a los maestros. Creen que irán a su distrito tranquilamente, ahí los van a esperar los maestros a ustedes, traidores. Traidores de las esperanzas de miles de mexicanos...

González Morfín aguijoneó el hígado inflamadísimo de Monreal: “Concluya. Su tiempo (en tribuna) se agotó”.

Y Monreal, premonitorio, soltó: “Termino, presidente. Termino. Que Dios los proteja de la historia”.
12 Septiembre 2018 04:00:00
El primer encontronazo de la nueva mayoría con el régimen que se va
En los territorios de la Cámara de Diputados, en la sesión del martes 11 de septiembre del 2018, la 64 Legislatura confrontó por primera vez al régimen que se irá para siempre el 31 de noviembre próximo. Y lo chocaba como chocaría una locomotora a otra con el fin de descarrilarla. Y entonces respingaba el PRI, respingaba el PAN y también el PVEM. Estos tres partidos, suerte de soldados del sistema político priísta que ya se va. Y artífices de la reforma educativa actual.

El acaballamiento de la 64 consistió en aprobar un punto de acuerdo con el que han exhortado.

Una reforma que ayer, con la fuerza de su inobjetable mayoría, el partido que asumirá la Presidencia de la República el 1 de diciembre, hizo que la Cámara de Diputados exhorte “a diversas autoridades federales y locales a suspender de manera inmediata e indefinida los procesos de evaluación educativa para el ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia hasta en tanto sea revisado y en su caso reformado el marco normativo aplicable”.

En resumidas cuentas, lo que con su mayoría absoluta planteó Morena –grupo parlamentario al que se le unieron en votación el PT, PES y aún el PRD- es que todas las instituciones educativas de los tres niveles de gobierno dejen de aplicar la reforma educativa que aprobó en 2012 y 2013 aquella tríada de partidos políticos, justo en el comienzo del sexenio que ahora se está acabando.

El diputado de Morena Irán Santiago Manuel dijo en tribuna, en nombre de su bancada: “Cuando una ley es injusta lo correcto es desobedecer’… Es el postulado de Mahatma Gandhi, que compartimos desde el 2013 cientos de miles de maestros de México”.

Santiago Manuel continuó: “Una educación integral que para lograrlo se requiere de instrumentar políticas públicas sí urgentes, pero no autoritarias ni excluyentes, como lo fue la mal llamada reforma educativa, producto del Pacto por México que no fue más que una reforma laboral dictada desde la OCDE, que es un organismo internacional que desconoce la realidad del sistema educativo de nuestro país y con otros intereses”.

Una reforma, insistió el legislador, “que ignora que muchas maestras y maestros cumplen con su vocación de desarrollar capacidades y conocimiento de sus alumnos en condiciones totalmente adversas con bajos salarios, deplorable infraestructura, atendiendo a niñas y niños en extrema pobreza alimentaria que afecta su neurodesarrollo para construir conocimientos significativos a pesar del gran esfuerzo de los docentes”.

Lo que decía Irán Santiago Manuel era la descripción de una de las disputas más agrias que el gobierno de Enrique Peña Nieto sostuvo desde el comienzo de su sexenio con el magisterio nacional. Y agregaba: “Las maestras y maestros están siendo víctimas de un permanente acoso laboral, una supervisión excesiva, aumento en la carga de trabajo eminentemente administrativo que entorpece su labor.

“Se vive una privatización silenciosa del sistema educativo tal y como sucede con los comités de participación social en las que padres y madres de familia asumen los costos del mantenimiento de los planteles.

“El linchamiento mediático de los últimos años ha sido brutal. Quienes se oponen a las medidas punitivas de la reforma educativa en el mejor de los casos han sido cesados, hoy más de 500, y en el peor han sido asesinados o desaparecidos.

“Quienes lo nieguen entonces que nos digan el paradero de nuestros 43 estudiantes de Ayotzinapa o que nos revivan a nuestros muertos de Nochixtlan”.

Y apostillaba el morenista: “Desde junio del presente año miles de maestros han sido notificados para presentar la evaluación punitiva. Aclaramos, los maestros de México no se niegan a la evaluación. Sí a una evaluación formativa, no punitiva, una evaluación que mejore el proceso de enseñanza aprendizaje de nuestros alumnos y nuestras alumnas”.

Dijo Leticia Gómez, del Pvem: “Pedir ahora que se suspendan las evaluaciones sería mandar un mensaje equivocado al pueblo mexicano, denostando una falta de respeto a las atribuciones que a la división de Poderes le fueron conferidas por el Congreso de la Unión.

“No debemos permitir que esta Cámara exhorte al Ejecutivo a conducirse en contra de un principio de legalidad, el cual es la base de todo Estado democrático”.

¿Qué dijo el PRI? Martha Garay dijo: “No compartimos este acto de oportunismo e irresponsabilidad que plantea el tema con una visión parcial y sesgada de un solo aspecto del sistema educativo nacional”.

Y en alusión a Elba Esther Gordillo, la priísta añadió: “Más allá de vender o heredar plazas, del cochupo o el arreglo, se trata de privilegiar la evaluación transparente, las capacidades y trayectorias y el perfil de los maestros”.

El PAN habló a través de Ernesto Robledo, quien dijo: “No podemos, paradójicamente, ser parte del Parlamento nacional donde hacemos las leyes de este país y exhortar a que no se cumplan. Flaco favor le hacemos a las instituciones del país si desde esta soberanía solicitamos el desconocimiento de la Constitución, de las leyes y del resto de nuestro marco normativo”.

Última oradora fue María Chávez, de Morena, quien expresaba: “Hoy nos ponemos a discutir una ley injusta, como una fuerza que se pusieron los legisladores anteriores, en el cual están sometiendo a una evaluación a los maestros, que son normalistas titulados. ¿Y por qué no someten a evaluación al presidente Enrique Peña Nieto y a toda la camarilla de cómplices que acordaron esta criminal reforma educativa?”

Este punto de acuerdo ha significado el primer encontronazo de la nueva mayoría legislativa con el régimen que se va.
11 Septiembre 2018 04:00:00
Persiste la farsa de la rendición de cuentas
La Glosa del informe presidencial es el análisis –así lo definen en el Congreso de la Unión- de todas y cada una de las acciones de gobierno de la Presidencia de la República en el año que se revisa.

En este caso, deberá ser de los hechos de gobierno de septiembre de 2017 a agosto de 2018.

Desgraciadamente ni ellos –diputados y senadores- se lo creen. La glosa solo ha sido, durante muchos años, un mero remedo de revisión de cuentas. Una burla al pueblo de México que dicen representar.

De acuerdo con el formato de glosa que está heredando el sistema priísta –en el cual tan gustoso y feliz galopa el PAN y prácticamente el resto de los supuestamente partidos de oposición-, como un primer capítulo tanto el Pleno de los diputados como el de los senadores se ponen a posicionarse y a discutir en torno de las principales áreas de la administración pública federal.

La materia social, la materia de política interior, política exterior y economía, son las principales áreas sobre las que diputados y senadores debaten desde la tribuna del Pleno. Después –en el lapso comprendido de mediados de septiembre a noviembre-, se presentan los secretarios encargados de los despachos presidenciales, ya sea ante el Pleno principal o ante comisiones.

Una observación: no comparecen cuando a diputados y senadores conviene, sino cuando aquellos quieren o tienen tiempo.

¿Y esto será suficiente para cumplir con la rendición de cuentas, exigida por la Constitución General? Evidentemente no, por supuesto.

Dicha revisión, con supuesto debate de por medio, dista mucho de cumplir con los requisitos básicos de una verdadera rendición de cuentas.

Lo que ahora sin duda llama la atención es que en el arranque de la 64 Legislatura la glosa no ha cambiado, ni siquiera cuando el partido que ostenta la mayoría absoluta es oposición del gobierno actual y tiene el encargo moral histórico de hacer cumplir la función de contrapeso.

Morena, con sus flamantes 256 diputados federales y sus casi 60 senadores, tiene la fuerza más que sobrada para hacer que el Ejecutivo Federal presente cuentas detalladas de sus acciones de gobierno.

Ahora resulta que Morena no quiere tocar a Enrique Peña Nieto ni con el pétalo de una rosa, cuando la gente que votó por ellos –con Andrés Manuel López Obrador a la cabeza- lo hizo estando harta de la impunidad y de los abusos sin parangón que protagonizaron personajes que todavía están allí, en sus puestos, como el mismo Peña, como el mismo Luis Videgaray Caso, y muchos otros del gabinete presidencial que sirvieron de instrumentos para que el país enfrente la deuda más grande y grave que se haya conocido en toda su historia y para que volvieran a tomar el control del país las principales compañías petroleras del mundo.

Se entendería que los que han ganado la elección, y van en curso de ser gobierno a partir del 1 de diciembre, no querrían confrontarse con el actual gobierno; pero no necesitan hacerlo y cumplir con lo que tiene por obligación qué hacer: Echar mano de la función de control político del Congreso y revisar las acciones del gobierno.

Si lo quisiera Morena, esta glosa tendría que ser como en otros tiempos algunos de sus ahora legisladores proponían que se hiciera: Con características de auditoría pormenorizada en cada una de las áreas.

Que por un lado de la mesa estuvieran los diputados acompañados de sus asesores en cada área de gobierno, y por el otro lado estuvieran los secretarios encargados de los despachos presidenciales con su montón de asesores y ayudantes respondiendo detalladamente a cada una de las preguntas que aquellos les hicieran.

Una mesa semejante a las que utilizan las empresas cuando alguno de sus departamentos es sometido a auditorías. Mesas, por cierto, que no duran un día, ni dos; pueden durar semanas si es necesario, sosteniendo un ritmo de trabajo donde el horario no tenga hora de salida.

El formato de rendición de cuentas heredado por el sistema priísta solo simula que se rinden cuentas. Es este mismo el que, en el comienzo de la 64, prevalece y se está utilizando en las dos Cámaras del Congreso de la Unión.

A Enrique Peña Nieto le han abierto un camino muy ancho para que se vaya sin presentar cuentas reales y verdaderas. Y, al parecer, quienes se lo han abierto son sus otrora adversarios recalcitrantes.

La nueva mayoría en la Cámara de Diputados tiene la oportunidad histórica de inaugurar un nuevo sistema de rendición de cuentas. ¿Por qué no lo hace?

ESTRIBO
Anoche, la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados formalizó lo que había estado diciendo Mario Delgado, su presidente, de reducir el presupuesto de esta Institución durante el periodo de septiembre a diciembre de 2018.

Se comprometieron a ahorrar 409 millones de pesos, que regresarán a la Tesorería de la Federación en diciembre próximo. Corresponden a un presupuesto para todo este año de 8439 millones de pesos.

Dicha reducción será de las siguientes medidas de austeridad: Eliminación de seguro de vida para los diputados; eliminación del seguro de gastos médicos mayores, eliminación del fondo de ahorro, reducción al mínimo de viajes y viáticos, eliminación de renta de vehículos; eliminación de gastos para telefonía celular, reducción de contratación de personal, asesorías y eventos, así como de insumos y consumibles.

También, se suspenderá la remodelación de oficinas con cargo al presupuesto de la Cámara y se restringirá la contratación de plazas vacantes.
08 Septiembre 2018 04:00:00
De cómo ha escalado el conflicto de la UNAM
El Senado de la República volteó a mirar a la Universidad Nacional Autónoma de México, en su sesión del jueves 6. Condenó los hechos de violencia que acontecieron dos días antes, el lunes 3, en los que sujetos ya identificados como integrantes de grupos porriles atacaron a un grupo de estudiantes de esa casa de estudios cuando se manifestaban dentro de Ciudad Universitaria. Dos muchachos, de dos docenas de lesionados, quedaron bastante lastimados, al grado de que se temía perdieran la vida.

¿Por qué ahora? ¿Quién o quiénes ordenaron la agresión? Son dos preguntas que escuecen desde entonces en los territorios del Congreso de la Unión.

Ese día, anteayer, todos los grupos parlamentarios se posicionaron en tribuna. Aunque con un discurso peleado con la sintaxis y suelto, propio de la novatez de oradores de principio de Legislatura, lo que prevaleció en la mayoría fue la sospecha de que los porros siguen siendo viejos conocidos de las autoridades de Rectoría. Y metieron en el tobogán de la sospecha y la desconfianza al rector Enrique Graue.

Hubo un legislador que se distinguió por el recuento que hizo de hechos históricos del conflicto que hoy tiene en ascuas a la UNAM… y al país.

He aquí partes medulares de lo que dijo Joel Padilla Peña, senador del Pt: “Este conflicto tiene al menos ocho meses gestándose: Comienza en diciembre de 2017. El cambio de la administración de los colegios de Ciencia y Humanidades, particularmente en el CCH Azcapotzalco, con la llegada de Guadalupe Márquez Cárdenas, la nueva directora del plantel, los errores en los que incurrió la administración entrante fueron el tomar medidas unidireccionales que afectaron la vida interna de la comunidad académica y estudiantil, sin explicaciones ni diálogo, como el quitar los murales hechos por los estudiantes, o el pago de los favores a aquellos que ayudaron a que la nueva administración llegara al poder.

“De lo anterior, también se desprendió el castigo para quienes no apoyaron al ganador, así como afectaciones gremiales del profesorado, esto derivó en la falta de profesores, saturación de grupos, problemas de tipo académico, etcétera, problemas de pago de inscripción, la educación superior y media superior es gratuita, pero se paga una cuota de 20 centavos, es una cuota congelada desde hace décadas, y que debe pagarse en las ventanillas del campus.

“A todo lo anterior, viene una respuesta lógica: La comunidad estudiantil del CCH Azcapotzalco exigió cinco acciones por parte de las autoridades:

“Establecimiento del presupuesto escolar, restauración del acervo mural del colegio y permiso para la creación de nuevos murales por parte de alumnos, asignación de profesores y horarios, castigo a profesores y administración abusivos y deficientes, establecimiento a las exigencias de cuotas por parte de trabajadores de la escuela a alumnos de los tres años.

“La autoridad respondió con grupos de golpeadores, amedrentando a los estudiantes, lo que los radicalizó.

“El lunes 27 de agosto del presente año, un grupo de estudiantes tomó las oficinas administrativas del CCH Azcapotzalco. Exigían que renunciara María Guadalupe Márquez,
“Alumnos y padres de familia exigieron un diálogo con las autoridades de la Dirección General de los CCH y dos días después, a través de un comunicado, la Dirección General de los Colegios de Ciencias y Humanidades, expresó a la comunidad universitaria su plena disposición para colaborar en la solución de problemas que un grupo de alumnos ha manifestado, establecer una mesa de diálogo e integrar una comisión intermedia de horarios en la Dirección General del Colegio, para que se asignara un profesor para todos los grupos del plantel.

“… Para el viernes 31 de agosto, la Dirección General de los CCH informó que Andrés Francisco Palacios Meza sería el nuevo director interino. Pero el lunes 3 de septiembre los estudiantes se citaron en Rectoría para exigir castigo para los golpeadores y la creación de medidas que garanticen la seguridad de los estudiantes.

“Muchos de los agresores ya han sido identificados como provenientes de distintos CCH y facultades, varios pertenecientes a los grupos conocidos como a 32 del CCH Azcapotzalco, 3 de marzo, del CCH Vallejo, la Federación de Estudiantes de Naucalpan y otras organizaciones porriles, pero el conflicto ya ha levantado un sinnúmero de acusaciones directas contra las autoridades de auspiciar a estos grupos, ya que, según se supo, no fue casualidad que estos sujetos anduvieran por el campus, armados con palos, navajas y bombas molotov.

“Justo en el momento de la manifestación, incluso algunos se encontraban caminando alrededor de Rectoría, minutos antes de que la marcha llegara, incluso, se supo que desde Rectoría se giró orden a los cuerpos de auxilio UNAM de no intervenir en el conflicto.

“… La respuesta que el día de antier, martes, por parte del Rector de la UNAM, Enrique Graue, fue la condena, la indignación el repudio y la erradicación de los grupos porriles a los que señala estar al servicio de intereses externos a nuestra universidad y lo que han asolado nuestras instalaciones en el bachillerato. Reiteran disposición al diálogo para conocer, atender y dar solución a los problemas planteados por los estudiantes.

“Sin embargo, esta respuesta se percibe tardía, contraria a la decisión de último minuto que el propio Rector tomara, de cancelar su rueda de prensa de antier martes, minutos antes de realizarse, en virtud de que un contingente de estudiantes de distintas facultades marcharía a Rectoría”.

Con la condena senatorial, el Congreso esperaría que se detenga la escalada y que concluya también la hipocresía de las autoridades de la UNAM .
07 Septiembre 2018 04:00:00
Hora de recoger las varas
Último orador fue Hugo Rafael Ruiz Lustre, de 23 que intentaron ayer, desde la tribuna de San Lázaro, el trazo de la radiografía de la pobreza en México. Pero nadie fue capaz de describir -como describió Hugo Rafael- la radiografía de la pobreza moral de un régimen que se va de la mano del actual presidente de la República.

“El Sexto informe de gobierno”, dijo el ciego Hugo Rafael Ruiz Lustre, “es un insulto a la ciudadanía, una burla disfrazada de buenas intenciones que no describen el país, que solo estuvo en la imaginación del señor Presidente Peña Nieto”.

La amodorrada y aburrida sesión, justo en el final, se electrizaba. Pero no por lo que 22 oradores habían dicho, sino por que quien en ese instante hablaba en la tribuna no era otro que Hugo Rafael Ruiz Lustre, el primer diputado federal absolutamente ciego de toda la historia contemporánea del Congreso mexicano.

Y así lo decía él mismo: “Quiero en principio agradecer al partido Morena por permitirme el privilegio de ser el primer legislador ciego en la historia del Congreso mexicano. A mis compañeros de bancada reconozco el auténtico y verdadero ejemplo de inclusión, al permitirme leer la presente glosa”.

Estaban en la primera Glosa del sexto informe presidencial y la materia era la política social.

Y no era Morena, precisamente, a quien se le escuchaba, sino a un mexicano inusual y totalmente atípico, hasta el momento, en la vida del Congreso: El legislador ciego continuó: “Hubiéramos querido ver al señor presidente Enrique Peña Nieto en una comunidad originaria y no nada más en Palacio de Gobierno (Los Pinos), diciéndoles a los indígenas que hoy tienen una mejor calidad de vida, cuando en su sexenio se incrementó el despojo de sus tierras, territorio, se contaminaron ríos, manantiales con actividades mineras”.

A Enrique Peña Nieto le llegó, sin duda, la hora de recoger las varas. Este hombre ciego, de condición física inédita en la historia del Congreso mexicano, restregó: “En cuanto a personas con discapacidad no se implementaron políticas que garantizaran sus derechos y como personas se les creen alternativas para una mejor inclusión en la sociedad, ya fuera en términos de educación, trabajo, salud, accesibilidad y no discriminación”.

¿Quién mejor que él para describir la condición moral de Enrique Peña Nieto? Hugo Rafael Ruiz Lustre continuó: “El primero de julio, reprobaron al gobierno de Peña Nieto sus malas prácticas, su falta de resultados.

“Desde la tribuna más alta e importante del país le decimos al Ejecutivo federal que falló en su tarea, pues a pesar de que el Plan Nacional 2013-2018, en donde se suponía que su compromiso era impulsar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres y en el que el señor presidente informa el éxito de sus programas y reformas”.

Cuando Ruiz Lustre terminó, el que presidía, el panista Marco Antonio Adame, le reconoció en nombre de todos “su esfuerzo especial que ha hecho para su intervención”.

Más allá de la aparición de este legislador ciego, el Pleno de San Lázaro no fue nada distinto, diferente, a los Plenos de otras legislaturas cuando se ha tratado de analizar un informe presidencial.

Hablan desde la tribuna todos; pero lo hacen como quien habla en un monólogo. Nadie les contesta. No es un debate a pesar de que todos esperarían ese perfil, sino un pronunciamiento catártico sobre la forma y modo de gobernar de un partido (PRI) y un presidente de la República a los que, al menos ayer, nadie les recordó que más de 30 millones de mexicanos los acaban de empujar por un camino que conduce directamente al basurero de la historia.

Tampoco nadie de quienes ahí participaron reparó en el formato de la Glosa. Un formato exactamente igual de anodino y obsoleto que el de otras legislaturas, apenas salpicado con datos pretendidamente iluminadores de un régimen sellado por la desigualdad social sin freno.

Datos, como los siguientes: Alfredo Femat, del PT: “En este país, por desgracia, las cárceles no rehabilitan, profesionalizan al ciudadano que ha elegido la carrera de delincuente. Y se destina más dinero público para los reos que para los jóvenes que deben y están en la universidad pública”.

Juan Villarreal, de Movimiento Ciudadano: “En México, 10 de los hogares reciben más de 35 por ciento de los ingresos totales, mientras que el 10 por ciento más pobre, recibe únicamente el 2 por ciento”.

Dijo Mónica Almeida López, del PRD: “Para evaluar el informe de gobierno en materia de política social basta resaltar algunas cifras: 55 millones de personas carecen de algún derecho humano que dificulta su desarrollo integral. El 42 por ciento de los trabajadores en México cuentan con un ingreso laboral inferior a la línea de bienestar. El 56 por ciento labora en la informalidad, 60 por ciento gana menos de tres salarios mínimos”.

¿Y qué decía el PRI? Como siempre, trataba de describir una realidad que sólo ellos ven. En voz de Anilú Ingram Vallines, dijo: “Estamos a punto de cerrar un capítulo en la historia de México. Nadie puede negar que aún hay muchos pendientes por resolver, pero hay avances significativos particularmente en desarrollo social.

“Uno de los grandes legados que deja la administración del presidente Enrique Peña Nieto es la Estrategia Nacional de Inclusión, cuyo objetivo no fue sólo intentar ponerle fin al hambre sino cerrar las brechas de desigualdad a través del esfuerzo conjunto entre todas las dependencias y los tres órdenes de gobierno”…

Si a esto le llaman Glosa, los que se van seguirán riéndose. Veremos.
07 Septiembre 2018 04:00:00
Hora de recoger las varas
Último orador fue Hugo Rafael Ruiz Lustre, de 23 que intentaron ayer, desde la tribuna de San Lázaro, el trazo de la radiografía de la pobreza en México. Pero nadie fue capaz de describir -como describió Hugo Rafael- la radiografía de la pobreza moral de un régimen que se va de la mano del actual presidente de la República.

“El Sexto informe de gobierno”, dijo el ciego Hugo Rafael Ruiz Lustre, “es un insulto a la ciudadanía, una burla disfrazada de buenas intenciones que no describen el país, que solo estuvo en la imaginación del señor Presidente Peña Nieto”.

La amodorrada y aburrida sesión, justo en el final, se electrizaba. Pero no por lo que 22 oradores habían dicho, sino por que quien en ese instante hablaba en la tribuna no era otro que Hugo Rafael Ruiz Lustre, el primer diputado federal absolutamente ciego de toda la historia contemporánea del Congreso mexicano.

Y así lo decía él mismo: “Quiero en principio agradecer al partido Morena por permitirme el privilegio de ser el primer legislador ciego en la historia del Congreso mexicano. A mis compañeros de bancada reconozco el auténtico y verdadero ejemplo de inclusión, al permitirme leer la presente glosa”.

Estaban en la primera Glosa del sexto informe presidencial y la materia era la política social.

Y no era Morena, precisamente, a quien se le escuchaba, sino a un mexicano inusual y totalmente atípico, hasta el momento, en la vida del Congreso: El legislador ciego continuó: “Hubiéramos querido ver al señor presidente Enrique Peña Nieto en una comunidad originaria y no nada más en Palacio de Gobierno (Los Pinos), diciéndoles a los indígenas que hoy tienen una mejor calidad de vida, cuando en su sexenio se incrementó el despojo de sus tierras, territorio, se contaminaron ríos, manantiales con actividades mineras”.

A Enrique Peña Nieto le llegó, sin duda, la hora de recoger las varas. Este hombre ciego, de condición física inédita en la historia del Congreso mexicano, restregó: “En cuanto a personas con discapacidad no se implementaron políticas que garantizaran sus derechos y como personas se les creen alternativas para una mejor inclusión en la sociedad, ya fuera en términos de educación, trabajo, salud, accesibilidad y no discriminación”.

¿Quién mejor que él para describir la condición moral de Enrique Peña Nieto? Hugo Rafael Ruiz Lustre continuó: “El primero de julio, reprobaron al gobierno de Peña Nieto sus malas prácticas, su falta de resultados.

“Desde la tribuna más alta e importante del país le decimos al Ejecutivo federal que falló en su tarea, pues a pesar de que el Plan Nacional 2013-2018, en donde se suponía que su compromiso era impulsar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres y en el que el señor presidente informa el éxito de sus programas y reformas”.

Cuando Ruiz Lustre terminó, el que presidía, el panista Marco Antonio Adame, le reconoció en nombre de todos “su esfuerzo especial que ha hecho para su intervención”.

Más allá de la aparición de este legislador ciego, el Pleno de San Lázaro no fue nada distinto, diferente, a los Plenos de otras legislaturas cuando se ha tratado de analizar un informe presidencial.

Hablan desde la tribuna todos; pero lo hacen como quien habla en un monólogo. Nadie les contesta. No es un debate a pesar de que todos esperarían ese perfil, sino un pronunciamiento catártico sobre la forma y modo de gobernar de un partido (PRI) y un presidente de la República a los que, al menos ayer, nadie les recordó que más de 30 millones de mexicanos los acaban de empujar por un camino que conduce directamente al basurero de la historia.

Tampoco nadie de quienes ahí participaron reparó en el formato de la Glosa. Un formato exactamente igual de anodino y obsoleto que el de otras legislaturas, apenas salpicado con datos pretendidamente iluminadores de un régimen sellado por la desigualdad social sin freno.

Datos, como los siguientes: Alfredo Femat, del PT: “En este país, por desgracia, las cárceles no rehabilitan, profesionalizan al ciudadano que ha elegido la carrera de delincuente. Y se destina más dinero público para los reos que para los jóvenes que deben y están en la universidad pública”.

Juan Villarreal, de Movimiento Ciudadano: “En México, 10 de los hogares reciben más de 35 por ciento de los ingresos totales, mientras que el 10 por ciento más pobre, recibe únicamente el 2 por ciento”.

Dijo Mónica Almeida López, del PRD: “Para evaluar el informe de gobierno en materia de política social basta resaltar algunas cifras: 55 millones de personas carecen de algún derecho humano que dificulta su desarrollo integral. El 42 por ciento de los trabajadores en México cuentan con un ingreso laboral inferior a la línea de bienestar. El 56 por ciento labora en la informalidad, 60 por ciento gana menos de tres salarios mínimos”.

¿Y qué decía el PRI? Como siempre, trataba de describir una realidad que sólo ellos ven. En voz de Anilú Ingram Vallines, dijo: “Estamos a punto de cerrar un capítulo en la historia de México. Nadie puede negar que aún hay muchos pendientes por resolver, pero hay avances significativos particularmente en desarrollo social.

“Uno de los grandes legados que deja la administración del presidente Enrique Peña Nieto es la Estrategia Nacional de Inclusión, cuyo objetivo no fue sólo intentar ponerle fin al hambre sino cerrar las brechas de desigualdad a través del esfuerzo conjunto entre todas las dependencias y los tres órdenes de gobierno”…

Si a esto le llaman Glosa, los que se van seguirán riéndose. Veremos.
06 Septiembre 2018 04:00:00
Morena ya baila con los verdes
Dos votaciones sobre lo mismo en una asamblea –en la primera, negándole a Manuel Velasco la licencia temporal para dejar el encargo de senador, y en la segunda sí concediéndosela para regresar a Chiapas a concluir hasta diciembre su función de gobernador- reventaron los diques en el Senado, este martes 4 de septiembre de 2018, y también casi han reventado –al menos en las redes sociales- a los coordinadores de Morena, Ricardo Monreal en el Senado y Mario Delgado en la Cámara de Diputados.

Tanto Monreal como Delgado juraban y perjuraban un día después (ayer) que nada ha tenido que ver este permiso infame a Velasco para dejar la senaduría de aquí a diciembre, con la cesión del PVEM –el partido del mandatario chiapaneco- de cinco de sus diputados a la bancada de Morena, para que ésta terminase ayer por la tarde con 256 diputados integrantes.

Con ese rebase y escape hacia la mayoría absoluta –serían suficientes 251- el grupo de Morena de golpe ha mandado a la porra al PAN y al PRI. En los tres años de la 64 Legislatura incipiente, el coordinador de la bancada de Morena podrá por ley presidir la Junta de Coordinación Política, ese órgano de gobierno que desde 1999 el PRI y PAN siempre se repartieron, a veces invitando al PRD, y desde donde hacían cera y pabilo de las dos Cámaras del Congreso de la Unión.

Lo que sorprendía ayer es que el partido emblemático del movimiento que llevó a la presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador se acaba de aliar nada menos que con el partido que más ha sido acusado de ejercer la prostitución política. El más mercenario. Y esto es decir mucho, cuando ahí están los historiales vergonzantes del PAN, PRD y del mismo PRI.

Una pregunta hecha ayer a Arturo Escobar, por una reportera, llamó la atención y puso en guardia a muchos dentro y fuera del Congreso de la Unión: ¿A quién responderán esos cinco diputados del verde ahora en Morena?
Y respondía Arturo Escobar: “Van a integrar de manera oficial a Morena; pero son militantes del PVEM; tendrán esa duplicidad. Se disciplinarán a la agenda del Partido Verde”.

Contradecía Escobar a Delgado, que en la víspera había asegurado que los que lleguen a la bancada mayoritaria deberán responder a la agenda de Morena. Y a nadie más.

Pero, ¿qué sucedió el martes 4 en el Senado de la República?

Primer acto: El Pleno fue informado de que Manuel Velasco Coello, gobernador con licencia de Chiapas y recientemente ungido senador, solicitaba licencia temporal para dejar el Senado y regresar a la gubernatura. Acorde con una chicanería jurídica que recientemente prohijó él mismo, arrodillando al sumiso Congreso chiapaneco para que reformase la Constitución local con el propósito de que éste fuese y regresase. Y como fue.

Entonces pidió la palabra Xóchitl Gálvez Ruiz, panista hidalguense que llegó al Senado montada en el PRD. Sin rubor a su propio historial, Xóchitl dijo: “El hecho de que en un país democrático, un gobernador haga que se modifique la Constitución, y que en un solo día logre que un Congreso sin contrapesos dé entrada a la iniciativa, la remita a comisiones, la turne al Pleno, la apruebe, y que en ese mismo día obtenga la aprobación de los cabildos nos obliga a pronunciarnos a la extensión, como grupo parlamentario, sin soslayar que el compañero está en su derecho de solicitar licencia”.

“(Pero) si, además, esta reforma es un traje a la medida para que una misma persona pueda ocupar a la vez dos cargos de elección popular y que en un hecho inédito pueda reunir en una sola persona el cargo de gobernador constitucional y sustituto de sí mismo, violentando el espíritu del Constituyente Permanente, sería otra razón para nuestra abstención”.

Y opinó Blanca Estela Piña Gudiño, senadora de Morena: “No podemos seguir permitiendo que las leyes se modifiquen para el beneficio de grupos políticos y de poder. Las modificaciones aprobadas en Chiapas representan un nuevo exceso en contra de la ciudadanía, ya que dichas reformas se hacen como un traje a la medida para beneficiar a Manuel Velasco Coello”.

Y apostillaba: “Esto también es una muestra de que no se ha terminado de entender la voluntad del pueblo de México, la cual quedó de manifiesto el pasado 1º de julio en el sentido de construir nuevas prácticas en la política para que la orientación de todas nuestras acciones sean en el bienestar de la población y no de los políticos en turno. Es por eso que mi voto ante esta petición es rotundamente en contra”.

Y en contra del permiso que pedía Velasco votaron entonces casi todos los de Morena.

El güero chiapaneco se puso blanco como cera. Pero no cejó. Ah poco, se vio muy junto con Ricardo Monreal, ahora presidente de la Junta de Coordinación del Senado. Y fue la Junta la que, dos horas después, returnó la misma solicitud al Pleno.

Si la volvía a solicitar, decían panistas como José Erandi Bermúdez y Gustavo Madero, estaría en su derecho. Pero, guardando las formas, los procedimientos… hubiera podido ser en la sesión próxima. Pero no. A Velasco le urgía.

Y entonces ocurrían los trastabilleos de Morena. Verbigracia: Higinio Martínez decía: “Lo que pasó atrás es otro asunto, aquí estamos hablando del derecho a la licencia”…

Y sucedió entonces que Morena votaba en pro, desatando tempraneramente los diques por donde las críticas sorprendentemente le han dado una gran arrastrada.
05 Septiembre 2018 04:00:00
El tempestuoso arranque de la 64: Porfirio contra Fernández Noroña
En el comienzo mismo de la sesión ordinaria –la primera de la 64 Legislatura-, un vociferante Gerardo Fernández Noroña recriminó ayer muy airadamente a Porfirio Muñoz Ledo que haya asistido al informe presidencial de Enrique Peña Nieto en Palacio Nacional, como presidente de la Cámara de Diputados. Y los dos se calentaron tanto que desataron visiones de duelo, donde cada quien echa mano a sus fierros como queriendo pelear…

Prendió la lumbre Santiago González Soto, diputado petista, quien desde su manera de hablar dio a notar la novatez: “(Soy) Santiago González Soto, para que me vaya conociendo”… Y entonces, a Porfirio, que presidía, le preguntó: “Quisiera preguntar a usted de qué acudió ayer a lo que el Presidente de la República le llamó el informe de gobierno; ¿si a título personal o como representante de esta Cámara?”

Hacía medio minuto había comenzado la sesión. Y Porfirio, con su voz martajada por la edad (tiene 85 años); pero de mecha corta, respondió: “No acepto ninguna censura, porque los actos públicos de los diputados son nuestra exclusiva responsabilidad ciudadana y política”.

Se electrizó de súbito la asamblea. Como un resorte se apeó de su curul Gerardo Fernández Noroña y exigió la palabra al que presidía. Un silencio acompañó a la voz de Porfirio: “El presidente expresa la unidad de esta Cámara y no está roto el orden constitucional”, decía Muñoz Ledo a Noroña.

Pero Fernández Noroña, ya poseído por la ira, restregó a Porfirio la misma pregunta de Santiago Soto al tiempo que le exigía un tiempo en la tribuna.  Entonces Porfirio añadió: “Y quiero decir que tanto el diputado vicepresidente Adame como yo fuimos agredidos físicamente por otro miembro de este Congreso, lo que es inaceptable”.

Aludía Porfirio, sin miramiento alguno, a Fernández Noroña. Dijo entonces algo que se interpretó como un intento de acalambrar a Noroña: “Por fortuna, el proyecto de ley sobre fuero constitucional será presentado por el diputado Pablo Gómez, en unos minutos, y entonces abriremos el debate informado y serio sobre este tema”.

Desde su curul, Fernández Noroña pidió a Porfirio una moción de orden. Pero Porfirio reviró: “No hay más que hablar. No hay más que hablar. No le acepto su moción de orden porque no hay desorden. A no ser que usted quiera provocarlo, lo que no permitiré”.

Se vio entonces cómo a Gerardo se le encendía la mirada. Se incorporó y tiró su chamarra al asiento, diciendo: “Me falta usted al respeto”.

Porfirio gritó también: “No le falto al respeto. Usted nos faltó ayer al respeto y hubo agresión física. No…”

Gerardo respingó: “Usted está mintiendo, y exijo el uso de la palabra”.

Porfirio regresó: “No se lo permito porque usted fue el agresor. No le voy a conceder el uso de la palabra. No permitiremos que usted ponga desorden en este Congreso. A ver quién gana, un diputado o la inmensa mayoría de la Cámara”.

Se refería Porfirio al día anterior, lunes 3, cuando en la entrada principal de Palacio Nacional, Gerardo y un grupo de simpatizantes reclamó airadamente a Muñoz Ledo y a Martí Batres que estuvieran apersonándose ante Peña, convalidando un informe que no era tal, sino “una farsa y una burla para el pueblo de México”.

“Eres un traidor, Porfirio; y tú, Batres, eres un hijo de tu puta madre”…, gritó un acompañante no identificado de Fernández Noroña.

Ayer, en la sesión, se veían las caras. Porfirio reiteraba lo que dijo de Noroña. Y éste reviraba desde su curul: “Es usted un cobarde y miente, porque yo no le agredía físicamente. Benditas las redes sociales. Ahí se ve que no lo agredí”.

Y Noroña volvía a exigir la palabra “por alusiones personales”. Pero Muñoz Ledo decía: “Yo no le estoy aludiendo; usted fue el que me aludió. No permitiré que usted ponga desorden en esta Cámara”. Y la asamblea aplaudía a Porfirio.

Fernández Noroña otra vez, de su curul a la tribuna. Pero los micrófonos eran apagados. Exigía a Porfirio no le coartara su libertad de expresión en tribuna. Y Porfirio le respondía: “No caeré en su provocación, retírese a su curul”.

El petista dijo: “No le voy a tolerar su falta de respeto, ni su insolencia”.

Porfirio reviró: “No soy insolente. Y usted es un golpeador”.

Gerardo cargó otra vez: “Usted permite la violación del marco constitucional… Se lo advertí desde la sesión del  primero de septiembre, y no le voy a tolerar su autoritarismo”.

Y entonces Fernández Noroña soltó un gancho al hígado a Porfirio Muñoz Ledo: “Si usted vuelve a los tiempos del PRI es su problema. Este país se liberó y esta patria exige respeto a la República”.

Se notaba la lividez de Porfirio. El encabronamiento. Y así le respondió el gancho a Fernández Noroña: “Hay diputados que todavía no se han dado cuenta que ya ganaron y cambió la mayoría de la Cámara.  Lo lamento. Lo lamento por un diputado adscrito”…

Fajadores los dos en el debate. ¿Quién los detenía? Nadie. Fernández Noroña volvió a golpear al presidente de la Cámara, así: “Ayer estuvo usted con Peña. Cuando los chuchos estaban ahí usted los denostaba, y ahora que estuvo”… Y se volvía a ir el sonido. Imposible escuchar desde el palco de prensa.

Porfirio a Gerardo: “Es la continuidad del orden republicano. Le ruego que tome su asiento. No es ilegal (haber estado en el informe presidencial, en Palacio nacional). Ese es su juicio”.

Se habían dicho todo lo que se podían decir. Todavía siguieron un buen rato.
04 Septiembre 2018 04:00:00
La última carcajada del sexenio
Una carcajada que comenzó en agosto de 2008 -cuando Felipe Calderón Hinojosa y el PAN y el PRI reformaron el 69 constitucional para quitar la obligatoriedad del presidente de la República en apersonarse ante el Congreso para la entrega de su informe anual de gobierno- ha vuelto a cimbrar a la República.

Obsequiosos acaso para contribuir con la transición aterciopelada que desea Andrés Manuel López Obrador, ayer, a la presentación de dicho informe de gobierno asistieron los nuevos presidentes de mesas directivas de San Lázaro y del Senado.

Pero la presencia de los dos opositores al régimen –Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres Guadarrama- no fue suficiente para que el informe presidencial evitara hundirse todavía más en el descrédito y en la simulación de una rendición de cuentas que no aparece por ningún lado.

Las caras de palo de Muñoz Ledo y de Batres Guadarrama contrastaban, sin embargo, con la teatralidad del presidente Peña, a todas luces grotesca hasta en el momento de saludar y agradecer a quienes respondieron a su invitación a Palacio Nacional.

Gerardo Fernández Noroña y un grupo de seguidores de Morena intentó ingresar por la puerta principal, pero se toparon con viejos conocidos: Guardias del Estado Mayor Presidencial.

Muy temprano en la Legislatura incipiente para recibir las contundentes mentadas de madre que recibieron Porfirio y Martí. Fernández Noroña y el grupo de morenistas que le acompañaba aspiraba a dos cosas: Ingresar al patio donde Peña Nieto recibió a sus invitados y protestar en los términos que se le conoce.

Pero no lo dejaron pasar. Y cuando, muy cerca de donde estaba, pasaron Porfirio y Martí sin reparar en él, el ahora diputado petista los cuestionó a grito abierto, recriminándoles su decisión de asistir a un informe, que de informe presidencial solo tiene el nombre.

Y era entonces cuando voces de quienes acompañaban a Noroña se cebaban sobre los presidentes de mesa directiva: “Traidores”… “hijos de…”

El informe de Enrique Peña Nieto despedía el tufo de la propaganda y el autoengaño. Verbigracia: “A la siguiente administración le entregaremos un país con importantes fortalezas”, aseguraba.

Y se ponía entonces a e enlistar: “Estabilidad política, social y económica. Finanzas públicas sanas, con 78 por ciento más de contribuyentes (respecto de) hace seis años y una deuda manejable y en tendencia decreciente.

La inflación más baja para un sexenio desde hace casi 50 años. Nuevos empleos formales que crecen a un ritmo de 800 mil por año. Un nuevo modelo energético que nos permite recuperar nuestra condición de potencia en este sector y liberar recursos públicos para fines sociales. La mayor inversión extranjera directa de nuestra historia por 192 mil millones de dólares a la fecha, además de inversiones ya comprometidas por casi 200 mil millones de dólares tan solo en el sector energético”.

Quienes ahí lo escuchaban le aplaudían. Sin duda, percibieron los invitados el tono tristón de quien se despide. Hubo un instante en que a Peña parecía que se le humedecieron los ojos. Así sucedió, de hecho, con sus hijas y su esposa, a quienes tenía ante sí entre las primeras filas de invitados.

En medio de los hieráticos rostros de Porfirio y Martí, Peña Nieto continuó con su despedida: “Los menores porcentajes de pobreza y de carencia sociales desde que se tiene registro, un nuevo modelo educativo que se aplica en las aulas a partir de este ciclo escolar, proyectos de telecomunicaciones en marcha, el doble de la capacidad portuaria que existía al inicio de este gobierno, una renovada red carretera y proyectos ferroviarios y aeroportuarios de gran escala y un conjunto de tratados comerciales de nueva generación y relaciones estrechas con todos los países con los que compartimos principios e intereses”.

Se sentía solo, sin duda. Una muestra de ello fue cuando un nudo en la garganta le quitó un instante la voz, justo cuando intentaba “agradecer a México” su “ánimo y energía”. Y cuando decía: “Para mantener la entereza y el coraje necesarios en la conducción de la República”...

Más allá de los tonos y sentimientos de un presidente que, súbitamente, se está reconociendo a sí mismo como un caminante a mitad del desierto, su informe presidencial volvió a causar furor en el sector más recalcitrante de la otrora oposición.

Un Fernández Noroña que, a no dudar, se siente muy a gusto en el paradigma del opositor, se ha ido, furibundo, contra sus compañeros, por haber ido y legitimado el sexto informe presidencial.

Ayer mismo, casi al anochecer, los diputados de Morena Mario Delgado Carrillo y Pablo Gómez Álvarez informaron, en conferencia, que la Glosa o análisis del informe presidencial comenzará desde el pleno de los 500 diputados este jueves 6 con el análisis de la política social; el martes 11, debatirán sobre la política interior; el jueves 13, sobre política económica; el martes 18, sobre política exterior.

Y en los próximos días, darán a conocer el calendario de comparecencias de los secretarios encargados de despachos presidenciales. Dependerá de las ocupaciones que tengan estos.

Se esperaba más, dentro y fuera de los territorios del Congreso, en materia de rendición de cuentas. Y la glosa del sexto informe podría ser oportunidad para practicar una revisión diferente.

Se esperaba que hoy, martes, se instalara la Junta de Coordinación Política en San Lázaro y que Morena se quedara con los tres años; pero todavía no consigue llegar a los 251 curules. El jueves reciente tenía 247. Ayer, al parecer, tenía menos de 247.

El jueves será el último día para ver si Morena consigue la mayoría absoluta.
02 Septiembre 2018 04:00:00
Como locomotoras, chocaron Morena y PRI
Visiones de un México absolutamente inédito hicieron retumbar ayer como un trueno al Congreso de la Unión hasta el crujir de sus cimientos mismos. Dos martillazos –uno de Porfirio Muñoz Ledo, presidente del Congreso, y otro de Andrés Manuel López Obrador, éste muy lejos de ahí- cayeron sobre el derruido edificio del presidencialismo priísta y han demolido todavía más las ruinas en que quedó después del golpe electoral del pasado 1 de julio.

Y, luego, como dos locomotoras, chocaban el PRI más salinista que se recuerde y Morena.

En el contexto del informe presidencial, López Obrador, hacía unas horas desde su oficina donde despacha como presidente electo, había cimbrado al Congreso con la promesa de que promoverá cambios a la Constitución para que cambie a partir de su sexenio la entrega del informe presidencial, haya preguntas directas de los ciudadanos y debatan todos en torno de la administración pública.

Porfirio, en cambio, aseguraba que deberá presentarse otra vez el presidente de la República en un informe presidencial, y dejaba abierta la opción de cambiar el formato: Un formato donde se debata y se analice en serio lo que diga la presidencia de la República.

En su discurso de apertura del Congreso General, Muñoz Ledo hubo dicho: “Subrayo en esta ocasión la palabra honorable, porque pretendemos que el Poder Legislativo sea motivo de honor, y no de vergüenza, para nuestros compatriotas”.

Y aseguraba el viejo y muy ameritado político: “Vivimos hoy la refundación de la República. El pueblo de México nos ha otorgado a todos sus representantes el mismo mandato, aunque en funciones diferentes: La Cuarta Transformación del país, desde el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, hasta el más modesto de los servidores públicos. La tarea de reconstruir las instituciones nacionales, conforme a principios de austeridad, honestidad, transparencia, rendición de cuentas e integridad política”.

Y apostillaba: “Este será un Parlamento abierto a las necesidades y a la participación de la gente. Aquí tendrán cabida todas las demandas, pero no se perseguirá protesta alguna”.

Este 1 de septiembre de 2018 ya quedó como la primera vez que, en San Lázaro, un 1 de septiembre, quedaba hecho añicos el rito victoriano que hace muchos años instauró el PRI para ensalzar la figura presidencial.

45 diputados federales y un poco más de una docena de senadores priístas solo se recortaban como unas tristes sombras en pasillos, curules y patios. Y sin embargo, no se les puede regatear a los priístas su alta capacidad para el discurso y la oratoria… aunque ésta vaya a ritmo del tono de voz de un viejo conocido de México: Carlos Salinas de Gortari.

Hora de los posicionamientos. Claudia Ruiz Massieu –presidenta nacional del PRI, senadora por ese partido y sobrina del expresidente Carlos Salinas, a quien tildan de haber sido el orquestador del régimen neoliberal que concluyó el pasado 1 de julio-, dijo en la tribuna del Congreso: “Con respeto, con respeto y ánimo constructivo quiero decirles que la agenda progresista que impulsamos durante décadas desde la fuerza política que represento, y en la administración del presidente Enrique Peña Nieto, que ustedes rechazaron y criticaron como oposición, les va a servir de andamiaje cuando asuman la enorme responsabilidad de ser gobierno”.

Instante climático de la oratoria de la sobrina de Salinas. Y siguió: “Nosotros ya pagamos los costos políticos de la reforma hacendaria, y por ello tendrán finanzas fuertes sin la necesidad de aumentar impuestos. Pagamos los costos políticos de la reforma energética que ya genera miles de empleos y va a seguir generando más, y reducirá los costos de la electricidad y la gasolina para las familias mexicanas”.

Un vocerío contrario a Claudia Ruiz insufló el recinto. No tardó la respuesta. Ah poco, llegó en voz de Mario Delgado Carrillo, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, quien, inmisericorde, latigueó el lomo de la sobrina de Carlos Salinas, así: “O estamos en la noche de los cínicos o parece que aquí hay varios partidos que no entendieron el mensaje. Se necesita muy poca vergüenza para venir a decir aquí que por décadas han servido al país cuando se han servido del país y lo han saqueado. Entregan un país en ruinas”.

Atónitos, los priístas. Pero Delgado apenas comenzaba: “La gente se cansó de vivir con miedo, de la violencia creciente, de los muertos que se acumulan, de las extorsiones que se multiplican y del dolor insondable de las familias de los desaparecidos. Es una crisis de derechos humanos sin precedente. Un clamor recorre todo el país. Justicia. Justicia. Justicia. Justicia”.

Por los rictus que hacían, los priístas no se esperaban tamaño “zurdazo” como revire. Delgado continuó: “Nos regalan un andamiaje, una agenda progresista que nos va a servir. La gente votó en contra de eso, 30 millones de mexicanos votaron en contra de sus reformas estructurales.

“El pueblo ha votado por un cambio en la economía. En las tres últimas décadas México ha sido el alumno más aplicado de los organismos internacionales. Se adelgazó el Estado, se abrió la economía, se hicieron instituciones autónomas, se vulneró la propiedad de los recursos naturales del Estado, y seguimos con un crecimiento insuficiente, decepcionante, donde se acumulan los pobres y el salario cada vez alcanza para menos”.

Hervidero en el Pleno. La expresión de descaro de algunos priístas se borraba de tajo: “Hoy, con esta sesión de Congreso General”, insistía Delgado, “inicia la salida de la larga noche de violencia, estancamiento económico, pobreza y corrupción”.

Senado y San Lázaro se citaban para el martes, cada cual en su sesión.
01 Septiembre 2018 04:00:00
Hoy es el comienzo de un nuevo recodo de la historia
La 64 Legislatura llegará hoy aupada sobre la cresta de la ola de la historia. Y su comienzo, que a decir de quienes conformarán la mayoría llegará sellada por la esperanza, no podrá evitar que se le relacione también con el sino de la tormenta.

Si al Congreso mexicano se le pudiera relacionar con la navegación, entonces esta Legislatura que hoy comienza estaría conformada por dos enormes buques que ahora, en este preciso 1 de septiembre, ya permanecen en el puerto en espera de zarpar hacia un mar que no sólo plantea días largos y asoleados sino también tiempos borrascosos.

Lo insólito del momento consiste en que a estos dos barcos de gran calado los conducirán sendos capitanes del mismo partido político que el 1 de julio reciente fue izado en lo más alto del poder público en México por nada menos que 30 millones 110 mil mexicanos y mexicanas.

Y lo insólito también es que los timoneros que hasta ayer habían gobernado estos dos enormes barcos legislativos –se refiere uno por supuesto al PRI y PAN-, tienen en su futuro inmediato una vida tan inédita como amarga para sus egos y sus historiales.

¿Quién se iba a imaginar apenas en la víspera de aquel 1 de julio que el PRI sólo iba a obtener 45 diputados federales y poco más de una docena de senadores, cuando había sido, todavía hasta esta recién concluida Legislatura, el partido mayoritario de los legisladores? El que partía el pan, el sentenciador de destinos de una Patria escandalosamente herida y mancillada. El número uno durante décadas, sexenios, legislaturas. El que se sentía el dueño del poder público en México.

También se sentía el dueño de los mejores espacios físicos de la Cámara de Diputados. Esta semana, sin embargo, le advirtieron desde el olímpico Morena que deberá dejarlos. Que no son ni nunca fueron suyos… Y eran los mejores espacios; los más amplios. Donde estaba la sala de reuniones de pared de cristal curvo parecido a una “pecera” o a un “serpentario”, como los bautizaron, los siempre chorreantes de picardía, reporteros de la fuente informativa de la Cámara de Diputados.

“Pecera”, se decía, porque en el PRI hay puros “peces gordos”. O “serpentario”, también se ironizaba, porque allí, a través del difuminado muro de cristal, se recortaban siluetas de algunas “serpientes”…

Voces de la gente que ha llegado a la presidencia de la República con luces y sonidos de carnaval dicen que el PRI, de esta madriza, ya no se levanta nunca; por más que ha comenzado a construir una estrategia de auto engaño y de engaño hacia la gente, tratándola de engatusar diciendo que obedecerán el dictado del pueblo en las urnas, y que aprenderán y que comenzarán a salir a las calles a enarbolar demandas de la sociedad.

Acaso por esto es que el junior de Oaxaca, el gobernador Murat, se le ha visto estos días marchando en las calles de la ciudad de México, como un camaleón tratando de engañar a la gente con ayuda de la televisión haciéndose pasar por opositor preocupadísimo por las necesidades del pueblo.

Viernes 31 de agosto del 2018. Era la víspera. En San Lázaro, lugar donde sesionará este día 1 de septiembre el Congreso General a partir de las cinco de la tarde, voces de comunicación social avisaban que no será un día de campo porque la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tiene programada una visita a la Cámara de Diputados. Y también trabajadores pensionados del ISSSTE.

Trabajadores de prensa de San Lázaro sugerían llegar desde temprano, para asegurar el paso al interior del palacio legislativo. Costumbre tiene la CNTE de, cuando llega, sitia; aunque, realmente, no se sabe cómo reaccionarán ahora, puesto que fueron ellos un grupo social significativo del país que votó y promovió el sufragio por los candidatos de Morena, particularmente por el de presidente de la República y por los candidatos de ese partido a ocupar curules y escaños en esta legislatura que hoy comenzará.

En otros comienzos de legislaturas, coincidente con el calendario del informe presidencial anual, los soldados del Estado Mayor Presidencial ya estaban montando desde la madrugada del 31 de agosto un doble cinturón de protección: enormes vallas que partían en dos las calles que circundan a San Lázaro y, al pie de éstas, una valla compuesta con cientos de soldados vestidos de civil.

Ayer no se veían en San Lázaro. No al menos a las siete de la noche del viernes 31. Presumían en el pasillerío que la 64 Legislatura hará historia comenzando sin las vallas del cuerpo de ejército construido para cuidar al presidente de la República, al parecer hasta este sexenio.

Como hizo historia este 31 de agosto cuando, por primera vez en el Congreso mexicano, las mesas directivas salientes de las dos Cámaras federales procedieron a una Entrega-Recepción formalizada a las mesas directivas entrantes, de la 64 Legislatura.

“Es una nueva época en la administración y en la vida de la Cámara”, dijo, orondo, Porfirio Muñoz Ledo cuando Édgar Romo García –presidente de la mesa directiva hasta este día 31- le entregaba el timón de este buque mayor que es la Cámara de Diputados.

Muchos personajes que hicieron historia en la 57 Legislatura – de 1997 a 2000, cuando el PRI perdió por primera vez la mayoría absoluta en San Lázaro- regresarán hoy investidos como diputados federales, entre éstos Porfirio, un innovador por antonomasia a pesar de sus 85 años de edad. Veremos.
31 Agosto 2018 04:00:00
La aparición triunfal de Napoleón Gómez Urrutia
El Napoleón mexicano también sabe de estrategias de guerra y, en diversas salidas ante los medios de información, se ha ido sobre Germán Larrea, dueño de Grupo México, y también sobre Javier Lozano Alarcón, al parecer aquellos dos individuos que encausaron un río de mala leche sobre la vida personal y sindical de quien ahora, como el Ave Fénix, resucita de sus cenizas y acaba de ser investido como senador electo, sin que pierda por esto su condición de líder histórico del sindicato nacional minero.

“Los que hayan cometido esos abusos pues que se atengan a las consecuencias de la ley”, dijo Napoleón Gómez Urrutia ayer, en una de sus varias apariciones ante los reporteros que cubren las fuentes informativas sindical y de la Cámara de Senadores. Y esto lo decía cuando un reportero le preguntó qué se planteaba ahora, como senador, ante la campaña de desprestigio que le lanzaron durante años Larrea y el insufrible Lozano.

“No debe prevalecer la impunidad y las acusaciones falsas”, sostuvo.

En los territorios del Congreso de la Unión nadie recordaba ayer la aparición tan tempestuosa de un líder sindical como la que protagonizó Napoleón Gómez Urrutia, a quien tres presidentes de la República pretendieron, pero no pudieron, meterlo a la cárcel, por pedido del segundo empresario más rico de México: Germán Larrea, dueño de Grupo México y a quien, por añadidura, se le conoce también por ser un auténtico desalmado con sus trabajadores.

Todo mundo recuerda el estallamiento de relaciones entre Germán y Napoleón: El 19 de febrero de 2006, una de las fechas más infaustas que se recuerde en el estado de Coahuila y en el país entero, cuando por causa de un derrumbe en la mina de carbón de Pasta de Conchos quedaron sepultados 65 trabajadores mineros, cuyos cuerpos de 63 todavía continúan allí, abandonados: “Nunca se recuperó ni se quiso recuperar un solo cuerpo, ni hubo voluntad de la empresa ni de las autoridades para la recuperación de esos cuerpos”, arremetió Gómez Urrutia en lo que fue su primera conferencia de prensa como senador.

Fue evidente que Napoleón carga consigo, cosido en el alma, el asunto de Pasta de Conchos, una tragedia que fue también para él el comienzo de un drama personal y sindical.

A raíz de que acusó Napoleón a Germán Larrea y al entonces gobierno de Vicente Fox de estar coludidos en contra de los intereses más sentidos y humanos de los trabajadores, tuvo que salirse atropelladamente del país y refugiarse en Canadá, por uno de dos temores: porque lo querían agarrar preso o porque, incluso, lo pretendían matar.

Visiones del México doliente y quebrado de Porfirio Díaz volvieron en el 2006 a mirarse en el país como los relámpagos cuando se refocilan y estallan en millones de voltios amenazadores y ominosos.

Tan bruta es la fuerza de Germán Larrea que tan pronto daba la conferencia –una conferencia que no le permitieron en el Senado darla- varios portales de medios capitalinos se desbocaban lastrándole el lomo a chicotazos a Napoleón, en tanto que en las redes barbotaban docenas de bots dándole de zurriagazos una y otra vez.

Nadie pudo evitar, sin embargo, la condición histórica de la aparición del líder sindical minero, quien apareció flanqueado por sindicalistas que, durante doce años, lo fortalecieron estando en Canadá, dándole una vicepresidencia en la Industrial Blobal Unión, una super confederación de sindicatos de trabajadores mineros de todo el mundo, que –según el mismo Napoleón- agrupa a 50 millones de trabajadores en 640 países y cuyo secretario general es el canadiense Walter Sánchez.

Por cierto, Sánchez estuvo ahí, flanquéandolo, como también estuvieron Len Mcluskey, líder del sindicato minero más grande de Inglaterra, con un millón 400 mil agremiados, y Ken Neumman, líder sindical de United Steelworkers, una confederación de 75 mil trabajadores de la industria del acero en Estados Unidos y Canadá.

En la conferencia de marras, el líder sindical canadiense Walter Sánchez dijo, a propósito del momento histórico que vive México: “Esto que sucede en México es un momento que celebran los trabajadores a nivel mundial, especialmente los mineros mexicanos, que han resistido bravamente en todo este periodo”.

El canadiense continuó: “En todo el mundo hay violaciones de los derechos de los trabajadores, pero la persecución (de que fue objeto) Napoleón no tiene paralelo. Cuando estaba en una lucha justa en contra del homicidio de los compañeros de Pasta de Conchos fue perseguido por gobiernos sucesivos y por empresas de México. Y (se movilizaron) durante 12 años miles de trabajadores de todo el mundo (para evitar que lo detuvieran).

“Se le acogió en Vancouver. Había la amenaza de la Interpol de que lo podía hacer preso y extraditarlo para México, y fue la fuerza del movimiento de los mineros, miles de trabajadores, quienes en solidaridad, lo evitaron, Y ahora podemos celebrar este momento, en que México pasa por una nueva fase (de su historia) y en que Napoleón regresa a su patria y con su familia”.

Walter Sánchez apostilló: “Desde 2015 hay una queja ante la OIT en contra de la plaga de contratos de protección, aberración que solo existe en México. Los trabajadores no tienen derecho de escoger a su sindicato ni a un buen contrato colectivo. Fue norma de los gobiernos (se refería a la etapa del régimen comprendida entre Carlos Salinas y Enrique Peña) garantizar al capital extranjero que sueldos serían bajos”.

Jueves 30 de agosto de 2018. Era la víspera y soplaban fuertes y nuevos vientos sobre el país.
30 Agosto 2018 04:00:00
La sentencia de un pueblo contra sus verdugos
Durante la instalación ayer de las dos Cámaras con miras al comienzo de la 64 Legislatura, la polvareda de una gran caballada que se acerca a tranco de galope por ese terraplén recientemente construido a punta de pala y tesón por 30 millones 110 mil votantes, el pasado 1 de julio, provocó a su vez el levantamiento de una expectación histórica, dentro y fuera de los territorios del Congreso de la Unión.

Bajo un cielo totalmente inédito, las dos Cámaras del Congreso de la Unión se internaron a su vez por senderos no conocidos. Morena –el partido emblemático de Andrés Manuel López Obrador- apareció ayer no con 181 diputados, como se había dicho en la víspera que tendría, sino con 247 luego de que decenas de diputados del PT y PES se declararon morenistas.

El partido que ostentará la presidencia de la República a partir del 1 de diciembre próximo, estaba ayer, 29 de agosto, a cuatro curules de alcanzar la mayoría absoluta. Y tendrá hasta el próximo martes 4 de septiembre el tiempo para invitar a más diputados a pasarse a la bancada.

Y si lo logra, como vaticinaban ayer en el pasillerío que ocurrirá, entonces Morena alcanzará de facto la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados. Y entonces ya ningún otro grupo parlamentario podrá aspirar a presidir un año la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados. Sería Morena el que lo presida los 36 meses de la 64 Legislatura.

Y cuando esta nueva mayoría absoluta se anunciase, entonces quedará firmada la sentencia de un pueblo contra los partidos que se erigieron sin rubor como sus verdugos, durante esa época conocida como de las “concertacesiones” entre el PRI y PAN, de 1988 hasta el 1 de julio de 2018. Y de manera particular en las dos recientes 62 y 63 legislaturas, en que a través del llamado Pacto por México, PRI, PAN, PRD, PVEM, PANAL y MC hirieron de gravedad a la República.

Cual fuere el resultado final –de si Morena consigue o no tener más de 251 diputados-, en las dos Cámaras será Morena el partido que ostentará en este inicio de Legislatura el control de los dos órganos de gobierno principales: mesa directiva y junta de coordinación política.

Acaba de ser investido Porfirio Muñoz Ledo en presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados. Y también acaba de convertirse en lo mismo, pero de la mesa directiva del Senado, el senador Martí Batres Guadarrama.

Y fue Martí quien dijo que, entrando el periodo ordinario el 1 de septiembre, el Pleno senatorial recibirá iniciativas de gran sentido social y humano, como la ratificación por parte del Senado de la República de la Convención Interamericana de Derechos de las Personas Adultas Mayores, así como la ratificación también del Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en la materia de Contratación y Libertad Sindical.

Reveló el interés de una mayoría grande de senadores por revisar la Ley de Desarrollo Social “para incorporar los principios de universalidad que existen en algunas legislaciones locales como la de la Ciudad de México y que a nivel federal todavía no tiene”.

Mario Delgado Carrillo ya es el coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados. Dijo que “afina detalles” con el Senado sobre un conjunto de iniciativas “que harán realidad las promesas de campaña” de Andrés Manuel López Obrador.

Y precisaba: “Aquí en la Cámara de Diputados, vamos a tener dos grupos fundamentales: uno, las iniciativas que tienen que ver con la urgencia del Presupuesto de Egresos 2019. Esto es, separar la Secretaría de Seguridad Pública, volver a crearla, para que pueda tener ya su presupuesto en 2019 y, desde el primer día de gobierno, se pueda trabajar en materia de seguridad”.

Agregó Delgado Carrillo: “Lo mismo aquí, en la Cámara de Diputados, vamos a trabajar en la Ley Reglamentaria del artículo 127 constitucional, para que nadie pueda ganar por encima del Presidente de la República, y que tengamos una estructura salarial ordenada, y que no haya los excesos que de repente vemos en algunos lugares de la administración pública.

“Y están también los temas de fondo: las promesas de campaña, erradicar la corrupción. El Presidente electo tiene la disposición para que se modifique el artículo 108 constitucional, fue una de las promesas de campaña, para que el presidente de la República en funciones pueda ser juzgado por delitos de corrupción o delitos electorales, y además, que estos delitos se conviertan en graves. Vamos a terminar también con el fuero constitucional”.

Pero también, acotó Delgado, se legislará sobre el cambio de la ley orgánica de la administración federal para el regreso, a partir del 1 de diciembre, de la Secretaría de Seguridad Pública.

Incluso, entre las propuestas de gran calado que vienen habrá una para reformar la Ley Orgánica del Congreso de la Unión. A propuesta de Porfirio Muñoz Ledo, dijo Delgado, se planteará desaparecer la Junta de Coordinación Política, así como la reducción de comisiones ordinarias y la desaparición de plano de las especiales.

Y entre aquella “lista larga”, dijo Delgado, figurarán acabar con pensiones de expresidentes de la República.

En los territorios del Senado, entretanto, se escuchaba el eco de la renegociación del Tratado comercial con Estados Unidos. En los ámbitos de Morena, no todos pensaban igual, en el sentido de refrendar la negociación que, en las últimas horas, han festinado tanto aquí –incluido el equipo de la presidencia electa- como allá, de aquel lado. Debatirán. Veremos.
29 Agosto 2018 04:00:00
De cómo PRI, PRD, PAN y PVEM miran triunfalmente la tragedia que provocaron
Los nueve grupos parlamentarios que conformaron la 63 Legislatura se despidieron ayer para siempre, en lo que también fue el finiquito de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.

He aquí, partes medulares:

Abel Cruz Hernández, diputado del PES: “Nuestro país es y seguirá siendo una democracia; en ella los protagonistas deben de ser los ciudadanos, la pluralidad y el diálogo, y sobre todo, y sobre todo, el respeto a las leyes, para que las formas sean exitosas y duraderas tienen que construirse mayorías amplias y el espacio para construir estas mayorías no es otro más que el Poder Legislativo, es aquí donde está la verdadera representación popular; es aquí donde todos los sectores de nuestra sociedad pueden y deben hacer oír su voz”.

Luis Alfredo Valles Mendoza, diputado del Panal: “El andamiaje legal de hoy es mejor que el que recibimos hace tres años, el trabajo y la vocación de cada uno de nosotros está representado en la estructura legal que hoy entremos a la siguiente legislatura”.

De Movimiento Ciudadano, el diputado Macedonio Salomón Tamez Guajardo: “Nos enseñan los libros de medicina que la piel se renueva constantemente a lo largo de la vida. Lo mismo sucede con los órganos públicos. Se van renovando constantemente en un proceso sin fin, y que en este momento estamos todos aquí atestiguando, pues llega a su término la LXIII Legislatura”.

Juan Romero Tenorio, diputado de Morena: “Aquí la cuestión de una evaluación final no es la autocomplacencia, sino definir qué, efectivamente, se hizo en estos tres años.

“Dejamos al país en una peor situación que cuando lo recibimos hace tres años, una deuda externa en aumento, crisis en inseguridad hacia la ciudadanía en general. No solo son 43, son miles, miles de desaparecidos, miles de desplazados, miles de víctimas de violencia y extorsión, miles de familias que perdieron su patrimonio, una vorágine del crimen organizado, de la corrupción y de la impunidad”.

Por el PVEM, el senador Carlos Alberto Puente Salas: “La 62 y 63 Legislaturas serán recordadas como legislaturas históricas, legislaturas en las cuales nos atrevimos a impulsar una transformación institucional, la más importante y más trascendente en el México contemporáneo; ésta se logró y se lograron sentar las bases de lo que hoy ya empieza a despegar ese gran México, gracias al trabajo y la participación de todas las fuerzas políticas representadas en la Cámara de los Diputados y de este Senado de la República”.

El PRD en voz de Jesús Zambrano: “Cerramos un ciclo histórico, diría yo, en el Congreso de la Unión visto en su conjunto.

“Para los grupos parlamentarios del PRD esta ha sido una legislatura que seguramente habrá de ser recordada por su pluralidad y por su capacidad para construir en el marco de esta pluralidad y aprobar una gran cantidad de leyes, de reformas a leyes y a la Constitución encaminadas a garantizar el Estado de derecho y a fortalecer la democracia en nuestro país y con medidas que siempre se buscó que fueran por el bien de la sociedad y de ir abatiendo la enorme brecha de desigualdad que seguimos teniendo en México”.

El senador del PT Luis Humberto Fernández Fuentes: “Esta última sesión nos obliga a una reflexión objetiva y serena de este período que hoy concluye.

“Con dolor vemos a nuestra nación asfixiada por la corrupción, aterrorizada por la violencia y menguada por la falta de desarrollo. Pero también es conveniente revisar lo que se avanzó.

“En este último día debemos de reconocer que cambiamos al país, lo cambiamos desde nuestras diferencias.

Algunos lo cambiaron con reformas, nosotros abonando a la consistencia y a una posición política de apoyo a un proyecto de transformación que hoy es triunfador”.

El PAN a través del senador Fernando Herrera Ávila: “La 63 Legislatura concluye hoy el período para el cual fue electa sin vana gloria; creo que todos podemos levantar la cabeza con orgullo y sentir que hemos rendido buenas cuentas.

“Los legisladores realizamos una serie de reformas constitucionales y legales que tienen como objetivo el bienestar de la población.

“La ruta que hoy concluye empezó en julio del 2012, mañana empezará otra, esperemos que sea por el bien de México, hoy como en julio del 12, Acción Nacional reconoce con toda madurez política el resultado electoral, la nueva realidad política, como entonces aceptamos ser una oposición constructiva a favor de México, de un México de libertades, de valores, con futuro, por un pleno Estado de derecho”.

Cerró Emilio Gamboa Patrón, senador del PRI: “Lo he dicho y lo quiero reiterar hoy, después de 1917 de la Reforma del Constituyente, donde no habían senadores, la 62 y 63 Legislatura en la Cámara de los Senadores y en la Cámara de los Diputados pasará a la historia como la más productiva que ha tenido el México moderno, y eso se debe a que Enrique Peña Nieto no vino a administrar este país.

“Siempre platiqué con él con un profundo respeto hacia el Congreso, hacia mis compañeras de diversos partidos y hacia mis compañeros de diversos partidos, ser respetuoso siempre del Congreso, y él vino a transformar este país, y hoy es un país distinto, con muchos problemas que reconozco y que vamos a tratar de sacar adelante, pero México es muy distinto de hace seis años, mucho”.

Y vaya que lo es; tanto que el PRI (y el PAN, PVEM y PRD) se derrumbaron estrepitosamente por todos esos cambios que Emilio dio en llamar “transformaciones”.
28 Agosto 2018 04:00:00
Las dos presidencias del Congreso General
Justo cuando está a tiro de piedra el comienzo del primer periodo ordinario de sesiones de la 64 Legislatura, en los territorios del Congreso de la Unión se ha decidido quiénes serán los titulares de las presidencias de las mesas directivas tanto de la Cámara de Diputados como de la de Senadores.

En el Senado de la República quedó confirmado el morenista Martí Batres como el que presidirá la mesa senatorial durante el primer año legislativo. Y Porfirio Muñoz Ledo, diputado federal de Morena, será el que lo haga en la Cámara de Diputados también en ese mismo lapso.

Morena será el partido político que controle las dos Cámaras. Esto solo ocurría con el PRI. Y tiene su especial importancia en ese comienzo de Legislatura y de sexenio porque será ese partido el que –a través de uno de sus legisladores, en este caso el ya legendario Porfirio Muñoz Ledo- le impondrá la banda presidencial a Andrés Manuel López Obrador el día en que Enrique Peña Nieto deje la presidencia de la República, el 1 de diciembre próximo.

Las mesas directivas de las dos cámaras cobraron importancia política a partir de la reforma de la Ley Orgánica del Congreso General de 1999. Una reforma que, coincidentemente, fue impulsada por legisladores que ahora vuelven para ser protagonistas de la historia contemporánea de México. Uno de estos, precisamente, es Muñoz Ledo.

En la reforma de entonces se acordó que para sustituir la maquinaria dictatorial que había construido el PRI para control político del Congreso, la Gran Comisión –que siempre, invariablemente, había sido presidida por un legislador priísta, quien a su vez era colocado allí por el presidente de la República en turno-, tenían que buscarse nuevas figuras de gobierno para las dos Cámaras.

Voltearon a mirar hacia la mesa directiva, que durante sexenios solo era una figura de postín.

Las directivas de las mesas directivas solo duraban un mes, y sus presidentes –en el Senado y en San Lázaro- no guardaban otra posición más que la de un ujier del presidente de la Gran Comisión.

La labor de las directivas de marras era para el desahogo de meros trámites legislativos y meros asuntos técnicos para el desarrollo de las asambleas. Y cuando se trataba de tomar decisiones que pudieran afectar a un grupo parlamentario o al sentido y tono del debate, los presidentes preguntaban la línea a seguir, sin rubor, a los presidentes de la Gran Comisión, que, casualmente, resultaban ser también los coordinadores del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.

Por eso, cuando el PRI perdió por primera vez en su historia la mayoría absoluta (quedó con 242 curules), en la Cámara de Diputados, de 1997 a 2000, y una legislatura después también en el Senado, debajo de los 65 escaños, de 128, entonces la oposición consiguió arrancarle al sistema priísta una reforma a la Ley Orgánica del Congreso General.

¿Y quiénes conformaban aquella oposición? Pues el PRD –entonces coordinado nada menos que por Porfirio Muñoz Ledo- y el PAN, a su vez liderado por el guanajuatense Carlos Medina Plascencia, quien de un retiro de la política ahora ha vuelto.

Fueron los años en que floreció ese páramo añoso en que convertido estaba la Cámara de Diputados. Ahora, como pintan las cosas, pareciera que se convertirá en un jardín democrático.

La oposición recalcitrante, insufladora, de entonces, la del PRD, hizo que la mesa directiva pasara a convertirse en una real figura de gobierno, y sus directivas pasaron de un mes a un año de duración.

Con el paso de las legislaturas, la mesa directiva volvió a caer en una parsimonia inducida por el PRI y el PAN, aunque no llegó a la ignominia en la que la tenía la Gran Comisión.

El PRI tironeó hacia sus intereses colocando con los años a la Junta de Coordinación Política sobre la mesa directiva, en ambas cámaras.

La Junta fue en la reforma de 1999 la otra gran figura de gobierno que crearon los partidos políticos, y los que la integraban no otros que los coordinadores de los grupos parlamentarios.

Terminó siendo la Junta, en cuando menos estas dos últimas legislaturas, el fiel de la balanza en ambas cámaras. Las decisiones políticas más importantes y sensibles para el país fueron tomadas por la Junta de Coordinación Política; decisiones que solo comunicaba a la mesa directiva, que solo procedía a seguir la línea que aquellos dictaban.

Y al interior de la Junta, fue el PRI el partido que terminó haciéndose del control, con apoyo siempre del PAN y con el decantado PRD a favor de Enrique Peña Nieto, a partir de la 61 Legislatura.

Fue el trío conformado por el PAN, PRI y PRD los que dictaron la línea a las mesas directivas para la construcción de caminos hacia las reformas que ellos dieron en apodar estructurales.

La oposición a estos tres hacía unos corajes entripadísimos. Puras trapacerías, chicanerías legislativas y mucha mala leche salían de los dos órganos de gobierno. Hay actualmente, por cierto, legisladores que aseguran que si existiera en México un Poder Judicial auténticamente independiente, bastaría con que se revisara la práctica legislativa que perpetraron el PRI, PAN y PRD en la 61 y 62 Legislaturas, para echar para atrás muchas de esas reformas constitucionales catastróficas para el pueblo de México, como aquella de la reforma energética, envilecida hasta las cachas por priístas, panistas y perredistas.

Veremos qué sucede con estas mesas directivas, que ahora controlará el partido que también ostentará la presidencia de la República.
25 Agosto 2018 04:00:00
Llegan PRI y PAN como lobos con disfraz de oveja
La clase política del PRI y PAN más vieja y rancia se apersonó ayer, en San Lázaro, en lo que fue el cuarto y último día para el registro de diputaciones federales de la 64 Legislatura. Y han llegado pretendidamente cubiertos con la piel de una oveja. Pero su naturaleza de políticos rudos y depredadores quedaba al descubierto desde la primera declaración.

Juan Carlos Romero Hicks, senador del PAN hasta el 31 de este mes, se fue desde la primera provocación sobre el grupo de Andrés Manuel López Obrador con la saña de quien opina que éstos no son más que unos “ignorantes”.

¿Con qué ánimo llega?, una reportera le preguntó. Y Juan Carlos, ex gobernador del estado de Guanajuato, respondió: “¿En qué ánimo? Llegamos con el ánimo de construir, con una gran motivación. En lo personal, tuve el privilegio de salir a la calle, de gastar la suela, el sudor y la saliva, escuchar a las personas”.

A decir verdad, nunca en sus tiempos de senador dejó salir su carácter despótico como ayer, en su primer día en San Lázaro, dijo que si bien “hay una descalificación enorme a la clase política, hay una desconfianza, y en el caso de Acción Nacional, después de la jornada electoral, pues prácticamente todos los partidos perdimos y quien obtuvo la mayor cantidad de votos –lo digo con mucho respeto- es un individuo que hoy es el Presidente electo, pero no es un partido político, nos quedamos sin partidos, y el PAN va a ser la fuerza más grande de lo que tenemos hoy en los partidos”.

Se ve que le sigue calando hasta el tuétano la forma como ganó Andrés Manuel López Obrador, a quien aludió como “un individuo”.

Y era el hasta ayer desconocido Juan Carlos Romero Hicks quien hablaba sin rubor lo siguiente: “El reto es tener un partido humilde, autocrítico, prudente, sensible, incluyente y que tenga, sobre todo, tres grandes revisiones, porque tenemos dificultades en el camino y no tuvimos un buen resultado electoral nacional, sí en Guanajuato, de ahí venimos, pero hay que tener mucha humildad y leer con claridad qué hicimos y qué dejamos de hacer”.

Un tema en que confluyeron ayer panistas y priístas fue el de la construcción o no del aeropuerto internacional de la Ciudad de México. Juan Carlos Romero Hicks dijo: “El proyecto es de sentido estratégico y la Constitución marca cómo se hacen las consultas. El señor presidente electo no está en funciones, no está en capacidad todavía de hacer una consulta que la determina el Congreso, la aprueba la Corte y la conduce el Instituto Nacional Electoral”.

Y latigueaba a la presidencia electa, así: “Me parece que es una mala decisión porque este es un tema técnico y es un tema también de sensibilidad social. Nosotros –y soy senador de la República- hace dos años y medio propusimos y se designó una comisión para ver el tema del aeropuerto y se advirtieron muchas cosas que todavía están sin resolverse, se han gastado miles de millones de pesos y no hay siquiera un metro cuadrado construido”.

Y apostillaba también: “Me parece equivocado el presidente electo; es una falta de carácter legal empezar a conducir aspectos antes de tener la envestidura presidencial en el ejercicio y me parece que es parte del populismo que no podemos ya permitir en este país, necesitamos hablar con la verdad”.

Y en alusión a la consulta popular, sentenció el senador: “Ahora, una reunión de mal informados es un gran reparto de ignorancia. Y creo que lo que estamos viendo por parte de muchos de los actores es que no tenemos la información apropiada, este un tema técnico, no es un tema de consulta. Me parece lamentable, es demagogia populista”.

Dulce María Sauri Riancho fue ayer el rostro más suave del adocenado y casi demolido PRI. Echó mano de la hipocresía y trataba de sorprender, hipnotizando desde el primer día, diciendo que aceptan el veredicto del Pueblo (en alusión a los más de 30 millones de votos en su contra) y que están en posición de “aprender” desde el lugar que les otorgó el pueblo: el quinto lugar en la Cámara de Diputados…

Sauri Riancho respondió cuando le preguntaron su opinión sobre la nueva conformación política del país, teniendo al PRI virtualmente en el suelo: “Yo diría que, en primerísimo término, con un gran respeto a quien, por voluntad del pueblo de México, será el próximo Ejecutivo federal. Ésa es la base, el gran respeto y sobre ello tenemos que analizar y estudiar las distintas propuestas, cuando se vuelvan ya propuestas de cambio o adiciones en materia legislativa”.

Telegrafiaba un diario capitalino su interés por el aeropuerto. Y su reportero, que había preguntado a Romero Hicks sobre el tema, también lo hizo con Sauri, quien dijo: “Bueno, ya tenemos un proyecto, ya está caminando, si vamos a privilegiar la seguridad de las vidas de las personas tenemos que analizar con toda atención y cuidado lo que dicen los expertos.

“Y con todo el respeto debido, ni el licenciado López Obrador, ni sus colaboradores, y mucho menos aquellos que están en los círculos de aplaudidores profesionales de todo lo que dice, tiene elementos para poder descarrilar un proyecto que tiene más de una década de gestación”.

Se presentaron, evidentemente, con dos caras: la de una supuesta humildad ante el pueblo y la del resentimiento por la forma como los 30 millones 110 mil votantes los acaban de arrojar virtualmente al basurero de la historia.
24 Agosto 2018 04:00:00
Conformación histórica de fuerzas en la Cámara de Diputados
El presidente electo Andrés Manuel López Obrador tendrá, para beneficio de su causa política, 308 diputaciones, de acuerdo con las constancias definitivas de legisladores plurinominales que ayer hizo públicas el Instituto Nacional Electoral (INE).

El otrora candidato presidencial opositor quedó bastante sobrado para conseguir las mayorías absolutas, cada que las requiera en San Lázaro. Y estará relativamente cerca de alcanzar las mayorías colegiadas también conocidas como la de los dos tercios.

Con las mayorías absolutas, que son las de 251 curules, el próximo gobierno de la República podrá fácilmente conseguir aprobaciones de reformas de leyes secundarias. Y también las reformas correspondientes a las leyes anuales de los Ingresos y Egresos, y de Criterios Generales de Política Económica.

Estos últimos entendidos como el marco de la economía –suerte de medidas de una cancha de juego- en que propondrá el Gobierno federal jugar cada año.

Se refiere uno, por supuesto, a los también llamados Supuestos Macroeconómicos Crecimiento, Déficit, Inflación, precio internacional del crudo mexicano para fines presupuestarios y Tipo de Cambio.

A la mayoría de dos tercios se le requiere para el caso de reformas constitucionales. Para tal fin, el gobierno próximo tendría que recurrir a la conformación de una alianza con alguno de los otros grupos parlamentarios que quedaron por allí, por cierto, bastante rezagados.

Apenas si necesitarían de otros 25 o 26 diputados, siempre y cuando el quórum estuviera registrando en esa asamblea los 500 diputados, porque, de lo contrario, aquellos dos tercios tendrían que corresponder del número total de diputados asistentes, lo que facilitaría todavía más al gobierno de Amlo conseguir una mayoría colegiada; claro, siempre y cuando sus 308 estuvieran allí, presentes.

De acuerdo con los anuncios del mismo López Obrador, en esta 64 Legislatura –cuya duración abarcará el periodo de 2018 a 2021- su gobierno no irá necesariamente por solicitudes de reformas constitucionales. Tampoco las descarta.

De suceder así, entonces su relación legislativa con la Cámara de Diputados se abocará a realizar reformas secundarias, cuyo número de iniciativas en las comisiones de San Lázaro andan por las 3 mil.

Habrá que esperar, ahora que se constituyan los grupos parlamentarios de la próxima legislatura, cuáles serán sus propuestas de agenda legislativa. Muchas de estas ya las han estado anunciando desde julio reciente… aunque entre éstas también figuran algunas reformas a la Constitución.

Según los números que ha entregado ayer el Instituto Nacional Electoral, Morena en la Cámara de Diputados ha conseguido 191 curules, de las cuales 106 corresponden a diputaciones de mayoría relativa (así se les dice ganadas en una elección) y 85 a la figura de representación proporcional o plurinominal (las que entrega el INE de acuerdo con el número de votos que consiguió cada partido político, y de un total de 200 diputaciones).

López Obrador bateó lejos. Su más cercano competidor fue el PAN, pero por muy lejos: Apenas sumarán 81 curules, 40 de las cuales por mayoría relativa y 41 por la vía plurinominal.

El Partido del Trabajo, uno de los aliados de AmlO, quedó en tercer lugar con 61 diputaciones, de las cuales tres son de representación proporcional y el resto (58) por la vía electoral.

Pues fíjese que el PRI todavía no aparece, sino que fue el otro aliado de López Obrador, Partido Encuentro Social, el que con sus 56 curules alcanzadas consiguió la permanencia en el cuarto lugar. Y como no alcanzó el mínimo de votos para conservar el registro como partido político, el PES no obtuvo ninguna curul plurinominal.

Ahora sí, aquí, en la quinta posición, aparece el PRI, con 45 curules. Al otrora partido hegemónico, que tanto restregaba a sus opositores su condición de ganador de “carro completo”, ahora solo consiguió triunfar en siete distritos electorales, para obtener igual número de diputaciones. Y las 38 curules priístas restantes le han llegado por la vía plurinominal.

En marzo reciente, en el último periodo ordinario de sesiones, un arrogante legislador priísta propuso al Pleno de los diputados una iniciativa de reforma constitucional en la que planteaba reducir el número de 200 a 100 diputaciones plurinominales.

Si se hubiera aprobado, la situación del Partido Revolucionario Institucional habría sido peor todavía.

¿Y dónde están los demás partidos políticos?

¿Recuerda usted, lector, lectora, al “movimiento naranja”? Pues quedó en el sexto lugar. Así de mal cayeron -en el ánimo de la gente en todo el país- sus infames anuncios electorales, para los cuales estuvo utilizando con una total desvergüenza a un chamaco de la etnia huichola. Y ahora el Partido Movimiento Ciudadano solo alcanzó 27 curules: 17 de mayoría relativa y 10 plurinominales.

Hay un séptimo lugar en esta lista histórica de repartición de curules, y es el PRD el que está en dicho sitio. El perredismo –devastado por los chuchos- descendió a los abismos de su historia con 22 curules, nueve de las cuales corresponden a nueve distritos electorales ganados y 13 a la figura de representación proporcional.

Todavía hay quienes quedaron más abajo: El Pvem, con 16 curules, de las cuales 11 son pluris y cinco por la vía electoral. Y el de hasta abajo es Nueva Alianza, con dos diputaciones plurinominales.

La conformación de fuerzas políticas en la Cámara de Diputados es histórica por donde se le vea. Los partidos grandes y poderosos de ayer, han pasado a ser minoría y no estarán ahora en condiciones de causar –al menos en esta 64 Legislatura- mayores perjuicios al país, como los cometieron en la 63, que a punto está de concluir. Se acabó el espacio. Falta el Senado. Veremos.
23 Agosto 2018 04:00:00
Flor de amapola
La Comisión Permanente recibió ayer la iniciativa de diversas reformas a la Ley General de Salud, Código Penal Federal y Código Nacional de Procedimientos Penales para legalizar el cultivo, producción y comercialización de la amapola con fines científicos y medicinales.

Quien inició el proceso legislativo no es cualquier hijo de vecino, sino el Congreso de Guerrero, la entidad mexicana que considerada está como la primera productora en el país de Papaver Somniferum, la letal droga generada por la bella flor de la amapola también conocida como la adormidera.

Este estupefaciente ha sido, durante décadas, el causante directo de muchas tragedias en Guerrero. De hecho, hay comunidades enteras dedicadas a su producción, ya sea por necesidad económica o por coerción de grupos delictivos. Y ha sido, en infinidad de ocasiones, el motor de la represión del régimen sobre el pueblo de Guerrero.

En la iniciativa de marras, los diputados locales guerrerenses se cuidaron muy bien de subrayar que la aprobación hipotética solo tendría condición de fines científicos y fines medicinales.

En su propuesta de reforma en el artículo 235 del Código Nacional de Procedimientos Penales hicieron alusión directa a la forma en que se tendría que abordar ahora la producción del narcótico para propósitos recreativos, que es donde está la tremenda bronca.

“Cuando se aseguren narcóticos previstos en cualquier disposición”, se lee en la iniciativa del Congreso de Guerrero, “excepto los de papaver somniferum o adormidera, productos relacionados con delitos de propiedad intelectual y derechos de autor o bienes que impliquen un alto costo o peligrosidad por su conservación, si esta medida es procedente, el Ministerio Público ordenará su destrucción, previa autorización o intervención de las autoridades correspondientes, debiendo previamente fotografiarlos o videograbarlos, así como levantar un acta en la que se haga constar la naturaleza, peso, cantidad o volumen y demás características de éstos, debiéndose recabar muestras del mismo para que obren en los registros de la investigación que al efecto se inicie”.

La excepcionalidad que propone el Congreso guerrerense consiste en que cuando el decomiso se trate de amapola, esta sea entregada a la Secretaría de Salud.

Se lee en el párrafo que se propone insertar en el 235: “Cuando se trate de plantíos de papaver somniferum o adormidera, el Ministerio Público vigilará su aseguramiento y entrega sin dilación alguna a la Secretaría de Salud, para que proceda a su disposición final, levantando un acta en la que se haga constar (lo siguiente): el área del cultivo, cantidad o volumen del estupefaciente, debiéndose recabar muestras del mismo para que obren en la averiguación previa que al efecto se inicie”.

En su argumentación de la propuesta de reforma, el Congreso de Guerrero hace un recuento sobre la historia de este tipo de drogas. Una historia que prácticamente comienza en las culturas antiguas de Egipto y Mesopotamia.

En el caso de México, sostienen los diputados guerrerenses en sus considerandos, las drogas eran permitidas en los tiempos de la Colonia, “y no producían corrupción ni violencia”.

Agrega el Congreso de Guerrero: “En el siglo XIX tampoco producían corrupción ni violencia. La discusión sobre las drogas se centraba en la salud. Era una discusión farmacológica, más propositiva.

“Sin embargo, grupos del poder fáctico vieron en las drogas un gran negocio. (Y) aunado a las presiones del gobierno de Estados Unidos para imponer en México la política prohibicionista, el presidente Lázaro Cárdenas tuvo que recular, a pesar de que había legalizado el consumo de drogas durante algunos meses en 1940”.

Insiste el Congreso de Guerrero con su argumentación: “México ha dedicado varias décadas a servir el consenso punitivo. Desde los años setenta con la Operación Cóndor, orientada a la erradicación de cultivos mediante el uso de antidefoliantes como el paraquat, hasta la última campaña de la guerra contra el crimen emprendida por el gobierno del presidente Calderón, la persecución de las drogas en México no ha sido sino una historia interminable de violencia y corrupción”.

También, más adelante, los diputados guerrerenses llaman a reformar urgentemente la política de drogas en México, y afincan su dicho en una declaración que emitió el 21 de abril de 2016 el entonces secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan: “Las drogas son peligrosas, pero las políticas actuales de narcóticos son una amenaza aún mayor porque el castigo recibe una mayor prioridad que la salud y los derechos humanos. Es hora de que las regulaciones pongan vidas y seguridad en primer lugar”.

También el Congreso de Guerrero cita a Fernando Henrique Cardoso, presidente de la Comisión Global de Políticas de Droga, quien ha dicho: “El sistema internacional de fiscalización de drogas está fracturado. En nuestro informe de 2011 instamos a los líderes globales a que se sumen a un debate abierto sobre la reforma de las políticas de drogas. Recomendamos la discusión inmediata de alternativas a la fracasada guerra contra las drogas. (Incluso) en los informes subsiguientes llamamos la atención sobre la necesidad urgente de reformas para reducir las epidemias devastadoras del VIH y la hepatitis C. Pedimos (también) a los tomadores de decisiones que rompan con el tabú vigente desde hace 50 años y conversen sobre maneras más humanas y efectivas para manejar las drogas”.

Ayer, miércoles 22 de agosto, el tema de la legalización de las drogas en México fue más allá de los territorios del Congreso. Olga Sánchez Cordero, próxima secretaria de Gobernación, anunció que el gobierno entrante propondrá a la ONU “una nueva interpretación en el combate a las drogas con el fin de legalizarlas. Y así facilitar la creación de una nueva Ley de Amnistía”.
22 Agosto 2018 04:00:00
Que revisarán Ley de Coordinación Fiscal para rescatar 250 mil millones de pesos
Alfonso Ramírez Cuéllar se autodestapó ayer como aspirante a coordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados. Con él suman cuatro, cuando menos, los diputados que desearían convertirse en el líder del grupo con mayor número de legisladores en la 64 Legislatura.

He aquí algunas de sus propuestas, para tareas inmediatas en los próximos cuatro meses:

“La primera de ellas es la reglamentación del artículo 127 con el propósito de terminar con los abusos en materia de percepciones, garantizar que nadie gane más que el Presidente; ahora hay un consenso ya mayoritario entre dos poderes, el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, solo nos falta que el Poder Judicial también asuma la nueva realidad y pudiera comprometerse a establecer una política de austeridad en el funcionamiento de sus distintos órganos.

“Queremos reformar la Ley Orgánica del Congreso y hacerlo en tres sentidos. Debe ser el Pleno el que discuta el presupuesto de la Cámara de Diputados, no puede seguir siendo solo la Junta de Coordinación la que defina cuánto se va a gastar y cómo se va gastar.

“La primera reforma a la Ley Orgánica es para que el Pleno, todas las diputadas y diputados aprobemos, discutamos y tengamos una normatividad que ponga candados y establezca sanciones y genere transparencia en el presupuesto de la Cámara de Diputados. Nosotros estamos proponiendo que el presupuesto para 2019 sea de seis mil 400 millones de pesos, una reducción de aproximadamente dos mil millones de pesos.

“Hemos estudiado con detalle el número de plazas, las características y sabemos perfectamente que esta reducción no afectará en nada la calidad del trabajo legislativo.

“La otra reforma a la Ley Orgánica tendrá que ver con la transparencia de los grupos parlamentarios. Esta Legislatura se va a caracterizar por terminar con la opacidad en las subvenciones y en el gasto de los grupos parlamentarios. Estas van a ser sujetos de un escrutinio permanente ante la opinión pública.

“Como miembro de esta fracción parlamentaria propondré a mis compañeros que cada tres meses, en una conferencia como esta, el grupo parlamentario de Morena informe con detalle cuánto recibió, en qué se usó, cómo lo gastó y muestre públicamente las distintas comprobaciones y las facturas que acreditan ese gasto.

“Y, finalmente, se dice que no hay contrapesos ahora, pero en la Ley Orgánica tenemos que garantizar el surgimiento de un nuevo contrapeso, la presencia de la ciudadanía en todas las fases del proceso legislativo con el propósito de que la participación ciudadana nos ayude a ser un poder soberano, un poder independiente, con mucha fortaleza, con mucha fiscalización, un parlamento totalmente abierto.

“La tercera iniciativa que tenemos que discutir es la que tiene que ver con los gastos federalizados. Vamos a reconstruir el federalismo, casi un billón 800 mil millones de pesos se transfieren de la Federación hacia los estados y los municipios.

“Vamos a revisar la Ley de Coordinación Fiscal porque es posible rescatar casi 250 mil millones de pesos de lo que hoy se manda en distintos convenios y subsidios que han generado una enorme corrupción y un dispendio ofensivo en muchas entidades de la República.

“Yo voy a convocar a una Convención Nacional Hacendaria de puros legisladores locales y federales, con el propósito de que hagamos un examen después de estos 10 años de las modificaciones en materia de gasto federalizado una política de austeridad que sea común a todas las entidades federativas y un sistema de rendición de cuentas y de sanciones para evitar que siga este derroche tan enorme de recursos en los que hemos vivido en las últimas décadas.

“Particularmente este tema del gasto es algo que para nosotros va a ser una tarea principal, la de ordenación del gasto total, el que reciben los estados y municipios, el que gasta la Federación, el que se desarrolla y se despliega en las Cámaras del Congreso; es decir, vamos a tener como tarea principal el fortalecimiento de las áreas de auditoría, de revisión y de sanciones también para acabar con el dispendio que ha caracterizado a las últimas administraciones.

“De igual manera, ustedes saben que vamos a reformar la Ley Orgánica de la Administración Pública no solamente con el propósito de compactar plazas, sino fundamentalmente constituir la Secretaría de Seguridad Pública de nuestro país; ya la experiencia de concentrar todo en Gobernación fue un fracaso, nosotros vamos a constituir una Secretaría de Seguridad Pública que nos permita la pacificación del país, reducir sensiblemente el crimen y ayudar a restablecer la tranquilidad en muchas regiones del territorio nacional.

“Finalmente, tenemos lo que será la coronación de muchos cambios que se expresaron el primero de julio que es el debate y la aprobación del presupuesto.

“A partir del 15 de diciembre recibiremos la propuesta de Presupuesto para el ejercicio 2019 y va a haber una revisión completa de todos los programas en materia de política social. Las evaluaciones que se han hecho nos indican que había un gran derroche, que no podemos seguir persistiendo con más de cinco mil 500 programas sociales que ahora necesitamos compactar y hacer mucho más eficiente la política social.

“En el mes de diciembre quedarán aprobadas las partidas presupuestales para llevar a cabo todo el programa que ha anunciado el licenciado López Obrador y, al mismo tiempo también quiero decirles que vamos a actuar con mucha responsabilidad en el manejo de las finanzas públicas”.

Cuestión de días para la elección de coordinador de Morena. Candente, la contienda por ella.
21 Agosto 2018 04:00:00
Se aproxima al galope la 64 Legislatura
El grupo parlamentario Morena en la Cámara de Diputados está a punto de conformarse en una fuerza de entre 192 y 193 legisladores, cantidad que incluso podría llegar a los 251 de la mayoría absoluta, si el Partido Encuentro Social (PES) no consiguiera sostener su registro como partido político. Lo que quedaría a sus sesenta y tantos diputados es incorporarse a la bancada de Morena o a la del PT, o quedarse bajo el status de “diputado sin partido”.

Si Morena, circunstancialmente, llegase a sumar más de 251 diputados federales, entonces alcanzaría, solamente ella como bancada, la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, y el primer efecto de esta demostración enorme de fuerza política sería la consecución los tres años seguidos de la próxima Legislatura de la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).

Ya no tendría que partirse la presidencia en tercios, como ha sucedido desde los tiempos de la 57 Legislatura, cuando, a partir de septiembre de 1999, fueron presidentes con duración de un año de la Jucopo los tres grupos parlamentarios con mayor representación en San Lázaro; es decir, PRI, PAN y PRD invariablemente.

Por cierto, Porfirio Muñoz Ledo ha puesto en la mesa la desaparición de la Jucopo, para empoderar la figura de gobierno de la mesa directiva, que él anhela presidir el próximo año.

Este lunes 20 de agosto de 2018 la Cámara de Diputados comenzó la entrega de credenciales de los 500 legisladores que integrarán la 64 Legislatura.  Y un río de información comenzó a encauzarse hacia las planicies, llanos, montañas y costas del país.

Con prontitud, comenzó también a configurarse la agenda legislativa de Morena.  Y una de las iniciativas que anunciaron como de super prioritarias sería la que se convertirá en ley reglamentaria del 127 constitucional, en el que se mandata que ningún servidor público del país podrá tener un salario mayor que el del presidente de la República.

De esto habló Pablo Gómez Álvarez, un viejo conocido en el mundo parlamentario que ahora regresa a la Cámara de Diputados investido como diputado federal de Morena. Fue él quien dijo: “Vamos a tratar de utilizar una figura de la Ley Orgánica que permite crear una comisión provisional, de urgencia, dictaminadora, antes de que se integren las comisiones, con el propósito de que dictamine una minuta que envió el Senado a la Cámara hace siete años, y que fue congelada por la Cámara de Diputados durante dos sucesivas legislaturas”.

Pablo se refería a la minuta de la Ley Federal de Remuneraciones de Servidores Públicos, que él mismo había presentado en el Senado, siendo senador, como una ley reglamentaria del 127 constitucional; la misma que llegando a la Cámara de Diputados fue engavetada en comisiones, por conveniencia del PRI y PAN.  

“Esta ley”, dijo Pablo Gómez, “debe ser enviada lo más pronto posible al Ejecutivo para su promulgación, con el propósito de que el próximo gobierno tenga una guía legal que, en materia de remuneraciones, sea completamente clara y segura, a efecto de elaborar el proyecto de presupuesto, que a más tardar el 15 de diciembre será entregado por parte del nuevo gobierno a la Cámara de Diputados, quien discutirá ese proyecto a más tardar el 31 de diciembre, a efecto de que haya presupuesto a partir del 1 de enero de 2019”.

Pablo Gómez Álvarez habló de la dificultad política para que esta ley continuara con su proceso legislativo: “Después de siete años yo regreso, porque estaba yo en la otra Cámara, regreso a esta Cámara a discutir el proyecto que yo mismo envié del Senado para acá.

“… Es solamente un pequeño botón de muestra de la manera de violar la Constitución congelando proyectos de la colegisladora. Eso está prohibido por la Carta Magna y era ficha de uso común en el Congreso mexicano, pero eso ya se acabó”.

Un tema candente barbotó ayer durante el registro y credencialización de los nuevos diputados federales: la presidencia de la próxima mesa directiva de la Cámara de Diputados y la coordinación del que será el grupo de la primera minoría o, de plano, el de la mayoría absoluta.

Nadie regateará a Morena si sostiene su interés por presidir la mesa directiva, cuya titularidad la pelea desde hace semanas Porfirio Muñoz Ledo, diputado federal de ese partido.  

De ocurrir así, sería Muñoz Ledo quien le quitará la banda presidencial a Enrique Peña Nieto para colocársela inmediatamente a Andrés Manuel López Obrador, en la ceremonia sucesoria del 1 de diciembre próximo.  

Y en el caso de la coordinación de la bancada de Morena, hay más de tres los que ya se avientan al ruedo: la diputada Dolores Padierna Luna, el mismo Pablo Gómez Álvarez y Mario Delgado Carrillo.

Quien lo decidirá será Yeidcol Polevsky, la presidenta nacional de Morena que acaba de ser resellada como tal por Andrés Manuel López Obrador, con no menos reclamos de un sector de la militancia de ese partido.

El más cercano políticamente a la Polevsky es Delgado Carrillo. A Pablo y a Dolores les reconocen muchos méritos legislativos; pero los consideran unos arribistas.

Un dato más en la vorágine informativa de ayer: Según Dolores Padierna, la dieta (salario) de los próximos diputados federales quedará en 100 mil pesos mensuales y –en coincidencia con Mario Delgado- solicitará Morena a la Secretaría General de la Cámara de Diputados que suspenda a partir del 1 de septiembre la entrega de vales de comida, seguro médico, vales de transportes y seguro de retiro.

Ha comenzado virtualmente la 64 Legislatura.
18 Agosto 2018 04:00:00
La simulación del control político en las comisiones ordinarias
Cada que comienza una Legislatura, como será el caso en unos días, las dos cámaras del Congreso de la Unión se ponen a trabajar para la construcción de Plenos de todas las comisiones ordinarias de sesiones y también para que los grupos parlamentarios se repartan las presidencias.

Durante todo el mes de septiembre, las bancadas trabajan en dos vías: Seleccionando a sus legisladores para que ocupen comisiones y escogiendo a quienes fungirán como sus presidentes de comisión.

Ahora tendrán un trabajo extra antes de la conformación de dichos equipos interdisciplinarios. Y el trabajo consistirá en resolver si reforman la Ley Orgánica del Congreso General para reducir el número de comisiones ordinarias que tiene cada una de las cámaras
federales.

El grupo que ostentará la primera minoría –Morena- ha ofrecido desde mediados de julio que, entrada la Legislatura, planteará la reducción de comisiones.

En la reforma de 1999 a la Ley Orgánica de marras, el número de comisiones ordinarias fue reducido a 27, en tanto que el del Senado de la República quedaba en 34. Números que fueron agrandándose con el paso de las legislaturas. Actualmente oscilan en las 60, respectivamente.

La ampliación del número de comisiones se debió a un acuerdo soterrado con el PAN para repartirse cuotas de poder camaral y para colocarse ante la posibilidad de agandallarse los recursos. Ni más ni menos.  

El reto inmediato de Morena en esta Legislatura en cierne consistirá, precisamente, en reformar la ley, pues de lo contrario van a tener que ocupar el espacio de las casi 60 comisiones por cámara, y entonces va a ser más difícil que se les reduzcan, durante este periodo o en el transcurso de los tres años de la 64 Legislatura.

Presidir una comisión ordinaria ha sido, para los distintos partidos políticos con representación en el Congreso, una oportunidad para hacersede dinero público mediante el desvío presupuestal.  

La Ley Orgánica no tiene mandatos en el sentido de que las comisiones deban rendir informes sobre el manejo de los recursos asignados. Financieramente las comisiones ordinarias han sido una suerte de islas financieras, donde la discrecionalidad ha reinado como los tiburones reinan en alta mar.

En la reforma que Morena ha prometido, para los fines de reducción del número de comisiones ordinarias, deberían aprovechar la ocasión para darle una revisada a la función de control político y la relación que tiene esta con su instrumento fundamental, como son las comisiones ordinarias.

Una revisada que derive en el robustecimiento de la función de control político, también conocido como la función del contrapeso constitucional.

Verbigracia: las comisiones ordinarias solo pueden ser convocadas por el presidente en funciones.

Ha sucedido en innumerables ocasiones que comisiones ordinarias no sesionen durante meses por la simple y sencilla razón de que quien la preside no quiere, incluso cuando haya un grupo de legisladores integrantes de dicha comisión lo exijan.

Esta mulada, de no convocar a sesionar una comisión, casi siempre es porque al grupo parlamentario al que pertenece el presidente no le conviene que lo haga. Este es el motivo fundamental por el que el PRI y el PAN convirtieron en una práctica parlamentaria que el partido en la Presidencia de la República presida comisiones neurálgicas como la de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados o la de Relaciones Exteriores de la Cámara de Senadores.

Estas dos comisiones tienen que ver directamente con las facultades exclusivas que tiene cada una de las dos Cámaras y es una forma simple y llana de desflemar a la oposición en temas donde estas tienen un gran poder sobre la vida del Ejecutivo Federal.

A partir de 1874, cuando el Senado regresó a la vida de la República (el Congreso fue unicamaral de 1861 a ese año, tras de que la Cámara de Senadores fue suprimida para dar paso únicamente a la de Diputados, por mandato del Congreso Constituyente de 1857), la Cámara de Diputados se quedó con la facultad exclusiva de autorizar el presupuesto anual de egresos de la federación, y la Cámara de Senadores, en su regreso, se quedó con la facultad exclusiva de revisar y autorizar la política exterior mexicana.

Este es el motivo por el cual únicamente los diputados –desde entonces- autorizan el presupuesto de egresos. Y este es también el motivo por el cual el Senado es el que atiende en exclusiva la facultad de revisión de la política exterior, mediante la autorización o no de los convenios, acuerdos y tratados internacionales que México suele firmar.

… Aunque, como ya se ha dicho en este espacio, esto en realidad ha sido un decir, porque una ha sido la ley y otra la realidad.

En la realidad, ni la Cámara de Diputados se ha abocado, en exclusiva, a autorizar el presupuesto, ni la de Senadores, en exclusiva, se ha dedicado a autorizar todos esos convenios y tratados internacionales. Es más, ha habido tratados firmados por el gobierno mexicano que ni siquiera han sido consultados al Senado. Y están vigentes sin la firma de senadores.  

Fue el caso del Plan Mérida, que firmó en una primera fase Vicente Fox y en una segunda el otro panista Felipe Calderón. Por estas cuestiones es que se puede asegurar que el Congreso ha sido una triste simulación de contrapeso, y sus comisiones también.

Esta relación infame entre el peso y el contrapeso mexicanos ya deberá desaparecer. Hay actitud e intención del que llegará a la presidencia el 1 de diciembre próximo en cambiar las cosas. Veremos si ocurren los cambios.
17 Agosto 2018 04:00:00
¿Qué pasará con la reforma energética?
El próximo día 27 se instalará la 64 Legislatura y a partir del 1 de septiembre comenzará el primer periodo ordinario de sesiones del primer año legislativo. Llegará como la legislatura más prometedora para la gente desde los tiempos del Constituyente de 1917.

No será un Congreso Constituyente, como lo fue en aquel año del 17 posterior a la revolución; pero la expectación por los cambios que ya concita es muy grande. La población espera cambios superlativos.

Y los espera a pesar de que el protagonista principal de este gran movimiento social y político que emergió en la elección reciente, Andrés Manuel López Obrador, haya dicho ya que al menos en los primeros tres años de su gobierno –es decir, durante toda la 64 Legislatura, cuyo comienzo a tiro de piedra está- no tendrían que esperarse cambios importantes en las leyes, lo mismo en la constitución general que en las leyes secundarias.

El ahora presidente electo ha dicho que no será su prioridad hacer cambios legales, porque a lo que estará abocado es a que se cumplan las leyes actuales. Que así, dijo, será suficiente para combatir la corrupción y la impunidad galopante del régimen actual.

Esta promesa contuvo los ánimos soliviantados de quienes perdieron la presidencia de la República. Y han aceptado negociar con él. Incluso poderes extraterritoriales como el del gobierno de los Estados Unidos ha estado consintiendo a Amlo, sin agredirlo. No al menos por el momento.

Los estadounidenses prohijaron desde hace muchos años la entrega del petróleo mexicano a sus intereses políticos y económicos, y por fin lo lograron en este sexenio de Enrique Peña Nieto, quien les cedió prácticamente todo lo que a México le representaba un jirón de soberanía y patria.

No es gratuito que muchos mexicanos que votaron por Andrés Manuel ahora se muestren preocupados por la actitud obsequiosa que con él tienen los gringos, cuando se esperaba que habiendo sido éste candidato de la supuesta izquierda mexicana se expresaran muy alarmados y enojados por el triunfo del tabasqueño.

Un triunfo que estuvieron escamoteándole durante 12 años en México y con claro contubernio de gobiernos como el de los Estados Unidos.

O durante 30, si se considera que en 1988 Cuauhtémoc Cárdenas –el candidato presidencial de aquel otro gran movimiento social que se levantó contra el PRI y el régimen recientemente instaurado del neoliberalismo, en 1982- habría ganado la presidencia de la República.

Una presidencia que finalmente le hurtó Carlos Salinas de Gortari con apoyo de Miguel de la Madrid Hurtado, quien ya muchos años después, siendo expresidente de México, admitió que se arrepentía de haber maniobrado desde el pináculo presidencial para que las instituciones electorales y legislativas otorgasen el triunfo a Salinas.

¿Se requieren o no cambios en las leyes para reformar el régimen, promesa fundamental de Andrés Manuel López Obrador?

Mucha gente que votó por él ha de pensar que sí, como también han comenzado a expresarlo en ese sentido especialistas del derecho.

De hecho, al interior del movimiento encabezado por Amlo, hay quienes presumen que las leyes deben ser reformadas si se desea un cambio verdadero. Por ejemplo, uno de los impulsores de esta corriente interna del obradorismo ha sido Gerardo Fernández Noroña.

Y Fernández Noroña ha sido un tipo impecable, con un prestigio creciente en todo el país por su solidez de pensamiento y gran honestidad política. Lo que opina, la gente le cree a juntillas y está con él.

Arrasó en el distrito de Iztapalapa adonde lo pusieron como candidato a diputado federal. Un distrito donde lo amagaban con madrearlo en serio, e incluso matarlo. Sus agresores no eran otros que gente coludida con narcotraficantes, a su vez en connivencia con autoridades locales perredistas al mando de Dione Anguiano.

Personas como Fernández Noroña están a punto de llegar a la Cámara de Diputados, y es de los que juran que el pueblo espera cambios profundos y verdaderos en las leyes. Y afirma que millones de mexicanos creen que el cambio verdadero pasa por la cancelación de la peor y más grave reforma constitucional que hizo el régimen priísta y panista: la energética.

Andrés Manuel dice que no será necesario cambiarla; que solo se procederá a poner bajo revisión los contratos que se firmaron de 2014 a la fecha. Y -mete la esperanza en esos millones de mexicanos que votaron por él para que echara para atrás la reforma energética- afirma el tabasqueño que eso acaso será suficiente para atorar a las compañías petroleras.

Hay mucho de fe en él, en su trayectoria, en su hasta ahora honestidad política, para que la gente no se ponga de malas, porque ahora que es presidente electo hay ya evidentemente promesas que no aspira a cumplir del todo.

Para mucha gente que votó por él, no hacer una reforma que cancele a la reforma energética de Peña Nieto, representará de plano una claudicación en favor del régimen que el movimiento que llega al poder aspira a “arrancar de raíz”.

Así lo creen legisladores que, sin duda, volverán a hacer historia como Gerardo Fernández Noroña, a quien en las dos recientes legislaturas –las que empataron con el sexenio de Enrique Peña Nieto- no pudo ser ni senador ni diputado federal, como lo fue en la 61 Legislatura.

Fue evidente que, en el sexenio que ahora está en vías de irse al basurero de la historia, hubo una fuerza invisible y poderosa que maniobró para que Fernández Noroña no estuviera en el Congreso de la Unión. Pero ahora lo estará. Veremos.
16 Agosto 2018 04:00:00
Danzón dedicado a López Obrador
Casi en los finiquitos de la Comisión Permanente, su Pleno –con mayoría conformada por el PRI, PAN y PRD- emitieron la declaratoria de constitucionalidad con que queda eliminado el pase automático de procurador general de la República a Fiscal General de la República.

He aquí los posicionamientos de las fuerzas más representativas en el también moribundo Congreso d la 63 Legislatura:

Angélica de la Peña Gómez, senadora del PRD: “En primer lugar, en base a la información que el próximo presidente electo ha dado a conocer respecto al acuerdo que tuvo con el presidente Peña Nieto, de nombrar antes del primero de diciembre al Fiscal General de la República y a los Fiscales Anticorrupción y Electoral, que desde nuestro punto de vista, significaría un retroceso si antes no se define el diseño institucional de la Nueva Fiscalía para lograr un verdadero Ministerio Público autónomo ahora que se ha declarado finalmente derogado éste transitorio de la Constitución en la Reforma del 2014, del 102, Apartado A, y que quita el que pase automático de quien sea procurador, para ser inmediatamente fiscal general.

“Sentimos y creemos que de lograrse este acuerdo suscrito con el Presidente Peña, habremos podido, sí, eliminar la perniciosa pretensión de que exista un fiscal carnal.

“Quizás no sea un Fiscal pariente o cercano con el presidente electo, pero sí no inscrito en lo que se concibió en esta reforma del 2014, para hacer una Fiscalía totalmente autónoma de los entes gubernamentales y particularmente del Presidente de la República.

“Si el presidente de la República envía una terna, incluso sin seguir el procedimiento establecido en el artículo 102, Apartado A, respecto de que tiene que haber una consulta a las organizaciones especialistas, para que decidan las organizaciones a 10 representantes para que sean considerados por el Presidente de que salga de allí una terna y esa terma mandarla al Senado de la República, para que el Senado en base a dos terceras partes decida quién va a ser el próximo fiscal, la o el fiscal, pues entonces estamos también haciendo una simulación de lo que establece la Constitución.

“De tal manera, que es conveniente que hoy que estamos haciendo esta declaratoria en términos del 135 Constitucional, es necesario refrendar que se cumpla la Constitución, que, aunque hay movimientos importantes alrededor de una Fiscalía que sirva, y vamos por más, es importante que el próximo Senado de la República asuma de manera consecuente y congruente lo que señala la Constitución.

“Qué lástima que no pudimos lograr reformar ese artículo, como lo planteaban académicos, especialistas y las ONG´s, para establecer con toda puntualidad cuáles debían ser las características de ese proceso de transición de la PGR a la nueva Fiscalía General de la República y conseguir la Ley Secundaria, la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República a partir de garantizar la independencia y la plena autonomía de la Fiscalía General de la República como es una exigencia de la sociedad”.

Khatia María Bolio Pinelo, del PAN: “Hacemos votos a nombre de mi grupo parlamentario para que en la próxima definición respecto al titular de la Fiscalía se escuche a los actores políticos y a la sociedad civil en general sobre quién deberá ocupar ese alto cargo, y con un perfil que lo acredite y lo avale ante una sociedad mexicana ávida de justicia y de paz en nuestro país.

“Esperamos que no se trate de una decisión unilateral, sino que busque el consenso de gobierno y sociedad”.

Juan Romero Tenorio, diputado de Morena: “Diré a los senadores y diputados que no se preocupen, es anunciar vísperas de algo que no puede suceder. ¿Quién diseñó la Ley de la Reforma Constitucional 2014? Las mayorías. ¿Quién votó la Reforma 2014, y después del transitorio, el 16 transitorio? Ustedes lo votaron, ustedes fueron construyendo este diseño institucional que ahora a través de la aprobación de 17 legislaturas locales, pasa a ser parte de la constitución.

“Y, como no ganó quien querían que ganara, ahora se cuestiona y se especula que algo puede suceder, no va a haber fiscal carnal, no va a haber fiscal carnal; lo que se busca es un fiscal autónomo, va a haber un fiscal autónomo, porque la circunstancia en que se recibe el país, exige un fiscal autónomo, exige un fiscal fuerte que realmente sancione los agravios que tiene la sociedad mexicana; son miles de personas desaparecidas, son miles de desplazados, miles de empresarios que han sido afectados por la delincuencia organizada; obvio necesitamos un fiscal fuerte, y qué bueno que haya oposición desde ahorita, y esta oposición se dará en la integración del nuevo congreso, una oposición razonable, una oposición que cuestione, que evalúe, que critique, pero siempre con una razonabilidad aceptable, no estridente”.

Jesús Zambrano, del PRD, dijo: “Nos dice el diputado Juan Tenorio: ‘Que no nos preocupemos, que no va a haber fiscal carnal’. Pero, resulta que, primero, todos los anuncios que se han dado a conocer por parte del Presidente electo, próximo presidente de la República, han sido en el sentido de que él ya tiene tres nombres que ha mencionado para enviarlos al Senado de la República. No lo estoy inventando. Cómo no nos vamos a preocupar por lo que la sociedad hoy reclama”.

Al final aprobaron la declaratoria, dando por buenos los refrendos de los 17 congresos estatales que la aprobaron. Sin duda, será un danzón dedicado al presidente electo, a quien lo cuestionaban desde la sociedad civil, acusándolo de pretender hacerse de su “fiscal carnal”, o sea uno a modo.
15 Agosto 2018 04:00:00
¿Y si en vez de exhortar, ordenara el Congreso?
Una de las debilidades del Congreso de la Unión son los puntos de acuerdo, que solo han servido para aparentar que la función del Contrapeso está allí y que se ejerce. En realidad, los exhortos –resultado de dictaminar las proposiciones con punto de acuerdo- apenas si llegan a sugerencias, y distan de ser mandatos o exigencias. No es ocioso cuando se dice que son como “llamadas a misa”, porque el destinatario solo los atiende si quiere, como quiere o le conviene, y no hay ley alguna que sancione a los que se hacen los occisos.

En Estados Unidos, verbigracia, los exhortos son mandatos a rajatabla y quien pretenda no hacer caso de lo que le ha enviado el Congreso a través de un dictamen, puede ser destituido de su cargo.

Estas diferencias que suele haber entre el Congreso mexicano y el Congreso estadounidense han hecho que, durante décadas, los legisladores gringos subestimen a los legisladores mexicanos. Se ve este desprecio en las Interparlamentarias México-Estados Unidos prácticamente desde que comenzaron, a fines de la década de los 50 del siglo pasado.

El sistema político mexicano sOlo ha utilizado figuras legislativas para cubrir las apariencias, como esta, la de los exhortos.

En dichos puntos de acuerdo se tocan temas que, al final, son verdaderamente desperdiciados, porque tienen su importancia, pero terminan convertidos en exhortos que no obligan a sus destinatarios a atenderlos como ameritarían.

Veamos un ejemplo de un tema importantísimo que se abordó en la pasada asamblea de la Comisión Permanente, y que solo ha quedado en un mero exhorto cuando debería ser un tema a atender obligadamente por todas las instituciones y niveles de gobierno del Estado mexicano.

He aquí: La Comisión Permanente exhorta a la Comisión Nacional de Seguridad y a los gobiernos de las 32 entidades federativas, para que informe y prevenga a la población sobre los delitos de los que puede ser víctima y que pueden poner en riesgo a su integridad al participar en juegos y retos virales de internet, aplicaciones y redes sociales.

Yolanda de la Torre Valdés, senadora del PRI, fue quien propuso en favor del dictamen. He aquí partes medulares de su argumentación, que abrió con una cita textual de una declaración de Juan Pablo II, a propósito del asunto: “El internet ofrece amplios conocimientos, pero no enseña valores, y cuando se descuidan los valores se degrada nuestra misma humanidad’. Juan Pablo II”.

Dijo entonces De la Torre: “El internet representa para la sociedad la evolución de los medios de comunicación y el intercambio comercial.

“Esa tecnología permite a las personas un acceso inmediato a cualquier tipo de información en tiempo real, sobre lo que sucede en cada momento en el mundo. Ello, gracias a las redes sociales, herramienta que ha ampliado las posibilidades de expresión, de difusión de las ideas y de contenidos, además de acercar a las familias que viven en distintos lugares.

“Actualmente las redes sociales a las que se acceden a través del internet se han convertido también en un riesgo para los usuarios, especialmente para las niñas, niños y adolescentes.

“Observar los juegos virales lanzados por internet para que los jóvenes se involucren, en ocasiones suele ser de alto riesgo, no solo para las niñas, niños y adolescentes, sino para sus propias familias.

“Recordarán el denominado ‘Juego de Ballena Azul’, que obligaba a los participantes a cumplir 50 retos, y el último reto de ellos era lanzarse desde un lugar alto invitándoles al suicidio.

“Esta situación fue abordada por varios legisladores, tanto en la Cámara de Diputados, como aquí en el Senado de la República, donde advertimos el potencial al peligro al que estaban expuestos y, por supuesto, que hemos obtenido respuesta y apoyo de la Policía Cibernética que está atenta, pero creo que es una tarea también permanente de nosotros estar atentos en ellos.

“También nosotros recordaremos, como otro reto que era el de tomarse fotos en posiciones o lugares peligrosos, todos vimos estos casos en redes sociales, o recientemente el llamado ‘kiki challenge’ o ‘chona challenge’, que consiste en grabar el momento en que una persona sale del auto en movimiento para bailar alguna canción o diferentes canciones, mientras el vehículo continúa desplazándose.

“Estos retos se han visualizado a nivel mundial, y muchos de los participantes han sufrido consecuencias como accidentes automovilísticos, robo de pertenencias, extorsión, lesiones graves y caídas, e incluso muerte.

“Hoy encontramos, y fue parte del planteamiento de este punto de acuerdo, un nuevo juego viral que se ha denominado ‘Momo’. En este juego se ha utilizado la imagen de una cara de una escultura que se usó en un museo de terror en Japón, incitando a los jóvenes a marcar un número telefónico a un número celular, y de esta forma recibir a deshoras de la madrugada, tres o cuatro de la mañana, llamadas donde amenazan a los jóvenes, adolescentes, niños y a sus familias.

“… Estos desafíos en las redes sociales logran convertirse en un verdadero peligro.

“Recuerdo, en Durango, un reto: En un día tres jovencitas, diferentes, no se conocían entre ellas, pues dejaron su casa, no durmieron.

“La desesperación de los padres de no encontrarlas, pero sobre el reto de dónde están, y no saber que estaban en un reto, y que nunca podemos saber los niveles y los alcances y la consecuencias, pues es terrible.

“Afortunadamente la Policía Cibernética ayudó mucho. Y los padres pudieron encontrar rápidamente a sus hijas”.

¿Cuántos destinatarios atenderán el exhorto y cuántos lo dejarán pasar?
14 Agosto 2018 04:00:00
Cuando la minoría se convierte en mayoría histórica
Si construir leyes es una función esencial del Congreso mexicano, servir de contrapeso es todavía más importante. La función de control político es la razón de existir del Congreso de la Unión. Pero durante muchos, muchísimos, años, esta actividad suprema de los legisladores no ha sido más que una simulación.

Una simulación porque las mayorías conformadas en el Congreso han sido controladas, y por lo tanto subordinadas, al poder al que tenía que hacerle un contrapeso, en el caso mexicano al titular del Ejecutivo Federal.

Plutarco Elías Calles, aupado desde su maximato, en 1933 torció de tal modo al naciente sistema político que prohijó una reforma constitucional, con un propósito: prohibir la reelección en presidentes municipales y diputados federales, como sí lo había mandatado la Constitución de 1917.

El motivo consistía en hacer que las carreras políticas de quienes entonces comenzaban a pergeñar la naciente clase política mexicana dependieran no de su esfuerzo y relación con la gente, con el pueblo, sino del partido político incipiente de entonces y del presidente de la República en turno.

Aquel partido político no era otro que el Partido Nacional Revolucionario, de 1928 a 1938, después devenido en Partido de la Revolución Mexicana, de 1938 a 1946, y desde el año 1946 a la fecha, Partido Revolucionario Institucional. Sí, el mismo PRI que a partir del reciente 1 de julio anda herido de muerte en serio.

Parte crucial de su cacicazgo transexenal (pretendía Calles erigirse en cabeza de un cacicazgo que no llegó más allá de 1934, cuando con Cárdenas en la presidencia se tuvo que ir incluso del país) iba a ser esa reforma constitucional de 1933.

Calles fue presidente de México de 1924 a 1928. Iba a ser sucedido por Álvaro Obregón, pero cuando éste fue asesinado en el restaurante La Bombilla, Calles maniobró para que “nadie se hiciera bolas”…, e impuso a Emilio Portes Gil, después a Pascual Ortiz Rubio y al final a Abelardo Rodríguez, a quienes colocó en la silla presidencial dos años respectivamente.

La reforma del 33 incluyó la ampliación de los periodos presidenciales, que de cuatro (con los casos excepcionales los tres presidentes del callismo) se fueron a los seis años, a partir de 1934, cuando llegó a la presidencia el general Lázaro Cárdenas del Río.

Independientemente del rompimiento de Cárdenas con Calles, el sistema presidencialista mexicano se robustecía mediante el fortalecimiento a ultranza de la presidencia de la República, a cuyo titular el sistema político comenzó a forjar como un gran tlatoani, un rey, un dios, que hacía que no se moviera nada en la vida pública del país si él no lo consentía.

Las cámaras del Congreso mexicano eran fábricas de una clase política que servía fundamentalmente al presidente de la República y al PRI.

De la Cámara de Diputados como de la de Senadores surgían los liderazgos del PRI a futuro. Y, durante muchos años, eran los campos de donde invariablemente surgían los gobernadores de todos los estados de la República.

Ser diputado o senador era tener la oportunidad para placearse ante el presidente de la República y ante los mandos medios y altos del PRI. Y un factor fundamental para ser reconocidos o tomados en cuenta para futuros encargos políticos o administrativos era la disciplina.

Tan bien funcionó ese verticalismo al PRI que trasminó a todos los partidos políticos, incluido por supuesto al PAN, cuyo nacimiento en 1939 tuvo como objetivo histórico conseguir que fuese revertida la nacionalización petrolera del 18 de marzo de 1938, cosa que consiguió parcialmente con la reforma energética de octubre de 2008, y plena y absolutamente con la reforma constitucional de agosto de 2014, de la que han barbotado todas las desgracias económicas del México actual.

No ha habido un solo partido que diga que trabaja para llevar a México a la democracia, pero casi todos ellos son antidemocráticos por apellido. Ha sido así la herencia, el mal ejemplo que dio el PRI en el sistema de partidos mexicano. El verticalismo que se practica en los partidos políticos afectó gravemente la relación que tienen sus diputados y senadores con el pueblo o con la gente que dicen representar.

Los legisladores, históricamente, más bien han respondido a los intereses de sus jefes partidistas, y en el caso del partido en la presidencia de la República, pues responden al presidente en funciones.

Aunque en el caso del PRI no ha sido solamente al presidente en funciones, a partir de que un sucesor de Calles, muchos años después, lo superara. Se refiere uno por supuesto a Carlos Salinas de Gortari, un desalmado sujeto que lleva traslapada en el alma el sino de sospechas históricas y de haber tomado el timón de un régimen neoliberal que nació en México en 1982, desde cuando se erigió en el secretario de Programación y Presupuesto en el sexenio de Miguel de la Madrid.

En todos estos años de presidencialismo priísta, el Congreso mexicano sólo fue una triste farsa de contrapeso.

Cuando algo no le convenía al PRI, o compraba literalmente a un sector de la oposición o cometía verdaderas vilezas y trapacerías en el Congreso para evitar legislaciones contrarias a su conveniencia.

Siempre hubo en el Congreso una real oposición, pero minoritaria, que bregaba a contra corriente. Y a contracorriente era incluir burlas del PRI y PAN, ayuntados invariablemente a la hora de joder a la gente.

Ahora, por gracia del pueblo de México, aquella minoría histórica se convirtió en mayoría aplastante. Veremos qué tanto cambia el curso de la historia.
11 Agosto 2018 04:00:00
De lo que está hecho el proceso legislativo mexicano
Las dos cámaras del Congreso de la Unión tienen dos funciones esenciales: La función legislativa y la de control político.

La primera consiste en la construcción de las leyes a través del proceso legislativo. Un proceso que se desarrolla así: Presentación de iniciativa, revisión y dictamen, discusión y aprobación plenaria, refrendo de la otra Cámara y su envío al Ejecutivo Federal para que este la publique y entre en vigor.

En la presentación de iniciativas, diversas instituciones tienen la facultad de hacerlo: El Ejecutivo Federal, los mismos diputados y senadores, los Congresos estatales y, desde hace cinco años, también los ciudadanos tienen esa facultad, aunque, para ello, debe respaldarse con 100 mil firmas de ciudadanos, o, para mayor precisión, por el 0.13 por ciento del padrón electoral.

Cuando diputados y senadores construyeron la Ley Federal sobre Iniciativas Ciudadanas, en 2013, la mayoría conformada entonces por el PRI, PAN y PRD se cuidaron muy bien de hacerle la vida de cuadritos al ciudadano y le metieron candados a diestra y siniestra a esta nueva facultad ciudadana.

Impusieron como requisito la obligatoriedad de esa montaña de firmas, cuya
autentificación deberá el INE verificar; para esto, el Instituto Nacional Electoral tiene 30 días. Y si las firmas son falsas, entonces informará a la Cámara de Diputados diciendo que no cumple con los requisitos. Y va para atrás.

En cuanto a la presentación de iniciativas, el Ejecutivo Federal, es decir el presidente de la República, sumó por esas fechas una nueva facultad: La de la iniciativa preferente, que consiste en enviar a la Cámara federal que él lo desee o le convenga dos iniciativas al comienzo de cada periodo ordinario.

Tales iniciativas preferentes tendrán la virtud de poner a los diputados y senadores a trabajar con celeridad, para que dichas iniciativas con carácter de preferente sean aprobadas en un plazo no mayor de un mes.

Se apostilla en el artículo 71 constitucional: “Si no fuere así, la iniciativa, en sus términos y sin mayor trámite, será el primer asunto que deberá ser discutido y votado en la siguiente sesión del Pleno. En caso de ser aprobado o modificado por la Cámara de su origen, el respectivo proyecto de ley o decreto pasará de inmediato a la Cámara revisora, la cual deberá discutirlo y votarlo en el mismo plazo y bajo las condiciones antes señaladas. No podrán tener carácter preferente las iniciativas de adición o reforma a esta Constitución”.

Práctica legislativa ha sido en México que más del 70 por ciento de las iniciativas presentadas provengan del Ejecutivo Federal. El resto se lo reparten los diputados y senadores, así como los Congreso estatales. Y muy contadas son las ciudadanas, también llamadas iniciativa popular.

Hay iniciativas que están marcadas desde un principio para iniciar su periplo legislativo en una u otra cámaras. Por ejemplo: las que tienen que ver con lo fiscal y el presupuesto, comienza su proceso legislativo en la Cámara de Diputados. Y las que tienen que ver con la materia de política exterior, en el Senado de la República.

El resto, son turnadas a una u otra, dependiendo de dónde lo desee el proponente de dicha iniciativa o donde, a juicio de éste, vaya a tener políticamente un mejor empuje o resultado.

Con su presentación en tribuna (sea en tiempo de periodo ordinario o en tiempo de receso), se le turnará a la o a las comisiones ordinarias debidas.

Verbigracia: un asunto pecuario o ganadero irá a la comisión de agricultura o ganadería. O si uno deportivo, entonces a la comisión de deportes. O más todavía: si es iniciativa de reforma constitucional, se le turnará a la Comisión de Puntos Constitucionales y a la comisión alusiva al tema. Otro ejemplo: si es reforma constitucional en materia educativa –como la que ya anunciaron los de Morena para septiembre próximo-, se le turnará a las comisiones de Puntos Constitucionales y de Educación.

Sigue el proceso legislativo: en comisiones, los legisladores la revisan, la estudian y la dictaminan… aunque, claro, esto es en teoría, porque leyes de mucha carga política terminan siendo dictaminadas de acuerdo con el interés político o económico del grupo o poder fáctico que la promueve, sin que los integrantes de las comisiones de marras metan las manos, quienes terminan asumiendo el papel de peones o criados. O levantadedos.

Aprobado el dictamen en comisiones, es turnado al Pleno grande de la Cámara (el de los 500 legisladores en San Lázaro o el de los 128 en el Senado), para su primera y segunda lectura. En la segunda, se discute y vota. Y si se aprueba, se turna a la otra cámara federal para volver a su presentación, turno a comisiones, revisión con fines de dictamen, y envío al Pleno para su discusión y votación.

Y es entonces cuando, en caso de haber sido aprobada en ambas cámaras, el dictamen pasa a ser ley, y se le turna los ámbitos ejecutivos de la Secretaría de Gobernación para que la publique en el Diario Oficial de la Federación y pueda entonces entrar en vigor.

Este es el proceso legislativo mexicano. Un proceso bastante descuidado en México, precisamente porque muchas de esas aprobaciones solo se hicieron bajo línea política y pensando en favorecer el interés de grupos minoritarios poderosamente económicos. Y no pensando en el interés nacional.

Ejemplo de leyes por encargo de poderes fácticos son las llamadas reformas estructurales. Ninguna necesitó de aplicación de técnicas legislativas. Son hijas del verticalismo a ultranza del régimen que se acaba. (Continuará)
10 Agosto 2018 04:00:00
Los 30 millones de votos, el contrapeso al régimen
Un sector de medios de información de la capital del país que se identificaron por siempre con el PRI y con el PAN consideran ahora que el Congreso de la Unión debería constituirse en un contrapeso constitucional a priori de Andrés Manuel López Obrador, a partir de que éste asuma la presidencia de la República, porque, de lo contrario, se corre el riesgo de que se convierta en un dictador.

Las reacciones al triunfo avasallador del tabasqueño no sólo causan furor en sus ahora opositores, sino un franco miedo a que eche para atrás lo que el régimen priísta-panista (cuya duración será de 36 años, hasta el 31 de noviembre próximo) estuvo construyendo con leyes todo este tiempo una labor de zapa en la vida de los mexicanos.

Medios de información de la Ciudad de México que fueron, por supuesto, peones y también beneficiarios de gobiernos que sólo respondieron a los intereses de minorías y no de la mayoría de la población.

Fue tanto lo que ganó electoralmente el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador que no tendrá un contrapeso en el Congreso de la Unión cuando tome sus decisiones sobre la vida de la República.

PRI, PAN y PRD, los partidos políticos más representativos hasta esta elección reciente, quedaron como bureles después de los tres tercios: Con el hocico sangrando y para el arrastre.

Estos tres partidos políticos que tantísimo daño han causado al país se dieron un topetazo brutal con el pueblo de México. Y  perdieron no sólo la elección, sino también es posible que más de dos pierdan hasta el destino.

Sabido es que el tabasqueño ganó la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados; ganó la mayoría absoluta en la Cámara de Senadores. Y ganó también la mayoría en 19 congresos estatales, de los 32 de la federación mexicana.

El ahora presidente electo no va tener ningún problema para aprobar todas las leyes secundarias en los términos políticos que su movimiento considere afín al proyecto de régimen que aspira instaurar a partir del 1 de diciembre.

Si bien será relativamente fácil para AMLO reformar leyes secundarias, con las diputaciones y senadurías que la coalición electoral de Morena-PT-PES consiguió –y que al parecer continuará, ahora transfigurada en una coalición parlamentaria-, no estará muy alejado de la posibilidad de conseguir la conformación de mayorías calificadas (así les dicen a las de dos tercios: 334 diputados en San Lázaro y 95 en el Senado).

Con mayoría de los dos tercios, el nuevo gobierno podría adentrarse  en la rehechura de la Constitución General, luego de que los gobiernos del PRI desde los tiempos de Miguel de la Madrid -sobre todo cuando Salinas y ahora con Peña, y en los dos sexenios panistas-  tasajearon vilmente a la ley suprema de México para quitarle el altísimo sentido social con que nació en 1917, hasta convertirla en instrumento de dominio de la población para favorecer a esa minoría hoy encumbradísima en cuanto a ganancias económicas.

En México sobreviven millones de familias con menos de 20 pesos diarios, lo que ha recrudecido la desnutrición, enfermedades y el hambre endémica en el país; en tanto, hay una minoría de mexicanos que son dueños de megafortunas que sus sucesores no se las acabarán ni en 300 años.

Este sistema económico y político que prohijó tal desfasamiento entre la población es el que, a través de sus peones de la información de la Ciudad de México, ahora lanza chillidos quejándose –a veces lastimera, a veces furibundamente- por esa mayoría legislativa que, de manera histórica, acaba de construir el pueblo de México con los 30 millones 113 mil 486 sufragios que emitió en  favor del movimiento encabezado por el actual presidente electo.

En realidad, el contrapeso no lo serán ellos, panistas y priístas y todo lo que han representado estos 36 años. No. En realidad el contrapeso en México será, sin duda, el movimiento encabezado por López Obrador, a quien el pueblo de México le ha ordenado con esa inmensa cantidad de votos ponerse a la tarea de limpiar los estercoleros del país, en un trabajo que se antoja épico, como uno de los trabajos del mitológico Hércules, cuando se puso a limpiar en una madrugada los establos atiborrados de mierda de Augías.

López Obrador no debe olvidar que millones de mexicanos votaron por él con la esperanza de que las atrocidades que cometieron los priístas y panistas –en esos 36 años de neoliberalismo- sean arrancadas de raíz. Y que limpie a la República.

Para eso, tiene que echar mano del Congreso de la Unión, modificando leyes secundarias y constitucionales.

López Obrador ha dicho que en los primeros tres años de su gobierno no propondrá reformas constitucionales. Se entiende, para que no haya jaloneos, disputas con los grupos poderosísimos que se irán de la Presidencia el 1 de diciembre próximo, y lo dejen trabajar y no le hagan un desmadre en el país.  

Sin embargo,  no debe olvidar que el contrapeso en realidad han sido esos más de 30 millones de votos que le dieron el triunfo.  Y que él estará a la cabeza del contrapeso de un régimen que iba para los 37 años de vida.

No es ocioso que la gente que votó por él le otorgó también la convergencia con las mayorías absolutas en las dos cámaras del Congreso de la Unión. Y lo puso muy cerca de las de los dos tercios. El contrapeso llegó al poder. Es hora de cambiar, corregir. Y de raíz. Veremos.
09 Agosto 2018 04:00:00
Tiempo de calambres: Comienza la entrega-recepción
Una vez más el Congreso de la Unión a través de su Comisión Permanente sostuvo solamente una posición de espectador, y dejó pasar su oportunidad de posicionarse sobre los temas candentes de la República.

Nada dijo, por ejemplo, de la entrega de la constancia de presidente electo a Andrés Manuel López Obrador. Y solo se dedicó a la presentación de iniciativas de reformas de ley y a la aprobación de una docena de puntos de acuerdo.

A partir de la constancia de presidente electo, el equipo de trabajo que ha conformado Andrés Manuel López Obrador se abocará al comienzo de la entrega-recepción de la administración pública federal.  

Si a partir del día 2 de julio la presidencia de Enrique Peña Nieto perdió protagonismo ante la llegada histórica del candidato opositor más recalcitrante que ha tenido México en un siglo (el anterior fue Francisco I. Madero, durante la elección de 1910), ahora que recibió este su constancia de presidente electo, la presidencia del todavía presidente constitucional perderá irremisiblemente más importancia política dentro y fuera del país.

Ahora Peña Nieto deberá si no consultar sí, cuando menos, informar al presidente electo cada que vaya a tomar decisiones sobre la vida de la República.  Y, como ha sido costumbre en el sistema político mexicano, es posible que tenga que atender las recomendaciones que le vaya a dar el ahora presidente electo.

Aquella entrega-recepción de la administración federal no será fácil; más bien tendrá visos de controvertida en varios casos, sino es que de confrontación. Así lo preveía ayer, en los territorios del Senado de la República, gente que se dedica a la asesoría parlamentaria.  

Una de las áreas de presumible confrontación será la energética, más allá de las cortesías de rigor que se prodigan entre un equipo y otro.

Rocío Nahle García, quien desde su función como diputada federal fue una opositora a ultranza y muy crítica del actual régimen en la materia energética, ahora será la encargada de recibir la titularidad de la Secretaría de Energía, de manos de un sujeto (Pedro Joaquín Coldwell) que durante todo el sexenio  fue calificado por la oposición como un auténtico traidor a la Patria.

Hace unos días, la aún diputada federal Rocío Nahle dijo que su equipo comenzó a revisar cada uno los 105 contratos petroleros que el gobierno de México firmó con compañías extranjeras a raíz de la reforma energética.

Pero no sOlo son esos 105 contratos. Es la entrega de los Estados de Resultados de las dos principales paraestatales del país, que están en ese sector, Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad.   

Para infortunio de los que se van, el ya presidente electo Andrés Manuel López Obrador ha nombrado como futuro director general de la Compañía Federal de Electricidad al crítico más recalcitrante que el gobierno tuvo en el Senado de la República en la 62 y 63 Legislaturas: Manuel Bartlett Díaz.

Desde que el Peje destapó al poblano, a éste no lo sueltan y ya lo traen como perro de rancho cuando se adentra en otras calles, y le han recordado sus tiempos de secretario de Gobernación en el sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado.

Tiempos controvertidos de Manuel Bartlett. Fue entonces puesto en la picota de la sospecha cuando gente bajo su mando asesinó al periodista Manuel Buendía (el 30 de mayo de 1984), o cuando en el recuento de votos de la elección de 1988 las computadoras sufrieron una descompostura, y luego de que iba ganando Cuauhtémoc Cárdenas terminó Carlos Salinas de Gortari levantándose con el triunfo de una presidencia que quedó en la historia de México tan manchada y sucia como la de 2006 de Felipe Calderón Hinojosa.

Arbitrario, gandaya, prepotente, estos calificativos volvieron a ser restregados a un Manuel Bartlett Díaz que, a manera de defensa, ha revirado jurando que en realidad detrás de esa andanada está Carlos Salinas de Gortari y gente muy poderosa de dentro y fuera del país que ve en él una grave amenaza para sus intereses económicos a partir de que asuma la titularidad de la Comisión Federal de Electricidad, a propósito de la cual López Obrador le ha ordenado volver a hacerla la gran empresa de México generadora de electricidad.

Una empresa que, sobre todo durante el sexenio de Peña Nieto, cambió su actividad de generadora a compradora a raudales de electricidad.

Hace unos días, la CFE reportó ante la Bolsa de Valores pérdidas en los 12 meses recientes por 40 mil millones de pesos, de los cuales –justificaban- unos 24 mil millones fueron por causa del deslizamiento del peso ante el dólar estadounidense.

Bartlett ya les metió el primer calambre al decir que si bien no llegará con el machete en la mano, sí será una prioridad revisar quiénes son los proveedores de CFE extranjeros y cuáles fueron los términos y condiciones en que se firmaron todo tipo de convenios.

 
EL DEPORTE NACIONAL
Otro de los sectores de la administración en que sufrirán calambres al por mayor será el deportivo, luego de que Amlo nombró a Ana Gabriela Guevara como la próxima titular de la Comisión Nacional del Deporte (Conade).

Durante la Cuarta Entrega de los premios Glorias de la Crónica Deportiva Nacional, Guevara sostuvo que una de las tareas principales de este organismo será impulsar la pacificación del país a través del deporte. Y prometió que “se buscará masificar y acercar el deporte social a la gente”.

La vilipendiada durante años Ana Gabriela provocará una revolución deportiva y las mafias enquistadas comenzarán a temblar. Veremos.
08 Agosto 2018 04:00:00
El frenesí por un nuevo régimen
Cuando hoy Andrés Manuel López Obrador reciba la calificación de presidente electo, mucha agua ya habría pasado bajo el puente luego de que el tabasqueño metió a la República en un frenesí que no se había visto antes nunca, después de una elección presidencial.

Virtualmente, López Obrador ya se ha constituido en un presidente en funciones, por el tamaño y gran número de decisiones políticas, de gran trascendencia, que ha tomado. Cuando hoy reciba la constancia de presidente electo, 35 días después de su histórico triunfo, AMLO ya se reunió con enviados del más alto nivel del gobierno de los Estados Unidos, ya refrendó todas las promesas que hizo en campaña y ya también insufló el comienzo de foros de participación de la sociedad para que se opine sobre temas de gran importancia para la vida del país, como es el tema de la seguridad y la justicia.

Y también ha reiterado, entre muchas otras cosas, que ahí viene ya una reforma a la reforma educativa de Peña Nieto, y que ha comenzado la revisión de los más de 105 contratos que el gobierno de Enrique Peña Nieto firmó con trasnacionales en la materia energética.

En tanto todo esto acaece, ha sido notoria la lentitud del Congreso de la Unión para participar en este acontecimiento histórico de la transición de un régimen hacia presumiblemente otro, dado el perfil de gobierno que está trazando el Peje.

Las dos cámaras del Congreso dan la impresión de permanecer impávidas ante el avance acelerado del presidente electo López Obrador.

Con el comienzo de los foros sobre la materia de la seguridad y la justicia, ayer en Ciudad Juárez, Chihuahua, los diputados federales y senadores electos tendrían que estar participando activamente en ellos. ¿Lo harán?

El presidente electo, en su participación en Ciudad Juárez, llamó a todos los convocados a participar sin ambages y a combatir a toda costa la simulación, ese cáncer que ha carcomido a los foros en sexenios anteriores.

En muchas ocasiones, los foros han sido instrumentos para la manipulación y la farsa, por el hecho de que los organizadores sólo retoman lo que a ellos les conviene o con lo que concuerda con sus proyectos o visión de las cosas que dicen estar sometidos a consulta.

Los diputados y senadores de la 64 Legislatura próxima deberían estar allí, en cada mesa de cada uno de los más de 25 foros anunciados.

Primer foro de consulta sobre paz y reconciliación, es el nombre del foro organizado en Ciudad Juárez. Causó gran revuelo por, obvio, ser el primero y porque allí estuvo el mismo Andrés Manuel.

Pero también porque arrancó en Ciudad Juárez, uno de los suelos mexicanos más ensangrentados en los últimos años. Y también por los posicionamientos políticos de quienes han organizado los foros.

Amlo dijo ayer que está en favor del perdón, pero no del olvido. Y le han revirado a grito batiente muchas de las mujeres que ahí estaban –la mayoría, madres de jóvenes asesinados o de mujeres desaparecidas: “Ni perdón ni olvido”.

El grito múltiple retumbó en todo el país y cimbró, sin duda, al presidente electo, sobre todo porque no piensa regresar a los soldados y marinos a sus cuarteles; no al menos en los primeros años de su sexenio, como ayer mismo se lo han exigido todas esas personas que traen traslapado el dolor en el alma, por la pérdida de un ser querido a causa de esta guerra contra el crimen organizado, que comenzó en enero de 2007 el entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa y que ya ha provocado más de 200 mil ejecuciones y más de 35 mil desaparecidos.

Hasta el momento, ha sido el saldo de muertes más cercano al saldo del millón de personas que perdieron la vida en la revolución de 1910.

En el Senado de la República, ayer, el senador electo de Morena Martí Batres anunció que su grupo presentará una iniciativa de reforma educativa, exactamente en sentido contrario a la que aprobó la 62 Legislatura entre diciembre de 2012 y agosto de 2013.

Batres argumentó: “Queremos corregir, echar abajo, enderezar la reforma educativa y hacer una modificación para que la evaluación no sea un instrumento de persecución y castigo a los maestros”.

Apostillaba: “Pretender estandarizar los procesos de evaluación lleva automáticamente a un choque con la realidad porque no tienen la misma condición los maestros del norte que los del sur del país”.

Y volvía a remachar: “No se trata solamente de derogar la reforma educativa sino de proponer una verdadera reforma educativa”.


ESTRIBO
María Luisa Beltrán Reyes, diputada federal del PRD, sostuvo ayer en San Lázaro que en México uno de cada cinco niños de tres a cinco años de edad, y uno de cada cuatro, y de 15 a 17 años no asisten a la escuela. Y el sector poblacional principalmente afectado es la indígena y la comunitaria.

Incluso, precisó Beltrán, el 93 por ciento de las escuelas indígenas y comunitarias no tienen computadoras y tampoco materiales didácticos, y también carecen de profesores.

En conferencia, Beltrán dijo que solicitará sea exhortada la Secretaría de Educación Pública “a que diseñe e implemente una estrategia de política integral que atienda las brechas de desigualdad que se presentan en la formación indígena y comunitaria del Sistema Educativo Nacional”.

El partido al que pertenece Beltrán, el PRD, participó en la aprobación de la reforma constitucional en la materia educativa, en diciembre de 2012. Una reforma que pudiendo haber retomado un tema como el que ella plantea, no lo hizo.
07 Agosto 2018 04:00:00
Trabajar para un presupuesto liberado del chantaje político
En las dos cámaras del Congreso de la Unión, ayer, arreciaba la disputa por las comisiones ordinarias de la 64 Legislatura, cuyo comienzo se colocó a tiro de piedra. El 27 próximo se llevará a cabo su instalación y el 1 de septiembre comenzará con una expectativa sin parangón en la vida del país.

Y la disputa consiste en ganar las presidencias respectivas.

Nadie duda que la comisión más importante de todo el Congreso, políticamente hablando, es la de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, y será presidida por el próximo partido en la presidencia de la República, Morena.

Las presidencias de las comisiones de Hacienda, en ambas cámaras, tradicionalmente han sido ocupadas por el segundo partido con más diputados y senadores. Estaría presidiéndola el PAN, que consiguió poco más de 130 diputaciones y 34 senadurías.

De acuerdo con los reglamentos de ambas cámaras, el mes de septiembre es el lapso en que las bancadas trabajan para la conformación de las presidencias y plenos de las comisiones ordinarios.

Sin embargo, en este comienzo el forcejeo por las comisiones se ha adelantado. Y fundamentalmente las de Hacienda y la de Presupuesto.

Promesas principales de Andrés Manuel López Obrador pasarán, rigurosamente, a través de la construcción del paquete fiscal de 2019, que consistirá en la revisión y cálculo de los Supuestos Macroeconómicos, también conocidos como Criterios Generales de Política Económica, y en la construcción de las leyes de Ingresos y la Ley de Egresos.

El PRI con sus poco más de 60 curules (contra las más de 240 que tenía), dejará de presidir comisiones que prácticamente tenía como de su propiedad: la De Gobernación, la de Presupuesto, la de Agricultura, y así hasta sumar más de 30. Ahora es probable que no vaya a presidir más de 10.

Cada que comienza una Legislatura, es la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados la que más provoca atención, pues es esta la que comienza el acto de control político más importante de cuantos realiza el Congreso mexicano. Y lo hace cada año.

El decreto de presupuesto es la distribución del gasto público. Y una de las promesas fundamentales de quien ganó la presidencia de la República para el 2018-2024, consiste en modificar el presupuesto hasta el punto de transfigurarlo en un instrumento de verdadera justicia social, contrario al uso discordante que le estuvieron dando sexenio tras sexenio los últimos 36 años.

Precisamente del manejo del presupuesto barbotó en los años recientes una clase política terriblemente corrupta, mendaz y traidora a los intereses del pueblo de México. Un presupuesto cuyos programas eran desviados de sus objetivos originales con total impunidad.

Suele ser común en México que el decreto de presupuesto pergeñado por la Cámara de Diputados termine modificado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a lo largo de su ejercicio, muchas veces con fines político-electorales; es decir, no necesariamente por motivos técnico-hacendarios.

La Secretaría de Hacienda, a su vez, se convirtió durante muchos años en feroz instrumento para el chantaje político, casi siempre aplicado a opositores, sea en los gobiernos de los estados o en las presidencias municipales. También las universidades han sido objeto de retenciones sin nombre e inclusive subsectores, casi siempre relacionadas con la cultura y la sociedad civil.

Retenciones que la Secretaría de Hacienda terminaba desviando a fideicomisos o declarándolos como “Subejercicios”.

No en todos los casos, por supuesto. Hubo siempre sectores privilegiados, como el de los empresarios y los banqueros. Recuérdese cómo entre el PRI y el PAN, en diciembre de 1998, el Congreso mexicano aprobó un rescate con dinero público de una deuda que había sido privada.

Pero a la hora de la repartición, invariablemente incurrían Hacienda y los diputados del PRI y PAN en una pichicatería sin nombre contra la gente de a pie, llámese campesinos, universidades o subsectores como el de pesca, ganadería y aun contra vastas zonas del país, como el Sur-Sureste.

Pero a raíz de esta nueva conformación de las Cámaras, y del arribo próximo de López Obrador a la Presidencia de la República, lo que se espera en el trabajo del presupuesto es que los criterios políticos cambien radicalmente y ahora sean los sectores y subsectores sociales y económicos -durante todos esos 36 años tan vilipendiados y humillados-, los que ahora se beneficien de un presupuesto que en casi cuatro décadas sólo sirvió para enriquecer a unos cuantos y para empobrecer a la mayoría de los mexicanos.

Que el dinero público llegue verdaderamente a sus destinatarios y sirva para sacar a la gente de la pobreza que tanto les muerde y lacera los calcañales y el alma misma; que ese dinero se reparta con alto sentido social en todos los órdenes de la vida nacional, y no para rescatar a minorías poderosas o para que con él sólo hagan negocios unos cuantos, son, cuando menos, dos intenciones que vienen cargando los nuevos diputados federales y senadores.


ESTRIBO
En la sesión de la Comisión Permanente del pasado miércoles, el Congreso de la Unión aprobó un punto de acuerdo en el que exhorta a los 32 estados de la República a que aseguren el cumplimiento e implementación del artículo 45 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, para garantizar que la edad mínima para contraer matrimonio sea establecida a partir de 18 años e implementen los programas integrales de sensibilización sobre las consecuencias negativas del matrimonio infantil en niñas, niños y adolescentes.
28 Julio 2018 04:00:00
Los relámpagos (y truenos) de agosto
Para cuando se instale la 64 Legislatura, el 27 de agosto próximo, el Congreso de la Unión comenzará un periplo tan histórico como inédito en la vida de México. Todas las esperanzas con que la población votó por el cambio de régimen se centrarán en el trabajo que comiencen a hacer los nuevos diputados federales y senadores.

Para esas fechas, los grupos parlamentarios, de entonces reciente cuño, deberán presentar los primeros trazos de sus respectivas agendas legislativas. Y claro que la que llamará más la atención, dentro y fuera del país, será la que presente el grupo parlamentario Morena, seguido por sus aliados Pt y Pes, que deberán presentar sus propias propuestas
legislativas.

Va a ser imposible que el PRI y el PAN puedan detener a Morena. Lo intentarán, sin duda, pero el próximo partido en el poder (el ostentador de la Presidencia de la República) pasará sobre ellos como una aplanadora. Ni más ni menos, con una fuerza acaso semejante a la desmecatada que el PRI tuvo durante muchos años.

Pero la diferencia entre aquella mayoría bestial que tuvo el PRI y la de esta
primera minoría –convertida en mayoría con la suma de sus aliados electorales- de Morena, estriba en que en tanto aquella fue producto de una dictadura disfrazada, esta última fue construida de golpe y porrazo con los votos de 30 millones 47 mil sufragantes.

Los mismos votos que, sin consideración alguna, empujaron al PRI y al PAN a uno de los basureros que, de vez en cuando, los movimientos sociales en México obligan a que surjan en la historia nacional. Y del que, muchos aseguran hoy, será imposible que puedan salir.

Al menos el PRI, ya es como Porfirio Díaz cuando salió apresuradamente de México hacia París, adonde murió y hoy continúa enterrado, sin que sus huesos puedan todavía regresar al país al que perteneció y se adueñó.

Politólogos por doquier dicen que el PAN es el partido que tendría, acaso, todavía una oportunidad. Pero quién sabe. Fueron los panistas y los priístas quienes arruinaron brutalmente a todo un pueblo en apenas 36 años, de 1982 a 2018. Y muchos de ellos optaron por caminar el mismo sendero de corrupción que aplanó el PRI durante décadas. Hoy en día PRI y PAN son sinónimos de corrupción, componenda
e impunidad.

De aquí al 27, fecha programada para la instalación del nuevo Congreso, serán a no dudar días de truenos y tempestades. Los relámpagos de agosto…, título de una de las obras cumbre de Jorge Ibargüengoitia, novelista mexicano muerto en un avionazo el 27 de noviembre de 1983, describirá este agosto de 2018 como un mes en que la historia de México comenzará a jalonearse entre la izquierda y la derecha. Como en los tiempos de Juárez. Como en los tiempos de Lázaro Cárdenas.

El acontecimiento histórico que acaecerá la semana próxima será el reconocimiento formal de que Andrés Manuel López Obrador ya será el presidente electo. A partir de allí, se acelerarán muchos acontecimientos políticos. Más incluso de los que han ocurrido desde que se supo que ganó la Presidencia de la República.

En los territorios del Congreso, incluso cuando todavía no tendrán oficina, los diputados federales y senadores electos se pondrán a trabajar en la forja de las agendas legislativas. Y, se les avisa, no deberán perder de vista que los 30 millones 47 mil personas que votaron por ellos lo hicieron pensando en que debe cambiarse de facto el modo de caminar de la República.

Desde este espacio se les invita a ir formando una comisión especial que dé seguimiento histórico a todas las reformas constitucionales que tuvieron el sello de “estructurales o neoliberales”. Desde 1982, cuando llegó Miguel de la Madrid Hurtado a la presidencia, hasta estas últimas de 2018, que insufló Enrique Peña Nieto y que votaron PAN y PRI.

En congresos como el de los Estados Unidos y parlamentos como el de España, existen grupos de especialistas del derecho parlamentario que están dedicados a revisar permanentemente todo el derecho positivo de sus respectivos países.

Revisan leyes y hacen, por supuesto, interpretaciones legislativas de normas vigentes. Interpretaciones que dan a conocer a las comisiones legislativas según sea el tema, para que los legisladores o parlamentarios comiencen a estudiar la posibilidad de reformarlas.

En México, desde los tiempos de la 57 Legislatura, había opositores –muchos de los cuales, da la casualidad que ahora pertenecen al grupo político que triunfó el 1 de julio reciente- que recomendaban al Congreso que se creara un súper equipo de especialistas parlamentarios que estuviera dedicado todos los días a revisar el trabajo legislativo, rebotándolo contra la realidad.

No habría dos méxicos: el México real y el México de las leyes.

También este mes que a punto está de comenzar será el mes de las propuestas fiscales. De hecho, el gobierno que se aproxima ha adelantado, verbigracia, que en el terreno de los ingresos, el IVA fronterizo bajará del 16 al 8 por ciento.

En el capítulo de los Supuestos Macroeconómicos, AMLO ha prometido que no habrá Déficit Fiscal, es decir más endeudamiento. Y en el tema de los egresos, cuando menos unos 500 mil millones de pesos serán destinados para inversión social.

Estos temas, y muchos otros del paquete fiscal que deberá entregar el Ejecutivo federal el 6 de septiembre próximo (pero además, aunque lo entregue el gobierno saliente, dicho paquete en realidad será construido por el gobierno entrante), serán temas de revisión obligada durante el agosto que comienza. Veremos.

Aviso. Lectora, lector: Tren Parlamentario reaparecerá en este espacio el martes 7 de agosto próximo. Gracias.
27 Julio 2018 04:00:00
Cuando el contrapeso se hace del poder
Conforme se acerca la 64 Legislatura el temor crece entre quienes serán ahora oposición. Es un temor que les inspira Morena, por sus 180 y tantos diputados, que sumados con los de los partidos con que se coaligó electoralmente, sumarán 311. Una cantidad de curules histórica, que en caso de que la alianza electoral se convierta en legislativa podrá sin mayor problema reformar todas las leyes secundarias que quieran, incluidas entre estas el manojo de leyes fiscales anuales, como la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Esto se supo desde la noche misma del 1 de julio. Lo que faltaba era la precisión de la repartición de las
curules.

El PRI, que durante muchos sexenios estuvo convertido en un partido propio de una dictadura, ahora se la pasará en esta legislatura en cierne mordiendo el polvo un día y el otro también. E igual sucederá con el PAN, que viene de gobernar durante dos sexenios.

Ambos partidos, que históricamente permanecieron unidos a partir de 1988 cuando Carlos Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos conformaron una alianza que contrajo terribles perjuicios para el pueblo de México, ahora han quedado nulificados casi, por los votos arrolladores de 30 millones 47 mil mexicanas y mexicanos que votaron en contra de ellos, fundamentalmente, y de sus vilezas propias de traidores a la Patria, y de sus superlativos abusos con el presupuesto de México.

Fueron estos dos partidos políticos los que hicieron posible que la deuda pública creciese exponencialmente, a partir de aquel 12 de diciembre de 1998, cuando se ayuntaron para aprobar una reforma legal con la que una deuda privada se tendría que convertir en deuda pública, tristemente conocida como la deuda del Fobaproa.

Una deuda construida en su mayoría por empresas y bancos, y, por cierto, de unos 700 mil millones de pesos. Una deuda de la que, desde entonces, ya se pagó con dinero público, de los contribuyentes, poco más de un billón 500 mil millones de pesos, y que sin embargo todavía se deben poco más de 2 billones. Dos billones correspondientes a esta deuda devenida del Fobaproa.

En rigor estricto, el voto de los 30 millones 47 mil personas puede interpretarse no solo como un reconocimiento a la confianza que inspira en la gente el ahora presidente virtual Andrés Manuel López Obrador, sino también como un reclamo, transfigurado en un gran trueno, contra un sistema de gobierno que todos los días hacía algo importante para fregar al pueblo de México.

No lo decían ociosamente quienes juraban, en todos estos años, que cada que el Congreso mexicano legislaba, la República se ponía a temblar; porque indefectiblemente eran procesos legislativos para avasallar todavía más a la gente, quitándole derechos sociales, quitándole sus riquezas –como ha sido el caso de la reforma energética, el más emblemático de cómo una clase política absolutamente perversa se jode a su pueblo- y también reduciéndole espacios de participación política.

Muchas de esas leyes eran, sin lugar a dudas, también un encargo de minorías poderosas, para hacerlos más ricos a costa no solo de la calidad de vida –ya bastante deteriorada- de la población, sino también a costa del porvenir, el destino, de millones de jóvenes.

Ahora priístas y panistas se duelen, chillan porque Morena y sus aliados pasarán sobre ellos como una super aplanadora. Y, con el grito en el cielo, siguen pretendiendo meter miedo a la población, diciendo alarmados que el próximo presidente de la República no tendrá contrapesos en el Congreso. Y hasta lo equiparan con el PRI más rancio de mediados de los años 40 del siglo que pasó.

No dicen que en realidad el contrapeso que ellos tuvieron durante años, ahora llegó al poder. Y de manera abrumadora. Y que aquellos 30 millones 47 mil votantes lo menos que esperan es que se comiencen a revertir todas y cada una de las chacaladas jurídicas que el PRI y PAN hicieron a México, especialmente a partir de 1982,
hace 37 años.

Y todavía más: se espera que este Congreso, en cuyas decisiones prevalecerá Morena y el Pt y el PeS, comience a abrir aquella otra etapa de la democracia participativa, que tanto estuvieron frenando el PRI y el PAN.

Una democracia participativa que también se le conoce como democracia directa, en la que dejan un paso atrás a la representativa.

El pueblo de México tiene conciencia de cómo ha padecido durante años una democracia representativa que solo sirvió para simular que los diputados y senadores eran los representantes del pueblo o de la nación. Y sabe la gente que durante años estos dos partidos detuvieron las nuevas figuras democráticas como la del referéndum.

Ciertamente, dirán algunos, las candidaturas independientes son parte de esta democracia directa. ¿Por qué fallaron en esta ocasión? Es un tema que deberá airear, debatir a profundidad el Congreso mexicano, y junto con él muchas organizaciones sociales y centros de estudios de las universidades, para mejorarla.

La imagen del Bronco y los otros aspirantes a candidatos pretendiendo engañar a la sociedad, no tendría que repetirse nunca. Aunque sí se tiene que rescatar la figura de las candidaturas independientes. Sería parte de un debate obligado a partir de la 64 Legislatura. Como también muchos otros debates, sobre el sistema de gobierno
incluso.

Hubo un tiempo que se debatió en las universidades la opción de migrar de un sistema presidencialista hacia un sistema semipresidencialista o semiparlamentario. Algunos lo considerarán obsoleto. Otros no. Como se ve, tendrán mucho trabajo. Veremos.
26 Julio 2018 04:00:00
Debe AMLO propiciar el robustecimiento del Congreso
Al Congreso de la Unión todo le sale bien cuando se trata de no hacerle el mínimo contrapeso al presidente Enrique Peña Nieto, a quien, prácticamente en las postrimerías de su mandato, siguen priístas y panistas de necios en no tocarlo ni con el pétalo de una rosa.

La sesión de la Comisión Permanente de ayer, 25 de julio, era de una oportunidad singular para abordar en tribuna la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, desaparecidos hace exactamente 46 meses, el 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero.

En su sesionar de este miércoles, la Permanente se puso a bordar sólo las costuras periféricas y anodinas que suele costurar el Congreso cuando únicamente hace presentación de iniciativas, presentación de puntos de acuerdo y aprobación de algunos exhortos, cuya gran mayoría terminan transfigurados en una suerte de llamadas a misa, porque los destinatarios no están obligados a acatarlos.

De hecho, los puntos de acuerdo son muestra inobjetable de que allí la función de contrapeso constitucional no lo es realmente, sino una mera simulación de control político, que en una legislatura como la que comenzará a partir del 1 de septiembre, deberían corregir con una reforma constitucional de diversos artículos y de la Ley Orgánica del Congreso General, así como de sus dos reglamentos
camarales.

Una reforma que haga posible que los puntos de acuerdo no se conviertan en un exhorto, sino en un mandato, so pena de que, en caso de no acatarlo o cumplirlo, el funcionario destinatario sea sometido a la renuncia inmediata de su puesto.

Ciertamente, a partir del próximo sexenio, los destinatarios de los exhortos que vayan a emitir ambas cámaras, no serán otros que gente del nuevo gobierno, que aspira y promete desde ahora en convertirse en basamento de un nuevo régimen político, donde la simulación no quepa.

Si se lograse en una reforma constitucional cambiar de exhortos a mandatos, entonces sería posible que el Congreso de la Unión se fortaleciera.

Tendría que alentarlo el nuevo régimen, a sabiendas de que la oposición no será otra que lo que quedó del PRI, PAN y PRD, los partidos políticos más traidores a la patria, entreguistas y sucios que haya tenido el Estado mexicano en toda su historia.

Precisamente esta tríada partidista se ayuntó durante el sexenio que todavía no acaba, de Peña Nieto, para entregar a extranjeros bienes y recursos fundamentales y estratégicos como el petróleo. Y ahora esos tres -convertidos en oposición por la fuerza de 30 millones de personas, que con sus votos los han desjarretado al grado de casi dejarlos para el arrastre, se erigirán en los opositores a este nuevo régimen que ha prometido el ahora casi presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Por estas fechas en que los diputados federales y senadores electos han comenzado a apersonarse en las cámaras, una buena idea sería que comenzasen a reunirse para hablar sobre la necesidad que tiene la República de erigir un nuevo Congreso General, que ahora sí hiciera honor a su función de contrapeso constitucional.

Sin embargo, hay que decirlo, será bastante difícil que este Congreso vaya a hacer contrapeso de López Obrador, por la simple y sencilla razón de que los más de 30 millones de mexicanos que votaron por él también votaron por sus diputados y senadores. Y, por lo tanto, el pueblo de México le ha otorgado al que será el próximo presidente de México tantas diputaciones y tantas senadurías de su lado que tendrá en los territorios del Congreso de la Unión un terraplén ancho y plano para –si cumple su palabra- cambiar al régimen desde sus estructuras jurídicas.

¿Y qué es cambiar las estructuras jurídicas? Un nuevo régimen, como el que ha prometido Andrés Manuel López Obrador, rigurosamente deberá abocarse a enviar al Congreso iniciativas de reformas constitucionales y secundarias que encaminadas estén a desmontar el andamiaje jurídico que fueron construyendo los gobiernos priístas y panistas, a lo largo de esos 37 años en que el país se sumió en lo que hoy se conoce como sistema neoliberal, en el cual los jodidos se hacen más jodidos y los ricos se hacen más
ricos y gandayas.

Como nunca antes en la historia nacional, la Constitución en estos años –de 1982 a la fecha- quedó convertida en un instrumento para el dominio de la población.

Todas las leyes reformadas en este lapso infausto de la historia de México fueron construidas para el apuntalamiento de ese sistema perverso del neoliberalismo, un sistema que prohijó el corrompimiento y la pudrición a ultranza de la clase política, que lo mismo utilizaba el PRI que el PAN para mantenerse enquistado en la presidencia de la República, el cuarto de máquinas todos estos años de ese sistema económico conocido en el mundo como sistema neoliberal.

El gran éxito de López Obrador en su campaña electoral fue haber colocado en el mismo costal al PRI y al PAN, y hacer que la gente despertara de su gran letargo cívico para percatarse que en realidad estas dos siglas venían siendo utilizadas por un grupo de gente poderosísima en México que había fusionado al poder público con el poder privado. Y que su gran capitán seguía siendo uno de los que lo importaron en 1982: Carlos Salinas de Gortari.

Los que vienen, deben considerar el robustecimiento del Congreso mexicano, incluso cuando ellos serían los aparentemente afectados porque serán el partido en el gobierno. Sería una decisión que llevaría a un nuevo estadio de desarrollo a la democracia mexicana.
25 Julio 2018 04:00:00
En la mira, las comisiones del Congreso
Si se cuentan las comisiones ordinarias, especiales y de investigación, así como los comités, entonces cada una de las cámaras federales suman entre 91 y 117 equipos interdisciplinarios (o sea más 200), que tienen como función –solo en la teoría, por supuesto- dividirse el trabajo del Congreso mexicano, fundamentalmente para el cumplimiento de sus dos funciones primigenias: La de hacer leyes y la de servir de contrapeso del ejercicio del poder público.

En la Cámara de Diputados hay 56 comisiones ordinarias, 46 comisiones especiales, una de investigación y cinco bicamarales y ocho comités. En total, 117.

El Senado tiene 64 ordinarias, 16 especiales, las mismas cinco bicamarales, ninguna de investigación y seis comités. En total: 91.

Siempre de acuerdo con lo mandatado en los reglamentos camarales y en la Ley Orgánica, allí se reúnen los diputados y senadores para revisar, estudiar, analizar e incluso investigar cada una de las áreas en que, a la vez, está fraccionada la administración pública federal.

Verbigracia: la Secretaría de Hacienda tiene en la Cámara de Diputados dos comisiones que le atienden sus asuntos: La de Hacienda y Crédito Público y la de Programación y Cuenta Pública. La Secretaría de Salud es atendida por las comisiones de Salud tanto de la Cámara de Diputados como de la Cámara de Senadores. Y así, sucesivamente, Congreso y Ejecutivo van empatando secretarías y comisiones.

De entre todas estas comisiones, solamente las ordinarias tienen facultades constitucionales importantes, como la de tomar decisiones reconocidas por la Constitución. Las otras no. Por eso a las ordinarias hay estudiosos del derecho parlamentario que las ven como tigres con dientes, y a las otras sin dentadura.
A los fallos o resolutivos de las especiales las tienen que avalar las ordinarias. De lo contrario, dichos resolutivos solo quedan como meras opiniones, cosa que sucede a menudo.

Con la reforma de la Ley Orgánica del Congreso General de 1999, el número de comisiones ordinarias se redujo a 27 en la Cámara de Diputados, que entonces tenía 58; el Senado bajó a 34, luego de que tenía 64.

Conforme el paso de las legislaturas, ese número fue subiendo hasta llegar a las que actualmente una y otra tienen.

¿Por qué? Ya se ha dicho en este espacio; pero es de oportunidad decirlo otra vez a partir de que ayer, una voz del próximo partido político de la primera minoría, Morena, ha anunciado que cuando comience la 64 Legislatura el 1 de septiembre, será promovida una nueva reforma a la Ley Orgánica del Congreso General con el propósito –entre otros motivos- de reducir el número de comisiones ordinarias y especiales en las dos cámaras federales.

El ahora diputado federal electo Mario Delgado ha declarado: “La Ley del Congreso señala alrededor de 56 comisiones ordinarias y se han creado más de 46 especiales, que creo que es un exceso y tendríamos que revisar”.

Esta reducción será parte del programa de austeridad que Morena propondrá sea aplicado en las dos cámaras del Congreso. Hace unos días, el senador electo Martí Batres Guadarrama anunció que su partido, Morena, planteará una reducción presupuestal en el Senado de la República, en el presupuesto de 2019, por unos 2 mil millones de pesos; es decir, de 4900 millones, se le reduciría a 2900 millones.

A propósito de la Cámara de Diputados, la reducción no ha sido calculada todavía por quienes promoverán, sin duda, un hecho parecido, aunque ayer Mario Delgado –el morenista que ha comenzado a sonar como posible coordinador parlamentario- ha dicho que la reducción en el número de comisiones de San Lázaro sería motivada por la austeridad a la que ha convocado el todavía con carácter de presidente virtual Andrés Manuel López Obrador.

Para el ejercicio fiscal de 2018, la Cámara de Diputados se auto asignó –recuérdese que los diputados tienen la facultad exclusiva de autorizar el presupuesto de egresos de la federación cada año- 8 mil 439 millones de pesos.

En conjunto, el Congreso de la Unión -considerando los 4 mil 905 millones destinados al Senado- recibió un monto total de 13 mil 344 millones de pesos.

Si logran bajar las cantidades del presupuesto del Congreso, habrá forcejeos y mentadas de madre, sin lugar a dudas, por quienes, ahora desde la oposición (PAN, PRI, PVEM, PANl y MC), ya no podrán incidir para el control de muchas comisiones que no solo les representaban poder político, sino también dinero a carretadas.

Las comisiones gastan discrecionalmente, es decir, sólo informan y no rinden cuentas financieras a nadie. Veremos qué condiciones nuevas habrá.

ESTRIBO
En los territorios del Congreso de la Unión ha comenzado a llamar la atención, aun con tono de alarma, el hecho de que el Instituto Nacional Electoral (INE) todavía no haya realizado la declaratoria de presidente electo en favor de López Obrador, que el pasado 1 de julio ganó con 30 millones 47 mil votos. Y no solo no la ha entregado a Amlo, sino que lo ataca.

Se presume en corrillos que el INE se ha subido al carro de quienes siguen considerando a López Obrador como una amenaza superlativa para el régimen, que durante casi una centuria estuvo bajo el sello del PRI, y durante las últimas tres décadas también por el PAN, aliado al primero escandalosamente a partir de 1988.

Si la Comisión Permanente, que sesionará hoy, tuviera la libertad para construir órdenes del día teniendo como prioridad los acontecimientos políticos más importantes en curso, entonces este tema de la tremenda tardanza de la entrega del reconocimiento de presidente electo sería tema principal.
24 Julio 2018 04:00:00
El inaudito y nuevo robo a la nación del gobierno de Peña Nieto
¿Por qué Enrique Peña Nieto, presidente constitucional de México, acaba de pedir prestados 10 mil millones de dólares –casi 200 mil millones de pesos, según la conversión peso-dólar actual- y para qué y cómo los va a ejercer?, son preguntas que escuecen en todo el país e insuflan un viento candente en los ánimos de la gente, que habían estado más o menos apaciguados por el resultado histórico de la reciente elección presidencial.

Se supo desde hace ocho días. Pero es hora de que el Congreso mexicano no hace nada absolutamente para lanzar sus propias preguntas al respecto. Calla el Poder Legislativo, como ha callado indefectiblemente cada que este gobierno pedía dinero prestado o toma decisiones provocadoras de gravísimos perjuicios contra la población mexicana.

Cuando Peña Nieto recibió la administración, el 1 de diciembre de 2012, Felipe Calderón Hinojosa había elevado la deuda pública a 5.4 billones de pesos, equivalente al 34 por ciento del Producto Interno Bruto.

A su vez, Calderón había recibido de Vicente Fox una deuda pública por 19 por ciento del PIB.

De 2012 a 2018, Enrique Peña Nieto ya tiene rebasado el 50 por ciento del PIB –más de los 10 billones de pesos-. Y ahora, acaba de informar que su gobierno ha pedido prestado otros 10 mil millones de dólares más.

Ha sido una dictadura disfrazada la que ha padecido México con este gobierno peñista. El Congreso solo ha servido para simular un contrapeso constitucional.

Este endeudamiento atroz del gobierno de Enrique Peña es ejemplo
de ello.
El PRI, PAN, PVEM y PRD se hicieron cómplices del gobierno durante todo el sexenio y jamás intentaron interponerse para que Peña, a través de Luis Videgaray, cuando este era el secretario de Hacienda –y después José Antonio Meade- no pidiera prestado sin antes pormenorizar en qué les ocuparía.

De oídas, la oposición solo se enteraba de que mucho de ese dinero prestado iría para los sueldos de los funcionarios públicos de director general para arriba. Y también para obras públicas que no se licitaban. Esta semana se supo que más del 80 por ciento de obra pública en este sexenio no ha pasado por el juego de la licitación, sino por la decisión directa.

Gente especializada en las finanzas de los centros de estudio de San Lázaro, sostenía en corto que esos 10 mil millones de dólares no tendrían un destino diferente al que tuvieron los más de 4.6 billones de pesos de deuda achacada al sexenio peñista: La mala administración y la corrupción por antonomasia.

Peña ha decretado un aumento salarial a la burocracia federal retroactivo a enero; también en puerta está el pago de un bono de marcha, llamado así a un monto pagado a burócratas por fin del sexenio.

También estos 10 mil millones estarían destinados para el pago de proveedores y contratistas del gobierno federal. Una gran parte de ese dinero estaría reservada para, precisamente, garantizar compromisos del gobierno de Peña Nieto con proveedores y contratistas de obras como la del nuevo aeropuerto internacional de la ciudad de México, en construcción a matacaballo sobre el suelo fangoso –e inundado de estos días- de ese sector de Texcoco.

Los 200 mil millones de pesos de marras equivalen a unos 2 puntos porcentuales del PIB. Estos, sumados a los otros 4.6 billones, casi representan Un año de presupuesto para todo el país. En 2018, verbigracia, el país obtuvo un presupuesto de egresos de 5.3 billones de pesos.

El pago del servicio de esa deuda, es decir los intereses, estaría llegando a los 800 mil millones de pesos, si se considera que en el presupuesto de egresos del año fiscal de 2018 se destinaron poco más de 700 mil millones de pesos para el pago de la deuda pública.

Entre las obligaciones constitucionales que tiene el Congreso de la Unión, en estos momentos a propósito del incremento del endeudamiento público, figura la de llamar a comparecer al secretario de Hacienda y Crédito Público para que explicase de manera urgente por qué pedir prestado una cantidad impresionante de dinero, cuando es evidente que el gobierno peñista ya se va al meritito basurero de la historia y no le alcanzarán los cinco meses restantes de su administración para ejercerlo.

Ni la Comisión Permanente ni la Cámara de Diputados a través de su Comisión de Hacienda y Crédito Público han hecho un llamado a Peña Nieto a la cordura y a que informase con prontitud sus motivos para el nuevo endeudamiento.

Al contrario, diputados y senadores se han estado haciendo los tiololos y han estado evadiendo un tema que es candente, que sin duda escuece el alma, sino de toda la población, cuando menos de los 30 millones y casi 50 mil mexicanas y mexicanos que votaron en favor de Andrés Manuel López Obrador.

Una votación que también ha significado un golpe histórico de todo un pueblo contra un régimen cínico y corrupto, que ya ni siquiera trata, con el menor pudor, de respetar las formas, y vive empecinado en robarse lo más que pueda del presupuesto nacional en esto que ya es la recta final del sexenio.

No informa Peña ni su hacendario sobre el nuevo endeudamiento; tampoco instituciones como el Congreso lo llaman a cuentas. El inaudito y nuevo robo a la nación del gobierno de Enrique Peña Nieto será un párrafo agregado a la historia terrible que este presidente todavía escribe en la historia de México. La esperanza es que el que viene
algo haga.
21 Julio 2018 04:00:00
La bomba putrefacta que lanzó el INE a López Obrador
El régimen que está a punto de ser arrojado al basurero de la historia ha recomenzado una campaña de detritus contra el movimiento por el cual acaban de votar más de 30 millones de mexicanos. Y echó mano de lo que mejor sabe hacer: mentir. Engañar.

No ha pasado una semana desde que Andrés Manuel López Obrador diera a conocer –el pasado domingo- la lista de 50 acciones contra la corrupción que implementará a partir de que asuma constitucionalmente la Presidencia de la República, y todos los que se sienten destinatarios, y por tanto gravemente afectados, han iniciado un contra movimiento con el que pretenden desprestigiar y debilitar a quien asumió como tarea fundamental del nuevo gobierno combatir la
corrupción.

Rezumante de mala leche, el INE ha multado a Morena con 197 millones de pesos por no haber informado sobre la existencia de un fideicomiso que tuvo como propósito reunir dinero de particulares para entregarlo a damnificados de los sismos del 19 de septiembre del 2017.

Para esto, el INE justificó su ruindad diciendo que “probablemente” dicho dinero habría sido utilizado para fines electorales. Y lo infirió, lo dedujo, basándose en el hecho de que quienes crearon el fideicomiso eran personajes públicos muy participantes en las actividades del partido Morena.

El consejero electoral proponente de la multa es el consejero electoral que llegó como tal por la vía de la cuota partidista del PRI, Marco Antonio Baños. Y sus declaraciones fueron convertidas desde este jueves en una bomba de excremento, que catapultaron televisoras y algunos diarios capitalinos. Fue un linchamiento mediático que obligó a AMLO a hacer una declaración en defensa de su partido.

De los once consejeros electorales, solo uno votó en contra de la aplicación de la multa de marras: Roberto Ruiz, quien este viernes, dio los motivos por los cuales votó por el no a la multa.

A un noticiario de Radio Fórmula, Roberto Ruiz sostuvo que el INE no debió multar a Morena.

Y apostillaba: “Debió investigar y preguntarle a las personas que se sostiene que recibieron los recursos; debió hacerse esa investigación y corroborar la secuencia
del dinero”.

Incluso, el consejero electoral Ruiz dijo –en coincidencia con Morena-, de que el fideicomiso sí es privado; que no está integrado a los estatutos de Morena; que depositar dinero en efectivo a la cuenta no constituye un delito electoral, y que todo esto lo sabe perfectamente bien el INE y sus once consejeros electorales.

Y remachaba Roberto Ruiz, en detrimento de la decisión de sus compañeros: “Se acusa que recibió (Morena) 44 millones de pesos en efectivo, eso es cierto, pero por sí mismo no está prohibido ese recurso en fideicomisos privados, lo que se sanciona es el esquema financiero”.

La avalancha de heces que arrojó el régimen vía INE continúa, con ayuda de medios capitalinos que durante los últimos 18 años no ocultaron el odio que le tienen a AMLO

Esos mismos medios de Ciudad de México que han soslayado, a priori, airear las otras multas y el contexto de éstas: Verbigracia: el PRI solo fue multado por el INE con 37 millones de pesos, por los 25 millones que César Duarte, gobernador de Chihuahua, sacó del presupuesto estatal para entregarlo al PRI nacional para la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012. El líder priísta era Manlio Fabio
Beltrones Rivera.

Este mismo INE acaba de multar con tres millones de pesos a Ricardo Anaya por haber ejercido un millón y medio de pesos de “orígenes desconocidos” a la campaña electoral reciente.

Ayer mismo, súbitamente, un supuesto grupo de trabajadores disidentes del Sindicato Mexicano de electricistas sitió la oficina de AMLO en la colonia Roma y no le permitió la entrada. Acusan a Martín Esparza –el líder sindical que reclamó a Felipe Calderón la desaparición de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro con amenazas incluso de muerte por parte del régimen- de corrupto.

Todos estos hechos son algo así como “carnita” para los carniceros mediáticos que toda la vida han perseguido por encargo a Andrés Manuel López Obrador. Y están a todo lo que dan.

Ayer, en conferencia, López Obrador dijo: “Se reunieron 85 millones de pesos. Se han beneficiado 28 mil damnificados, que han recibido 2400 pesos cada uno. Ese es el informe. No hay desvío de recursos. No se utilizó el dinero para pedirles que votaran por Morena. No lo acostumbramos. Nunca en nuestra historia pública y política hemos entregado despensas o migajas a cambio de votos. No somos iguales que otros… Somos distintos. El INE y sus consejeros se extralimitaron, y vamos a acudir al Tribunal Electoral.

“El consejero electoral (se refería a marco Antonio Baños) que ahora emite esta recomendación (de multa), es el mismo que firmó en 2006 el aval del fraude electoral. Sí existen elementos para sostener que actúan de mala fe”.

Y el apostille de Amlo: “Todo esto (información del fideicomiso) lo tiene Hacienda, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el INE. Tienen los domicilios y nombres de todas las personas beneficiadas. No hicieron la investigación. Y sí hay (en videos de los bancos) seis personas que reciben 500 mil pesos cada una porque, al mismo tiempo, son las que van a entregar los recursos a los damnificados. Son los que sacan el dinero del banco mediante una carta,
que ahí está”.

Otra vez, en el Congreso, prevalecía la versión de que la clase política privilegiada durante décadas tiene ira y ha redoblado el odio que le tiene a AMLO.
20 Julio 2018 04:00:00
El acuse de recibo de la mafia que todavía gobierna el país
El Instituto Nacional Electoral (INE) ha multado este miércoles al partido Morena con 197 millones de pesos por presuntamente haber utilizado en el pasado proceso electoral recursos de un fideicomiso que creó para ayudar a damnificados del sismo del 19 de septiembre del año pasado.

Morena ha reaccionado como un toro en el potrero al ser mordido por una nauyaca (serpiente venenosa que abunda en los pastizales del sur del país), y ha asegurado que el fideicomiso no lo hizo el partido de marras sino particulares.

Además sostiene que, en dicho fideicomiso, no hubo nunca dinero público, ni salió de esas arcas, tampoco, un solo centavo para fines electorales.

De los 11 consejeros que integran el Pleno del INE, diez se fueron sobre el partido de Andrés Manuel López Obrador buscándole los calcañales, justo cuando el ahora virtual presidente electo ha propuesto a la República romper el paradigma de la corrupción con la presentación de aquellas 50 acciones anunciadas el domingo reciente, en las que plantea que los burócratas de la élite del actual régimen, a partir del próximo 1 de diciembre, deberán cobrar menos de los 108 mil pesos mensuales que va a percibir Amlo desde su condición de presidente constitucional de México, como lo mandata el 127 constitucional, en el sentido de que ningún servidor público en México deberá ganar más que el presidente de la República.

Los consejeros electorales, sin duda, pertenecen a esa élite de burócratas de altísimo nivel que cobran incluso más que el presidente de la República. Cada uno de esos once cobra 600 mil pesos mensuales, en tanto que Peña Nieto cobra 270 mil.

El madrazo a Morena por parte del INE fue meco y sustrajo este jueves a López Obrador de sus cuatro días de vacaciones.

López Obrador, desde su rancho La Chingada, Palenque, reparó ante la inoculación del venenoso INE, y dijo a través de Twitter: La multa impuesta por INE a Morena por 197 millones de pesos es una vil venganza. No existe ningún acto inmoral con el fideicomiso a damnificados por el sismo. Nosotros no somos corruptos ni cometimos ilegalidad. Por el contrario, buscan enlodar una acción humanitaria.

Acudiremos a tribunales”.

Un día antes, anteayer miércoles, el INE había asegurado que Morena “participó activamente en la constitución de este instrumento financiero para allegarse de recursos como un mecanismo de financiamiento alterno a las reglas establecidas respecto al financiamiento privado en la ley”.

Y, al parecer bien seguro de lo que acusaba, el INE remachó: “Al fideicomiso entraron unos 78.8 millones de pesos: 44 millones en efectivo, 14.7 millones en cheques de caja y 19.7 a través de transferencias. Mientras que egresaron 64.4 millones a favor de miembros de Morena y que fueron cobrados en efectivo”.

El INE en voz de uno de los 10 consejeros que votaron por la multa de los 197 millones, Marco Antonio Baños, respondió a López Obrador este mismo jueves: “Aquí no se trata de vilezas, se trata de evidencias”.

Y apostillaba: “El fideicomiso recibió un total de 78.8 millones de pesos entre el 26 de septiembre de 2017 y el 31 de mayo de 2018, de los que 44.4 millones se hicieron en efectivo pese a no estar permitidos; de hecho, se efectuaron 1,662 depósitos con una cantidad promedio de 50 mil pesos”.

Marco Antonio Baños, entonces, emitió una interpretación, una suposición, que más que evidencia, parecía vileza: “Como el conjunto de aportantes (del fideicomiso) tiene vínculos directos con Morena”, luego entonces (hizo su silogismo, infiriendo) “en opinión del INE hay un mecanismo delicado que se hizo probablemente (sic) para las actividades de las campañas electorales”.

El consejero Baños, por cierto, fue quien propuso al Pleno del INE la multa a Morena por los 197 millones de pesos. Y fue apoyado por el PRI en el Congreso de la Unión, para que quedase investido como uno de los 11 consejeros de marras.

YeidCkol Polevnsky, presidenta de Morena, hizo, sin embargo, un reconocimiento de error: “el partido se equivocó al no informar al INE la existencia del fideicomiso para ayudar a los damnificados”. Y por ese motivo es la multa, por no informar de la creación del fideicomiso.

Y acotó: “Pero siendo el fideicomiso un asunto de particulares, el INE no tenía por qué multar al partido; además de que es una multa fuera de toda medida”.

Horacio Duarte, representante de Morena ante el INE, sostuvo dos cosas: Tildó a los consejeros electorales de ser unos “viles”. Y confió en que el Tribunal electoral del Poder Judicial de la Federación tercie en favor de Morena, porque entre este partido y el fideicomiso “no hay ninguna relación jurídica”.

Y a todo esto, ¿quiénes integraron el fideicomiso? Según información de Morena, lo integraron la escritora Laura Esquivel, Julio Scherer Ibarra, Jesús Rodríguez, Pedro Miguel, Bertha Maldonado, Taibo II, Elena Poniatowska, el sacerdote católico Alejandro Solalinde, entre otros. Y uno de los donatarios fue el mismo Andrés Manuel López Obrador, quien anoche revelaba que había cooperado con 500 mil pesos, producto de ventas de su último libro.

Más allá de la legalidad en que ahora, como en una bandera, se pretender envolver el Instituto Nacional Electoral, esta actuación de los consejeros electorales se ha interpretado en los territorios del Congreso de la Unión como el acuse de recibo de la mafia que todavía gobierna al país, respecto de las 50 acciones contra la corrupción que ha propuesto López Obrador aplicar a partir de que comience su sexenio.
19 Julio 2018 04:00:00
La ira de la alta burocracia priísta-panista contra Amlo
De entre las 50 acciones contra la corrupción que Andrés Manuel López Obrador anunció el domingo 15, varias constituyeron múltiples golpes al hígado para la alta burocracia federal porque tocan sus ingresos de manera directa, vía bonos, vía sueldos, vía compensaciones. He aquí:
a). Todo funcionario deberá presentar su declaración de bienes patrimoniales y de sus familiares cercanos.

b). No habrá bonos; el salario será integral con excepción de gastos sujetos a comprobación.

c). Los gastos de viáticos se limitarán al mínimo.

d). Se suprimirá toda partida para gastos médicos privados.

e). No habrá caja de ahorro especial.

f). Se reducirá a la mitad todos los sueldos de los altos funcionarios públicos que ganen más de un millón de pesos anuales.

g). Desaparecerán las partidas para vestuario o cualquier gasto de protocolo ceremonial para el presidente, familia o colaboradores cercanos.

h). El presidente de la República ganará menos de la mitad de lo que recibe el presidente Enrique Peña Nieto, sin ningún tipo de compensaciones.

Desde entonces, no ha pasado un día sin que las manifestaciones de franco disgusto estallen en los medios, de modo especial en Televisa y en algunos diarios capitalinos caracterizados por ser de la élite de grandes beneficiarios del presupuesto nacional cuando menos en los últimos tres sexenio.
Es un asunto que tanta ámpula levantó que lo menos que se esperaba de la sesión de la Comisión Permanente de ayer era que el tema se le aireara en la tribuna. Pero no sucedió así.

Sí, en cambio, en el pasillerío del Senado -sede de la Comisión Permanente en este receso legislativo-, diputados y senadores del PRI y PAN han bramado virtualmente contra las 50 acciones de marras; de modo muy molesto en contra de las acciones que ya trastocarán de manera sensible los sueldos del círculo de la alta burocracia, que es donde se han apoltronado los miembros de la elite de la clase política priísta y panista de los últimos 18 años.

Los panistas se han expresado con rabia, como si el dinero del Estado mexicano fuera de ellos. No hay que olvidar que fue Vicente Fox quien en su sexenio incrementó los sueldos de director general para arriba, y también creó muchas nuevas direcciones en todas las secretarías del gabinete presidencial.

No hay que olvidar que Felipe Calderón Hinojosa continuó con singular alegría esta nueva modalidad implantada por Fox, de más sueldos a los funcionarios de la élite y más direcciones generales y más subsecretarías. Al fin que tanto este como aquel fueron, acaso, los presidentes más afortunados en cuanto a ingresos petroleros. Calderón llegó a tener el precio del barril del crudo mexicano en 117 dólares.

Y Enrique Peña Nieto se fue exactamente por el mismo camino del dispendio y el agandaye del presupuesto, al grado de que su sueldo en estos cinco años subió de los casi 220 mil pesos que ganaba Calderón cuando se fue a los 270 mil que acaba de revelar López Obrador el domingo, como sueldo actual del presidente de la República.

La reducción del sueldo de Amlo 40 por ciento respecto del de Peña Nieto escoció como chile piquín, en los diputados y senadores del PRI y PAN. Anteayer, la Cámara de Diputados a través de Mauricio Farah, el secretario general, impuesto ahí por Manlio Fabio Beltrones, otro gandaya del presupuesto, informó que cada uno de los 500 diputados federales recibirá 900 mil pesos como finiquito de sus respectivas dietas de tres años.  

Que es parte de una caja de ahorros, cuyo monto incluye partes proporcionales de aguinaldos, dijo Farah.  

Ayer, senadores del PRI y PAN decían que más de 34 mil burócratas están por arriba de los 108 mil pesos que ganará mensualmente Andrés Manuel López Obrador.

Y esto implicará escozores  al extremo de que puede haber solicitudes de amparo.

 

Luis María Aguilar, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se enojó tanto, por la reducción de salario anunciada por Amlo, que declaró: “Las condiciones de seguridad, estabilidad, remuneraciones dignas y capacitación no son un beneficio personal de los juzgadores, ni mucho menos privilegios inconfesables de éstos. Son condiciones necesarias para un servicio público indispensable, ineludible de un país democrático que busca tener paz en el respeto a los derechos humanos de todos y a contribuir en una sociedad
más justa”.

Lo que dijo Luis María Aguilar fue de inmediato catalogado como un chantaje, en el sentido de que si no tienen un sueldo alto, entonces podrían permitirse en la Corte ser cooptados con dinero.

López Obrador ha denunciado reiteradamente que los ministros de la Corte tienen sueldos arriba de los 600 mil pesos mensuales; también los consejeros del INE y los magistrados del Tribunal Electoral. Y burócratas como el que ocupa la Secretaría General de la Cámara de Diputados, en tanto que los diputados federales andan en los 400 mil mensuales y los senadores en 500 mil.

A todos estos les va a caer de peso tener que ganar menos de los 108 mil del presidente López Obrador, en cumplimiento del artículo 127 constitucional, que mandata que nadie del servicio público de los tres niveles de gobierno, y tampoco de ninguno de los poderes de la Unión y los autónomos, deberán ganar más que el presidente de la República.

Por eso están que se los carga la tía de las muchachas… Será un gran golpe a la voracidad de esta clase política, mendaz y traicionera, que acaba de ser desjarretada por el pueblo de México.
18 Julio 2018 04:00:00
La quita del fuero: Porqué sí y porqué no
“Se suspenderán fueros y privilegios para funcionarios públicos”, será la segunda acción contra la corrupción que ha anunciado Andrés Manuel López Obrador. ¿Y qué tendrá que ver en esto el Congreso de la Unión? Mucho. Nada menos, serán la Cámara de Diputados y Cámara de Senadores, las dos instituciones de la Unión encargadas de reformar la Constitución para la
quita del fuero.

De hecho, la Cámara de Diputados ya comenzó. En la sesión ordinaria del 19 de abril pasado, los diputados federales reformaron los artículos constitucionales 17, 61, 74, 108, 110, 111, 112 y 114, relativos a la eliminación del fuero de todos los funcionarios públicos, incluido el Presidente de la República.

El 28 de abril, la Cámara de Senadores la frenó, haciéndole cambios y regresándola a San Lázaro.

El debate por la quita o no del fuero trae de pestañas a muchos, a grado tal que ya confronta a gente del movimiento que lidera Andrés Manuel López Obrador.

Quienes la impulsan, afirman que ya no hay justificación para que el fuero permanezca. Quienes se oponen, plantean peligros mayúsculos contra el Presidente de la República, porque podría ser sujeto de chantajes y presiones inéditas, que podrían incluso llevar al país a la
ingobernabilidad.

He aquí tres posicionamientos: Dos de Morena y uno del Senado (con la que frenó la quita del fuero el 28 de abril). Los de Morena son el diputado federal Virgilio Caballero, en pro, y el diputado federal electo Gerardo Fernández Noroña en contra.

Virgilio Caballero dijo en la tribuna el 19 de abril: “La izquierda mexicana por fin ve el cumplimiento de una demanda histórica. La supresión del fuero o inmunidad constitucional a los funcionarios públicos, hace por fin a un lado la posibilidad de evadir la acción de la justicia al amparo de un cargo público.

“La idea del Constituyente de 1917 cambió de manera sustantiva, pues en un inicio la idea era proteger a los legisladores que a partir de la expresión de sus ideas o manifestaciones ideológicas en el trabajo para la formulación de leyes en el Congreso, herían la susceptibilidad del Presidente de la República o de sus afines.

“… El presidente Plutarco Elías Calles promulgó una reforma al artículo 111 para amparar también al Poder Judicial, considerando que la decisión de un juez podría oponerse a las opiniones del Poder Ejecutivo, razón por la cual fue necesario otorgarles la protección
constitucional.

“En 1982, paradójicamente al principio de renovación moral de la sociedad, el presidente Miguel de la Madrid amplió la inmunidad constitucional a los altos funcionarios, lo cual se tradujo en impunidad, protegiendo a los ladrones del erario de la acción de la justicia.

“Con este dictamen se pone un alto a la protección de quienes han abusado de un puesto público para malversar los fondos públicos desde hace décadas”.

Gerardo Fernández Noroña, diputado electo de Morena-Pt para la 64 Legislatura, ha criticado la quita del fuero, en múltiples ocasiones. He aquí, durante un mitin en Iztapalapa, el pasado 20 de abril:
“Lo del fuero es para chingar a AMLO. En 2013 (martes 5 de marzo) hubo una iniciativa para quitar el fuero a todos, que la Cámara de Diputados aprobó. En el Senado no pasó, porque los senadores pedían quitarle el fuero a Peña. Y los priístas ahí sí dijeron: No. Y ayer (se refería al 19 de abril pasado) el PRI y el PAN votan quitar el fuero al presidente, cuando Peña ya se va, y tendrá fuero hasta el último día. En realidad están pensando en López Obrador. Están pensando en hacer una canallada.

“Porque van a decir: ‘Si no lo podemos parar (en la elección presidencial), lo tiramos después’. Y hay gente que está celebrando: ‘Ah, quitaron el fuero…’ Hay 2 mil 440 alcaldes. Están los delegados incluidos. Ninguno tiene fuero. ¿Y a los ladrones por qué no los han metido a la cárcel? Porque no es cierto que sea el fuero. El fuero es una protección frente al poder”.

Y ejemplificaba Fernández Noroña: “… Yo soy diputado (lo decía hipotéticamente).

Voy a la Cámara en este momento. Se va a debatir algo muy importante. Me chocan la camioneta. Dicen que yo la choqué. Me llevan detenido y ya me quitaron de la discusión.

“Peor: si quieren quitarme meses de la discusión, me acusan de cualquier cosa, me llevan a la cárcel y me dejan fuera un montón de tiempo de las discusiones de la Cámara.

“O sea, el fuero no le da impunidad a nadie. Hay que recordar que lo que salvó a López Obrador de que lo sacaran a la mala de la candidatura en 2006 de la candidatura presidencial fue el fuero. Justo porque tenía fuero fue a la Cámara, se defendió y el pueblo lo vimos y, como entonces se decía: ‘Peje el toro es inocente…’

“Se fue todo mundo a apoyar a Andrés Manuel porque vieron que era una canallada y que le estaban inventando un delito. Pero, sin fuero, eso es terrible. Por eso a mí me molesta que hayan votado en favor incluso legisladores de Morena. Están equivocados.

El Senado, el 28 de abril, rechazó la reforma, con argumentos como estos: Manuel Cavazos Lerma, senador del PRI: “Hay lagunas jurídicas que podrían generar ingobernabilidad en el país”.

Luis Humberto Fernández, del Pt-Morena: “Tiene inconsistencias jurídicas. Debe revisarse otra vez”.

Y Ernesto Cordero, del PAN: “Debe analizarse minuciosamente; habría riesgo de ingobernabilidad”.

Será esta propuesta una de las que más concitarán discusión en todo el país.
17 Julio 2018 04:00:00
Comienza la fiesta y los invitados a bailar son los priístas y panistas
Andrés Manuel López Obrador dio anteayer a conocer las 50 acciones de su gobierno con las que considera combatirá la corrupción durante su sexenio. En casi todas, el Congreso de la Unión deberá comenzar nuevos procesos legislativos; es decir, reformas que, en su conjunto, van a cambiar el modo de caminar de la República.

La primera acción de gobierno que anunció fue la reforma al artículo 108 constitucional, con la que AMLO plantea que el presidente de la República en funciones pueda ser juzgado por delitos federales electorales y por corrupción.

Esto es un danzón dedicado no solo a Enrique Peña Nieto –cuyo sello de tramposo y ladrón lo traerá marcado para siempre en la frente- sino también a todos sus antecesores del PRI y PAN. Pero de modo muy especial  a expresidentes como Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox Quesada y por supuesto Felipe Calderón Hinojosa.

Salinas quedó en la historia de México como el que se robó la presidencia en la elección de 1988, despojando con ayuda del entonces presidente Miguel de la Madrid Hurtado y del Partido Acción Nacional,  al candidato opositor Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. Pero fundamentalmente, despojó al pueblo de México de un cambio de gobierno y muy posiblemente de un cambio de régimen.

Una inobjetable mayoría de votantes votó aquel julio de 1988 en  favor de Cárdenas, quien hacía un año (1987)  se había salido del PRI en lo que fue el primer gran desgajamiento político de la historia del hasta entonces granítico Partido Revolucionario Institucional.

Junto con Cuauhtémoc se salieron cientos de priístas, y entre los principales figuraba Porfirio Muñoz Ledo, y allá por la tercera fila Andrés Manuel López Obrador, aupado en una dirigencia local priísta en su natal Tabasco.

Desde que era secretario de Programación y Presupuesto, Salinas traía la fama de muy desalmado. Tanto, que en el pináculo del poder Delamadridiano se susurraba a algunos directores de diarios capitalinos que era él, Carlos Salinas, el poder tras el trono; el que ninguneaba al presidente de la República en funciones. El tapado presidencial, ni más ni menos.  

Cuando De la Madrid convocó a seis de su gabinete a jugar por la candidatura presidencial del PRI, la gente metida en el medio político se reía. Era una farsa que se estuvieran dizque confrontando por la candidatura priísta gentes como Alfredo del Mazo, Manuel Bartlett Díaz, Ramón Aguirre Velázquez, Miguel González Avelar, Sergio García Ramírez y Carlos Salinas de Gortari.

Una farsa, porque todo mundo sabía que Salinas sería el elegido. Y así ocurrió, a pesar del madruguete que Del Mazo y García Ramírez  intentaron dar a De la Madrid (y a Salinas).

La corrupción se enseñoreó en aquel sexenio, conseguido a punta de ladronerías electorales. Eran los tiempos en que Salinas pretendía escaparse hacia adelante, con la pretensión de que acabado su sexenio iría a ocupar la presidencia, mínimo, de la Organización Mundial de Comercio.

Fueron los tiempos en que el partido opositor a Salinas, el PRD de reciente cuño, vio cómo le asesinaban a más de 600 militantes.

El asesinato de Colosio, candidato del PRI a la presidencia de la República, el 23 de marzo de 1994, la irrupción del EZLN el 1 de enero de ese año, el asesinato del yerno de Salinas, José Francisco Ruiz Massieu,  y la muerte trágica más tarde de Mario, hermano de éste, así como el asesinato del cardenal Posadas en el aeropuerto de Guadalajara, fueron eventos de sangre que terminaron marcando para siempre el sexenio de un presidente con fama no sólo de alevoso sino también de muy mal alma, y vengativo.

Zedillo –sustituto de Colosio, impuesto por Salinas- continuó con el sello privatizador que había comenzado salvajemente en el sexenio anterior, y también quedaba marcado por la corrupción. Aunque, acaso, en algo salvaba un poco su pellejo ante el juicio de la historia: Zedillo permitió el triunfo del candidato opositor del PAN Vicente Fox en el 2000.  

Cuando llegó Fox, mucha gente, millones, creían haber llegado por fin a buen puerto, después de un México bajo naufragio en décadas, buscando a la deriva una democracia que el PRI siempre escondía al pueblo como esconde un fullero las cartas bajo su manga.

La gente creyó en el 2000 que, con Fox, había llegado la transición hacia una verdadera democracia, y que, por fin, el PRI se iba a ir para siempre y que sólo sería recordado como inevitablemente se recuerdan las pesadillas.

Pero, “maldita sea la cosa”… solían exclamar gente en la calle y en los corrillos políticos del país. Fox fue un farsante. Un terrible inepto. Un mentiroso de siete suelas. Un corrupto y un ladrón como el más corrupto y ladrón de los presidentes priístas que se acababan de ir.

Se enriqueció haciendo negocios para él y para su familia; firmó acuerdos secretos con el gobierno de los Estados Unidos, en los que la soberanía nacional dejaba bastante lastimada la salea. Y fue el protagonista de uno de los más graves y cínicos robos de una elección presidencial.

En 2006 ayudó al alcohólico furibundo de Felipe Calderón a robarse la presidencia. Y está más que documentado que así sucedió.

Esta primera acción anunciada por AMLO significará mucho para la salud pública del país, porque ha hablado de combatir nada menos que estos dos cánceres: la corrupción presidencial y el robo electoral; dos cosas que a Peña Nieto le salieron muy bien… excepto esta última, por la avasalladora participación del pueblo de México.
14 Julio 2018 04:00:00
Una nueva Ley Orgánica del Congreso, tema ineludible
El 31 de agosto de 1999, en un periodo extraordinario, el Congreso de la Unión aprobó una reforma a la Ley Orgánica del Congreso General, cuya modificación no se hacía desde 1933. Pues ahora, con la derrota del PRI y PAN, una nueva reforma a la ley de marras debería estar en puerta si realmente los que llegan al poder sostienen que necesita la República un robustecimiento importante del Poder Legislativo mexicano.

En 1933, uno de los cambios importantes que hizo el Partido precursor del PRI, consistió en quitar a los diputados y senadores la facultad de reelección. Esto, con el propósito de que el partido incipiente de entonces, que había fundado en 1927 Plutarco Elías Calles, se fortaleciera mediante la disciplina que provocaría en los legisladores hacia el partido y, por ende, hacia el mandamás del partido, el presidente de la República en turno. O mejor dicho aún, del expresidente Calles, que para entonces andaba su maximato en plena boga.

Aquella reforma la había prohijado, precisamente, el sonorense Elías Calles. Y fue el comienzo de la Era del PRI hegemónico. Diputados y senadores solo lo eran si se portaban bien con sus jefes y si eran obedientes y contribuían con el apuntalamiento de un sistema político que abominaba de la fortaleza de la gente, del pueblo.

Ningún aspirante a legislador podía serlo con la ayuda de los electores, porque simple y sencillamente no llegaban a candidatos si la jerarquía del partido no lo permitía. Pero además el sistema político controlaba absolutamente a los electores, mediante el patrimonialismo y con ayuda de los caciques de horca y cuchillo que pululaban por todo el territorio nacional.

Hoy en día, por cierto, todavía hay infortunadas reminiscencias de éstos últimos en algunos pueblos del país, adonde el PRI todavía pudo ganar presidencias municipales con ayuda de desventurados instrumentos de control político y social como lo es Antorcha Campesina.

Pasaban los años. Una que otra reforma ocurría en la Ley Orgánica,
fundamentalmente en los reglamentos de los diputados y de los senadores. La práctica parlamentaria se había convertido en ley no escrita y era el sitio donde se expresaban los acuerdos de la cúpula del PRI, anidada en la figura de gobierno conocida durante muchos años como la Gran Comisión, y adonde no cabían más que puros priístas.

En 1997, cuando el PRI perdió por primera vez en toda su historia la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, el país se asomaba por primera vez en territorios inéditos de la democracia en México.

PRD y PAN sostuvieron un acuerdo de unidad opositora al PRI durante un año, y pudo entrar a la atmósfera legislativa mexicana un aire oxigenante que, sin embargo, no duró más allá de ese lapso, porque el PRI consiguió reanudar el vergonzoso amasiato con el PAN que venían ambos sosteniendo desde 1988, cuando Diego Fernández de Cevallos –por cierto, enmudecido a más no poder desde el pasado 1 de julio- maniobró desde la Cámara de Diputados para que ésta reconociera a Salinas, quien ya no podrá quitarse el sello de ladrón de la presidencia de la República.

A lo más que consiguió la oposición de entonces fue reformar la Ley Orgánica del Congreso. Pablo Gómez estaba allí, Porfirio Muñoz Ledo también, por el lado opositor. Y junto con algunos panistas como Carlos Medina y Juan José Rodríguez Prats jalaron hacia las modificaciones –al final del día, muy acotadas por el PRI- de una ley orgánica que hoy, a 19 años, permanece con la esperanza en el futuro, de que pueda ser corregida y aumentada.

Lo interesante del asunto es que muchos de aquellos diputados que fueron mayoriteados por el PRI y PAN para conseguir, en 1999, una reforma sin muchos dientes, ahora regresarán a la Cámara de Diputados llenos de un vigor inédito provisto por millones de votos. Millones de votos producto de una participación de los electores que no se había visto nunca antes en el país.

Y qué cosas del destino, para desgracia del PRI y del PAN. Ahora nada menos han llegado a la Cámara de Diputados dos de aquellos diputados de la 57 Legislatura de peso pesado que entonces mayoritearon: Pablo Gómez Álvarez y Porfirio Muñoz Ledo, por el lado de Morena.

¿Alguno de estos dos terminaría siendo el líder parlamentario del ahora nuevo partido en el poder? Ambos tienen una consistencia política y personal a toda prueba. Pero ellos, los de Morena, lo decidirán en cosa de días.

Entre tanto, en el Senado, el legislador que coordinará la bancada de Morena será nada menos que Ricardo Monreal Ávila, quien en aquella 57 Legislatura era diputado del PRI, subordinado al entonces coordinador de la borregada priísta Arturo Núñez Jiménez, actualmente gobernador saliente de Tabasco.

En la reforma de 1999, la Ley Orgánica mandataba que en la Cámara de Diputados no debería haber más de 27 comisiones ordinarias, de 63 que había previo a la reforma de marras. Y en el Senado, no más de 34, de casi 70 que tenía.

No lograron sostener el número, por la repartición de cuotas en espacios políticos de los partidos políticos, que jalonearon hasta que la ley se hizo holgada a su conveniencia. Sobre todo del PRI y PAN, que así se repartían comisiones mediante la ampliación de su número. Y presupuestos de las comisiones, siempre en el terreno discrecional a la hora de ejercer los recursos.

Una nueva ley orgánica es un tema obligadísimo, del cual deberían ya comenzar a debatir los que han llegado.
13 Julio 2018 04:00:00
¿Qué hace Monsanto en el gabinete de López Obrador?
El virtual presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se reunirá hoy con una delegación de funcionarios del gabinete de Donald Trump, encabezado por Mike Pompeo, secretario de Estado.

Lo hará con el aura de un triunfo contundente e histórico. Pero también, en sus alforjas, irán aupadas algunas críticas que han comenzado a arañarle la enorme credibilidad que ha demostrado tener todo estos años el tabasqueño.

He aquí algunos ejemplos de cómo gente que lo apoyó ahora le ha comenzado a hacer observaciones, sino es que críticas y hasta reclamos.

Ayer, en los territorios del Congreso de la Unión, trascendió que hubo cuando menos un grupo de 20 diputados que –en su reunión con el presidente electo, anteayer- le pidieron considerar que sí considere bajar el precio de las gasolinas a partir de que asuma la presidencia de la República, el próximo 1 de diciembre, por la simple y sencilla razón de que muchos de ellos, los ahora diputados y senadores electos de Morena, Pt y Pes, estuvieron prometiendo a la gente que los precios de las gasolinas y el diésel sí bajarían en caso de ganar Andrés Manuel López Obrador.

En este caso particular de las gasolinas y el diesel, nunca quedó lo suficientemente claro qué ofrecía o prometía realmente López Obrador: si parar solamente los gasolinazos o si los bajaría.

Ahora, en esta semana llena de frenesí, el equipo de Amlo ha reiterado que sólo pararán los gasolinazos, pero los precios irán indexados a la inflación. Y que dichos precios comenzarán a bajar, sí, pero a partir del cuarto año de gobierno, cuando estuvieran echadas a andar las dos nuevas refinerías prometidas y también las seis refinerías existentes, cuya productividad fue mermada por Fox, Calderón y Peña con toda la mala leche que, de sobra, demostraron éstos tener.

Y algo más que debe López Obrador aclarar es si los gasolinazos quedarán congelados el 31 de noviembre próximo, y a como queden, porque es ominoso cómo, ahora que estamos llegando a mediados de julio, ya el precio de la Premium roza los 20 pesos con 40 centavos en tanto que la Magna y el diésel galopan muy cerca, entre los 19:45 y 19: 60.

Al paso que van los precios no sería difícil vaticinar que el 31 de noviembre estarían rozando los 22 o hasta los 23 pesos. Y si fuese así, ¿entonces quedaría allí el precio de los combustibles, como gente del PRI y PAN auguraban desde mediados de mayo que ocurriría pasando las elecciones?
Si ocurriera así, López Obrador debe saber desde ahora que sería una mentada de madre absoluta a la gente su parón de gasolinazos.

Este viernes 12, en Oaxaca, un grupo de campesinos organizados en torno de 20 organizaciones –según información publicada en el portal del semanario Proceso-, han exigido a Andrés Manuel López Obrador que “destituya anticipadamente” a Víctor Manuel Villalobos como secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) porque su perfil no es el de un hombre comprometido con la gente de a pie del campo, sino “un defensor del modelo neoliberal agroindustrial que ha degradado el medio ambiente”.

E incluso –de acuerdo con Pedro Matías, autor de la nota- dichas organizaciones “aglutinadas en Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo de Oaxaca’ pidieron ‘congruencia’ al tabasqueño, así como el cumplimiento de los compromisos firmados en el Plan de Nación para el Campo”.

A Villalobos, desde los tiempos recientes de la campaña, le han tenido desconfianza en muchas partes del país, y es a él a quien diputados federales del PRI y PVEM lo han relacionado con Monsanto, adonde trabajó.

Y Monsanto no es cualquier cosa: es una empresa que en todo el mundo fue denunciada como la creadora de miles de productos agroquímicos que han contribuido a contaminaciones sin nombre. Y ha sido también promotora de modificaciones genéticas en las plantas inaceptables en muchos países, entre estos Estados Unidos, que han recalado en graves daños a la vida en sus cuatro manifestaciones: humana (cáncer en distintas modalidades), animal y vegetal; y el suelo y el subsuelo.

Un dato más de los campesinos oaxaqueños, según la nota de Proceso: “Villalobos también impulsó en 2004 la aprobación de la Ley de Bioseguridad y Organismos Genéticamente Modificados, denominada ley Monsanto. Y después de haberse dado a conocer su posible nombramiento declaró que los transgénicos ‘son una tecnología que va de salida, hoy hay tecnología de otra índole que está superando a los transgénicos”.

Y el apostille de los demandantes: “Lo que se necesita, es una política que apoye al campo y a los campesinos, fomente la agroecología, proteja y construya la soberanía alimentaria, fije precios justos para sus comunidades y no un modelo empresarial maquillado y dictado por los intereses del gran capital que quiere controlar el sistema agroalimentario mexicano y mundial”.

Otro asunto choca con la presidencia electa: el de la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Ayer, un grupo de pobladores de San Salvador Atenco –el pueblo texcocano colindante con la construcción aquella- se plantaron a las fueras de la oficina de Amlo (donde hoy se reunirá con los gringos) para entregarle una carta en la que le hicieron un reproche: ¿por qué no se ha reunido con ellos, los pueblos originarios, para pedir opinión, y, en cambio, ya se ha reunido con los privilegiados de siempre, los empresarios, para hablar del destino del nuevo aeropuerto?
Los atenquenses pidieron ayer a Amlo que cancele las obras del NAIM, como prometió en campaña.
12 Julio 2018 04:00:00
Primeros trazos para el desjarretamiento del régimen
El equipo ganador de la Presidencia de la República 2018-2024 dio a conocer ayer la primera fotografía de lo que será su agenda legislativa en la 64 legislatura, cuyo comienzo será el 1 de septiembre próximo.

En voz del mismo Andrés Manuel López Obrador, ese equipo de alcances tan inéditos como históricos presentó una “primera lista” de 13 proyectos de reformas de ley, y cada una de estos ya provocó el efecto de un trueno.

Cuando las enumeraba el tabasqueño a los reporteros que lo cubrían, todas causaban expectación. Pero una, definitivamente, provocó hasta risas:
Cuando una reportera preguntó a Amlo si lo de la quita de la pensión a expresidentes iba a ir en los términos que él lo prometió durante la campaña, el virtual presidente electo respondió que sí. Y pormenorizaba que los expresidentes podrán solicitar su incorporación a las pensiones del ISSSTE, siempre y cuando puedan demostrar que tuvieron cotizando un mínimo de 15 años en el servicio público.

Y los que no, y tengan más de 66 años de edad, podrían solicitar su pensión universal, que de acuerdo con el ofrecimiento del mismo Amlo, a partir del 1 de diciembre próximo será de poco más de 1500 pesos mensuales.

Si esto que ha dicho López Obrador no es una broma, quienes se quedarán sin pensión alguna serán el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, que andará en los 55 años de edad, y Enrique Peña Nieto, que a punto está de cruzar el umbral de los 52 años y que también está a tiro de piedra de convertirse en expresidente.

En el caso de Vicente Fox es probable que no alcance ni el ISSSTE, porque su
actividad en el servicio público solo abarcó seis años de gobernador de Guanajuato y seis años de presidente de la República. Le faltaron tres. Y será, de acuerdo con los datos de López Obrador, uno de los que sólo puedan aspirar a la pensión universal conocida también como
“De 65 y más”.

A los que presumiblemente les van a sobrar años para poderse incorporar al Issste son el ya muy de edad avanzada Luis Echeverría Álvarez, quien antes de ser presidente –de 1970 a 1976-, fue seis años secretario de Gobernación en los tiempos de Gustavo Díaz Ordaz, y burócrata del nivel de dirección general en el sexenio de Adolfo López Mateos y Adolfo Ruiz Cortines.

Carlos Salinas de Gortari, de 72 años, también, como Echeverría, alcanzará las dos pensiones. Antes de robarse la presidencia de la República –de 1988 a 1994- fue seis años secretario de Programación y Presupuesto en el sexenio de Miguel de la Madrid. Y burócrata de la Secretaría de Programación cuando De la Madrid fue el secretario de Programación y Presupuesto en el sexenio de José
López Portillo.

Ernesto Zedillo Ponce de León –presidente de 1994 a 2000- fue secretario de Educación Pública en el sexenio de Salinas de Gortari y subsecretario de Programación y Presupuesto cuando el titular era Salinas, en los tiempos de De la Madrid.

Si López Obrador se sostiene, de quitarles toda la pensión a cada uno de los expresidentes, entonces no sólo éstos dejarán de percibir los poco más de 100 mil pesos mensuales que les deposita Hacienda en sus respectivas cuentas de nómina; también dejarán de recibir el apoyo dizque logístico de gente del Estado Mayor Presidencial que los ha acompañado toda la vida de expresidentes.

A partir de diciembre de 2018, los expresidentes ya no tendrán quiénes les boleen los zapatos o les laven el coche y les sirvan de choferes y, fundamentalmente, de guaruras, porque todos esos soldados miembros del Estado Mayor deberán incorporarse a los cuarteles de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Dejarán estos militares de ser “secretarios” de confianza de los expresidentes y ahora sí tendrán que levantarse entre las cinco y seis y media de la mañana –según el cuartel al que terminen asignados- para comenzar la rutina militar, que suele concluir a las seis de la tarde o a las nueve de la noche, según el cuartel y servicios y grados que tengan.

Ahora sí, para agrado sin duda de los soldados de la Sedena, dejará de haber un grupo de militares privilegiados, como consideran desde hace muchos años a los integrantes del Estado Mayor Presidencial.

Entre las trece propuestas de reformas anunciadas ayer por Andrés Manuel López Obrador, figura, precisamente, la de reformar la ley para que el Estado Mayor Presidencial desaparezca y sea absorbido por la estructura de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Las trece iniciativas, como ya se dijo al principio, tendrán el efecto de un trueno. Pero hay una de contenido social superlativo: Prometió Amlo que se reformará el Artículo Tercero Constitucional para incluir la obligatoriedad de la educación en todos sus niveles de que se asuma “pública y gratuita”. Y dio, por primera vez, la noticia de que “se crearán cien universidades públicas” en todo el país, durante su sexenio. “Y todos los estudiantes de Preparatoria van a tener una beca mensual (de 2400 pesos”.

Y asegundaba: “Todos. Y les puedo decir que (también) van a tener becas 300 mil jóvenes de escasos recursos económicos que estudien en universidades”.

Al final dijo algo que escocerá, sin duda, en los territorios de los medios de información del país: Se promoverá desde su administración la discusión al interior del gremio periodístico sobre el trabajo de los periodistas y sus salarios.

Y apostillaba: “La información es conocimiento, es democracia, es el trabajo de ustedes y debe ser
reconocido”.
11 Julio 2018 04:00:00
¿Qué quieren los gringos de Andrés Manuel López Obrador?
El viernes próximo, en la oficina del virtual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se celebrará una reunión histórica entre el equipo del candidato presidencial de Morena y funcionarios del más alto nivel del Gobierno de los Estados Unidos.

A decir de López Obrador, este encuentro puede ser visto como un indicador de que Donald Trump quiere iniciar una nueva era en la relación entre México y Estados Unidos. Y agradecía el “tratado respetuoso” con que el presidente gringo se ha estado dirigiendo el equipo triunfador de los comicios presidenciales del pasado 1 de julio.

Y, en conferencia, Amlo apostillaba: “Vamos a esperar y agradecemos mucho el trato respetuoso que hemos recibido del Gobierno estadounidense. Estamos interesados en mantener una buena relación con el pueblo y Gobierno de Estados Unidos. Son nuestros vecinos. Nos unen muchas cosas. En lo económico, lo comercial, lo cultural, la frontera (3,180 kilómetros), en la historia. Queremos una relación de amistad, respeto mutuo y cooperación para el desarrollo”.

Todo comenzó con la llamada telefónica que AMLO recibió de Donald Trump, el lunes 2 de julio, un día después de la elección presidencial. Este encuentro será la continuación de aquella llamada, decía Marcelo Ebrard, futuro secretario de Relaciones Exteriores.

Por el lado del equipo mexicano -dijo López Obrador-, los temas a tratar serán los siguientes: Tratado de Libre Comercio, Seguridad, Migración y los programas de cooperación para el desarrollo que propuso el candidato triunfador desde la noche del día de su triunfo; programas económicos, de creación de empleos, con la sugerencia de que abarcasen territorio extranacional: Desde Panamá hasta el río Bravo, para frenar la migración.

Remachaba López Obrador: “Ustedes ya conocen nuestra postura: Pensamos que la mejor manera de enfrentar el problema migratorio y la inseguridad, la mejor manera de resolver estos asuntos, pasa por impulsar el desarrollo regional de México. El que haya trabajo, bienestar en nuestro país. Y agregaría, porque también es un tema que vamos a tratar: El incluir el desarrollo y bienestar de los países y de los pueblos de Centroamérica”.

Y subrayaba: “Tenemos que atender las causas que producen la migración. La gente se mueve, sale de sus lugares de origen por necesidad, no por gusto. Lo que queremos es que la migración sea opcional, que no sea por necesidad. Que no sea por falta de oportunidades de trabajo y de pobreza, y mucho menos por inseguridad y violencia. Ese es el enfoque de fondo que queremos dar a la relación con el Gobierno estadounidense. Y agradecemos mucho el que se entienda de esa manera y de que haya indicios, con la visita del secretario del Tesoro del Gobierno estadounidense, de que podemos llegar a un acuerdo para el desarrollo, la creación de empleos y el bienestar. Eso es lo que más nos importa y en lo que más
vamos a insistir”.

El encuentro anunciado, sin embargo, no deja de provocar zozobra en los territorios del Congreso de la Unión. Incluso cuando en este mismo encuentro con los medios de información, Andrés Manuel López Obrador ha asegurado que todo lo informarán, que no habrá secretos.

Zozobra, porque vienen a hablar con los ganadores de la reciente contienda presidencial gente dura del gabinete estadounidense, como Mike Pompeo, secretario de Estado norteamericano.

Y junto con Este, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin; la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, y el yerno de Donald Trump y amigo íntimo de Luis Videgaray, Jared Kushner.

Nadie en el Congreso mexicano creería que es una visita de cortesía y de buenos vecinos ante la llegada a la Presidencia de la República de un gobierno supuestamente de izquierda -que en los hechos distaría de serlo, dados los nombramientos que hizo Amlo de su gabinete presidencial.

No lo han hecho explícito, ni los futuros visitantes ni los del equipo de López Obrador, pero los funcionarios estadounidense sin duda traerán en sus alforjas temas que son candentes para los mexicanos. ¿Qué posición va a sostener López Obrador ante la andanada de preguntas y exigencias que, sin duda, traerán los norteamericanos?

Si ya vendrá el secretario del Tesoro de la mano del halcón Pompeo, es de presumir que el tema de la reforma energética estará en la mesa del encuentro.

El petróleo y gas mexicano son tema de seguridad nacional para los Estados Unidos, y López Obrador ha prometido que revisará los contratos que se han firmado, y que los que estén viciados, con irregularidades, irán para atrás. ¿Se va a sostener el Peje ante la presencia de los halcones?
Migración, seguridad y comercio es una tríada generadora de grandes controversias entre los dos países.

Lo que para los estadounidenses la Seguridad es un asunto de seguridad nacional, para México es un asunto de soberanía nacional, tan lastimada en el sexenio de Enrique Peña Nieto, que ha permitido prácticamente todo de parte de los Estados Unidos.

Para el común de los mexicanos, la reforma energética fue algo así como una invasión estadounidense, similar a la de 1847; De hecho, esta determinación del sexenio de Peña cayó en el alma de los mexicanos como cuando un rayo desgaja el tronco de un árbol.

Por la reforma energética este régimen ahora capitaneado por el PRI y PAN es que los mexicanos votaron masivamente para que se fueran mucho muy lejos. Lo saben los gringos. Solo hay que esperar que esta visita no sea para echarle montón a AMLO y piense este muy bien lo que les va a contestar y cómo se va a comprometer.
10 Julio 2018 04:00:00
Mucho vértigo; mejor que se serenen
Treinta millones de mexicanos votaron por Andrés Manuel López Obrador con el inexcusable propósito de cambiar profunda y radicalmente el país. Así lo prometió el ahora el candidato presidencial triunfador. Así lo entendieron todos: Quienes lo apoyaron con sus votos y quienes se opusieron a que llegase al extremo de que muchos participaron en una guerra sucia en su contra, que no fructificó porque fueron tantos mexicanos los que votaron en su favor que esa candidatura, la del tabasqueño, se transfiguró en una barrancada que derribó y arrastró a cuantos se
le opusieron.

¿Y qué es un cambio profundo y verdadero, como reiteradamente lo prometió López Obrador?

A una semana del triunfo histórico de AMLO, ha comenzado a correr mucha agua bajo el puente. Es de vértigo la serie de sucesos que envuelven al candidato ganador de la contienda presidencial, y así como se ha seguido hablando de los cambios, así también han comenzado a escucharse voces -al interior del equipo que triunfó- en un sentido ambiguo hacia los cambios que prometieron.

Por eso conviene recordar a todo el mundo lo que prometió AMLO cuando hablaba de la necesidad de un cambio profundo y verdadero.

De entrada, Amlo prometió que contribuiría desde el Ejecutivo Federal para echar para atrás todas las reformas –estructurales, fueron apodadas por sus impulsadores- que aprobaron los diputados y senadores de la 62 y 63 Legislaturas subordinados a la Presidencia de Enrique
Peña Nieto.

Y, presumiblemente, cuando dijo esto, todos pensaron en que, llegando a la Presidencia de la República, el Congreso de la Unión tendrá que trabajar para revertir la reforma laboral de octubre de 2012, que aprobaron el PRI, PAN, PVEM y Panal.

Por supuesto, también la reforma educativa en sus niveles constitucional y de leyes secundarias, que aprobaron PAN y PRI, junto con sus rémoras PVEM, Panal,
Mc y Prd.

Sin duda, la reforma que más daño ha estado causando a toda la gente es la energética, que aprobó el PRI, PAN, PVEM, MC y PANAL en agosto de 2014. Una reforma que la mayoría de los mexicanos que votaron por Andrés Manuel estarían esperando con furor sea echada para atrás.

De esa reforma –en realidad un conjunto de reformas, que fueron desde hacerle cambios al 27 constitucional a la creación de nuevas leyes, como la de hidrocarburos, pasando por una docena más de leyes modificadas para ponerlas a tono con la privatización del sector energético- barbotaron mandatos jurídicos inobjetablemente malditos para la vida de los mexicanos, como el alza sin nombre de las gasolinas y el diésel, y también de la energía
eléctrica.

Esta reforma energética no fue una reforma cualquiera. Es una reforma que ha provocado mucho sufrimiento a los mexicanos y que fue construida con engaños, mentiras y un cinismo superlativo de individuos como David Penchyna Grub, Emilio Gamboa Patrón y toda una cauda de infames que están ahora a punto de irse al basurero de la historia junto con su jefe máximo Enrique Peña Nieto.

Fue la reforma energética, de hecho, la reforma que cambió radicalmente, para mal, el rumbo del país. En el viraje de timón, quienes la prohijaron con Peña como timonero, prometieron que este barco llamado México se enfilaría por un mar descampado y promisorio hacia un puerto inédito, donde el crecimiento del país sería único. Como único sería el destino de los mexicanos a raíz de la reforma
de marras.

Sin embargo, la travesía del barco mexicano va para los cuatro años y no se avizora absolutamente el puerto que prometieron, sino un desfiladero, un farallón, y con los vientos alisios empujando, enfurecidos, contra el filo de
los cantiles.

Para el caso de la reforma energética, AMLO no prometió echarla para atrás pero sí revisar cada uno de los más de 120 contratos que el gobierno de Peña Nieto ya firmó con petroleras transnacionales. Y en el caso de que encuentren abusos, ilegalidades y aún inmoralidades de quienes firmaron, entonces se cancelarán, y dijo que estará dispuesto a enfrentar juicios aún en paneles internacionales.

Hay, sin embargo, un asunto muy sensible, que debió haber aclarado al detalle desde las campañas: El precio de las gasolinas y el diésel. Mucha gente que votó por el votó suponiendo que tan pronto asuma la Presidencia de la República, el 1 de diciembre próximo, el precio de las gasolinas
bajarían.

En realidad no bajarán, según ha dicho el mismo López Obrador y el burócrata que piensa colocar en la titularidad de Hacienda, Carlos Urzúa. Sí, en cambio, se detendrá el corrimiento al alza de los precios de los combustibles y, en tres años, o para ser más precisos, al comienzo del cuarto año entonces sí bajarán los precios, una vez que estén echadas a caminar las seis refinerías que se habrán de remodelar, y las dos más que prometió serán construidas, en Campeche y Tabasco. Y, promesa mayor, entonces dejará de importarse toda la gasolina que ahora se trae de refinerías de los
Estados Unidos.

En el caso de la reforma educativa, AMLO reiteró que será cancelada. Pues ahora, a una semana del triunfo, ya el que anunció como su próximo secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán –secretario de Gobernación en los tiempos de Zedillo y, más recientemente, empleado de la televisora Tv Azteca- acaba de declarar que se irá a consulta pública para discernir qué se desecha y qué no.

Sería bueno que Amlo se serene y haga ajustes de posicionamientos del gabinete virtual, porque han comenzado a encender focos que no tendrían por qué encenderse.
07 Julio 2018 04:00:00
¿Está obligado un legislador en ser experto en derecho parlamentario?
A partir de los resultados de la elección presidencial, el Congreso mexicano ha adquirido un protagonismo inédito por, cuando menos, dos razones: Uno: la gran mayoría de sus legisladores no estarán identificados con la clase política tradicional. Y dos: A partir de septiembre próximo, cuando sea instalada la 64 Legislatura, deberá legislar leyes que definitivamente confrontarán al actual estado jurídico del país, si se considera el hecho de que serán mayoría en ambas cámaras los partidos políticos que ganaron la Presidencia de la República.

En los inicios de cada Legislatura, el recuento siguiente suele ser común: de los 500 que conforman el Pleno de la Cámara de Diputados, hay un promedio de 70 legisladores con chapa de muy experimentados, que por lo regular provienen de las listas de los partidos políticos para la selección de los plurinominales.

El resto suelen ser diputados que o bien lo son por primera vez o, también, provienen con experiencias en los Congresos locales. La mayoría de legisladores, en anteriores legislaturas, fueron identificados como integrantes de la clase política tradicional.

Ahora no será así. De aquellos 310 que conformarán la nueva mayoría –claro, si el Morena, PT y PES transfiguran su coalición electoral en coalición legislativa- ayer se calculaba en San Lázaro que cuando menos el 90 por ciento no ha tenido nunca que ver con puestos políticos.

Son gente del pueblo, absolutamente, de quienes algunos medios de información televisivos y de prensa cuestionan y presumen que de política y asuntos parlamentarios nada saben; y lo han comenzado a decir con tono irónico, como si la ignorancia en el tema legislativo fuese un impedimento para convertirse en un diputado o un senador.

Cualesquiera persona con la nacionalidad mexicana tiene el derecho de aspirar a ser un representante de la nación, sepa o no sobre los mecanismos del Poder Legislativo. Lo único que, por antonomasia, se le pide a toda esa gente que ahora representará al país, no es propiamente licenciaturas o maestrías o doctorados en el tema del derecho parlamentario.

No; lo que la gente les estaría pidiendo, sino es que exigiendo, es que se comporten con honestidad y aprendan pronto a conducirse como verdaderos representantes de la nación.

Un representante de la nación debe tener muy en claro que a la hora de la toma de decisiones tiene que actuar pensando en el beneficio de la mayoría de la población, y en beneficio por supuesto de las minorías sociales.

Para desgracia de la República, en todos estos años en que el PRI y el PAN detentaron las mayorías en el Congreso, la mayoría de los legisladores se erigían en peones de sus propios partidos políticos. Y estos, a su vez, en instrumentos de minorías económicas y políticas muy poderosas.

Así votaron priístas, panistas y pvemistas la reforma energética y muchas otras que sumieron al país en una gran crisis política y económica, como la del
Fobaproa, reforma laboral, educativa y la Ley de Seguridad Interior.

Desde la primera toma de decisiones colectiva en las Cámaras (las votaciones), el PRI y PAN conseguían que sus diputados se envilecieran, aún cuando había entre ellos individualidades que llegaban con la intención decidir para el beneficio de la gente de a pie.

Pero la mayoría de legisladores se envilecía demasiado pronto, con justificación de que perteneciendo a un partido tenían que disciplinarse. Y era cuando votaban lo que les pusieran enfrente, a pesar de que algunos, en corto, reclamaban airadamente a sus líderes.

Los partidos políticos han utilizado a los plurinominales para meter al Congreso a los capataces de los grupos parlamentarios. Es la generalidad que diputados y senadores que van a fungir como coordinadores, vicecoordinadores o presidentes de comisión, lleguen por la vía plurinominal.

En torno de esta costumbre añosa del Congreso surgirá un debate los próximos días, cuando se conozca, con precisión, quiénes conformarán la 64 Legislatura. Y la gran pregunta consistirá en cómo se va a conducir el grupo Morena. ¿Lo hará tan verticalmente como lo hicieron todos estos años sus ahora contrincantes o intentará una nueva forma de conducción política, más horizontal, en la que prevalezca el convencimiento y la razón?

Ciertamente, Morena tiene en el horizonte inmediato la obligación histórica de erigirse en contrapeso de estos 37 años de política neoliberal que azotó a México hasta el grado de su casi devastación –y para ello la gente le ha otorgado una mayoría legislativa histórica-, pero deberá estudiar una nueva relación política entre sus diputados, alejada de la verticalidad que siempre tuvo como sello el presidencialismo priísta.

A partir de esa nueva relación –si es que la hay- entonces el nuevo grupo en el poder deberá comenzar a construir el camino de reformas que la gente ha esperado durante años. Un camino definitivamente contrario al que apisonaron durante casi cuatro décadas los partidos que asumieron la política aquella –la del neoliberalismo-, que prohijó en 1974 Margaret Thatcher en Inglaterra y que propulsó Ronald Reagan hacia todo el mundo. A México se la impusieron a partir de 1982.

Claro, si es que los de Morena no quieren darle la razón a críticos suyos como el EZLN, que ha afirmado anteayer que nada cambiará con AMLO en la presidencia de la República. Y que con el triunfo del tabasqueño en realidad sólo ha cambiado el capataz, “pero el finquero sigue siendo el mismo…”
Veremos.

ESTRIBO
El Congreso de la Unión deberá detallar el papel que jugará en la discusión sobre la Ley de Amnistía, convocada por López Obrador.
06 Julio 2018 04:00:00
Ley de Seguridad Interior, primer danzón para la nueva mayoría legislativa
La certeza de que en la próxima legislatura los partidos políticos que impulsaron a Andrés Manuel López Obrador conseguirán las mayorías absolutas tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, ya levantó tanta expectación por la 64 Legislatura como levantaría polvareda una gran caballada en el terraplén.

No hay duda alguna de que Morena, PT y PES, juntos, rebasarán, por mucho, en ambas cámaras los mínimos de votación para reformar leyes secundarias y todas las leyes que tengan que ver con los presupuestos de ingresos y egresos. Y están muy cerca de alcanzar los dos tercios de votación requeridos para poder hacer reformas a la Constitución.

Ayer, gente de la sociedad civil expresó su felicidad por la posibilidad enorme de que, entrando la 64, el 1 de septiembre próximo, comience esa nueva mayoría legislativa a desmontar leyes terriblemente infames que prohijaron Enrique Peña Nieto junto con el PRI, PVEM, Panal, PAN y PRD, como aquella que aprobaron en diciembre reciente, de la Ley de Seguridad Interior.

El colectivo Seguridad Sin Guerra se congratulaba ayer del “ánimo de reconciliación y pacificación del país”. Y sostenía que esto pasa rigurosamente por la abrogación de la Ley de Seguridad Interior.

La mayoría cantada en el Congreso -de Morena, Pt y Pes- insufló ánimos muy en alto, para organizaciones sociales y, muy presumiblemente para los 30 millones de personas que votaron por el tabasqueño. Está el gobierno virtual de Andrés Manuel López Obrador ante el umbral de un cambio de 180 grados en cuanto al sentido de las leyes.

Amlo prometió que cambiaría el régimen. Y un cambio de régimen implica, forzosamente, pasar primero por la demolición de las columnas del derecho positivo mexicano que construyeron –a punta de mayoriteos y mentadas de madre del pueblo de México- durante los 37 años de régimen neoliberal, los gobiernos emanados del PRI y PAN.

La ley más reciente de todo ese conjunto de normas ominosas y contrarias al pueblo de México fue esta, que aprobaron el pasado 8 de diciembre.

La Ley de Seguridad Interior formó parte de la estrategia del PRI y Peña Nieto para hacerse de la presidencia de la república en un caso extremo (reprimiendo a la población), que no lograron por una sola razón: La votación fue históricamente apabullante.

Como una barrancada que arrastra palos y piedras; una enorme y turbulenta avenida de agua que se llevó al PRI, al PAN y al mismo Peña Nieto al basurero de la historia. Incluso cuando ahora a Peña hay quienes lo consideran un demócrata por la aceptación de los resultados de la elección presidencial.

Manuel Bartlett Díaz, senador del Pt-Morena, así se planteó su posicionamiento, este miércoles en la Comisión Permanente. Y por ahí, por ese sendero, se fueron también los otros oradores.

He aquí la continuación de los comentarios en el Congreso, sobre la elección presidencial:

Jesús Zambrano, diputado del PRD –uno de los artífices del Pacto por México-, dijo en la tribuna: “No permitiremos regresiones en este México plural y de la tolerancia y de que se instale un clima de intolerancia con el que se amenaza y existe de hecho en un ambiente de crispación social en las redes sociales, porque quien hoy llama a la reconciliación nacional, a la calma, a la tranquilidad es el mismo que durante toda la campaña lo estuvo sembrando y cultivando, descalificando, denostando a todos los que no pensaran igual que él”.

El cínico sujeto añadió: “Estaremos desde luego nosotros exigiendo y trabajando por una democratización a fondo del poder público para que todo lo que está pendiente en materia de gobierno de coalición se legisle, trabajando en contra de la desigualdad y para mejorar desde luego el poder de capacidad de mejora de ingreso de la gente, defensa y ampliación de las libertades individuales y los derechos de las mujeres y de la diversidad sexual, que de ninguna manera pueden ni debe imponerse a someterse a plebiscito o a referéndum ni nada de eso como lo ha planteado el hoy candidato ganador”.

El PAN en voz del senador Héctor Larios Córdova, dijo: “Lo primero que quiero resaltar, precisamente, es un resultado absolutamente histórico, fruto de muchísimos factores, había que reconocer y felicitar a Andrés Manuel López Obrador por su tenacidad, por su constancia, que sin duda son elementos que han contribuido a este resultado.

“Pero es un resultado en una democracia absolutamente atípica, en términos llanos y como lo decía algún titular, ganaron todo, mayoría, ganaron la Presidencia con un resultado electoral de más de la mitad de los votos emitidos, la mayoría en ambas cámaras, la mayoría en los congresos locales, en algunos estado se llevaron prácticamente todo, y digo que es atípico porque las democracias a medida que maduran, suele, el electorado distribuir el poder y mantener equilibrios.

“Y este es un dato que resulta de la voluntad ciudadana y que tampoco se puede cuestionar, pero que hay que anotar”.

Entonces el PRI cerraba los posicionamientos en voz de Enrique Burgos García, senador priísta y ex gobernador de Querétaro: “Sin duda, los mexicanos dimos todos una muestra de madurez y sobre todo de institucionalidad ante la decisión de la mayoría, así es la democracia.

“En esta se gana y se pierde, lo esencial es el respeto a la voluntad de los ciudadanos, a la voluntad del pueblo. Así lo acreditó con grandeza un gran mexicano, como lo es José Antonio Meade Kuribreña”…

Lamía el priísmo las heridas después de la súper madriza aquella.
05 Julio 2018 04:00:00
Bartlett afirma que Peña, Meade y Anaya actuaron como demócratas
El triunfo de Andrés Manuel López Obrador fue ayer objeto de comentarios en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión. Todos –priístas, pvemistas, panistas y los demás- lo felicitaban y reconocían que comienza una era promisoria para los mexicanos.

De hecho, cambió en todos el tono de los discursos y hubo incluso de recalcitrantes opositores del sexenio que extendían reconocimientos inéditos para Enrique Peña Nieto.

El que más llamó la atención fue, sin duda, Manuel Bartlett Díaz, senador del Pt-Morena, quien dijo: “Con encuestas de salida, que adelantaban los resultados a las 20:08, José Antonio Meade, candidato del PRI, Partido Verde y Nueva Alianza reconoció con dignidad cívica el triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

“A las 20:39 horas Ricardo Anaya, con la misma actitud democrática, reconoció el triunfo de López Obrador y lo felicitó y le deseó el mayor de los éxitos por el bien de México.

“A las 23:00 horas el presidente del INE, Lorenzo Córdova, dio el resultado del conteo rápido, los rangos estimados para la votación presidencial queda López Obrador de la Coalición Juntos Haremos Historia entre el 53 % y el 53.8 de la votación.

“De inmediato el presidente Enrique Peña Nieto dijo: ‘De confirmarse este resultado, López Obrador se convertirá en Presidente de la República. Hace unos momentos me comuniqué con el ganador de la elección presidencial para expresarle mi felicitación”.

“A continuación Andrés Manuel López Obrador dio sendos discursos en el hotel de La Alameda y en el Zócalo. Allí en estos dos discursos recuperó su agenda y reconoció con el mismo espíritu cívico de los dos candidatos que he mencionado, reconoció la civilidad, buscó con toda claridad la reconciliación y convocó a la unidad nacional.

“Tomaré solo algunos de los principios que han orientado su gobierno y que es su campaña y que es importante hacerlo en el Senado de la República:
“1.- El problema central de México es la corrupción, que es la causa principal de la desigualdad económica y social de la violencia y de otros males. Por eso nos empeñaremos en acabar con ella.

“2.- Nuestro país requiere una revolución de las conciencias, lo que implica construir una voluntad colectiva transformadora, se requiere un enorme trabajo educativo en común y predicar con el ejemplo de los gobernantes, exige temple con visiones y perseverancia.

“3.- Apostamos por la vía pacífica y electoral para realizar los cambios que nuestro país busca, entendemos que sólo el pueblo puede salvar al pueblo y que solo el pueblo unido y organizado puede salvar a la nación.

“4.- Las instituciones deben de estar al servicio de todos, no deben estar secuestradas por un pequeño grupo que las emplee para mantener beneficios y privilegios.

La igualdad social y económica de todos es nuestro objetivo.

“5.- La modernidad nacional se forja desde abajo y para todos, con el concurso de las distintas generaciones profesiones, clases sociales, con las mujeres y con los hombres.

“6.- La Lucha de Morena viene de lejos, de una historia de oposición y resistencia a la injusticia social.

“7.- La cuarta transformación que pide Morena será pacífica y ordenada, será radical, porque quiere arrancar de raíz el régimen de injusticias y de privilegio.

“8.- Habrá un auténtico Estado de derecho, bajo la premisa liberal de que al margen de la ley nada por encima de la ley de nadie.

Se respetará el principio de visión de poderes y el federalismo.

“9.- Queremos una auténtica democracia sin influyentismos, ni negocios ilegales al amparo del poder público.

“10.- Habrá austeridad republicana para financiar el desarrollo del país.

“11.- La política de seguridad no violará los derechos humanos y será definida por los familiares de las víctimas, por personalidades y organizaciones internacionales y nacionales de defensa de los derechos humanos o representantes de la ONU y especialistas.

“12.- En México, se requiere de un consenso ético para la convivencia, que no es un instrumento de intromisión del Estado, de la vida privada de las personas, sino que debe ser expresión de los valores fundamentales que nos hermanan como mexicanos.

“13.- La globalidad no debe entrañar una guerra ni hegemonía, sino fraternidad y cooperación entre los pueblos.

“Con Estados Unidos, dijo, mantendremos relaciones de respeto, porque no queremos que nadie ofenda al pueblo de México y a la nación.

“México es un país libre y soberano, se volverán a aplicar los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias.

“… Esos son los principios que estos millones de mexicanos y mexicanas consideraron para hacer a Andrés Manuel, Presidente de la República.

“Andrés Manuel López Obrador es un hombre honesto, es un hombre comprometido y estamos seguros que cumplirá con estos planteamientos que ha hecho a la nación mexicana.

Subrayo la actitud cívica de los candidatos expresada en unas cuantas horas el día de la elección, muy valiosa.

“Subrayo también la actitud del Presidente, que Andrés Manuel ha reconocido, pero que están planteando los elementos fundamentales para que haya esa unidad nacional, esa búsqueda de la justicia social, la lucha contra la corrupción que tanto reclama el pueblo de México.

“Reconozco en este Senado la pluralidad y la posibilidad que se tuvo durante seis años y en la Cámara de Diputados de expresar estos principios en la minoría que ahora se expresarán en la mayoría”.

Sorprendente posicionamiento de Manuel Bartlett. A tono, sin embargo, con la sorprendente salida de Peña Nieto, José Antonio Meade y Ricardo Anaya, reconociendo el triunfo de López Obrador. (Continuará)
04 Julio 2018 04:00:00
Los primeros trazos de un presupuesto de egresos inédito
Andrés Manuel López Obrador, en Palacio Nacional, hizo ayer los primeros trazos del presupuesto de egresos de la federación para el ejercicio 2019, cuando reiteró que este “va a reflejar el programa que se propuso durante la campaña”.

Reunión histórica en el mejor sitio histórico del país: Palacio Nacional.

Aunque todavía no está considerado oficialmente Amlo como el Presidente Electo, el trato que le han dado dentro y fuera del país es ese, precisamente.

En lo que puede calificarse como el adelanto de las partes más sensibles socialmente del próximo presupuesto de egresos, López Obrador dijo:
“Viene –para su aplicación a partir del 1 de diciembre próximo- el aumento a la pensión a los adultos mayores; el apoyo a los jóvenes, para garantizarles el derecho al estudio y al trabajo.

“El ajuste que se hará de los sueldos de los altos funcionarios públicos, empezando con el sueldo del presidente de la República. Yo ganaré menos de la mitad de lo que gana el presidente Enrique Peña Nieto; sin compensaciones”.
Este tema del presupuesto, dijo el tabasqueño, fue uno de los que conversaron López Obrador y Peña Nieto, en su reunión de este martes 3 de julio, en Palacio Nacional.

Y el mecanismo no es otro que el siguiente: Debe ser incluido en el paquete fiscal que el presidente Peña Nieto deberá entregar al Congreso de la Unión, el próximo 6 de septiembre, fecha fijada para la recepción, por parte de la Cámara de Diputados, de los proyectos presidenciales de Supuestos Macroeconómicos (Criterios Generales de Política Económica), Leyes de los Ingresos y Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2019.

De hecho, en la víspera de esta reunión entre presidente y candidato triunfador, el economista Carlos Urzúa -quien fungirá como el secretario de Hacienda y Crédito Público en la administración de Amlo a partir del 1 de diciembre venidero- ha dicho que ellos, los entrantes, van a tener prácticamente toda la revisión y planteamiento de los tres capítulos del paquete fiscal, puesto que serán ellos los que lo van a poner en ejercicio.

En este mes de julio, el tema del Congreso no será otro que el paquete fiscal 2019. Pero primero los 500 candidatos que se hicieron de las diputaciones de la próxima 64 Legislatura deberán recibir sus constancias de diputados electos.

Después, allá por la segunda mitad de agosto deberán presentarse ante la Secretaría General de la Cámara de Diputados para que les entreguen los espacios físicos correspondientes (oficinas, muebles y personal adscrito).

Sin embargo, los diputados entrantes que vayan a ser integrantes de las comisiones de Hacienda y de Presupuesto y Cuenta Pública, comenzarán a apersonarse en San Lázaro desde fines de julio, para sus primeras reuniones dentro y fuera de San Lázaro.

Se comenzarán a reunir con gente de las organizaciones sociales, que, anticipadamente, andan en pos de partidas presupuestales. Y es de presumir que también, anticipadamente, vayan a tener que reunirse con cabilderos de algunas subsectores económicos, como los de la industria refresquera y tabacalera, para consultar si ellos también entrarían en el amplísimo grupo de sectores de la economía que no serán objeto de nuevos impuestos, según lo prometió López Obrador.

Entre tanto, según lo ha anunciado Urzúa, las reuniones entre gente de las secretarías de Hacienda saliente y la entrante estarán reuniéndose desde estos días, para construir los proyectos del paquete fiscal.

Entre los Supuestos macroeconómicos (precio internacional del barril de petróleo mexicano, para fines de presupuestación; tipo de cambio, inflación, crecimiento, déficit, tasa de interés), provocará expectación desde el principio el déficit.

Un déficit que, se prevé, será del Cero por ciento, de acuerdo con lo prometido por López Obrador, en el sentido de que no endeudará al país.

Pero esto se corroborará el 6 de septiembre, cuando la Secretaría de Hacienda vaya a entregar a la Cámara de Diputados los tres capítulos de marras del paquete fiscal 2019.

Claro que ese dato del déficit –respecto de si vendrá en cero o no- se esperará con curiosidad, luego de que los contrincantes políticos de López Obrador le preguntaban en campaña, reiteradamente, de dónde sacará el dinero para los programas sociales que prometió.

Nunca, en la historia de México, se ha aprobado un presupuesto con programas sociales tan cargados de expectación, como lo estará el que a partir de esta misma semana estarían construyendo los economistas que se han empezado a incorporar al equipo de Carlos Urzúa.

La presidencia de Andrés Manuel López Obrador no va a tener absolutamente ningún problema para que el Congreso le autorice los tres capítulos presupuestales 2019.

En la Cámara de Diputados, Morena, PT y PES obtuvieron más de 300 diputaciones federales (hoy el INE precisará cuántas curules tendrán cada partido político), cuando para aprobar los presupuestos sólo necesitan 251.

Y en la Cámara de Senadores, también auguran que rebasarán los 64 escaños requeridos para poder aprobar aquellas leyes fiscales de cada año.

Pero así como van las cosas, en aparente total armonía, no será difícil que diputados y senadores de los otros partidos políticos también se sumen a la votación aprobatoria de los presupuestos inéditos de Andrés Manuel López Obrador.

ESTRIBO
No lo dijo Amlo ayer, en la rueda de prensa en Palacio Nacional, pero otro gran tema que deberá incluir en este paquete presupuestal, será la quita de la partida de más de 250 millones de pesos destinada a las pensiones de expresidentes de la República y viudas de expresidentes.
Digo, por si se le olvida. Veremos.
03 Julio 2018 04:00:00
PRI y PAN, con la estocada adentro, quedaron para el arrastre
La coalición Juntos Haremos Historia, ganadora de la presidencia de la República, rebasará holgadamente la mitad más uno en las dos cámaras del Congreso de la Unión, con la que podrán hacer reformas a leyes secundarias y podrán también aprobar los presupuestos anuales de los Ingresos y los Egresos sin que tengan que negociar con ningún otro partido político.

Pero también estarían muy cerca de alcanzar la mayoría calificada; la de los dos tercios, equivalente a 334 votos en la Cámara de Diputados y 96 en la Cámara de Senadores. En este caso Amlo sí tendría que negociar. Y, para ello, tendría una gran oferta de diputados y senadores, de lo que ha quedado del mismo PRI, o del PRD o del MC. O incluso del PAN y el PANAL.

En resumidas cuentas, si quisiera el nuevo régimen, que inaugurará Andrés Manuel López Obrador el 1 de diciembre próximo, no estaría muy lejos de conseguir reformas constitucionales de cualesquier tipo.

A reserva de que el INE fije los números definitivos de curules y escaños (curules, para el caso de los diputados, y escaños para el caso de los senadores), las tendencias registradas en las encuestas de salida de Mitofsky, publicadas por Televisa, son las siguientes:

La coalición que alcanzó la presidencia de la República podría alcanzar un mínimo de 256 diputados federales y un máximo de 291, según la encuestadora de marras. Y, en la Cámara de Senadores, un mínimo de 56 escaños y un máximo de 70.
Recuérdese que la mayoría de la mitad más uno –también denominada “mayoría absoluta”- en la Cámara de Diputados es de 250 curules más una: 251. Y en el Senado, la mitad más uno son 64 escaños más uno: 65.

Si acaso, un poco forzada la situación, sería en el Senado, adonde eventualmente tendrían que buscar senadores de algún otro partido para asegurar la mayoría absoluta en caso de no alcanzar los 65 mínimos para aprobación de leyes secundarias o para la autorización de las leyes de los ingresos anuales.

Con estas aproximaciones, ¿cuántos diputados y senadores necesitarían Morena y compañía para alcanzar una votación colegiada, de dos tercios más uno, para reformas constitucionales? No estarían muy lejos ni de los 334 votos de los dos tercios exigidos en San Lázaro, ni, tampoco, de los 96 escaños requeridos para tal efecto en el Senado.

Recuérdese otra vez que el pleno camaral de los diputados es de 500 integrantes y el de los senadores es de 128.

Mañana, miércoles, el INE deberá informar sobre los números exactos de diputaciones y senadurías a cada partido político.

De repente, a la sorpresa mayúscula de que Morena se ha constituido en la mayor fuerza representativa del Congreso, se le añaden otras sorpresas en el corto plazo, como, verbigracia, las que suelen ocurrir en cada comienzo de legislatura, cuando diputados y senadores de otros partidos políticos renuncian a sus institutos políticos para sumarse a las bancadas del partido triunfador de la elección de la presidencia de la República.

Es muy probable que algunos de los diputados y senadores que conformarán las bancadas opositoras comiencen a sentirse “huérfanos”, y traten de “colarse” a las bancadas de los partidos que colocaron presidente de la República y que capitanearán el nuevo régimen.

Veamos la misma aproximación de Mitofsky respecto de cómo quedarían las bancadas de los nuevos opositores: PRI, entre 37 y 47 diputaciones federales, y entre ocho y 14 senadurías.

PAN: entre 63 y 76 diputados, y entre 23 y 29 senadores; PRD: entre 33 y 43 curules, y entre ocho y 11 escaños; MC: entre 27 y 37 diputados, y entre cuatro y ocho escaños.

Los más jodidos serán el Pvem y Panal. El Pvem: entre 19 y 26 diputaciones federales, y entre dos y seis senadurías. Y el Panal: Entre 14 y 19 curules, y entre uno y seis escaños.

Estas bancadas de los otrora partidos en el poder quedaron para el arrastre. Muy por debajo de sus cifras históricas, de más de 170 y hasta 225 curules, como fue el caso del PRI y PAN en los últimos tres sexenios.

A reserva de que la última palabra la dé el INE, le encuestadora de marras ha calculado en su encuesta de salida hecha el pasado domingo al pie de las urnas, que Morena va a obtener entre 127 y 142 curules, y entre 48 y 54 escaños.

En tanto, el PT, solito, podría alcanzar entre los 64 y 75 diputaciones, y entre tres y siete senadurías. Y el Pes, entre 65 y 74 diputaciones, y entre cinco y nueve senadurías.

PT y PES andan prácticamente en empate técnico con el PRI y PAN en cuanto a número de curules y escaños.

Nunca, en la historia nacional, un partido en el poder había quedado tan vapuleado como quedó el PRI ahora, y también su aliado histórico –Acción Nacional- en todo este régimen que inauguró en 1982 el grupo político priísta liderado entonces por Miguel de la Madrid y su entonces joven s

La Megamadriza que les dio Andrés Manuel López Obrador no tiene parangón. Ayer, en los territorios del Congreso de la Unión, voces surgidas del mismo PRI advertían que, ahora sí, el partido como tal corre el grave riesgo de su extinción.

La muerte del PRI comenzará con el desgajamiento de sus bancadas, en busca de acomodo en alguna de las bancadas triunfadoras en este proceso electoral que aún no
concluye.
30 Junio 2018 04:00:00
Llegó la hora de llamarlos a cuentas
Mañana, 1 de julio, será la oportunidad de oro de todos los mexicanos para expresar al grupo político que ostenta la Presidencia de la República su aprecio o su desprecio. Su reconocimiento o su reclamo.

Y –dada la condición de nuestro sistema de gobierno presidencialista y dadas las coyunturas históricas- no existirá otra oportunidad como esta, de mañana domingo, sino hasta dentro de seis o muchos más años.

Pase lo que pase, Hagan lo que hagan, los que lleguen, los mexicanos no podrán corregir absolutamente nada. Este será el único momento que tendrá cada ciudadano -rico o jodido, muy rico o muy jodido- de hacerse sentir políticamente sobre el rumbo de México.

Como ya se ha dicho en este espacio, el voto es la única manera que tiene el mexicano para participar realmente en la vida nacional sobre todo en las elecciones para presidente de México.

Nuestro sistema político, desde que lo ideó y forjó el PRI, está convertido en un costal de mañas, laberintos y recodos, por donde casi siempre anda perdido el mexicano de a pie. Y decir mexicano de a pie es aludir a la inmensa mayoría de la población. La que para sobrevivir tiene que echar mano de esfuerzos a veces sobrehumanos. La que no consigue trabajo fácilmente. La que gana apenas para malcomer, o la que queda muchas veces muy lejos de lo suficiente.

Más de 55 millones de mexicanos, considerados en el casillero de la pobreza extrema, no tienen en este momento ni siquiera 10 pesos para comer hoy, y esto gracias a las políticas desventuradas que fueron impuestas en México desde 1982 a la fecha.

Una acusación opositora no desmentida durante todos estos años ha sido la afirmación de que la clase política que ha gobernado tuvo desde hace varios sexenios como estrategia electoral, incrementar el número de pobres en el país, para que se pudiera más fácilmente manipularlos mediante el patrimonialismo o, ahora más recientemente, a través de la compra del voto, que está desatado con furor en estos precisos momentos para dañar a “ya saben quién”, evitando a toda costa que llegue a la Presidencia de la República.

Si un jefe o jefa de familia no tiene más de 10 o 20 pesos para comer hoy, suponen los infames que andan comprando el voto que será más fácil que les agarre 500 pesos a cambio de comprometer el sufragio o hasta de prestar la credencial de elector.

En estas circunstancias cargadas de maldad estriban las expectativas de quienes andan comprando votos.

Obviamente estos mapaches no dicen, a quienes venden el voto, que a cambio de esos 500 pesos es muy presumible que todo un sexenio vayan a ser objeto de grandes despojos, como de hecho sucedió ahora en el sexenio peñista, que ya privatizó el petróleo, que ya privatizó el agua, que…

Sin embargo, llegó la hora de llamarlos a cuentas.  

Esta es la hora en que todos los mexicanos deben hacer un recuento de la vida que les impusieron vivir en los últimos años. Y una proyección de lo que les espera si esto continúa bajo el mismo rumbo.

En esta llamada a las cuentas, no necesariamente tendría que irles mal a quienes tienen el manejo de la Presidencia de la República, o sea el timón con que se conduce a este navío gigantesco que es México.

Puede que haya gente que piense que el gobierno de Peña hizo muy bien en prohijar una reforma constitucional para privatizar el petróleo, gas y electricidad. Seguramente estas personas votarán por el partido actualmente en el poder.

Por ahí anda un video de una persona que tiene en la gorra el emblema del partido en el poder, y afirma que estuvo muy bien la reforma energética, porque con esto subieron los precios de las gasolinas para “el beneficio de la mayoría de los mexicanos”.

¿Y cómo es que se benefician? Con la gasolina más cara, ahora toda la gente tendrá que caminar más, y combatirá así a la diabetes y la obesidad…  

Como se ve, lectora, lector, hay personas contentas con el gobierno y con su partido. Esa misma persona afirma que la gente “no sabe utilizar las tortillas, porque mucha gente sigue poniéndole dos tortillas al taco, cuando sería mejor comerse una nada más; así, habría menos obesos”…

No es broma ni ganas de incomodar a nadie. Este video existe en youtube. Hay la intencionalidad, al parecer, de dar a entender que no toda la gente estaría enfadada; al contrario, hay gente que le ve beneficios al alza de las gasolinas y de las tortillas. Pasando las elecciones, ha dicho el mequetrefe ese, subirán de 14 a 16 pesos el kilo, e invita a que lo asuman de manera positiva: “Ahora comerán medio kilo de tortillas, en lugar de uno, y subirán menos de peso”…

Contrario a lo que cree mucha gente –sobre todo los que venden sus votos-, en nuestro sistema presidencialista el voto es tan poderoso que ha otorgado un poder casi absoluto a los presidentes de la República. Hacen lo que quieren los presidentes, y tienen tanto poder que bien podrían ser unos auténticos traidores a la Patria como Peña Nieto y no hay modo de reclamarles, porque bajo sus tompiates tienen a todas las instituciones, incluido al ejército.

El que venda su voto, acaso no lo sabe pero, literalmente, estarán vendiendo el futuro de sus hijas o hijos a un grupo de bandidos que han demostrado demasiada voracidad y no tener compasión nunca de nadie.
29 Junio 2018 04:00:00
El frenesí por el envilecimiento del voto (y del ser humano)
Si los cálculos le salen bien al PRI y al PAN, entonces el domingo serán comprados unos cinco millones de votos, que se estarían repartiendo los candidatos presidenciales de aquellos dos partidos políticos… Aunque el primero, al parecer, ya anda pagando en efectivo, en tanto que el segundo anda pidiéndolos fiado.

Eso sí, para este negocio, tanto el PRI como el PAN han tenido que echar mano exactamente del mismo común denominador: el cinismo y la desvergüenza, macerado en el amargo caldo de la desesperación más absoluta.

Pero, ¿quiénes son los potenciales clientes o destinatarios del dinero en efectivo del PRI y del dinero prometido del PAN? En esto están, buscándolos con frenesí, en estos precisos instantes de los tres días de víspera de la elección presidencial del domingo 1 de julio.

Sin lugar a dudas, la gente que ahora es perseguida por sujetos con antifaz de mapaches y con el pecho congestionado por la cólera, tiene como sello en la frente la pobreza económica; el sector poblacional, por cierto, que más creció en los tiempos recientes del PRI y PAN en la presidencia de la República.

Esos son, ni más ni menos, los principales destinatarios de la oferta de la compra del voto. Destinatarios doblemente envilecidos y humillados: Uno, por el hecho mismo de ser comprados, como si fueran un objeto, una cosa. Y otro, por el hecho de comprarlos según los miren.

Según el sapo es la pedrada, parecen estar planteándose los mapaches de la compra del voto, porque a unos les dan 500 pesos; a otros 600; a otros, 1000. Y en entidades como el estado de México, de donde es oriundo Enrique Peña Nieto, presidente de la República, hay mapaches que han sido capaces de ofrecer 2,000, o 3,000. O hasta 5,000 pesotes.

Hay que ser justos: no sólo el PRI y PAN andan en la busca frenética de votos, sino también el PRD, como ocurre en Iztapalapa y Nezahualcóyotl, las dos grandes goteras de la Ciudad de México adonde el perredismo anidó de tal modo que virtualmente secuestró sectores importantes de la ciudadanía, persuadiéndola a que ayuden “al partido” en estos momentos difíciles, si no quieren que se vaya a desatar súbitamente el accionar de la delincuencia.

Y es hora, estos momentos, en que el perredismo de esos lares ofrece, como señuelo, hasta 2,000 pesos por voto. ¿Y bajo qué mecanismo? A cada contactado para vender el voto previamente le han entregado un folio impreso en un cartón, que deberán colocar son sigilo, sobre la boleta marcada en el logotipo del PRD el domingo próximo, en el interior de la mampara para el sufragio. Y ya cruzada la boleta, el vendedor del voto entonces deberá tomar una fotografía con su celular, para entonces en algún sitio cercano, pasar a cobrar una cantidad que no les han precisado; aunque el tentador les haya sugerido que “como de 2,000”… Se reservan el derecho de calificar al vendedor del voto y juzgar si le dan 500, 0 1,000… O nada.

Es probable que la gente que en estos momentos está comprometiendo su voto a cambio de dinero en efectivo o bajo promesa (la tarjeta de Ricardo Anaya es una manera de pedir fiado), no sepan que el voto es el único instrumento de poder que tiene el ciudadano en México para decidir no sólo quiénes lo representen sino el rumbo del país.

Durante años, este sistema político controlado por el PRI y amalgamado para servir de instrumento de control de la población, se cuidó bastante bien de no darle mecanismos de poder al pueblo.

Sin embargo, para guardar las apariencias ante el mundo no tuvo otro remedio que darle uno, aunque procuró que éste estuviera siempre acotadísimo: El voto.

La gente, los ciudadanos, el pueblo, sólo puede incidir sobre sus gobiernos y sus gobernantes durante las elecciones. Es mentira que haya otro modo de participar realmente en política en México. El Congreso de la Unión, en su papel de representante popular, siempre en este nuestro sistema político vigente ha sido una auténtica y reverenda farsa. Una carcajada para el pueblo.

Como es un sistema presidencialista, el único poder público real en México es la presidencia de la República. Quien controla la presidencia controla todo el país, y si el titular del Ejecutivo es un rufián pues los demás poderes terminan siendo comparsas, obligados a reaccionar conforme a los intereses y conveniencias del Poder Preeminente de México, la presidencia.

La clase política que controla la presidencia y demás instituciones de la República se han encargado de degradar el sentido del voto a extremos infames. Han hecho que la gente suponga que el voto no sirve, porque –les inoculan la desazón, les envenenan el alma- nada cambia y, además, todos son iguales…

Lo han degradado tanto que mucha gente piensa que un voto es también insignificante. Tan insignificante como se sienten ellos luego de tantos años de laceraciones políticas; tantos años, muchos desde el nacimiento mismo, de ser pobres, que no tienen nada hagan el esfuerzo que hagan, y que, además, se están muriendo de hambre. Entonces el voto cobra significación cuando se tasa en dinero.

Y cuando alcanzan esa significación entonces cuaja el triunfo de los compradores del voto, que ahora pretenden hacer caer a cinco millones de votantes. Pero no les alcanzará, jura Andrés Manuel López Obrador.

Ciertamente, tres días para reflexionar sobre la importancia superlativa del voto, como instrumento de control social sobre los gobernantes, aunque esto sólo sea cada seis años.
28 Junio 2018 04:00:00
Concluyeron las campañas; pero la guerra sucia no
¿Cuántos votos conseguirán finalmente comprar el PRI y el PAN para sus respectivos candidatos presidenciales?, es la pregunta que escocía ayer en los territorios del Congreso de la Unión y mordía los filos del sistema político mexicano.

Andrés Manuel López Obrador volvió a decir ayer, en la clausura de su campaña, a quienes lo han seguido –para sosegarlos-, que desde un principio se preveía que el PRI y PAN tratarían de comprar millones de votos. Pero no conseguirán más de cinco millones. Si acaso. Y no les alcanzará el fraude, insistía, para detener a esto que calificó como un movimiento social que podrá entre 25 y 30 millones de votos de diferenciar, entre el primero y segundo lugar.

Según una encuesta elaborada por la organización civil Acción Ciudadana Contra la Pobreza –publicada ayer por la revista Proceso-, unos 15 millones de mexicanos en edad de votar fueron acosados por el PRI y PAN para vender su voto, de los cuales unos 5.3 millones de mexicanos sí terminaron prostituyéndose, vendiéndolo.

Quien decía lo anterior era Alberto Serdán Rosales, coordinador del organismo encuestador, y fue éste quien al portal de marras alertó que si bien la mayoría de los ciudadanos tentados por el PRI y PAN lo rechazaron, con los que se vendieron “sí pueden determinar una elección local”. Y refería a las elecciones para gobernadores.

Este delito electoral seguía provocando este miércoles ecos en todo el país; pero no en los territorios apagados del Congreso de la Unión. Diputados y senadores permanecen impávidos ante el avance del candidato de Morena; y evaden a toda costa posicionarse en torno de la compra del voto, que inauditamente las autoridades electorales no combaten, y que tienen como principales beneficiarios a los candidatos presidenciales Ricardo Anaya Cortés y José Antonio Meade Kuribreña.

Otra vez los silencios en el Congreso asfixiaban las gargantas de diputados y senadores, que insisten en no posicionarse en torno de la lista extensa de políticos asesinados de septiembre a la fecha.

De acuerdo con la consultora Etellekt, del 8 de septiembre de 2017 hasta ayer, 27 de junio, han sido ejecutados 130 personas dedicadas a la política. Y casi 50 de ellos eran candidatos a algún puesto de elección popular en estas campañas electorales de más de 3400 puestos de elección popular, que ayer han concluido.

Tampoco, ayer, ningún diputado ni senador se posicionó a propósito de la violencia creciente en contra de quienes participan en el proceso electoral. Y tampoco han dicho nada sobre la amenaza del crimen organizado sobre el proceso electoral.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex, urgió ayer a toda la gente que vaya a participar en la votación del 1 de julio próximo, a que lo hagan con extremado cuidado y no voten por ningún candidato, sea del partido que fuere, que tenga sembrada la sospecha de estar coludido con el narcotráfico.

Este llamamiento de la Coparmex a la población tenía que hacerlo el Congreso mexicano, no ahora, sino reiteradamente. Y no lo hace.

De acuerdo con la ley electoral, este miércoles 27 de junio fue el último día de campañas electorales. Y a partir de este jueves y hasta el domingo 1 de julio, los ciudadanos tendrán un lapso para la reflexión sobre el sentido del voto.

Difícilmente estos días no serán utilizados para continuar con la campaña presidencial. Sobre todo por quienes las encuestas colocaron en segundo y tercer lugares. Ahora pondrán a la propaganda el disfraz de la denuncia, para seguir atacándose entre ellos, o contra el candidato presidencial puntero, Andrés Manuel López Obrador.

Anaya seguirá estos días acometido por el PRI, por su presunto involucramiento en el delito de lavado de dinero. Y Anaya, a través de voceros de su campaña, ya responderá golpeando a Enrique Peña Nieto, a quien tiene amenazado con que lo meterá a la cárcel si llega a la presidencia de la República.

Sin embargo, ni los priístas ni panistas hablarán de ese río subterráneo de dinero con que están atacando al candidato puntero de Morena. Dinero para la compra de votos.
El presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova, reiteró ayer lo que declaró el día anterior: que “admitir los resultados de los comicios es parte de las reglas de la democracia”.

El martes 26, Lorenzo Córdova junto con la presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Janine Otálora, había llamado a “aceptar democráticamente a quienes triunfen en las elecciones”.

Pero su posicionamiento escocía en las filas de la oposición morenista, porque el INE –más allá de las declaraciones y pronunciamientos de quien lo preside- está paralizado y totalmente rebasado por la compra desesperada, a matacaballo, de la compra de votos.

El INE, por ejemplo, hizo muy poco caso a la detención de dos sujetos el martes con 20 millones de pesos en efectivo, que a decir de ellos a la policía, iban a ser entregados al PRI nacional.

ESTRIBO
A manera de prólogo de las clausuras electorales, ayer, siete gobernadores de filiación panista anunciaron la creación de la Asamblea de Gobernadores de Acción Nacional, y su primer pronunciamiento fue afirmar que “tienen plena disposición a dialogar y colaborar con el gobierno que resulte electo el 1 de julio próximo por el bien del país”.

No tendrían absolutamente ninguna necesidad de posicionarse así, si tuvieran la convicción de que el próximo ganador de la contienda presidencial fuese el candidato panista o el priísta.

Se ha visto esta decisión de los siete como un saludo a Andrés Manuel López Obrador.
27 Junio 2018 04:00:00
La farsa (otra vez) del Congreso mexicano
El PRI dio un viraje súbito ayer al timón de la Comisión Permanente: No incluyó en el orden del día el tema del presunto lavado de dinero de Ricardo Anaya. ¿Qué hizo que el PRI echara para atrás la decisión de airear al candidato presidencial panista, en lo que ya es la recta final de las campañas presidenciales?

En el pasillerío del Senado, sede de la Permanente, un dato hacía hervir la atmósfera legislativa: Según el diario Reforma, este domingo reciente se habrían reunido Carlos Salinas de Gortari y Enrique Peña Nieto en la casa del expresidente de la República. ¿De qué habrían hablado Peña y Salinas?, era una pregunta que iba y venía a través de los territorios del Poder Legislativo como un viento ardiente, que insuflaba comentarios, preguntas. Rumores.

¿Es que acaso ya no se pelearán panistas y priístas en estos tres últimos días, como han venido mordiéndose desde que comenzó la campaña presidencial? Los pasillos, patios y recintos del Senado sólo eran eso: recodos donde los murmullos reverberaban hasta convertirse en ecos que se propalaban hacia todo el país.

En lugar de pelearse entre ellos, el PRI y PAN se reunieron en un punto de convergencia y se pusieron a dar de golpes a Morena, cuando ambos –y reforzados por el PRD, Panal, MC y PVEM- empujaron hacia la aprobación de un punto de acuerdo en el que la Permanente exhortaba a la Fiscalía General y Auditoría Superior del estado de Jalisco  que investiguen a Carlos Lomelí Bolaños, candidato de Morena al Gobierno del Estado, “por su presunta participación en el desvío de recursos y la venta de medicamentos a sobreprecio al Instituto de Pensiones del estado de Jalisco”.

En realidad lo que proyectaban priístas y panistas era el miedo a perder Jalisco.

El Pleno de la Comisión Permanente –bajo el control del PRI y PAN-  tampoco hizo mención alguna sobre el proceso electoral.

Los legisladores de Morena no se plantearon incluir en el orden del día  pronunciamientos sobre hechos de perfil delincuencial, en torno del proceso de marras.

Nada dijo el Pleno de la Permanente sobre el robo de 11 mil boletas electorales en Tabasco; tampoco nada dijo sobre la actitud groseramente pasiva del INE, sobre las acusaciones de uso de recursos de procedencia desconocida en la compra de votos por parte del PRI.

Tampoco dijo nada ayer sobre la tarjeta que ofrece Ricardo Anaya, de entregar 1,500 pesos a cada mexicano, si él gana. Una tarjeta de intención idéntica a la que prometió el PRI en el estado de México, en la elección estatal del año pasado, que tanto escozor causó en el PAN, sobre todo en Coahuila.

Para los diputados y senadores que conforman la Comisión Permanente tampoco les fue lo suficientemente importante hablar de este conjunto de hechos que la oposición ha dado en llamar guerra sucia.  

Tampoco opinaron nada sobre la pretensión reiterada del PRI y PAN de engañar a la población mediante el uso de supuestas encuestas, que publican en diarios capitalinos y que éstos, para deslindarse del golpe bajo, advierten que no es información, sino propaganda, bajo la figura de inserción pagada.

En todos estos golpes, el destinatario es Andrés Manuel López Obrador. Vengan del PAN o vengan del PRI.

Tampoco, para la Comisión Permanente, la detención ayer de dos sujetos que cargaban pacas de billetes que sumaban 20 millones de pesos, fue motivo para airearlo en la sesión. Máxime cuando dichos sujetos confesaron a la policía capitalina que el cargamento de marras lo iban a entregar al PRI nacional, en Insurgentes Norte.

O, tampoco, fue motivo para PAN y PRI hablar de los presidentes del PRI en funciones de las delegaciones Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón, Tlalpan y Cuajimalpa, que han renunciado en bola a su militancia para adherirse a Morena, en esto que es el último tramo de las elecciones a presidente de la República, a diputados federales, senadores, y otras locales como es la Jefatura del gobierno de la Ciudad de México, varias gubernaturas como la de Veracruz, y presidencias municipales y diputados locales. Todos, hasta la suma de casi 3400 puestos de elección popular en todo el país.  

El pleno de la Comisión Permanente tampoco quiso que se hicieran comentarios sobre la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa Isidro Burgos, cuya efeméride infausta y terrible ayer cumplió cuatro años.

Diputados y senadores también se hicieron los sordos al clamor generalizado, en todo el país, de cómo denunciar y parar una maquinaria priísta que no ha renunciado a robarse la presidencia de la República mediante un fraude.

Un fraude con ramificaciones todavía no imaginadas del todo, aun cuando ya se presentaron ante el INE múltiples denuncian del robo de boletas electorales, de la compra de votos por adelantado, de promesas envilecidas como la que hizo Anaya, con la que reitera su falta de respeto a la gente buscando su prostitución electoral.
 
Un fraude engrasado con millones de pesos, como los 20 millones que ayer incautaron en Ciudad de México para el PRI, de procedencia oscura. Oscura porque no necesariamente provendrán de las partidas presupuestales que a cada partido le corresponden.

Ayer asesinaron a dos candidatos a diputaciones y presidencias municipales de Oaxaca. Y sin embargo, para el Pleno de la Comisión Permanente, este hecho inédito en el país –de la ejecución de 123 políticos en los últimos siete meses, 47 de los cuales fueron participantes en este proceso electoral como candidatos- tampoco fue motivo suficiente para airearlo en tribuna.
26 Junio 2018 04:00:00
PRI y PAN tironean, desesperados, prostituyendo a la gente, ya comprándole el voto
La Comisión Permanente del Congreso de la Unión ha anunciado que, en su sesión de este martes 26, incluirá en el orden del día el tema del presunto lavado de dinero de Ricardo Anaya Cortés, el candidato presidencial del PAN, PRD y MC.

La inclusión del asunto no tiene otro propósito que “partirle la madre a Anaya”, se escuchaba ayer en el pasillerío, “para desbancarlo del segundo sitio de la carrera presidencial, y sacar del tercer lugar a como dé lugar a José Antonio Meade Kuribreña, el candidato presidencial del PRI, PVEM y PANAL:

Subir a Meade al segundo sitio tiene como objetivo colocarse estratégicamente en el escalón que antecede al sitial enorme donde permanece Andrés Manuel López Obrador (ente 25 y 30 puntos porcentuales de separación entre el primero y segundo lugares), para, desde allí, apuntalar la maquinaria del fraude, que Peña Nieto y el PRI ya echaron a andar. Maquinaria con la que pretende robarle otra vez la presidencia de la República a esa mayoría de la población que ha votado en contra del sistema priísta.

Ayer mismo, la coordinadora de la campaña lopez obradorista de Morena, Tatiana Clouthier, admitía que con el fraude el PRI es posible que tramposamente se vaya a hacer de cinco o seis puntos porcentuales de la votación por la Presidencia de la República.

Pero este cálculo está considerado desde un principio por parte de Morena, que desde hace un año insistía en que el PRI y Peña Nieto buscarán a toda costa, a ultranza, engañar, mentir, prostituir a la gente mediante la compra de votos con dinero incluso de una gran diversidad de bandas del narcotráfico, para continuar con el control y usufructo de la Presidencia de la República.

Es por esto que el mismo López Obrador, desde un principio, advertía, pedía, clamaba que el 1 de julio de 2018 –a tiro de piedra- la gente salga a votar masivamente, tomando en cuenta que esta elección no es una competencia entre partidos políticos, sino entre el pueblo –que más allá de sus filiaciones partidistas ha decidido apoyar a Amlo- y una pandilla de delincuentes que se apropió del gobierno de México desde hace varios años.

Una competencia entre un proyecto que pretende la continuación de un sistema político y económico que solo ha beneficiado a unos cuantos y que ha matado y desaparecido a miles de mexicanos, y que no tienen ningún empacho para coludirse con el crimen organizado. No es gratuito que en Estados Unidos miren a México como un Narco Estado o un Estado fallido, lo que finalmente ha convenido a los gringos, que a cambio de impunidad les ha exigido entregarles literalmente áreas económicas muy sensibles de México como el petróleo.

Y otro proyecto que aspira a cambiar radicalmente al régimen, teniendo como objetivo hacer justicia a un México despedazado casi, muerto en vida, en la ingobernabilidad en varias zonas del país; un régimen que combata con furor a la desigualdad económica, social y política que asfixia al país desde hace muchos años.

Esta semana de la víspera no se perfila fácil para nadie, porque el PRI ha convertido a la República en un chiquero y ha soltado a un buen número de gente con máscaras de cerdo con el cometido de ensuciar el proceso electoral.

En la Comisión Permanente el PRI y Peña Nieto saltaron a sus trompudos diputados y senadores para imponer un orden del día que sirva de instrumento para quitarle a Anaya el segundo lugar, y poder desde allí justificar el fraude que pretenden cuajar el 1 de julio próximo.

Pero, debe aclararse, a Anaya lo combaten no porque les represente un peligro a sus intereses, sino porque los traicionó. Esta es la versión que recorre, candente, los pasillos del PRI en los territorios del Congreso General. En un principio, Peña y Calderón habían pactado que su candidata iba a ser Margarita Zavala. Pero el ambicioso Anaya se entremetió y desjarretó no solo a Peña, sino también a Calderón.

¿Por qué tanto insiste el PRI en pelearse por el segundo sitio?, la pregunta tendría una sola respuesta: Apuntalar desde allí la justificación de un conteo que desde ahora se advierte sucio. Buscará el PRI –con ayuda del Tribunal electoral y el INE- no sólo avanzar tramposamente aquellos 5 o 6 puntos porcentuales de los que ha advertido Amlo y su equipo de campaña, sino todavía más.

Hay una desesperación absoluta en las filas gubernamentales. En tanto que por un lado acometen a Anaya para bajarlo al tercer sitio, por otro lado Peña y el PRI encienden una veladora a Ricardo Anaya, a quien a través del INE (el INE ha dado demostraciones inobjetables de que es un instrumento del Presidente de la República y del PRI) le han permitido un juego sucio, del que se quejó el panismo en el estado de México cuando Alfredo del Mazo, en la elección del 2017, prometió dinero a futuro si votaban por él.

El INE, ayer, alcahueteó a Ricardo Anaya con la entrega de tarjetas de cartón que dan la apariencia de ser un monedero electrónico. Si votan por Anaya, dice la tarjeta de marras, y gana la Presidencia de la República, entonces el poseedor de dicha tarjeta lo podrá cambiar por un bono de 1,500 pesos “a todos los mexicanos”.

Anaya incurre exactamente en el mismo delito electoral del que se quejó contra el PRI en el estado de México y en Coahuila, hace un año. Hay desesperación.
23 Junio 2018 04:00:00
En la desesperación total
Cuando en la 57 legislatura (1997-2000) el PRI perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, que había tenido toda su vida, desde 1927, muchos supusieron que los días del partido que fundó Plutarco Elías Calles estaban contados. Y más cuando en el 2000, en la 58 Legislatura, también pasaba a perder la mayoría absoluta en el Senado de la República. Y, claro, fue el año en que perdió por primera vez la presidencia de la República.

¿Qué hizo entonces el PRI para recuperar el terreno que había perdido con la merma de curules en el 97, debajo de la mitad más uno? En septiembre de 1997, por primera vez, se convertía en la primera minoría en San Lázaro, con 242 diputados federales.

Aquella vez inauguraba una modalidad que le dio resultados bastante beneficiosos para la causa de los priístas de los intereses económicos que representaba. Conformó alianzas legislativas con distintos grupos parlamentarios.

¿Y cuáles fueron aquellos grupos? El primer grupo con el que hizo alianzas para sumar votos con el fin de conseguir mayorías absolutas y colegiadas, fue el grupo parlamentario del Verde Ecologista. Y por supuesto también con el PAN, con el que ya venía muy amarrado desde 1988, cuando Carlos Salinas de Gortari no solo asumió como suyo el programa político y económico de Acción Nacional, sino que se alió con los blanquiazules mediante el sellamiento de una alianza ideológica nada menos que con Diego Fernández de Cevallos.

“El Jefe Diego”, comenzaron a apodar los priístas a Fernández de Cevallos, en alusión irónica a lo que veían en Los Pinos: Un panista con influencias tremendas en la presidencia de Salinas de Gortari, que no parecía tener ninguno de los priístas de aquel entonces.

No faltaban los priístas en aquellos años que sugerían la existencia de un go-gobierno, protagonizado por Salinas y por Fernández de Cevallos. Así se les veía de ayuntados a Carlos Salinas y Diego Fernández, y, por consecuencia, de convergentes al PRI y al PAN.

Una convergencia de intereses que causó verdaderos estragos en la vida de la República: verbigracia: En 1995, en la 56 Legislatura, reformaron PRI y PAN la Constitución para matar a la Conasupo, aquel órgano regulador de precios del campo y gran institución para la justicia social que fue creada por el gobierno de Lázaro Cárdenas.

Tres años y tres meses atrás, en noviembre de 1991, diputados y senadores del PRI y PAN habían reformado el artículo 130 y el 127:

El 130 para dar reconocimiento jurídico al Clero, mediante la creación de las figuras de las asociaciones religiosas. A partir de ahí México reconoció a El Vaticano como Estado y envió a su embajador y recibió uno. Y con la modificación al 127 se permitió la asociación de ejidatarios con particulares.

Ambas enmiendas provocaron un intenso debate, que aún no concluye.

En 1998, la tríada conformada por PRI, PAN y PVEM, protagonizaron un robo mayúsculo a la población, cuando a ésta le echaron encima la obligación de pagar una deuda de particulares –el grueso de ésta, contraída por los mismos banqueros y empresas de gran calado- convirtiéndola en deuda pública.

El 12 de diciembre de 1998 estos tres partidos aprobaron la creación de la nueva Ley del Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB), con la que se derogaba el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa).

De golpe y porrazo, los mexicanos –gracias a esta decisión del PRI, PAN y PVEM- se amanecieron sumando a su deuda pública otros 600 mil millones de pesos. Una deuda que en vez de decrecer, ha crecido exponencialmente. A 20 años del rescate del Fobaproa, los mexicanos ya han pagado más de 2 billones de pesos, cuando se debían 600 mil y pico de millones. Y es hora en que se debe, de aquel rescate, más de un billón y medio de pesos.

Como estas hijeces prohijadas por el PRI y PAN hay muchas otras a lo largo de estas Legislaturas. Una reciente fue la que construyeron el 6 de agosto de 2014 cuando reformaron la reforma energética, con la que abrieron prácticamente una puerta del infierno: Regresaron las compañías petroleras trasnacionales –con otro nombre, claro- que el 18 de marzo de 1938 corrió del país el presidente Lázaro Cárdenas.

O también aquella otra reforma, apenas pergeñada en diciembre pasado, de 2017, cuando entre el PRI, PAN, PVEM, PANAL y ahora su nueva rémora PRD, aprobaron la nueva Ley de Seguridad Interior, con la que esperan reprimir a la población en caso de que al gobierno de Peña Nieto se le ponga color de hormiga el 1 de julio de 2018, en el desenlace de la elección presidencial.

La Ley de Seguridad Interior, desde un principio, fue calificada por la oposición en el Congreso y aun por especialistas del derecho internacional como el instrumento jurídico con que Peña se previene para apuntalar el fraude electoral, que ya intentan con el uso más inmoral del dinero para la compra del voto.

Así se ha prevenido este inescrupuloso y desalmado gobierno priísta y panista encabezado por Enrique Peña Nieto.

Sin embargo, un factor que no esperaban, y es lo que los tiene en la total desesperación, es el hecho de que Andrés Manuel López Obrador –el candidato que prometió cambiar del raíz al régimen- se les fue por mucha delantera, con más de 25 millones de votos de diferencia, con la que un fraude sería prácticamente imposible. De ahí que, a una semana del sufragio, arrecie tanto la mentira, el engaño pretendido. La infamia.
22 Junio 2018 04:00:00
La batalla por el Congreso, el último reducto de la impunidad
La batalla electoral por la Presidencia de la República, que ya prácticamente entró en su recta final, ahora tiene enfocadas sus baterías hacia las cámaras del Congreso General. Y quienes las disputan son, esencialmente, dos fuerzas políticas: La que lidera Enrique Peña Nieto y la que lidera Andrés Manuel López Obrador.

La fuerza política que lidera el actual presidente de la República ha estado conformada no sólo por el PRI, sino también por el PAN, PRD, Panal, Pvem y MC. Todos estos partidos políticos han respondido al timón político y legislativo de Peña Nieto. Y éste, a la vez, ha respondido a intereses económicos de grupos poderosísimos dentro y fuera del país, y a los de gobiernos como el de los Estados Unidos.

Si bien es cierto que ahora, al calor de la disputa por la presidencia, se han visto divididos PRI y PAN, en realidad no lo han estado. Durante todo el sexenio peñista, tanto priístas como panistas respondieron exactamente a los mismos intereses políticos.

Esta conjunción de intereses se manifestó en la aprobación de cada una de las once reformas constitucionales que dieron en llamar estructurales, y que fueron posibles gracias a la alianza reforzada este sexenio de estos dos partidos políticos, a los que se sumaron el PRD, PVEM, Panal y MC bajo el manto del denominado Pacto por México.

(El PES, ahora en esta elección aliado con Amlo, también jugó un buen trayecto del sexenio un papel de alianza con el PRI y con el PAN, los dos partidos que han manejado el rumbo del régimen).

Aquellas once reformas “estructurales” fueron conseguidas por el PRI y PAN prácticamente desde el arranque mismo del sexenio. Y, como parte de su estrategia político-legislativa, planeaban una segunda tanda de reformas, que desde entonces dieron en llamar reformas de “segunda generación”.

Una reforma de primera generación que, necesariamente, debería recalar en una continuación, fue la reforma energética, que debía ser complementada con una reforma a la Ley de Aguas Nacionales.

Como sabían que la República iba a quedar bastante golpeada con la de primera generación, decidieron esperar para el último tercio del sexenio y entonces sacar la complementaria, que no era otra que la reforma para la privatización del agua.

Se trataba entonces de esperar para sobarle el adolorido lomo a la gente, suponiendo que la población otra vez iba a ser desmemoriada y que olvidaría muy pronto la mega madriza de la privatización petrolera.

Además, contarían con el recurso infame de prostituir socialmente a la gente más necesitada, comprándole el voto, que es en lo que están en este preciso momento, por cierto, tanto el PRI por su lado como el PAN por el suyo.

Evidentemente no les han salido las cosas como ellos hubieran querido (después de un arranque de simulación, pretendían unirse al final en torno de un candidato). La ambición de Ricardo Anaya Cortés, candidato a fuerzas del PAN, dio al traste con la estrategia de los capitanes del régimen, y es hora en que han comenzado unos y otros a llorar, desesperados, por el avance gigantesco de Andrés Manuel López Obrador, cuya presidencia viene perfilándose en todas las plazas del país en donde se reúne y habla a tambor batiente.

Es evidente que priistas, Peña y panistas ya no piensan mucho en conseguir la presidencia de la República, con la ventaja tamaño familiar que les lleva el Pejeman. Pero tampoco han descartado el fraude, que a decir de mucha gente ya su maquinaria fue echada a andar.

Si algo ha demostrado no tener el PRI es tantita madre. Y Peña, en su desesperación, tampoco demuestra tener la mínima vergüenza. El mínimo pudor. La mínima moral.

Además de que están pretendiendo hacer trampa en la elección del domingo 1 de julio (claro, el antídoto claro y contundente es el voto masivo en su contra, que al parecer conseguirá avasalladoramente López Obrador), es hora en que el PRI y el PAN buscan hacerse del mayor número de diputados y senadores. Es una alianza soterrada que ya traen en esta recta final.

Es allí, en los dos territorios del Congreso de la Unión, donde pretenden guarecerse del feo temporal que les vendría encima a partir del próximo sexenio, si Andrés Manuel López Obrador consigue vencerlos a pesar de las trampas que ya le están tendiendo por doquier.

Priístas y panistas, si consiguieran hacerse de minorías que, sumadas, alcanzaran conformar mayoría absoluta (la mitad más uno), tendrían a su alcance encubrirse políticamente para alejarse de eventualidades penales, por ladrones. Y tendrían la posibilidad de detener al nuevo régimen cuando éste quisiera echar para a atrás algunas de sus llamadas reformas estructurales. O cuando hacérselas muy difíciles.

Pero si Andrés Manuel consiguiera hacerse de las mayorías en las dos Cámaras, entonces podría echar para atrás rápidamente leyes como la educativa, que requiere de los dos tercios por ser constitucional, y las fiscales, que impuso el PRI, como aquella en que incorporó al precio final de las gasolinas y el diesel –además del IVA y el ISR- el Impuesto Sobre Producción y Servicios (IEPS).

La de la privatización del agua fue un decreto presidencial, de Peña Nieto. Dijo Amlo que será muy fácil echarla para atrás: con otro decreto presidencial.

Como se ve, no la tienen nada fácil ni PRI, ni PAN ni Peña Nieto, si, como muchos vaticinan, ganase López Obrador. Y, tampoco, al parecer, los poderes fácticos que han sido beneficiados por el régimen.

El desenlace está a tiro de piedra. Veremos.
21 Junio 2018 04:00:00
¿Quién es más ruin: Peña Nieto o el Congreso de la Unión?
El Congreso mexicano dio ayer otra demostración de su vileza, de su ruindad. El presidente Enrique Peña Nieto acaba de meter un gol no solo al Poder Legislativo sino al pueblo de México, con el decreto aquel del reciente día 5 con que ha privatizado el agua, y sin embargo el Pleno de la Comisión Permanente, en su sesionar de ayer, no ha hecho el menor comentario al respecto.

Diputados y senadores dejaron pasar el decreto como quien, de noche, hace por no mirar el caudal de la tempestad pero deja pasar la barrancada ensordecedora.
Para ellos –exceptuando a los legisladores del PtMorena, quienes en conferencia han reclamado muy airados esto que han calificado como el otro gran robo a la nación-, el decreto presidencial no tuvo la importancia suficiente como para debatir sobre él.

Y, con su silencio, han vuelto a confirmar que en realidad nunca fueron los representantes populares que la Constitución en su artículo 51 mandata, sino integrantes de una pandilla de facinerosos que, desde las instituciones más altas del poder público, se dedicaron a enriquecerse con la simulación de un contrapeso. Un contrapeso que, sin duda en la 62 y 63 legislaturas, nunca se manifestó, para la desgracia y tragedia de México.

La gravedad del decreto perpetrado por Peña tiene el peso de sobra para llamar la atención del Poder Legislativo mexicano. Y cómo no si el presidente de la República, con su accionar legislativo, dio la vuelta al Congreso. Prácticamente lo suplantó. Peña en los hechos dio un Golpe de Estado al Legislativo, aun cuando es de su facultad la emisión de decretos presidenciales.
Ni modo que Peña Nieto no supiera desde el principio que la entrega del agua a las compañías trasnacionales de la minería y del petróleo –como lo acaba de hacer con su decreto de marras-, representaría un golpe demoledor al país, al Estado mexicano, a la moral de una población vilipendiada a más no poder en todos estos años, y de modo muy especial en el
sexenio actual.

Ni modo que no supiera lo que toda persona parada en la piedra del sentido común piensa de una entrega de ese tamaño: De que sería, y como ya es, una auténtica chacalada. Una Traición a la Patria.

Una traición solo comparada con la que él mismo protagonizó –junto con los diputados y senadores del PRI, PAN, PVEM, Panal y un sector del MC- el día en que quedó aprobada la reforma energética, el 6 de agosto de 2014.

¿Quieren otra comparación? O con la de Antonio López de Santa Anna cuando entregó Texas en 1836 o cuando aceptó que se firmase el Tratado Guadalupe-Hidalgo en lo que se conoce como el retablo mayor de la antigua Basílica de Guadalupe, el 2 de febrero de 1848, con el que el gobierno mexicano de aquel entonces aceptó ceder a los gringos más de 2 millones de kilómetros cuadrados del territorio mexicano original.

Pues ayer los diputados y senadores integrantes de la Comisión Permanente consideraron que este tema no saldría a tribuna.

Salió otro: el de la infamia de Donald Trump hacia los niños de migrantes. Allí sí el PRI y el PAN –que en aquello de las privatizaciones del petróleo y el agua siempre van de la mano- se columpiaron con ganas, con ardor, con entusiasmo. Hasta parecían de veras hombres y mujeres defensores a ultranza de la soberanía nacional.

Por cierto… ninguno de ellos, priístas y panistas, se atrevieron a reclamar a Enrique Peña Nieto por qué su canciller, Luis Videgaray Caso, salió al paso de la salvajada de Trump con paso de reumático. Como si en realidad no quisiera decir nada, para no contravenir al presidente estadunidense, que a veces da la impresión de que solo falta que ordene a Peña que le bese los zapatos. O cuando menos que se los bolee.

Obligado por su condición de contrapeso constitucional a cuestionar el ejercicio del poder, el Congreso mexicano está quedando a deber al país muchísimas preguntas. Preguntas como aquellas, obligadísimas, de por qué Enrique Peña Nieto ha hecho hasta un decreto presidencial para entregar a compañías mineras y petrolíferas trasnacionales no una, ni dos, ni tres acuíferos, sino 300, de los 756 que tiene el país.

Preguntas de gran trascendencia histórica como aquella que se hizo desde un principio la oposición al régimen, de por qué Peña Nieto entregó a los Estados Unidos el subsuelo petrolífero del país.

En una era de cambio climático como el que comienza a agobiar al mundo, el presidente Enrique Peña Nieto acaba de entregar nada menos que el agua a compañías trasnacionales, incluso a contrapelo de los intereses más vitales de cientos de pueblos y comunidades de México.

¿Qué le dieron a Peña Nieto? ¿Qué le saben o le supieron los gringos desde un principio, para hacer que hiciera todo lo que ya hizo en favor de ellos y en contra absolutamente del pueblo que dice representar? ¿Es que acaso este presidente, que se ha comportado como un auténtico demonio, no tiene corazón, no tiene alma, no tiene conciencia alguna de las cosas que
dice y decide?

¿Por qué ahora, en que todo mundo dice que perderá las elecciones presidenciales, Peña Nieto decide –a la usanza del cuartelazo- entregar a extranjeros la mitad del agua del país, aun sin ley de por medio, lo que pone de antemano jurídicamente muy debilitada su entrega a las trasnacionales?

Estas preguntas y muchas más el Congreso debería sentirse obligado de hacerlas.
20 Junio 2018 04:00:00
Las carcajadas de Peña y el PRI
Ana Lilia Herrera Anzaldo, una senadora del PRI del estado de México que funge como presidenta de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores, llamó ayer “a consolidar nuestra democracia y fortalecer los pesos y contrapesos entre Poderes, para que no sea la ocurrencia o la buena voluntad de una persona la que nos garantice que las instituciones funcionen sin tintes partidistas”.

Y recordó que, desde 1997, “ningún partido político ha tenido mayoría en la Cámara de Diputados y lo mismo sucede en el Senado de la República desde el 2000”.
Esta senadora pertenece al círculo íntimo de la pandilla política que lidera Enrique Peña Nieto. Y llamó ayer la atención por esto que dijo y por lo que agregó: “Lo que significó en años anteriores parálisis –restalló Herrera Anzaldo-, hoy representa una enorme riqueza (…) y en el último sexenio el Poder Legislativo en México ejerció su papel de contrapeso frente al Ejecutivo Federal”.

¡Con qué facilidad y desvergüenza miente la gente del grupo de Peña Nieto! El Congreso mexicano, durante el sexenio actual, ha protagonizado las peores decisiones legislativas de toda su historia. Decisiones terriblemente contrarias a los intereses del pueblo mexicano.

El PRI y el presidente de la República consiguieron retorcer de tal modo la vida legislativa de México que el Congreso de la Unión se transfiguró en asquerosa letrina, a partir de que con el tristemente célebre Pacto por México reformaron la Constitución varias veces para favorecer a grupos minoritarios muy poderosos económicamente, dentro y fuera del país. Y, sin lugar a duda alguna, a intereses del gobierno de los Estados Unidos.

Jamás el Congreso mexicano, en la 62 y en la 63 Legislaturas –a las que alude Ana Lilia Herrera, peona de Peña Nieto-, se pudo constituir en verdadero contrapeso del Presidente de la República.

Al contrario, el Poder Legislativo desde siempre fue calificado desde un principio como una virtual Oficialía de Partes del Ejecutivo Federal. Una institución transfigurada en miasma, donde los diputados y senadores eran unos grotescos farsantes, simuladores, mercenarios, que de representantes populares solo tenían la máscara.

El llamado de Ana Lilia Herrera es una carcajada. Una burla. Llama a “consolidar la democracia y fortalecer los pesos y contrapesos entre Poderes”, cuando ella y sus correligionarios constituyeron una mayoría legislativa que, como nunca antes otra, causó daños que podrían ser irreversibles a México como nación soberana.

La reforma energética ha significado el mayor monumento a la desgracia y a la tragedia como país. Un monumento que fue construido por el PRI en alianza con el PAN, PVEM, PANAL y un sector del MC. Y el PRD por supuesto, que ni modo que no supiera que firmando el Pacto por México sobrevendrían calamidades apocalípticas al pueblo de México.

Como fue.

El Congreso mexicano no hizo su papel de contrapeso sino de cómplice de un gobierno, el de Enrique Peña Nieto, a quien la oposición acusaba de haber virtualmente vendido “su alma al diablo”. En beneficio de esa minoría económica y del gobierno de los Estados Unidos –que no necesitaba de una invasión militar para hacerse del control cuasi absoluto de los órganos vitales de este país-, y en claro perjuicio de los intereses de todos los mexicanos.

Es significativo cómo ahora que están a punto de perder la elección presidencial, ante el contundente e inexorable avance del movimiento político liderado por Andrés Manuel López Obrador, voces de esa pandilla de rufianes que han destrozado al país hablan de que hay que “fortalecer los contrapesos” y de garantizar “que las instituciones funcionen sin tintes partidistas”.

La salida a la calle de Ana Lilia Herrera es idéntica a la que protagonizó hace unos días –el pasado día 13- Enrique Krauze, un escritor caracterizado por camaleónico, acomodaticio, convenenciero y mercenario, quien “invitaba” a la gente a echar mano del “voto dividido”, para no darle todo el poder a un candidato presidencial.

Claro, esto lo decía como ahora Ana Lilia Herrera lo ha dicho, dando por sentado que Andrés Manuel López Obrador estaría ganando la presidencia de la República y también las mayorías –cuando menos la absoluta, la de mitad más uno- tanto en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores.

Han pretendido con su engañifa, tanto Ana Lilia Herrera como Enrique Krauze, que la gente si bien va a votar por AMLO, que no lo haga por los candidatos a diputados y senadores del movimiento de marras –Morena, Pt y Pes- para que el hipotético próximo presidente de la República no consiga la mayoría absoluta, y mucho menos la mayoría colegiada.

Si el PRI y el grupo minoritario que ha sido beneficiado por las reformas aquellas consiguieran que AMLO no tuviera mayoría en el Congreso, entonces tendrían un respiro y la esperanza de convertirse en dique, obstáculo, para las reformas que ha prometido el puntero con el propósito de contrarrestar lo que reformaron ellos en la 62 y 63 Legislaturas.

López Obrador ofreció un cambio de régimen. Modificaciones de raíz, cosa que evidentemente el PRI no desea, como tampoco el grupo minúsculo beneficiado.
Pero, además, el PRI teniendo diputados y senadores suficientes para conformar una alianza contra el gobierno hipotético de López Obrador, estaría cubriéndose las espaldas.

Amlo ha insistido en que si también la gente le otorga la confianza votando por el Pes, Pt y Morena para sus diputados y senadores, entonces sería más fácil para el nuevo gobierno la instauración de las bases de un nuevo régimen, donde la justicia reine y la corrupción sea erradicada.
19 Junio 2018 04:00:00
La confirmación de la traición a la patria de Enrique Peña Nieto
Mediante un decreto presidencial, el presidente Enrique Peña Nieto entregó, a partir del pasado 6 de este mes, el 40 por ciento de las cuencas acuíferas del país a empresas extranjeras de la extracción de la minería y del gas y petróleo.

Como Peña Nieto no pudo hacer que el Congreso de la Unión reformase la Ley de Aguas Nacionales para privatizar el agua –férrea fue la oposición de algunos partidos, fundamentalmente Morena y Movimiento Ciudadano-, recurrió a su facultad del decreto presidencial.

Así, este presidente cuya memoria será una mancha negra y repugnante en la historia de México, ha puesto –según el decreto de marras- más de 300 (de casi 800) acuíferos del país a disposición de compañías mineras y de compañías de hidrocarburos que tendrán necesidad de millones de metros cúbicos de agua para extraer petróleo y gas, bajo el método conocido como fracking.

El fracking es un mecanismo de inyección de millones de metros cúbicos de agua mezclados con productos químicos altamente contaminantes del subsuelo, para sacar, por sistema de presión, a los hidrocarburos.

Y fueron el PRI, PAN, PVEM, PANAL y un sector del MC los partidos políticos que aprobaron –agosto de 2014- el paquete aquel de reformas energéticas, con la que abrieron la puerta para el regreso de las compañías trasnacionales petroleras.

Este decreto es el reflejo envilecido de un presidencialismo puesto al servicio de poderes fácticos poderosísimos, que se han servido de las leyes para convertirlas en mero instrumento de dominio de la población mexicana.

La figura del decreto presidencial es el gran recurso del titular del Ejecutivo federal para darle la vuelta al Congreso de la Unión cuando éste no acatara su voluntad.

Es una facultad presidencial que convierte al presidente de la República en el gran legislador de México. Es la simulación democrática que se padece en México. Es también una de las reminiscencias del presidencialismo priísta.

El gran poder legislativo no es el Congreso General sino el presidente de la República, quien además de tener la facultad de decreto, cuenta con un gran protagonismo en el proceso legislativo mexicano.

Verbigracia: tiene la facultad de presentación de iniciativas, secundarias o constitucionales; tiene la facultad de la Iniciativa Preferente, una obligatoriedad del Congreso en tener que legislar cuando menos dos iniciativas por periodo ordinario que haya considerado el presidente de la República como urgentes. Y si el Congreso no la quisiera procesar, entonces dicha iniciativa quedaría aprobada de facto en 30 días, sin necesidad de diputados y senadores.

El Ejecutivo federal tiene la facultad de construir los reglamentos, es decir la última interpretación de las leyes secundarias. Es común que muchos reglamentos estén hechos a contrapelo de lo que el Legislativo mandata en leyes secundarias o aun en reformas constitucionales.

El presidente de la República tiene también la facultad de observar leyes, es decir vetarlas. Cuando una ley aprobada por el Congreso no es del agrado del presidente, éste puede regresarlas al Congreso, y si éste quiere refrendarla entonces necesitará de la votación colegiada (dos tercios) y no de la mayoría absoluta (la mitad más uno).

Pero donde el presidente de la República se vuela la barda es cuando emite decretos.

Esta facultad, por cierto, ha comenzado a hacer mucho ruido a raíz de que pudiera Andrés Manuel López Obrador llegar a la presidencia de la República. Tanto ruido que la gente del PAN y PRI, y peones del régimen como Enrique Krauze, han comenzado a alzar la voz alarmados porque juran que el tabasqueño es un tipo “autoritario”…

Estas mismas voces –las de Anaya, Meade y Krauze- nada dijeron, por cierto, cuando Peña Nieto decretó abrir concesiones de más de 300 acuíferos a compañías mineras y petroleras, la mayoría extranjeras, para la extracción, explotación y contaminación de millones de metros cúbicos de agua.

Se entiende que Peña optó por el decreto por dos motivos: Uno: para cubrirle la retirada al PAN y PRI en las elecciones presidenciales, del próximo 1 de julio, en la que pretenden ya no ganar la presidencia de la República sino arrancarle al movimiento liderado por Amlo alguna tanda de diputados y senadores.

Teniendo alguna cantidad de legisladores afines, bajo las siglas del PAN, PRI, PRD, PVEM, MC y PANAL, se estarían cubriendo las espaldas en el próximo sexenio.

Y dos: Peña Nieto abre un camino a las compañías extranjeras para defenderse jurídicamente en caso de que el próximo presidente de México les corte el suministro del agua. Si este motivo fuera el principal, entonces se estaría hablando de otra gran traición a México por parte del presidente Enrique Peña Nieto.

Si hubiera un poquito de voluntad política, este accionar presidencial daría sin duda materia prima para iniciar un debate sobre traición a la Patria de un presidente de la República. Y más todavía: materia jurídica para afincar un juicio por traición a la Patria.

¿Y quiénes son los perjudicados con el decreto presidencial? Sin duda todos los pueblos y comunidades adonde las compañías del fracking comiencen a extraer el vital líquido. Desde los tiempos del debate por la reforma energética, se vaticinaba que en la era del fracking habría problemas sociales graves en entidades como Coahuila, Nuevo león, Tamaulipas, Tabasco, Puebla y Veracruz.

Pero habrá también afectaciones graves en zonas mineras, como la de Zacatecas, la misma Coahuila, Guerrero y Sonora.

¿Por qué lo hizo Enrique Peña Nieto? Más allá de que hoy pueda alguna institución del país obligarlo a dar explicaciones, será una pregunta histórica, que escocerá muchos años.
16 Junio 2018 04:00:00
De cómo debatían PRI y PAN en la última estación
El Congreso de la Unión se transfiguraba en un cuadrilátero cuando el PRI golpeaba a Ricardo Anaya el pasado miércoles, en la sesión de la Comisión Permanente. Pero el PAN reviraba madreando a su vez a Enrique Peña Nieto. Mucho material los dos bandos.

Angélica de la Peña, senadora del PRD, ahora triste rémora del PAN, defendía a Anaya así: “Me parece triste y una gran irresponsabilidad que el gobierno de Peña Nieto utilice a la PGR (para golpear a Anaya)”.

Asegundaba el PRD en voz de la senadora Cristina Gaytán, defendiendo a Anaya y, de refilón, coscorroneando a Andrés Manuel López Obrador: “Sin duda muchos de nosotros estamos en contra de la utilización de las instituciones del Estado, para beneficiar no a un candidato, no está buscando el PRI beneficiar a Andrés Manuel López Obrador, está buscando beneficiar el proyecto de corrupción que representa Enrique Peña Nieto y que le garantiza Morena y Andrés Manuel López Obrador. Eso es lo que está de fondo”.

Tanto el PAN como el PRD insistían en la estrategia de relacionar a Amlo con el PRI, diciendo que han pactado el relevo de la presidencia.  

Continuaba Gaytán con su retorcido discurso: “Eso, Andrés Manuel, ni Morena, ni con la estampita que traiga en la cartera hoy lo borra, Andrés Manuel es el candidato del PRI, el candidato de la corrupción, el candidato que garantiza que todo esto que México no quiere siga manteniéndose.

“Ojalá compañeras y compañeros Diputados, aprobemos este punto de acuerdo para dejar en claro que Ricardo Anaya no tiene nada que ver con esas investigaciones”…

Atajaba entonces el priísta senador del Pvem Juan Gerardo Flores, cuya mala leche contra Anaya era tan venenosa como la del PAN-PRD contra Amlo: “Lamentablemente se trata de un candidato (Anaya) que ha cometido delitos y que tiene que responder por ello ante la justicia”.

Ahora atajaba Jorge López, diputado del PAN, quien enderezó la mira y apuntó a Los Pinos: “Enrique Peña Nieto ya perdió porque tiene miedo”. Y soltaba otro fogonazo: “Al senador Flores le da miedo o le da vergüenza contestar preguntas porque sabe que no está bien informado. No, Senador Flores, Ricardo Anaya no es el único que está denunciado.

Aquí tengo, les voy a mostrar, dos denuncias: Una contra José Antonio Meade y otra contra Andrés Manuel López Obrador.

“Este servidor las presentó, como presenté hace tres meses una denuncia en el Instituto Nacional Electoral contra la PGR.

“¿Y qué creen? La justicia me dio la razón y reconvino a esa Procuraduría títere de Enrique Peña Nieto, a que no difundiera videos falsos en contra de nuestro candidato Ricardo Anaya”.

¡Qué se iba a quedar callado el PRI! En voz de la diputada Martha Sofía Tamayo, soltó uno, dos, tres, cuatro derechazos entre ceja, oreja y madre al PAN: Uno: “Hay varios delitos en contra del candidato de ustedes, Ricardo Anaya y de sus socios; socios y compinches, los hermanos Barreiro”.

Dos: “Ricardo Anaya está tocado, y tocado de manera fatal. Aquí sacan ustedes sus cartulinas, de un solo periódico, mismas que están desmentidas por la prensa local de todo el país donde se dejó constancia plena que el ganador de este debate era, por segunda ocasión el candidato Meade, y por diversas encuestas realizadas por gente como Paulo Ordorica; el economista José Cárdenas, líder en mexicanos, Publimetro México; la Ibero 90.9 FM, entre muchos, muchos otros que coinciden en desmentir esa cartulinita que han sacado”.

Tres: “Creo que ya basta de que nos estén adjudicando alianzas inexistentes. Nosotros hemos atacado de fondo al mismo partido y candidato con el que ustedes pretenden aliarnos”.

Y cuatro: “Este personaje que ustedes hoy defienden ha traicionado durante toda su todavía corta vida a muchísima gente, a muchísimas instituciones incluso, y vamos a ver si los resultados de ese asunto descubren que ustedes también están siendo traicionados, y que este, Ricardo Anaya, a quienes ustedes hoy defienden resulta que es, como nosotros estamos viéndolo, un auténtico delincuente”.

Un Ricardo Anaya, sentenció la priísta, “que está dando muestras de ser un pillastre sin ninguna pena, un desvergonzado que tiene el agua hasta el cuello”.

El PAN dijo en voz del senador Héctor Flores: “El señor Ricardo Anaya no tiene la calidad de indiciado; ha sido señalado, eso sí, en una serie de argumentaciones, nos parece a nosotros, que desde luego fomentadas y distorsionadas desde las oficinas de la Procuraduría, como lo ha sido el candidato del PRI y como lo ha sido el candidato de Morena.

“De suerte que prácticamente los tres candidatos están señalados ante las autoridades de procuración de justicia”.

Y el PRI, a través de la senadora Yolanda de la Torre, dijo: “Y en cuanto a Ricardo Anaya, por más, por más que se desbaraten en defenderlo, no pueden, por más que pongan sus papelitos del (diario) Reforma, todos lo sabemos, de verdad que se ven muy mal, porque Anaya es un corrupto, y eso lo sabe todo México.

“Fíjense nada más, Ricardo Anaya está solo, los empresarios lo abandonaron, sus amigos, inclusive, amigos como Denise Dresser el que expresaba su decepción por el fracaso rotundo de Ricardo Anaya en su análisis: “Anaya, la soledad de un fracaso”. No oculta su amargura y decepción por un candidato que ya no está a la altura y a las expectativas de México, Ricardo Anaya está solo, Ricardo Anaya va en caída libre y eso no lo pueden evitar”.

Todavía siguieron mordiéndose panistas y priístas un buen rato en tribuna.
15 Junio 2018 04:00:00
El llanto y crujir de dientes de Anaya… Pero también de Meade y el PRI
¿Un debate? Más bien era un batidero. Y daban a notar priístas y panistas que se conocían muy bien.  El PRI, con su pretensión de destruir a Ricardo Anaya por haber amagado este con meter a la cárcel a Enrique Peña Nieto en caso de ganar la elección presidencial, a toda costa, a ultranza, quería ver al candidato presidencial panista boqueando sangre y mordiendo el suelo.

Y, ahora, el agarrón entre la senadora del PRI Diva Hadamira Gastélum Bajo y la senadora del PAN Adriana Dávila Fernández:
Gastélum Bajo: “El equipo de Anaya sabe hace 15 días que el joven maravilla está tocado, el joven maravilla inició la campaña tocado, y es un tema que más allá de un tema jurídico, es una percepción que tiene la sociedad  y eso no lo pueden controlar.

“Escuchaba yo el debate y miraba el desespero y la angustia que tiene Ricardo Anaya, y no es para menos, porque creyéndose un hombre único en un partido que lo desmanteló, sacó todo lo que no quería y se quedó solo, el joven maravilla creyendo que él podía solo.

“Pero sí es más, los mismos de su casa tuvieron que salir corriendo porque no pueden con esta carga de deshonestidad, y él empieza a salpicar para los lados, pero les recuerdo al Frente, que el único indiciado se llama Ricardo Anaya; no hay otro, porque realmente el resto de las cosas que ustedes traen, por cierto, el problema que tenemos de procuración de justicia en el país lo originó Ricardo Anaya, así es, tomó las cámaras y paralizaron el país, paralizaron el país, así es, por Dios, realmente fue Ricardo Anaya quien paralizó el país, no es mentira, lo que tenemos hoy de responsables fue producto de todo este movimiento que hizo Ricardo Anaya, como ha hecho todos.

“Y yo creo que realmente Ricardo Anaya, además de un buen abogado  para su defensa, necesita una buena defensa, necesita una atención psicológica, porque el problema que tiene es sicológico, su problema es personal,  es individualista, es un hombre único, inteligente, brillante, que no puede con la carga social que en este momento tenemos”.

“… Y sí les quiero decir, si alguien más está coludido, pues persíganlo, pero no saquen ustedes las cartulinitas diciendo que Ricardo Anaya ganó el debate ayer, porque él mismo no pudo sostener su cara, su angustia que no puede con la angustia de saberse perseguido por una verdad que ya lo alcanzó, no lo va a alcanzar, ya lo alcanzó.

“¿Y qué creen? Va en picada y sin protección, va a perder, no solamente perder el debate sino la elección”.

Tal para cual. También el PAN traía con qué querer al PRI. Adriana Dávila Fernández dijo: “La verdad es que si hemos escuchado algunas barbaridades, hoy acabamos de escuchar otras más. Permítanme nada más recordar algunas frases.

“En la PGR había un excelente Procurador’. ‘Alejandro Gutiérrez, exsecretario general de Chihuahua, es un preso político’. ¿Lo dijo alguien del PRI? No. Lo dijo la presidenta de Morena.

“Pero fíjense lo que acabamos de escuchar hoy con nuestra compañera senadora: Que es la percepción que tienen los ciudadanos respecto de Ricardo… ¿De cuándo acá los temas judiciales deben tratarse respecto de las percepciones? Estarían todos los priístas metidos en la cárcel.

“La verdad es que es terrible la forma en la que han usado a la Procuraduría General de la República. Es verdaderamente lamentable que en los problemas que este país tiene no se haya pronunciado el PRI con tanta fuerza, con tantas ganas, con tanta, yo diría, efectividad, para resolver problemas como Ayotzinapa, para resolver problemas como la Casa Blanca.

“Pero también cuando dejó acéfalo el tema de la Procuraduría, y hoy usan a un encargado de la Procuraduría porque saben que lo pueden agarrar para hacer este tipo de cuestiones.

“No hay miedo de que puedan entrar a la investigación con Ricardo Anaya, el tema es que si no les importara, si de verdad Meade fuera en el segundo lugar, ¿para qué se ocupan de Anaya?
“Su candidato, dicen ustedes los priístas, que es lo más honesto que tiene el PRI. Efectivamente, en eso sí coincidimos, yo diría el menos corrupto, efectivamente, el menos corrupto, pero lo cierto es que no se ocupen entonces de Ricardo Anaya, si ustedes van en segundo lugar, ocúpense de Morena.

“Pero… ¡Ah! No verdad, creo que ya pactaron. Y permítanme decirles. Reitero, en la PGR había un excelente procurador.

“¿Pues no que queríamos un fiscal autónomo? ¿No que estábamos buscando que la mafia del poder, dirían los morenistas, no se juntaran? ¿Nada más que qué creen? Se juntaron todos. Permítanme nada más explicarles este tema.

“Hay un pleito muy claro en el PRI, y lamentablemente José Antonio Meade no se ha dado cuenta, está pecando de ingenuo, aunque dicen que en política esa palabra no existe. Y voy a decirla con toda claridad.

“Dos grupos priístas, el joven PRI, el nuevo PRI y el viejo PRI. El joven PRI encabezado por su presidente de la República, Enrique Peña Nieto, que le salió verdaderamente desastroso, terrible, lo peor que le ha pasado a este país en este gobierno”.

Había en las voces de priístas y panistas un tono aprensivo, atormentado y de desesperación. Pero no solo por el lado de Anaya, sino también de Meade y del PRI. Saben unos y otros que están llegando al umbral de su llanto y crujir de dientes. (Continuará)
14 Junio 2018 04:00:00
La fiesta de las traiciones del PRI y PAN
La fiesta de las traiciones irrumpió ayer, con ímpetu de barrancada, en los territorios del Congreso de la Unión. PRI y PAN –aliados desde 1988- protagonizaron uno de los debates más descarnados que se recuerde entre ellos. Era también una fiesta de reclamos muy airados. El pretexto fue una propuesta del PRI a la asamblea de la Comisión Permanente para que exhortase a la PGR a acelerar las indagatorias contra el candidato presidencial del PAN, Ricardo Anaya por lavado de dinero, acusación que apenas hace unos días presentó ante el ministerio público federal el senador panista Ernesto Cordero. Y que la PGR informe en un plazo de diez días sobre los avances de dicha investigación.

Dijo el PRI, sobre Ricardo Anaya: “Es un auténtico delincuente, un desvergonzado que tiene el agua hasta el cuello”.

Y reviraba el PAN al PRI: “Enrique Peña Nieto es el presidente más inepto y corrupto de la historia, que orquesta una elección de Estado”.

El PRI en voz del senador José María Tapia Franco, soltó: “En los últimos meses diversos medios de comunicación han evidenciado las irregularidades que involucran a Ricardo Anaya Cortés, en delitos como tráfico de influencias y lavado de dinero.

“Al respecto, ante la Procuraduría General de la República, se han presentado denuncias que vinculan al candidato de la coalición Por México en Frente con diversas actividades ilícitas.
“Los señalamientos indican que en el 2014 Ricardo Anaya adquirió un lote por 10 millones de pesos, y en el 2016 ese inmueble fue vendido por un poco más de 54 millones de pesos, producto de supuestas mejoras, como la construcción de una nave industrial.

“Ricardo Anaya habría incurrido en el delito de lavado de dinero por la venta ficticia de esa nave industrial entre las empresas Juni Sierra S. A., de C. V., y Manhattan Master Plan Development.
“Durante esa transacción se dejó de manifiesto la entrega de recursos financieros a Ricardo Anaya Cortés a través de un esquema que permitió la triangulación de dinero a diversas cuentas y varios paraísos considerados paraísos fiscales.

“Es importante señalar que el servicio de Administración Tributaria dio a conocer que Manhattan Master Plan Development, relacionada con el candidato presidencial Por México al Frente, emitió comprobantes sin contar con los activos personal, infraestructura o capacidad material directa o indirectamente para prestar los servicios o producir, comercializar o entregar bienes que ampararan tales cantidades, comprobantes”.

Un enfurecido Héctor Larios Córdoba, senador del PAN, ocupó la tribuna. Y dijo: “La competencia solamente tiene dos candidatos viables y aquí no hay más que la desesperación en extremo de la impotencia de haber pasado el último debate y ni siquiera poder figurar no digo en segundo, figura en tercer lugar, después de un contundente triunfo de Ricardo Anaya.

“Entiendo la motivación, nosotros estamos a favor y nos parecen muy largos 10 días para que la PGR informe el resultado de sus indagatorias, porque ha estado manipulando el uso de la justicia para tratar de incidir de manera electoral.

“¿Hay alguien en este país que dude de que en la presentación de Ricardo Anaya en la PGR filtren el video?

“Hay alguien que dude que la PGR no está con ánimo de tener incidencia electoral y no le ha funcionado.

“Sigan manipulando las instituciones del Estado, sigan trabajando de manera sucia, de manera corriente en contra de la administración de la justicia y es claro que se les está revirtiendo.
“Lo que pedimos es que se resuelva en menos de 10 días.

“Y si no hay elementos, que tenga la dignidad la Procuraduría de decir: ‘no tenemos elementos’ y no estar manipulando la información, no estar emitiendo boletines de que se turne a la SIEDO media hora antes de que inicie a un debate, no estar como un actor del proceso electoral y no como un actor como debería de administración de la justicia.

“Pero si se trata de administración de la justicia, yo le pediría al PRI, que tenga la generosidad de adherirse a que ampliemos este punto de acuerdo para que también la PGR termine con las investigaciones de Odebrecht.

“El anterior procurador, en su informe final, dijo: ‘Están concluidas. Vendrán las actuaciones de la PGR’.

“Y vemos a Lozoya pasearse por todo el país y vemos a todos los que participaron en este terrible fraude, que solamente en dos países de los que se ha denunciado no ha habido ejercicio de la acción penal, en Venezuela y en México.

“Si el PRI quiere justicia, nosotros queremos más justicia. Queremos que se aplique justicia. Y si no hay elementos para perseguir a Ricardo Anaya, que dejen de manipular y lo digan con claridad.

“Y si no hay elementos para perseguir a alguien de Odebrecht, que lo digan.

“No que guarden el expediente debajo del tapete, y no necesitan 10 días, el anterior procurador claramente en su informe dijo que estaba la investigación concluida”.

Apenas era el comienzo de esta fiesta de puñaladas y traiciones. Iban a decirse apenas cosas como aquella, del PAN, de que la PGR es “testaferro” vergonzante. Que Peña es un super corrupto. Que Andrés Manuel López Obrador, es un encubridor de Peña y un corrupto.

O aquel revire del PRI, de que Anaya es un psicópata que miente del modo más desvergonzado.

No existe precedente en los territorios del Congreso de la Unión un agarrón tan sangriento (y “excrementoso”, se escuchó decir en el pasillerío) entre el PRI y PAN, que han estado aliados desde 1988. (Continuará)
13 Junio 2018 04:00:00
Quiere el PRI desesperadamente el segundo lugar para, desde ahí, catapultar el fraude
La Comisión Permanente sesionará hoy, miércoles 13, un día después de la celebración del tercer debate presidencial. El hecho de que entonces ya se vaya a saber lo que se dijeron y no se dijeron los cuatro debatientes, esto no querrá decir que el Congreso de la Unión vaya a incorporar en el orden del día de la asamblea el capítulo de comentarios políticos sobre lo que será el último ejercicio de debate entre los protagonistas de la actual carrera presidencial.

Tendrían que incorporarlo. Deberían. El presidente del Senado, Ernesto Cordero, acaba de apersonarse ante la PGR para denunciar a su todavía correligionario –pero evidentemente gran enemigo político- Ricardo Anaya, de lavador de dinero. Casi, casi, de miembro de la delincuencia organizada.

El PAN de Ricardo Anaya, a través de un diputado federal, contra atacó, y ayer se presentó en la PGR para acusar no solo a José Antonio Meade Kuribreña de encubrimiento en los casos Odebrecht y el Estafa Maestra, sino también a Andrés Manuel López Obrador –a quien, como recurso último y desesperado, tratan los panistas a toda costa de relacionar con el PRI y con Enrique Peña Nieto- al que lo acusaron de “financiamiento ilícito”.

Todos estos rejuegos salvajes que se dan en el contexto del proceso electoral son materia prima para el Congreso, si éste de veras asumiera en serio su papel de contrapeso constitucional o de control político.

Sin el menor rubor, es decir con el mayor cinismo y desvergüenza, tanto el PRI como el PAN han recurrido a la PGR para convertirla en instrumento de golpeteo electoral.

Es inaudito cómo el PRI y todo el aparato de gobierno peñista utiliza a las instituciones para acabar con un candidato presidencial, disputándole con el cuchillo entre los dientes el segundo lugar de la carrera por la presidencia de la República.

Ayer, en víspera del tercer debate, barbotó otra vez en los pasillos del Congreso la conjetura aquella de que el PRI -en su desesperación ante su derrota inminente anunciada por cuanta encuestadora sale a la vera del camino- quiere a como dé lugar el segundo lugar, para desde allí acometer con la brutalidad que acostumbra al proceso electoral, y hacer que cuaje un fraude, al que no ha renunciado hacer por supuesto.

Con la presidencia de la República, los priístas pierden mucho. Pierden impunidad. Pierden la posibilidad de continuar con negocios en todo el país y en todas las actividades y ocupaciones.

Pierden un poderoso mecanismo de enriquecimiento como es la corrupción. Pierden todo prácticamente.

Y perderlo todo –decían ayer en un corrillo en un pasillo de San Lázaro- los hace a punto de asumir la condición de una rata acorralada.

Cuando una rata se sabe perdida, entonces es capaz de agredir y brincarle a la cara a quien o quienes la tengan bajo condición de inminente peligro.

Es dura la comparación, pero así han comenzado a mirar al PRI en el pasillerío de la Cámara de Diputados: como una rata que está dispuesta a cualesquiera cosa con tal de salvar el pellejo.

En este caso, con tal de continuar con el control de la presidencia de la República.

Por eso supone el PRI que estando en el segundo lugar será menos difícil brincar al primero, por muy alto y lejano que se vea; haciendo una guerra en distintas direcciones: compra de votos, compra de gente que ya se encargará de representar a distintos partidos en cada una de las 144 mil casillas que se instalarán a lo largo y ancho del país. Robo de urnas. Anulación de urnas mediante artificios.

El PRI, que ha vivido del robo y la mentira durante muchos años, lo que le ha redituado tanto tiempo en la presidencia, no ha renunciado a su pretensión de agandallarse la presidencia de la República. Y en esto está, evidentemente.

De ahí que tanto atosigue a Ricardo Anaya, quien no quiere dejar su segundo lugar a Meade. Aunque esto no signifique que Anaya sea un impoluto. Al contrario, lo atacan con la verdad. Y la verdad consiste en que el candidato presidencial panista está atiborrado de hechos jurídicos, de los que en tiempos normales debería también responder.

El debate de Mérida –esta columna se cerró antes de que se celebrase- tenía para el PRI, de acuerdo con la opinión de múltiples politólogos, la importancia de desbancar del segundo lugar a Ricardo Anaya.

El PRI y las huestes corruptas de Enrique Peña Nieto han considerado que el segundo escalón será fundamental para desde ahí catapultar toda la estrategia de robo de la presidencia de la República.

Por eso tanta sevicia contra Anaya estos días, al grado de que lo amagan con la SEIDO, pretendiendo decir con ello que en cualquier momento inician una persecución al grado de aprehenderlo.

El debate ya no será con Andrés Manuel López Obrador, a quien nadie quitará el primer sitio, sino entre Anaya y Meade.

Anaya revirará con dos planteamientos: Uno: que ya el PRI, Peña y AMLO se aliaron. Que ya pactaron. Y dos: que si él llegase a la presidencia de la República, entones abriría un cauce judicial para investigar a Enrique Peña Nieto por hechos de encubrimiento y grave corrupción.

Pues todo esto que se escucha en los pasillos de San Lázaro y en los del Senado, deberían ser materia prima de diputados y senadores para su aireamiento en la sesión de hoy de la Comisión Permanente.

¿Lo harán? Difícilmente. Pero, veremos.
12 Junio 2018 04:00:00
El robo de los 400 millones de pesos a la banca; ¿quién fue?
Desde las oquedades del ciberespacio, la Internet, un grupo de bandidos –ahora se sabe- coludidos con empleados de diversos bancos, sustrajeron cientos de millones de pesos de diversas instituciones financieras del país. El Banco de México, presuroso, salió a jurar que de lo que se robaron nada era de los usuarios de la banca comercial, y fueron los banqueros quienes apechugarían el hurto, cuya cifra se cuidaron muy bien de no decir, aunque se filtró la cantidad de los 400 millones de pesos.

Esta tremenda rajadura al dique de la confianza hacia los bancos, fue la prioridad para el Banco de México. Pero la taponaron mal. Simplemente la gente de a pie no cree a los banqueros que nomás eso hayan robado.

Por eso, en la sesión del pasado miércoles, la Comisión Permanente exhortó al Banco de México que informase detalladamente “en torno de la intervención cibernética que vulneró los sistemas de transferencias electrónicas de las instituciones financieras, incluyendo el alcance de la afectación, las autoridades responsables y las medidas de prevención establecidas”.

Por el PRI, argumentó en tribuna la senadora Yolanda de la Torre Valdez: “El tema de la ciberseguridad en el sistema financiero ha adquirido particular relevancia a nivel global, por supuesto, en México, debido al aumento de los ataques a dicho sistema, que en los años recientes hemos tenido, sobre en pasadas semanas.

“Los ataques de ciberseguridad a través del sistema de pagos electrónicos interbancarios, mejor conocidos como SPEI, registrados en semanas anteriores, y que afectan a diferentes grupos financieros, ponen en evidencia la vulnerabilidad del sistema financiero de nuestro país.

“Para dimensionar la magnitud de este asunto, cabe mencionar que en 2018 el volumen de transacciones efectuadas vía dicho sistema, ascendió a 33 millones de operaciones, cifra equivalente a 15 billones de pesos, promedio mensual, cifra superior en 8 millones a las realizadas en 2012, que equivale a 13 billones de pesos.

“De acuerdo con las autoridades del Banco de México, se realizó un intento de hurto electrónico por transferencias no autorizadas a cinco instituciones bancarias a través de tres proveedores externos que interconectan a los bancos con el SPEI.

“Se estima entre 300 y 400 millones de pesos lo que sustrajeron al crear órdenes fantasmas que transfirieron fondos a cuentas falsas, y que fueron retirados rápidamente.

“En el PRI continuaremos actualizando el andamiaje jurídico para salvaguardar los derechos y patrimonio de los usuarios en los servicios financieros y obligar a las instituciones a que cumplan con los protocolos de seguridad en todas las operaciones y plataformas, así como endurecer las penas para aquellos que cometen y sean cómplices de este tipo de delitos.

Otro orador fue Luis Humberto Fernández Fuentes, senador del Pt-Morena, quien dijo: “El primero es el exhorto a la Procuraduría  para que le dé prioridad y atención  a la persecución de los delitos, materia de este punto de acuerdo, toda vez que aunque ya ha pasado el tiempo no hay ni definidos ni tampoco noticias de la investigación criminal de estos hechos.

“Y la segunda y más importante es que de manera respetuosa, solicitemos al Ejecutivo  presente una estrategia de ciberseguridad financiera.

“¿Por qué es la importancia de esto? De otra manera nos quedamos con un informe sin avanzar en la solución o sin mejorar las condiciones para evitar estos delitos en el futuro”.

Tercer orador, David Monreal Ávila, senador también del Pt-Morena: “Todos estaremos de acuerdo en que este tema es de suma importancia y de primordial atención, ya que en lo que va del año, el sistema de pagos electrónicos  interbancarios en México, ha registrado 33 millones de operaciones, lo que equivale a 15 billones de pesos en promedio mensual.

“Si bien, la intromisión cibernética solo afectó de manera directa a instituciones financieras, no podemos dejar de pensar en la seguridad de los usuarios, en la protección de su patrimonio.

“Por otro lado, hasta el día de hoy solo se sabe que el ataque cibernético a cinco instituciones bancarias tuvo como consecuencia la sustracción de 300 millones de pesos, mediante la creación de órdenes fantasmas de transferencias, de fondos a cuentas falsas que fueron retirados rápidamente en efectivo.

“No hay claridad sobre el daño real causado ni de quién fue esa responsabilidad.

“No debemos perder de vista que esta parte puede comprometer la seguridad nacional, la protección de datos de los usuarios y su patrimonio financiero.

“Todo parece indicar que hay una responsabilidad en las instituciones financieras que no se han apegado a los protocolos de seguridad sobre operaciones y plataformas, por lo que en un segundo momento se debe exhortar al Banco de México para que aplique las sanciones correspondientes, si se llega a comprobar alguna omisión por parte de estos bancos”.

Y el senador del PAN Héctor Larios Córdova, quien afirmó: “No es un asunto irrelevante, estamos hablando de la seguridad patrimonial de los usuarios de la banca, dicho sea de paso los principales interesados en tener certidumbre sobre su patrimonio.

“Es pertinente hacer un llamado a la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios  de Servicios Financieros, para que refuerce las acciones, la asesoría y la atención a los usuarios y generar un ambiente de tranquilidad.

“A todos nos tienen que quedar muy claro los trabajos que realicen dentro de la Comisión Permanente en torno a este tema, tienen que velar por los intereses del ciudadano siendo su patrimonio financiero lo primordial en los sistemas de seguridad”.

El Banco de México deberá responder pronto. Veremos.
09 Junio 2018 04:00:00
A cuidar todos el sector automotriz
La insensatez de Donald Trump golpeaba en los territorios del Congreso mexicano. Y adonde golpeaba chisporroteaba. Cuando se trata de confrontar a Estados Unidos, el oficialismo desaparece, al menos en el discurso, o termina fundiéndose con la oposición hasta hacerse todos uno solo.

El turno del senador del PT Luis Humberto Fernández Fuentes: “Estados Unidos le declara la guerra comercial al mundo hace unas semanas, ¿qué es lo que pasó? Eliminó una excepción que se había puesto a todo el mundo, el tema de los aranceles.

“¿Pero qué significa esto? No solo es un arancel, es una guerra comercial a todo el mundo y es un regreso a 40 años del comercio internacional.

“¿Es deseable? Sí, sin duda. ¿Es saludable? Sí, sin duda. ¿Es suficiente? No lo sabemos”.

Y el apostille del senador: “Entonces la pregunta obligada es cómo debe de responder México a este tipo de acciones.

“Lo que no podemos obviar es la asimetría entre el tamaño de la economía de Estados Unidos y la mexicana entre la potencia diplomática y la potencia de influencia que tiene Estados Unidos y la que tiene nuestro país.

“Entonces frente a esta diferencia tan grande ¿una acción aislada es suficiente? No.

¿Creo que es necesaria? Sí. ¿Pero esto cambia la correlación de fuerzas? De ninguna manera.

“Entonces la respuesta más viable en este momento es entender que la agresión de Trump no es específica sobre México, fue contra todo el mundo, y a partir de eso creo que lo más saludable es empezar a ver una respuesta que sea efectiva, y el primer paso es construir una posición global y un debate internacional en beneficio del comercio libre y justo”.

El PAN, históricamente el más permisivo de los partidos políticos con las políticas de Estados Unidos, dijo en voz de Agustín Rodríguez Torres: “El momento que estamos viendo el día de hoy en el tema de aranceles, no nos debe únicamente preocupar el tema de los aranceles al acero y al aluminio, lo debemos de ver como un preámbulo de las afectaciones a futuro que pudiera tener nuestro vecino país.

“En Acción Nacional estamos preocupados por el tema arancelario en el que se corre un riesgo real de afectaciones a nuestro comercio internacional y a nuestra economía.

“La decisión de no extender las exenciones arancelarias, tanto a México como a Canadá, es producto por no decir ‘represalia’ del aplazamiento de las conversaciones del Tratado de Libre Comercio entre los tres países y en la prácticamente conclusión de las mismas por la falta de acuerdos ante la intransigencia de Donald Trump”.

Y el apostille del panista: “Sin lugar a dudas, la posición el gobierno del presidente Trump es una medida en extremo radical que es resultado de su visión proteccionista de la economía en un contexto global, donde el libre comercio y el aprovechamiento de ventajas competitivas y los tratados comerciales entre diferentes países imperan.

“La medida tomada por aquel gobierno impactó de forma inmediata el tipo de cambio.

Nuestra moneda hasta hoy se ha depreciado un poco más de 3 por ciento, valor que está muy cerca de alcanzar su máximo histórico desde el 2015.

“Y ante la posición el Gobierno de Estados Unidos, celebramos que la reacción del Gobierno mexicano no se hizo esperar. Y en días pasados a través de la Secretaría de Economía, se publicó en el Diario Oficial de la Federación una lista de diversos productos estadounidenses que serán sujetos a nuevos aranceles, que incluyen un 20 por ciento a importaciones definitivas.

“Los aranceles se impondrán a productos como la lámina, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, quesos, entre otros, por un monto equiparable al nivel de afectación que causará la decisión de la administración de Donald Trump.

“Pero en Acción Nacional, vemos con preocupación que estas medidas de Estados Unidos sean el preámbulo para imponer impuestos a la industria automotriz nacional.

“Esa ha sido una de las principales obsesiones de Donald Trump en su permanente ataque contra México. Y si no protegemos nuestra industria corremos el grave riesgo de perjudicar al sector automotriz, el cual representa alrededor de una tercera parte de todas las exportaciones de nuestro país”.

Entonces cerró los posicionamientos el priísta Arturo Huicochea Alanís, suplente, ahora propietario, de la diputación que tenía César Camacho Quiroz, el hombre de Peña Nieto en San Lázaro: “Desde el inicio de su administración, el presidente de los Estados Unidos ha sostenido una actitud hostil y prepotente. Deshonra al pueblo y a la historia norteamericanas.

“En contraste, nuestro gobierno ha privilegiado el diálogo y la negociación. Frente a los embates viscerales de allá a acá, se ha mostrado madurez y respeto; y de cara a la amenaza constante nuestro gobierno ha defendido nuestra soberanía y dignidad nacionales.

“Argumentando que la importación de aluminio y acero de Canadá, la Unión Europea y México, como explicó muy bien hace rato el senador Héctor Larios, argumentando que eso representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense, Trump impuso aranceles a nuestras exportaciones de acero y aluminio.

“Por eso respaldamos las medidas arancelarias y no arancelarias aplicadas por el Ejecutivo Federal, para suspender el trato preferencial y el incremento de las tasas del impuesto general de Importación a diversas mercancías originarias de Estados Unidos de América, las cuales deberán permanecer vigentes hasta que ese país haya dejado de aplicar las injustificadas tasas a productos de acero y aluminio originarios de México”.

Y concluían en el Legislativo mexicano. Pero Trump no deja de hablar.

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