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Ricardo Alemán
Ricardo Alemán
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17 Agosto 2018 04:00:00
PAN y PRD: fracaso y ocaso
En todos los tonos, aquí y en muchos espacios se dijo que resultaría un fracaso la alianza del PAN, PRD y MC, bautizada como Coalición por México al Frente. ¿Y por qué desde su nacimiento la certeza de que la alianza sería un fracaso?

Porque nadie quiso ver y menos reconocer que se trató de un grosero acuerdo cupular, que nunca obedeció a una exigencia social y menos electoral, sino a la ambición de políticos improvisados como Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, jefes casuales del PAN y PRD, respectivamente.

Y el fracaso de esa alianza era tan evidente que, incluso, los azules y los amarillos aportaron una buena porción del voto ilustrado que llevó a Morena y a su candidato a una victoria histórica.

¿Pero qué pasó intramuros en el PAN y PRD para llegar al escandaloso nivel de descomposición de la derecha y la izquierda partidistas?

1.- En el caso del PAN, el error capital fue permitir –y estimular– que el partido quedara en manos de la más escandalosa mediocridad de su historia. ¿Quién era Ricardo Anaya, además de un hábil ambicioso sin límite? El tamaño del liderazgo de Anaya es del tamaño del fracaso del PAN en el poder.

2.- Es decir, en los tiempos de gloria del PAN –en los gobiernos de Fox y Calderón–, los dos mandatarios azules copiaron del PRI la manera vulgar de manosear al partido a su antojo, lo que permitió la llegada de escoria política como Manuel Espino y German Martínez, dos expresidentes del PAN que hoy militan en Morena.

3.- Luego de ese manoseo, el PAN cayó en manos de un “bufón de la política”, como Gustavo Madero, quien para justificar su derrota en 2012 promovió una reforma electoral –dizque para impedir las victorias electorales “a billetazos”–, que resultó fallida, como queda claro.

4.- La mediocridad de Madero fue tal que lo engatusó un ambicioso sin freno, Ricardo Anaya, al que lo último que le importó fue el partido. Artífice de los mayores niveles de corrupción del PAN –como “Los Moches”–, Anaya corrompió todo lo que tocó a cambio de ser el candidato presidencial.

5.- De esa manera –y mediante corruptelas sin freno– Anaya trastocó el curso natural del PAN, que apuntaba a la candidatura de Margarita Zavala como la única capaz de competir con el ya incontenible candidato de Morena.

6.- A la corrupción del PAN y las ambiciones sin límite de Anaya se sumó el fracaso de “Los Chuchos” al frente del PRD. Y es que contrario a la lógica política elemental, en lugar de fortalecer una alternativa real de izquierda –y exhibir las contradicciones ideológicas de Morena– el PRD se entregó a los brazos del PAN a cambio de un espejismo: mantener poder en la CDMX.

7.- Y era un espejismo porque los amarillos habían perdido la capital del país desde 2012, cuando un candidato sin partido, como Miguel Mancera, debió recuperar el gobierno.

Hoy, PAN y PRD viven el fracaso y el ocaso, regresarán a la oposición testimonial. El problema es que en sus filas no están las mentes brillantes que se enfrentaron a lo más atrasado del PRI.

Al tiempo.
16 Agosto 2018 04:06:00
¡La batalla de Puebla…!
Pocos se han percatado que Puebla se puede convertir en campo de batalla de la primera guerra civil entre grupos pertenecientes a Morena, guerra que todos conocen en el nuevo partido en el poder.

Por eso las primeras preguntas: ¿qué pelean las tribus de Morena en Puebla? ¿Quiénes son los protagonistas de esas peleas?

Lo primero que debemos entender es que desde hace casi una década el estado de Puebla es territorio bajo el control del feudo de la profesora Gordillo. ¿Por qué?

Porque el expriista, luego panista –y hoy “morenista” en formación–, Rafael Moreno Valle, es hechura política de la profesora Gordillo.

Y es que Moreno Valle debe todo a la exlideresa del SNTE: le debe el Gobierno de Puebla para él y para su esposa, además de la protección del PAN, en el gobierno de Calderón y hoy la protección de Morena.

¿Y qué significa la alianza casi maternal entre la profesora Gordillo y Rafael Moreno Valle?

1.- Si se entiende la tutela de la profesora Gordillo en los recientes gobiernos poblanos, se entiende la decisión de descentralizar la Secretaría de Educación Pública, precisamente al estado de Puebla.

Muchos se han preguntado –por ejemplo–, ¿por qué la SEP de Esteban Moctezuma –uno de los amores de Gordillo–, se irá al estado de Puebla, entidad que políticamente está bajo el control del feudo de Moreno Valle y de Elba Esther Gordillo?

2. La respuesta a la anterior interrogante está clara: porque la SEP ya fue escriturada a la profesora Elba Esther Gordillo y se mudará al feudo poblano, en donde estará a sus anchas. ¿Así o más claro?

3. ¿Pero qué creen…? Que en Puebla también pretende el poder el neomorenista y excandidato al Gobierno estatal, Miguel Barbosa. El experredista se niega a aceptar la derrota con un argumento contundente: “En Puebla se cometió un fraude escandaloso”.

4. Y, todo indica que, en efecto, en Puebla se habría cometido un fraude de escándalo. Lo simpático es que lo cometió el hijo político de la profesora Gordillo.

Dicho de otro modo, resulta que la expriista y ex panista, además experseguida política –la señora Gordillo–, le hizo fraude a Morena en Puebla, con el fin de que su hijo político y la esposa de éste –Moreno Valle y Martha Erika Alonso–, se mantuvieran en el poder.

5. Lo que al parecer no ha entendido el candidato de Morena –derrotado en Puebla–, Miguel Barbosa, es que la decisión poblana ya fue tomada por López Obrador.

¿Y cuál es esa decisión?

6. En Morena todos lo saben: que el Gobierno de Puebla se quedará en familia; en manos de la profesora Gordillo, a través de Martha Erika Alonso, esposa de Moreno Valle. ¿Y qué pasará con Miguel Barbosa?

Pronto tendrá un premio de consolación. Lo importante es el pago de la facturas de Morena a la profesora Gordillo, una factura que se llama Veracruz. Y es que en la victoria de Veracruz para Morena la clave se llama Elba Esther Gordillo.

Y aquí el refranero viene como anillo al dedo: “¡De que la perra es brava, hasta a los de casa muerde!”.

Al tiempo.
15 Agosto 2018 04:00:00
¡Las ruinas que ves…!
Con la cachaza propia del provinciano que cree que los ciudadanos no tienen memoria o, de plano, son idiotas, Alfonso Durazo hizo un mal diagnóstico de la seguridad que recibe el presidente López.

Dijo el futuro secretario de Seguridad Pública: “La seguridad está en ruinas” y México “es una tumba” o “una fosa”, en alusión a la intolerable violencia que se viven en todo México.

Y, sin duda, millones de mexicanos le darían la razón al campeón del trampolín político –Durazo trabajó para gobiernos del PRI, luego del PAN, coqueteó con el gobierno de Peña y hoy milita en Morena–, si esos mexicanos no tuvieran en la memoria que en 2004 los habitantes del entonces Distrito Federal realizaron la más numerosa marcha de protesta –de la que tenga memoria en la capital del país–, justo contra la violencia y la inseguridad.

¿Lo recuerdan?

Los capitalinos se manifestaron –nos manifestamos–, en repudio al mal Gobierno del DF y contra la ineficacia oficial para combatir la violencia, el crimen, la inseguridad y el secuestro…

Y el entonces jefe de Gobierno de la capital se llamaba Andrés Manuel y se apellidaba López Obrador. Y no sólo se burló de los ciudadanos sino que los insultó al llamarlos “pirrurris” que “¡andan con sus marchitas de protesta contra la inseguridad…!”. ¿Ya se les olvidó?

Pues viene a cuento el tema no sólo por las irresponsables declaraciones del futuro titular de Seguridad Pública –que dijo que Peña “dejó la seguridad en ruinas”–, sino porque todo indica que llegó el momento de que el hoy senador y líder de la diezmada bancada de PRI en la Cámara alta, Miguel Osorio, salga en defensa de su trabajo.

Nos referimos, está claro, al senador hidalguense Miguel Ángel Osorio, exsecretario de Gobernación y quien deberá explicar su gestión en materia de seguridad no sólo en la tribuna de la Cámara alta –cuando llegue el momento de la verdad–, sino en los medios. ¿Por qué?

Porque el flagelo de la inseguridad no viene de 2012, tampoco de 2006 y menos del años 2000 –cuando AMLO no pudo reducirla inseguridad en la capital del país–, sino que la inseguridad y la violencia vienen de lejos, por lo menos del último medio siglo.

Lo curioso es que igual que el clásico de Ibarguengoitia –Estas Ruinas que Ves–, Alfonso Durazo no se da cuenta que no ha salido de su pueblo –de Cuévano–, y supone que la inseguridad es la misma de su adolescencia.

No sabe que controlar la inseguridad y garantizar un efectivo combate a la violencia no depende sólo del Gobierno federal. Esa concepción es una verdadera estupidez. ¿Por qué?

Porque más del 80% de los delitos que se cometen en México son delitos del Fuero Común, que dependen de alcaldes y gobernadores. Por eso, es tiempo de que Miguel Osorio explique el diagnóstico del “valemadrismo” de gobernadores y alcaldes.

Y no sería ocioso –además–, que el gabinete del presidente López, sus diputados y senadores, leyeran Los Pasos de López, de Ibarguengoitia. Por lo menos aprenderían a leer.

Al tiempo.
14 Agosto 2018 04:00:00
¡El espejo de López!
La primera escaramuza se produjo cuando uno de los asistentes reclamó indignado: “¿Por qué utilizas en tono peyorativo el apellido López, cuando te refieres al presidente Andrés Manuel López Obrador?”.

La respuesta fue muy fácil. “Porque durante décadas, no sólo los malquerientes sino todos los ciudadanos se referían a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña… así, por su primer apellido, a
secas”.

Además de que el uso coloquial del primer apellido para referirse al presidente incluyó a la mayoría de los periodistas, a muchos columnistas y no pocos intelectuales.

Algunos incluso motejaron a un presidente, en tono despectivo, con el acrónimo “fecal”, el que todos los días citaban en el doble sentido, en alusión a Felipe Calderón. Esos columnistas, por cierto, hoy son incapaces de decirle “López” al presidente.

No ven y menos entienden que referirse al “Presidente López” de manera distinta a Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña, sería un ridículo culto a la personalidad. Claro, a menos que los periodistas, columnistas e intelectuales tengan aspiraciones como las de sus homólogos en tiempos del populismo de Echeverría, en donde hubo periodistas gobernadores y legisladores.

Luego, el ambiente se calentó a niveles de discusión cuando algunos de los asistentes a la tertulia –que abiertamente simpatizan con Morena y su candidato ganador–, dijeron que era exagerado decir que el nuevo gobierno, el de López, sería una derrota para los avances democráticos.

“¿Cuál derrota, cuales avances democráticos…?”, reclamaron los más jóvenes.

Alguien explicó que serían derrotadas “la pluralidad, la tolerancia, la transparencia, la rendición de cuentas… y no serán posibles investigaciones como la Estafa Maestra…”.

Otro más entró a la discusión y dijo que no hay duda que veremos el regreso del “planchazo”, el “mayoriteo” y las peores prácticas del viejo PRI, poco o nada democrático.

Y es que de los simpatizantes, seguidores, aplaudidores, convencidos o fanáticos del nuevo gobierno, pocos quieren ver que no es serio cuando los futuros secretarios de Estado hablan de un gobierno que hará todo “por consenso”, “que consultará todo” o que no habrá “mayoriteo” y menos “planchazo” en las cámaras del Congreso.

“¿De verdad alguien puede suponer que el gobierno de López será democrático, transparente, honesto, y que veremos transparencia y rendición de cuentas…?”, preguntó un viejo columnista.

Y siguió: “Sí no lo creen se pueden asomar a ese formidable espejo de López que se llama Morena…

“¿Quién manda en Morena, quién decide, quién da y quita cargos, posiciones, candidaturas, recursos; quién premia y castiga, quién purifica y sataniza, quién es dueño del futuro político de tal o cuál; quién nunca ha explicado de dónde sale el dinero para hacer política y para vivir el día a día….?

Morena es el mejor retrato del gobierno de AMLO. Lo demás, es no querer ver y no querer entender.

Tertulia de periodistas y columnistas. Y se quejaban del PRI.

Al tiempo.
13 Agosto 2018 04:02:00
¡Manual para el perdón!
Como saben, los de la joven democracia mexicana son tiempos de buenos y malos; pecadores y purificados.

Tiempos en donde será apaleado y linchado todo aquel que se atreva a criticar y/o poner en duda la sabiduría del nuevo rey. Tiempos de la versión moderna del Jordán, llamado Morena y en donde su “profeta” sexenal es el único capaz de perdonar los pecados y a los pecadores.

Tiempos en donde el pensamiento único es obligado y son traición a la patria el disenso y la crítica. “San Andrés” todo lo sabe y todo lo ve. Pero todo lo perdona, a cambio de sumisión abyección y del quiebre de cintura,

Y ay de aquel que cuestione en medios, digitales o redes porque salen de sus jaulas miles de rabiosos y babeantes bots con la orden de despedazar a su presa, ofrecida como trofeo de guerra al nuevo rey.

Pero no todo es blanco y negro, existe un atajo: el camino del perdón y la felicidad, cuyo manual hacemos público para quien busca el paraíso. ¿Qué hacer si quieren el perdón?

1.- El primer paso es ser o parecer “chairo”. Es decir, aplaudir todo lo que diga y haga el iluminado; defender lo indefendible y ante los más severos cuestionamientos responder con el apabullante “30 millones no se equivocan”.

2.- Escribir en redes y digitales con numerosos fallos ortográficos. Es condición ser o parecer idiota. Es obligado responder las críticas con un argumento contundente: “el mesías es tu presidente, te guste o no”.

3.- Para alcanzar el perdón –votaron o no por el mesías–, obliga la defensa a ultranza de indefendibles como Manuel Bartlett. Aquí deben seguir el ejemplo de “los moneros” de La Jornada, que descubrieron que Bartlett no hizo fraude en 1988, tampoco operó el Fraude Patriótico de Chihuahua, menos el de Huejotzingo, Puebla. ¡Idiotas, Bartlett es un patriota!

4.- Deben estar convencidos de que la profesora Gordillo está entre Artemisa y la Madre Teresa. Nada de que se robó dinero y menos que hizo fraude. Pura insidia de la mafia del poder. ¡Idiotas, deben venerarla!

5.- Deben entender que las televisoras ya no manipulan ciudadanos, ya no engañan y no son parciales. Hoy, Televisa, Azteca y Milenio hacen el mejor periodismo y deben aplaudir que ya no sirven a la mafia del poder, sino al pueblo bueno. ¿Lo dudan? ¡¿Vieron la extraordinaria cobertura de entrega de la constancia del nuevo presidente, insuperable culto al nuevo rey?!

6.- No deben caer en la difamación de que el mesías es ignorante o falible. Recuerden, 30 millones no se equivocan. Y si el mesías cambia de opinión y hoy dice lo contrario de lo que dijo ayer, el mejor argumento es que “resulta de sabios cambiar”.

7.- A la menor crítica al mesías, deben responder con el cliché de “¿por qué nunca cuestionaron a la mafia del poder?”. Es infalible.

8.- Una condición –sine qua non–, para el perdón, es sumarse a palizas y linchamientos a periodistas y opinadores que a toda hora cuestionan al nuevo presidente. ¡Es el nuevo Dios!

Si siguen los pasos, ganarán el perdón y un pasaporte al cielo de Morena.

Al tiempo.
10 Agosto 2018 04:00:00
¡No hay congruencia, presidente!
Resulta difícil no aplaudir el discurso leído por Andrés Manuel López Obrador, luego que el Tribunal Electoral lo declaró presidente electo.

Un discurso esperanzador para la democracia, que lo mismo elogia el nivel de la cultura democrática que exalta la fortaleza social para rechazar flagelos como la violencia y el crimen.

Sin embargo, el discurso impecable se desmorona al confrontarlo con la realidad. ¿Por qué? Porque no resiste la prueba de la congruencia. ¿Lo dudan?

1.- Todos los medios –prensa, radio, televisión y digitales–, coincidieron en que el mensaje central fue que el Ejecutivo “no será más el poder de los poderes ni buscará someter a los otros”. ¿De verdad, presidente electo? ¿No son una grosera intromisión a la división de poderes y al pacto federal los delegados especiales a los gobiernos estatales? ¿No trata de controlar a los gobernadores? La promesa no pasa la prueba de la congruencia.

2.- El presidente electo homenajeó al pueblo de México por su cultura democrática. Sin embargo, la lección es a su gobierno, presidente. ¿Por qué? Porque usted nunca ha reconocido una derrota, solo acepta la democracia cuando gana. Cuando pierde “es fraude” o manada al diablo las instituciones.

3.- Dijo el presidente que los mexicanos están hartos de prepotencia, influyentismo, deshonestidad, ineficacia y quieren poner fin a la impunidad.

Diagnóstico puntual. Pero el discurso aprueba la congruencia. ¿Por qué? Porque entonces no estarían en el gabinete y cerca del presidente, deshonestos ineficaces y prepotentes como Manuel Bartlett, René Bejarano, Olga Sánchez Cordero, Juan Ramón de la Fuente, Marcelo Ebrard, Esteban Moctezuma, Ricardo Monreal, Alfonso Romo, Alfonso Durazo...

4.- Dijo el presidente electo que la gente votó por un verdadero estado de derecho, legalidad y no simulación. Olvida el presidente que su secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, promovió la impunidad de Florence Cassez y que –según no pocos integrantes de la Judicatura–, la exministra movió los hilos para exonerar a Elba Esther Gordillo. Reprueba la congruencia.

5.- Dijo el presidente electo que los mexicanos votaron para que se ponga fin a las imposiciones y a los fraudes electorales. Puntual diagnóstico que no pasa la prueba de la congruencia. El presidente electo, impuso en su gabinete a Manuel Bartlett, quien orquestó el fraude al PPS en Nayarit, orquestó el “fraude patriótico”, en Chihuahua, contra el PAN. Orquestó el intento de fraude en 1988 y el fraude en Huejotzingo, Puebla. No pasa la prueba de la congruencia.

6.- Dijo Obrador que su gobierno “no tendrá palomas mensajeras ni halcones amenazantes”. ¿Entonces quien, presidente electo, es el halcón que vuela sobre los medios exigiendo la cabeza de periodistas críticos a su gobierno”? Otra que no pasa la prueba de la congruencia.

Y dijo que el pueblo conquistó su derecho a ser gobierno. No, presidente, los ciudadanos son los mandantes y usted el mandatario. Claro, a menos que se considere Luis XIV. “El Estado soy yo”.

Al tiempo.
09 Agosto 2018 04:06:00
Perdón a Elba. ¿Quién sigue?
Lo primero que debemos entender, en la exoneración de la profesora Gordillo, es que no se trata de una casualidad, sino una causalidad.

Es decir, el electo presidente ya gravita en todas las decisiones legales y políticas –las más importantes–, como liberar de toda culpa a Elba Esther. Para ello se valió de la influencia de su amiga Olga Sánchez Cordero, futura titular de Segob.

Lo segundo a entender es que –a pesar de la clase política “chaira”–, asistimos a una decisión política y al pago de facturas. ¿Cuánto influyó y/o pagó la profesora y su familia a Morena para lograr la victoria de AMLO?

¡El tamaño del sapo es del tamaño y la rapidez de la exoneración!

Lo tercero es que tenemos un sistema judicial no sólo “de plastilina”, sino podrido. ¿Por qué? Porque a semanas del cambio en los vientos del poder, la justicia fue “pronta y expedita”. ¡El primer milagro del mesías!

Lo cuarto –y más importante–, es que si bien el sistema de impartición de justicia puede estar podrido, pudo tener muchas fallas y hasta convertir en “chivo expiatorio” a la señora Gordillo, lo cierto es que nada perdona las raterías de Gordillo por décadas, el despojo del patrimonio sindical y la aniquilación de la calidad educativa, convertida en el peor fardo del Estado.

Lo quinto es que hoy todos –partidos y líderes–, olvidan que Gordillo fue llevada a prisión porque todos –a la firma del Pacto por México–, pidieron que fuera echada del paraíso. Sin esa decisión política no habrían Pacto ni reformas estructurales.

Lo sexto es que el naciente gobierno de Obrador, apenas en gestación, confirma que es realidad el perdón a los pillos de un sistema político podrido y contra el que votaron 30 millones de incautos.

Lo séptimo es que con la exoneración de Gordillo –operada por la futura titular de Gobernación para exaltar el hecho justo el día en que AMLO es presidente electo–, sigue imparable el perdón a lo peor de una clase política identificada como sinónimo del PRI y que hoy se llama Morena.

Y cobra sentido la alianza de las gemelas perversas motejadas como “PRI-Mor”; lo más viejo del PRI, convertido en Morena.

Lo octavo que debemos entender es que no termina el perdón de lo peor del viejo PRI. Ya fueron perdonados y rehabilitados pillos como Manuel Bartlett, René Bejarano, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Javier Jiménez Espriú, Esteban Moctezuma, Alfonso Romo y Alfonso Durazo; Juan Ramón de la Fuente, Nestora Salgado, Napoleón Gómez Urrutia y la señora Gordillo.

Lo noveno es preguntar: ¿Quién sigue, de una larga lista de pillos del viejo sistema? ¿Quién más será exonerado y rehabilitado? ¿Acaso mañana veremos amnistiado al líder del sindicato petrolero…?

Y lo último –la décima reflexión–, tiene que ver con la confirmación de que el Gobierno del cambio, el que haría historia, en realidad cambia pero para volver a lo peor del viejo PRI y hace historia en la rehabilitación de lo más corrupto de la clase política.

¿Por eso y para eso votaron 30 millones de mexicanos? ¿Se arrepienten?

Al tiempo.
08 Agosto 2018 04:06:00
¡El idiota de hoy!
Lo de hoy, lo políticamente correcto, el “fetiche” en al menos 30 millones de mexicanos es ser o parecer idiota.

Idiota para tragarse los sapos y las serpientes de la rehabilitación de Manuel Bartlett –a manos del mesiánico electo–, y para justificar sus crímenes contra la democracia y la libertad de expresión.

Idiota para olvidar que Bartlett no sólo es responsable de la llamada “caída del sistema” –en donde no existió fraude–, sino del “fraude patriótico” contra el PAN, al que le arrebató el Gobierno de Chihuahua con las peores armas antidemocráticas.

Idiota para justificar e ignorar el crimen de Manuel Buendía, contra la libertad de expresión y la persecución criminal contra directivos del semanario Proceso, como lo relató ayer aquí Gerardo Galarza.

Idiota para no entender la persecución y linchamiento contra los críticos de AMLO y de su gobierno, a manos de una pandilla fascista de “periodistas” a sueldo de Morena. Curioso que el hijo del fundador de Proceso, Julio Scherer Ibarra, hoy jefature la persecución contra los críticos de AMLO.

Idiota para justificar la incorporación al gabinete de Obrador de brillantes recaudadores de Morena, como la señora Nahle, pillos como Bejarano, traficantes de influencias como Romo, defraudadores como Ebrard y chapulines como Durazo.

Idiota para no ver y no entender que casi todas las promesas de campaña del hoy electo presidente se hacen pedazos cual grosera “piñata” de mentiras. Sí habrá nuevo aeropuerto, sí habrá gasolinazos, sí continuará la reforma energética, si continuará la reforma educativa… sí, sí…

Idiota para tragarse el cuento de que será posible una reconciliación entre criminales y sociedad, sobre todo en estados como Chihuahua, en donde sólo el fin de semana se registraron 30 muertos, 11 en Juárez, a pocas horas del arranque de los foros de AMLO, a quien las víctimas callaron a gritos; “sin justicia no hay perdón”.

Idiota para no cuestionar la estupidez de promover una Constitución Moral que, en el fondo, busca imponer desde el Estado las reglas morales de toda una sociedad, violentando el principio del Estado laico.

Lo de hoy es ser o parecer idiota y aplaudir el intento inconstitucional de imponer, por la vía de hechos, un cuarto orden de gobierno, más arriba del municipal y el estatal. Nos referimos a los delegados únicos, que serán el vínculo entre el orden federal y el estatal.

Lo de hoy es ser o parecer idiota para morder el anzuelo del video maniqueo en donde la esposa del Presidente y sus hijas pasean en París –el pecado de París–; la misma ciudad en la que paseó López Obrador, en la que vivió Marcelo Ebrard…

Escribió José Luis Soberanes –expresidente de la CNDH–: “¿Por qué las críticas que le formulan a AMLO le hacen “lo que le viento a Juárez”? Porque AMLO es la encarnación de la corrección política, ese fetiche que se ha adorado en este país los últimos 48 años, desde que LEA asumió el poder”.

Sí, hoy, lo políticamente correcto es ser o parecer idiota.

Al tiempo.
07 Agosto 2018 04:00:00
¡Tribunal tramposo…!
Durante años, el PRD, el PAN y Morena cuestionaron que los órganos electorales –el INE y el TEPJF–, estaban al servicio de “la mafia del poder”.

Hoy, cuando el nuevo gobierno será de Morena, magistrados del Tribunal Electoral muestran una grosera inclinación por solapar las pillerías que –como nunca– documentó el INE contra Morena.

Y es que el TEPJF prevé votar un proyecto de resolución que revoca la multa de casi 200 millones de pesos impuesta a Morena por la presunta operación irregular del fideicomiso Por los Demás.

Como saben, el INE “acreditó la constitución de un fideicomiso utilizado como financiamiento paralelo y opaco en favor de Morena”.

Es decir, Morena recibió aportaciones de origen desconocido por más de 40 millones de pesos, en efectivo, violando la Ley Electoral y el propio contrato de Fideicomiso. Además, en un video público, AMLO prometió donar la mitad de las prerrogativas de Morena, lo que no hizo.

Según el INE, el fideicomiso propuesto por AMLO recibió –entre el 26 de septiembre de 2017 y el 31 de mayo de 2018–, casi 79 millones de pesos, de los cuales 44 fueron depositados en efectivo, dinero que debió rechazar el Fideicomiso. ¿Por qué?

1.- Porque al ser depósitos en efectivo no es posible saber la procedencia lícita del dinero, además de que dicha cantidad rebasa el tope en efectivo previsto para un partido, según el artículo 54, de la Ley General de Partidos Políticos.

2.- Porque los depósitos en efectivo violan la Ley Electoral, en su apartado de financiamiento a partidos… y

3.- Porque incluso el contrato del fideicomiso subraya que sólo puede recibir aportaciones a través de transferencias electrónicas y cheques.

Además, en sólo siete días –entre el 26 y el 29 de diciembre de 2017, y el 28 de marzo–, se realizaron depósitos en efectivo por casi 20 millones de pesos, el 44% de la totalidad de los recursos permitidos en efectivo por el fideicomiso.

Incluso, los videos de seguridad del Banco Afirme confirman que el 28 de diciembre de 2017, seis personas realizaron 28 operaciones consecutivas y con depósitos de 50 mil pesos.

Asimismo, en sólo cuatro días –del 26 al 29 de diciembre de 2017–, ingresaron a las cuentas del fideicomiso otros 12.9 millones de pesos, en montos en metálico que iban de 25 mil pesos a 200 mil.

Otra irregularidad es que el fideicomiso sacó millones en efectivo que repartió entre integrantes de Morena. Por ejemplo, el INE detectó que 70 personas recibieron esos cheques. Y resulta que, de ellas, 56 personas tienen relación directa con Morena.

Y a pesar de todo lo anterior, a pesar de que nunca se probó el origen lícito del dinero y se probó el destino negro del dinero; a pesar de que los recursos los manejaron miembros de Morena –incluso candidatos–, un magistrado del Tribunal Electoral dice que no procede la sanción a Morena.

¿Así o más claro que el Tribunal Electoral –sus magistrados–, amenazan con doblarse ante el poder absoluto de Morena? ¿Así o más claro que estamos ante lo peor del viejo PRI?

Al tiempo.
06 Agosto 2018 04:00:00
¡Presidente, no le compete la moral!
Dice el presidente electo que especialistas trabajan en la iniciativa para convocar a una “Constitución Moral”.

Y, en efecto, el nuevo presidente puede decir misa y pontificar sobre la moralidad de su gobierno y su pretendida república del amor. Sin embargo, se equivoca cuando llama al poder público a meter mano en la moral ciudadana. ¿Por qué?

Porque la moral ciudadana –de naturaleza íntima entre el individuo y su credo, cualquiera que este sea–, no es parte de las competencias del Estado y menos del primer mandatario y presidente electo.

¿Y, por qué no es competencia presidencial, de los partidos y del Congreso reglamentar la moral ciudadana? Por una razón elemental, porque según la Constitución –el máximo ordenamiento legal–, vivimos en un estado laico. ¿Y qué debemos entender por estado laico?

De las más acabadas definiciones de laicismo destacan las de Guido Calogero (Filosofía del Diálogo) y Nicola Abbagnano (Diccionario de Política). El primero dice que el laicismo “no es una filosofía o ideología política particular sino un método de convivencia de todas las filosofías e ideologías posibles”. Por tanto, el principio laico “consiste en la regla de no pretender poseer más verdad de la que cualquier otra pueda pretender”.

El segundo define el laicismo como “recíproca autonomía no sólo entre el pensamiento político y el pensamiento religioso, sino entre todas las actividades humanas; las diversas actividades no deben estar subordinadas unas a otras en una relación de dependencia jerárquica, ni pueden estar sujetas a fines o intereses ajenos a las mismas, sino que deben, en cambio, desarrollarse autónomamente”.

Frente a lo anterior, la pregunta obliga: ¿Por qué el nuevo presidente pretende imponer un conjunto de normas morales dictadas desde el Estado?

De las respuestas posibles nos quedamos con dos: primero, porque cree que los ciudadanos son idiotas y que su gobierno debe dictar un credo único. Segundo, porque asistimos al inicio de la doctrina única del naciente dictador.

Por lo demás, está claro que el laicismo no significa anticlericalismo y tampoco fanatismo a favor de una religión específica, frente a otras religiones.

Lo cierto es que la separación Iglesia y Estado –distancia recíproca entre lo espiritual y lo temporal–, no significa otra cosa que el respeto a la autonomía de cada uno de los mundos: el material y el temporal.

El gobernante que propone una “constitución moral” en realidad lo que pretende es el fin del Estado laico y la imposición de un código único de conducta, impuesto por el Estado, lo que al final terminaría en una religión única y de Estado.

Pero tampoco es nuevo el adoctrinamiento del nuevo presidente. Desde que creó su partido y lo bautizó como “Morena” –en alusión a un partido de creyentes en “la guadalupana”–, estaba claro que el objetivo era tutelar a los católicos desde un partido.

Tolerarán los ciudadanos y los partidos la tutela moral por parte del Estado. ¿Al diablo Juárez? El profeta.

Al tiempo.
03 Agosto 2018 04:00:00
¡PRI-Mor de millennials!
No sabemos si por ignorancia o por estupidez los millennials y las mentes brillantes del país votaron por la peor alternativa posible: por el regreso al pasado.

Y es que si bien el voto millennial y de los genios fue contra la corrupción, contra el PRI y de castigo al Gobierno de Peña, ese voto hoy aparece una de las grandes estupideces de la historia. ¿Por qué?

Porque millennials y mentes brillantes votaron por el regreso de lo más corrupto del PRI, a favor de la más cuestionable clase política y por el regreso de aquello que repudian. ¿Lo dudan?

Hoy la terca realidad confirma que votaron por el regreso de salinistas puros, como Manuel Bartlett, Marcelo Ebrard, Ricardo Monreal, Javier Jiménez Espriú y Juan Ramón de la Fuente –entre otros dalinistas–, de “la mafia del poder”. Todos con larga cola de pillerías y corruptelas.

¿De verdad no sabían los millennials y las mentes brillantes que los anteriores “hombres del Presidente” tienen un rancio arraigo en el PRI?

¿No sabían que con la llegada a Morena los salinistas firmaron un feo matrimonio llamado “PRI-Mor”?

¿Ignoraban los antecedentes dictatoriales de Manuel Bartlett, el saqueo de Marcelo Ebrard de la Línea 12 del Metro, las corruptelas de Ricardo Monreal; no sabían que Juan Ramón de la Fuente institucionalizó al PRI en la UNAM y Javier Jiménez Espriú está vinculado con el escándalo de Odebrecht? ¿Por cuál cambio votaron?

Y tienen razón cuando argumentan ignorancia e incredulidad. Muchos dicen que no sabían lo anterior, otros señalan que nunca creyeron que Obrador rehabilitaría a lo peor de la clase política.

Incluso son entendibles los argumentos. Lo que no se entiende es por qué guardan silencio las mentes brillantes y los millennials ante el engaño del candidato del cambio.

Se entiende la ignorancia y se justifica la incredulidad, pero no la incapacidad para buscar respuestas a interrogantes fundamentales, como la siguiente joya.

¿Saben quién es Josefa González Blanco Ortiz-Mena? Sí, futura secretaria de Estado que dice que “los aluxes existen” y que las “huellas de sus manitas” son visibles. Es hija del dinosaurio priista Patrocinio González Blanco Garrido, secretario de Gobernación con Salinas.

La madre de Josefa se llama Patricia Ortiz-Mena Salinas de Gortari. Por tanto, Josefa es prima del expresidente Salinas. ¿Y la mafia del poder? A nadie le importa.

Además, Josefa es tía del juez de la Suprema Corte Alfredo Gutiérrez Ortiz-Mena, quien junto con Olga Sánchez Cordero promovieron la liberación de la secuestradora Florence Cassez. El esposo de Olga Sánchez Cordero, Eduardo García Villegas, es un prominente priista del salinismo.

No es todo, Josefa es sobrina bisnieta de Tomás Garrido Canabal, promotor cristero en el suroeste del país. Tampoco es todo, Josefa es pariente del gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu y prima lejana del saliente gobernador Manuel Velasco Coello Garrido.

¿Por quién votaron los millennials y los mexicanos más preparados?

Si, votaron por el regreso de lo más rancio del PRI.
02 Agosto 2018 04:00:00
¡Presidente, no regale lo que no es suyo!
Como si fuera hacendado de horca y cuchillo –que reparte migajas entre el pueblo bueno–, el electo Presidente alza la diestra en señal de perdón y decreta: “borrón y cuenta nueva”.

La bondad Presidencial alcanza a miles de tramposos que, por años, saquearon el dinero público a través del no pago de la energía eléctrica que consumen; saqueo calculado en 43 mil millones de pesos, dos veces el quebranto de la empresa.

Dicho de otro modo, el nuevo Presidente propone otro Fobaproa a costillas de los contribuyentes que trabajan incansables y cumplidores con su responsabilidad de pagar los servicios públicos que consumen.

¡Y que se chinguen esos mexicanos trabajadores y responsables…! Y que el populista Gobierno de Obrador convierte en deuda pública la deuda privada de miles de tramposos, gandallas y oportunistas.

Sin embargo, lo que no ve y menos entiende el Presidente electo es que el cargo de mandatario no es un regalo –ciudadano– para que se adueñe de los bienes de la nación.

No, el mandato presidencial es una orden de los mandantes –los ciudadanos–, quienes según la Constitución son depositarios únicos del poder. “El poder dimana del pueblo”, dice la Carta Magna.

Visto de otra manera, el Presidente electo no entiende que los ciudadanos –en tanto mandantes– contrataron a López Obrador para administrar de la mejor manera los bienes de todos, no para el despilfarro a favor de mexicanos que defraudan a todos, al negarse a pagar el costo de la energía eléctrica que consumen.

Y es que cuando el Presidente electo promete borrón y cuenta nueva a los deudos de energía, en realidad lo que propone es apropiarse de lo que no es suyo –hacer pública la deuda privada de la CFE– y solapar crímenes como el saqueo del dinero público mediante el no pago del servicios públicos de energía eléctrica.

¿Y qué pasará con millones de mexicanos que, de manera responsable, con trabajo y esfuerzos pagan la luz, impuestos, multas, el costo de todos los servicios y el aparato del Estado?

Está claro el mensaje de AMLO; perdón a los tramposos y vividores –para los que creará un nuevo Fobaproa–, ¡y que se chinguen los que trabajan, que cumplidos y puntuales pagan su consumo de energía eléctrica!

No, Presidente, no regale lo que no es suyo; no fue electo para convertir en deuda de todos la deuda de un puño de particulares rapaces y tramposos.

¿Olvida, Presidente, que en su libro Fobaproa, Expediente Abierto retrató un país de complicidades e impunidad, en donde el PRI rescataba a tramposos –como Alfonso Romo– y saqueadores del dinero público para beneficiar a los poderosos?

¿Olvida que el Fobaproa fue un engaño ciudadano para convertir en deuda pública la deuda privada de los que saquean los bienes de la nación?

¿Olvida, Presidente, que no puede regalar lo que no es suyo, como regaló la plaza Mariana a Norberto Rivera?

No olvide, Presidente, que fue electo para respetar y hacer respetar la Constitución, no para violarla.

Al tiempo.
01 Agosto 2018 04:00:00
¡Dictadura roja…!
En Morena han pasado de “la dictadura perfecta” a la “dictadura roja”. ¿Por qué? Porque en Morena se prohíbe pensar, disentir y formar “tribus”.

Es decir, Morena hoy es igual al PRI de los años 60, 70 y 80 –del siglo pasado–, en donde las prácticas dictatoriales eran la expresión más acabada de la antidemocracia del entonces “partido oficial”.

Incluso, no fue gratuito el mote acuñado por Mario Vargas Llosa –quien bautizó como “dictadura perfecta”–, a los gobiernos autoritarios y nada democráticos del PRI.

Por eso, partidos que en esos años eran opositores –el PAN y una naciente izquierda con la evolución del PSUM, PMT y PRD–, no sólo censuraban el pensamiento único y la línea vertical predominante en el PRI sino que, abiertamente, criticaban el nada democrático sometimiento de gobiernos estatales, diputados y senadores a los presidentes en turno.

Y era tal el culto al pensamiento único dictados por los presidentes priistas que se acuñó la máxima de: “nada se mueve en el frondoso árbol del poder sin que lo ordene el jefe máximo,” o el “priista número uno”.

Y durante años la derecha del PAN y las izquierdas del PSUM, PMT y PRD lucharon precisamente contra esa “dictadura del partido único”, al extremo de que azules y amarillo promovieron en sus filas y gobiernos la libertad de pensamiento, libre expresión y libre asociación.

Incluso, el PRD impulsó las “tribus”; expresiones de pensamiento e intereses disímbolos que, sin embargo, abrazaban una causa común; la convicción democrática.

Y vale el recuento memorioso porque con el acceso de Morena al poder no sólo regresó “la dictadura perfecta” y “el poder de un sólo hombre” sino que luchadores de antaño y supuestos demócratas hoy guardan silencio y tragan sapos y serpientes, a cambio de un vulgar hueso.

En Morena, supuestos demócratas como Pablo Gómez, Carlos Payán, Germán Martínez –entre muchos otros “santones” de izquierda y derecha–, son víctimas de todo lo que criticaron en el viejo PRI y guardan silencio cual aplaudidores de la nueva “dictadura perfecta”, a cambio de un vulgar hueso.

Y si dudan, baste revisar una sorprendente declaración –ante el silencio de militantes de izquierda que lucharon contra todo lo que hoy acatan ciegos y sordos–, de la presidenta de Morena Yeidckol Polevnsky y del presidente de la Comisión de Honestidad y Justicia, Héctor Díaz Polanco, que confirman el carácter autoritario, nada democrático y dictatorial del partido rojo.

Resulta que por decreto –de AMLO–, senadores y diputados de Morena “tienen prohibido” crear “tribus” o corrientes internas –políticas o de ideas–, dizque para evitar choques, mantener unidad y conseguir consenso. Y aquel que violente dichos lineamientos se hará acreedor a una sanción que incluye la expulsión.

¿Qué significa lo anterior, si tomamos en cuenta que Polevnsky y Polanco son adoradores de dictaduras como las de Chávez y Maduro?

Que Morena es hoy un remedo de “la dictadura perfecta” del viejo PRI.

¡El cambio de los millenials!

Al tiempo.
30 Julio 2018 04:00:00
¡La caja chica…!
La paraestatal Pemex siempre ha sido “el objeto del deseo” de Andrés Manuel López Obrador.

Y si dudan, el Diario de Debates de la Cámara de Diputados guarda una joya del cinismo político mexicano; una escaramuza entre el tabasqueño Juan José Rodríguez Prats y el extinto Manuel Camacho.

En el debate el exregente del DF en tiempos de Carlos Salinas reconoce que por orden presidencial –en 1992–, entregó 9 mil millones de aquellos pesos a Andrés Manuel López Obrador, para que levantara el plantón de trabajadores petroleros que se había instalado en el Zócalo.

Y si no es suficiente, en su libro “Mesías Mexicano” –pág. 91 y 92–, George W. Grayson recoge testimonios de la entrega del dinero procedente de Pemex; dinero que fue utilizado “para hacer política”.

Desde entonces, el hombre que maneja la “Caja Chica” con la que López Obrador hace política se llama Octavio Romero Oropeza, por pura casualidad designado director de Pemex por su amigo y jefe, el nuevo presidente electo.

Pero la anterior es apenas una parte de la historia. Octavio Romero fue Oficial Mayor del gobierno de AMLO en el DF –de 2000 a 2005–, y fue el responsable de un verdadero saqueo a las arcas públicas, que incluyó obras sin licitación, obra a cambio de terrenos del GDF y la más escandalosa de todas: el descuento por nómina del 10% a todos los trabajadores del GDF durante cinco años.

¿A dónde fue a parar todo ese dinero? Todos en el PRD lo sabían y en Morena también lo saben: la política de AMLO siempre se movió con mucho dinero negro que manejaba Octavio Romero, el ganadero y amigo de AMLO que es un ignorante total del tema petrolero.

Pero obliga la pregunta: ¿a quién le importa que Octavio Romero nada sepa de petróleo y aún así sea designado director de la paraestatal?

Lo cierto es que lo de menos es saber sobre petróleo. Lo importante es que –según los conocedores de la trayectoria de Romero–, Pemex podría terminar en la “Caja Chica” de la familia López Obrador.

Y la mancuerna para el saqueo de Pemex –al mejor estilo de Chávez y Maduro en el saqueo de la petrolera en Venezuela–, se cierra con la designación de otra improvisada en la mayor dependencia energética.

Resulta que AMLO le entregó la titularidad de Energía a Rocío Nahle, acusada “recaudadora” de Obrador por otra incondicional: Eva Cadena.

Todos conocen los videos en donde Eva Cadena recibe dinero para AMLO; todos vieron la denuncia de Eva Cadena ante la fiscalía de Veracruz, contra Rocío Nahle y Cuitláhuac García –ganador electo de Veracruz– y todos vieron la manera en que las redes de Morena lincharon a Eva Cadena.

Pero el círculo se cierra con la designación de Manuel Bartlett al frente de la CFE, nombramiento cuestionado incluso por los aplaudidores de AMLO.

Al final, resulta que en Pemex, en la Secretaría de Energía y la CFE, el nuevo gobierno premia no sólo la incondicionalidad sino la ratería, la transa, la opacidad y el manejo negro de dinero.

Así la Cuarta Transformación: más del viejo PRI.

Al tiempo.
27 Julio 2018 04:00:00
Afirme, banco amigo
No tiene cuenta bancaria ni tarjeta de crédito. No lleva efectivo ni para el taxi y lo suyo no es el dinero. Sin embargo, el presidente electo tiene un banco consentido y es amigo de un banquero que maneja sus negocios políticos.

Negocios como el fideicomiso de la discordia –abierto en el Banco Afirme–, y que se ha convertido en otro escándalo de financiamiento electoral, luego de “Amigos de Fox” y “Pemexgate”.

Y es que cuando Morena y su candidato presidencial anunciaron la creación de un fideicomiso para ayudar a los damnificados pretendieron blindar el engaño con “personalidades” de “credibilidad y honestidad”. No lo consiguieron, a pesar de “notables” como Elena Poniatowska, Alejandro Solalinde, Julio Scherer Ibarra y Pedro Miguel, entre otros.

Lo que sí lograron fue exhibir al Banco Afirme como la institución que en muchas ocasiones sirvió al interés político de AMLO.

Acaso por ello fue posible el absurdo de exhibir la copia de una transferencia electrónica, con el sello del banco. Como saben, ese milagro fue exhibido como prueba de que la esposa del presidente electo sí aportó recursos de su esposo al fideicomiso Por los Demás.

Pero resulta que en 2006 –cuando Obrador fue el candidato del PRD– Banco Afirme concentró todas las cuentas bancarias del partido amarillo, financió spots de AMLO y habría aportado millones a su campaña.

En la elección de 2012 se difundió una grabación en la que se escucha al asesor de AMLO, Julio Scherer Ibarra –“notable” del fideicomiso Por los Demás–, conversar con Julio César Villarreal Guajardo, cabeza del Grupo Afirme, sobre aportaciones económicas a la campaña de Obrador.

Según el “pinchazo” telefónico, el Banco Afirme aportó 110 millones de pesos a la campaña del candidato presidencial del PRD.

Curiosamente el Grupo Financiero Afirme fue el banco consentido de los gobiernos perredistas de Leonel Godoy, en Michoacán, y Marcelo Ebrard, en Ciudad de México.

En el primero manejó la nómina del Gobierno michoacano y facilitó un préstamo de 6 mil millones de pesos. En el de Ebrard sirvió como depositario de los apoyos sociales y otorgó créditos para la sustitución de taxis y microbuses.

Julio César Villarreal Guajardo es un empresario regiomontano, ligado al “salinismo” –amigo de Alfonso Romo principal asesor de AMLO–, y primo del secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.

Gracias a las privatizaciones de Salinas –“jefe de la mafia del poder”–, Villarreal Guajardo adquirió Sicartsa y Banpaís y luego de aventuras en el PRI saltó a los brazos de la “izquierda” obradorista –junto con Alfonso Romo, Ricardo Salinas Pliego y otros empresarios “regios que vendieron su alma a Morena y que hoy son insultados en la plaza pública–, para expiar sus pecados.

Y hoy, Villarreal Guajardo y Banco Afirme son el grupo financiero consentido del nuevo gobierno.

¿Se prestarán para ocultar información del gran fraude electoral del Fideicomiso? Los juaristas recuerdan la máxima: “a los amigos, justicia y gracia, a los enemigos, justicia a secas”.

Al tiempo.
26 Julio 2018 04:00:00
¡Al diablo el Congreso..!
La instrucción fue tajante; acabar con el Congreso, palabras más, palabras menos. Y el instructor fue nada menos que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Por lo menos es lo que se entiende de la entrevista que ofreció al periodista Ciro Gómez Leyva el diputado electo Mario Delgado, al referirse a la instrucción de AMLO –a los legisladores de Morena– para “quitar todas las trabas” a la legislación sobre consulta ciudadana.

La urgencia se justifica con la consulta ciudadana para continuar o no con la construcción del nuevo aeropuerto. Sin embargo, se trata de una zanahoria envenenada. ¿Por qué?

Porque si analizamos el fondo de lo que significa “quitar todas las trabas” legales y constitucionales, encontraremos que el blanco es acabar con el Congreso, el único contrapeso real a una dictadura.

El mensaje está claro. El nuevo Presidente seguirá la ruta de dictadores como Hugo Chávez y Nicolás Maduro –entre otros– para desaparecer al Congreso y para sustituir sus funciones por la consulta popular.

Dicho de otro modo; el primer paso de un Gobierno dictatorial será quitar del camino al estorboso Congreso –estorbo que recio y quedito ha manifestado AMLO–, y el segundo paso será acabar con el concepto de democracia representativa.

En los hechos, López Obrador gobernará mediante consultas populares y decretos, haciendo a un lado al Congreso. Y ya desde el 11 de julio Obrador adelantó que una de sus prioridades sería “quitar trabas o candidatos para aplicar todos los procedimientos de consulta ciudadana que deberán tener carácter vinculatorio”.

Lo que no sabía el presidente electo es que ya existe una ley que regula la figura de consulta ciudadana, que su vigencia es de carácter constitucional y que tiene candados que impiden abusos precisamente como los que pretende el nuevo presidente.

Pero tampoco es nueva la fobia de AMLO al Congreso y su gusto por los gobiernos autoritarios. Cuando era jefe de Gobierno del entonces DF, gobernó al margen de la Asamblea Legislativa y “le dio la vuelta al Congreso capitalino” mediante los bandos; decretos autoritarios que no pasaban por el Congreso.

¿Pero hasta dónde llega la instrucción de “quitar todas las trabas” legislativas de la consulta popular?

Pasa por la reforma al 35 constitucional que establece que la consulta se debe realizar en una elección federal, la pregunta deberá ser aprobada por la Suprema Corte y será vinculante sólo con la participación del 40% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal.

Además de que “no podrán ser objeto de consulta popular” los derechos humanos, los principios del Artículo 40 constitucional –ingresos y gastos del Estado, la seguridad nacional y la organización, funcionamiento y disciplina de las Fuerzas Armadas–, y que la Corte resolverá la constitucionalidad de la consulta.

En pocas palabras, lo que propone el presidente electo es “mandar al diablo al Congreso” y acabar con la democracia representativa.

¿Así o más claro? ¡Vamos a una dictadura!

Al tiempo.
25 Julio 2018 04:00:00
¡Cuates y cuotas!
La terca realidad de los primeros 25 días confirma que, el de Andrés Manuel López Obrador, podría ser un Gobierno de “cuates y cuotas”.

Y si dudan, basta revisar diarios como La Jornada, semanarios como Proceso y los informativos de Televisión Azteca. En todos ellos –y muchos otros– la parcialidad ha dado paso a la complicidad grosera.

Y es que para esos medios no existió –por ejemplo– el fraude cometido por Morena a través del fideicomiso creado para los damnificados y que una vez denunciado y probado por el INE confirmó que el partido rojo no cumplió las reglas de financiamiento en una elección.

Y a pesar de las evidencias aplastantes esos medios no dedican una sola crítica al fraude, menos un cuestionamiento o un reportaje por la nueva “estafa maestra”. En cambio, los medios cuates del nuevo Gobierno dedican amplios espacios al elogio desmesurado y sin pudor, al estilo de la “prensa vendida” que cuestionó la izquierda mexicana en los años 60 y 70 del siglo pasado.

Y es que hoy esos medios son todo aquello que sus directivos y periodistas “cuestionaron a los 20”. Por eso la pregunta obliga. ¿Por qué la sumisión que raya en complicidad?

Elemental: porque La Jornada, Proceso y Televisión Azteca –entre otros–, son “cuates” de un Gobierno que ya paga “cuotas”. Van las pruebas.

1.- Hace días, La Jornada publicó una imagen de la visita de AMLO a sus instalaciones. Mensaje lapidario: “todo empezó aquí”, parecía decir. Y es que en los últimos 30 años –con Carlos Payán y Carmen Lira como directores–, La Jornada estuvo siempre al servicio de Obrador; lo construyó como líder social, jefe del PRD, candidato presidencial y dueño de Morena. La Jornada militó, antes que informar.

2.- En los previos al año 2000, el Gobierno de Zedillo –con mediación de Esteban Moctezuma, a la sazón titular de Gobernación y Desarrollo Social, respectivamente–pactó con AMLO la jefatura del PRD y luego la candidatura al Gobierno al DF, pese a que Obrador no cumplía los requisitos legales. Por eso, Zedillo también salvó de la quiebra económica a La Jornada.

3.- En el libro Diarismo –págs. 190 y 191 y 192–, el periodista Marco Lara Klahr revela que La Jornada puso todos sus recursos –periodistas incluidos– para construir a AMLO.

En un pasaje penoso, Lara relata que reporteras y directivos de La Jornada hacían el papel de “nanas” y “guaruras” de los hijos de AMLO. También confirma que Carmen Lira es “madrina” de los hijos mayores de AMLO, mientras la reportera Rosa Icela Rodríguez hacía el papel de “guarura”.

4.- En el escándalo del fideicomiso fraudulento, aparecen Pedro Miguel y Julio Sherer Ibarra. El primero es directivo de La Jornada y el segundo de la revista Proceso.

Por lo anterior, hoy la Jornada, Proceso y Televisión Azteca son los medios oficiales del presidente Obrador. Hoy, Esteban Moctezuma será titular de la SEP; hoy, Rosa Icela Rodríguez será secretaria general del Gobierno de Sheimbaun en CDMX y Julio Sherer será el abogado presidencial.

Gobierno de cuates y cuotas. ¡Y apenas empiezan!

Al tiempo.
24 Julio 2018 04:00:00
¡La carta y el miedo…!
Lo primero que llamó la atención fue el vergonzoso silencio de no pocos intelectuales, periodistas y diplomáticos, sobre todo si comparamos la madriza que, en su momento, le recetaron a Enrique Peña.

Y es que cualquiera imagina la reacción adversa que habría recibido el presidente mexicano, si la carta enviada por López Obrador a Trump la hubiese firmada el presidente Peña. Se lo habrían acabado vivo. ¿Por qué?

Porque la carta del presidente electo mexicano al mandatario de Estados Unidos es lo más parecido a un acto de sumisión.

Por ejemplo, en ningún momento el futuro presidente mexicano rechazó de manera tajante el tema del muro propuesto por Trump y menos negó que sería pagado por nuestro país. Obrador no habló del tráfico de armas y menos de combatir las finanzas de los cárteles criminales.

Tampoco condenó el maltrato a los mexicanos y los insultos que lanza todos los días sobre los violadores y criminales. Además, nunca rechazó las deportaciones masivas a manos de la Patrulla Fronteriza; no condenó la separación de niños mexicanos –a los que se mantiene enjaulados–, de sus padres y menos las redadas en la frontera. Y ni hablar del abandono de los Dreamer.

Es decir, que todo aquello que muchos le reclamaron al presidente Peña –una postura contundente contra el Gobierno de Trump por el maltrato a los mexicanos–, estuvo ausente en el primer intercambio epistolar del presidente electo mexicano y el Presidente de Estados Unidos.

Sin embargo, de nueva cuenta asistimos al mejor ejemplo del doble trato –la doble moral–, que dispensan buena parte de medios, intelectuales, analistas y comentaristas cuando se trata del Presidente Peña y/o del electo Andrés Manuel López Obrador.

Lo cierto es que cada vez es más evidente el miedo mediático al presidente electo, al que muchos de los otrora críticos no le temen sino que hoy –abiertamente–, le tienen pánico. Y es que cada vez resulta más riesgoso para los periodistas criticar al nuevo presidente y mantener sus empleos.

Y no es para menos. En la conferencia de ayer lunes, el presidente electo hizo mofa de los medios que lo cuestionaron y hasta pidió –en tono burlón–, “un aplauso para Milenio y para Reforma”. ¿Qué tal…?

Días antes, en tono amenazante –que hizo recordar a muchos la represión a manos de José López Portillo–, López Obrador lanzó una advertencia clara a los medios, a los críticos y a los periodistas, en general.

Dijo, López Obrador, en uno de los mayores arranques de autoritarismo en sus primeros 20 días de triunfo –y al hablar sobre la multa del INE a Morena–: “todo esto se ha difundido mucho en los medios conservadores, no se me va a olvidar, no es que quiera yo actuar de manera vengativa. Yo no odio, pero no olvido; yo perdono, pero no olvido”. ¿Qué tal…?

¿Cuál es la diferencia entre “no les pago para que me peguen”, de López Portillo, y “no se me va a olvidar, no es que quiera yo actuar de manera vengativa; yo no odio pero no olvido”?

Propio de un dictador. ¿O no?

Al tiempo.
23 Julio 2018 04:00:00
¡Así no, presidente…!
No, presidente electo, no recurra a la mentira y al engaño para tratar de justificar lo injustificable; el fraude cometido por Morena –y que descubrió y documentó el INE–, contra damnificados a los que usted prometió ayudar, en un video.

No Presidente electo, no empiece su gobierno con un engaño a los 30 millones que creyeron en usted y que hoy –muchos de ellos– extraviaron la honestidad valiente.

No Presidente, ofrezca una disculpa y despida a los culpables de la escandalosa ratería y salve –con ello– su imagen, su credibilidad, su bono democrático. ¿Ya vio encuestas que confirman el fin de la luna de miel…?

No Presidente, no mande al diablo a las instituciones porque ni usted ni nadie tiene derecho a dañar la Institución Presidencial, que no es de su propiedad sino fundamental para la democracia y, sobre todo, que sólo es un encargo de los ciudadanos, de los mandantes.

No olvide, presidente electo, que en una democracia representativa –como la mexicana–, el cargo de presidente lo convierte sólo en mandatario, no en mandamás. Es decir, los ciudadanos somos los mandantes y usted sólo es el mandatario; aquel a quien los ciudadanos –los mandantes– encomiendan por seis años el mandato.

Tampoco olvide, Presidente electo, que si empieza su gobierno con una mentira del tamaño del fraude cometido por Morena contra los damnificados –fraude dos veces mayor al de la Casa Blanca–, usted podría terminar como uno de los grandes defraudadores de los mexicanos.

Por eso, Presidente electo, no destruya la última esperanza de 1 de cada 3 mexicanos que votaron por usted. Muchos están seguros de que usted no es parte de esa mafia que se quiere incrustar en el poder.

No escuche las voces envenenadas de los que quieren salvar su pellejo a costa de la imagen presidencial; a costa del mexicano más votado en la historia. No deje que maten esa esperanza por un puño de pesos. Que no lo arrastre la nueva mafia del poder.

No se equivoque presidente electo, porque en sus conferencias de prensa –sobre el escándalo del Fideicomiso–, usted no sólo propone un acto de fe a favor de Morena y de su propia imagen presidencial sino de los pillos que anidan en su partido a costa de la institución presidencial. Olvida que muy pronto usted será un estadista sometido a las instituciones, no a los actos de fe.

No, presidente electo, en democracia no sirven los actos de fe –propios de los tiranos–, que apelan a la fe ciega. Tampoco sirven los credos a favor de los prohombres. No, presidente electo, en democracia mandan las instituciones y su veredicto.

El INE, el mismo que validó su victoria aplastante presidente, también encontró trampas con 80 millones de pesos. ¿Quien operó las trampas?

Deslíndese de los tramposos, señor presidente electo. ¡No permita que la duda sobre su honestidad anide en los 30 millones de mexicanos que creyeron en usted!

Hoy muchos creen en su inocencia. Y cuando usted defiende a esos pillos, presidente electo, la luna de miel se vuelve hiel.

Al tiempo.
20 Julio 2018 04:00:00
Mentira y robo, las preguntas
Queda claro que los jefes de Morena y su candidato presidencial mienten sobre el fideicomiso a los damnificados. ¿Por qué? Porque es evidente un robo de 80 millones de pesos. Por eso las preguntas.

1.- ¿Por qué engañar a los ciudadanos, presidente electo? 2.- ¿Por qué usted dijo una cosa –que el fideicomiso sería para los damnificados– y sus subordinados tuercen la realidad? 3.- ¿Sabía del robo de casi 80 millones de pesos? 4.- Si su respuesta es “no”, nadie creerá ese “no”, pues todos saben que el único mandón en Morena es López Obrador. 5.- ¿Quién lo engaño, presidente electo? 6.- ¿De qué tamaño es la responsabilidad de Citlalli, alias Yeidckol? 7.- ¿Qué responsabilidad tienen sus hijos, presidente ganador? 8.- ¿Por qué tampoco aclara el lavado de dinero exhibido en un audio entre José Ramón y Citlalli? 9.- ¿De verdad cree, presidente, que los ciudadanos se tragan el cuento “de una vil venganza”; cree que los ciudadanos son tontos?

10.- ¿Quién ordenó el lavado de dinero, documentado por el INE? 11.- ¿De dónde salieron millones de pesos en efectivo? 12.- ¿Es dinero del crimen organizado y el narcotráfico? 13.- ¿Por qué Morena y su candidato ganador parecen gemelos de la mafia del poder y de los rapaces empresarios? 14.- ¿Renunciaría a su triunfo en las urnas, si la autoridad prueba la mentira y el robo, en la tercera sanción más cuantiosa en la historia electoral mexicana?

15.- ¿No le avergüenza y le provoca cargos de conciencia usar la tragedia de los damnificados para ganar una elección? 16.- ¿Ya sabe quién aportó el dinero, quién autorizó el robo y quiénes se beneficiaron del lavado de dinero? 17.- ¿Cuánto dinero se lavó en todo el país, ante la evidencia de que corrían verdaderos ríos de dinero en distintas entidades? 18.- ¿El dinero lavado fue a la candidatura presidencial? 19.- ¿Debemos entender, presidente electo, que en México todos los partidos y sus candidatos ganan elecciones a billetazos?

20.- ¿Para eso el candidato ganador purificó a Lino Korrodi, para hacer lo mismo que “los amigos de Fox”; para hacer trampa? 21.- ¿Por qué en el fideicomiso de la transa, aparecen militantes de Morena que también son directivos del semanario Proceso y del diario La Jornada? 22.- ¿Existe complicidad de esos medios afines a su causa en la real “estafa maestra”? 23.- ¿Por qué los medios afines a AMLO, periodistas militantes e intelectuales alineados no cuestionan la tercera mayor estafa electoral en la historia mexicana? 24.- ¿Por qué si la estafa del fideicomiso para los damnificados es del doble del costo de la casa blanca no aparecen los mismos críticos de Peña Nieto y su esposa para gritar con el doble de intensidad? ¿Por qué se quedan callados?

25.- ¿Por qué a pesar de que el numeral 18 de los 50 puntos contra la corrupción prohíbe “fideicomisos o cualquier otro mecanismo utilizado para ocultar fondos públicos y evadir la legalidad y la transparencia”, Morena solapa un Fideicomiso tramposo.

La justicia no es un acto de fe y nadie debe estar impune.

Al tiempo.
19 Julio 2018 04:00:00
¡Ya paren de mentir!
Una mentira detrás de otra. Esa es la historia del naciente gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a sólo 19 días de una victoria histórica.

Por eso –por las elevadas esperanzas que desató–, debemos preguntar: ¿a nadie, en el equipo del nuevo presidente le importa poner orden? Parece que no. ¿Imaginan ese caos ya iniciada la nueva gestión federal?

Parece que en el equipo del futuro presidente nadie entiende que un gobierno de mentirosos y rapaces –por muy popular que sea–, no prolongará por mucho tiempo la “luna de miel” con los ciudadanos que lo llevaron al poder.

Por eso obliga repreguntar: ¿de qué tamaño es el escándalo de las mentiras?

1.- Ayer el INE confirmó que Morena sí financió actividades electorales con el fideicomiso de casi 80 millones de pesos creado para los damnificados. El INE impuso una multa de casi 200 millones de pesos. Mintió AMLO en un spot en donde prometió que el dinero sería para los damnificados. ¿Tenemos un presidente mentiroso?

2.- Horas antes, el sacerdote Alejandro Solalinde debió reconocer que mintió sobre un supuesto acuerdo entre el EZLN y el gobierno de AMLO. El escándalo se produjo luego que los zapatistas acusaron al cura de mentir y engañar a la opinión pública, ya que no han reconocido al gobierno de AMLO.

3.- En la misma semana, el Vaticano desmintió a la colaboradora de AMLO, Loretta Ortiz, quien mintió cuando aseguró que el papa Francisco participaría en las mesas sobre la amnistía a criminales.

4.- El lunes, el INE tiró las promesas de consulta ciudadana formuladas por distintos colaboradores de AMLO, quienes gritaban “consulta popular” para el nuevo aeropuerto, la reforma energética, la reglamentación de la mariguana y muchas otras promesas de campaña. La consulta sólo se puede llevar a cabo en una elección federal, como la de 2021.

5.- En la misma semana, Gerardo Esquivel, asesor económico de AMLO, dijo en Televisa que el virtual presidente nunca prometió bajar los precios de la gasolina, la luz, el gas y el diésel. Lo apalearon en redes, por mentiroso, y reapareció un videos en donde AMLO hace tales promesas.

6.- La semana pasada también fue de escándalo ya que luego de dar a conocer los 50 lineamientos contra la corrupción, AMLO designó embajadora de México en Washington a su tía política, Martha Bárcena. El numeral 26 de los lineamientos prohíbe a todo servidor público del Gobierno de AMLO contratar a parientes.

7.- Y ya no hablamos de feas mentiras como las de bajar el precio de la gasolina, de tirar la reforma energética, cancelar el aeropuerto, vender el avión presidencial, desaparecer el Cisen, mandar al olvido al Estado Mayor Presidencial y lograr un crecimiento económico de 4% anual, a partir de 2019.

Resulta que a 19 días de la arrasadora victoria de Morena y de su candidato, se han caído casi todas las promesas de cambio, las ofertas de campaña y crece la percepción de que llegarán al poder un puñado de improvisados incapaces de explicar todo lo que prometieron.

Al tiempo.
18 Julio 2018 04:00:00
¡Otra cara del dictador!
Durante meses dijimos que una victoria de Morena colocaría a México en la antesala de una dictadura.

Y ante esa posibilidad, intelectuales reputados, políticos y periodistas dijeron siempre que se trataba de una exageración. Incluso respondían con una grosera obviedad: “México no es
Venezuela”.

Lo cierto es que en ninguna parte del mundo existen gemelos en el populismo y la dictadura. Cada populista y cada dictador oberdece a las caraterísticas propias de su sociedad.

En el México del siglo 21, por ejemplo, el gobierno populista que viene no sólo pasó por encima de la división de poderes y violentó los tres órdenes de Gobierno, sino que retomó una vieja práctica virreinal, la cual perfeccionó siglos después el dictador Francisco Franco.

Nos referimos a los 32 “coordinadores estatales” que “por dedazo” designó el futuro presidente para tener el control político, hacendario y fiscal de las 32 entidades del país.

En pocas palabras, cuando Andrés anuncia la figura de “coordinadores estatales” confirmó que el suyo sera un régimen totalitario, en donde un partido hegemónico de masas tiene el control absoluto de la vida política del Estado todo, incluyendo las entidades federativas. ¿Esa figura les recuerda algo?

Recuerda al PRI de los años 50, 60 y 70. Pero lo verdaderamente preocupante es que en pleno siglo 21, en una naciente democracia mexicana, y cuando muchos suponen que salimos de lo más rancio del PRI, el gobierno que viene desempolvó usos y costumbres coloniales y dictatoriales que se suponían superados.

Y es que cada una de las entidades del país tendrá, a partir del 1 de diciembre, a un “coordinador estatal”. Cada uno incondicional del presidente e impuesto por AMLO, de entre toda una claque de fieles e incondicionales aspirantes a virreyes –como en los tiempos de la Conquista, en donde sólo representaban los intereses del rey–, al tiempo que en los hechos desempeñarán el papel de “gobernadores civiles”.

¿Cuál es el papel de un “gobernador civil”?

Es una figura idéntica a la utilizada por Francisco Franco, el dictador que por la fuerza de las balas acabó con la España republicana.

Vale recordar –si es que lo olvidaron–, que en la dictadura franquista, en España, el sátrapa impuso en todas las provincias a los “gobernadores civiles”, cuya labor fundamenal era restaurar la organización territorial centralizada, bajo el ojo atento del dictador. ¿Estaremos ante una reproduccion tropical de lo que serían los “coordinadores estatales” de AMLO en México?.

En la práctica –durante el franquismo–, los “gobernadores civiles” eran la máxima autoridad, por encima de cualquier cargo a nivel local; eran los mandones, los dueños del dinero, de la hacienda y de la justicia.

¿Será que López Obrador olvidó que según la Constitución, el poder dimana del pueblo y que los gobernadores estatales fueron electos por el pueblo? Y la pregunta obliga: ¿Por qué el silencio de los gobernadores del PRI, del PAN y PRD? ¿Le temen a AMLO?

¿O será que estamos viendo la otra cara del dictador?

Al tiempo.
17 Julio 2018 04:00:00
‘Godínez’, ¡pobres por decreto!
A nivel federal se calcula que los trabajadores al servicio del Estado –los burócratas–, suman poco más de 2.3 millones de personas. ¿Cuántos de ellos votaron a favor del candidato Andrés Manuel López Obrador?

Nadie conoce con precisión una cifra pero fuentes del sindicalismo oficial calculan que 80%, –es decir casi 2 millones de personas del servicio público–, le dieron su voto. Es posible suponer que, a partir de ese cálculo, a 18 días de que ganó la elección, el Presidente electo haya perdido por ahí del 15% del total de las simpatías de quienes lo llevaron a las urnas de manera arrolladora. ¿Por qué?

Por una razón elemental; porque hoy es incierto el salario y el empleo de los 2.3 millones de trabajadores del Estado, junto con sus familias.

Y es que, para empezar, de esos 2.3 millones, casi 10% están considerados en el rango de trabajadores de confianza –230 mil trabajadores–, de los cuales 70% –por ahí de 200 mil–, serán despedidos, según lo anunció el nuevo presidente.

¿Cuántos de esos poco más de 200 mil trabajadores de confianza del Gobierno federal que serán despedidos, votaron por AMLO? ¿Cuántos se quedarán sin trabajo a causa del voto a favor de Morena?

Para empezar, el despido fulminante de 200 mil trabajadores del Estado, que creyeron en López Obrador, será el premio a la confianza en un candidato que pregonó la defensa del empleo y el incremento del salario mínimo. Les mintió a esos 200 mil empleados. Pero ese es apenas el comienzo.

Como saben, el nuevo Presidente anunció que su salario será de 108 mil pesos mensuales. Eso significa que los salarios de los secretarios de Estado, subsecretarios, oficiales mayores, directores y todas las áreas debajo de las primeras jerarquías del Gobierno federal, se compactarán hacia abajo. Es decir, pobreza por decreto.

Aquí es donde viene la tragedia. Resulta que muchos trabajadores del Estado –sobre todo los de niveles más bajos–, no alcanzarán más que el salario mínimo. ¿Por qué? Porque por escalafón no pueden ganar más que el jefe inmediato superior.

Dicho de otro modo; “no será negocio” el trabajo al servicio del Estado y veremos el empobrecimiento salarial de amplios sectores que –en su trabajo del sector público–, tienen fincado su crédito hipotecario, el abono del auto, la colegiatura de sus hijos. Ganarán mucho más los taxistas, vendedores ambulantes, fritangueros y hasta lavaparabrisas. Eso sin tomar en cuenta que para “sacar el chivo”, la corrupción reinará en el sector público y se perderá toda esperanza de elevar los niveles de eficiencia de la burocracia.

Si tomamos en cuenta los 2.3 millones de servidores públicos y sus familias, podemos hablar del empobrecimiento de 5 millones de mexicanos, muchos de los cuales votaron por AMLO como presidente. Es decir, 15% de simpatizantes de AMLO habrán entendido el error de votar por la peor de las alternativas.

Lo curioso es que los engaña y aplauden, les miente y aplauden, los despide y aplauden. Y apenas es el principio.

Al tiempo.
16 Julio 2018 04:06:00
La tía y el nepotismo
Dicen los que saben que, en efecto, son incuestionables las credenciales de la tía de AMLO en el Servicio Exterior Mexicano.

Pero ese no es el problema. El fondo está en la congruencia y la honestidad de las promesas del candidato presidencial y de las directrices trazadas como electo Presidente, para combatir la corrupción.

Es decir, AMLO recorrió el país prometiendo el fin de las lacras que más lastiman a la sociedad mexicana y de las que han abusado hasta el extremo los políticos. Y el electorado que hizo ganar de manera arrolladora a Obrador creyó en el cumplimiento de esas promesas que hoy parece en el olvido del electo Presidente.

Y una de esas lacras de las que abusa la clase política –y con las que prometió acabar el ganador del 1 de julio–, es precisamente el nefasto nepotismo. Es decir, llevar a puestos públicos a los parientes y amigos de los políticos encumbrados.

Y es el caso de Martha Bárcena, la eficiente diplomática a la que AMLO deberá retirar del cargo al que la ha perfilado si es que el nuevo presidente quiere ganar el reconocimiento de los ciudadanos, como quien cumple su palabra, respeta sus propias reglas y está lejos de ser otro más de los políticos mentiroso en la casa presidencial.

Y es que el problema no está en las credenciales de la tía política de Andrés. No, el problema es respetar la investidura presidencial y confiar en la palabra del jefe del Ejecutivo.

Porque, como saben, la señora Bárcena es la esposa del diplomático en retiro, Agustín Gutiérrez Canet, quien –a su vez–, es tío de Beatriz Gutiérrez, esposa de Obrador.

Dicho de otro modo, resulta que en total incongruencia con su palabra y con sus propias reglas, AMLO llevará a un puesto clave –la embajada de México en Estados Unidos–, a la tía de su esposa.

Pero el feo nepotismo no sólo es una ligereza y una incongruencia del que será nuevo presidente. El problema va más allá si tomamos en cuenta el numeral 26 de las 50 reglas de López Obrador para combatir la corrupción.

Dicho numeral prohibirá que un servidor público otorgue cargo alguno a sus parientes.

Es decir, si Obrador está dispuesto a acatar sus propias reglas y está listo para cumplir su palabra, debe cancelar el cargo de embajadora de México en Washington a su tía política.

Pero el tema tampoco termina ahí. La terquedad del tiempo coloca a la nueva familia presidencial “en el lado oscuro de la luna”. ¿Por qué?

Porque el tío de la esposa del nuevo presidente, el citado Gutiérrez Canet, tiene una historia de salinista que poco ayuda en los tiempos actuales.

Cuando era embajador de México en Irlanda –en el gobierno de Zedillo– el tío de Beatriz Gutiérrez fue echado de fea manera por asilar en la embajada al expresidente Carlos Salinas, quien huía de Zedillo.

Hoy, casi 25 años después, no son pocos los que opinan que en la nueva casa presidencial –la de AMLO–, el salinismo está más presente que nunca; “la mafia del poder” acompaña al nuevo presidente de los mexicanos.

Al tiempo.
13 Julio 2018 04:00:00
¡No todo está perdido!
El desánimo entre buena parte de la clase política es palpable. Los políticos se quejan de que electores le entregaron todo al candidato de Morena y que, con esa mayoría, podrá hacer todo, incluso destruir al país, dicen con resignación. Pero lo cierto es que no todo está perdido.

Pocos, como Luis María Aguilar –presidente de la Suprema Corte–, entienden los peligros del poder absoluto, entregado a un solo hombre; pocos ven tan claro el riesgo de la ausencia de contrapesos y equilibrios en el poder presidencial y pocos se atreven a decirlo con claridad; no tiene todo el poder, presidente Obrador.

Por eso, el también jefe de la Judicatura Federal señaló –con tibieza, pero con claridad– que la Suprema Corte será el último reducto de los contrapesos en una democracia en peligro, ante el poder sin límite del nuevo presidente.

Así lo dijo Luis María Aguilar, el presidente de la Corte: “la independencia del Poder Judicial es la garantía del equilibrio de poderes”, en un mensaje con clara dedicatoria al nuevo jefe del Ejecutivo federal, al que pareció decirle: “no tiene todo el poder para hacer lo que le plazca, señor presidente”.

Y es que el jefe de la Corte –del Poder Judicial– entiende que dos de los tres poderes de la Unión están en el puño de López Obrador –el Ejecutivo y el Legislativo–, además de que también tiene en sus manos la mayoría constitucional de los congresos estatales.

Pero ese no es todo el poder en manos de López Obrador. Por si no fuera suficiente, el nuevo presidente también tiene bajo control el mal llamado “cuarto poder”. ¿Y cuál es ese poder? Casi nada, el poder de los medios, en general.

Y, en efecto, Obrador no sólo tiene el control del Congreso y del Ejecutivo; no sólo domina la mayoría de los congresos estatales, también tiene el control de buena parte de los medios; de la prensa, las redes, digitales y, sobre todo, a los concesionarios de la radio y la televisión.

En efecto, ante el grosero sometimiento de los medios, ante el amedrentamiento de las voces críticas, ante el chantaje a concesionarios de radio y televisión, se agrandan las voces como la del ministro José María Aguilar, presidente de la Suprema Corte. ¿Por qué?

Porque si bien el presidente Obrador podrá llegar a extremos como ordenar el fin de todas las reformas del gobierno de Peña y podrá utilizar su mayoría en el Congreso y los congresos estatales para enmendar la Constitución, lo cierto es que existe un último reducto, que es la Corte, para recurrir a las controversias constitucionales, todo ello a pesar de que algunos ministros son probados lopistas.

Lo curioso es que en dictaduras latinoamericanas y en populismos europeos –como los casos venezolano y polaco, respectivamente–, “El Supremo” –el Tribunal Supremo– ha sido el último reducto institucional para contener a los tiranos.

Y en el caso mexicano parece no ser la excepción; no todo está perdido mientras la Corte goce de cabal salud.

Al tiempo.
12 Julio 2018 04:06:00
¡Regalan la SEP a la tele!
Uno de los mayores escándalos en torno a la victoria electoral de Enrique Peña –en julio de 2012–, lo montaron los hombres de Andrés Manuel López Obrador.

Antes, durante y después de la campaña de Peña –sobre todo en el cierre, en el Estadio Azteca–, los lopistas emprendieron una feroz campaña para hacer creer que Televisa construyó la campaña y la presidencia de Peña Nieto.

Se trató de un maniqueísmo masivo, tanto en redes como digitales; entre “escribidores” a sueldo y hasta aparecieron libros sobre el tema. La narrativa fue la misma en todos los frentes; Televisa construyó y llevó al poder a Peña Nieto. El cuento se lo tragaron muchos incautos.

Años antes –cuando la dizque izquierda mexicana aún no se convertía en copia del PRI–, el maniqueísmo ya le acreditaba a Televisa y a Azteca la perturbación idiota de la sociedad mexicana.

La televisión, en general, era catalogada como “caja idiota” que –según esa izquierda–, servía para mantener bajo control la voluntad de los mexicanos, en tanto que se insistía en la pertenencia partidista de Televisa.

Es decir, cuando querían descalificar a la más influyente televisora, los próceres de la izquierda y sus medios afines recordaban que “El Tigre” Azcárraga se declaró “soldado del PRI”, lo cual era catalogado como el mayor pecado capital de aquel tiempo.

Lo simpático de la historia es que, con los años, decenas de lopistas que montaron el espantajo de que a Peña Nieto lo inventó Televisa, hoy guardan silencio sobre la grosera sumisión de las televisoras –todas–, al poder de un solo hombre.

Nada dijeron del cierre de campaña de AMLO en el Estadio Azteca y guardaron silencio cuando directivos y conductores de casi todas las televisoras se declararon –en los hechos–, soldados de Morena y súbditos del nuevo rey. Ya no era pecado capital sino virtud terrenal que las televisoras militaran en un partido y en una causa presidencial.

Pero “la joya de la corona” entre el naciente poder de AMLO y su romance con las televisoras se hizo pública –y fue de escándalo–, cuando el brazo derecho de Ricardo Salinas –concesionario de Televisión Azteca–, metió a uno de los suyos al primer círculo del gobierno de López Obrador.Resulta que Esteban Moctezuma –brazo derecho de Salinas Pliego– no sólo puso a Televisión Azteca al servicio de AMLO, sino que se convirtió en el secretario de Educación. ¿Y qué significa eso?

¿Se imaginan la escandalera y la madriza a Peña Nieto, si hubiese convertido a un ejecutivo de Televisa en titular de la SEP?

De risa loca que hoy los lopistas que crearon el espantajo de que Televisa inventó a Peña, guarden silencio sobre el papel de Azteca en Morena y en la educación. ¿Le entregaron la SEP a Televisión Azteca? ¿Está la educación en manos de una televisora? ¿Por qué no lo denuncian?

¿Será que de viejos hacen todo lo que criticaron a los 20 años? ¿Será que las televisoras ya no son la caja idiota? ¿Será que el de AMLO es un gobierno de “quítate tú para ponerme” yo?

Al tiempo.
11 Julio 2018 04:00:00
¡La dictadura va…!
Aquí lo dijimos en todos los tonos; abundan los indicios que apuntan a una dictadura el estilo latinoamericana, si el candidato de Morena alcanza el poder presidencial.

En todos los casos la respuesta al señalamiento fue el insulto y la descalificación. Hoy las señales son claras. ¿Por qué?

Porque el candidato ganador, Andrés Manuel López Obrador, dio los primeros avisos. El pasado lunes dijo que en su mandato retomará las conferencias de prensa mañaneras, que popularizó cuando era jefe de Gobierno del Distrito Federal.

¿Y eso qué tiene de malo? En rigor las mañaneras del presidente Obrador no tendrían nada de particular, salvo una efectiva estratagema de propaganda.

Sin embargo, el “mensaje envenenado” está a la vista de todos. Resulta que Obrador mostró lo que será “la zanahoria y el garrote” a los grandes medios electrónicos –radio y televisión agrupados en la CIRT–, y que han dado groseras muestras de abyección al poder de un solo hombre.

Y es que el virtual presidente dijo, “Vamos a tener comunicación directa. Voy a hablar con los medios de comunicación, con las empresas, para que nos ayuden a trasmitir estos mensajes y que ustedes puedan preguntar sobre cualquier asunto…”

¿Cómo debemos entender esa propaganda?

Quiere decir que los mexicanos tendremos una “cadena nacional” –en radio y televisión–, todas las mañanas, en donde el nuevo presidente dirá lo que le plazca sobre el temas que le interese, sin más réplica que la de los reporteros.

¿Y cómo impactará la comunicación entre los medios y el poder? Ese es el secreto del “mensaje envenenado”.

Resulta que a través de los grandes medios de comunicación –radio y tv–, el nuevo presidente hablará de manera directa con los ciudadanos, en lenguaje coloquial y –con ello–, le dará la vuelta a la jerarquización de las noticias, a la interpretación de los analistas y, por supuesto, a los críticos.

Dicho de otro modo. Al utilizar una “cadena nacional” diaria a través de los medios electrónicos, el nuevo presidente convertirá a la prensa en su principal adversario y competidor –especialmente a la prensa crítica–, a la que combatirá a través de sus mensajes directos mediante la radio y la televisión.

¿Quién, entre las grandes cadenas privadas de televisión y radio, se atreverá a decir “no” al Presidente que tiene el poder absoluto? Volveremos al tiempo del grosero culto al Presidente en los medios. Y ay de aquel que se niegue a complacerlo porque entonces será considerado enemigo del régimen y será tratado como tal. ¡Así empezó el control de los medios en Venezuela!

Y si aún dudan, entre 2012 y 2015, Cristina Fernández, la Presidenta de Argentina, realizó 96 cadenas nacionales. Rafael Correa, de Ecuador, realizó 666 cadenas nacionales en su mandato como presidente. Y entre 2013 y 2014, Nicolás Maduro, el dictador de Venezuela, realizó 355 cadenas nacionales.

López Obrador propone, en su sexenio, mil 825 cadenas nacionales. Es decir, una diaria. ¡Más que cualquier dictador...!

¿Se prepara o no una dictadura…?

Al tiempo.
10 Julio 2018 04:00:00
PAN-PRD, fracaso cultural
La pregunta se escucha en todos los comederos políticos: ¿Por qué fracasaron en la elección PAN-PRD?

Y tras la debacle, azules y amarillos pueden decir misa y buscar bajo las piedras a los culpables. Lo cierto, sin embargo, es que asistimos a una derrota cultural de la derecha y la izquierda. ¿Por qué?

Porque si bien PAN y PRD nacieron para acabar con el partido hegemónico, para terminar con el poder de un solo hombre, para impulsar pluralidad en el Congreso y contrapesos presidenciables y en la impartición de justicia, resulta que a la vuelta de medio siglo, tanto azules como amarillos hicieron todo para el regreso del viejo PRI; de Morena.

Es decir, perdimos medio siglo de evolución política. Y la historia regresiva sigue su curso. Se podrán perder 6 años más. ¿Por qué? Porque si nadie vio la debacle PAN-PRD, menos podrá impedir la fuga de Morena al pasado

El 21 de mayo de 2017 aquí dijimos: “lo que parece un sueño en el papel –la alianza PAN-PRD–, en los hechos es una iniciativa derrotada”. Desde entonces era evidente la debacle ¿Y por qué nadie hizo nada?

1.- Porque los dos partidos faltaron a la premisa fundamental que les dio origen; la democracia interna. Los dos recurrieron a una grosera imposición cupular.

2.- Al anterior pecado se sumó la ambición sin límites. Todos sabían que en el PAN la única candidata capaz de derrotar a Obrador era Margarita Zavala, pero muchos azules destruyeron esa posibilidad.

3.- Porque en lugar de proponer a los mejores cuadros, Anaya se robó la dirigencia del PAN y la candidatura, a cambio de entregarle a Alejandra Barrales la candidatura del Gobierno del DF.

4.- Porque el grosero trueque cupular provocó la desbandada de cuadros del PAN y del PRD que vieron en Morena una tabla de salvación. Las ratas saltan primero en un naufragio.

5.- Porque si en 2012 el PRD obtuvo 22% de la votación nacional y el PAN consiguió 25%, en 2018 los amarillos apenas lograron 5% y AN cayó a 17 por ciento.

6.- Queda claro que de haber mantenido su votación de 2012, el PAN y el PRD habrían conseguido 47% de los sufragios. Sin embargo, en 2018 PAN y PRD apenas consiguieron el 22% de la votación.

¿Por qué no hubo una suma aritmética y si un desfondamiento?

7.- La respuesta está a la vista de todos. Porque Ricardo Anaya no convenció ni a los propios panistas y Alejandra Barrales decepcionó a los propios perredistas.

8.- Y la conclusión es demoledora; el PAN no sólo se equivocó de candidato sino de estrategia, mientras que el PRD fue arrastrado por las traiciones, las venganzas y las ambiciones sin límite.

Hoy azules y amarillos viven la peor tragedia electoral de su historia y sólo falta saber si en el Congreso también perderán su calidad opositora y y terminan como meros paleros del partido hegemónico.

Luego de medio siglo de lucha contra el PRI, el PAN y PRD hicieron todo por la transformación exitosa del PRI, el partido que hoy se llama Morena. ¿Es o no una derrota cultural?

Al tiempo.
09 Julio 2018 04:00:00
¡Gobierno ‘engañabobos’!
A la generosidad de 30 millones de votantes que le dieron todo el poder, al reconocimiento sin regateos de los candidatos perdedores, del gobierno saliente, de empresarios y, en general, de la clase política, el candidato ganador respondió con una fea impostura.

Y es que a 9 días de una elección que le dio una victoria histórica el ganador y su “Gabinete” confirman que buena parte de la propuesta del candidato de Morena fue, en los hechos, una grosera impostura; un engaño.

Además, en una semana, el “Gabinete” y el futuro presidente ratifican lo que aquí dijimos desde hace años –y motivó de insultos y descalificaciones– que el de López Obrador sería “un proyecto “engañabobos”. ¿Por qué?

1.- Porque según algunos de sus colaboradores siempre no se venderá el avión presidencial, el mismo que AMLO dijo que lo había ofrecido a Obama.

2.- Porque según las mismas fuentes, el alza e las gasolinas, el llamado “gasolinazo”, seguirá tal cual.

3.- Porque la Reforma Energética que se aprobó en el gobierno de Peña, seguirá igual, con la buena nueva a la cuantiosa inversión externa.

4.- Porque el proyecto de Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México seguirá tal cual, contra lo que había prometido AMLO.

5.- Porque luego que Morena encabezó una campaña contra el mal llamado “Fiscal Carnal” de Peña Nieto, AMLO confirmó que tendrá su propio “Fiscal Carnal”. Es decir, iniciará una venganza contra sus adversarios.

6.- Porque en recorridos por el país AMLO prometió que en su gobierno el crecimiento anual sería de 4% y su equipo confirmó que no superarás 2.5%.

7.- Porque en su campaña, el hoy presidente electo prometió acabar con la violencia y la inseguridad al arranque de su gestión pero sus colaboradores dijeron que en tres años sería imposible cumplirá esa promesa.

8.- Porque durante meses, el candidato Obrador prometió que no utilizaría el Estado Mayor Presidencial y, al final, sus colaboradores confirman que si usará guaruras.

9.- Porque el INE probó que AMLO y Morenta sí se robaron casi 100 millones de pesos de un fideicomiso que debió ser para damnificados del terremoto.

10.- Porque en años, Morena y AMLO se negaron a la posibilidad de legalizar la mariguana y sus colaboradores dijeron que el nuevo presidente enviará al Congreso una iniciativa para reglamentar la “mota”.

11.- Porque AMLO dijo que Héctor Vasconcelos sería el nuevo Canciller y que el expanista Germán Martínez sería Fiscal General. Los dejó “colgados de la brocha” y, en cambio, probó que Marcelo Ebrard si era un mero “buscachambas”.

12.- Porque empresarios consultados ratificaron que la reforma educativa sólo sufrirá cambios cosméticos. Es decir, seguirá igual, lo que ya denunció la CNTE. Y para que sea creíble la impostura se convocará a una consulta “entre especialistas”. El revire de AMLO fue a cambio de que empresarios no retiren inversión.

¿Dudan que –por lo menos en los primeros días luego de su victoria–, el de AMLO es un gobierno “engañabobos”?

Al tiempo.
05 Julio 2018 04:00:00
¡El milagro…!
Especialistas del comportamiento humano dicen que el poder –en sus distintas formas–, resulta casi milagroso.

El poder es el mejor afrodisiaco, es un poderoso “Dorian Grey”, contribuye a que el imaginario colectivo exalte virtudes imposibles e impensables en el poderoso, mientras oculta defectos y
negativos.

En México, un político empoderado adquiere las cualidades del guapo, inteligente, carismático, experimentado, simpático, ocurrente y algunos los ven como deidad digna de un altar o como verdadero Rock Star.

Antaño, en el presidencialismo todopoderoso, de partido único, carro completo y del poder en un sólo hombre, el Presidente era lo más parecido a una deidad. Cuando salía y regresaba del país era vitoreado por las masas en las avenidas, perseguido por los periodistas, admirado por intelectuales y aplaudido por el pueblo.

El Presidente era admirado por su calidad de “macho cabrío” –y sus amantes celebradas– por sus ocurrencias, desplantes y boberías; por su sapiencia e infalibilidad y ay de aquel que se atreviera a contradecirlo y criticarlo porque –entonces– respondía con el poder del Estado: “no les pago para que me peguen”, manoteó López Portillo a los críticos.

Antaño, hablar mal del Presidente, criticarlo, era un tabú en medios; tara social que ciudadanos y periodistas olvidaron con los años. Hogaño, no está del lado correcto de la historia quien no pendejea al Presidente, en medios, redes y digitales. A Calderón le inventaron alcoholismo y lo motejaron como “Fecal”, a Fox no lo bajaban de tonto y a Salinas lo bautizaron como “Villano Favorito” y jefe de la “Mafia del Poder”.

Pero el milagro del poder está de vuelta –como en los años 50, 60 y 70–, y hasta Tatiana Clouthier ordenó “bajarle dos rayitas” a las bromas a López Obrador –a pesar de que el candidato electo insultó sin freno a presidentes y expresidentes–, mientras que casi todos los medios, en especial las televisoras, tratan a AMLO como todo un Rock Star.

Y resulta de risa que empresarios, medios, periodistas, intelectuales y críticos que ayer veían como tonto, senil, locuaz, ignorante y pillo a AMLO, que argumentaban que sus propuestas eran locuaces y propias de un populista y aprendiz de dictador, que nunca había trabajado y menos creado empleos, hoy cambiaron lentes o de ojos. ¿Por qué?

Porque para empresarios, intelectuales, críticos, periodistas y opinantes, Obrador hoy no sólo es guapo e inteligente, sino capaz, brillante, infalible. Y nadie recuerda el robo de millones de pesos de los damnificados que cayeron a su campaña; nadie quiere recordar su ignorancia para el poder; no quieren saber que nunca ha trabajado y menos de qué ha vivido y, sobre todo, voltean para otro lado cuando habla de amor y paz, mientras que Morena en Puebla es la verdadera cara de Morena, intolerancia y violencia.

Asistimos al milagro del poder; potente amnésico para empresarios, medios, intelectuales y periodistas.

Y es que AMLO ya no es “un peligro para México”, sino lo mejor que le pudo pasar a México. ¿Hasta cuándo?

Al tiempo.
04 Julio 2018 04:00:00
Dictadura democrática
Si alguien dudaba de que la victoria aplastante de Morena podría significar el regreso al pasado, seguramente hoy tendrá la certeza de que vamos en esa dirección. ¿Por qué?

Porque el resultado mismo de la elección, la victoria apabullante del partido Morena, de sus candidatos y, en especial, del que será el nuevo Presidente, son lo más parecido al regreso del mítico “carro completo”.

Dicho de otro modo, el partido Morena no sólo ganó la Presidencia de la República, la mayoría de los gobiernos estatales en disputa, el Distrito Federal y dos tercios de las alcaldías capitalinas, sino que tendrá el control total y casi absoluto del Congreso.

En otras palabras, queda claro que volvemos a los tiempos del viejo PRI, en donde todo el poder estaba en manos de un sólo hombre.

¿Y qué riesgos supone ese poder absoluto?

1.- Queda claro que un valor fundamental en democracia es el equilibrio de poderes. Pero también es cierto que en el Gobierno de López Obrador no existirá el contrapeso ya que Morena, sus aliados y muchos de sus simpatizantes podrán conseguir con facilidad la mayoría calificada en las cámaras del Congreso.

2.- El poder absoluto, en manos de un solo hombre, no sólo “corrompe absolutamente” sino que plantea un peligroso coqueteo con una dictadura. Y no es casual –y por eso el peligro es mayor–, que el primer círculo de López Obrador esté integrado por políticos declaradamente admiradores de Nicolás Maduro.

3.- El poder absoluto también plantea la cancelación absoluta de libertades democráticas fundamentales. Y sí tienen dudas basta mirar a gobiernos absolutistas y declaradamente autoritarios: Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua.

4.- En todos esos casos la primera libertad cancelada fue la de expresión y luego siguieron todas las demás.

5.- ¿Quién le va a decir que no a un Presidente que –como en los viejos tiempos–, tiene el respaldo de más del 50% de los votantes? Ese es el mayor riesgo, la sumisión mediática, la claudicación del papel central de periodistas intelectuales y críticos, de ejercer la joya de las libertades: la de expresión y la crítica.

6.- Ya hoy es visible la condescendencia, la sumisión mediática, el acomodo de las voces que eran críticas y hoy aplauden todo lo que antaño criticaron del viejo PRI.

7.- Pero acaso el mayor peligro sean las purgas a los medios críticos, a los periodistas que cuestionan, a los pocos intelectuales de pensamiento verdaderamente libre.

8.- ¿Quién va a contener y castigar los linchamientos cibernéticos lanzados por fanáticos, simpatizantes y acomodaticios del nuevo Gobierno –del poder absoluto que se vivirá en el nuevo Gobierno–, que ya se han expresado contra periodistas y medios críticos de López Obrador?

9.- El poder absoluto, en manos de un solo hombre, hoy regresó en el México del Siglo 21 a través de las instituciones democráticas.

10.- Por eso obliga la pregunta: ¿Quién impedirá que esas instituciones sean destruidas por su criatura? ¿Viviremos la real dictadura perfecta?
Al tiempo.
03 Julio 2018 04:00:00
Meade: derrota y traición
Nadie duda que el PRI y el Gobierno cometieron graves errores en el proceso electoral que concluyó el pasado domingo. Tampoco se ignora el enojo social. Y también es cierto que la Administración de Peña Nieto se quedó corta respecto a la responsabilidad de conectar los éxitos de Gobierno con el imaginario colectivo.

Sin embargo, el origen de la estrepitosa derrota del PRI y de la mayoría de sus candidatos en diversos estados en contienda se debe a la traición, la deslealtad y el oportunismo. Pero vamos por partes.

La contienda presidencial arrancó con una popularidad de Enrique Peña Nieto que oscilaba entre 22 y 25 por ciento. El PRI, sin candidato, superaba ese porcentaje de aceptación.

Ya con José Antonio Meade como candidato el partido tricolor arrancó con un porcentaje de simpatía entre 22 y 25% de las preferencias.

¿Qué pasó con los votos que perdió el PRI si comparamos las preferencias del punto de partida con el 15% de los votos conseguidos en la urna al terminó la contienda? ¿De verdad la campaña de Meade, del más capacitado, mejor preparado y de mayor calificación académica resultó un rotundo fracaso?

Lo cierto es que los procesos electorales –en México y el mundo–, no son lineales sino multicausales. Y son muchas las evidencias de que hubo traición dentro del PRI, en algunos gobiernos estatales, entre empresarios aliados y hasta de medios de comunicación. ¿Lo dudan?

1.- Resulta de escándalo y –a los ojos de todos–, la traición del gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, quien engañó a muchos cuando todos sabían de su alianza con Andrés Manuel López Obrador.

Hoy está claro que el Gobierno de Chiapas llevó a cabo una elección de Estado a favor del candidato de Morena, Rutilio Escandón, ganador de la contienda. Y para impedir represalias del poder, en el último minuto de la contienda, el gobernador Velasco consiguió el fuero del Senado de la República.

2.- Otros gobiernos estatales que llegaron al poder con las siglas del PAN y con expriistas conversos
–como Durango y Quintana Roo–, también traicionaron a Meade, a pesar que le debían la vida.

3.- Por eso, los malquerientes de José Antonio Meade filtraron la especie de que la traición venía de Hidalgo y del Estado de México. Falso. ¿Por qué? Porque de esas dos entidades salió el mayor número de votos y las concentraciones más espectaculares que tuvo la campaña de Meade.

4.- Los responsables de la estructura territorial del PRI también engañaron a su candidato. ¿Por qué? Porque los votos de esa estructura no aparecieron en las boletas marcadas a favor del candidato Meade. ¿a dónde cayeron?

5.- Está claro que una buena cantidad de medios de comunicación –y empresarios en general–, que juraron lealtad a Meade, a final de cuentas lo dejaron colgado. Y basta ver la docilidad de televisoras, diarios y digitales, a favor de López Obrador, al extremo de que Televisa, Azteca, Milenio, Reforma, La Jornada y La Razón son motejados como “medios tapete” de AMLO.

Al tiempo.
29 Junio 2018 04:00:00
¿Los narcos al poder?
Pocos se han ocupado del tema. Muchos lo ignoran deliberadamente mientras la mayoría de los votantes son ajenos a la gravedad del problema.

Nos referimos al escandaloso número de ciudadanos asesinados por motivos político-electorales –sean candidatos o militantes de distintos signos y rangos–, y al insólito número de candidatos que por temor, por amenazas o presiones directas, dejaron la contienda.

Según reportes del portal
http://www.letraroja.com, entre septiembre de 2017 y julio de 2018 fueron asesinados 120 ciudadanos, todos vinculados con el proceso electoral. De ellos, 48 eran candidatos o precandidatos y los atentados se dieron en los estados de Guerrero, Michoacán, Oaxaca, México, Guanajuato y Puebla.

Una “perla” de la gravedad del tema la vemos en el municipio de Coyuca, en Guerrero, en donde fueron asesinados 11 políticos sólo en 2018.

Pero esa es sólo una parte del problema. Según el diario Excélsior, en el proceso electoral “se bajaron” de la contienda 5 mil 700 candidatos, sobre todo en los estados de Oaxaca, Michoacán y México. Sólo en Oaxaca el INE reportó la sustitución de mil 660 candidatos.

Frente a las escalofriantes cifras, obliga preguntar: ¿Estamos ante una narcoelección? ¿Quién está detrás de los 120 asesinatos durante el proceso electoral? ¿Cuántos de los 48 candidatos que suplieron a los asesinados, fueron impuestos por el crimen organizado o el narcotráfico?

¿Cuántos de los 5 mil 700 candidatos a puestos de elección que “se bajaron” de la contienda, lo hicieron por amenazas o presiones del crimen organizado? ¿Cuántos de los suplentes de esos 5 mil 700 que “se bajaron”, estarán al servicio del crimen?

No sabemos si los suplentes de los candidatos asesinados o de los aspirantes que “se bajaron” de la contienda ganarán la elección. Por eso obliga volver a preguntar. ¿Cuántos diputados federales llegarán al Congreso gracias a sus vínculos con el narcotráfico? ¿Cuántos senadores estarán en un escaño porque deben favores al narco? ¿Cuántas de las miles de alcaldías que se renovarán el domingo próximo estarán encabezadas por un político impuesto por el crimen? ¿Cuántos de los 20 congresos estatales que serán renovados tendrán poderosas “narcobancadas”?

El de la participación del narcotráfico y el crimen organizado en política y, sobre todo en elecciones, no es nuevo. Lo nuevo –y que alcanzó niveles de escándalo–, es la intervención montonera del crimen organizado en los procesos electorales en entidades como Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

Nadie sabe cuál será el tamaño de las “narcobancadas”, el número de los “narcoalcaldes”, de diputados federales y senadores y hasta gobernadores que estarán al servicio del crimen.

Lo que sí sabemos es que, como nunca, la elaboración de leyes estará en manos de matarifes, narcos, sicarios, huachicoleros, tratantes de blancas y administradores de las fortunas producto del crimen.

¿Qué partido político será el campeón en prestar su franquicia para los criminales? ¿Se llama Morena?

Al tiempo.
28 Junio 2018 04:07:00
¿Nos volvimos locos?
¡La moneda está en el aire! Y es que si hacemos caso a las encuestas, hoy debemos decir que el próximo presidente de los mexicanos será Andrés Manuel López Obrador.

Pero si hacemos caso al sentido común, a la terca realidad que regalan la experiencia y la honestidad de los cuatro aspirantes, tendremos que concluir que el mejor y el nuevo presidente debiera ser José Antonio Meade.

Sin embargo, la decisión está en el aire, en manos de caprichosos ciudadanos que, si no quieren ver lo que tienen, menos ven lo que pueden perder.

Por eso las preguntas: ¿seremos capaces de apostar por el pasado, de coquetear con experiencias como la cubana o la venezolana? ¿Seremos una sociedad que entiende que el puntero en las encuestas no sólo es el más peligroso de los candidatos –como lo reportó la influyente prensa extranjera–, sino que podría llevarnos a la ruina?

¿Negaremos que nunca habíamos llegado a casi 4 millones de empleos creados en un sexenio; que, como nunca, la expectativa de vida es la más alta; que la inversión externa es la mayor en la historia; que el ingreso por turismo es histórico y que México es el lugar 7 del mundo en visitantes; que tenemos el mayor ingreso de la historia por exportación de manufacturas?

¿Desdeñaremos que gracias a reformas como la de telecomunicaciones somos una de las sociedades con el mayor número de ciudadanos con acceso a internet, en donde la telefonía y los datos representan el menor costo; una sociedad con más automóviles per cápita, con el menor desempleo de los países de la OCDE?

Sí, vivimos uno de los momentos más cuestionables en seguridad y violencia. Sin embargo, el puntero en las encuestas no es garantía de mejora en ese rubro. ¿Por qué? Porque cuando gobernó el DF, la misma sociedad que hoy lo tiene en la cresta de las encuestas se movilizó en la manifestación ciudadana más numerosa en la historia contra la inseguridad, el secuestro, los delitos patrimoniales.

¿Qué clase de sociedad somos si a pesar de todas las señales y todas las advertencias –de que habrá “chingadazos”, que deambulará “suelto el tigre” y podríamos “ver al demonio”–, votaremos por quien promete llevarnos al populismo de Luis Echeverría y López Portillo, al clientelismo de Chávez y Maduro y que cancela libertades fundamentales como la de expresión?

¿Qué sociedad somos al enmudecer cuando frente a nosotros la claque del puntero presiona a los medios para despedir a los críticos del que encabeza las encuestas?

No es caso aislado el de Rubén Cortés, de La Razón. En la mira están todos los críticos del puntero y en algunos hemos sido purgados mediante el linchamiento y la amenaza a los medios.

¿Qué sociedad somos cuando callamos ante el penoso espectáculo de Televisa, Azteca, Milenio, Reforma, La Jornada, La Razón y muchos otros medios en donde la línea editorial es la sumisión al dictador que viene?

Por lo bajo, periodistas, analistas e intelectuales se avergüenzan, pero en público todos callan; silencio de complicidad. ¿Nos volvimos locos?

Al tiempo.
27 Junio 2018 04:00:00
¡Golpe de Estado de Morena!
Dice la vieja conseja popular: “Si tiene patas de pato, cola de pato y grazna como pato, tenemos derecho a suponer que se trata de un pato”.

Y si Morena, su candidato presidencial y su claque exigen la entrega del poder –mediante la fuerza y antes del proceso electoral–, entonces tenemos derecho a suponer que asistimos a un intento de golpe de Estado, disfrazado de elecciones.

Sí, que nadie se escandalice, se trata de un intento golpista. ¿Por qué? Porque los responsables de la institución del Estado llamada partido Morena, exigen la entrega del poder por el veredicto de las encuestas, no por el resultado de la elección que definirá qué partido y su candidato ganaron.

Peor, Morena chantajea con el petate del muerto. La presidenta de los rojos, la señora Yeidckol Polevnsky, sentenció que la elección está decidida y que enfrentará “el infierno” quien se atreva a quitarle la Presidencia a Morena.

Así lo dijo: “Que no se atrevan a querer hacer un fraude porque sí se van a encontrar con el diablo, no les vamos a permitir un fraude a ningún precio, no lo vamos a aceptar”, dijo Citlali, alias Yeidckol.

Pero perdió el juicio cuando dijo: “Esta elección ya está definida. Está decidida. No queremos manos ni manipulaciones que quieran hacer una cosa por otra”. ¿Qué significa lo anterior?

Ni más ni menos que un intento de golpe de Estado. Es decir, Morena y sus leales –incluidos encuestadores y medios–, sembraron la narrativa de que AMLO ya ganó la elección. Por tanto, cualquier resultado distinto será fraude.

Y ante el fraude vienen “los chingadazos”, según prometió John Ackerman el 4 de febrero. Así lo dijo: “La única manera de que haya un cambio pacífico es con López Obrador. Si nos vuelven a robar la elección, va a haber chingadazos”.

Luego, Obrador usÓ la misma fórmula del golpe de Estado y ante los banqueros dijo: “Yo tengo dos caminos, Palacio Nacional o Palenque, Chiapas. Me quiero ir a Palenque, Chiapas, tranquilo, si las elecciones son limpias, son libres, me voy a Palenque… Si se atreven a hacer un fraude electoral, yo me voy también a Palenque y a ver quién va a amarrar al tigre, el que suelte el tigre que lo amarre; ya no voy a estar yo deteniendo a la gente luego de un fraude electoral. Así de claro”. Sentenció.

Y si a la amenaza de golpe de Estado le faltaba algo, empresarios mediáticos siguen cerrando espacios a los críticos de AMLO. Ayer se despidió de La Razón el director editorial y columnista Rubén Cortés, severo crítico de Obrador. La claque lopista apuesta por callar a los críticos, igual que en 2006 y 2012.

¿Qué sigue…? ¿Qué todo el Estado acuda de rodillas ante el mesías de Morena, para que no haya “chingadazos”, para que no “suelten al tigre” y para que “no se aparezca el diablo”?

En un golpe de Estado lo primero es cerrar los medios a los críticos. Eso ya empezó, ahora viene la amenaza: “¡O me entregan la elección o viene el diablo, el tigre o los chingadazos”. Es decir, el caos.

¡La dictadura ya está aquí…!

Al tiempo.
26 Junio 2018 04:00:00
¡Sí es posible derrotar a AMLO!
En efecto, es posible la derrota del candidato puntero en las encuestas. Pero las posibilidades no son actos de fe y tampoco una invocación divina.

No, lo cierto es que la derrota de Andrés Manuel López Obrador el 1 de julio depende de factores y variables diversos. ¿Cuáles son?.

1.- Una clave para la movilización y la victoria electoral de un partido es la estructura. Morena, como saben, no es un partido y menos una estructura territorial. Morena es una secta que adoctrina a muchos seguidores y un estado de ánimo para otros simpatizantes.

2.- Y si entendemos lo anterior, entenderemos el fracaso de los cierres de campaña de Morena y su candidato en Veracruz, Durango, Sinaloa, Monterrey… y muchos otros. Es decir, movilizar a feligreses y simpatizantes de Morena y de su candidato requiere de mucho más que buenas intenciones; más que el fanatismo y el odio hacia el PRI y a la “mafia del poder”.

3.- Así, la más importante diferencia entre el PRI –y sus aliados– y Morena es que el tricolor tiene una estructura en todos los rincones del país; organización capaz de movilizarse a una orden y llenar no sólo plazas y estadios, sino las urnas. Eso explica la espectacularidad de los cierres de campaña de José Antonio Meade y Mikel Arriola y el fracaso de AMLO.

4.- Es cierto que Obrador es el mesías de la política; esperanza de los desposeídos y salvación de muchos oportunistas. Sin embargo, en la primera prueba, un espectáculo terrenal como el México-Corea goleó al mesías, en el estadio Luis “Pirata” Fuente.

5.- En otro extremo, los jerarcas de la Iglesia católica –y otros credos, como evangélicos–, ya votaron contra AMLO y a favor de Meade. Es decir, para muchos católicos la urna del próximo domingo será mucho más que el receptáculo del voto; será el confesionario.

Y es que en todo el país, católicos llaman a votar en conciencia y por el candidato que enarbole los principios católicos. Es decir, que los católicos y “La Guadalupana” también podrían derrotar Obrador.

6.- Todos saben que amplios sectores de la sociedad mexicana es conservadora. Margarita Zavala lo puede atestiguar. Cambiar por un partido sin identidad y sin propuesta, como Morena, y por un candidato al que hasta la prensa extranjera identifica como ignorante y copia de Chávez y Maduro no será una decisión fácil.

¿Cuántos feligreses de Morena serán leales a AMLO en la soledad de la urna; cuantos ven el espejo de Venezuela, el regreso a Echeverría y López Portillo; cuántos temen perder su empleo, la hipoteca; cuántos ven a sus hijos en escuelas públicas porque no podrán pagar escuela privada?

Muchos no entienden el populismo y tampoco el peligro de regresar al autoritarismo de los años 60 y 70. Aún así, muchos saben que existe el riesgo de perderlo todo, por poco que sea. Y ese peligro también vota.

Por eso, quien diga que la presidencial está resuelta, miente. Lo cierto es que puede pasar cualquier cosa, incluso la victoria de Meade y la derrota de AMLO. Por eso ya hablan de fraude y hasta amenazan “con el diablo”.

Al tiempo.
25 Junio 2018 04:00:00
¡No votaré por Anaya! ¿Por qué?
Con legítima esperanza de cambio, muchos ciudadanos creen que Ricardo Anaya y la alianza PAN, PRD y MC significa una alternativa real, capaz de acabar la corrupción que carcomen al sistema político.

Sin embargo, Anaya –igual que AMLO y “El Bronco”–, es uno más de los políticos del montón, pillos que aspiran al poder para servirse del poder, no para servir a la sociedad. No votaré por Ricardo Anaya porque antes que nadie probé sus pillerías y hasta hoy no logro probar su honestidad.

Conocí a Ricardo Anaya luego de publicar aquí las primeras críticas a su breve historia política. Era diputado federal y preferido de Los Pinos.

Me buscó luego de que publiqué sus negocios turbios cuando era secretario particular del gobernador Francisco Garrido. “¡Ayúdame tocayo…!”, dijo. Y propuso no criticarlo más, a cambio “de información privilegiada”. No acepté.

Cuando Anaya presidía el PAN, un “godinez” del partido me confió que “Ricardo” no acudía a la presidencia del partido azul. “No le importaba el partido, le importaba usar al partido”.

Y dijo más: “No lo busques de jueves a lunes porque vive en Atlanta. Cada semana viaja a visitar a su familia, que vive en Estados Unidos”.

Investigué en líneas aéreas y confirmé que, en efecto, entre 2014 y 2016 Anaya viajó cada 10 días a Atlanta, lo que supone un gasto que “no checa” con el salario de jefe del PAN, no mayor a 50 mil pesos.

Publiqué aquí los hallazgos –121 viajes redondos entre México Atlanta–, además del costo de vivir en Atlanta, Querétaro y CDMX, las escuelas privadas de sus hijos y los negocios inmobiliarios nada claros que realizó al amparo de su creciente influencia.

Luego de la primicia, el “joven maravilla” pidió mi despido a distintos medios a los que vendo productos periodísticos de mi autoría. No lo logró. Incluso, en el informativo estelar de Televisa, Anaya dijo que las revelaciones eran una campaña del Gobierno en su contra. En el mismo matutino reté al entonces jefe del PAN a probar en tribunales su dicho. No lo hizo.

Hoy es público que Anaya es aprendiz político, mentiroso compulsivo y que con engaño y chantajes secuestró la dirigencia del PAN, además de que lavó millones de pesos para sus ambiciones políticas. Fue incondicional del gobierno de Peña, al que traicionó y a quien prometió enviar a prisión. ¡Claro…! si gana la elección presidencial.

Anaya es el primer candidato presidencial que llega a la boleta en medio de acusaciones de lavado de dinero y tráfico de influencias. Su socio Barreiro ya reconoció el lavado y el tráfico de influencias, en tanto empleados de Barreiro aceptaron el papel de prestanombres para lavar dinero a favor de Anaya. Y la bodega motivo del litigio, ya está en poder de la PGR.

¿Qué falta? Sólo resta que el reloj de la justicia marque la hora. Por eso preguntamos. ¿Quién puede confiar que un pillo como Anaya será capaz de garantizará el cambio que México necesita?

¡Hagamos votos porque Anaya esté en prisión, antes que votarlo en la boleta presidencial! ¿O no?

Al tiempo.



22 Junio 2018 04:00:00
¡Colosio votaría contra AMLO!
El mítico nombre de Luis Donaldo Colosio y la emblemática figura de Cuauhtémoc Cárdenas siguen siendo un potente anzuelo para ganar votos; los votos de uno que otro despistado.

Por lo menos eso es lo que cree el candidato presidencial de Morena, quien en la recta final de su campaña presidencial mantiene su “estrategia barredora”; levantar todo el cascajo posible de la clase política y el sistema de partidos.

Y es que apenas el pasado 18 de junio –durante un evento en Sonora–, Andrés Manuel López Obrador no desaprovechó para “colgarse” de la memoria de Colosio. Ante unos 5 mil simpatizantes juró “por la memoria de Luis Donaldo” que cumplirá todas sus promesas.

¿Por qué Colosio? ¿Qué cercanía había entre Colosio y López Obrador? ¿Pudieron ser políticos afines?

Lo cierto es que a pesar de que el candidato presidencial de Morena se dice admirador de Colosio “y presumió en su momento haber cenado con el sonorense días antes de su muerte”, no existe un punto de afinidad entre Colosio y el tabasqueño. Más bien parece que Luis Donaldo y Andrés son caras opuestas de una misma moneda.

¿Lo dudan? Si hacemos memoria, resulta que en el mítico discurso de Colosio en el Monumento a la Revolución, el sonorense propuso justamente todo lo contrario a lo que hoy es el ideario de López Obrador.

Dijo Colosio en aquel recordado discurso: “México no quiere aventuras políticas, no quiere saltos al vacío, no quiere retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces. México requiere democracia, pero rechaza su perversión, que es la demagogia”.

¿Qué tal? Cualquier ciudadano que sepa leer podrá entender que –de cabo a rabo–, la anterior declaración de Colosio es un contundente rechazo a todo lo que significa, propone y representa López Obrador.

Queda claro que el de Obrador es un discurso “engañabobos” que sólo busca votos a nombre del malogrado candidato presidencial.

Pero no es todo. Apenas hace horas, Obrador reconoció haberse reunido con Cuauhtémoc Cárdenas, el mítico fundador del PRD. ¿Por qué le interesa a Obrador enviar el mensaje mediático de que está cerca de Cárdenas?

Por la misma razón que se colgó del nombre de Colosio; para ganarse a los cardenistas.

Sin embargo, también en este caso resulta demagógica la impostura del tabasqueño por congraciarse con su padre político, a pesar del parricidio que Obrador cometió contra Cárdenas en el año 2000.

Si lo olvidaron, cuando Obrador llegó al gobierno del DF su principal estrategia fue romper con Cuauhtémoc Cárdenas y con todo el cardenismo, incluida Rosario Robles.

En la práctica AMLO cometió parricidio político y desde entonces no había conseguido el perdón de Cárdenas, a quien le debe todo en la política.

Hoy, seguro de que será presidente, Obrador utilizará a Cárdenas para justificar la destrucción de la Reforma Energética. ¿Por qué? Porque Cárdenas ha dicho, recio y quedito, que apoyará al candidato que dé marcha atrás a la privatización de Pemex.

Así o más claro.

Al tiempo.
21 Junio 2018 04:00:00
Se derrumban PAN y PRD
La desesperación de Ricardo Anaya y de Jesús Ortega –dueños del PAN y del PRD–, ya es de escándalo, ven de cerca el fracaso del Frente por México.

Y es que hoy nadie duda que resultó un proyecto fallido la alianza PAN, PRD y MC, que desde las cúpulas de los tres partidos impusieron la candidatura presidencial de Anaya sin consultar a sus militancias y sin respetar la democracia interna.

Y si dudan que Anaya y Ortega olfatean la derrota, basta ver la locuaz demanda presentada por leales de Anaya contra el presidente Peña Nieto, contra el expresidente Calderón y contra el candidato del PRI, José Antonio Meade.

¿Y cuál es la razón de la demanda?

Un vínculo inexistente de Peña, Calderón y Meade con la corrupta Odebrecht. Es decir, Ricardo Anaya pretende sembrar la especie de que los gobiernos de Calderón, de Peña y el eventual gobierno de Meade están embarrados con Odebrecht.

Está claro que asistimos a una estratagema “engañabobos” que busca ganar votos para Anaya, a través del desprestigio de los gobiernos de Calderón, Peña y Meade, estrategia que rompió toda posibilidad de voto útil.

Pero lo que no entienden Anaya y sus leales es que el queretano es el político menos indicado –menos calificado–, para hablar de corrupción. ¿Por qué? Porque sobre él pesan la más escandalosas y documentadas denuncias de corrupción.

Más aún, la demanda que procesa la PGR –por lavado de dinero y tráfico de influencias–, es la razón de la caída de la candidatura de Anaya.

Es decir, pocos creen el discurso de inocencia de Anaya. Por esa razón muchos vieron como un gesto de desesperación la demanda contra Calderón, Peña Nieto y contra el candidato Meade. La demanda, está claro, “es una patada de ahogado”.

A su vez, Jesús Ortega también dio señales de desesperación al difundir un audio en el que presuntamente hablan Ricardo Monreal y Manuel Velazco, actual gobernador de Chiapas.

En la escucha, Monreal y Velazco planean liberar a un grupo de activistas de Morena –detenidos en Chiapas–, y enviados para colaborar con el Gobierno de Velazco. Según Ortega, la conversación prueba la alianza PRI-Morena.

Lo que no sabe Ortega –o lo que no quiere ver–, es que el audio revela que la realidad está en otro lado. El audio es prueba de la traición del gobernador Velazco al PRI y a Peña Nieto. Sí, traición, porque Velazco apoya claramente al candidato de Morena en Chiapas, contra el candidato del PRI.

Lo cierto es que ante el derrumbe de Anaya, PAN y PRD han recurrido a las “patadas de ahogado” para justifican un error histórico.

Y es que con la alianza PAN, PRD y MC, esos partidos creyeron descubrir “la piedra filosofal” para ganar el poder presidencial, para retener el Gobierno de Ciudad de México y conseguir mayoría en el Congreso.

Pero el error fue tal que dos de los tres grandes partidos –PAN y PRD–, enfermaron de enanismo y hoy no son la suma de dos, sino la resta de uno. Y mientras azules y amarillos se achican, Morena y el PRI crecen. De ese tamaño es el fracaso.

Al tiempo.
20 Junio 2018 04:00:00
¡El Trife vota a favor de AMLO!
En lo que especialistas electorales consideran “aberrante”, el Tribunal Electoral resolvió que en la votación presidencial “será voto válido cuando el elector, en cualquier parte de la boleta, escriba el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas de alguno de los candidatos, aun y cuando cruce una parte o la totalidad de la boleta”.

Según los especialistas el INE y el Tribunal Electoral benefician con sus resolutivos al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ya que violentan el Artículo 291 de la Ley de Procedimientos Electorales.

Dicho artículo establece que: “1.- Para determinar la validez o nulidad de los votos se observarán las reglas siguientes:

a) Se contará un voto válido por la marca que haga el elector en un solo cuadro en el que se contenga el emblema de un partido político, atendiendo lo dispuesto en el párrafo 2 del artículo inmediato anterior;

b) Se contará como nulo cualquier voto emitido en forma distinta a la señalada.

A su vez, el párrafo 2 del Artículo 290 –citado arriba–, prevé la posibilidad de que el elector cruce más de un emblema de partido, en el caso de partidos coaligados, pero nunca habla de escribir “el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas” de algún candidato.

A pesar de lo anterior, el magistrado ponente, Felipe de la Maza Pizaño, consideró “que la validez del sufragio radica en la intención del elector, por lo que debe considerarse voto válido cuando el elector, en cualquier parte de la boleta, escriba el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas de alguno de los candidatos, aun cuando cruce una parte o la totalidad de la boleta…”.

El escándalo de la parcialidad del INE y del Trife a favor del candidato de Morena se remonta a la sesión del INE del 7 de junio de 2018, en donde el Instituto aprobó por 6 votos a favor (de los consejeros Baños, Córdova, Favela, Murayama, Ravel y Zavala), que en el caso de que el elector escriba en cualquier parte de la boleta el nombre, sobrenombre, apodo, siglas o abreviaturas de alguno de los candidatos, “se considere como voto válido a favor del candidato, y en caso de no haber señalado un partido político específico, se contará para la coalición”.

Dicho acuerdo fue impugnado por PRI, PVEM, Panal, PAN, PRD y MC. En la sesión del 18 de junio –el pasado lunes–, la Sala Superior del Tribunal, resolvió por unanimidad de 6 votos, ratificar el acuerdo del INE que fue impugnado por seis partidos políticos.

Lo aberrante es que en la boleta para la elección de Presidente, el único sobrenombre es del candidato independiente Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, motejado como “El Bronco”.

Por si fuera poco, el Tribunal Electoral también ratificó que:

1.- Si el elector vota sólo por Margarita Zavala, el voto es nulo;

2.- Si el elector vota por Margarita y algún candidato registrado, el voto cuenta para el candidato registrado.

Y en este caso el favorecido es Ricardo Anaya.

¿Juegan el INE y el Tribunal a una crisis poselectoral?
Al tiempo.
19 Junio 2018 04:00:00
¡Los católicos votarán contra AMLO!
Hoy sabemos por quién votará la jerarquía de la Iglesia católica y una buena parte de los católicos mexicanos.

Votarán por el PRI y por el candidato José Antonio Meade, en la presidencial, y por Mikel Arriola, en Ciudad de México.

¿Por qué esa decisión que va en contra de lo “políticamene correcto”?

Porque la jerarquía católica no se tragó la retórica de Andrés Manuel López Obrador, desde que el aspirante presidencial de Morena se reunió con la Conferencia del Episcopado, a cuyos prelados amenazó con denunciarlos con el papa Francisco, si no lo apoyaban.

Por eso, al salir de aquella reunión, AMLO sorprendió a propios y extraños con el cuento de que invitaría al mismísimo Papa a colaborar en su gobierno para acabar con la violencia.

Y hoy conocemos la respuesta de la jerarquía católica. Y no sabemos si fue consigna o resultado de una fea omisión, pero lo cierto es que, algunos medios ignoraron la homilía dominical del cardenal y arzobispo primado, Carlos Aguiar Retes, quien fijó la postura de la jerarquía católica frente a la elección del 1 de julio.

Primero explicó la importancia de los valores familiares en el fortalecimiento social; valores como la vida, la familia, la educación y la libertad para el ejercicio del culto católico.

Luego, Aguiar Retes explicó a los asistentes a la Basílica de Guadalupe –en la ceremonia religiosa del pasado domingo–, que frente a la proximidad de las elecciones presidenciales “lo tengo que decir; que no sean las encuestas las que decidan por nosotros, sino (que) nosotros (debemos) decidir con nuestro voto”.

Por eso, insistió que los católicos “deben ejercer un voto razonado, reflexionado, pensando en el futuro y que no sean las encuestas las que decidan por nosotros”.

Y es que la tendencia de las encuestas es una preocupación creciente de la jerarquía católica, al grado que ha provocado choques entre los altos prelados y el candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Pero acaso el llamado más importante del Arzobispo Primado fue cuando pidió a los católicos mexicanos “fijarse bien qué candidato ayuda más a garantizar estos valores: vida, familia, educación y libertad religiosa, valores fundamentales para crecer y desarrollarnos”.

Y frente al proceso electoral dijo que los católicos “hoy tenemos la responsabilidad enorme de elegir a nuestros gobernantes, a quienes van a guiarnos en los próximos años por ese camino”.

Pero no se quedó en eso. También dijo que “es una responsabilidad social del católico no abstenerse de votar; tenemos que ir a la urna y elegir con plena libertad, en secreto, viendo la propuesta que busque no sólo el beneficio personal, sino el de toda la sociedad”.

Al final llamó “a pedirle a María de Guadalupe un pueblo en paz; queremos un pueblo en desarrollo, donde los valores del reino de Dios se expresen, y colaboremos unos con otros… Pidámosle a nuestra Madre, que a todos nos mueva para esta corresponsabilidad social, con el cariño y el amor que le tenemos. ¡Que así sea!”.

Morena se enfrentará a María de Guadalupe; choque de antología.

Al tiempo.
18 Junio 2018 04:00:00
¡No votaré por AMLO! ¿Por qué?
Es tiempo de decidir el voto. Y mi voto no será por Andrés Manuel López Obrador, por las siguientes razones.

1.- Porque un político que nunca ha trabajado no puede ser presidente.

2.- Porque no puede ser presidente quien nunca ha aclarado el origen de sus ingresos, a pesar de que su familia tiene gastos de lujo.

3.- Porque no puede ser presidente un político que promete bajar impuestos cuando nunca ha pagado impuestos.

4.- Porque no puede ser presidente un político que promete regalar dinero a puños y no sabe trabajar y menos pagar impuestos.

5.- Porque no puede ser presidente un político que habla de crear empleo y nunca ha creado un empleo.

6.- Porque no puede ser presidente un político que presume de honestidad y se rodea de corruptos como Bejarano, Bartlett, Gordillo, Napoleón, Layda...

7.- Porque no puede ser presidente un político rodeado de los peor de la política y el crimen de los últimos 40 años.

8.- Porque no puede ser presidente un político que perdona y defiende a los peores secuestradores y narcos; Nestora Salgado y Rigoberto Salgado...

9.- Porque no puede ser presidente un político autoritario y mentiroso que hizo trampa al iniciar campaña ilegal desde hace cinco años.

10.- Porque no puede ser presidente quien elogia dictaduras como la cubana y venezolana sin importar las violaciones de derechos humanos.

11.- Porque no se puede ser presidente quien se rodea de fanáticos de dictadores como los Castro, Chávez, Maduro y el sátrapa de Corea del Norte.

12.- Porque no puede ser presidente quien escondió el costo de los segundos pisos, trató con Odebrecht y engañó a damnificados del terremoto.

13.- Porque no puede ser presidente quien promete tirar el Seguro Popular pero se atiende con médicos privados traídos de Miami.

14.- No puede ser presidente un político que propone tirar la reforma educativa y sus hijos estudiaron en escuelas privadas.

15.- Porque no puede ser presidente un político aliado con las peores mafias de la educación, como la CNTE y la profesora Gordillo.

16.- Porque Morena no es un partido político, sino una religión de fanáticos y ambiciosos sin límite.

17.- Porque en Morena no hay democracia, sino imposición de tómbola.

18.- Porque en Morena la ideología es exaltar lo peor de la condición humana.

19.- Porque Morena es la cuarta etapa del PRI; lo peor del viejo partido.

20.- Porque Morena afilia a lo peor de la sociedad a cambio de votos.

21.- Porque AMLO es el candidato presidencial más ignorante de la historia.

22.- Porque el proyecto de AMLO es llevar a México al populismo.

23.- Porque cuando AMLO fue jefe de Gobierno del DF vivimos el peor gobierno de la capital.

24.- Porque AMLO se dice de izquierda cuando es de extrema derecha.

25.- Porque el proyecto de AMLO es llevar a México al siglo pasado.

26.- Porque un partido lleno de pillos, como Morena, no puede hacer un gobierno honesto.

Y si gana Morena, que nadie se escandalice; tendremos el Gobierno y el país que merecemos.

Al tiempo.
15 Junio 2018 04:00:00
¿Votarán por un mentiroso?
A 15 días de la elección presidencial la pregunta obliga: ¿serán capaces los electores, la sociedad, de votar por un candidato mentiroso?

Obliga preguntar porque en los debates presidenciales quedó claro que tres candidatos son perfectos mentirosos; Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y Jaime Rodríguez Calderón.

¿Qué clase de sociedad, qué tipo de electores serían capaces de votar por un aspirante que por años mintió sobre el origen del dinero para alimentar a su familia; quién votaría por un candidato que lavó dinero para financiar su campaña, y quién sufragaría por un dizque independiente que utilizó dinero público para comprar apoyos a su candidatura?

Las anteriores son las mentiras que gravitan sobre cada uno de los candidatos mencionados. Sin embargo, en el último debate se probó que dos de ellos son mentirosos patológicos.

El primero fue Andrés Manuel López Obrador, quien ante millones de ciudadanos negó que José María Rioboó fuera su constructor consentido y que en su gestión en el DF le entregó contratos sin licitación por 170 millones de pesos.

La mentira fue acompañada por un ataque cibernético a la página que contenía las pruebas de que Obrador engañó a todos durante el debate, además de que ya en el aeropuerto de Mérida –cuando los participantes regresaban a CDMX–, el hijo mayor de Obrador –José Ramón–, llamó “cerdo” a Ricardo Anaya, quien exhibió a AMLO durante el debate.

Hoy, las pruebas de que AMLO es un mentiroso patológico están a la vista de todos, como es visible que la honestidad que pregona es otro engaño.

A su vez, Ricardo Anaya tropezó con sus propias mentiras –una más–, al negar que como diputado votó a favor de la reforma energética, de la que se desprende la liberación del precio de la gasolina. Anaya presume que, de ganar, bajaría el precio de la gasolina, cuando apoyó la reforma energética.

Horas después del debate, José Antonio Meade exhibió las pruebas de que Anaya mintió, como también mintió con un documento falso –en el segundo debate–, sobre la acusación en su contra por lavado de dinero.

Pero no terminan ahí los escándalos. Ricardo Anaya también acusó al candidato José Antonio Meade por el supuesto aval a que el Gobierno mexicano contratara a la empresa brasileña Odebrecht. Meade demostró que propuso investigar dicho contrato y que en el caso Odebrecht, el que debe contestar es el candidato López Obrador. ¿Por qué?

Porque AMLO y la familia de Javier Jiménez Espriú son los verdaderos socios de Odebrecht. Ese vínculo negro también fue negado por López Obrador, quien mintió de nuevo. ¿Por qué?

Porque la esposa y los parientes de Jiménez Espriú son dueños de la empresa Idesa, asociada con Odebrecht. ¿Y qué creen? Que Jiménez Espriú, el mismo al que AMLO propuso como futuro titular de la SCT, fue presidente de Idesa, la empresa asociada con Odebrecht, y que saqueó miles de millones de pesos de Pemex. Otra mentira de AMLO.

Sólo una sociedad de idiotas votaría por un mentiroso. ¿O no?

Al tiempo.
14 Junio 2018 04:08:00
Elección, ¡tan mortal como un volcán o una dictadura!
La erupción del Volcán de Fuego, en Guatemala, provocó hasta hoy la muerte de 121 personas. Es posible que se incremente el número de víctimas ya que se trata de una de las mayores tragedias naturales del siglo.

A su vez, en Nicaragua, la represión policiaca y militar del dictador Daniel Ortega ha causado 135 muertos; jóvenes que participaban en protestas contra la política social de un dictador que –paradójicamente–, llegó al poder en calidad de guerrillero cabeza de una revuelta contra la dictadura Somoza.

La cifra de muertos también puede aumentar en Nicaragua ya que no hay indicios de que el dictador retroceda en sus dictados nada democráticos, a pesar del rechazo general.

Por su parte, en México, desde septiembre de 2017 y hasta hoy han sido asesinados 113 políticos –en todo el territorio nacional–, incluidos candidatos a puestos de elección popular, precandidatos, alcaldes, regidores, síndicos, militantes y dirigentes partidistas.

En todos los casos los crímenes están vinculados de manera directa con el proceso electoral de julio de 2018 y, casi todos, llevan el sello de las bandas del crimen organizado.

También en el caso de las víctimas del proceso electoral mexicano se puede incrementar el número de muertos ya que aún restan 16 días, antes de las votaciones del 1 de julio.

Pero la pregunta obliga. ¿Qué tienen que ver eventos distintos, distantes, desvinculados entre sí y, sobre todo, con orígenes tan diversos?

Precisamente eso; que a pesar de la distancia y lo distinto de los eventos –uno natural, otro sociales y el tercero políticos–, asistimos a fenómenos igual de mortales para la sociedad.

Dicho de otro modo, resulta que en la joven democracia mexicana un proceso electoral que debía ser ejemplo de civilidad y cultura democrática, es igual de mortal que el estallido impredecible de un volcán o que la represión de un dictador.

Lo cuestionable es que si bien los eventos naturales son incontenibles e impredecibles, el número de muertos en una elección como la mexicana es similar. ¿O será que el crimen organizado es tan mortal como el estallido de un volcán?

Pero resulta peor la comparación con los actos represivos de una dictadura, como la de Nicaragua. Una elección democrática, como la mexicana, es tan mortal como la represión del dictador Ortega?

Está claro que resulta difícil comparar eventos y fenómenos como una elección, el estallido de un volcán o la represión de un dictador. Sin embargo, la similitud en el número de ciudadanos muertos resulta una poderosa llamada de atención al “valemadrismo” de partidos, autoridades, políticos y, sobre todo, intelectuales mexicanos.

¿Por qué a ninguna de las mentes brillantes se le ha ocurrido analizar a fondo la causa y el efecto de una elección con más de un centenar de muertos? ¿por qué prefieren el silencio o la complicidad? ¿La mexicana es una narcoelección?

¿Será que los intelectuales cuidan su trasero para caer sentados en el sexenio por venir?

Al tiempo.
13 Junio 2018 04:00:00
AMLO y Anaya, lo mismo; Meade brilla
Debate aburrido, sin chispa, sin novedades y sin el golpe capaz de derribar al adversario; de remontar en las encuestas.

Debate que pareció la feria de los sueños. Tanto López Obrador, como Ricardo Anaya y Jaime Rodríguez se empeñaron en la promesa de regalar dinero, de ampliar el asistencialismo y, sobre todo, de bajar el cobro de impuestos.

¿Cómo regalar dinero sin tener una mayor recaudación?

Ni Obrador, ni Anaya y menos “El Bronco” explicaron esa grave contradicción: la de regalar dinero a puños y bajar impuestos. La feria de los sueños. Todo será gratis, según Obrador, Anaya y Rodríguez Calderón.

Pero la monotonía y hasta el bostezo estuvieron del lado de los candidatos Andrés Manuel López Obrador y de Ricardo Anaya, quienes por momentos parecían empeñados en repetir los spots y los cartabones que por millones han repetido en los medios.

Incluso resultó de risa loca –y con carcajadas a mandíbula batiente entre grupos que presenciaron el debate–, cuando en 12 ocasiones le preguntaron a López Obrador el qué y el cómo en materia de presupuesto, de gasto público, de recaudación, inversión, salud y educación.

La respuesta fue la misma de siempre: para AMLO todos los problemas se acaban con el combate a la corrupción, con austeridad, moralidad y con el recorte de los altos salarios. Ese discurso fue la constante en el caso de López Obrador, además de sus clásicos chascarrillos.

Ricardo Anaya insistió en copiar el asistencialismo de AMLO, proponer la baja en el precio de la gasolina y, sobre todo, en repetir sus spots, como el de llevar a prisión a Peña Nieto y al gabinete.

El simpático del debate, el campeón de los chistoretes, de las ocurrencias y hasta la gracejada se llama Jaime Rodríguez Calderón. Pide besos a los adversarios, les llama vividores, pide a los padres de familia no ser alcahuetes.

Los momentos de tensión se dieron cuando José Antonio Meade mandó “a su rancho” a López Obrador –el rancho La Chingada–, y cuando demostró que AMLO reprobó en la creación de empleos. El segundo, cuando Ricardo Anaya demuestra que Andrés Manuel López Obrador tiene constructores favoritos.

En respuesta, Ricardo Anaya le preguntó a López Obrador que si estaba dispuesto a renunciar si le demostraban que tiene constructores preferidos. Y en efecto, Anaya lo demostró.

El único candidato que explicó los qué, los cómo y los por qué; el único que argumentó y mostró tener conocimiento de los temas tratados en el debate, se llama José Antonio Meade.

El candidato del PRI, PVEM y Panal confirmó que es el mejor calificado, el único capaz de crear empleos, de ordenar la recaudación, de reorientar el presupuesto, de garantizar la educación…

Y en materia de salud, hacia el final del debate, José Antonio Meade le dio el último coscorrón a un ignorante Andrés Manuel López Obrador: “Andrés quiere quitar el Seguro Popular, pero paga su médico personal y particular, al que trae de Miami cada 15 días”.

¿Quién ganó y quien perdió el debate?

Al tiempo.
12 Junio 2018 04:00:00
Tentáculos de AMLO en los medios
En redes es frecuente la crítica a los medios que –a ojos de muchos–, muestran una abierta militancia a favor de Andrés Manuel López Obrador.

¿Por qué la preferencia? ¿Quién, en esos medios, “mecen la cuna” a favor de AMLO?

Los tentáculos de Obrador en los medios son familiares, de amiguismo o alianzas con grupos políticos. ¿Lo dudan?

1.- El Diario La Jornada fue el constructor del liderazgo social de AMLO en sus primeros años. Para ello contó con el compadrazgo de la actual directora, Carmen Lira, quien –según Marco Lara, “Diarismo”, página 191 y 192–, puso al periódico al servicio de Obrador.

2.- El semanario Proceso –en el que hoy tiene la mayor influencia Julio Scherer Ibarra–, ha sido aliado político de AMLO desde el inicio del activismo del tabasqueño. Hoy, Scherer Ibarra es coordinador territorial de la campaña de AMLO en la tercera circunscripción plurinominal. Scherer fue aliado de AMLO y de Marcelo Ebrard cuando eran jefes de Gobierno y son muchos los negocios que obtuvo por su fidelidad editorial.

3.- El vínculo de Obrador con Reforma viene de las luchas intestinas de La Jornada, que expulsaron al grupo de Miguel Ángel Granados Chapa, quien se mudó a Reforma con René Delgado y Roberto Zamarripa, dos lopezobradoristas a toda prueba. Roberto era hermano de José Guadalupe Zamarripa, jefe de asesores de AMLO hasta 2008.

Hoy pertenecen al consejo editorial de Reforma, Rocío Nahle e Irma Eréndida Sandoval. La primera es candidata al Senado por Morena y la segunda futura secretaria de Energía en el gobierno de AMLO. Sandoval es, además, esposa de John Ackerman, posible secretaria de la Función Pública en el gobierno de AMLO.

4.- Es público que Marcos Fastlicht Sackler es suegro de Emilio Azcárraga y que forma parte del “gabinete de seguridad” de AMLO. Pero acaso ese sea el vínculo menor entre Televisa y AMLO. Resulta que Televisa adquirió 50% de las acciones del portal El Sendero del Peje (SDP). Y todos saben que SDP es la “hoja parroquial de AMLO”.

4. Un editorialista consentido de Milenio es Agustín Gutiérrez Canet, diplomático de carrera, aspirante a canciller y tío de la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez. Una historia lo retrata: Gutiérrez Canet era embajador en Irlanda cuando Carlos Salinas llegó perseguido por Ernesto Zedillo. El embajador le dio asilo y, en reprimenda, fue despedido. El tiempo y la sobrina lo convirtieron en activo lopista.

5.- El de TV Azteca es un caso de estudio, ya que Ricardo Salinas vivió una conversión insospechada. Al crimen de Paco Stanley –el conductor presuntamente vinculado con el narco–, Salinas Pliego explotó contra Cuauhtémoc Cárdenas y contra “los izquierdistas”.

Después, Salinas Pliego mudó de interés –a pesar de que le debe todo a Carlos Salinas–, y junto con sus ejecutivos y conductores se enamoraron del izquierdista AMLO. Esteban Moctezuma es la punta de la madeja de los nuevos soldados de Morena.

Curioso, cuatro grupos mediáticos de Monterrey, voceros de AMLO.

Al tiempo.
11 Junio 2018 04:00:00
¡Pinche Peña chingón…!
Dice Ricardo Anaya –sobre la primera parte de un video difundido en redes y que lo hunde como culpable de lavado de dinero–: “Responsabilizo al Gobierno de Enrique Peña Nieto por este nuevo ataque en mi contra, utilizando las mismas mentiras de hace algunos meses”.

Es decir, el señor Anaya supone que el presidente Peña Nieto ordenó a las agencias de seguridad espiar a la familia Barreiro hasta encontrar la “bala de plata” capaz de eliminar al candidato del PAN, PRD y MC.

¿De verdad el señor Anaya y su claque creen que Peña Nieto y el Gobierno federal están detrás de la primera parte del video que exhibe al candidato presidencial del Frente como lavador de dinero? ¿Qué pruebas tiene para lanzar tal acusación?

Anaya no ofrece una sola evidencia de su dicho. ¿Por qué? Porque no existe. Y no existe prueba porque el video tiene todas las características de ser un producto elaborado por la familia Barreiro para salvar el pellejo.

Es decir, los Barreiro habrían concluido: “¡De que exista duelo en mi casa a que exista duelo en la casa vecina, preferible el duelo en la casa de al lado!”

Y es que si caen los Barreiro, cae Anaya.

Pero Anaya parece no haber entendido el mensaje y no sólo acusó sin pruebas a Peña Nieto –de una espía de meses–, sino que en su más reciente spot propuso “una fiscalía especial” para llevar a prisión al Presidente.

Lo simpático es que Ricardo Anaya no sólo se equivoca de nuevo sino por partida doble. ¿Por qué?

Primero, porque una fiscalía para llevar a prisión a Peña Nieto resulta la versión moderna del “¡Cállate chachalaca!”. Y esa ofensa sólo conseguirá que el PRI cierre filas en torno a su “jefe máximo” y cancelará el voto útil a favor de Anaya.

Y, segundo, porque la acusación de que el Gobierno está detrás del video contra Anaya –sin presentar ninguna prueba–, supone que el Presidente es tan chingón que hasta tiene lista la segunda parte de un video que –tarde o temprano– llevará a prisión a Anaya.

Y es que cualquiera que revise el video donde Juan Barreiro revela “la trama maestra” de Anaya con Manuel Barreiro, probará que se trata de una conversación no entre amigos sino entre inversionistas interesados en hacer negocios millonarios a partir del tráfico de influencias que permite la meteórica estrella política de Anaya.

Y es tal el interés del negocio político llamado Ricardo Anaya que –mientras Juan Barreiro explica los prometedores beneficios del potencial Presidente mexicano– una cámara oculta graba audio y video de las conversaciones con los socios de Ricardo Anaya.

¿Quién colocó la cámara oculta? ¿Quién tenía interés de guardar en audio y video los negocios de Barreiro y Anaya? ¿Acaso los inversionistas argentinos? ¿No estaremos ante una traición de los Barreiro a su socio Anaya?

Posiblemente nunca conoceremos la verdad. Lo cierto es que en el México de hoy, en los tiempos electorales, el Presidente es capaz de todo, hasta de hacer impensables milagros. “¡Pinche Peña chingón…!”. Al tiempo.
08 Junio 2018 04:06:00
AMLO: ¿presidente de las televisoras?
Buena parte de periodistas, articulistas e intelectuales que militan en la causa de Morena y que ya celebran una victoria adelantada de su candidato presidencial, son los mismos que acuñaron el maniqueo discurso de que las televisoras y, en especial Televisa, construyeron a presidentes como Felipe Calderón y Enrique Peña.

Durante años dedicaron toneladas de tinta y papel para sembrar en la conciencia colectiva la idea –templo del maniqueísmo–, de que Televisión Azteca y Televisa habían sido los pilares de la construcción de presidentes en México.

Lo mismo en portadas, artículos, ensayos y libros, periodistas, articulistas e intelectuales que se decían de izquierda recordaban al patriarca Azcárraga Milmo cuando se declaró soldado del PRI, mientras que reiteraban el lance de Ricardo Salinas cuando censuró con ferocidad impensable al Gobierno del izquierdista Cuauhtémoc Cárdenas, en el DF.

Para la “chabacana” izquierda intelectual mexicana, las televisoras eran el mismísimo Satán. Pero se quedaron cortos cuando el líder de esas dizque izquierdas –Andrés Manuel López Obrador– fue más allá cuando incluyó a Televisa y Televisión Azteca en el selecto grupo de “La Mafia del Poder”; minoría rapaz que según AMLO secuestra Los Pinos.

Lo curioso es que todos esos periodistas, articulistas e intelectuales que rabiosos insultaron a las televisoras y por décadas criticaron el clientelismo, el oportunismo, la antidemocracia y el populismo del PRI, hoy deben tragar sapos y serpientes, y gastar otras toneladas de tinta y papel para explicar que Morena –el nuevo PRI–, y su candidato –AMLO–, también son hechura de Televisa y Televisión Azteca.

¿Cómo van a explicar a lectores y audiencias que la realidad y el tiempo colocaron a esos periodistas, articulistas e intelectuales, en el mismo lugar de aquellos a los que criticaron por décadas? ¡Ay, José Emilio Pacheco, cuánta verdad en tu clásico “De viejos, son todo aquello que criticaron a los 20”!

Pero no, que nadie se equivoque. Televisa sigue siendo el mismo soldado del PRI, hoy enmascarado como Morena. Televisa es la misma empresa que hace política y que, por eso, siempre estará con el ganador

Y Televisión Azteca, de Ricardo Salinas, hizo lo mismo que durante su nacimiento como empresa privada. Su cálculo político los hizo salinistas y parte del sistema –sea en el PRI, sea en el PAN–, y hoy, como pocos, entendió que la supervivencia en el sistema salinista está en Morena, el nuevo y verdadero PRI. ¿O existen incautos que dudan que Morena es el nuevo y verdadero PRI?

Lo simpático del asunto es que en el circo del cálculo político de las televisoras, el papel de payasos de las cachetadas lo desempeñaron periodistas, articulistas e intelectuales que hoy están en el nuevo PRI, en Morena, y son hechura de las televisoras.

La tragedia es que las televisoras derriten a su antojo la conciencia de plastilina de periodistas, articulistas e intelectuales.

Al tiempo.
07 Junio 2018 04:00:00
¡AMLO sabe que puede perder!
Casi todos suponen que la elección presidencial ya se resolvió. Muchos creen que el puntero, el candidato de Morena, ya es el nuevo presidente sobre todo por la soberbia con la que se mueve en campaña y en declaraciones por todo el país.

Pero otros se han percatado de esa suerte de trampa al imaginario colectivo en que se ha convertido la campaña que pretende hacer creer que “el arroz” de la Presidencia “ya se coció”; percepción sembrada en redes digitales, luego a las encuestas y más adelante, a los medios militantes.

Sin embargo, a poco más de 20 días de la elección presidencial crece el nerviosismo entre el equipo cercano al puntero y cada vez son más los que empiezan a dudar sobre el resultado del 1 de julio.

A esa posibilidad se suma una creciente reagrupación del PRI, que en estados como Hidalgo, Edomex, CDMX, Campeche, Yucatán y otras regiones del país empieza a mostrar un verdadero fortalecimiento.

Pero la mayor señal de que el puntero en las encuestas no tiene nada seguro la ofreció el propio López Obrador luego de su encuentro de casi tres horas con empresarios. ¿Qué se dijeron los integrantes del Consejo Mexicano de Negocios y el candidato López Obrador?

Poco se sabe. Sabemos del abrazo a Claudio X. González, del saludo de mano a cada uno de los integrantes de ese selecto grupo y sabemos de la descortesía de López Obrador de no probar bocado. Es decir, no compartió el pan y la sal con los más grandes empresarios del país.

¿Qué se dijeron empresarios y el candidato presidencial? ¿Qué le dijeron a López Obrador? ¿Qué palabras, qué argumentos, qué señalamientos formularon para que el candidato de Morena saliera del encuentro con cara de funeral?

Y es que si bien la expresión facial de López Obrador y su mensaje corporal sólo reflejan una parte de lo que pasó detrás de las puertas cerradas del encuentro, también es cierto que el candidato y sus anfitriones no querían que los ciudadanos y potenciales votantes conocieran el contenido de su encuentro.

¿Por qué “en lo oscurito”? ¿Por qué no de cara a la nación, como pregonó por décadas la dizque izquierda mexicana?”. Sin embargo, una pista de lo que pudo ocurrir en el encuentro a puerta cerrada la ofreció el propio López Obrador, de manera puntual.

A la pregunta de los periodistas, AMLO dijo pausado y con claros signos de agobio: “Lo más importante es que hay el acuerdo de que, si el pueblo de México decide que ganamos la Presidencia, vamos a tener una relación de cooperación entre el sector privado y el sector público”.

Dicho de otro modo, que luego del encuentro con empresarios, López Obrador fue más cauto, olvidó el contundente “vamos a hacer…” y lo cambio por el modesto “si el pueblo quiere”. El lenguaje y la expresión facial y corporal de AMLO cambiaron de manera radical.

Y es que según expertos, el voto se decide en las dos semanas previas a la elección, por un lado, y frente a la urna, por el otro.

Y ya empezó el tiempo de “velar armas”. Y López Obrador sabe que es real la posibilidad de una tercera derrota.

Al tiempo.
06 Junio 2018 04:00:00
¡Por ley, perdón a matones de ‘los 43’!
Lo fácil sería decir que enloquecieron los jueces del Primer Tribunal Colegiado, con sede en Tamaulipas, quienes mandaron reponer el caso Ayotzinapa, otorgaron amparo a ocho presuntos criminales y ordenaron crear una Comisión de la Verdad.

Y si esos juzgadores habrían perdido la razón, lo fácil sería que el Consejo de la Judicatura los destituyera y “tan tan”.

Pero no, lo cierto es que la “descocada” resolución del colegiado tamaulipeco –entidad en la que manda el crimen organizado–, no sólo es una locura o una aberración jurídica; es un poderoso misil electoral.

Y es que detrás de la resolución judicial aparece un peligroso mensaje político-electoral que deja ver la mano del crimen organizado, por un lado y, por el otro, que está en marcha el perdón a los criminales; propuesta del candidato López Obrador.

Dicho de otro modo; resulta que un colegiado judicial le informa a los ciudadanos que, por ley, serán perdonados los matones de “Los 43” de Ayotzinapa; propuesta del candidato de Morena, quien también pidió una Comisión de la Verdad.

Pero lo más importante no es lo que dicen los “descocados” jueces del colegiado en cuestión. No, lo importante es saber lo que harán el Consejo de la Judicatura y la Suprema Corte, para acabar con la monstruosidad del colegiado tamaulipeco.

¿Y por qué es una monstruosidad?

1.- Porque el Tribunal Colegiado violenta la Constitución, en los artículos 21 y 102, al desconocer las funciones y facultades exclusivas del Ministerio Público; único encargado de buscar y presenta las pruebas para la sanción de un delito.

2.- Porque ningún juez, Tribunal Colegiado, ministro de la Corte y tampoco el Máximo Tribunal pueden secuestrar las funciones del Ministerio Público y menos le pueden ordenar ser parte de una Comisión de la Verdad junto con la CNDH.

3.- Porque someter al Ministerio Público a una Comisión de la Verdad es violentar los pilares del Sistema Penal.

4. Porque una Comisión de la Verdad se crea por decreto o por una ley aprobada por el Congreso, nunca mediante una resolución judicial que debe ser parte de la impartición de justicia.

5.- Porque en su resolución, el colegiado presupone desconfianza a distintas instituciones como el Ejército, la Marina, la Policía Federal e incluso al Ejecutivo Federal sin que tenga facultad alguna para ello.

6.- Porque de seguir en curso el mandato judicial del Tribunal Colegiado muy pronto podrían estar en la calle los presuntos responsables del crimen de “Los 43” de Ayotzinapa, mientras que el mensaje a la sociedad sería de total impunidad.

7.- Y, porque en el extremo de la monstruosidad, la resolución propone “una solución amistosa” para un caso como el de “Los 43”, lo que supone que para el Tribunal Colegiado la ley se maneja a contentillo.

En suma, una locura. ¿Pero quien está detrás de esa monstruosidad judicial? Ese es trabajo del Consejo de la Judicatura y de la Suprema Corte. Y deben actuar pronto, ya que el 1 de julio los ciudadanos no pueden acudir a votar con esa amenaza judicial.

Al tiempo.
05 Junio 2018 04:00:00
¡El pecado de pensar… el voto!
Ahora resulta que, según el presidente del INE, la facultad de pensar está emparentado con un delito electoral. Es decir, si alguien llama a los votantes a “pensar su voto”, podría incurrir en una falta.

Todos saben que el pensamiento es una facultad inherente al ser humano; facultad que hace diferentes a los humanos del resto de los seres vivos.

Por eso nadie, en su sano juicio, puede cuestionar, impedir y menos sancionar una facultad natural como la de pensar. Sin embargo, cuando un grupo de empresarios mexicanos promueven mensajes en los que llaman a “pensar el voto”, Lorenzo Córdova los reprende.

Y es que el presidente del INE comete una de las peores barbaridades de un servidor público: la de suponer que el pensamiento es igual a la libertad de expresión.

Una barbaridad como la cometida por Ernesto Zedillo el 12 de febrero de 1997 cuando –el entonces Presidente– dijo: “Afortunadamente en nuestro país, en nuestro querido país hay libertad para que cada ciudadano piense, dentro del marco de la ley, como le dé la gana”.

Nadie –sea Zedillo o sea el presidente del INE– puede exigir que un ciudadano piense dentro del marco de la ley. ¿Por qué? Porque no hay ley capaz de exigir, reglamentar, prohibir o sancionar el pensamiento.

Dice Salvador Ochoa Olvera en Derecho de Prensa (Editorial Monte Alto, pág. 4) “El pensamiento, en abstracto, no tiene esfera de aplicación jurídica… No es lo mismo la represión a manifestar ideas, conceptos, críticas u opiniones al mundo exterior, que la vulneración del ejercicio mental de concebir ideas”.

Pero también es cierto que el pensamiento y la libertad de expresión son indisolubles; el primero –el pensamiento– no existe sin la segunda, la libertad de expresar lo que se piensa.

Y vale el tema porque sean árbitros electorales, candidatos y líderes de partidos, todos se escandalizan por la campaña de “voto razonado” –empujada por empresarios preocupados por un potencial viraje populista–; como si fuera un pecado pensar el voto; razonar la decisión de contratar a un nuevo Presidente.

Lo cierto es que –les guste o no a los árbitros electorales, a la “legión de idiotas” de redes y digitales, a candidatos y líderes de partidos–, los empresarios no sólo tienen el derecho sino la obligación –igual que todos los ciudadanos y potenciales electores– de llamar “a pensar el voto”, a ejercitar la razón, antes que el corazón, al momento de votar.

Y es que sólo la sociedad civil, los ciudadanos –los organizados y los de a pie–, le pueden dar el verdadero valor ciudadano al voto –el voto de la razón– frente al engaño, el chantaje, la mentira y las promesas sin freno de candidatos y partidos.

Sólo el voto razonado puede despojar del fanatismo al acto supremo de la democracia: la elección. Sólo si se piensa el voto los ciudadanos podrán dar a partidos y políticos la lección que se merecen.

¡Curioso que el árbitro electoral crea que es pecado pensar el voto!

Al tiempo.
04 Junio 2018 04:10:00
¡AMLO pide pacto; Peña resiste!
En las últimas semanas, Andrés Manuel López Obrador ha “coqueteado” hasta en ocho ocasiones con el Presidente. Hasta hoy Peña Nieto resiste.

Obrador parece proponer una rendición anticipada: la entrega antes de la elección. Sin embargo, el llamado reiterado confirma que la casa presidencial no ha cedido.

Perola historia es vieja. Si hacemos memoria recordaremos que en 1996, desde el municipio de Misantla, Veracruz, AMLO propuso pactar con Ernesto Zedillo. Llamó a defender al Presidente, “ante los embates del exterior para desestabilizar su gobierno”.

Ese fue el inicio de todo. Luego del pacto, AMLO fue presidente del PRD, más tarde candidato ilegal a jefe de gobierno y luego vino la victoria en el DF, con la ayuda del presidente Zedillo.

Hoy Obrador pretende repetir la historia. Por eso, hasta en ocho ocasiones ha tocado la puerta de Los Pinos. Pero se sabe que la puerta sigue cerrada. ¿Lo dudan?. A continuación las pruebas:

1.- Ciudad Altamirano, Guerrero, 2 de junio. AMLO pide a Peña Nieto “respetuosamente apersonarse y ocuparse para que no se cancele el TLCAN”.
2.- Valle de Santiago, Guanajuato, 1 de junio. AMLO pide apoyar a Peña Nieto “para que termine bien” y llama a “que no haya un poder paralelo y que se siga reconociendo la autoridad del Presidente hasta el último día”.

3.- Poza Rica, Veracruz, 30 de mayo. AMLO dice estar seguro “que el presidente Peña va a ayudar para que el nuevo gobierno haga lo que el pueblo va a ordenar en las urnas”.

4.- San Felipe del Progreso, Edomex, 28 de mayo. Según Obrador “con el presidente Peña estoy moderado porque hizo el compromiso de respetar el resultado de la elección presidencial (...) Le estoy dando el beneficio de la duda”.

5.- Ciudad de México, 23 de mayo. Yeidckol Polevnsky acusó a Javier Corral de tener preso político al exlíder del PRI, Alejandro Gutiérrez. “El gobernador de Chihuahua tiene a un preso político y no respeta la división de poderes (...). Hablan del ‘fiscal carnal’ y no voltean a ver a sus estados”.

6.- Tlaquepaque, Jalisco, 22 de mayo. Obrador dice que no hablará mal del presidente Peña ya que “la mafia del poder” lo ha utilizado; “cuando lo necesitaban lo apoyaron y ahora lo sueltan, lo convierten en chivo expiatorio, por eso no me sumo a esas campañas de linchamiento”.

7.- Ciudad de México, 7 de mayo. AMLO perdona y negocia. “A dos días de la elección, voy a tocar las puertas de Los Pinos, quiero hablar a Peña Nieto del aeropuerto para que de inmediato se conformen los equipos para la revisión, el análisis de qué es lo que más conviene”.

8.- NuevoLaredo, Tamaulipas, 26 de febrero. Obrador no enjuiciará a Peña Nieto. “El Presidente de la República, independientemente de actuar bajo la Constitución y las leyes, es un dirigente político, y políticamente les puedo decir que no va a haber persecución, no es mi fuerte la venganza, pienso acabar con la corrupción y la impunidad y ver adelante”.

¿Negociarán en Los Pinos con AMLO? ¿Dejarán caer a Meade? Aquí creemos que no.
Al tiempo.


01 Junio 2018 04:00:00
AMLO y Trump: críticos de doble moral
Durante las presidenciales de Estados Unidos, muchos intelectuales, periodistas y medios mexicanos apoyaron los llamados de empresas privadas, medios y famosos de aquel país que promovían votar contra el populista Donald Trump.

En México hacían eco de las voces del norte y coincidían en que Trump no sólo era un peligro para México, sino para el mundo, como ocurrió con la guerra comercial que desató.

También en esa fecha, los intelectuales, periodistas y medios mexicanos le propinaron la mayor paliza que se recuerde al Gobierno de Peña Nieto, por “atreverse” a recibir en Los Pinos al mayor enemigo de México, al candidato Trump.

Curiosamente, a la vuelta del tiempo –en las presidenciales mexicanas–, algunos intelectuales, periodistas y medios que combatían a Trump, hoy no sólo aplauden el populismo del candidato presidencial López Obrador –el Trump mexicano–, sino que son aliados de Morena y su candidato a los que perdonan su populismo y proteccionismo.

Es decir, para muchos intelectuales mexicanos, periodistas y grupos mediáticos, el populismo de Trump es nefasto, pero el populismo de AMLO es virtuoso y digno de aplauso y de una alianza.

Y es que cuando empresas como Grupo México –entre muchas otras–, llaman a votar contra el populismo de AMLO y contra el peligro para la democracia mexicana, no pocos intelectuales, periodistas y empresas mediáticas se hacen de la vista gorda y hasta censuran a capitanes de empresa que gritan que AMLO es un peligro.

En las presidenciales de Estados Unidos llamaron a votar contra Trump grupos económicos, políticos y sociales como la organización civil Avaaz, por considerar que el republicano es “una amenaza global”; la internacional Human Rights Watch y el vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, que calificó a Trump como un populista de derecha.

Además de Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Facebook; la fundadora del sitio web The Huffington Post, Arianna Huffington; Richard Branson, el multimillonario británico y fundador de Virgin Group, quien dijo que todos deben saber “que hay un lado de Trump que es peligroso”.

Incluso el chef español José Andrés, el exsecretario de Comercio Carlos Gutiérrez y el fundador de Wikipedia Jimmy Wales, escribieron una carta abierta contra Trump en la que señalan que no pueden apoyar al candidato porque “sería contraproducente para la economía”. También Kenneth Frazier, el CEO de Merck, se declaró en contra de la candidatura de Trump.

Otros empresarios que se declararon en contra de la política de Trump, fueron, el CEO de Amazon Jeff Bezos, el jefe de Starbucks Howard Schultz, del CEO de Netflix, Reed Hastings, Tim Cook de Apple.

La doble moral del intelecto, el periodismo y de muchas de las grandes empresas mediáticas nacionales que aplaudieron la campaña privada contra el populismo de Trump y que hoy –curiosamente–, son aliados del populismo de AMLO, al que aplauden y solapan.

La doble moral del clima electoral.

Al tiempo.
31 Mayo 2018 04:07:00
¡Nestora no será senadora!
El periodismo no es un acto de fe. Y, cuando decimos que Nestora Salgado no será senadora, es que existen las evidencias que lo avalan. ¿Y cuáles son esas evidencias?

1.- Lo primero que se debe aclarar es que la candidata de Morena al Senado –por la vía plurinominal–, Nestora Salgado, no ha sido exonerada de los delitos por los que se inició acción penal en su contra.

Es decir, que la “lideresa” no cuenta con una sentencia ejecutoria a su favor en donde un juez la declare inocente de los cargos de homicidio, secuestro y violación de derechos humanos, cuando encabezaba la policía comunitaria de Olinalá.

2.- La candidata no es acusada de uno o dos presuntos delitos. No, lo cierto es que la autoridad judicial de Guerrero desempolvó hasta cinco causas penales: dos por secuestro agravado, dos más por secuestro simple y una por homicidio.

3.- En efecto, el INE no revisó si la candidata Salgado tenía o no la doble nacionalidad: mexicana y estadunidense. ¿Y por qué la aparente falta del árbitro electoral? Porque los requisitos para ser candidato a un puesto de elección popular parten de la buena fe que la autoridad deposita en el aspirante. Es decir, la autoridad confía en que los candidatos a puestos de elección popular dicen la verdad y no actúen de mala fe. Por tanto no pretenden engañar al árbitro.

4.- Por eso, hoy el INE no es la instancia responsable de ratificar y/o desechar la candidatura de Nestora. En cambio, el INE pudo y puede rechazar la candidatura –sí y sólo sí–, en alguno de los siguientes pasos procedimentales: primero –lo cual ya ocurrió–, cuando se registra la candidatura y, segundo, cuando se entrega la constancia de ganadora.

Para que proceda la cancelación en el segundo momento, la autoridad electoral debe contar con una impugnación del resultado electoral. Y, en este caso, la impugnación sería la doble nacionalidad.

5.- Justo en ese momento es cuando aparecerá una avalancha de impugnaciones a la candidatura de Nestora Salgado; reclamos que van desde la doble nacionalidad –lo cual contradice el requisito constitucional de ser mexicano por nacimiento–, hasta las pruebas de que se trata de una presunta delincuente que violentó los derechos humanos de sus víctimas, en su papel de policía comunitaria.

6.- Y frente a las impugnaciones, el INE presentará un dictamen que, posteriormente, llegará al Tribunal Electoral, en donde los magistrados determinarán la procedencia o no de la anulación de la candidatura.

7.- Especialistas en derecho electoral consultados dicen que –a pesar de la defensa de Morena y su candidato presidencial–, las posibilidades de que el Tribunal deje pasar a Nestora son casi nulas, por lo apabullante de la ofensa social que significa llevar al Senado a una secuestradora.

8.- Por lo pronto, en el terreno político la mejor salida es que Morena retire la candidatura de Nestora y la sustituya para no perder la posición.

Claro, si la ley lo permite.

Al tiempo.
30 Mayo 2018 04:00:00
‘La bala de plata’
La clase política de antaño lo motejaba como “bala de plata”. Es decir una acción política preparada con especial dedicatoria para tirar al adversario.

Priistas que hoy –que moldean la última etapa de la candidatura de “Pepe” Meade–, dicen que sí existe la “bala de plata” y que podría ser pública de un momento a otro.

Recuerdan que esa “bala de plata” se disparó antes de tiempo en 2006 y el público la conoció como “los videoescándalos” del Gobierno del DF. Luego vino otro intento con el predio El Encino, que desaforó a López Obrador.

La “bala de plata” fue disparada contra Peña Nieto al inicio de su gestión, para marcar el arranque de una campaña que demolió la hoy saliente administración. Fue conocida como “la casa blanca”.

Hoy en el PRI no se atreven a hablar más del tema. “Eso lo saben dos o tres personas, no más”, explican.

Lo que sí saben es que el caso de la cuestionada candidatura de Nestora Salgado al Senado “no es” la “bala de plata”. En realidad el de Nestora es un caso coyuntural “que si bien prendió bien en la opinión pública, sólo es parte del contexto”.

¿Quiere decir que hay más sobre el tema?

Que nadie se equivoque, aseguran, el PRI no ha abandonado ningún frente contra Andrés Manuel y menos contra Ricardo Anaya. ¿Y eso qué quiere decir?

Que sigue vivo el interés político por el presunto lavado de dinero de Ricardo Anaya, en el caso de la coalición PAN, PRD y MC, y por el perdón que Morena y su candidato otorgan a pillos como Nestora Salgado y Napoleón Gómez Urrutia, entre otros.

¿Y la bala de plata…? Se insiste.

La respuesta es seca… “Deben ver con cuidado todo lo que se hace en torno a Napoleón Gómez Urrutia, en contexto de la investigación contra Ricardo Anaya y ahora todo lo que se está armando sobre Nestora Salgado, sólo por citar tres casos”.

La historia parece hacer sentido. En el caso de Gómez Urrutia un juez exigió al líder minero la entrega de los más de 50 millones de dólares. Pero lo que no hace sentido es lo que sigue. ¿Hasta ahí va a llegar el asunto, nadie cuestionará más la inmoral candidatura de “Napito”? ¿Nadie la echará abajo?

En el presunto lavado de dinero de Anaya, todos saben que se abrió la carpeta de investigación contra Manuel Barreiro, al tiempo que fuentes financieras dicen que pronto se conocerá una causa penal en Estados Unidos contra el mismo Barreiro, que abrirá el escándalo.

Y de Nestora Salgado la Fiscalía de Guerrero reabrió cinco causas penales en tanto que –de un momento a otro–, el INE recibirá una solicitud para revisar la nacionalidad de la candidata al Senado. Desde distintos frentes –sociedad civil y derechos humanos–, empujarán a que el INE le retire la candidatura, lo que ocurrirá tarde o temprano.

Restan 30 días para la elección presidencial y la “bala de plata” puede resultar “bala de salva”. Sin embargo, en el PRI hablan de “la pista del dinero”, otro clásico que también suele terminar en “cartucho quemado”.

Al tiempo.
29 Mayo 2018 04:00:00
La cárcel asusta a Anaya
Los que lo conocen lo ven irritable, lejano y hasta desconocido por su nuevo carácter irascible. Poco queda del Ricardo Anaya amigable del tiempo como presidente del PAN.

Y es que, dicen, no lo calienta ni el sol. ¿Por qué?

Porque la campaña presidencial de Anaya dejó de crecer y empieza a ser notorio que la coalición PAN, PRD y MC no despega. Cada vez son más frecuentes los regaños y gritos en el “cuarto de guerra”, en donde se vive una guerra civil.

Y es que, por ejemplo, nadie fue capaz de capitalizar los votos potenciales de la independiente Margarita Zavala y, en cambio, entre dos y tres puntos de los simpatizantes de la exprimera dama parecen haber caído en la buchaca de “El Bronco”, que se aproxima a los cinco puntos
porcentuales.

Con frecuencia, el candidato Anaya reprocha las estrategias que le proponen, los mensajes, spots y hasta mete mano en los guiones de spots que, por tercera vez –y a un mes de la campaña– han cambiado de objetivo.

Hoy el nuevo spot es de “paz y amor”, una copia del “amor y paz” de López Obrador, una vez que resultó inocuo el mensaje “de frente al futuro”.

Dice Anaya en su nuevo mensaje: “no tiene paz quien no tiene qué comer, no tiene paz quien vive con miedo, no tiene paz quien no tiene empleo…”.

Pero lo cierto es que en donde no existe tranquilidad, armonía y paz es en el equipo de campaña de Ricardo Anaya, cuyo activismo ha sido incapaz de
reunir una sola ocasión a todos los gobernadores azules en uno de sus eventos, ya no se diga ver juntos a todos los mandatarios del PAN y el PRD.

En su último acto masivo, en Puebla, sólo asistieron seis mandatarios estatales azules y ningún gobernador amarillo. Y muchos de los asistentes abandonaron antes de concluir el
evento.

Y es que ya resulta inocultable la crisis que vive la campaña de Ricardo Anaya, al tiempo que parece incontenible su caída al tercer lugar, a pesar de esfuerzos de gobernadores como los de Chihuahua y Veracruz, que han convertido la impartición de justicia en un circo político-electoral.

Y si algo faltaba, en la capital del país la candidatura de Alejandra Barrales también se desploma, al grado que el priista Mikel Arriola le propuso una alianza contra Morena.

¿Pero cuÁl es la verdadera preocupación de Ricardo Anaya?

Al candidato presidencial le queda claro que está lejos de la victoria en las urnas y, sobre todo, le asusta que el reloj de la justicia sigue su marcha. La PGR inició ayer una carpeta contra Manuel Barreiro y pronto caerá Anaya.

Es decir, si bien el 1 de julio se detiene el reloj electoral, también es cierto que sigue caminando el reloj de la justicia. Y entre el 1 de julio y el 1 de diciembre –cuando toma posesión el nuevo presidente–, puede pasar cualquier cosa, incluso que el reloj de la justicia alcance a Ricardo Anaya y lo lleve a prisión.

¿Recuerdan las traiciones de Anaya, recuerdan que prometió llevar a prisión a Peña Nieto? La posibilidad de la cárcel tiene irascible a Anaya. Una mera posibilidad.

Al tiempo.
28 Mayo 2018 04:00:00
Meade: el triunfo posible
Son muchos, entre empresarios, intelectuales, periodistas y ciudadanos de a pie que suponen o imaginan que la presidencial ya está decidida. Dicen que las encuestas son contundentes y que, por tanto, el candidato de Morena es imbatible.

Sin embargo, suponer que asistimos a una elección ya decidida no sólo hablaría del fracaso de la democracia electoral –en donde la única encuesta es la que arroja el recuento de votos–, sino que sería irresponsable ignorar a casi el 50% de potenciales electores, entre indecisos y quienes prefieren ocultar su voto.

Hoy no sólo no hay nada para nadie en la contienda presidencial sino que existen evidencias contundentes de que el candidato José Antonio Meade puede resultar con la victoria.

¿Y cuáles son las evidencias?

1.- Tomaremos como buenas las encuestas que colocan al candidato de Morena en la punta. Esas encuestas arrojan que 35 y 40% –en promedio– de electores no ha decidido su voto; es el universo de indecisos.

2.- Esas encuestas arrojan que al momento de levantar la muestra, entre cuatro y cinco de cada 10 consultados se niega a participar. ¿Por qué? Porque son ciudadanos que prefieren esconder el sentido de su voto. Analistas calculan que entre indecisos y quienes ocultan su voto, estaría el 50% de los electores.

3.- ¿Por qué un ciudadano esconde, oculta o disfraza su voto? El ciudadano que no quiere decir por quién votará teme ser insultado, agredido o colocado en el terrotirio de los “políticamente incorrectos”.

4.-.Y es que hoy, lo “políticamente correcto” es verse “antisistema”. Es decir, “mentar madres” contra el PRI, a pesar de que lo peor del viejo PRI está en Morena; cuestionar a los corruptos del PRI, a pesar de que Morena y el PAN tienen candidatos igual o peor de corruptos que el PRI y satanizar “la guerra contra el crimen”, a pesar de que Morena tiene candidatos criminales.

5.- ¿Cuántos ciudadanos –del 50% que esconde su voto– están a favor de AMLO, cuántos a favor de Anaya y cuántos de Meade? Los seguidores de Morena gritan su fanatismo, los de Anaya defienden su panismo y los de Meade se callan. ¿Por quién votará ese 50 por ciento?

6.- Es muy probable que en su fuero interno los millones de electores que esconden su voto temen la vuelta al pasado de Morena y piensen que el mejor candidato es José Antonio Meade, el no priista que, por ello, no es el continuismo, además de que está blindado contra las balas de la corrupción, la transa y el cochupo.

7.- Por eso Meade exalta las diferencias entre su propuesta de futuro y el regreso al pasado de Morena; el fin de la impunidad que proponen PRI, PVEM, Panal contrasta con el premio a la secuestradora Nestora Salgado, de Morena.

8.- Además de que el PRI es el único partido con estructura en 300 distritos, en miles de comités municipales, seccionales, de barrio y colonia; estructura que bien aceitada es una máquina de votos.

¿Puede o no ganar Meade?

Al tiempo.
24 Mayo 2018 04:07:00
Nestora: ¡criminal perdonada!
Por increíble que parezca muchos ciudadanos –potenciales electores–, aún dudan que el candidato presidencial de Morena pudiera cumplir una de sus más peligrosas promesas de campaña; la de otorgar amnistía (perdón) a los criminales.

Y, a pesar de las evidencias aplastantes, abundan los potenciales

electores que creen imposible que en el hipotético cargo de presidente, el señor Andrés Manuel López Obrador se atreverá a perdonar a narcotraficantes, secuestradores y matarifes.

Dicen, incluso, que sólo se trata de una estratagema de campaña y que, por tanto, no hay de qué preocuparse.

Sin embargo, están ante los ojos de todos las pruebas contundentes de que el perdón a criminales ya está en marcha, incluso antes de la elección presidencial; antes del hipotético triunfo de López Obrador.

¿Y cuáles son las pruebas?

La primera evidencia –y que resulta más que contundente–, es el caso de Nestora Salgado, candidata de Morena al Senado de la República, a pesar de que se trata de una secuestradora, a pesar de que la Comisión Nacional de Derechos Humanos documentó que violentó los derechos humanos de decenas de personas y a pesar de que están “vivas” tres denuncias en su contra, una por el delito de homicidio y dos por secuestro agravado.

Y si el caso de Nestora Salgado no es la prueba de que Morena ya otorga perdón a los criminales, entonces los ciudadanos de a pie, los votantes en potencia, no quieren ver la terca realidad y el peligro que significa el perdón a delincuentes consumados.

Pero el asunto es aún más cuestionable si apuntamos la mirada más arriba, en el llamado “caso Nestora”.

Ya quedó claro –según lo documentó Isabel Miranda de Wallace, presidenta de Alto al Secuestro–, que el Poder Judicial del Estado de Guerrero ha girado distintos citatorios a la candidata a senadora para continuar con las tres causas penales en su contra.

Lo curioso, sin embargo, es que el Poder Judicial del estado de Guerrero sigue el procedimiento habitual como si los juzgadores no supieran que la familia de Nestora Salgado la encubre, que nunca la van a encontrar en un domicilio que no es el suyo y que todos saben que está en plena campaña para ser senadora.

¿No es de risa loca que el juez de la causa insista en enviar citatorios a Nestora Salgado al mismo domicilio donde sabe que no está? ¿No es una forma de encubrimiento, ya que se le siguen tres procesos por los delitos de secuestro agravado y homicidio?

Pero acaso igual de escandaloso que el presunto encubrimiento del Poder Judicial del Estado de Guerrero, es el solapamiento del Instituto Nacional Electoral, INE, a la candidata de Morena al Senado.

¿De qué estamos hablando?

Como saben, la señora Nestora Salgado fue dejada en libertad cuando un juez dio como buena la versión de que la señora Salgado era ciudadana norteamericana y que, por tanto, durante el proceso se habían violado sus derechos consulares.

Es decir, que Nestora está libre no porque haya sido absuelta de los delitos de secuestro y homicidio. Está libre porque según el juez se habría violado el debido proceso.

Y si es ciudadana norteamericana, como presumió el juez que le otorgó la libertad, entonces aparecen las primeras preguntas.

¿Por qué el INE aceptó registrar como candidata al Senado de la República a una ciudadana
norteamericana?

¿Por qué la máxima autoridad en materia electoral registró como candidata al Senado de la República a una ciudadana norteamericana sobre la que pesan tres procesos penales, dos por secuestro agravado y uno más por homicidio? ¿Será que el INE también otorgó el perdón a una secuestradora?

Pero el de Nestora Salgado no es el único caso en donde Morena perdona a un criminal y lo premia con un puesto de elección popular para darle fuero. En realidad abundan los casos.

Son escandalosos los casos de Napoleón Gómez Urrutia, el del candidato de Morena al Gobierno de Jalisco, Carlos Lomelí Bolaños, acusado ante al PGR por lavado de dinero.

En Morelos, Morena postuló como candidato a la alcaldía de Amacuzac, al tío del criminal Santiago Mazzari Hernández, motejado como “El Carrete”. En Guanajuato, recientemente fue asesinado el candidato de Morena a la alcaldía de Apaseo el Alto, José Remedios Aguirre, vinculado a los huachicoleros del Bajío.

Así o más claro el perdón a criminales, a los que se premia con puestos de elección popular.

Al tiempo.
23 Mayo 2018 04:00:00
¡Las mentiras de Nestora Salgado!
A partir de que José Antonio Meade cuestionó que Morena pretende llevar al Senado a la presunta secuestradora, Nestora Salgado, reapareció una larga historia de mentiras y engaños que acompañan a una presunta delincuente que –contra lo que muchos dicen–, aún enfrenta tres causas penales.

La confusión deliberada, las mentiras sobre el caso y los intentos por torcer la justicia –de la mano de aliados de Morena como la exministra Olga Sánchez Cordero–, han confundido, incluso a Verificado 2018, que hizo el ridículo. ¿Por qué?

Porque de acuerdo con los expedientes “del caso Nestora” en poder de Alto al Secuestro –que encabeza Isabel Miranda de Wallace–, la señora Nestora Salgado tiene en su contra tres causas penales por los delitos de secuestro y homicidio; causas penales donde ella alega, por ejemplo, ser ciudadana norteamericana y que, por ello, se violaron sus derechos consulares.

A parte de las mentiras anteriores –porque si es ciudadana norteamericana no puede aspirar a un cargo de elección popular en México–, la candidata de Morena al Senado engaña a los ciudadanos y potenciales electores ¿Por qué?

Porque si es ciudadana norteamericana, los delitos que analiza el juzgador en las causas penales en contra de la candidata “son usos y costumbres de los pueblos indígenas” lo cual resulta una flagrante contradicción.

Y es que si la señora Nestora Salgado sostiene ser ciudadana norteamericana –lo cual consta en los expedientes del caso–, y en los mismos expedientes alega que no puede ser sometida a juicio por los delitos de secuestro, porque es indígena de la zona de Olinalá, entonces asistimos a la grosera simulación que solapan Morena, AMLO y el INE.

Lo que no saben ni los juzgadores ni la señora Nestora Salgado ni Morena es que el municipio de Olinalá, Guerrero, no está considerado dentro de los pueblos indígenas. Es decir, nadie puede ser considerado indígena si es originaria de un pueblo no considerado indígena.

Las tres causas penales contra Nestora Salgado son por los delitos de secuestro y homicidio y se encuentran en curso en la segunda instancia de la Sala Penal de Chilpancingo y las audiencias han sido diferidas de manera reiterada por qué la señora Nestora no ofreció un domicilio correcto y por tanto no se le ha notificado nada.

Y lo anterior nos lleva a los impedimentos para ser considerada candidata a un puesto de elección popular, como el de senadora. ¿Por qué no reúne los requisitos?

1.- Porque tiene tres procesos en su contra, los tres en curso; dos de ellos por secuestro y el tercero por homicidio.

2.- Porque según los expedientes de esos procesos penales, Nestora Salgado tiene la calidad migratoria de “ciudadana americana”.

3.- Y porque no cumple con la residencia de por lo menos seis meses antes de la elección, del lugar en donde es candidata.

Y si dudan en que las causas penales son vigentes, con fecha 10 de abril de 2018 –hace cinco semanas–, el magistrado presidente de la primera Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, con sede en Chilpancingo, emitió la siguiente notificación “… El secretario de acuerdos, en funciones de actuario de dicho juzgado, hizo constar que se constituyó en forma real al domicilio ubicado en la calle Comonfort, número 35, colonia El Paraíso de Olinalá, Guerrero, en busca de la inculpada antes referida (Nestora Salgado García), y una vez estando en el domicilio correcto, por así manifestarlo una persona que dijo llamarse Emilia Morales Mancilla, empleada doméstica de Mónica Rodríguez Salgado (hija de la inculpada Nestora Salgado García), informando que la señora Nestora Salgado García tiene mucho tiempo de vivir en Estados Unidos de América”.

¿Qué significa lo anterior?

Elemental que mientras la justicia del estado de Guerrero sigue un proceso penal contra Nestora Salgado, su hija dice que vive en Estados Unidos, cuando en realidad hace campaña como candidata a senadora por el partido Morena. ¿No es una burla?

Pero ahí no termina la historia. Apenas el 16 de abril pasado, “la Sala Superior y el juez de la causa” ordenaron enviar una nueva “notificación a la inculpada” Nestora Salgado, para el desahogo de las causas penales en su contra.

Lo ridículo es que todo México sabe que Nestora Salgado está en campaña mientras que la autoridad judicial de Guerrero no es capaz de localizarla para notificarle los delitos por los que es acusada. ¡Es Mexico, cabrones!

Así o más clara la onfensa de Morena, con una secuestradora que engaña hasta al dizque infalible Verificado 2018.

Al tiempo.
22 Mayo 2018 04:00:00
¡Culto a la ignorancia, la transa y la estupidez!
Luego de ver los dos primeros debates presidenciales, cualquiera “con dos dedos de frente” puede concluir que algo está muy mal en la democracia mexicana.

¿Cómo es posible que –según las encuestas– el puntero presidencial sea un “líder social” con la ignorancia mostrada por Andrés Manuel López Obrador?

Se puede entender que los ciudadanos de a pie, sin la información, atrapados entre el enojo y el odio, se digan hartos del PRI, PAN y PRD luego de los malos gobiernos de esos partidos. Se puede entender que gracias al eficiente discurso populista de AMLO muchos ciudadanos comunes se digan decididos a votar por el candidato de Morena.

Pero lo que no tiene pies ni cabeza, lo que resulta inexplicable –por donde se le vea– es que reputados intelectuales, académicos y hombres de empresa aplaudan y hasta se dicen convencidos de que el candidato de Morena es el mejor para encabezar el Ejecutivo federal, cuando en los hechos ha mostrado –hasta el cansancio– su absoluta ignorancia de todo lo que concierne al Estado.

Pero cuando vemos que en redes y medios digitales miles de anónimos salen a la defensa rabiosa de la ignorancia mostrada por AMLO en los dos debates el asunto adquiere matices de tragedia. ¿Por qué?

Porque ya no sólo asistimos al fanatismo en torno a Obrador, sino al culto a la ignorancia, la mentira, la transa y la estupidez. Es decir, el puntero es el candidato más ignorante, el más incapaz, el más atrasado, el más mentiroso, el menos preparado y el que muestra las ideas más cortas.

Y seguramente muchos reaccionarán airados contra la conclusión anterior. Sin embargo, la terca realidad es contundente; muchos ciudadanos mexicanos, de distintas regiones del país, confirman todos los días que estarían dispuestos a votar a favor del más tonto, el más ignorante y hasta el más imbécil. ¿Lo dudan?

1.- ¿Cómo es posible que en Ciudad de México sea puntera la señora Claudia Sheimbaun, quien escondió el desfalco de “los segundos pisos” en el Gobierno de AMLO en la capital, quien participó con Carlos Imaz en el desfalco a Carlos Ahumada; quien hizo una gestión desastrosa en Tlalpan y quien fue responsable de la tragedia del colegio Rébsamen?

¿Cómo se explica que esa candidata sea puntera?

La respuesta es lapidaria; por el culto a la ignorancia, la mentira, la transa y la estupidez; porque muchos ciudadanos claudicaron y en su percepción del cambio apuestan por la reversa, por la mediocridad y la vuelta al pasado. ¿Aún lo dudan?

2.- ¿Cómo es posible que en Morelos haya llegado al puesto de alcalde de Cuernavaca el futbolista Cuauhtémoc Blanco, un analfabeta funcional, golpeador de mujeres y presuntamente vinculado con el crimen organizado. Hoy “Cuau” es el preferido de los votantes.

¿Es un problema de la ignorancia y la imbecilidad de “Cuau” o de los votantes que lo hicieron alcalde de Cuernavaca?

¿Y cómo explican que hoy sea el puntero al Gobierno estatal de Morena; cuando en su gestión frente a la alcaldía de Cuernavaca fue una nulidad; si no asistió a los debates entre candidatos porque es incapaz de articular dos palabras? ¿Por qué, a pesar de todo lo anterior, muchos aplauden al futbolista y estarían dispuestos a votar por él?

3.- Pero el culto a la mentira, la transa y la estupidez no sólo está en las filas de Morena y en su dueño. También está en el candidato del PAN, PRD y MC. ¿Recuerdan que el tema de la inversión extranjera en CDMX fue tema en los dos primeros debates presidenciales?

Pues en el debate del pasado domingo, Anaya desenmascaró a Obrador, quien maquillo las cifras de la inversión externa en CDMX entre 2000 y 2005. ¿De verdad AMLO creyó que nadie se daría cuenta del engaño y la mentira? ¿Pero qué creen?

Que también Anaya hizo trampa al exhibir una portada de la revista Proceso, en donde mutiló el “cintillo” que anuncia un reportaje de las compañías nefastas de Anaya. ¿Qué quiere decir lo anterior?

Que un aspirante presidencial mexicano, como Ricardo Anaya, es capaz de mutilar la portada de Proceso solo para ganar un debate. ¿Imaginan de lo que será capaz con el poder presidencial?

¿Creyó –el candidato Anaya– que nadie se daría cuenta? ¿Ya olvidó que copió conferencias magistrales de famosos polemistas, y las presentó como de su autoría? ¿Imaginan lo que habrían dicho si Peña y/o Meade hicieran esas trampas? ¿Por qué nadie dijo nada?

Porque la sociedad, igual que muchos medios –escritos y electrónicos– ya votaron. Y votaron por la reversa; porque el regreso al pasado también es un cambio.

Y no pasa nada porque es generalizado el culto a la mentira, la ignorancia, la transa y la estupidez.

4.- Y a propósito de la estupidez. ¿Dónde está la crítica a la estupidez de nacionalizar el banco privado City Banamex? ¿Recuerdan quién lo dijo? Sí, el rey de la estupidez, Jaime Rodríguez Calderón, motejado como “El Bronco”.

¿Son o no son una vergüenza tres de los cuatro candidatos presidenciales?

Sí, se salva Meade, el más preparado y más experimentado, pero al que menos quieren los votantes. ¿Abrirán los ojos los electores?

Al tiempo.
21 Mayo 2018 04:00:00
Nueva paliza a AMLO; Anaya y Meade flotan
Debate anticlimático, de lugares comunes, de retórica y chascarrillos, pero de pocas ideas, de momentos de tensión y choque que, al final, exhibieron una pobreza extrema de soluciones.

Sin duda que hubo debate, confrontación, polémica; por primera vez en la historia de los debates, la población participó con buenas preguntas hechas directamente a los candidatos y sin duda que los presentadores hicieron un buen papel. Sin embargo, la rigidez del formato limitó de nueva cuenta la exposición de ideas, acotó la esgrima y achicó las soluciones en contexto.

De nueva cuenta el gran perdedor, que naufragó en la presentación de ideas, en el tiempo y en las respuestas fue el candidato de Morena, un político que apela a su condición de puntero sin proponer una sola idea clara, una respuesta coherente, una solución puntual.

De nueva cuenta el provocador, el fajador, el maestro del esgrima, fue el candidato Ricardo Anaya, quien hoy llegó con la consigna de ridiculizar a Andrés Manuel López Obrador y que logró sacarlo de balance dejándolo por momentos pasmado.

Y una vez más, las ideas, las propuestas, el conocimiento y la experiencia estuvieron en la voz de José Antonio Meade, lo cual no debe sorprender a nadie. ¿Por qué?

Porque el candidato de la alianza Todos por México ha sido responsable de las relaciones internacionales de nuestro país, del manejo hacendario y del desarrollo social; responsabilidades que lo colocan como el más experimentado y con mayor conocimiento de los temas tratados.

Dicho de otro modo, el candidato Meade es el que exhibió conocer con mayor puntualidad los temas tratados en el segundo debate. Meade es el técnico en este ring lleno de rudos, el problema es que el show usualmente lo dan los segundos.

Y es que el de ayer no fue un debate de ideas y menos de propuestas o de soluciones. Fuimos testigos de una confrontación, de acusaciones, señalamientos, incluso agresiones, eso sin tomar en cuenta los chascarrillos.

El candidato Jaime Rodríguez Calderón parece haber llevado la consigna de ser el bufón del debate. No hubo una sola propuesta coherente, puntual o atinada del independiente, quien incluso aprovechó para amenazar con nacionalizar la banca y también para mandar saludos a su señora madre.

Si se da por ganador del debate a aquel con la mayor habilidad para desestabilizar al adversario, para exhibirlo, para sacarlo de quicio, entonces, sin duda, el ganador de la contienda de ayer fue Anaya.

Los momentos de mayor esgrima los protagonizó el candidato del PAN-PRD-MC, en especial cuando confrontó a Andrés Manuel López Obrador, a quien, literalmente apabulló, al extremo de dejarlo callado en medio de la rabia del candidato de Morena.

Apenas una frase nueva alcanzó a esbozar López Obrador: “Ricky Rickin Canayín”, que seguramente servirá para los memes, pero que exhibe pobre nivel de debate que el tabasqueño es capaz de ofrecer.

Con todo y todo, Ricardo Anaya evadió, rehuyó, le dio la vuelta a gran parte de los temas. Incluso, los moderadores debieron reorientar las preguntas ante la retórica sin límite del candidato de la alianza Por México Al Frente.

Si esto se tratara de propuesta y soluciones, entonces el ganador habría sido José Antonio Meade, pero el formato y la distribución de los tiempos poco favorecieron al planteamiento de ideas. Aquello por momentos se convirtió en un ring donde Meade era el técnico y sus contrincantes los rudos, el problema es que el show y usualmente se lo llevan los segundos.

Hubo debate, hubo golpes, faltaron ideas y soluciones, pero hoy, incluso más que en el pasado enfrentamiento, Andrés Manuel López Obrador mostró de nueva cuenta su incapacidad para hilar ideas rápidas, esquivar los ataques y convencer más allá de sus frases hechas.

El público decidirá quién ganó, pero en esta ocasión no sólo los mexicanos emitirán su juicio: será interesante ver lo que opinan los medios internacionales, principalmente los norteamericanos, al ser su Gobierno el principal aludido en este debate.

Al Tiempo.
18 Mayo 2018 04:00:00
Margarita y Heberto Castillo: ¡generosidad política!
Uno de los valores casi inexistentes en la política y entre los políticos –en todo el mundo y especialmente en México–, es el de la generosidad.

¿Lo dudan? ¿Quién recuerda –de primera intención–, a un político que se haya destacado por su generosidad para los ciudadanos, para la política, el servicio público o para otros políticos?

Resulta difícil, sino es que imposible, encontrar ejemplos cotidianos

–dignos de ser recordados–, de políticos, líderes sociales y gobernantes capaces de expresar de manera pública esa virtud; la generosidad.

Sin embargo, si existen –en México y el mundo–, sólo que se debe urgar muy profundo, en la memoria, para encontrarlos.

Hace más de dos décadas, en medio de las feroces batallas por la alternancia en el poder y la transición democrática, los potenciales electores mexicanos vieron pasar ante sus ojos una de esas joyas inéditas de la generosidad política.

El precandidato presidencial del Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) Heberto Castillo, renunció a su candidatura para dejar el paso libre al mejor posicionado; Cuauhtémoc Cárdenas, quien en aquellos tiempos era visto como el único capaz de sacar al PRI del poder presidencial, a pesar de que “el hijo del Tata”, había nacido, crecido y construido su carrera dentro del PRI.

Más aún, Heberto ofreció su partido, el PMT –que ya contaba con registro oficial–, como partido base para legitimar la candidatura de Cárdenas, a la que luego se sumaron otras fuerzas que dieron origen al Frente Democrático Nacional, antecedente del PRD.

Ese gesto de generosidad política fue el detonante de un movimiento político y social que entre los años 1997 y 2000 hicieron posible la alternancia y la transición democrática en México; alternancia que en el entonces DF encabezó la izquierda –precisamente con Cárdenas a la cabeza de la jefatura de gobierno del DF–, mientras la derecha panista ganó la presidencia, con Vicente Fox.

Desde aquellos años, hace casi tres décadas, no habíamos sido testigos de otro gesto de generosidad parecido al de Heberto Castillo. Pero la generosidad reapareció en la elección presidencial de 2018 y en esta ocasión correspondió a Margarita Zavala seguir los pasos de ese sembrador de democracia que fue Heberto Castillo.

Como saben la señora Zavala renunció al PAN en protesta por el secuestro –de la democraia panista–, que llevó a cabo Ricardo Anaya en toda la estructura del PAN.

Luego, Margarita se propuso una candidatura independiente y consiguió los apoyos suficientes para tener un lugar en la boleta presidencial por esa vía. Sin embargo, “su proyecto no cuajó”. ¿Por qué?

Porque no convenció y no consiguió trasladar los votos del panismo tradicional a su candidatura. Creyó que amplios segmentos del partido azul rechazarían masivamente la alianza PAN-PRD y que los inconformes caerían de manera natural en su candidatura independiente. No fue así. ¿Por qué?

Porque en el PAN de hoy, más que demócratas, abundan los oportunistas “busca chamba”. Y les importa un pito que un pillo como Anaya sea candidato, siempre y cuando les garantice un “hueso”. Pero Margarita entendió que una candidatura testimonial le hacía más daño a la democracia toda y, por eso, declinó a su aspiración presidencial.

Y sin duda se trata de un gesto de generosidad que deben aplaudir todos los demócratas mexicanos. Y por eso fue un gesto criticado por el más antidemocrático de todos los candidatos, el de Morena.

Y es que el mensaje de Margarita Zavala es a favor de la mejor opción para México. Dicho de otro modo, la señora Zavala se retira de la contienda para que sus votos, sus seguidores o simpatizantes elijan, mediante el voto útil, lo mejor para México.

Y por supuesto que son muchos los que “zopilotean el cadáver” de la hoy excandidata presidencial. Incluso, algunos como Ricardo Anaya, quieren colocarse la medalla de
negociar la declinación a su favor, lo cual es falso.

En rigor pragmático, Margarita Zavala prefiere que sus votos, seguidores y simpatizantes, se conviertan en votos útiles para salvar a México “de ya saben quién”

¿Será suficiente?

Al tiempo.
17 Mayo 2018 04:00:00
¡Margarita sale; gana Meade!
Hoy la noticia no es la renuncia de Margarita Zavala a la candidatura presidencial independiente, lo cual se filtró desde la mañana de ayer.

Hoy la noticia es que los votos, simpatizantes o seguidores de Zavala caerán, en su mayoría, a la “buchaca” del candidato José Antonio Meade. Y también hoy obligan las preguntas: ¿Qué pasó? ¿Por qué Margarita tiró la toalla? ¿Fue un fracaso su candidatura independiente…?

1.- Era evidente, para todo el que estuviera atento del proceso electoral, que la candidatura de Margarita Zavala se había derrumbado. Y sólo era cuestión de ver que, conforme aparecían nuevas encuestas, sus números marcaban un descenso sostenido.

2.- Y es que de un primer momento esperanzador, cuando Margarita renunció al PAN, su propuesta no se mantuvo en el ánimo ciudadano, no mostró la contundencia y menos la trascendencia que muchos esperaban.

3.- Nunca se cumplió el objetivo central de la candidatura de Margarita, que era arrebatar el voto inconforme con la imposición de Ricardo Anaya. Nunca cuajó una propuesta que si bien tenía todo el peso y la historia del panismo, en los hechos no apareció como alterantiva al PAN de Anaya.

4.- Además, toda campaña político electoral debe ser acompañada por un ejército de apoyos económicos. Y si dudan del fracaso, horas antes de anunciar su declinación, Zavala reconoció una severa crisis económica en su grupo de campaña. Ya no tenía dinero ni para el pago de la nómina de su equipo cercano. Lo cierto es que la candidatura de Margariza Zavala se había quedado sin los recursos elementales. Y en política, lo dijo Carlos Hank, “un político pobre es un pobre polìtico” y un candidato o candidata sin dinero es un candidato muerto.

5.- Contrasta la abundancia de recursos en candidaturas como la de AMLO y “El Bronco” y la medianía económica del equipo de Margarita. ¿Qué pasó? Elemental, los empresarios que prometieron recursos a la señora Zavala la dejaron sola. En cambio, el tramposo Jaime Rodríguez Calderón, hasta hoy sigue recibiendo carretadas de dinero, público y privado. Pero “El Bronco” no declinará porque no cuenta con la dignidad y las agallas de la señora Zavala, que respetó a los electores y se respetó a ella misma.

6.- Pero no sólo se trata de un asunto de dinero. No, en el fondo se trata de un proyecto, de la figura de la candidata o el candidato; se trata de la capacidad de incidir en la decisión de los electores. Y queda claro que los electores mexicanos tienen (tenemos) una buena dosis de machismo. Es evidente que no convenció ni el proyecto ni la candidata, a pesar de que Margarita es un cuadro político de excepción y con las manos limpias.

7.- Quién resulta ganador con la derrota de Margarita Zavala? Al minuto siguiente de que se hizo público que Zavala declinaría su ambición presidenciales, empezó la “rebatinga” por los votos que deja sueltos. Por eso el vocero de la hoy excandidata dijo que no declinaba a favor de ningún aspirante presidencial. Y podrán “decir misa”, pero lo cierto es que los votos que tenía Margarita caerán en la cuenta de José Antonio Meade. ¿Por qué?

8.- Porque los seguidores de la señora Zavala apoyaron su causa en contra de la imposición de la candidatura de Ricardo Anaya. Y sí esos simpatizantes nunca votarían por López Obrador, luego de Margarita Zavala, su primera alternativa es José Antonio Meade.

9.- Por eso el nuevo presidente del tricolor, René Juárez Cisneros, se apresuró a hacerle una invitación formal, respetuosa, pero contundente. Y es que, a querer o no, las propuestas y el proyecto de Margarita y Meade tienen una importante identidad.

10.- También por eso, el candidato Ricardo Anaya trató de congraciarse con Margarita Zavala y la llenó de elogios mediante un mensaje en redes que –en realidad–, pareció un insulto y una ofensa. Dice el refrán político: “las calabazas se acomodan con el andar de la carreta”.

La elección presidencial se acomoda y veremos sorpresa tras sorpresa. Y es que, a querer o no, aún no hay nada para nadie.

Al tiempo.
16 Mayo 2018 04:00:00
¡Sí, AMLO va contra el Ejército!
El pasado 25 de marzo, aquí dijimos que un grupo de estudiosos de distintas disciplinas –convocados por un puñado de empresarios preocupados por el futuro de la obra de infraestructura más importante del siglo– analizaron la propuesta del candidato de Morena de oponerse a la construcción del Nuevo Aeropuerto.

Señalamos que, en nuestra opinión, la conclusión del estudio en cuestión “es delirante”. ¿Por qué?

“Por qué sólo existe una explicación posible a la obstinación de echar abajo el Nuevo Aeropuerto; que al candidato presidencial de Morena lo que le importa es quitarle a las instituciones armadas su principal base de operaciones: la Base Aérea de Santa Lucía”.

Y reiteramos que si bien la hipótesis “parece delirante”, también es cierto que “no es descabellada”.

¿Por qué?

“Por qué si reunimos las piezas del complejo rompecabezas del proyecto político del candidato presidencial de Morena, la resultante es que pretende instaurar un régimen dictatorial en donde el pueblo –que él dice representar– será origen y destino en el ejercicio del poder”.

Es decir, que en el horizonte del hipotético gobierno de Morena, el Ejército, la Marina y la Policía Federal son un estorbo, un peligro para el “gobierno popular” que pretende instaurar el dueño de Morena.

Y frente a ese objetivo, dijimos, “el último reducto, dique y muro de contención para impedir la destrucción de la joven democracia mexicana son las fuerzas castrenses: la Armada y la Sedena”.

Por eso concluimos con lo siguiente: “En el imaginario gobierno de Morena, una de las principales medidas de prevención de un potencial alzamiento castrense sería la destrucción de la Base Aérea de Santa Lucia, misma que el candidato presidencial de Morena quiere convertir en el nuevo aeropuerto civil”.

En esa hipótesis, la destrucción de esa Base Aérea sería el primer paso de la propuesta de Morena para desmantelar instituciones fundamentales como la Sedena, la Marina y la Policía Federal, a las que daría de baja para enviar a sus decenas de miles de efectivos a una suerte de “gendarmedía”. Dicho de otro modo, los militares y los marinos serían convertidos en policías al servicio de las ocurrencias del rey.

La anterior entrega del Itinerario Político –entonces publicada en Milenio– provocó el enojo de muchos, el insulto de otros y el escarnio de opinadores afines a Morena. Nos dijeron todo y en todos los tonos.

Sin embargo, apenas el pasado lunes –en otro aniversario luctuoso del expresidente Miguel Alemán–, el titular de la Sedena, Salvador Cienfuegos, dijo que “la Base Aérea de Santa Lucía es la base militar más importante de la fuerza aérea y de vital importancia para el adiestramiento castrense y para el auxilio de la población en caso de desastres naturales”.

Además puntualizó: “Desde esa base se llevan a cabo misiones de adiestramiento aéreo, de auxilio a la población civil en casos de desastre –como el Plan D-N-III-E–, de logística de vigilancia aérea y de apoyo a la seguridad pública”.

Sin hacer mención a la propuesta del candidato presidencial de Morena, el general secretario dijo que la de Santa Lucía: “Es la instalación estratégica y el campo militar más grande e importante del país que representa el pasado, el presente y, sobre todo el futuro de la Fuerza Aérea Mexicana”.

¿Y qué quiere decir todo lo anterior? El mensaje no lo ve sólo el que quiere cerrar los ojos.

El titular de la Sedena dijo que el candidato presidencial de Morena pretende desaparecer una instalación militar fundamental para la Seguridad Nacional, para la seguridad interior y para la atención a la sociedad civil en casos de desastre.

En pocas palabras: a un hipotético gobierno de Morena le estorban instituciones fundamentales como la Sedena, la Armada y la Policía Federal. Es decir, en el futuro vemos la amenaza clara de una dictadura al mejor estilo de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Bolivia.

¿Así o más claro?

Al tiempo.
15 Mayo 2018 04:00:00
AMLO y Maduro; gobernador por decreto
Ayer preguntamos –en el Itinerario Político–, lo que podría pasar si el candidato presidencial de Morena pierde la contienda electoral del 1 de julio.

La conclusión es que viviríamos a las puertas del caos que provocaría la rabia de la derrota. Es decir, que ante un voto adverso al candidato de Morena, asistiríamos a una suerte de “rebelión de los perdedores”, con los resultados de un ataque directo a las instituciones.

Deliberadamente –y en sentido contrario–, al final del texto dejamos una pregunta en el aire: ¿Y qué pasaría si AMLO gana? Dicho de otro modo, que debemos revisar la otra cara de la moneda.

Y, por increíble que parezca, el resultado podría ser similar: entrar a las puertas de una severa crisis de gobernabilidad, de inestabilidad y de todas las instituciones. ¿Por qué?

Porque si le hacemos caso a todo lo que ha prometido el candidato de Morena, lo menos que viviremos en una tragedia regresiva para la democracia mexicana.

¿Lo dudan?

1.- Todos los conocedores de la cosa político electoral aseguran que –según los cálculos de los votos que repartirán los ciudadanos a los partidos y sus candidatos–, Morena tiene posibilidades reales de ganar la Presidencia, pero estaría muy lejos de conseguir la mayoría en las cámaras del Congreso. Es decir, no tiene ninguna posibilidad de alcanzar mayoría en diputados y senadores ¿Y eso qué?

2.- Casi nada, que sin la mayoría en el Congreso de la Unión y en los congresos estatales, los opositores a Morena podrían paralizar todas las acciones de gobierno de un presidente como AMLO. ¿Imaginan a un gobierno que se ha propuesto “hacer historia”, maniatado por el Congreso? ¿Y eso qué tiene de particular?

3.- Que de golpe y porrazo quedaría paralizado casi todo lo prometido por el nuevo gobierno. Claro, a menos que la nueva administración de Morena recurra a la estrategia empleada por Lula, en Brasil: la de sobornar con dádivas millonarias a los diputados para comprar su voluntad.

4.- En sentido contrario, podríamos ver la vuelta del autoritarismo y el desdén al Congreso. Lo curioso es que eso ya lo vimos en la capital del país –durante 2000 y 2006–, cuando Obrador gobernó a punta de decretos, llamados “bandos”, que no son otra cosa que ignorar al Congreso.

5.- ¿Y qué significa un gobierno que opera a través de decretos para ignorar al Congreso y al Poder Judicial?

6.- Significa la desaparición de la división de poderes, uno de los pilares del Estado democrático; representaría abrir la puerta a una dictadura y un severo retroceder a los tiempos del partido único, del autoritarismo, la opacidad, además del fin de la pluralidad y los contrapesos en el poder.

7.- En pocas palabras, una victoria de López Obrador significaría el regreso al México de los años 50 y 60, no sólo por la aplicación de una economía cerrada y la implantación de un populismo rapaz, sino que asistiríamos al regreso de los gobiernos represores y autoritarios, en donde libertades fundamentales, como la de expresión, estarían canceladas.

8.- Todo eso sin contar con el regreso de la violencia a los niveles del Distrito Federal entre 2000 y 2006; el incremento del secuestro, la extorsión, la trata de personas… Y es que el perdón que propone AMLO a criminales y matarifes no será más que el pago a los servicios prestados por grupos del crimen que por todo el país han impuesto candidatos de Morena.

9.- Y, claro, seremos testigos de la destrucción de instituciones fundamentales como la Secretaría de la Defensa, la Marina, la Policía Federal, que serían convertidas en un caprichoso cuerpo de represión al servicio no de los ciudadanos, sino del dictador en turno. Porque, claro, AMLO tendrá su “fiscal carnal”.

10.- ¿Y las reformas estructurales? Bueno, ya ni hablar, serían borradas del firmamento, con la crisis económica y la devaluación del peso frente al dólar, la fuga de capitales y de inversiones externas.

Dicho de otro modo, en el triunfo o en la derrota del AMLO, todos saldremos perdiendo. Y es que AMLO, como Maduro, gobernaría por decreto.

Al tiempo.
14 Mayo 2018 04:00:00
¿Qué pasaría si AMLO pierde?
A 47 días de la elección presidencial son muchos los que suponen –con el corazón más que con la razón–, que la elección presidencial está resuelta y que el ganador será el candidato de Morena.

Sin embargo, casi todos los analistas serios consideran que aún no hay nada para nadie y que una tendencia de opinión en dirección a que todo está resuelto, en realidad perjudica al puntero, más que beneficiarlo. ¿Por qué?

Porque si permea la idea de que el candidato de Morena es imbatible, el motor del voto masivo a favor de ese candidato se habrá quedado sin gasolina, sin la esperanza que mueve a todo votante. Muchos dirán: “¿Para qué voto, si ya está segura la victoria?”.

Otros, como el presidente del INE, Lorenzo Córdoba, tienen claro que –a pesar de las encuestas–, son muchas las posibilidades de que la presidencial del 1 de julio sea una contienda cerrada y, por tanto, se deben tomar todas las precauciones del caso.

Dicho de otro modo, que no es ocioso que se tomen todas las previsiones ante un escenario similar al de julio de 2006, cuando lo cerrado de la contienda colocó en el bote de basura la credibilidad de todo el proceso electoral, al tiempo que el derrotado lanzó gasolina parta desacreditar toda la elección.

Por eso, frente a la sensatez del presidente del INE –que comparten muchos de sus pares–, no tardaron en aparecer los “morenistas” enojados que ante toda posibilidad de una derrota del candidato de Morena dicen que se trata de una señal de que se prepara un fraude monumental.

Es decir, que ante la menor insinuación de que pudiera ser derrotado el puntero en las nada confiables encuestas, los fanáticos responden con “el sambenito” del fraude y reiteran su intolerancia crónica: “habrá madrazos si pierde López Obrador”.

¿Cómo debemos entender esa amenaza latente?

1.- Queda claro que buena parte de la estrategia del candidato de Morena es hacer creer a las mayorías que su victoria ya es irreversible. ¿Y por qué estimula esa creencia? Porque ante la eventualidad de una derrota será más fácil convencer del supuesto fraude.

2.- Si tomamos en cuenta las amenazas y advertencias de que “habrá madrazos” si AMLO pierde, lo primero que debemos recordar es esa suerte de venganza que lanzó López Obrador luego de la presidencial de 2012, cuando ordenó el plantón Zócalo-Reforma.

3.- Se equivocan rotundamente los muchos ingenuos que suponen que Obrador es un demócrata. Si piensan que ante una eventual derrota el de Tabasco se quedará callado y quieto, no entienden lo que está pasando.

4.- Y es que todos saben que si pierde, AMLO escalará el conflicto hasta niveles de desestabilización general a través de sus grupos violentos, como la CNTE y su ejército de redes, quienes darán una pelea a muerte para debilitar al mayor número de instituciones. A toda costa tratarán de imponer una victoria que –en la hipótesis de trabajo–, no habría conseguido.

5.- Eso sin contar con la venganza que lanzaría contra todos aquellos que –según su limitada capacidad para entender la realidad– habría conspirado para su derrota.

6.- No se debe descartar la hipótesis de que sus aliados del crimen organizado –a los que se dirige con el mensaje del perdón y la amnistía y los que presuntamente habrían financiado su campaña–, también reacciones contra el Estado.

7.- Y es que, en rigor, la de 2018 será, ahora sí, la última llamada para ese animal político –en estricto aristotélico–, que supone que una fuerza divina le escrituró el Estado mexicano para su uso personal. “La última es la vencida”, ha dicho. Y, ante una eventual derrota, no aceptará el veredicto de las urnas sin antes destruir todo lo que pueda.

8.- A diferencia de 2006, en 2018 “el sambenito” del fraude no sólo sería reivindicado por un partido de la llamada izquierda, sino por tres polos de lo más rancio y atrasado de la geometría política.

Morena hoy es el receptáculo de la escoria de todos los partidos y de las peores organizaciones laborales. Su capacidad de movilización y destrucción institucional será considerable.

Movilizaría, de igual manera, a la derecha extrema, atrincherada en el Partido Encuentro Social y al dictatorial Partido del Trabajo, que tiene en México muchos cuadros de choque traídos de Venezuela, adiestrados en el fomento del caos.

9.- Y, en prevención de un retroceso en las preferencias de sectores clave, los asesores del candidato de Morena le recomendaron bajar el nivel de exposición. Y la primera señal de que ya no puede seguir cometiendo errores y exhibiendo horrores fue la cancelación de su participación en la reunión de consejeros de BBVA Bancomer y antes en el encuentro “10 Por la Educación”.

Es decir, si AMLO pierde sería el caos. ¿Y si gana…?

Al tiempo.
13 Mayo 2018 04:00:00
¡Los que ya votaron…!
¿Usted ya sabe por quién votará, el 1 de julio, para el cargo de presidente de los mexicanos?

Está claro que cada aspirante presidencial lleva en sus alforjas el llamado “voto duro”: votantes incondicionales que a pesar de lo que haga su candidato –bueno o malo–, serán fieles al momento del sufragio.

Sin embargo –a poco más de 50 días de la elección y en medio de la más feroz guerra político electoral que se conozca–, son muchos los sectores empresariales, mediáticos, instituciones y periodistas, además de los llamados intelectuales que hoy ya votaron, de manera pública y abierta.

Y si dudan, basta una revisión elemental de quienes ya han hecho público el sentido de su voto.

1.- Los primeros en expresar que su voto será contra el candidato de Morena, son casi todos los sectores empresariales, empezando por el magnate Carlos Slim.

Y es que tanto el fundador del Grupo Carso, como los no menos influyentes capitanes empresariales del Consejo Coordinador Empresarial, el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, la Coparmex y el Grupo Monterrey, entre otros, no sólo votarán contra el candidato de Morena, sino que harán todo lo necesario para estimular el voto útil. ¿Por qué? Por el nuevo aeropuerto.

2.- También las dos grandes televisoras de señal abierta, Televisa y Azteca, ya dejaron claro el sentido de su voto. Y sólo basta ver el tratamiento parcial y maniqueo que han hecho de las entrevistas colectivas las dos cadenas nacionales, para percatarse del sentido de su voto.

Tanto Televisa como Azteca no cuestionaron ni con el pétalo de una rosa al candidato de Morena, pero fueron demoledores en su cuestionamiento contra los candidatos Ricardo Anaya y José Antonio Meade.

3.- El tratamiento parcial y maniqueo de las entrevistas a los candidatos dieron lugar, incluso, a que el propio candidato de Morena reconociera, en tono burlón, que los empresarios mediáticos lo han tratado bien. ¿Qué significa lo anterior?

Que las dos televisoras ya votaron y que hacen parte de la campaña sucia a su preferido, contra sus adversarios.

4.- Resulta penoso el papel de no pocos “intelectuales”, otrora críticos de Morena y de su candidato. Hoy en público hacen “malabares” para justificar una supuesta imparcialidad pero que no dejan pasar la oportunidad para demostrar su “lealtad por lo bajo”, al puntero, a pesar de que los obliga a comer sapos y
serpientes.

5.- Y, por último, el INE parece que ya decidió su voto por el candidato de Morena. ¿Lo
dudan?

Revisen las posturas públicas de los tres moderadores del tercer debate. Los tres fueron rechazados en la primera y segunda ronda, con el argumento de su probada filiación al candidato de Morena. Hoy ese defecto se convirtió en virtud. ¿Qué tal?

Al tiempo.
11 Mayo 2018 04:00:00
CDMX: se derrumba el PRD
En distintos momentos hemos argumentado –con santo y seña– que la alianza PAN-PRD, en general, pero en especial en la capital del país, fue un grave error y que el mayor costo lo está pagando el partido amarillo.

Y es que a 51 días del proceso electoral para seleccionar al nuevo jefe de Gobierno –además de la elección Presidencial y del Congreso– casi todos los sondeos de opinión muestran que la candidata de la coalición Por México al Frente, Alejandra Barrales, se derrumba de manera incontenible.

Y no, no sólo se trata de los sondeos de opinión –a los que aquí no hemos dado más que un valor referencial, no de certeza y confiabilidad– sino que entre los equipos de campaña se percibe la poca eficacia de los mensajes y los discursos.

Pero lo más curioso es que a pesar de que el PRD y Morena son más de lo mismo, lo cierto es que el partido rojo y su candidata, Claudia Sheinbaum, continúan a la punta de los sondeos. ¿Por qué esa aparente contradicción de los votantes, que no alcanzan a ver que no existe diferencia entre Morena y el PRD?

Lo cierto es que no existe ningún milagro y mucho menos un resultado insólito.

El fenómeno de fondo es el membrete llamado Morena y, sobre todo, ese animal político –en estricto aristotélico–, que durante 20 años ha buscado ser candidato presidencial. Por eso, tanto en Ciudad de México, como en todas las entidades donde se renovará el Gobierno estatal, los candidatos de Morena aparecen acompañados de la figura del candidato presidencial de Morena.

Pero la otra parte de la ecuación está en el agotamiento del PRD, el partido que ha gobernado la Ciudad de México desde 1997.

Si hacemos un ejercicio elemental de memoria, recordaremos que el partido amarillo llegó al poder luego de muchas décadas de gobiernos priistas que, al final del siglo pasado tenían cansados a los habitantes de la capital.

Con Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza el PRD inició lo que parecía una nueva forma de gobierno. Sin embargo resultó “más de lo mismo”.

Por eso, los focos rojos del agotamiento de los gobiernos amarillos se prendieron en 2012, cuando un visionario Marcelo Ebrard entendió –ya en esa elección–, que la sociedad reclamaba un candidato ciudadano.

Entonces surgió Miguel Mancera, un servidor público eficaz, un abogado exitoso y un político sin partido. Arrasó en la elección y consiguió el mayor número de votos, nunca antes alcanzado en la capital del país. Esa elección marcó el principio del fin del PRD.

Sin embargo, nadie lo quiso ver –salvo López Obrador–, y para 2018 los ambiciosos líderes del PAN y del PRD; Ricardo Anaya y Alejandra Barrales, sorprendieron al mundo con la brillante idea de pactar una alianza, sin consultar a nadie, que dejaba la candidatura presidencial en manos del panista y la candidatura a la Ciudad de México, a la perredista.

Lo cierto es que sin entender la crisis que vivía la Ciudad de México –en donde el PRD estaba en proceso de extinción y el PAN está muerto–, el señor Anaya y la señora Barrales le entregaron la capital del país, “en charola de plata” al partido Morena. ¿Por qué?

Por qué Claudia Sheinbaum, a pesar de que es un producto del PRD, también es uno de los productos más acabados del “fenómeno López Obrador”.

Es decir, Morena se presenta como la única alternativa de la izquierda, a pesar de que en el partido rojo poco queda de esa tendencia y que son un desprendimiento del PRD.

Sin embargo, la gran novedad en la Ciudad de México fue la presentación, por parte del PRI, de un candidato sin partido: Mikel Arriola, un servidor público eficiente, de probada honestidad y sin militancia partidista.

Dicho de otro modo, que en 2018 el PRI hizo en CDMX la misma apuesta que el PRD en 2012.

Y el resultado positivo de la apuesta hoy está a la vista. Mikel Arriola ya se colocó en el segundo lugar de las encuestas y mandó a Alejandra Barrales a la tercera posición. ¿Por qué el crecimiento del PRI en CDMX?

Porque muchos ciudadanos ya olvidaron a los gobiernos tricolores en la capital del país y porque el PRD ha sido un desastre en no pocos gobiernos.

Así pues, parece difícil que Mikel Arriola alcance y rebase a Claudia Sheinbaum, sin embargo, el buen trabajo del candidato del “tricolor” colocará en la segunda posición al partido más odiado.

Es decir, asistimos a la debacle del PRD, en lo que fue su bastión histórico.

Al tiempo.
10 Mayo 2018 04:00:00
¿Se lo pueden imaginar?
Hoy le proponemos un ejercicio de imaginación.

¿Se imaginan el escándalo político y social que se provocaría si militantes del PRI iniciaran una campaña de exterminio contra un periodista crítico del PRI?

¿Se imaginan la paliza que la sociedad entera le daría al PRI, a su dirigente, al Presidente de la República, a los gobernadores priistas a los senadores y diputados si ese partido inicia de manera pública la persecusión del periodista más crítico del PRI?

¿Se imaginan la cantidad de críticas y la paliza demoledora si un candidato presidencial del PRI fuera parte de una persecusión mediática y de linchamiento de algún periodista crítico del PRI?

¿No creen que la sociedad, en pleno, condenaría esa abusiva persecusión, que no sería otra cosa que el intento por cancelar una libertad fundamental, como la de expresión? ¿Imaginan el costo político para un partido como el PRI y para su candidato?

¿Se imaginan el tamaño del atentado a la democracia y la peligrosa.

regresión a los tiempos del autoritarismo, si legisladores del PRI fueran parte de una campaña para amedrentar a empresas e instituciones periodísticas para que despidieran a un articulista, columnista o reportero cuya opinión les desagrada?

Sin duda que el escándalo sería tal que los críticos del PRI ya habrían acudido a la ONU, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a todas las instancias internacionales posibles para denunciar el intento dictatorial del PRI contra un
periodista

¿Se imaginan la escandalera, el reproche social y la paliza si un Gobierno del PAN –como el de Felipe Calderón o Vicente Fox–, hubiesen orquestado una persecución contra uno o varios periodistas? A la condena se hubieran sumado no solamente los partidos de izquierda sino el propio PRI.

Pero la condena al Gobierno panista que persigue a un periodista sería aún peor, si tomamos en cuenta que el PAN es uno de los impulsores de la cultura democrática en México.

¿Se imaginan a un candidato presidencial del PAN aplaudiendo el linchamiento mediático contra un periodista? ¿Se imaginan a un aspirante presidencial del PRD como –Cuauhtémoc Cárdenas–, avalando que sus hombres de confianza aplauden el linchamiento periodístico y pidan la cabeza de tal o cual periodista?

¿Se imaginan el rechazo social y la crítica si el actual jefe de campaña del candidato presidencial del PRI, pide la cabeza de un periodista porque le molestan sus críticas?

¿Se imaginan la condena internacional si los operadores políticos del candidato presidencial del PAN –o de cualquier otro partido–, son descubiertos orquestando una campaña de odio contra un periodista por el que piden su despido de todos los medios donde trabaja?

¿Se imaginan la monstruosidad, la condena y la distorsión democrática si los más cercanos del candidato presidencial del PRI exigen de manera pública el despido de uno de los periodistas más críticos de ese partido?

¿Qué significa que los hombres más cercanos de un candidato presidencial –de las siglas que quieran–, le pidan al Congreso el linchamiento de un periodista?

¿Se imagina la regresión que estaríamos viviendo si los políticos, los legisladores y los gobernadores del PRI presionaran a los medios y aplaudieran el despido de un periodista?

¿Por qué razón, por ejemplo, el presidente de un partido político –cualquiera que sea–, tendría derecho a exigir que una televisora o un diario despidan a un periodista que se convirtió en su mayor crítico?

¿Se imaginan un escenario en donde casi toda la prensa mexicana se queda callada frente al linchamiento mediático de un periodista, promovido por un partido que se dice de izquierda?

¿Cuál es la diferencia entre el linchamiento de un periodista, promovido por un partido, y el linchamiento de los periodistas en dictaduras como la cubanas o la
venezolana?

Pues resulta que en la terca realidad, el partido Morena, sus líderes y dirigentes lincharon en redes y en medios convencionales al autor de esta columna y no pasó nada.

Muy pocos cuestionaron el linchamiento y nadie se atrevió a denunciar a Morena. ¿Por qué?

Porque hoy casi todos los medios le temen a Morena, a su candidato presidencial y a sus fieras, a las que ordena acabar con un periodista, con un político o con un empresario.

Y el de Morena apenas es candidato. ¿Se imaginan la represión y la censura, si gana?

Al tiempo.
09 Mayo 2018 04:00:00
¡Gracias…!
De los muchos valores que atesoro de esa magnífica herencia de mis padres sobresalen la lealtad y la gratitud.

Lealtad a los ideales y los principios; lealtad a la amistad, al amor y la congruencia. Y gratitud a quien en algún momento abre su puerta y me invita a pasar a su casa.

La tarde de ayer, luego de una larga plática con Carlos Marín, director editorial de Milenio, tomé la decisión de poner fin a la colaboración diaria, el Itinerario Político, en esta casa editorial.

La razón, precisamente la lealtad a mis principios, mis ideas y opiniones y, en igual medida, a la gratitud y la hospitalidad de una familia de bien, los González.

Y es que luego del linchamiento orquestado en mi contra para tratar de aniquilar a una voz crítica y, en general, del ataque a libertades fundamentales para la democracia mexicana –como la de expresión, a disentir y criticar–, concluí que mi permanencia en Milenio resultaba dañina para la casa que me abrió la puerta.

Como saben, dos palabras –“Les hablan”–, fueron sacadas de contexto, manipuladas para hacer crecer y creer la perversión de que se trató de una incitación a la violencia y llevadas al maniqueísmo de las redes, hasta crear una tendencia mundial. Decir “Les hablan”, según el maniqueísmo de las redes –y de quienes orquestaron el linchamiento–, es invitar a un atentado contra un candidato presidencial.

Detrás del linchamiento está la mano de Morena –lo hemos probado–, el partido más interesado en callar nuestra voz y la de todos aquellos que han advertido sobre el peligro que significa para la democracia la eventual llegada al poder de Morena.

Lo preocupante del caso es que los incitadores al linchamiento en mi contra son los mismos que se dicen de izquierda; aquellos que en los años 60, 70 y 80 cuestionaban –por ejemplo– el golpe a Excélsior, a El Día; los que gritaban contra la “prensa vendida”; los que acusaban a los gobiernos de Díaz Ordaz, Echeverría y López Portillo, de represores, censores y violadores de la libertad de expresión, del derecho a disentir y a criticar.

Y es que aquellos que lincharon a Ricardo Alemán, que pidieron su cabeza en la plaza pública, que a tuitazos exigieron su despido de Televisa, de Canal 11 y de Milenio, son los modernos Torquemada, los nuevos Díaz Ordaz, la versión moderna de Luis Echeverría…

En el fondo, los que lincharon a Ricardo Alemán le avisan a todos los mexicanos lo que será el trato con los críticos en un gobierno de Morena: el que se atreva a disentir será linchado. Y desde hoy muchos ya les temen.

Pero hoy pueden presionar para que Ricardo Alemán sea despedido de todos los medios posibles, pero en el fondo van contra las libertades fundamentales de todos los ciudadanos. No callan a Ricardo Alemán –al que no callarán–; cancelan las libertades y la democracia mexicana toda.

Y si hoy nos difamaron y calumniaron, si fueron capaces de un montaje monstruoso como el que hizo recular a Televisa y puso en peligro la marcha de Milenio –por las presiones de dentro y fuera–, mañana será cualquier otro crítico de Morena y pasado mañana será tal o cual medio, empresa o institución mediática. Las experiencias cubana y venezolana, entre otras, nada han enseñado.

Hoy habrá fiesta en Morena, festejarán que Ricardo Alemán pierde otro espacio gracias a su exitoso linchamiento, gracias a que desde el alba empezó la persecución de los críticos y la aniquilación de la crítica.

Y habrá fiesta en redacciones y entre colegas que brindarán por la victoria del odio y la intriga en los polarizados tiempos electorales.

¡Que siga la fiesta…! ¡Total, los carniceros de hoy serán las reses de mañana!

Al tiempo.

EN EL CAMINO

Gracias a los lectores que, si lo desean, encontrarán en Itinerario Político en nuestros espacios digitales.
08 Mayo 2018 04:00:00
¡El matón de la izquierda!
Entre militantes de las llamadas izquierdas pocos se atreven a entrarle al tema, no se diga a responder la pregunta clave: ¿Quién mató a la izquierda mexicana?

Y es que, a querer o no, nadie sensato puede decir que sigue viva esa tendencia de la geometría política. ¿Por qué?

Porque hoy no queda nada de los esfuerzos de unificación que –por décadas–, hicieron las mujeres y los hombres de las distintas tendencias de la izquierda mexicana.

Luego del PSUM –Partido Socialista Unificado de México–, y del moribundo PRD –Partido de la Revolución Democrática–, hoy sólo queda el zurrón de “las izquierdas”, como eufemísticamente se llamaron antes de la extinción.

Y, por supuesto que pocos quieren reconocer una realidad que, por su contundencia, aplasta hasta los más retorcidos argumentos de que siguen vivos y que están vigentes los partidos de la llamada izquierda.

Por eso la pregunta: ¿Cuáles son los signos y las evidencias de que están muertas las izquierdas?

1.- El punto que marcó el inicio de la extinción de los partidos de las izquierdas lo provocó el rompimiento del PRD, cuando el segundo de los patriarcas del partido amarillo –luego del fundador, Cuauhtémoc Cárdenas–, decidió “poner casa propia” y dejar la “casa familiar”. Es decir, cuando López Obrador abandonó al partido que le dio todo, para formar el suyo propio.

2.- Esa fractura resultó letal para un PRD que, desde entonces, sufre una mortal sangría de cuadros, en tanto que Morena, el nuevo partido de AMLO, capitalizó no sólo a los oportunistas amarillos que renegaron, sino a lo peor del PRI, del PAN, del PES y… de donde fuera posible.

3.- Lo curioso –por trágico–, es que al tiempo que AMLO creaba Morena –con el sambenito de que era un partido de izquierda–, también desfondó a la izquierda madre, el PRD.

Dicho de otro modo, que un solo hombre, el hoy candidato presidencial de Morena, destruyó buena parte de la izquierda del PRD y se encargó de hacer pedazos lo que quedaba de la izquierda de Morena.

4.- Y si dudan, hoy Morena es más bien la moderna versión del PRIAN. ¿Por qué? Porque sus cuadros emblema son expriistas como el propio López Obrador, Manuel Bartlett, Elba Esther Gordillo, Ricardo Monreal, Napoleón Gómez Urrutia y muchos otros.

5.- Pero además, Morena tiene la nada honrosa medalla de contar con dos expresidentes del PAN; los chapulines Germán Martínez y Manuel Espino, quienes por cierto fueron abucheados cuando López Obrador los llevó “trajeaditos” a su primera comunión ante la sociedad “chaira”.

6.- Y si fuera poco, Morena tiene en el ultraderechista PES –Partido Encuentro Social–, a uno de sus aliados fundamentales. Dicho de otro modo, resulta que Morena dejó de ser el partido emblema de la dizque nueva izquierda en México, para convertirse en el milagro de la unificación de la derecha, a secas, y de la derecha extrema.

7.- Y si Morena representa lo más atrasado del viejo PRI –lo más corrupto y antidemocrático–, y si además reúne a lo más rancio de la derecha y la ultraderecha, entonces estamos ante el mayor signo de que Morena puede ser todo menos un partido de izquierda. ¿Y quien mató a ese partido de izquierda? Todos lo saben. O mejor, “ya saben quién”.

8.- Y en el caso del PRD, el desfondamiento que provocó la salida de AMLO y el “trasvase” de cuadros a Morena, obligó al partido amarillo a una de las más desventajosas alianzas de su historia: la alianza con el PAN de Ricardo Anaya, acaso el peor PAN de la historia. Dicho de otro modo: entre el PAN y el PRD, la lluvia fue sobre mojado.

9.- Pero la historia no termina en la alianza PAN, PRD, MC. No, el problema mayor es que en esa alianza todos pierden. ¿Por qué? Porque el PAN se diluyó en algunas entidades, el PRD en otras y tanto los azules como los amarillos se diluyeron en el Distrito Federal.

10.- Y es que el de la capital del país es el caso más patético de la alianza PAN, PRD y MC. Por más de dos décadas CDMX fue gobernada por el PRD. Hoy los amarillos no existen más, en tanto los azules brillan por su ausencia.

Y por increíble que parezca, la pelea en la Ciudad de México se da entre Morena y el PRI; el viejo PRI y el nuevo PRI, de un no priista como Mikel Arriola.

Y en todo este cochinero, ¿dónde quedaron las llamadas izquierdas?

Hay un matón, que ya saben cómo se llama –ya saben quién–, pero que no mencionamos para evitar una demanda por presunta apología del crimen.

Al tiempo.
07 Mayo 2018 04:00:00
Dos palabras, un linchamiento
Está claro que fue un error de mi parte retuitear –en modo imagen–, el mensaje de Leticia Maldonado, en donde recordaba que algunas personalidades han sido víctimas de sus propios fanáticos.

Y también fue un error utilizar sólo dos palabras, “les hablan”, a manera de advertencia –o llamada de atención–, a “los chairos” con los que mantenía una breve escaramuza que sólo era de tres, en la red social del pajarito. (El minuto a minuto se puede consultar en
http://www.laotraopinion.com.mx)

Hasta ahí un juego de palabras como hay millones en redes.

Sin embargo, también es cierto que ese descuido de mi parte fue capitalizado con fines de linchamiento por los escribanos al servicio de Morena y por sus millones de bots, que convirtieron el tema en tendencia mundial.

Lo cuestionable de asunto, sin embargo, es el trato diferenciado que dan las redes a sus amigos y a los que consideran sus enemigos. Muchos recuerdan a “Taibo II” llamar “a fusilar en el Cerro de las Campanas” a los herejes de Morena. A pesar de la incitación a la violencia, nadie convirtió en tendencia ese video.

En cambio, un inocuo “les hablan”, sacado de contexto y manipulado perversamente, desata a los matones de redes que en minutos se instalan en jueces morales, éticos, legales; se vuelven juez y parte, sentencian y mandan a la pira a la presa.

Y ay de aquel que caiga en manos de esa jauría rabiosa, porque ya no hay lugar para la razón, la explicación, la prueba y la contundencia de los hechos. No, lo que importa es la siembra de odio y la destrucción de la presa.

Pero lo revelador no es la venganza de los escribanos a sueldo, su retorcida perversidad y tampoco el linchamiento montonero de quienes sin saber el fondo del asunto se lanzan feroces y babeantes contra su presa.

No, lo que verdaderamente asusta es el culto a la estupidez, al maniqueísmo, al odio y la masiva incitación a cancelar una de las libertades fundamentales en democracia, la libertad de expresión, la misma que censuró la serie sobre El Populismo en América Latina.

Y es que “los prohombres” de Morena exigieron masivamente cancelar las redes de la prensa; exigieron el despido del pecador al que ante le fabricaron el pecado imperdonable y, en el extremo, los hubo incluso que se dijeron dispuestos al linchamiento más allá de las redes. Y de esas abiertas amenazas de muerte nadie se ocupa, nadie dice nada, porque la consigna es acabar con el enemigo número uno de Morena.

Pero hay más. Resultó insólito que intelectuales reputados, escritores afamados y opinantes de prosapia se hayan tragado el sapo con todo y las serpientes. ¿Conocieron todos estos personajes el origen de la escaramuza que produjo el “les hablan”?

Seguramente nos equivocamos en las formas, pero también es cierto que aquí siempre hemos condenado la violencia, el insulto, la amenaza. Y sólo una cabeza retorcida y una masa de redes sedienta de venganza pudieron llevar el tema al nivel de tendencia mundial.

¿Y los intelectuales mexicanos? Nadie buscó y preguntó. Muchos se tragaron a puños los bocados de engaño, a ciegas y sordas. Por fortuna existen otras voces que explican el fenómeno de manera puntual.

Humberto Eco frente a un grupo de periodistas italianos. “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas”.

Javier Marías en entrevista para El País: “Internet tiene cosas maravillosas, pero hay algo novedoso: la imbecilidad por primera vez está organizada. Hubo imbecilidad siempre; imbéciles iban al bar, hacían públicas sus imbecilidades, pero es ahora cuando se organizan, con gran capacidad de contagio. Y hay un problema añadido: la gente se acoquina ante los soliviantados internautas y se disculpa cuando no tiene por qué. Y la gente sufre represalias. Es matonismo”.

Guillermo Sheridan, artículo en El Universal: “El artículo en cuestión trata de la visceral violencia que se esgrime contra los escritores en las llamadas redes sociales y en las zonas abiertas a los comentaristas, esos instantáneos tribunales inquisitoriales presididos por torquemadas digitales, orondos bajo los cucuruchos de su anonimato”.

Álvaro Uribe (Laberinto, Milenio, 30 de julio de 2016). “Del ocio al odio hay una sola letra. Si te fijas, Calero el tuitero artero y sus compinches no odian a todo el mundo. Odian a quien envidian. A quien admiran secretamente. A quien se dedica a lo suyo sin alardes. Sin prisa.

Te odian porque se saben incapaces de ser alguien mejor”.

¿Así, o más claro?

Al tiempo.
06 Mayo 2018 04:00:00
¡Pinches empresarios ojetes…!
Los adjetivos son despectivos y con una potente carga de odio.

Les dijo “minoría rapaz”, que “lanzan la piedra y esconden la mano”, “ingratos”, que “no quieren dejar de robar”, “siniestros”, que “se sienten dueños de México”, “traficantes de infuencias”, “corruptos” y “partidistas”.

También, cual perdonavidas, aseguró “que no perseguiría a nadie”, en una fea confesión de que aspira a ser rey.

Luego de la pelea, muchos creen que el candidato de Morena externó un profundo odio por quienes generan empleos, riqueza y el pago de impuestos porque –precisamente–, es un político y líder social que nunca ha trabajado y menos generado un solo empleo.

Y si ese es el trasfondo de la pelea, entonces estaríamos asistiendo a una nueva venganza –del poder público contra el poder empresarial–, como la que vivimos en la década de los años 60 del siglo pasado, cuando el populista Luis Echeverría enfrentó al Grupo Monterrey al extremo de estimular el asesinato del empresario Eugenio Garza Sada.

Pero no, en el caso del candidato de Morena la estratagema no es sólo de odio contra los creadores de empleo y de riqueza. No, la andanada de hoy tiene otro objetivo. ¿Cuál?

Está claro que el mesías pretende profundizar la brecha entre ricos y pobres para exacerbar una lucha de clases. ¿Por qué? Porque la lucha de pobres contra ricos es pieza fundamental de todo populista.

Y es que el discurso de “la mafia del poder” –que por años sembró Morena– ya se agotó como instrumento de propaganda para cultivar el odio entre buenos y malos. La “mafia del poder” ya no da más votos.

Y hoy se requiere algo más que confronte a las clases sociales. Y ese nuevo instrumento se llama lucha de clases: ricos contra pobres, empresarios contra trabajadores.

Por eso la pelea contra Carlos Slim; por eso los insultos al Consejo Coordinador Empresarial, por eso la descalificación a los integrantes del Consejo de Hombres de Negocios.

Y es que el último jalón en la estratagema del puntero en la presidencial de 2018 es jalar para su causa a los trabajadores enojados con sus patrones; por eso desatar el odio de pobres contra ricos y capitalizar la lucha de clases.

Pero juega con fuego y empuja al país a un tobogán que hemos recorrido y del que nunca resultó nada bueno.

¿Morderán el anzuelo millones de trabajadores responsables que respetan y cuidan su fuente de trabajo?

O se sumarán al populista aspirante presidencial que pregona; “¡pinches empresarios ojetes…!”.

Al tiempo.



04 Mayo 2018 04:06:00
PRI: la culpa y el remedio
Está claro, para el que lo analice con honestidad, que fue un grave error arrebatarle a militantes y dirigentes del PRI –al mismo tiempo– al candidato presidencial y al dirigente del partido.

¿Y por qué la gravedad del error?

Porque si bien es cierto que militantes y dirigentes aceptaron de buena gana a un candidato sin partido como José Antonio Meade –ante el descrédito de la marca PRI–, también es verdad que los hechos confirmaron que resultó un desastre la orfandad del partido.

Dicho de otro modo, que sin el control del partido y sin la hermandad del candidato, los militantes y dirigentes del PRI se quedaron fuera de la fiesta. Por eso, a nivel nacional y en los estados –y sobre todo donde habrá elecciones– muchos buscaron espacios de supervivencia en otros partidos, mientras que los hubo que de plano se replegaron..

¿Y quién fue responsable de las decisiones equivocadas en el PRI?

Está claro que la responsabilidad directa es del presidente Peña Nieto, en tanto priista número uno. Pero en la práctica, el responsable se llama Luis Videgaray, padre de la candidatura de Meade y responsable de que la dirigencia del PRI quedara en manos del defenestrado Enrique Ochoa.

Por eso, frente a la crisis del PRI y de su candidato presidencial, la primera pregunta es si no se trata de un remedio tardío. Son muchos los que dicen que es muy tarde para cambiar la estrategia en torno a la candidatura presidencial.

Lo cierto es que “más vale tarde que nunca”. Es decir, que si bien el manotazo llegó tarde a la campaña de Meade –“al cuarto para las 12”–, es mejor ahora que nunca, sobre todo si se toma en cuenta que el problema de fondo es de percepción, como en todo proceso electoral. ¿Lo dudan?

1.- Vamos a suponer que son correctas y confiables todas las encuestas que colocan a José Antonio Meade en la tercera posición de la contienda presidencial, en algunas hasta con 14% de la intención del voto.

Si son acertados los sondeos, obliga la pregunta: ¿dónde está el voto duro del PRI, calculado entre 20 y 25% del padrón de todo el país? ¿Donde están los priistas de las entidades que gobierna el partido tricolor? ¿Por qué no aparecen en las encuestas?

2.- En efecto, la llegada de Enrique Ochoa enconchó a muchos militantes del tricolor, ahuyentó a otros y enojó a un sector nada desdeñable. Por eso, el cambio en la dirigencia y el regreso del grupo de Miguel Osorio –al que pertenece René Juárez– está pensada para reagrupar y regresar a esos militantes, cuadros intermedios y dirigentes que hoy se percibían fuera de la fiesta.

3.- ¿Y por qué regresarían o reaparecerían los priistas una vez que uno de los suyos regresa a la jefatura del partido?

La respuesta se localiza en una larga serie de encuestas que durante años hicieron las mismas empresas que hoy colocan en tercer lugar a José Antonio Meade, y que colocaron a Miguel Osorio en la segunda posición, muy cerca de López Obrador. ¿Y eso a quién le importa?

4.- Resulta que más allá de la capital del país y de su zona metropolitana –en donde el PRI poco importa–, en el resto del país el voto duro del tricolor es el más numeroso y mejor organizado. Por eso ese PRI respaldaba a Miguel Osorio, porque era uno de ellos. Por eso, ese PRI está de vuelta al frente del timón del tricolor.

5.- Además, con una porción de sentido común, muchos señalan que la crisis del PRI no es del cambio de dirigencia, sino del pesado descrédito que enfrenta el viejo partido. Sin embargo, las campañas en Ciudad de México y sus respectivas encuestas desmienten la hipótesis. ¿Por qué?

Porque hoy, sin la existencia del PRI en CDMX, el candidato tricolor, Mikel Arriola está en la segunda posición de las preferencias, por encima de la candidata del PRD, partido que se mantuvo en el Gobierno desde hace más de 20 años. En la capital del país no hay PRI y la marca PRI no arrastra a Mikel al abismo. Y en CDMX no metió la mano el PRI de Enrique Ochoa.

¿Entonces, dónde está el problema? ¿No es cierto que Mikel es un candidato “espejo” al candidato presidencial Meade? El problema no es sólo la marca, el problema es la mala operación.

6.- Además, si seguimos creyendo en las encuestas, recordaremos que la aceptación de Enrique Peña es de entre 22 y 25% de los ciudadanos. ¿Por qué, entonces, quienes califican de manera positiva al Presidente no apoyan la candidatura de José Antonio Meade?

El problema –y el error– no fue la candidatura no partidista de Meade, sino el siguiente paso: la imposición de Enrique Ochoa. Ya lo remediaron. ¿Están a tiempo o están perdidos? Al tiempo.
03 Mayo 2018 04:00:00
¡Miedo, odio y votos…!
Está claro que en la contienda presidencial asistimos a una competencia de malas y muy malas estrategias de comunicación.

Y el mejor ejemplo es la fallida campaña “del miedo” que emprendieron los estrategas de José Antonio Meade, quienes elaboran spots de baja calidad técnica, escasa creatividad y reducido impacto mediático, sobre todo si se toma en cuenta que los adversarios de Meade “se pintan solos” para sembrar miedo.

Es decir, no se requiere de malos spots para ilustrar el miedo, frente a las decenas de videos violentos y sembradores de odio por parte de Morena y sus aliados.

Y es que resultan ridículos los spots del miedo elaborados por los estrategas de la alianza Todos por México –mal actuados, acartonados y con líneas argumentales nada creíbles– frente al miedo real que provocan los videos de Producciones Taibo II en donde el historiador asume el papel de realizador de los mejores mensajes de miedo contra Morena.

Lo cierto, sin embargo, es que la campaña del candidato Meade está lejos de la creatividad, profundidad e impacto logrados por sus adversarios, que han dado golpes de genialidad como el “ya sabes quién”.

Pero los estrategas tampoco han capitalizado las joyas involuntarias de Morena para convertirlas en votos para su causa, como el “no votar por Morena es votar por la corrupción”, joya no sólo de la estupidez sino del culto al odio.

¿Cuántos videos violentos y sembradores de odio recuerdan? Van casos emblema.

1.- Miedo. En un video que se convirtió en trending topic Paco Ignacio Taibo II dice contundente: “Los grandes empresarios que no estén con Obrador, que amenacen con sacar sus capitales se les aplicará la fórmula cardenista: ¡Exprópiese!”.

La sentencia es idéntica a la expresada en decenas de videos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro que hacen realidad la advertencia; ¡Exprópiese!

2.- Odio. ¿Qué mejor video del odio del candidato de Morena que aquel en el que se burla de “los pirruris” que organizaron la marcha contra la inseguridad y la violencia en el DF? Brillante spot del odio al adversario...

3.- Miedo. ¿Cuántos videos existen sobre el plantón Zócalo-Reforma y sobre los daños provocados a la economía nacional? ¿Cuántos videos sobre los mentirosos y estafadores “éxodos” de AMLO, luego de sus dos derrotas electorales en Tabasco? ¿Cuántos sobre su ridícula toma de posesión luego de 2016?

4. Odio. Resulta mítico el “¡cállate chachalaca!” pero hay decenas de videos en donde AMLO insulta a todos sus adversarios de pertenecer a la “mafia del poder”, de ser “aprendices de mafiosos” de ser “cerdos, cochinos y marranos” y “corrupto PRIAN”.

5. Miedo. Hace horas la Cetec vandalizó las instalaciones del Congreso en Guerrero y hoy mismo la CNTE tiene bloqueado el centro de las ciudades de México, Oaxaca y Chiapas. Esas dos organizaciones son campeonas en vandalismo, saqueo, bloqueo de instalaciones estratégicas y han llegado al extremo del secuestro y robo.

Miles de horas de sus atrocidades contenidas en video; miedo real que contrasta con los ridículos spots de la alianza Todos por México.

6.- Odio. Hace días, López Obrador llamó a sus seguidores en redes a una contracampaña para contrarrestar a sus adversarios. El llamado se convirtió en un furioso ataque de simpatizantes y boots contra todo aquel que hiciera la menor crítica contra Obrador. Están en redes cientos de ataques, insultos y amenazas de muerte; miedo real.

7. Miedo. Otro video de Taibo II muestra al historiador cuando advierte que “en el Gobierno de Andrés serán fusilados, en el Cerro de las Campanas, los traidores que realicen leyes contra el pueblo”. Miedo, real, no telenovela.

8. Odio. Una revisión elemental de los mensajes de odio lanzados por AMLO confirma que medios y periodistas son sus objetivos preferidos. A empresas y opinadores les ha indilgado toda clase de adjetivos, calumnias y mentiras, sin contar con una larga lista de periodistas vetados, a los que no da entrevistas, a los que exige dejar fuera de entrevistas colectivas y a los que incluso pide se les expulse de sus medios.

9.- Miedo. Más que miedo, de pánico el compendio de los aplausos que regalan a dictadores como Castro, de Cuba, Chávez y Maduro de Venezuela, tanto López Obrador, como Yeidckol Polevnsky, Gerardo Fernández Noroña, Rene Bejarano, Héctor Díaz Polanco, Alberto Anaya y…

10.- Y un grosero culto a la impunidad –mezcla miedo y odio a la justicia–, es la lista de expriistas convertidos en morenistas; Manuel Bartlett, Elba Esther Gordillo, Napoleón Gómez Urrutia…

Si, en el PRI era urgente el cambio de estratega y de estrategia. ¿Será tardío cambiar caballo a mitad de la carrera?

Al tiempo.

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