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La Analco, el lugar donde todo pasa

Son 15 mil las familias que habitan La Analco, un grupo de colonias que se expandieron en la periferia de Ramos Arizpe

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La Analco, el lugar donde todo pasa
Pandilleros enfrentan a machetazos a policías. Fotos: Zócalo | Idalia Chávez / Josué Cepeda / Juan Villarreal
Por: Idalia Chávez

Saltillo, Coah.- Ramos Arizpe lo divide no solamente la autopista a Monterrey, las vías del tren y dos arroyos, pasando las vías, al poniente de la ciudad, siguiendo el camino, existe un canal lleno de colores: nombres, murales y firmas en grafiti dan la bienvenida a la Analco, la colonia en la que siempre pasa algo.

Este sector de Ramos Arizpe agrupa más de 15 mil familias. La Analco ha generado la creación de nuevas colonias: Analco II, Jardines de Analco y Analco Santa Luz, las cuales se mezclan y al final todos las llaman por igual: la Analco.

Una búsqueda rápida en Google arroja tan sólo en noticias más de un millar de resultados en una narrativa de tragedia, como la reciente muerte de un joven a manos de la policía; otras dan nota sobre batallas campales, suicidios, inundaciones, abuso sexual, falta de agua, robos... todo eso aderezado con programas sociales y la construcción de un puente que se supone facilitará la vida a la población.



Ya no es lo mismo'

La vida en esta colonia es muy ajetreada. Los contrastes llenan su historia y sus alrededores.

Dos adultos mayores, propietarios de una tiendita de abarrotes, aseguran que la colonia ya no es la misma desde hace tiempo. Viven en ella desde hace 11 años. Han visto los cambios en la comunidad que lleva por nombre una voz náhuatl que significa “al otro lado del río”.

“Cuando llegamos estaba muy tranquilo, ahorita ya no. De unos cuatro años para acá se ha puesto muy feo por aquí. Ya nos asaltaron y nos robaron”, asegura la propietaria de la tienda.



La Analco ha sido el origen de sucesos muy sonados en la región, como la muerte del pequeño Edwin, quien fue arrastrado por la corriente en el arroyo La Encantada, en la entrada de la colonia. Otro fue el caso de Tare Isel, la joven que dio a luz a su bebé dentro de su casa o la ya mencionada tragedia en la que un policía mató de un tiro a un joven padre de familia.

Contaminación, escombros, falta de servicios, violencia, venta y consumo de drogas, y asesinatos, son algunas de los situaciones que se viven día con día.

Sin embargo, no todo es tragedia. La llegada de la Casa Omnia, un sitio que atiende a niños en situación vulnerable, así como jornadas de limpieza y de salud, y hasta la aparición del fanatismo futbolero en la fachada de una casa, son el otro lado de la moneda.

Hogar en peligro

En la colonia existen dos grandes ejes respecto a la violencia que se vive en la zona: la violencia familiar e infantil, y la inseguridad por robos y riñas.

Caminar por las calles de la Analco es un desafío. Un alto índice de robos, asaltos y otros delitos le han dado el deshonroso título de la colonia más peligrosa de Ramos Arizpe.

“Aquí hay mucha inseguridad. Ya no sabe uno si dejar su casa sola un rato; ya tiene uno que dejar quién la cuide. A mí me robaron, me sacaron varias cosas de mi casa, y el Ministerio Público me dijo que no procedía la denuncia porque no vi quiénes eran los rateros, aunque encontramos las cosas en su casa”, aseguró Ana, una vecina.

Ana ya se ha visto en la necesidad de pagar a conocidos para que se queden los días que sale de casa, pues los fines de semana visita a su madre en otro municipio.

Por su parte, el director de la Policía Municipal de Ramos Arizpe, Omar Tavasci, se excusó diciendo que lamentablemente Analco es una zona con mucha facilidad para robar debido a que los hogares no cuentan con protección, con buenas cerraduras y eso ha ocasionado que los delincuentes estén siempre a la expectativa.

“A las dos semanas que a mí me robaron, le robaron a la vecina. Se metieron en la madrugada mientras estaban dormidos y les sacaron dos celulares, el de su niña y el de su esposo, que estaba en la mesa cargándose. El de la niña estaba en su cuarto y se metieron hasta el cuarto a sacarlo”, asegura Ana.



Esto ha orillado a la población a tomar ciertas medidas de precaución para evitar que los maleantes puedan perjudicar a su persona y a sus hogares.

“Aquí en la colonia dicen que no se puede andar a ciertas horas de la noche porque está muy feo. Y de hecho a la Analco la tienen en un concepto muy bajo. Me dicen ‘¿dónde vives?’ Y yo digo que en la Analco, y me dicen ‘¿pues a qué colonia fuiste a dar?’ A uno le da pena decir dónde vive”, comentó Ana.

A pesar de que la Policía Municipal realiza algunas acciones como rondines para disminuir los índices de robos, la delincuencia no cesa.

“Teníamos un alto índice de robo a casa habitación, lo hemos bajado con los barridos que hacemos en las colonias, y el patrullaje que tenemos en lugares específicos para prevenir este tipo de delitos”, declaró Tavasci.

Quienes viven ahí saben cómo se las gastan los delincuentes, que llegan a atravesar la colonia sobre las azoteas de los hogares, lo que imposibilita a la policía para seguirles el paso.

“Atrás de mi casa se ponen a tomar cada ocho días. Cuando ya están bien tomados me tiran piedras. Se han metido atrás de mi casa, pero los agarro y les digo que les voy a echar a la patrulla. Se brincan y se van corriendo”, dice molesta la señora Dora, quien tiene cinco años viviendo en la colonia.

Con la llegada del alcohol los fines de semana, la gente se pone más conflictiva: “Se pelean ellos mismos... hasta con su mamá. ¡Es un descontrol! Violentan a su mamá, a su papá... Se pelean muy feo, horrible”.

Los fines de semana son un martirio para los vecinos, por lo que incluso la Policía Municipal pone énfasis y mayor vigilancia, porque es cuando más se bebe, se registran más escándalos y se generan más conflictos.



En el último bimestre la Policía Municipal recibió al menos 44 reportes registrados por causar escándalo en vía pública, 15 por drogadicción en la vía pública, 37 por ingerir bebidas embriagantes en la vía pública y 19 por riñas.

El aumento de la población en la zona y la creación de colonias circundantes afectan la dinámica de la Analco, y los índices delictivos suben.

“Sería un error decir que las cosas se mantienen igual, porque año con año van creciendo los niveles de población. Van creciendo otras colonias que se forman alrededor de esta colonia”, declaró Tavasci.

Sexo y drogas

Consumo y venta de drogas, y comercio sexual, también son parte de la vida del lugar.

“Sería mentira decir que no hay drogadicción: hay venta y consumo de drogas. Sí hay. Sí hay un problema y se debe de atender con prevención. Atacar un problema es cortarlo por encima. La prevención es importante con los adolescentes y los niños”, mencionó el director Omar Tavasci.

Sandra, una vecina, asegura que cerca de donde vive se ofrecen servicios sexuales. Relata que la casa abandonada a espaldas de la suya funge como prostíbulo y que ahí una mujer ofrece sus servicios.



“Se brincan por esta casa, se brincan por los techos. Los hombres que vienen con ella se brincan por mi techo para meterse a la casa. Y tienen vigilancia, un coche se queda en la esquina. El domingo pasado fueron alrededor de 15 personas las que llegaron”, comentó Sandra.

En un inicio Sandra pensaba que las personas que transitaban por su azotea querían robar, hasta que descubrió el motivo real. Señala que su azotea es la única vía para entrar a la casa abandonada.

Violencia familiar

La violencia familiar que existe en la colonia Analco vive en silencio. Mientras las autoridades comentan que son cientos los casos de violencia que se genera en contra de mujeres y niños, no muchos se atreven a expresar lo que sufren.

“El 90% de los casos que llegan al DIF es por violencia familiar, violencia hacia las mujeres, violencia hacia menores y hasta abuso a los menores. Son los problemas que se estuvieron detectando”, aseguró el director del DIF Ramos Arizpe, Romeo Campos de la Peña.

Alrededor de 4 o 5 mujeres violentadas acuden diariamente a las instalaciones del DIF a preguntar dónde pueden establecer alguna denuncia en contra de sus esposos. Al mes se registran alrededor de 5 o 6 casos de violencia y abuso contra menores.

“Se da el abuso infantil y la violencia hacia la mujer. Se nota más porque vienen las señoras y se paran en la puerta ‘¿dónde está la Fiscalía?, porque vengo a denunciar a mi marido que me golpeó’”, explica Campos de la Peña.



Con estos casos se logró un convenio con la Fiscalía General del Estado con la finalidad de atender exclusivamente esos delitos.

Por su parte, el director de la Policía Municipal, Omar Tavasci, comentó que sí existen muchos casos de violencia familiar, sin embargo recalcó que se han estado atendiendo por parte de las instituciones correspondientes.

“No podemos decir que no tengamos casos de violencia familiar, ya han ido disminuyendo, pero sí hemos tenido bastantes casos. Ha disminuido en el término de que tenemos un departamento de prevención del delito, que hace mucho énfasis en buscar solución de los problemas de las familias”.

Explica que los casos no van en aumento, sino que cada vez denuncian más. Casos de mujeres que sufrieron por muchos años la violencia por fin se atrevieron a exponer su situación.

“No es que esté aumentando la violencia familiar, sino que están las puertas abiertas y vienen y ahora sí lo denuncian, lo que no hacían antes”, subraya.


Al DIF llegan cada día alrededor de 4 o 5 mujeres que quieren denunciar violencia doméstica, una problemática social bastante común en la Analco.

Por su parte, el director de DIF señala que “lo que hace falta es hacer un diagnóstico acerca de la calidad de vida, de los factores de riesgo, factores de protección que faltan en la comunidad, para poder conjuntar toda esa información y derivar en programas más específicos para que incidan directamente”.

Migrantes

La colonia Analco sufre de un fenómeno de movilidad, porque la gente que la habita ahí va y viene. Casas abandonadas, casas en renta, casas tomadas y habitadas por gente de otras partes del país son frecuentes.

“Analco sufre de un fenómeno específico. Existen temporadas de mucha demanda laboral de la industria en Ramos Arizpe, lo que ocasiona que gente del interior del país migre hacia el municipio”, explica Romeo Campos de la Peña.

“Esta población decide conseguir casa en las cercanías de la zona industrial, que es donde se ubica la Analco. Sin embargo, también es recurrente el desempleo por paros laborales o bajas en la producción, lo que afecta directamente a aquellos que habían comprado casa”, agrega.

Esto ocasiona que las propiedades sean abandonadas por los dueños, quienes ponen en renta las viviendas o simplemente las dejan a la suerte. Algunas de ellas son ocupadas, es decir, tomadas por otras personas sin el consentimiento del propietario.

Las casas pasan de extremo a extremo: de haber sido abandonadas, después son ocupadas por grandes familias en condiciones de hacinamiento, porque una pequeña casa de dos recámaras llegan a habitarla hasta 10 personas.

“Son las casas que la gente que viene de fuera las ocupa, generando un problema en la tenencia de la vivienda, en la regularización y vienen los problemas porque no se paga la luz, agua, etcétera. En consecuencia es un deterioro para el abastecimiento de los servicios para la población estipulada”, comentó Campos.


El arroyo La Encantada, que divide al sector, se convirtió en un gran tiradero de basura.

Por ejemplo, la falta de agua en la colonia es algo que sale a relucir cuando se pregunta si por el abastecimiento del vital líquido. Contestan “no tenemos agua desde hace tiempo”.

Silvia Esquivel es una de las vecinas que sufre debido a la falta de agua, o a la baja presión con la que circula.

“La problemática que tenemos ahorita y muy frecuente es la falta de agua. Lo que queremos pedir (a quien nos esté escuchando) es que nos pongan el agua”, mencionó.

Afuera de la casa de Silvia hay una pequeña llave de la que fluye apenas un chorro de agua. Cada mañana la señora tiene que salir a colocar un bote, abrir la llave, esperar el llenado y después trasladar el agua hasta dentro de su casa. Así varias veces al día.

Doña Silvia es una mujer de avanzada edad. Le aquejan enfermedades que no le permiten caminar con normalidad, por lo que cargar botes con agua es labor titánica para ella.

Abandonado

No sólo las casas se encuentran en situación de abandono, en la misma condición está el Deportivo Ramos Arizpe, mejor conocido como Deportivo Analco.

Al parecer alguien lo habita. Tres perros ni siquiera permiten el paso y son quienes reciben en el gigante deportivo, ubicado a las orillas de la colonia. Todo ahí luce abandonado.

Sin bardas ni rejas, entrar a cualquier hora del día o de la noche no tiene complejidad. Al interior se puede observar lo que parece una casita. Uno de los tres perros es bravo y no deja que nadie se acerque. Apenas se da un paso y el perro ya tiró tres mordiscos.



Hasta 2014 se tenía registrado que dentro de la casa vivía una familia originaria de Ixtaltepec, Oaxaca, pues el lugar les había sido brindado por el mismo Gobierno municipal para que se encargaran del cuidado del deportivo.

El lugar fue una prometedora obra realizada por la Administración del alcalde Ernesto Saro, durante su primera Administración (1997 a 2000).

El grafiti decora las paredes de lo que se suponía eran vestidores, palapas y asadores, destinados a ser un espacio de recreación. Ahora sólo se nota la presencia de quienes entran a ingerir alcohol o drogas.

Al lado del deportivo está un arroyo convertido en el tiradero comunitario de la zona. El cadáver de un cachorro de perro se asoma. Parece que no murió hace muchos días.


El deportivo fue una de las grandes promesas durante la Administración de Ernesro Saro Boardman, sin embargo hoy está en el completo olvido.

Nadie pasa por ahí. Nadie que no tenga intenciones de pintar grafitis o consumir sustancias estupefacientes o sicotrópicas se atrevería a poner un pie en el parque.

Algunas promesas de las administraciones que han pasado desde la creación de dicho deportivo eran para rehabilitarlo, pero eso no ha sucedido.

Casa Omnia, el oasis

Ubicada sobre la calle Tepopa, en la Analco II, se encuentra la Casa Omnia, una asociación que se encarga de cuidar y dar herramientas a pequeños en situación de riesgo o de violencia infantil.

La casa funciona de lunes a viernes. A los pequeños se les brindan alimentos y ayuda después para realizar sus tareas. Manualidades, atención sicológica, clases de inglés y la cena son algunas de las otras actividades para los pequeños.

Son 12 las mujeres de Ramos Arizpe las que integran el patronato, mismas que buscan entre sus conocidos quien se anime a apadrinar mensualmente a uno de los pequeños que asisten a esta casa.

La búsqueda del bienestar de los pequeños en situaciones vulnerables es el principal objetivo de la casa liderada por Elizabeth Martínez, en compañía de Lourdes Gutiérrez, presidenta del patronato de Casa Omnia.

La pasión ante todo

Entre las calles de la colonia sale a relucir una casita pintada de azul y amarillo. Tiene justo en el centro de su fachada un logotipo formado por un globo terráqueo que muestra un continente. A un lado se inscribe en rojo CA. No hace falta saber mucho sobre futbol para darse cuenta de que se trata de una casa en que rinden homenaje al Club América.

Dentro de la vivienda está Pedro Reyes Santana, el artista que pintó el hogar de uno de sus mejores amigos y con quien comparte el fanatismo por este equipo.



“La casa estaba completamente en blanco. Mi amigo me dijo ‘la casa se ve bien triste, hay que pintarle algo; vamos a pintarla del América’, y pues yo le dije que comprara las pinturas y yo hacía el resto”.

Así es el otro lado de la Analco: gente que vive su pasión y su alegría a pesar de que el entorno pueda ser violento y tener mala fama. A veces, pintar la fachada con los colores de un equipo de futbol puede ser un acto de resistencia contra la violencia.






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